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Dos historias de un solo corazón - Finalizada - [Lemon][HO]

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Mensaje por LyA el Lun Dic 22, 2014 1:45 am
Recuerdo del primer mensaje :

Hola buenas noches, bueno como en el foro anterior se quedo esta historia y tal vez algunos no terminaron o tal vez quieran volver a leerla pues hemos decidido re-subirla, ya con mas correcciones, hoy subiré el prologo y el primer capitulo de ambas perspectivas, también les dejare por aquí los link de descarga, por si alguna lo quiere ya completo y con su portada
https://mega.co.nz/#!0dQCBK7B!fCZEMiHlg8i6QzG219Dpqd08HtUulIkXkDT3cUonmTw
http://www.mediafire.com/view/f9ph9om9lr4ks6w/Dos_historias_de_un_solo_corazon.pdf

Bueno aquí los primeros capitulos que espero y los disfruten o lo vuelvan a disfrutar...  ;)


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Prólogo

–No te quiero, ¿Qué no entiendes que solo fue un juego?  Yo no saldría con una niña, solo necesitaba un pasatiempo y bueno tú lo fuiste–

“¡No! Estas mintiendo, tú me dijiste que me amabas”

–Bueno, primera lección ¡¡LAS PERSONAS MIENTEN!!–

“Si no me quieres, veme a los ojos y dímelo, dime que no me quieres y que solo fui un juego, dime que cuando escuchaba tu corazón latir rápido no era por mí, dime que todos tus TE AMO no eran más que una mentira, ¡Dímelo, vamos REPITELO! Y en este momento me voy y créeme que jamás me volverás a ver”

–Te mentí, ¡Entiéndelo! El juego se me salió de las manos, jamás pensé que vendrías ¿Y ya te viste en un espejo? ¿Crees que desperdiciaría la oportunidad de llevarte a la cama?–

Plack fue lo único que se escuchó y unos segundos después un portazo que retumbo por toda la habitación.

Alex se aproxima a la ventana y ve partir al amor de su vida.

–Yo lo lamento, pero fue por tu bien Amor, solo así puedes tener ‘La oportunidad de tu vida’–


¿Crees en el amor por Internet? ¿Importa la diferencia de edad? ¿Qué eres capaz de hacer por amor?

Dicen que las personas sufren amores a primera vista o lo que los franceses llaman LE FLASH, pero cuando estas sentado(a) frente a una computadora y empiezas a intercambiar sentimientos es cuando te preguntas ¿El físico importa o importa más lo que hay dentro? Es tan extraño dejar el alma en un mail y platicarle tus miedos y tus sueños, incluso esos secretos que nadie más conoce a una perfecta desconocida, luego cuando superas esta etapa te das cuenta que tienes tanto en común pero hay un pequeño detalle existen 11 años de diferencia, hay cosas que cuando uno las vive y las ve de nuevo ya no se le antoja hacer. Me explico, las borracheras, el salir de antro, no dormir durante días, etc.… y llega un día y empiezas a querer hacer otras cosas ya más tranquilas, ya no quieres estar cruda y tomar litros y litros de agua, ya el desvelarte es saber que lo pagaras caro porque simplemente ya no te recuperas tan rápido. Pero si logras superar todo esto después llega la pregunta más difícil de responder; ¿Qué estarías dispuesto a hacer por amor? Muchas personas son capaces de tatuarse el nombre del ser amado, de irse a vivir a otro país con esa persona solo para que logre su sueño, incluso renunciar al sueño para quedarse, pero ¿Serias capaz de dejar ir a ese ser amado?

Por un lado tenemos a

Samantha Rodríguez Dupont, 20 años, radica desde hace 8 en Paris después del trágico accidente en donde murieron sus padres. Su tío Jean Paul fotógrafo de profesión se hizo cargo de ella, la metió en el mundo del modelaje cuando tenía 13 años,  pero no es su prioridad, sus padres siempre le dijeron que tenía que tener una carrera, algo seguro, así que opto por estudiar mercadotecnia, el modelaje le gustaba, le encantaba ser admirada, envidiada e incluso deseada, pero sabe que no todo dura para siempre y la belleza es una de esas cosas al menos le servía ahora para pagar sus estudios. A pesar de ser una modelo reconocida, es una persona demasiada solitaria, celosa de su espacio, aunque claro este espacio era invadido mucha veces por su amiga Danielle, aahh Danielle es alguien especial, a la que nunca cambiaría, amante del amor, con un gaydar que impresiona en verdad, jamás se equivoca, con ella no lo hizo, aunque claro Sam ya lo tenía muy claro antes de que Danni se lo dijera tan directamente el primer día que se conocieron.

Al amor aún no lo conoce, sueña con él y sabe que algún día llegara, lo que si conoce es la envidia y su nombre es Natasha, es modelo como ella y le tiene coraje porque siempre es la segunda. A Sam siempre la escogen como modelo principal, recibe las mejores propuestas pero siempre las rechaza y esto enfurece más a Natasha porque ella es tomada siempre como la segunda mejor opción, lo que no entiende es porque, no el ser la segunda eso lo tiene muy claro, Samantha es hermosa y no solo físicamente, su interior es lo que más brilla, su sencillez, su inteligencia y hasta su soledad la hace ver más atractiva, pero cree que Samantha no se da cuenta de las grandes oportunidades que se le escapan, lo que no sabe es que Sam tiene otras prioridades y el modelaje es solo pasajero.

Sam es amante de la lectura y el Internet, cuando no está en la universidad, alguna sesión fotográfica o pasarela, se la pasa pegada a su lap, si no es leyendo, buscando nuevas historia que leer o intercambiar, en una de esas ocasiones, se encontraba leyendo la crítica de un libro en un foro en donde se hacen resúmenes, opiniones de series, libros, criticas, etc., donde se aborde el tema lésbico, es muy raro que ella deje comentarios, solo se limitaba a ver y leer, pero en esa ocasión hizo un comentario acerca de unas historias que había leído, en donde las protagonistas, se parecían mucho en sus rasgos físicos a las protagonistas de una reconocida serie….claro en ese entonces era una ignorante respecto a la existencia de los ubers….puso unos títulos de las historias que tenía y su mail, para saber si alguien estaba interesada en hacer algún intercambio. Y vaya que recibió un cambio, y esta se llama Alex.                            
*************************************************************************

Y por otro el otro a...
Alejandra Kuri, 31 años, radica en la ciudad de México, desde los 16 ha luchado duro para llegar a donde está ahora, sacrificios, esfuerzo, trabajo duro, dedicación, Vicepresidenta de Monterrosas y Asociados S.A de C.V una de las mejores agencias publicitarias del país, pero claro muchos no lo ven de esta manera, no creen que se lo haya ganado a pulso, sino acostándose con el jefe. Pero a ella no le importa lo que digan a sus espaldas, lo dicen porque tienen envidia de lo que ha alcanzado. Es exigente y dura, inclusive mucho más con ella misma, cree que si no tuviera a Isabel ya se hubiera vuelto loca. Isabel es su mejor amiga y su hermana del alma….aunque si tiene una hermana, pero su relación no es tan estrecha y a ella esto le duele…. Alex e Isa se conocen desde la secundaria y han compartido los malos y buenos momentos, Isa siempre cuestionaba a Alex si era gay, pero ella siempre lo negaba, o más bien no lo aceptaba, pero cuando por fin se cansó de negarlo a la primera que se lo conto fue a su mejor amiga y pues claro está ni se inmuto “Ni creas que voy a dejar de cambiarme la ropa frente a ti” Fue lo que le dijo antes de darle un abrazo. Alex se sintió liberada en ese aspecto con su amiga. Pero venia el problema mayor…. sus padres ¿Cómo les dices a tus padres “soy gay”? Bueno Alex lo dijo cuando conoció el amor, su primer amor Laura, ella estaba firme en la decisión de dar su lugar a su pareja, no ocultarla, así que decidió hablar con sus padres en una cena y así lo hizo, con cautela y firmeza, segura de su decisión. Cuando lo dijo sus padres se impresionaron un poco, no se exaltaron como ella se lo había imaginado, pero aun fue difícil de comprender, decidieron retirarse antes de que terminara la velada, y es aquí donde ella se arrepiente de habérselos dicho, sus padres murieron unos minutos después de salir del restaurante, un auto los embistió porque el sujeto del otro carro iba borracho.

Alex pensó que su relación con Laura seria para siempre. El día en que le iba a proponer matrimonio, fue el día en el que Laura le dijo que se marchaba a estudiar al extranjero, a Alex se le rompió el corazón, creyó que jamás volvería a tener una relación hasta que conoció a Elsa, no la amaba como a Laura, pero se sentía bien a su lado y la quería mucho, hasta que se enteró que la engañaba y se volvió a lastimar su ya roto corazón. A partir de ese momento creo una barrera impenetrable, no permitiría nuevamente que la lastimaran y decidió enfocarse en el trabajo.

Para desestresarse un poco del trabajo y cuando no podía salir de la ciudad en su motocicleta, leía fics y ubers. Hacía ya un tiempo buscaba un libro en especial, en una página encontró un comentario de una chica, en donde ponía una lista de libros que tenía y entre ellos estaba el que Alex buscaba –Que suerte– Pensó y vaya suerte, porque encontraría lo que no buscaba y llevaba por título… Sam.

*************************************************************************

A partir de ese momento Alex y Sam no solo comenzaron a intercambiar historias de amor y romance, sino también buena parte de sus vidas. Tenían tantas cosas en común, pero a la vez eran tan opuestas, en un principio fue simple curiosidad pero conforme pasaron los días los mail kilométricos se convirtieron en extensas platicas, llego a haber tanta confianza entre ellas que se contaban todo lo que les pasaba durante su día; el estrés del trabajo, el inútil de su jefe, de los fines de semana liberadores, Alex también le conto sobre Laura y Elsa. Sam por su parte, le platicaba sobre sus aburridas clases y horribles profesores, su sesiones fotográficas y sus choques con Natasha, sobre su falta de amor y claro que no estaba muy apurada en encontrarlo, pero que le gustaría que su corazón fuera tocado por este, lo que no sabían era que el corazón de Alex ya se comenzaba a reparar y el de Sam comenzaba hacer tocado.

Una de las cosas en común que tenían, sin duda eran sus amigas, inigualables e irrepetibles –Por el bien de la humanidad que bueno que se rompieron estos moldes una vez hecho este par– Le comento Alex en una ocasión.

“Es verdad, pero aun así las queremos y no las cambiaríamos por nada ¿No es así?”

Danielle e Isabel comenzaron a notar ligeros cambios en sus amigas.

****************************************************************************************

Ahora les publico el Primer cap
Saludos  :cat:


Última edición por LyA el Mar Mar 24, 2015 1:16 pm, editado 1 vez
LyA
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Mensaje por EsmeraldaG el Sáb Ene 10, 2015 5:45 pm
@Freak_Candy escribió:ya la he leido como 4 veces y la traigo guardada en el cel por si se me antoja leerla de nuevo xD

jajaja yo tambieeen!!! xDDD es que es tan genialosa!!! jajaja yo, insisto, sigo enamorada de Alex jaja *.*

Gracias por los nuevos capítulos! Very Happy

P/D: Y sii!!... bueno, me porto más o menos jajaja
EsmeraldaG
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Mensaje por LyA el Dom Ene 11, 2015 10:34 pm
Hola hola chicas aquí un par de capítulos mas, gracias por leernos :3

LUPITAYOH...Pues claro es el primer beso de nuestras chicas jejejeje, gracias :*

Delfi22... Muchas graciaaaaaas :3

FREAK_CANDY...4?? vaya jajajaja yo diré que lo he leído una sola vez ya terminada y como mil cada capitulo antes de decir que ya estaba listo jajajaja. Gracias Very Happy

ESMERALDAG...Alex es un verdadero amor, y es un placer compartir una vez mas esta historia con ustedes y tu portate re-mal jajajaja

***********************************************************
Capítulo  16 Interrupciones

Sam



Un ruido muy molesto me  despierta  “¿Pero qué escándalo es ese?” Me levanto, abro las cortinas y recuerdo que estoy en la Ciudad de México y veo claramente lo que me despertó; el claxon de los autos. Es una ciudad muy ruidosa, pero es la ciudad donde vive el amor de mi vida y ayer la vi, la toqué por vez primera y la besé. ¡Dios que besos! Me daba una idea de las sensaciones que me haría sentir y no fue nada comparado con lo que me imaginé, la suavidad de sus labios, la calidez de su piel y su lengua, me sonrojo de solo recordar como invadió mi boca y esa sensación de nuevo recorre mi cuerpo. Mis dedos se dirigen a mis labios los toco y cierro los ojos para revivir la sensación y sé que hoy se repetirá, un suspiro de anhelo sale de mi pecho, me dirijo al buró y tomo mi cel. para llamar a mi Amor.

–Bueno–

“Bonjour Amor ¿Te desperté?”

–Si… digo no, bueno más o menos… ¿Cómo amaneciste?– Me preguntó y yo ya tenía mi sonrisa de tonta instalada en mi cara.

“Amanecí pensando en ti” Se oía como si hubiera corrido kilómetros “¿Amor estas bien, te escuchas agitada?”

–No Amor es que iba a meterme a bañar y salí corriendo del baño… pero bueno ¿Era algo bueno o algo malo lo que pensabas de mí?–

“Pues depende de cómo lo veas, pensaba en tus labios y mis labios… juntos”

–Sam, vas a hacer que vaya ahora mismo para allá–

“Y que tendría de malo”

–Voy para allá ¿Desayunamos juntas?–

“Si claro”

–En una hora estoy contigo, vamos a desayunar y te mostraré una parte del centro de la ciudad,  ya después veremos que hacemos–

“Por supuesto me agrada la idea… Amor te amo”

–Y yo Sam, yo te amo más–

“Nos vemos en un ratito”

–Si Amor–

Y colgó, yo seguía con mi sonrisa, no lo creo en verdad que no lo creo, estoy en la misma ciudad donde ella, mi novia, mi Alex, podría pasarme todo el día acostada soñando con ella, pero para que soñar si en un rato la podré ver, y no solo eso también la podré tocar y besar y… mejor dejo de pensar en estas cosas y me apuro a arreglarme que el tiempo se pasa volando.

Y así fue se fue volando, cuando me di cuenta ya había pasado la hora y yo estaba lista, una ducha rápida y por la ropa no tuve mucho problema, es domingo algo ligero para pasear jeans, tenis, una playera y una chaqueta porque por las tardes refresca, me pregunto ¿A donde me llevará? El D.F. es inmenso, escucho el tono de mi cel., un mensaje: Amor estoy en recepción. Tomo mi bolso, salgo de mi habitación y me dirijo al ascensor, entro en él y presiono el botón del lobby, ¿Por que tarda tanto? Ya estoy ansiosa por verla, se detiene cinco pisos antes alguien va a subir, ¿Por que no pudo tomar el otro? ¿Que no ve que tengo prisa? Por supuesto que esto lo pensé y no se lo dije al abuelo que acaba de entrar al ascensor.

–Buenos días, jovencita– Dijo al entrar.

“Buenos días” Le dije con mi mejor cara.

–No eres de por aquí ¿Verdad? Muchacha–

“Eh, ¿Por qué lo pregunta?”

–Tienes un acento muy lindo–

“¿En verdad?...” No lo había notado y Alex no me ha dicho nada “… bueno soy de aquí, pero hace mucho que vivo en Francia”

–Ya decía yo, un lindo acento francés– Yo solo sonreí. El ascensor por fin se detuvo en el lobby y salí con prisa, no sin antes despedirme.

“Que pase un buen día”

–Igualmente jovencita–

Seguí mi camino a recepción y la vi estaba de espaldas así que me acerqué sigilosamente. Me quedé mirándola un poco antes de acercarme, Dios en verdad que es hermosa, ahora que por fin la veo, no me cansaré de hacerlo nunca, está linda y tiene una tentadora parte trasera y ya calma Sam deja de ver su… solo deja de verlo y acércate.

“Hola, espero no haber tardado mucho” Se giró lentamente y Dios esa sonrisa, en verdad me mata algunas neuronas cada vez que la veo.

–Claro que no, aun no puedo creer que estés aquí– Y al decir esto me da un ligero beso en los labios.

“Pues créelo, estaré mucho tiempo”

–Lista para irnos–

“Si, ¿Adónde me vas a llevar?” Yo estaba muy emocionada iría a mi primer paseo por la ciudad con mi novia.

–Primero a almorzar algo muy Mexicano, debes de extrañar nuestra comida y ya después te llevaré por un tour por la ciudad, ¿Qué te parece?–

“Genial, muy bien vámonos”

Me toma de la mano una vez más y caminamos juntas al auto, me abre la puerta del copiloto, un acto muy caballeroso que me encanta, cierra mi puerta y la veo dar la vuelta para tomar su lugar, cuando entra y cierra su puerta, antes de que se coloque el cinturón, la tome por la playera y la acerque a mí. Ese pequeño beso en el lobby me pareció delicioso pero yo quería más y antes de que me preguntara que pasaba tome sus labios con los míos en un beso ardiente, quería sentir nuevamente la suavidad de estos, quería sentir su aliento rozando mi rostro, sus dientes mordiendo mis labios, su lengua intentando explorar mi boca y así profundizar más el beso, no sé cuánto tiempo paso, pero nos separamos cuando nos faltó el aire. Me separe un poco, y vi que aún tenía los ojos cerrados, nuevamente me acerque a ella para susurrarle al oído.

“Te amo”

–Te amo… me respondió… ¿Amor estas segura que nunca habías besado a nadie? Porque lo haces de manera tan magnifica que nublas todos mis sentidos–

No pude evitar sonrojarme y no me quedó más remedio que decirle la verdad.

“Bueno, he practicado…” Vi que puso cara de interrogación “…es que Danielle…”

–¿Haz practicado con ella?– Ahora su cara era de asombro.

“¡No! Deja que te explique, cuando teníamos 14 a ella se le ocurrió la brillante idea de practicar los besos, para cuando diéramos uno de verdad y… Alex me da pena decírtelo”

–Vamos dímelo no creo que sea algo malo ¿O sí?–

“Claro que no es nada malo, pero sé que te vas a reír”

–Te juro que no lo haré–

“Con una almohada…” La miré y nuevamente la cara de interrogación, no entendía lo que le decía “…a Danni se le ocurrió practicar con una almohada” Le volví a explicar.

–Jajaja estas bromeando ¿Verdad? Jajaja–

“Me prometiste que no te ibas a reír” Le dije haciendo un puchero.

–Lo siento, no era mi intención– Me dijo una vez que se le paso su ataque de risa, se acercó a mí– Esa almohada es un gran maestra– Me dijo y nuevamente me besó.

Puso en marcha el auto y después de algunos minutos llegamos a nuestro primer destino Paseo de la Reforma, es una avenida realmente hermosa, con arboledas, sus bellos jardines, camellones y glorietas se parece mucho a las avenidas de Paris, paseamos por el lugar pude ver el Ángel de la Independencia, y otros muchos monumentos simbólicos de la ciudad, un lugar bellísimo y tranquilo. Alex me tomó algunas fotografías y yo le tomé algunas a ella, no le he dicho pero pudo ser una gran modelo, no sé por qué dice que la cámara no la quiere si sale guapísima en las tomas. Continuamos recorriendo el lugar y caminamos hacia la zona rosa, Alex me dijo que esta es una zona de tolerancia e integración gay, por lo que veo es un área con un toque relajado, hay de todo desde bares, discotecas para todo el público y gusto, tiendas, hoteles, escuelas, iglesias, restaurantes de todo tipo, sex shops y más… no lo creo todo esto en un solo lugar, esta ciudad me sigue sorprendiendo.  

Dejamos este hermoso lugar y nos fuimos en el auto al Zócalo, antes de recorrerlo, fuimos a comer y como siempre estuvo delicioso la comida mexicana es inigualable. En Paris fui a algunos restaurantes mexicanos pero el sabor que yo recordaba nunca fue el mismo.

Salimos del lugar y comenzamos a caminar es una plaza enorme… impresionante. Hay mucha gente, vimos a los danzantes y es como si se revivieran nuevamente lo que alguna vez fue el centro ceremonial Azteca, Alex me explicaba de que eran los edificios por los que pasábamos; la catedral y muchos otros.

“Amor ¿Por qué se llama Zócalo?” Le pregunté mientras seguíamos caminando tomadas de las manos.

–Bueno su nombre original es Plaza de la Constitución, pero le empezaron a llamar Zócalo después de la guerra de la Independencia, en medio de la plaza estaba la estatua de Carlos IV, y cuando la derribaron  sólo quedó el pedestal o zócalo donde se encontraba y desde entonces se le empezó a llamar así–

Me acerqué a ella, le pase mis brazos por su cuello y ella me sujeto de la cintura “Eres una buena guía de turista, sabes muchas cosas y los recorridos son muy entretenidos” Le dije y le di un beso de piquito.

–A mí me gustaría recorrer otros lugares– Me dijo de manera muy coqueta aún muy cerca de mí.

“A mí también, hay tantas cosas que no sé y que me encantaría que me enseñaras” Me separé de ella y caminé hacia donde estaba el asta de la bandera, volteé y creo que la deje en shock, no se movía solo sonreí, yo también se jugar a ser coqueta. Un instante después me alcanzó y siguió relatándome acerca de la bandera me dijo que cada día a las 6 de la tarde los militares trasladan la bandera hasta Palacio Nacional, debe ser una acto digno de ver, pero ahora mi hermosa bandera todavía ondea en lo más alto.

Ya son las cinco de la tarde, el día pronto va a terminar y no quiero que pase, aún estamos  en el Zócalo y es realmente hermoso ver los viejos edificios, algunos son enormes y otro tienen ese aspecto como si fueran de otra época pero aún siguen siendo imponentes. Es una plaza con el original encanto mexicano que respira historia por todos sus rincones, sigo admirando el paisaje, volteo a ver a Alex y la noto un poco rara, como si quisiera preguntarme algo y no se atreve.

“¿Pasa algo Amor?” Le pregunté y me detuve frente a ella.

–Yo, eh bueno…– Tomo una bocanada de aire… –¿tegustariairamidepartamento?–

Lo dijo tan rápido que no entendí de lo que dijo “¿Qué?”

–¿Te gustaría ir a mi departamento?– Me lo preguntó directamente, estaba tan sonrojada, se ve tan linda.

Me acerqué roce sus labios con los mío y le dije “Me encantaría ir” No sé en qué momento me volví tan atrevida pero me gusta.

Vamos de camino a su departamento, pasamos por algunos edificios y ella me va diciendo de que son, pero yo no le pongo demasiada atención a lo que me dice, no puedo dejar de ver sus labios, creo que ya me volví adicta a ellos, y me encantaría poder saborearlos ahora mismo, pero podríamos tener un accidente, así que le doy órdenes a mi cerebro que ponga atención, pero creo que es imposible, el trayecto se me hace eterno, creo que estamos atravesando la ciudad, estoy a punto de preguntarle cuanto falta cuando la escucho decir:

–Listo, llegamos–

Y efectivamente no me había percatado de que estábamos ya frente a su edificio, bajamos del auto y subimos a su departamento, ayer no tuve oportunidad de verlo y a través de la computadora no podría compararlo, es muy al estilo de mi Alex. Lo primero que veo  a mano izquierda es un librero que está lleno de películas, luego está la sala y en la pared una pantalla, se nota que a Alex le encanta ver las películas a lo grande, al fondo en una esquina una planta que es como una palmera y en frente están dos ventanas, a lado derecho está el comedor y al fondo hay una pequeña cantina, pasamos y tomo asiento puedo ver la cocina y tiene una barra americana, así que es fácil ver lo que pasa en ella, después hay un pasillo y se notan cuatro puertas, de seguro dos son la de los dormitorios y otra la del baño, ¿Pero que será la otra puerta? En las paredes no hay muchos cuadros es más un estilo minimalista pero se nota cálido y sobre todo está muy bien ordenado y limpio, de seguro ayer se veía muy diferente, me pregunto ¿A qué hora lo arreglo?

–Ponte cómoda– Me dijo y la vi dirigirse a la cocina, me senté en el sofá el cual es muy suave y cómodo y seguí observando a mi alrededor, estaba muy nerviosa, me levanté y me dirigí hacia donde estaba su pantalla, me acerque al mueble que tenía las películas y se me ocurrió una idea, para calmar un poco los nervios.

“Alex ¿Podemos ver una película?” Le pregunté y no es que quisiera pasarme 2 horas, viendo televisión, me encantaría pasarme ese tiempo, bueno yo, este, en… Dios, hasta mis ideas están enredadas.

–Claro Amor, mientras escoges cual ver haré palomitas– Me dijo desde la cocina.

Escogí una comedia romántica prendí el televisor y puse la película en el reproductor, y me senté nuevamente en el sofá. Alex apareció un par de minutos después con un tazón de palomitas y un par de sodas que puso en la mesita de centro y se acomodó a mi lado, muy pegada a mí, y nuevamente los nervios aparecieron, me paralicé un momento no sabía qué hacer, bueno si sabía que quería, pero no sabía si era el momento y si ella también lo deseaba, así que lo único que se me ocurrió fue llenarme la boca de palomitas, alargué mi mano para tomar algunas y esta chocó con la de Alex que también iba a tomar algunas, una vez más esa sensación recorrió mi cuerpo pero ahora con mayor intensidad, me giré para verla y su mirada me lo dijo todo, deseo, vi deseo, redujo la pequeña distancia que nos separaba y atrapó mis labios con los suyos y nos dejamos llevar, pase mis brazos por su cuello y ella me tomo por la cintura, nuestros cuerpos estaban muy juntos, sentí como me tomaba de la espalda y poco a poco me recostaba en el sofá, quité mis brazos de su cuello y los llevé a su cintura, tomé su playera, para acercarla más, no sé si era posible, pero yo quería sentirla más cerca de mí, sentirme atrapada bajo ella y sentir todo su cuerpo rozando el mío fue tan excitante, el beso que nos estábamos dando era muy diferente de los anteriores, más hambriento, con más deseo y yo quería más, lo estaba disfrutando demasiado hasta que…

–¡¡¡ALEJANDRA GABINA KURI BARRERA!!! ¿QUE RAYOS ESTA PASANDO AQUÍ?–

El grito que escuché no solo me asustó a mí sino también a Alex quien al escuchar semejante exclamación se dio la vuelta para ver qué pasaba, pero lo hizo tan rápido que cayó al suelo y yo caí sobre ella.

–¡Pero estas loca Isabel! ¿Cómo llegas de esta forma?– Le reclamó a su amiga –¿Estas bien Amor?– Lo dijo tan bajito para que solo yo lo escuchara, solo asentí como respuesta estaba tan avergonzada, seguramente tenía la cara como tomate, jamás me imagine que nos encontraran en esta situación.

–¡Lo veo y no lo creo Alejandra! Le juras amor eterno a esa niñita y estas aquí apunto de…–

–Cuida tus palabras Isabel–

–Y tú déjame decirte que esa mujer que está debajo de ti tiene novia– Obviamente se dirigía a mí y al escucharla me di cuenta que aún estaba en el piso sobre Alex.

“¿Es verdad que tienes novia?” Le pregunté con una sonrisa cómplice a mi Amor mientras me ponía de pie.

–Lamento decirlo pero es verdad y estoy muy enamorada de ella– Me respondió de la misma manera que yo lo hice.

–Eres una descarada– Replicó Isabel –No creí encontrarte aquí se suponía que deberías estar en Francia– Estaba ayudando a Alex a ponerse de pie, pero al escuchar el comentario de Isabel, la deje caer.

“¿Es verdad?, ¿Ibas a ir a Paris?” Estaba muy sorprendida.

–Auch, me dolió, y si iba a Paris por ti, pedí mis vacaciones– A pesar del golpe se dibujó una sonrisa en su cara.

“¿En serio?”

–Sí, pero tú llegaste antes, mi vuelo salía ayer en la noche– Me dijo aun desde el suelo.

–Creo que me perdí de algo, no entiendo de lo que hablan–

Aun le daba la espalda a Isabel, estaba todavía un poco apenada por la forma en que nos encontró y creo que por eso no me había reconocido, me di la vuelta para verla a la cara y al hacerlo su reacción fue muy chistosa.

–¡¡Madre Santa!! Eres, eres ella, Alex ella es…–

–Isabel ya calma, pequeña deja que te presente a mi novia Samantha, Sam te presento a la metiche de mi amiga Isabel–

“Hola, mucho gusto” Le di la mano y un par de besos en las mejillas.

–Yo, lo lamento no debí llegar así pero yo creí que no estabas, yo solo venía a… bueno recuerda las plantas y aparte Alejandra me tenías preocupada, te dije que me avisaras cuando llegaras, pero obvio no viajaste pero aun así me hubieras dicho, no que ahora vengo y mira nada mas como las encuentro, Sam lamento mucho haberlas interrumpido pero esta mensa no me dijo nada– Solo le sonreí.

–Ya cálmate Isabel, no te preocupes, debí haberte avisado, pero tenía mi mente en otro lado–

–Bueno por lo menos sabes dónde tenías tus manos–

–Isabel por Dios ¡No digas esas cosas!–

Me puse más roja de lo que ya estaba “Alex, ¿Puedo pasar a tu baño?” Necesitaba refrescarme.

–Claro es la segunda puerta a la derecha– Me soltó la mano y me señalo el pasillo.

Me dirigía hacia donde me dijo Alex, y escuche decir a Isabel algo que me causo mucha gracia –Monstruo, te ganaste la lotería, no es guapa sino lo que le sigue– Pero la respuesta de Alex, me hizo detenerme y girar a verla.

–Lo sé y créeme cuando te digo que lo más bello de ella no está en su exterior–

Mi corazón me dijo ‘Ella es la indicada’ Creo que encontré a mi verdadero amor.

Entre al baño, cerré la puerta y me recargue en ella, respire profundamente y cerré los ojos por un instante. Me imagino que se siente algo muy parecido a cuando tus padres te sorprenden, mi corazón aun late muy fuerte y no es por haber sido sorprendida a punto de… no sabría decir hasta dónde íbamos a llegar aunque yo esperaba que fuera hasta el final, ¡¡Demonios!! Estoy tan excitada, caminé hasta el lavado y vi mi rostro reflejado en el espejo y como lo creí está muy rojo, abrí la llave y me lavé la cara tomé una toalla no creo que a Alex le importe, la moje un poco y la pase por mi cuello y es que en verdad necesito refrescarme o si no voy a arder. Cuando los latidos de mi corazón por fin regresaron a la normalidad y mis pensamientos dejaron de pasarme imágenes de Alex y de mí en la cama,  salí del baño, regrese a la sala y vi que  Isabel  tiene su celular en la mano están hablando, y escuché a Alex decir que antes tenía que preguntarme.

“¿Qué cosa Amor?” Pregunté mientras me sentaba.

Alex estira su mano para tomar la mía –¿Qué si quieres ir cenar con mis amigas?–

“¿Quieres que vayamos?” Le sonreí mientras veía sus ojos.

–Como tú quieras–

Apreté su mano y le regale otra sonrisa “Está bien, pero podemos pasar al hotel, tengo unos regalos para ellas”

–Si Mónica, nos vemos en Coyoacán… si en el café de siempre… no sé, pero dice que tiene regalos así que vamos al hotel y luego te vemos ahí… unos 30 minutos… ok bye–

–¿Qué es tan chistoso?– Le pregunto Isabel a Alex.

–En como ustedes dos se organizan tan rápido–

–Bueno, es que la ocasión lo amerita, además queremos interrogar a tu novia, recuerda que somos como sus cuñadas y tiene que pasar la prueba para que la aceptemos– Me lo dijo seria pero me sonreía, así que entendí que era una broma o era para molestar a Alex.

–La que la tiene que aceptar soy yo, no ustedes–

–Pero nosotros somos el filtro de control de calidad, además sería bueno que le contáramos algunas de tus mañas–

–No serias capaz–

“¿De qué mañas habla?” Eso suena interesante.

–Como que Alex no toma la leche si no tiene chocolate, que esconde dulces en sus cajones de la ropa, que fuma cuando esta triste o nerviosa, que canta cuando está muy feliz o cuando no sabe que decir o que…–

–¡¡Basta!! Ya mejor nos vamos– Me dijo Alex mientras me levante del sofá, pero se detuvo y se volteó a verme, se acercó a mi oído me dijo en voz baja para que solo yo la escuchara –Si no quieres ir está bien Amor, les puedo decir que vamos otro día–

“No Amor está bien, quiero ir, aparte me gusta eso de que tienes mañas” Será muy interesante saber qué tipo de mañas tiene mi novia y por supuesto de enterarme de otras cositas que me podrían decir Isabel y Mónica que obvio Alex nunca me diría.

–Tengo muchas Corazón, ya lo veras– Y me beso –Ni creas que se me olvida que tú y yo tenemos un asunto pendiente, aún tenemos que terminar lo que estábamos empezando en el sofá– Me dijo mientras levantaba su ceja derecha y me sonreía.

“Es un trato” No se me ha olvidado y la besé.

–Apúrense que aún tenemos que ir al hotel– Nos gritó Isabel.

–Ya vamos– Otra vez se acercó a mí y me dijo al oído –Sabes Amor, creo que lo mejor será irnos de viaje ¿Qué te parece?– Me tomo de la mano y se dio vuelta.

Pero la detuve “¿En verdad? ¿A dónde?”

–A Valle de Bravo, recuerda que estoy de vacaciones y aparte no me está gustando esto de que me interrumpan cuando estoy contigo–

“Pero si solo vamos ir a cenar” Me moría de ganas de estar con ella a solas.

–Solo por hoy, mañana no sé qué se les ocurra a este par–

“Ok, pero vamos en tu moto”

–Me parece estupendo– Y me acerqué de nuevo para besarla.

–¡¡¡Que se apuren!!! Quiero ver que me trajo mi cuñadita– Volvió a gritar Isabel.

–Ya vamos– Le dijo Alex y nos dirigimos a la puerta, veremos que me espera esta noche con las amigas de mi novia, pero lo que realmente quiero es que ya llegue mañana y por fin estar a solas con mi Amor.



Alex


Lo acepto una de las cosas más difíciles ha sido tener que dejar a Sam en su hotel pero es que aún no puedo pedirle que se quede a dormir conmigo, aunque no sé porque no se ocurrió pedírselo, al fin y al cabo tengo una habitación extra en donde se pudo haber quedado, pero he de aceptar que después de besarla mi cerebro dejo de funcionar, la verdad no sé cómo pude conducir cuando lo único que quería era seguir besando esos hermosos labios, cuando llegué a mi departamento por un momento creí que todo había sido un sueño pero pude ver el arreglo de flores sobre la mesa y de inmediato me di cuenta que en verdad todo había pasado. Es por mucho el mejor cumpleaños de mi vida, jamás creí que sería Sam la que me sorprendiera, ¿Qué hubiera pasado si hubiera escogido el vuelo de ayer en la noche? De seguro ahora estaría usando una de las tarjetas de Mónica para conseguir un vuelo que me regresara a México donde estaba mi Sam. Me dirigí a mi habitación y me puse mi pijama, muy a mi pesar me dirigí a lavar mis dientes y es que solo porque era necesario lavármelos, si no ni loca tocaba mi boca. Mi labios se notaban aun hinchados, solo pude verme al espejo –Eres una maldita afortunada Alejandra– Y me sonreí, tenía que dormir, entre más rápido lo hiciera más rápido amanecía y más rápido vería a mi hermosa novia. En cuanto puse la cabeza en mi almohada cerré los ojos pero un mensaje llego a mi teléfono.

Gracias por un estupendo día y por enseñarme tu lugar especial TE AMO

Sam

De inmediato le conteste.

Gracias a ti por darme el mejor cumpleaños de mi vida, TE AMO SAM, duerme bien y sueña con… sueña conmigo Amor, nos vemos mañana.

Atte. Ale tu loca novia

Volví a acomodarme y de inmediato me quede dormida.

Estaba una vez más en este bosque solo que ya no me daba miedo estar aquí, sabía que tenía que caminar y de repente llegue a un prado, no había árboles pero todo era verde y lleno de flores, oí los sollozos de una niña muy pequeña y me dispuse a encontrarla, no tarde mucho en encontrarla estaba sentada con las rodillas flexionadas y su cabeza apoyada sobre estas.

–¿Estas bien?– Le pregunte.

Levanto su cara y me vio a los ojos, esos ojos eran como los de mi Sam.

–Tengo miedo–

–¿De qué?– Le pregunté.

–No me dejes– Me suplicó y se lanzó a mis brazos, yo solo la abracé, se sentía bien era como si sostuviera a mi Sam y una vez más me dijo –No me dejes– Pero cuando me separé para verle la cara ya no era una niña era mi Sam la que me pedía que no la dejara.

–Nunca Sam, siempre voy a estar contigo– Y le di un beso en los labios que de inmediato me respondió.

“¿Nunca?”

–Nunca Amor, siempre estaré contigo– Y me volvió a besar mientras me tumbaba sobre la hierba.

Los besos se intensificaron, ella estaba sobre mí y sentía como sus manos querían entrar debajo de mi blusa

–Quiero hacerte el amor Sam, pero no sé si tú quieres… si estas lista–

“Lo estoy, Alex quiero todo contigo”

Volvió a besarme y solo sentí cuando me levanto la blusa hasta mi cuello, me levante un poco para ayudarle a sacarla y aproveche para despojarla de su playera.

–Eres hermosa Sam– Y la bese, cuando nos faltó el aire nos alejamos un poco pero yo me dirigí a su cuello, era adicta a besarla, mis manos recorrían su cuerpo pero aun había muchas prendas que me estorbaban, me dirigí a su sostén y lo desabroche, un hermoso gemido salió de su boca y una vez más la bese, su cadera empujaba la mía y empezaba a moverse.

“Alex yo… te necesito” Me dijo muy bajito.

Me levante he hice que se sentara a horcajadas sobre mí, dirigí mi manos para desabrochar el botón de su pantalón, mi respiración era agitada y mi deseo era incontrolable, por fin pude librarme del botón y baje su cierre.

–Voltéate un poco Sam, necesito quitarte el pantalón– Se giró y se sentó sobre mis piernas, me ayudo a bajarle el pantalón y con sus piernas termino de despojarse de estos. Con mi brazo rodee su cintura y pegue mi cuerpo a su espalda, me dispuse a besar su cuello y con mi otra mano a recorrer su muslo izquierdo me acercaba a ese lugar que tanto desea tocar.

“Amor por favor… ya” Me dijo entre jadeos.

–Te amo Sam– Y toque su centro estaba tan húmedo, empecé a tocarlo a hacer círculos aunque aún tenía la pantaleta puesta.

“Alex por favor” Cuando me disponía a introducir mis dedos un ruido espantoso empezó a sonar, era una canción, luchaba por quedarme con Sam pero el sonido era cada vez más fuerte, de repente reaccioné y era el tono de Sam, mi celular estaba sonando.

–Sam– ¡Oh por Dios! Desperté y mi respiración era agitada, estaba sudada y… todo había sido un sueño, el celular seguía sonando así que estire mi mano y lo tome del buro –Bueno–

“Bonjour Amor” Me dijo Sam “¿Te desperté?”

–Si… digo no, bueno más o menos– Respire profundamente, tenía que calmarme –¿Cómo amaneciste?–

“Amanecí pensando en ti… ¿Amor estas bien, te escuchas agitada?”

Estaba excitada que era diferente pero no podía decirle eso –No Amor es que iba a meterme a bañar y salí corriendo del baño– Era una pequeña mentira piadosa, pero que le iba a decir ¿Qué estaba soñando con ella mientras le hacia el amor en un lugar lleno de flores al aire libre? Así que me concentre y seguí la plática –Pero bueno ¿Era algo bueno o algo malo lo que pensabas de mí?–

“Pues depende de cómo lo veas, pensaba en tus labios y mis labios…juntos” Oh Dios, eso solo hizo que mi corazón se volviera loco.

–Sam, vas a hacer que vaya ahora mismo para allá–

“Y que tendría de malo” Sam me estaba volviendo loca y no sabía lo que sus palabras me estaban provocando.

–Voy para allá ¿Desayunamos juntas?–

“Si claro”

–En una hora estoy contigo, quiero ir a desayunar y mostrarte una parte del centro ya después veremos que hacemos–

“Por supuesto me agrada la idea… Amor te amo”

–Y yo Sam, yo te amo más–

“Nos vemos en un ratito”

–Si Amor–

Colgué, todo había sido un sueño pero era tan real, aun sentía esa sensación que pide el cuerpo por mas y tenía que encargarme, hoy una ducha fría no iba a ser suficiente, así que me recosté y me imaginé a mi Sam justo donde nos habíamos quedado.

Me sentía más relajada pero aun quería más, quería que fuera Sam la que me tocara, quería escuchar a Sam gemir, que gritara mi nombre que me hiciera suya y que fuera mía. Ahora esperaba a mi novia en la recepción del hotel.

“Hola, espero no haber tardado mucho” Escuché su dulce voz detrás de mí.

Me giré y vi a mi hermosa novia, con sus jeans, sus tenis y su playera, era simplemente hermosa, más hermosa que en las revistas, era mi Sam mi novia y me hacía muy feliz.

–Claro que no, aun no puedo creer que estés aquí– No resistí más y le di un beso en los labios, después de lo de ayer en la noche era tan fácil acercarme a ella y besarla.

“Pues créelo, estaré mucho tiempo” Mientras nos alejamos un poco.

–¿Lista para irnos?– Le ofrecí mi mano y nos dirigimos a la salida.

“Si, ¿Adónde me vas a llevar?” Me pregunto emocionada.

–Primero a almorzar algo muy Mexicano. Debes de extrañar nuestra comida y ya después te llevare por un tour por la ciudad, iniciando en la zona rosa y luego el centro, ¿Qué te parece?–

“Genial, muy bien vámonos”

La tomé de la mano y nos dirigimos al auto, le abrí la puerta y la cerré, puedo jurar que las personas que nos veían creían que me había comido un gancho de ropa y es que era inevitable no sonreír, entre al coche y me estaba por ponerme el cinturón cuando me tomó de la playera y me besó, me besaba con hambre como si me fuera a arrancar la boca con sus labios y me encantaba que lo hiciera, si no fuera por la estúpida necesidad de respirar jamás me separaría de ella y es que era una adicción sentir su boca con la mía. No abrí los ojos yo seguía saboreando lo que había pasado y sentí su aliento en mi oreja.

“Te amo”

–Te amo… le respondí –¿Amor estas segura que nunca habías besado a nadie? Porque lo haces de manera tan magnifica que nublas todos mis sentidos–

Mi Sam se sonrojo y apretó sus manos, estaba nerviosa, se veía muy tierna.

“Bueno, he practicado… es que Danielle…”

–¿Haz practicado con ella?– Estaba impactada y sentía celos, yo no era celosa pero imaginar a Sam besando a alguien mas no me gustaba.

“¡No! Deja que te explique, cuando teníamos 14 a ella se le ocurrió la brillante idea de practicar los besos, para cuando diéramos uno de verdad y… Alex me da pena decírtelo”

–Vamos dímelo no creo que sea algo malo ¿O sí?– Luchaba por controlarme, de verdad no entendía porque tantos celos.

“Claro que no es nada malo, pero sé que te vas a reír”

–Te juro que no lo haré– ¿Qué puede ser tan malo o tan chistoso que le dé pena decirlo?

“Con una almohada… a Danni se le ocurrió practicar con una almohada”

¿Con una almohada? No puede ser sentí una sensación de alivio y es que yo ya estaba pensando que Danni y mi Sam… Dios no puede ser tengo problemas, pero ¿Con una almohada? –Jajaja estas bromeando ¿Verdad? Jajaja– No puede evitar reírme.

“Me prometiste que no te ibas a reír” Me hizo el puchero más hermoso que había visto.

–Lo siento, no era mi intención– Trate de calmarme –Esa almohada es un gran maestra– Me acerqué a ella y la besé.

Arranqué el coche y me dirigí a la zona rosa.

Pasear en domingo en Reforma puede ser algo muy tranquilo a diferencia de hacerlo entre semana, lo bueno que tiene esta zona es lo versátil que puede ser, la avenida central es cerrada para ser recorrida en bicicleta y aparte esta la zona rosa, que es conocida por ser la zona gay de la ciudad, pero aun así todo lo que es Reforma está lleno de grandes edificios, aquí se encuentra el Ángel de la Independencia y no muy lejos de este la Diana cazadora que es una de las estatuas más famosas de la ciudad y está rodeada de una fuente. Otra de las ventajas que tiene son sus diversos restaurantes, desde los más caros hasta los más accesibles y no por eso deja de ser un lugar en donde se puede disfrutar una rica comida.

Afortunadamente traía mi cámara y parecía como si las dos fuéramos turistas, más de una vez pedimos a alguien que nos tomara una foto, aunque yo prefería tomarle fotos a Sam.

–¿Sabías que la cámara te adora?–

“Creo que me lo han dicho una que otra vez” Me dijo enseñándome la lengua y aproveché para tomarle una foto.

–Podrías ser modelo–

“No lo había pensado” Se acercó y me dio un beso y me sujeto del cuello “Aunque me gustaría posar solo para ti mi colección de bikinis” Me dijo al oído.

Dios, no sé cómo logré que mis piernas me sostuvieran, la sujete muy fuerte de la cintura –No juegues con fuego que te puedes quemar– O yo voy a sufrir combustión espontánea por culpa de mi novia.

“No será tan malo” Me beso de nuevo “¿Ahora a dónde vamos?”

Definitivamente esta niña me estaba volviendo loca, la sujete de la mano y fuimos al auto, ahora iríamos al zócalo de la ciudad, quería llevarla a un restaurante al que solía ir con mis papás los fines de semana, no tardamos en llegar el restaurante estaba medio lleno, así  que encontramos una mesa disponible, nos sentamos, un mesero se nos acercó y nos entregó la carta.

–¿Qué se te antoja?–

“La verdad no sé ¿Tú que me recomiendas?”

–Pues la especialidad son los chiles en nogada los sirven todo el año, pero el pollo en salsa de nata es realmente delicioso–

“Si suena bien, pero no sé cuál de los dos”

–Bueno si pido yo uno y tu otro y compartimos la mitad así pruebas de los dos–

“Me parece buena idea” Y me sujetó la mano por encima de la mesa.

Se sentía tan bien, podría acostumbrarme a esto, a pasear con mi novia a llevarla a lugares que no conoce, a estar con ella, a besarla y a… a todo si era posible, definitivamente me acostumbraría a ella sin ningún problema.

La comida transcurrió entre una plática muy amena, compartimos nuestros platillos y puedo decir que mi Sam es de muy buen diente, lo cual me agradaba. Pagué la cuenta y salimos del lugar, decidí que lo mejor era caminar sobre la explanada y enseñarle lo que era la catedral y el palacio presidencial, fue realmente divertido más porque había danzantes prehispánicos que usan sus tambores y el caracol para llamar a los Dioses, o los chamanes que hacen limpias con ramas de hiervas e incienso, hay muchas cosas que ver por lo mismo es un lugar donde se reúne bastantes personas.

–¿Ahora entiendes lo que te contaba?– En uno de los mails le había contado que la ciudad de México lo que más había eran personas y bueno después de lo de ayer en Coyoacán necesitaba que viera la diferencia entre una zona y la otra, para que me entendiera de lo que estaba hablando.

“Realmente son muchas personas”

–Y esto no es nada Amor deberías de ver cuando hay un concierto o cuando es 15 de Septiembre–

“¿Cómo se pone esto?”

–Digamos que no cabe ni un alfiler, yo nunca he venido, pero lo he visto en la tele y créeme no se me antoja nada eso de que te empujen y te apachurren–

Caminamos por un rato más y yo solo tenía una idea, quería estar a solas con Sam quería sentirla en mis brazos, besarla sin que nadie nos viera.

“¿Pasa algo Amor?” Me preguntó y se puso frente a mí.

–Yo, eh bueno…– Tome una bocanada de aire… –¿Tegustariairamidepartamento?– Lo dije todo de un jalón y es que me sentía muy nerviosa.

“¿Qué?”

¡Diablos! Tenía que repetirlo de nuevo y más lento para que me entendiera –¿Te gustaría ir a mi departamento?– Y por fin lo dije.

Se acercó muy lentamente a mí y me dijo muy cerca de mis labios “Me encantaría ir”  La sujete de la mano y nos dirigimos al estacionamiento donde había dejado el auto.

Estábamos en dirección a mi departamento, yo me sentía muy nerviosa y cada vez que veía un edifico importante se lo mencionaba a Sam, no sabía que me pasaba pero no paraba de hablar, aunque la verdad es que ni yo entendía lo que decía, afortunadamente no había mucho tránsito por lo que no tardamos mucho en llegar.

–Listo, llegamos–

Me baje del auto y le abrí la puerta le ayude a bajar y nos dirigimos al elevador, la abracé desde atrás y sujete su cintura, solo eran tres pisos pero mi cuerpo necesitaba sentirla cerca. Una vez que llegamos a mi piso me separé de ella y sujete su mano, abrí la puerta y la invité a pasar.

–Ponte cómoda– Me dirigí a la cocina en lo que Sam se sentó en el sofá, estaba buscando algo que tomar cuando me llamó desde la sala.

“Alex ¿Podemos ver una película?”

–Claro, mientras escoges cual ver haré palomitas– Le conteste desde la cocina, Dios solo quería acurrucarme con ella en el sofá y besarla y luego… Dios mis hormonas estaba locas y mi control estaba desapareciendo. Sin notarlo ya estaba cantando en voz baja.

♫¿Qué pasara? ¿Qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche lalalala♫

El timbre del microondas me avisó que ya estaban las palomitas así que tomé una charola puse unos vasos, refresco y el tazón de las palomitas, me dirigí a la sala y deje todo esto sobre la mesita y me senté muy pegadita a Sam, sentí como su cuerpo tembló un poco creo que no era la única nerviosa en este departamento, estaba perdida observándola, tenía que controlarme así que dirigí mi mirada a la pantalla, estire mi mano para coger palomitas y me topé con la mano de Sam, un cosquilleo recorrió todo mi cuerpo y todo mi control desapareció, necesitaba besarla, tocarla, sentirla, demostrarle lo que sentía en ese momento y decirle cuanto la amaba sin usar palabras. Me incliné y la bese ella sujeto mi cuello con sus brazos y yo use los míos para sujetarla de la cintura, el beso se intensifico y la fui recostando poco a poco en el sofá, bajo sus manos a mi cintura sujetando mi playera para que me pegara más a ella, el beso estaba fuera de control incluso cuando me separé un poco de Sam ella gimió y yo me encendí aún más, necesitaba de ella, necesitaba sentirla toda iba muy bien cuando escuche que alguien me gritaba.

–¡¡¡ALEJANDRA GABINA KURI BARRERA!!! ¿QUE RAYOS ESTA PASANDO AQUÍ?–

Solo mi madre y otra persona me dicen mi nombre completo, así que pegué un brinco que hizo que perdiera el equilibrio y me caí del sofá, pero como Sam me sujetaba muy fuerte, esta cayó sobre mí. Al dirigir mi mirada hacia la puerta vi a la culpable de todo.

–¡Pero estas loca Isabel! ¿Cómo llegas de esta forma?– Estaba de pie en la entrada sujetando la puerta y solo me veía con una cara de enojo que incluso me daba miedo, pero tenía que ver si mi novia estaba bien, la abrace y le pregunté muy bajito solo para que ella me escuchara –¿Estas bien Amor?– Mi novia estaba sonrojada, pero movió la cabeza para afirmar que estaba bien.

–¡Lo veo y no lo creo Alejandra! Le juras amor eterno a esa niñita y estas aquí apunto de…– Mi amiga aún seguía en la entrada y sujetaba muy fuerte la manija de la puerta, si fuera una mano ya le hubiera quebrado todos los dedos por la fuerza con la que la sujetaba.

–Cuida tus palabras Isabel– Me senté aun con Sam encima.

–Y tú déjame decirte que esa mujer que está debajo de ti tiene novia– Por supuesto mi amiga estaba muy molesta y creo que no ha reconocido a mi novia ya que esta le daba la espalda.

“¿Es verdad que tienes novia?” Mi Sam me pregunto mientras se ponía de pie y me ofrecía una mano para levantarme.

–Lamento decirlo pero es verdad y estoy muy enamorada de ella– Decidí que lo mejor era seguirle el juego y hacer enojar aún más a Isabel.

–Eres una descarada– Me grito Isabel que seguía sin moverse –No creí encontrarte aquí se suponía que deberías estar en Francia– ¡Diablos! Sam me soltó de la mano y caí como costal de papas pegándome en mi lindo trasero.

“¿Es verdad?, ¿Ibas a ir a Paris?” Sam me veía con una cara de no poder creer lo que escuchaba.

–Auch, me dolió, y si iba a Paris por ti, pedí mis vacaciones– Le conteste mientras me sobaba por el golpe.

“¿En serio?”

–Sí, pero tú llegaste antes, mi vuelo salía ayer en la noche–

–Creo que me perdí de algo, no entiendo de lo que hablan– Dijo mi amiga un poco más calmada pero que aún seguía en la entrada, mi novia giro y por fin pudo ver a mi amiga a la cara –¡¡Madre Santa!! Eres, eres ella, Alex ella es…– Me dijo mi amiga mientras la señalaba, sin poder creer que a la que veía era mi Sam.

Me puse de pie y tome la mano de Sam –Isabel ya calma, pequeña deja que te presente a mi novia Samantha, Sam te presento a la metiche de mi amiga Isabel–

“Hola, mucho gusto” Le sonrió y le estiro la mano para saludarla.

–Yo, lo lamento no debí llegar así pero yo creí que no estabas, yo solo venía a… bueno recuerda tus plantas y aparte Alejandra me tenías preocupada, te dije que me avisaras cuando llegaras, pero obvio no viajaste, pero aun así me hubieras dicho y asi no que ahora vengo y mira nada mas como las encuentro. Sam lamento mucho haberlas interrumpido pero esta mensa no me dijo nada– Mi amiga estaba entre enojada, apenada y como siempre que siente que metió la pata trata de explicar y culpar a alguien más, aunque esta vez sí había sido mi culpa.

–Ya cálmate Isabel, no te preocupes, debí haberte avisado, pero tenía mi mente en otro lado–

–Bueno por lo menos sabes dónde tenías tus manos–

–Isabel por Dios no digas esas cosas– Y es que mi Sam solo agacho la cabeza y se puso roja, pero era muy de mi amiga decir todo lo que piensa sin importar que sea.

“Alex, ¿Puedo pasar a tu baño?”

–Claro es la segunda puerta a la derecha– La solté de la mano y le señale el pasillo, vi como caminaba hacia la puerta correcta, me voltee para ver a mi amiga y le sonreí.

–Monstruo, te ganaste la lotería, no es guapa sino lo que le sigue– Me lo dijo mientras que me guiño un ojo.

–Lo sé y créeme cuando te digo que lo más bello de ella no está en su exterior– Mi Sam tenía un corazón de oro y una belleza interna que opaca su belleza física y para mí eso era lo que más importaba.

–Así que ¿Me vas a contar que fue lo que pasó?–

–Pasa y siéntate es una larga historia–

Mi amiga pasó y se sentó en el sillón que estaba a un lado de donde nos habíamos sentado Sam y yo, cogí el control remoto y apague la tele, suspire y dirigí mi mirada a mi amiga que veía muy atenta el arreglo de flores.

–¿Cómo supo que le vas al Guadalajara?– Mi amiga pensó lo mismo que yo con lo del arreglo de flores.

–No es eso, cada rosa tiene un significado– Uno muy lindo y especial.

–Ah– Volteo a verme y me sonrió –¿Qué fue lo que paso? ¿Cómo fue que te dio la sorpresa?–

Suspire y comencé a hablar.

–Ayer cuando iba a salir a comprar unas cosas que me faltaron para mi viaje me llegó un arreglo de rosas y unos regalos con un mensajero, después recibí la llamada de Sam y me felicito por mi cumpleaños, cuando me preguntó por mis regalos me dijo que revisara las tarjetas que venían en el arreglo así que al revisarlas vi que había tres, se lo dije y ella me contesto que eran cuatro, me colgó ya que iba a llamar a la florería para reclamar lo de la tarjeta, mientras esperaba su llamada de nuevo alguien toco a la puerta y resulta que era Sam con la tarjeta que faltaba, así que pues como puedes ver el viaje se canceló y ahora estoy con Sam aquí en la ciudad–

–Ahora entiendo porque no me avisaste, pero me tenías preocupada monstruo, pensé miles de cosas, incluso Mónica estaba preocupada–

–Eres muy preocupona amiga, te lo agradezco pero de verdad si algo malo me hubiera pasado tú serias la primera en enterarse–

–Lo sé amiga pero eres como mi familia, así que si no tengo noticias de ti es obvio que me preocupes, además ya sabemos que de repente eres muy despistada y todo te pasa–

–Si bueno, eso ya lo sabemos jeje– Me estire un poco y sujete su mano –Gracias por preocuparte por mi, amiga–

Mi amiga me devolvió el apretón y me sonrió –Te ves muy feliz–

–Lo estoy amiga, puedes picarme con un alfiler y saldrían globos y serpentinas, de lo feliz que estoy–

–Eres una tonta, deja y le aviso a Mónica que estas bien–

–¡No! Va a querer ver a Sam y no sabes lo loca que esta–

–No te preocupes ella sabe comportarse– Me dijo esto mientras marcaba su celular –¿Mónica?... Si soy yo… si ya apareció… si, está en su departamento… no… no tampoco, lo que pasa es que Sam está aquí– Y solo escuché un grito, mi amiga abrió mucho los ojos y me vio con cara de ‘Esta loca’, yo solo levante los hombros y le dije que si con la cabeza –Ok… si, yo le pregunto– Aparto el celular –¿Qué si quieren ir a cenar?–

–No sé, tengo que preguntarle a Sam–

“¿Qué cosa Amor?” Me dijo Sam que estaba tomando su lugar junto a mí.

Estire mi mano para tomar la suya –¿Qué si quieres ir cenar con mis amigas?–

Me vio a los ojos y me sonrió “¿Quieres que vayamos?”

–Como tú quieras– Que diga que no y así nos quedamos y terminamos lo que empezamos.

Me apretó la mano y me regalo otra sonrisa “Esta bien, pero podemos pasar al hotel, tengo unos regalos para ellas”

Yo estaba embobada viendo a mi dulce novia y su hermosa sonrisa cuando escuché de nuevo la voz de mi amiga.

–Si Mónica, nos vemos en Coyoacán… si, en el café de siempre… no sé, pero dice que tiene regalos así que vamos al hotel y luego te vemos ahí… unos 30 minutos… ok bye–

En menos de 15 minutos mis amigas habían cambiado todos mis planes para esta noche, solo sonreí y moví la cabeza, creo que tendría que esperar un poco más para estar con mi Sam.

–¿Qué es tan chistoso?– Me pregunto mi amiga.

–En como ustedes dos se organizan tan rápido–

–Bueno, es que la ocasión lo amerita, además queremos interrogar a tu novia, recuerda que somos como sus cuñadas y tiene que pasar la prueba para que la aceptemos– Lo dijo aparentando ser seria pero sonreía.

–La que la tiene que aceptar soy yo, no ustedes–

–Pero nosotros somos el filtro de control de calidad, además sería bueno que le contáramos algunas de tus mañas–

¡Diablos! Isabel sabe muchas cosas sobre mí que me pondrían en vergüenza –No serias capaz–

“¿De qué mañas habla?”

–Como que Alex no toma la leche si no tiene chocolate, que esconde dulces en sus cajones de la ropa, que fuma cuando esta triste o nerviosa, que canta cuando está muy feliz o cuando no sabe que decir o que…–

–¡¡Basta!! Ya mejor nos vamos– Me levanté y jale a Sam para que se pusiera de pie, mi amiga se dirigió a la puerta pero yo aproveche para voltear y decirle en voz baja a Sam –Si no quieres ir está bien Amor, les puedo decir que vamos otro día–

“No Amor está bien, quiero ir, aparte me gusta eso de que tienes mañas”

–Tengo muchas Corazón, ya lo verás– Y la besé –Ni creas que se me olvida que tú y yo tenemos un asunto pendiente, aún tenemos que terminar lo que estábamos empezando en el sofá– Le dije mientras levantaba mi ceja derecha y le sonreía muy pícaramente.

“Es un trato” Y me besó.

–Apúrense que aún tenemos que ir al hotel– Nos gritó mi amiga que ya estaba en la entrada, de verdad mi amiga era muy mandona y creo que disfruta el interrumpirnos.

–Ya vamos– Otra vez me acerqué a Sam y le dije al oído –Sabes Amor, creo que lo mejor será irnos de viaje ¿Qué te parece?– La tome de la mano y nos dirigimos a la puerta.

Pero Sam me detuvo “¿En verdad? ¿A dónde?” Me pregunto muy feliz.

–A Valle de Bravo, recuerda que estoy de vacaciones y aparte no me está gustando esto de que me interrumpan cuando estoy contigo–

“Pero si solo vamos ir a cenar”

–Solo por hoy, mañana no sé qué se les ocurra a este par–

“Ok, pero vamos en tu moto”

–Me parece estupendo– Y me acerqué de nuevo para besarla.

–¡¡¡Que se apuren!!! Quiero ver que me trajo mi cuñadita– Volvió a gritar Isabel. En verdad me estaba molestando esto de que me interrumpan.

–Ya vamos– Le conteste a mi odiosa amiga y ahora si nos dirigimos a la puerta.
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Mensaje por LyA el Dom Ene 11, 2015 10:40 pm
Capítulo 17 El Viaje en Moto



Sam




Jamás, jamás, jamás me cansare de estar así con mi Alex sentir el calor de su piel a través de su ropa y es que al entrar al ascensor me abrazó y por supuesto que yo me abracé a ella. Se siente también estar rodeada por sus brazos sentir sus manos recorriendo mi espalda y yo poder hacer lo mismo con la suya, disfrutar de su aroma y escuchar su corazón latir, simplemente maravilloso, Isabel estaba también pero no me importo mucho, además solo estamos abrazadas, aunque si Isabel no hubiera llegado estuviéramos haciendo otras cosas. Ya mente… me recriminé… ¡Deja de pensar en esto solo por ahora! Mañana ya veremos.  

Salimos del edificio y llegamos junto al auto de Isabel y Alex muy amable me abrió la puerta, me hice a un lado para que se sentara junto a mí, pero a Isabel no le gustó mucho la idea y comenzaron a discutir que iba a ser el chofer era muy graciosa la escena, hasta que se lanzaron una mirada de haber quién gana y tuve que intervenir, salí del coche y le dije a Alex que ella manejara y yo me iba con ella al frente e Isabel iría en la parte de atrás, y de nuevo la misma rutina, Alex me abre la puerta y yo entro, rodea el auto para ella entrar pero Isa quiere que Alex haga lo mismo que hizo conmigo, que le abra la puerta. Creo que le gusta molestar a mi Amor y mi Alex no da su brazo a torcer y nuevamente están discutiendo así que otra vez intervine y tuve que decirle que le abriera la puerta si no llegaríamos tarde y aún faltaba ir al hotel a recoger los regalos que les había traído, yo odio llegar tarde, así que lo hizo no muy contenta con Isabel.

Por fin ya en camino, y Alex jamás me soltó de la mano, la conversación entre Isabel y mi novia era muy entretenida, hablaban del esposo de Isa, no sabía que era doctor por esa razón tenía tanto tiempo en arreglarle citas a Alex, aunque eso ya terminó.

–Uy después de todo casarse con un Doctor tuvo sus desventajas–

–Te equivocas amiga, si vieras el traje de enfermera que me consiguió el otro día, y la cara que puso cuando me lo puse con ese sexi liguero y bueno cuando empezamos a jugar al Doctor…–

–¡Ya cállate! Que no ves que viene Sam ¿Qué va a pensar de ti?–

“En realidad me recuerda un poco a Danni, si vieras todo lo que me platica”

–¿Ya viste? Ella está acostumbrada, así que no te quejes, es más nos deberían de agradecer que les contamos todas nuestras aventuras así ustedes toman nota y lo ponen en práctica–

Alex volteo a ver a Isabel con cara de te callas o te callo, miré el semáforo y vi que iba a cambiar, le apreté la mano para que pusiera atención, frenó a tiempo antes de que cambiara.

–Por lo que más quieras Isabel ¡Cierra la boca! Vas a ocasionar que choquemos y aun soy muy joven para morir–

–Pues de las que venimos en este auto la más vieja eres tú, así que preocúpate por mantenernos a salvo ‘Ruquita’–

No pude evitarlo y comencé a reírme de buena gana ¿Cómo es posible que Isa y Danni se parezcan tanto? Cuando Alex me hablo de Isabel, me la imaginé muy diferente físicamente hablando: alta, rubia, igual a Danni y es lo que todo lo que me decía me recordaba tanto ella, por cómo se comportaba con ella, muy parecida a mi amiga y es todo lo contrario morena y no tan alta, pero en carácter y en su forma de ser si lo son, pero me es imposible creer que en el mundo haya dos y es que sería demasiado castigo, y a ver qué posibilidad había de que Alex y a mí nos tocaran amigas tan parecidas en actitud principalmente, en verdad el karma existe me pregunto ¿Qué estaremos pagando? Pero he de decir que a pesar de que me da unos terribles dolores de cabeza y me pone en vergüenza por todas las tonterías que me dice jamás la cambiaría a Danielle y estoy casi segura que Alex tampoco cambiaría a Isabel.

–¿Estas bien?–

“Si, es que… Isabel podría ser hermana de Danni… son igualitas” Le dije mientras me seguía riendo, que dirá Alex cuando se entere que mi ami la llama de manera parecida.

–Ni lo digas cuñadita, yo soy única–

–Pues ya lo veremos, Danni viene dentro de cuatruo semanas–

–¿Cuántas?–

–Cuatruo–

–Jajaja, no inventes siempre caes jajaja–

Me fue imposible no reír,  mi Alex es tan tierna y despistada pero solo un poquito, cuanto la amo.

Pero creo que a mi novia no le pareció y me recordó mi propio problema –¿No sé porque te ríes Sam? Según yo tú dices pedrro en lugar de perro– Deje de reír, Isabel solo incremento su risa.

Y paso lo que temía –Jajaja no puede ser, tal para cual, por favor cuñada dilo, quiero escucharlo–

“No” No le iba a dar el gusto.

–Por favor ¿Si?–

En definitiva igualitas tienen la  misma expresión que hace que todo se les cumpla y no me quedo más remedio “Pedrro”

–Jajaja no inventes, se supone que dijo perro jajaja–

Vi que Alex comenzaba a reír y solo la vi con cara de ni se te ocurra y dejo de hacerlo –Es adorable Amor– Y tomó mi mano.

–Qué bueno que no pueden tener hijos si no los pobres no podrían decir nada con r– ¿Un bebe? Alex y yo con un bebé. Me sonroje; nunca hablamos de este tema cuando intercambiábamos mails, de si me gustaría  tener un bebé  o de si ella los tuviera o nuestras correspondientes parejas, aunque ahora estamos juntas, tenemos unos meses de conocernos, lo cual apenas llevamos unas cuantas semanas de ser novias y día y medio de vernos frente a frente, muy poco tiempo, pero la idea no me es desagradable, tener un bebé con los ojos y la sonrisa de mi Alex, no es una mala idea, no sé qué es lo que piense ella tal vez con el tiempo hablemos de esto, sería muy bonito que ella y yo podamos tener un bebé juntas.

–Si bueno, ya cálmate y respira– Le dijo Alex.

Por fin Isabel se calmó y comenzamos de nuevo el camino, charlamos un poco de lo que hicimos Alex y yo desde que llegué ayer. El recorrido por Coyoacán, la visita al mirador y de la tarde maravillosa que tuvimos hoy. Después de un tiempo finalmente llegamos al hotel, Isabel es muy agradable nuevamente molestando a mi Alex con que quería que le abriera de nuevo, me quedé en la entrada del hotel para esperarla porque a mi novia no le quedó de otra que ir a abrirle la puerta del coche.

“Me cae muy bien Isabel” Le dije cuando se acercó a mi nuevamente y le di un besito.

–Te la regalo– Su  propuesta me agarró desprevenida y me sorprendí.

“No creo poder aceptarla, ya tengo mi propia versión…” Ni loca con una es más que suficiente, le di otro beso “…no tardo” Y fui al ascensor para subir a mi habitación.

Estos dos días han sido maravillosos, perfectos, inigualables han pasado tantas cosas desde que nos vimos, aunque el comienzo fue un poco torpe. La tarde que pasamos juntas fue fantástica pero si un poco torpe, no sabíamos cómo comportarnos, como acercarnos, Alex dio el primer paso al tomar mi mano y todo comenzó a fluir a ser más fácil a demostrarnos amor y lo  mejor fue en la noche, el gran paso que di, no me creía capaz de darle un beso, mi primer beso, un beso único y completamente adictivo y es que no podía dejar de besarla. Sus labios son tan suaves, cálidos y su lengua tan atrevida, fue difícil el regreso al hotel solo quería besarla y por mi mente paso más de una vez invitarla a subir pero creí que era demasiado rápido. Hoy también ha sido fantástico los paseos para conocer la ciudad, la comida, pero sobre todo hacerlo junto a ella, ya sin miedo a acercarme a abrazarla, tocarla y besarla, tocarla…besarla…besarla.

“Isabel, ¿Por qué tenías que llegar?” Un suspiro sale de mi pecho.

Todo pasa por algo ¿No? Si Isabel llegó es porque no era el momento, bueno tal vez mañana, Alex me propuso irnos de viaje en su moto a su cabaña en Valle de Bravo y eso significa que estaremos solas, ansío estar con ella, la deseo me es inevitable no pensar en estar con ella cada vez que me besa y me toca, yo quiero más, la quiero a ella, su cuerpo, ser suya. Por fin llego a mi piso y camino hacia mi habitación, entro y abro la maleta para sacar los obsequios que traje para las amigas de mi novia y estoy en eso cuando escucho el tono de mi cel., e indudablemente sé quién es…

“Bonjour Danni, y no, todavía no” Sabía lo que me preguntaría.

“Ay ami yo no iba a preguntar eso” Dijo haciéndose la ofendida.

“Te conozco Danni”

“Bueno si, y se puede saber ¿Por qué todavía no? ¿Ya tienes cuánto días allá? Dos días”

“Día y medio y creo que esa es la razón tenemos menos de 48 horas de habernos visto”

“Pero ya tienen un mucho de ser novias, como que ya se están tardando”

“Bueno ¿Y a ti que te preocupa, si Alex y yo ya… estuvimos juntas?”

“Porque quiero gritarle al mundo ‘MI MEJOR AMIGA POR FIN DEJO DE SER VIRGEN’”  Grito tan fuerte que tuve que alejar el cel., mi oído.

Pero algo me llamo la atención escuche de fondo gritos y chiflidos y un comentario que decía que le hubiera gustado ser el primero. No lo puedo creer mi amiga está en un lugar público “Danielle por Dios ¿Dónde estás?”

“En un bar ami” Me dijo como si nada.

“Estas loca ¿Cómo se te ocurre gritar eso frente a otras personas? y estas borracha ¿Verdad?” Le dije molesta.

“Un poquito, así” Sé que me hacia la seña con la mano como si la pudiera ver.

“Ay ami ¿Qué voy a hacer contigo?”

“Quererme, no tienes otro remedio y se me salió, no te enojes y por cierto, ¿Dónde estás?”

“En mi habitación” Estaba ya cerrando la maleta.

“Con tu ruquis querida”

“No” Pero me encantaría y como si leyera mis pensamientos preguntó “Pero quisieras ¿Verdad? Acéptalo”

Y yo no podía negar algo que deseaba desde que la vi “Si, me gustaría estar con ella, hoy estuvimos apunto ¿Sabes?”

“¿Y qué paso? No me digas que tu ruquis no pudo cumplirte”

“Solo tú dices esa clase de comentarios y no es que no pudiera cumplirme fue porque su amiga Isabel llegó”

“Y las agarro con las manos en las carnes” No tiene remedio.

“Sabes ella y tu son tan parecidas”

“Lo dudo amiga, yo soy única” Fue inevitable no reírme ya que Isabel dijo algo parecido.

“Ya la conocerás, y sé que te vas a sorprender”

“Pues eso lo veremos, ¿Sam?”

“Si, Danni”

“Vuelve loca a tu novia y disfruta mucho del sexo…” Estaba a punto de decirle que no tendría sexo sino que haría el amor “Si, si vas a hacer el amor ya lo sé. No te estaré viendo pero se lo cursi que eres, solo te voy a decir una cosa Sami; que te veas con cara de no romper un plato, no significa que no acabes con toda la alacena, así como te ves muy calmada y tímida yo sé que tienes un lado muy fogoso y salvaje dentro de ti, sácalo y disfrútalo con tu novia no reprimas tus deseos, compártelos,  sé que no te vas a arrepentir y sé que ella los va a disfrutar” Sabía que tenía una sonrisa enorme en su rostro al decirme esto y ella por su lado sabía que yo roja hasta las ojeras.

“Lo tendré en cuenta, hasta luego amiga, cuídate mucho” Me despedí.

“Tú también y haz a tu novia gritar de placer” Y al decir esto me colgó yo solo me quede viendo por un momento el teléfono. En verdad que Danni es una amiga inigualable, bueno Isabel se le acerca mucho. Me apresuré a salir de mi habitación y de nuevo tomar el ascensor, no tardó demasiado, ya extrañaba estar al lado de mi Alex, caminé hasta la sala de espera donde estaban sentadas y las escuché decir de algo que me gustaría usar.

“¿Qué cosa?” Pregunté al llegar junto a ellas.

–De un regalo que me dio está loca en mi cumple Amor–  Me dijo mi Amor al voltear a verme y de inmediato se levantó, me dio un besito y me ayudó con la bolsa que traía.

–Bueno ¿Nos vamos?– Dijo Isabel con una sonrisa traviesa.

Caminamos de nuevo al coche, pero esta vez Isabel manejaría y Alex y yo iríamos juntas en la parte trasera, me senté muy juntito a ella una vez que entró, no me cansaré nunca de su cercanía y es que se siente tan bien.

El camino siguió lleno de explicaciones acerca de los edificios que pasábamos y anécdotas que les habían ocurrido al manejar por la ciudad, pero yo tenía una duda no sabía si había escuchado bien o estaba algo confundida.

“¿Amor?”

–Si Corazón–

“¿Puedo preguntarte algo?”

–Sabes que puedes preguntar lo que sea mi vida– Y sentí que su mano apretaba un poco la mía para darme confianza.

Isabel estaba atenta para ver qué es lo que decía, una de las cosas que he notado en ella es que es muy audaz con tan solo verle la mirada se le nota, dice lo que piensa y jamás se calla nada y creo que me está analizando me observa mucho y siempre está a la expectativa de lo que voy a decir o hacer ¿Y si me hice una pregunta, que tipo de respuesta voy a dar? Me está estudiando y no me molesta creo que lo hace por Alex, para protegerla y espero que descubra que yo jamás le haría daño, regresé mi mirada  hacia mi novia y le hice la pregunta “¿Tu segundo nombre es Gabina?” Y al instante Isa soltó una carcajada que me contagio, fue inevitable y es que creo que no esperaba que yo le preguntara eso a Alex.

Mi Amor se quedó callada, tenía su cara seria así que mordí mis labios para dejar de reír “Lo siento Amor no debí reírme pero es que Isabel…”

–Échame a mí la culpa cuñada, tú fuiste la que preguntó– Me interrumpió.

“Pero tú te reíste y yo no pude evitarlo, Amor ¿Te enojaste?” Tome su mano muy fuerte y es que Alex no decía nada, solo miraba por la ventanilla.

–No Corazón, jamás me enojaría contigo– Se giró y me sonrió como solo ella sabe hacerlo –Pero es que esta bruta tenía que mencionar mi segundo nombre–

–Oye, yo no tengo la culpa que te pusieran un nombre tan feo– Le contesto mirando por el retrovisor.

–Es el nombre de mi abuelo y me enorgullece llevarlo–

–Tanto que no le dices a tu novia que te llamas GABINA– Dijo resaltando el nombre al decirlo.

“A mí no me importa, solo tenía curiosidad creí que había escuchado mal”

–Pues no escuchaste mal Amor, mi segundo nombre como dice esta– Dijo señalando a Isabel –Es Gabina, lo llevo por el padre de mi mamá–

“Pues me gusta” Y me acerqué a darle un besito.

–No lo creo, lo dices solo porque eres su novia– Me replicó Isabel.

“Alex” Me quejé con mi novia.

–Isabel, deja de molestar a mi novia y si ella dice que le gusta mi nombre es cierto, ¿Verdad Corazón?– Me dijo abrazándome fuerte.

“Si, mi vida” Y me acurruqué más junto a ella, y si me gustaba todo lo que era de mi Corazón hasta su nombre, pero no tanto como para ponérselo a un hijo.

El camino continuó entre charlas y risas hasta que por fin llegamos al lugar donde cenaríamos, esperaba a que Alex me abriera la puerta pero de repente esta se abrió y unos brazos me jalaron hacia fuera, me asusté por un momento hasta que deduje de quien se trataba por lo que decía –¡¡No me lo creo, no me lo creo, si eres tú!!– En definitiva era Mónica ‘La Lewinsky’ me abrazó tan fuerte que por un momento sentí que me quedaba sin aire, pero como un caballero mi queridísima novia vino a mi rescate.

–¡¡¡Mónica suelta a mi novia!!!– Le gritó e inmediatamente me soltó.

–¡¡Oh Por Dios!! Es que mira es Samantha DuPont– Me parecía muy gracioso la actitud de Mónica  –¿Me das tu autógrafo?... No mejor ¿Me puedo tomar una foto contigo?... No mejor me tomo una foto y me das tú autógrafo– Yo solo sonreía.

–¡Cálmate! Es solo Sam la novia de Alex ¿Ok?– Le dijo Isabel al aproximarse a ella.

–¿Estas bien?, ¿Te hizo daño esa loca?– Me preguntó Alex al acercarse y rodearme con sus brazos de forma protectora, levanté mi rostro para que me diera un beso.

“Estoy bien, pensé que esto solo me pasaba en Francia pero ya vi que no” Le dije muy divertida. Aunque en alguna ocasiones si ha sido de miedo, los fan a veces no saben medir límites.

–Segura si quieres la golpeo, para que aprenda a no abrazarte de esa forma–

“No cómo crees, estoy bien la verdad es que fue muy divertido”

–¿Segura? Porque si tú me lo pides yo con mucho gusto le doy sus golpes a la loca– Me sonrió y me sujeto de la cintura yo le correspondí poniendo mis brazos alrededor de du cuello.

“De verdad” Me acerqué a ella y la besé, mi Corazón se lo merecía.

–Ok, yo… lo lamento es que soy tu fan y jamás creí conocerte en persona, bueno tal vez con el tiempo pero no creí que fuera tan pronto–  Mónica estaba un poco apenada.

–Está bien ya pasó, solo no la abraces de esa forma, un día le vas a sacar el aire y ahí sí que vas a tener problemas si le haces daño a mi novia– Con mi Alex creo que no necesito guardaespaldas.

–De acuerdo, pero de verdad yo quiero un autógrafo y una foto–

“Bien, por mí no hay problema” Le dije y pude ver que se alegró mucho.

–Por favor– Le dijo a Alex dándole su cel.

– Ok, pero después de esto te comportas como persona normal–

Nos tomamos la foto, pero Mo no tenía intenciones de que solo fuera una, Alex por supuesto que protestó pero no le quedó más remedio que tomarlas. Cuando terminó me tomó de la mano y entramos al lugar donde nos esperaba Isabel.

–Vaya, pensé que jamás terminarían–

–Fue culpa de Mónica– Le respondió mientras me acercaba la silla para que me sentara, Mo también tomo asiento frente a nosotras.

–Lo supuse, bien Sam ¿Qué es lo que tienes en esa bolsa?–

“Ah sí” Me agaché y tome la bolsa donde traía los regalos para ella, el primero que saque fue para Isabel.

“Este es para ti Isabel espero que te guste” Le pase una bolsa dorada, la vi sacar el contenido de esta creo que no hay mejor regalo de Francia que un perfume el que escogí para ella contiene bayas, rosas crocantes, flor de azahar y avellana que aportan frescura, voluptuosidad y sensualidad a la fragancia, un aroma delicioso.

–Gracias, Sam–

“No hay de que…” Saqué de la bolsa un paquete y lo puse frente a mí, me acomodé muy bien en mi asiento quería ver la reacción de Mónica cuando se lo diera “…este para ti Mo espero que sea lo que querías” Vi que sus ojos se abrían de manera impresionante.

–No, no puede ser, es, es lo que creo que es– Dijo Mónica sumamente emocionada

“Ábrelo” Y no le dije dos veces me quitó prácticamente el regalo de las manos y sin contemplaciones rompió la envoltura y su grito hizo que todas las personas voltearan a vernos.

Se lanzó a mí para abrazarme –Gracias, gracias, gracias– No paraba de repetir, me alegraba que le gustara.

“Cuídalo mucho, es muy raro que Natasha dé autógrafos y mucho menos con dedicatoria” La cual decía Para Mónica con mucho cariño  Natasha Gillot.

–¿Cómo lo lograste?–

“Mi amiga Emilie me lo consiguió, créeme a mi jamás me lo hubiera dado”

–¿Emilie, la chica esa con la que tuviste una cita?– Intervino Alex.

“Si, mi amiga Emilie…” Volteé a verla y le sujete fuerte la mano “Ella es hija de un reconocido diseñador, le dijo que le haría una cita con su padre y a cambio le pidió el autógrafo” Me agaché de nuevo y tomé una pequeña caja. “Este también es para ti” Era un perfume era un poco más pequeño se trata de un exquisito aroma floral con estructura de maderas y un toque de bayas rojas, me agradeció el detalle pero su atención seguía en la fotografía autografiada.

Pero aún me faltaba uno el más especial de todos el de mi novia, le entregué el suyo sabía que era su favorito una fragancia floral muy elegante, especiado y fresco, gracias a estas le confieren una sensualidad original, una fragancia celestialmente equilibrada, perfecta para mi Alex.

–Oh Sam, es mi favorito–

“Si, ya me lo habías dicho Amor”

–No te hubieras molestado Corazón ya me has dado muchos regalos–

Me acerqué y le di un beso “No pude evitarlo”  Ella también se acercó a besarme mmm tan delicioso, que se me olvidó que teníamos compañía.

–Ejem chicas– Nos dijo Isabel –¿Les parece si llamamos al mesero?–

Nos separamos pero seguimos tomadas de la mano, la cena fue muy divertida llena de coqueteos por parte de Mónica, que por supuesto no le caían en gracia a mi novia, me encanta que sea un poco posesiva y la verdad no sé por qué se molesta si yo solo tengo ojos para ella. La que sufría más creo que era Isabel cada vez que Mo hacia un comentario que a Alex no le parecía le lanzaba una patada que lamentablemente terminaba en la espinilla de Isabel y por supuesto que se los regresaba con el puño en el brazo, son muy graciosas, mi Alex tiene muy buenas amigas. Mónica es muy divertida, es más joven que Alex e Isabel,  siempre hace chistes de todo, parece una persona muy inteligente, muy agradable y lo sentí desde que tuvimos esa charla cuando sentía que me moría de celos porque se quedaría en el departamento de mi novia, pero después de que me quedó claro que no estaba interesada en ella la comencé a ver de otra manera. La noche fue agradable quedamos de vernos el viernes en un bar y ahí poder conocer a Erika la ‘la cosita hermosa’ de Mónica, no sé si sea su novia pero me imagino que si no lo es, pronto lo será, habla maravillas de ella.

Después de que Isabel nos dejara a Alex y a mí en su edificio, nos dirigimos en su coche a mi hotel ya era un poco tarde platicamos en el camino un poco del día que habíamos tenido, de la estupenda velada que habíamos disfrutado, de sus amigas y de lo agradables que son, una plática muy entretenida, nos reímos de la pobre de Isabel y más de sus pobres espinillas Alex le dio no sé cuántas patadas, que según iban dirigidas a Mónica, estaba recordando lo gracioso de la situación cuando Alex me  dijo algo que en su momento me tomó por sorpresa.

–¿Oye Amor? Yo quería saber si quieres quedarte en mi departamento esta noche, mañana salimos al medio día y es mejor a que tenga que venir por ti para llevar tus maletas a mi departamento y luego prepararte para viajar en la moto–

No supe que decir no esperaba que me invitara a dormir a su departamento, me solté de su mano porque cuando me pongo toda nerviosa me sudan mucho y no quería que lo notara.

–Pero no te preocupes te puedes quedar en la otra habitación, en la que era de Isabel, está limpia y a ella no le importara que la uses– Por supuesto solo quiere que no perdamos tiempo en la mañana para el viaje. Estoy dando por hecho otras cosas, pero que demonios me pasa quiero estar con ella y ahora que me dice que me quede a dormir en su departamento me paralizo. ¡Así que ya Sam ponte las pilas!    

“Está bien Amor, en cuanto lleguemos cancelo la reservación y subo por mis maletas” Volví a tomar su mano cuando los nervios pasaron.

Al llegar al hotel fui directo a recepción a cancelar mi reservación que había hecho por solo una semana, bueno creí que era el tiempo suficiente para que Alex me invitara a quedarme en su departamento, pero bueno solo la usé por una sola noche, arreglé todo y subí por mi equipaje. No tardé demasiado ya que no había desecho las maletas porque a pesar de mis nervios creo que estaba ansiosa por que mi novia me invitara a pasar la noche con ella, aunque sea en habitaciones diferentes o tal vez no, llegué a su lado y ella de inmediato se levantó para ayudarme y yo de agradecimiento le di un beso, más bien fue porque ya la extrañaba demasiado, subimos de nuevo al coche y emprendimos el viaje al departamento, cuando ya estábamos hay Alex me enseño la que sería mi habitación.

–Amor, esta será tu habitación– Me dijo al entrar y dejar las maletas junto a la cama –Ponte cómoda– Y salió de ella, miré a mi alrededor y era un lugar acogedor, las paredes tenían colores cálidos y la cama se veía cómoda, hay un par de buros y el closet para la ropa, subí una de las maletas a la cama y saque mi pijama estaba muy cansada así que me cambiaría para dormir, me senté en la cama, me quité los tenis y me puse unas pantuflas que tenían grabado Holliday Inn y es que olvidé las mías en casa y no me quedó más remedio que traerme las del hotel, me quite los jean y me puse el pantalón del pijama, hice lo mismo con la blusa que traía y el brasier, me estaba poniendo la playera del pijama cuando escuché que la puerta se abría, me di la vuelta y era Alex estaba de pie junto a la puerta muy sonrojada.

–Yo… yo solo…–

“Yo no cerré la puerta… lo siento” Sentía mucha pena, pero sobre todo sentía muchos nervios y mi corazón palpita como loco.

–Si bueno debí haber tocado, lo siento Sam, solo te traía la mochila esta va en la moto así que no tendremos que cargar, solo no la llenes de mucha ropa, yo allá tengo cosas que te puedo prestar como: toalla, chamarra y playeras– Está nerviosa habla demasiado rápido.

“Si Amor, gracias” Me acerqué y la besé, la sentí acercarme más a ella y el beso se intensifico, cuando me di cuenta estábamos en la cama y ella estaba sobre mí, el beso no se detuvo hasta que la necesidad de respirar se hizo presente y no nos quedó más remedio que separarnos y mi cuerpo me hizo una mala jugada, me recordó que estaba cansado y me fue inevitable bostezar “Yo… perdón” Que pena.

–Calma Amor estas cansada fue un largo día, mejor te dejo para que duermas– Me dio otro beso, se levantó y antes de salir me dijo –Gracias por todo Sam, te amo, dulces sueños Corazón– Me lanzó un beso, cerró la puerta y yo me quedé en la cama y maldiciendo internamente, ¿Por qué tenía que bostezar? ¡¡¡Demonios!!!

Arreglé la cama para dormir, me acosté y no podía dormir, daba vuelta y vueltas y no podía “Ah no verdad, cuando no quería dormir tenía que bostezar y ahora que ya estoy acostada y solita ya no puedo” Le decía a la nada, me giré y agarré una de las almohadas para abrazarla, Alex, mi novia la que hace que el tiempo se detenga está a solo un par de metros de mí y yo y mis malditos bostezos la tenía que alejar de mí, me muero por tocarla y no sé qué rayos me pasa que cuando tengo la oportunidad no puedo “Como me gustaría tenerla así como la almohada abrazada…” Que ella me abrace “Estar así cerquitita y cuando ya estemos muy juntas besarla y besarla más y más como lo hago contigo y por qué rayos tengo que besar una almohada si tengo al amor de mi vida a una puerta de distancia” Abrace más fuerte la almohada y sin más opciones me quedé dormida.

Cuando abrí los ojos ya estaba muy claro, tome el cel. del buro para ver la hora 8:35am, estire mi cuerpo, es una buena cama después de todo descanse muy bien y dormí como tronco, me senté y mire a mi alrededor, hubiera sido mucho mejor amanecer en la habitación de Alex, pero que remedio, fui al baño me lave la cara y cuando salía escuché que Alex hablaba.

“Ya despertó” Caminé hacia su habitación y me detuve frente a su puerta. No entendía muy bien lo que decía, tal vez esté hablando por teléfono, cuando dejé de escuchar su voz tome valor y toqué a su puerta, tardó un momento y cuando abrió me di cuenta de que acababa de despertar.

“Perdón, pero es que escuché tu voz y supuse que estabas despierta”

–No te preocupes Amor, lo que pasa es que tengo la mala maña de hablar dormida–

“¿De verdad?”

–Si bueno, si Isabel estuviera aquí ya te estaría contando de la vez que le grité que quería comer tortas–

“¿Querías comer torta?”

–Creo que tenía hambre… ¿Qué hora es?–

“Son casi las 9”

–Ok entonces báñate en lo que preparo el desayuno– Me dio un beso y me fui a la ducha cuando regresé ya tenía el desayuno listo.

–Si quieres que te prepare algo más me dices– Me dijo al sentarse junto a mí.

“Así está bien, gracias” Y tomé su mano que estaba junto a la mía.

–¿Dormiste bien?–

“Eh… Si”  Me fue imposible no sonrojarme.

–¿Segura?–

“Si, es una cama muy cómoda y tiene muy buenas almohadas”

Estaba tomando el té cuando me dijo –Mientras no practiques con ellas– Y al escucharla escupí todo lo que tenía en la boca, sentía que me ahogaba –¿Estas bien Amor?–

“Si es que se me fue chueco”

Después de mi momento bochornoso seguimos desayunando en silencio, un silencio muy cómodo y agradable.

–Bueno, voy a bañarme y después nos vamos así que tú termina de arreglar tus cosas–

“Si Amor”

La vi levantarse y dirigirse a su habitación, pero se detuvo y por un instante sentí que dudó pero regreso a mí, me tomó el rostro con sus manos –Desde hoy tú vas a practicar conmigo– Y me besó de manera que hizo a mi cuerpo desear más –Me voy a apurar– Me dijo al separar sus labios de los míos yo solo me quedé ahí con cara de boba y es que con un solo beso movió todo en mí, hasta la partícula más diminuta de mi ser, me levanté y me recargué en la puerta de la cocina.

Y al verla dirigirse al baño no pude evitar preguntar “¿Vamos a practicar todo?”

–Todo Amor–

Regresé a mi habitación para terminar de guardar las cosas que me llevaría y para calmar un poco las hormonas que con un solo beso Alex alboroto, ya cuando mi ritmo cardiaco regreso a la normalidad, fui a la sala para esperarla.

–¿Lista?– Me preguntó al salir.

“Si”

–Ok, ven– Fui hacia ella y me puso la chamarra que traía en la mano.

“Es la de… es la de la foto” Nunca la olvidaría.

–Así es y ahora es tuya, la necesitaras para cuando viajemos en moto y también esto, es mi viejo casco pero ahora es tuyo –Me lo puso –Espera falta algo– Fue a su cuarto y cuando regreso me puso unos lentes para el sol –Ahora si Amor estas más que lista– Me dio un beso y bajamos al estacionamiento, al lugar donde estaba su moto.

“Wooow es mejor de lo que imaginé” Le dije cuando le quitó la funda, me acerqué y pasé mi mano por ella.

–Si bueno… es bonita–

“Es hermosa”

La vi a acomodar las mochilas y subirse, se ve tan sexi en ella, me dio la mano y me subí de tras de ella.

–Si necesitas algo solo toca mi brazo derecho y yo me detengo, de otra forma quiero que te sujetes bien a mi cintura y no te sueltes–

“Si Amor” Me sujete fuerte, yo por mi no me separaría jamás.

Pegué mi cuerpo lo más que pude al suyo, el tiempo de nuevo juega a mi favor y hace que el viaje dure eternidades debí haber puesto un poco de atención en el camino o el paisaje. Pero no, yo disfrutaba de tener el cuerpo de mi Alex muy pegado al mío, la sensación es maravillosa y todo ayudaba el rugir del motor, la vibración de la moto pero sobretodo sentir su trasero entre mis piernas, me estaba volviendo loca, durante el camino, no paramos en ningún momento y después de casi dos horas de un viaje maravilloso por fin llegamos.

Cuando bajamos de la moto inmediatamente sentí que Alex me hacía falta yo quería tenerla siempre junto a mí, entramos a la cabaña la cual es hermosa y acogedora.

– Bien Amor este es tu cuarto– Pero… ¿Cómo que mi cuarto? –Puedes acomodar tus cosas ahí– Señaló el closet –Voy a dejar mis cosas al cuarto que está a lado y ahorita regreso–

La vi salir y un suspiro salió de mi pecho, yo creí que compartiríamos la habitación, tomé la mochila y caminé hacia el closet, abrí la puerta para empezar a acomodar las cosas, pero lo que vi dentro no me lo esperaba.

–Puedo explicarlo– La escuché decir desde la puerta.

“Eso espero” Me crucé de brazos, esto va a ser interesante.

–Es que yo… eh yo–

“¡¡Alex!!” Veamos cómo me explicas que tienes un poster de tamaño natural pegado en la puerta del closet de mi imagen en bikini.

–Yo soy tu fan e Isabel lo sabe, me regalo el poster en navidad como broma para burlarse de mi pero la verdad es que me encantó, así que lo tomé y lo traje y lo puse en la puerta del closet, pero solo se ve si abres la puerta, yo… yo olvidé quitarlo pero es que de verdad me gusta mucho, después bueno… después me enteré que tú eras Samantha DuPont y bueno, pero yo me enamoré de Sam Rodríguez aunque soy fan de Samantha DuPont y yo… Soy peor que Mónica– Ay mi vida, se ve tan tierna dándome explicaciones.

“Amor mírame” Mi Corazón cree que estoy molesta.

–Es que de verdad no soy una acosadora, solo es que siempre me has gustado y bueno…– Ni siquiera me ve.

“¡Alex, mírame!”

Levanto su mirada y yo quise transmitirle con la mía que jamás me enojaría con ella, no por algo así.

“Si es raro y si me sorprendí un poco pero realmente es muy tierno como has tratado de explicarme todo, aunque creo que hablaste muy rápido y no entendí todo muy bien, pero quiero que te quede claro que no estoy enojada” Me acerqué ella y con mi mano acaricié su rostro y le di un beso, me sujetó y me pegó más a su cuerpo “¿Así que eres mi fan?”

–No tienes ni idea, soy tu más grande fan– Y nos volvimos a besar.

“Estas loquita”

–Por ti Amor, así me tienes, loca por ti Corazón… ¿Tienes hambre?–

“Un poco” Pero más de ti.

–Ok entonces voy a preparar algo y luego vemos que hacemos–

“Me parece bien… Oye Amor ¿Dónde vas a dormir?”

–En la habitación de visita– Me dijo pero eso ya lo veremos –Te llamo cuando este la comida preparada–

“Si, ¿Alex?” La llamé.

–¿Si Amor?–

“Te amo”

–Yo te amo más–

La vi salir pero en mi mente solo deseaba que se quedara, mientras sacaba mis cosas entre ellas estaba ese conjunto que había traído de Paris me quedé viéndolo un momento.

“Creo que estoy lista, Amor esta noche compartirás la habitación conmigo” Y me dispuse a cambiarme.




Alex




Entramos al elevador y abracé a Sam, mi amiga solo me veía con esa cara de ‘Eres una picarona’ y por más que trataba de no sonrojarme creo que sucedió lo contrario, llegamos al auto de Isabel que estaba en su antiguo lugar, abrió las puertas con el control y le abrí la puerta trasera a Sam, ella se subió y se corrió haciéndome un lugar para mí.

–Ahhh no monstruo, no me vas a llevar de Jaime– Me dijo Isabel.

–Pues no voy a dejar a Sam atrás solita–

–Pues entonces yo me voy con ella y sirve que seguimos platicando– De verdad que es odiosa.

–Ni lo sueñes, yo no voy a ser tu ‘Jaime’–

–Pues yo tampoco voy a ser tu chofer–

Me crucé de brazos y le dirigí una mirada furiosa a mi amiga, pero ella hizo lo mismo y es que a ninguna nos gustaba ir adelante sin compañía si el coche llevaba pasajeros.

“Porque no manejas Amor y me voy contigo adelante” Y salió del coche y me tomó de la mano.

–Creo que tu novia es inteligente–

–Mi novia es muy inteligente y mi amiga es una odiosa– Le respondí a Isabel

–Pero así me quieres– Y me enseño la lengua –Toma Monstruo– Y me entregó las llaves, le abrí la puerta mi novia y me dirigí a mi puerta pero Isabel no entraba al coche.

–Y ahora ¿Qué te pasa? ¡Entra ya!–

–No me vas a abrir la puerta– Me dijo con los brazos cruzados.

–¿Qué Diablos te pasa hoy?–

–Nada, solo espero que también me abras la puerta–

–No tengo porque hacerlo–

“Amor ábrele la puerta se nos hace tarde”

–Ash eres odiosa María Isabel– Le dije mientras le abría la puerta.

–Y tú estás bien educada por tu novia, me gusta, hay que quedárnosla creo que podría enseñarte a cómo comportarte con tu amiga favorita–

–Estás loca ¿Lo sabias?–

–Ammm un poco, anda Jaime apúrate, tenemos prisa– Me dijo mientras se acomodó en su lugar –¡Anda cierra la puerta y vámonos!– Me dijo con un tono de burla.

–Me las vas a pagar AMIGA– Cerré la puerta y tome el lugar del piloto, arranqué el coche y me dirigí a la avenida, lo bueno de los coches automáticos es que me deja una mano libre para poder tomar la de mi novia.

–Awww que tiernas se ven–

–¡Ya cállate! Oye por cierto ¿Y tu marido?–

–Tuvo guardia así que lo veo hasta mañana en la tarde–

–Uy después de todo casarse con un Doctor tuvo sus desventajas–

–Te equivocas amiga, si vieras el traje de enfermera que me consiguió el otro día, y la cara que puso cuando me lo puse con ese sexi liguero y bueno cuando empezamos a jugar al Doctor…–

–¡Ya cállate! Que no ves que viene Sam ¿Qué va a pensar de ti?–

“En realidad me recuerda un poco a Danni, si vieras todo lo que me plática”

–¿Ya viste? Ella está acostumbrada, así que no te quejes, es más nos deberían de agradecer que les contamos todas nuestras aventuras así ustedes toman nota y lo ponen en práctica–

No podía creer lo que Isabel estaba diciendo, voltee para verla y ya le iba a reclamar pero Sam me apretó la mano así que regresé mi mirada y alcance a frenar ya que el semáforo estaba cambiando –Por lo que más quieras Isabel cierra la boca, vas a ocasionar que choquemos y aun soy muy joven para morir–

–Pues de las que venimos en este auto la más vieja eres tú, así que preocúpate por mantenernos a salvo ‘Ruquita’–

De repente Sam estalló en una carcajada, Isabel y yo volteamos a verla.

–¿Estas bien?–

“Si, es que… Isabel podría ser hermana de Danni… son igualitas” Me decía mientras seguía riéndose.

–Ni lo digas cuñadita, yo soy única– Dijo Isabel algo indignada.

–Pues ya lo veremos, Danni viene dentro de cuatruo semanas–

–¿Cuántas?–

–Cuatruo– ¡Oh Diablos! Había caído una vez más.

–Jajaja, no inventes siempre caes jajaja–

Lo increíble es que mi Sam también empezó a reír –No sé porque te ríes Sam según yo tú dices pedrro en lugar de perro– Y mi Sam dejo de reír pero mi amiga empezó a reír aún más fuerte.

–Jajaja no puede ser, tal para cual, por favor cuñada dilo, quiero escucharlo–

“No” Y Sam se cruzó de brazos.

–Por favor ¿Si?– Y mi amiga puso ese puchero que conquista hasta el más fuerte.

Sam suspiro “Pedrro”

–Jajaja no inventes, se supone que dijo perro jajaja–

No pude evitarlo y me reí, pero al ver la cara de Sam paré, pasé saliva –Es adorable Amor– Y tome su mano.

–Qué bueno que no pueden tener hijos si no los pobres no podrían decir nada con r– Dijo aun riéndose. Mi amiga había tocado un pequeño tema que jamás había hablado con Sam, ¿Querría ella tener hijos?

–Si bueno, ya cálmate y respira– Arranqué una vez más el coche, ¿Qué pensaría Sam acerca de tener hijos? Yo siempre he querido tener una familia, no sé si ella quisiera tenerlos pero en definitiva yo adoptaría por lo menos a un niño o una niña independientemente de lo que decidiera mi pareja sobre tener uno propio, creo que Sam aún es muy joven pero realmente no me desagradaba la idea de formar una familia con ella.

El resto del camino fue tranquilo, Isabel y Sam platicaban sobre los lugares que le había enseñado y sobre que ayer la llevé al mirador.

–Oh ese lugar es uno de nuestros favoritos, cuando cortaba con mis novios Alex me llevaba a ese lugar y pasábamos toda la noche platicando, mientras veíamos las luces de la ciudad, realmente es un lugar muy bonito–

“Sí que lo es” Apretó mi mano y voltee a verla y ella me sonrió, tomé su mano y deposite un beso en sus nudillos y le dije TE AMO moviendo los labios y ella me sonrió aún más.

Llegamos al hotel y baje del auto, me dirigí a la puerta de Sam y la ayude a bajar, estábamos tomadas de la mano y mi amiga no bajaba, estaba con los brazos cruzados y con una sonrisa en su cara viendo al frente –No puede ser– Entendía lo que mi amiga quería que hiciera, me dirigí al auto y le abrí la puerta y le extendí mi mano para que bajara.

–Gracias Jaime–

–Idiota– Se lo dije para que solo ella me escuchara.

–Shhh ¿Con esa boquita besas a Sam?–

Definitivamente mi amiga estaba de un agradable el día de hoy –Me las vas a pagar Chabelita– Y le sonreí.

Me dirigí una vez más a donde estaba mi novia y la tome de la mano, ella me dio un beso de piquito en los labios “Me cae muy bien Isabel”

–Te la regalo– Y Sam abrió los ojos.

“No creo poder aceptarla, ya tengo mi propia versión” Y me besó de nuevo antes de soltarme la mano “No tardo” Y mi novia se fue al elevador.

Me dirigí junto a mi amiga a la sala de espera del lobby –¿Se puede saber qué te pasa el día de hoy?– Le pregunte a mi amiga cuando se sentó junto a mí.

–Calma amiga solo estoy jugando– Y me tomó de la mano –Sabes que nunca haría nada que en realidad te molestara, solo estoy jugando–

–Si pero… está bien amiga solo contrólate un poco, Sam no sabe que tú y yo nos llevamos así–

–Pues explícale, es mejor que se entere como nos tratamos–

–Si lo sé– Y le sonreí a mi amiga.

–¿Oye? Y…–

–¿Y?–

–¿Ustedes ya…?–

Era obvio lo que quería saber mi amiga –No aun no, solo nos hemos besado y bueno lo que viste en el departamento era lo más lejos que ella y yo habíamos llegado–

–¿Así que si no hubiera ido a regar tus platitas, ustedes dos?–

–Pues no lo sé, es solo que pienso en hacerle el amor, cuando me toca siento una sensación muy rara en todo el cuerpo y solo quiero besarla y abrazarla y…–

–Ok basta– Y la mire con cara de ‘Ya viste lo que se siente’ –Yo creo que es como si tu parte sexual hubiera dormido durante mucho tiempo y ahora que ya tienes pareja una vez más pues es obvio que tú quieras más–

–Sí creo que sí y es que mi Sam tiene algo que es diferente… no sé cómo explicarlo pero cuando me sonríe solo quiero besarla, mis manos quieren tocarla en todo momento es como una necesidad imperiosa por estar siempre junto a ella–

Mi amiga me sonrió –Es normal monstruo, estas enamorada y es normal que quieras tocarla en todo momento–

–Si pero nunca me había pasado esto, no con…– Y mi amiga me puso una mano en la boca.

–Shhh no la invoques, ya sabes que es como el diablo, si repites su nombre se aparece–

–Tonta– Le dije cuando retiró la mano de mi boca

–Ok amiga pues solo recuerda que es la primera vez de Sam y tienes que tratarla con cuidado–

–Si lo sé– Claro que lo sabía y haría lo posible para que fuera especial.

–¿Y qué planes tienes?– Y abrí muy grande los ojos, no podía creer lo que me preguntaba mi amiga –No seas tonta no me refería a eso, si no a tus dos semanas de vacaciones– Y me dio un zape en la cabeza.

–Pues le dije a Sam que mañana nos íbamos a Valle de Bravo, quiero estar con ella sin INTERRUPCIONES– Le dije mirándola fijamente– Y quiero enseñarle un poco el pueblito y la cascada–

–Si llegue al departamento fue porque me pediste regar tus plantas– Y me dio un zape –Pero creo que es buena idea lo del viaje, solo espero que lleguen a conocer más allá de la puerta de tu casa–

–¡Isabel!– Le dije en reproche.

–No te hagas si bien que te conozco– Y me acercó a ella pasando su brazo sobre mis hombros.

–Solo espero que Sam pase un buen momento– Y recargue mi cabeza en su hombro.

–Lo hará amiga ya lo veras– Me apretó más a ella –Espero que no olvides el regalo que te di–

–Tonta– Y me reí –Solo espero que Sam quiera usarlo–

–Algo me dice que lo hará–

“¿Qué cosa?”

Y mi amiga y yo volteamos a ver a la dueña de tan hermosa voz.

–De un regalo que me dio está loca en mi cumple Amor– Me levanté y le di un beso a mi novia y tomé la bolsa que traía en su mano.

–Bueno ¿Nos vamos?– Pregunto mi amiga mientras me guiñaba el ojo.

Nos dirigimos al coche y para evitar perder el tiempo le abrí la puerta a mi amiga, pero esta solo extendió la mano –Dame las llaves, vete atrás con tu novia–

–No lo puedo creer ¿Serás Jaime?–

–Solo por hoy, así que aprovecha– Le di un beso en la mejilla a mi amiga y tomé la mano de Sam para que subiera a la parte de atrás cerré la puerta y le di la vuelta al carro, pero antes de subir le abrí la puerta a mi amiga.

–Gracias pequeña–

–No te acostumbres– Me dijo mientras se acomodaba en su lugar

–Claro que no– Y cerré su puerta, abrí la mía y me senté junto a mi novia, mi amiga me vio por el retrovisor y me sonrió antes de arrancar el coche.

Durante el camino le explicamos a Sam las calles y los edificios que conocíamos y alguna que otra historia que nos había pasado, como cuando Isabel se peleó con un micro busero porque le chocó y no le quería pagar o cuando casi atropelle un perro y cosas así, mi Sam se reía de nuestras ruqui aventuras y así llegamos al lugar donde mi otra pesadilla digo amiga nos esperaba.

Bajamos del auto y le abrí la puerta a mi amiga y luego rodee el auto para ayudar a mi novia a bajar pero Mónica se me adelantó y cuando vi ya estaba abrazando a Sam, casi como si quisiera sacarle todo el relleno.

–¡¡¡Mónica suelta a mi novia!!!– Le grite y es que mi pobre Sam estaba morada.

–¡¡Oh Por Dios!! Es que mira es Samantha DuPont– Mónica saltaba y aplaudía como niña pequeña –¿Me das tu autógrafo?... No mejor ¿Me puedo tomar una foto contigo?... No mejor me tomo una foto y me das tú autógrafo–

Isabel se acercó a ella y la tomo de los hombros y muy seria le dijo –¡Cálmate! Es solo Sam la novia de Alex ¿Ok?–

Fui a donde estaba mi novia y la abracé –¿Estas bien?, ¿Te hizo daño esa loca?– Y le di un beso.

“Estoy bien, pensé que esto solo me pasaba en Francia pero ya vi que no” Me dijo mi novia muy divertida.

–Segura si quieres la golpeo, para que aprenda a no abrazarte de esa forma–

“No como crees, estoy bien la verdad es que fue muy divertido”

–¿Segura? Porque si tú me lo pides yo con mucho gusto le doy sus golpes a la loca– Le sonreí mientras la sujetaba su cintura.

“De verdad” Me dio un beso.

–Ok, yo… lo lamento es que soy tu fan y jamás creí conocerte en persona, bueno tal vez con el tiempo pero no creí que fuera tan pronto– Nos decía Mónica mientras mantenía la vista pegada al piso.

–Está bien ya paso, solo no la abraces de esa forma, un día le vas a sacar el aire y ahí sí que vas a tener problemas si le haces daño a mi novia–

– De acuerdo, pero de verdad yo quiero un autógrafo y una foto–

“Bien, por mí no hay problema” Y por fin Mónica despego la vista del piso y levanto la mirada que demostraba que estaba muy contenta.

Saco su celular y me lo dio –Por favor– Me dijo en el tono más dulce que pudo usar.

–Ok, pero después de esto te comportas como persona normal–

Sam se acercó a Mónica y esta pasó su brazo sobre sus hombros y ambas sonrieron a la cámara, les tome la foto  pero aun así Mónica pidió un par más.

–¡¡Mónica!!– Le dije en reclamo.

–Ándale solo un par más– Me pidió mi loca amiga.

–Está bien– Así que la siguiente foto era de Mónica besando la mejilla de Sam y la otra de Sam besando la mejilla de Mónica, una vez que terminamos tomé la mano de mi novia y la separé de Mónica, mientras que le regresaba su teléfono y antes de que se le ocurriera otra pose para más fotos, nos dirigimos al café donde Isabel ya estaba sentada en una mesa.

–Vaya, pensé que jamás terminarían–

–Fue culpa de Mónica– Le respondí a mi amiga mientras le acomodaba la silla a mi novia.

–Lo supuse– Y me sonrió –Bien Sam ¿Qué es lo que tienes en esa bolsa?–

“Ah sí” Y mi novia se agacho para sacar lo que traía ahí.

A Isabel le dio una bolsita donde venía un frasco de Noa de Cacharel, un perfume que viene en un botella esférica y en el interior contiene una perla, el siguiente paquete era para Mónica a esta le dio un autógrafo que solo provoco que se lanzara a los brazos de mi novia y le repitiera mil veces lo mucho que le agradecía el favor, pero le entregó una caja más pequeña que contenía un frasco de Parisienne creación de Yves Saint Laurent este era un frasco similar a un diamante rosa, mis amigas estaban encantadas pero aún quedaba un paquete más y resulto ser para mí al igual que mis amigas recibí un perfume Paloma Picasso, mi frasco era negro y en medio contenía una pequeña capsula de cristal donde se guarda el perfume.

–Oh Sam, es mi favorito–

“Si, ya me lo habías dicho Amor”

–No te hubieras molestado Corazón ya me has dado muchos regalos–

Se acercó a mí y me dio un beso “No pude evitarlo” Y ahora fui yo la que me acerqué a ella y la besé.

–Ejem chicas– Nos dijo Isabel –¿Les parece si llamamos al mesero?–

Sam y yo nos separamos pero sujeté muy fuerte su mano.

Después de que mis amigas guardaron sus regalos y de que Mónica casi llora una vez más por ver un estúpido papel firmado por la odiosa Nat, pedimos algo para cenar.

–Y bien ¿Cómo te trata Alex?– Le pregunto Mo a Sam –Si te aburres con ella yo te puedo enseñar otros lugares–

Y le tire una patada pero desafortunadamente me equivoqué.

–Auch, me pegaste idiota– Me dijo Isabel mientras me dio un puñetazo en el brazo.

–Perdón pequeña, pero mira a esta tarada–

–Yo solo le doy opciones a Sam–

–Pues no lo hagas animal, Sam está bien conmigo–

–Pues eso que lo decida ella– Y volteamos a ver a Sam.

Pero mi novia estaba con una sonrisa en su boca como si estuviera aguantándose la carcajada –¿Estas bien Sam?–

“Si lo que pasa es que ustedes son muy chistosas”

–Pues no va a ser chistoso si Mónica te sigue coqueteando– Le respondí algo molesta y viendo a Mónica.

–Ya amiga, solo estoy jugando bien sabes que yo tengo a mi cosita hermosa– Me dijo Mo.

–¿Y donde está tu ‘cosita hermosa’?–

–Estaba cansada– Y me guiño un ojo.

–Tal para cual– Dijo Isabel muy bajito mientras tomaba su chocolate.

–Pero me pidió que las invitara el viernes a un bar para poder conocer a Sam claro ¿Si no es problema?–

“Por mí, no” Y Sam volteo a verme “¿Qué dices Amor?”

–Lo que tú quieras Corazón– Y le di un beso de piquito.

“Bien, entonces regresamos el viernes y ese día nos vemos”

–¿A dónde van?– Pregunto Mónica.

–Van a Valle de Bravo– Le contesto Isabel.

–Uy picaronas– Nos dijo Mónica y otra vez tire una patada pero una vez mas no le di a Mónica.

–Auch, mira animal me vuelves a pegar y te las voy a regresar– Me dijo Isabel mientras me enseñaba su puño.

–Ok perdón–

La velada paso entre risas y golpes, más de una vez le di un zape a Mónica y es que seguía diciendo barbaridad y media, después Isabel nos llevó a Sam y a mí a mi edificio ya que era algo tarde para ella y yo me encargaría de llevar a Sam a su hotel, estábamos en el coche y yo tenía que preguntarle a Sam una loca idea.

–¿Sam? ¿Te divertiste?– No me atrevía pero lo mejor era iniciar la conversación.

“La verdad es que si, Isabel es como Danni y Mónica… bueno ella no es como nadie que conozca, pero es muy divertida”

–Si, están locas pero son muy agradables–

“Sabes en un principio estaba celosa de Mónica”

–Creo que lo noté cuando se quedó en mi departamento– Le dije mientras recordaba la cara de mi novia cuando se enteró que Mónica se quedaba por unas semanas.

“Si, bueno no es agradable que una de tus citas se quedara a dormir solo porque su departamento tenia no sé qué” Me dijo Sam algo seria.

–Pero ya viste que solo somos amigas y difícilmente seremos algo más que eso–

“Si ya me di cuenta” Me apretó la mano “Por cierto cuantas veces le pegaste a Isabel”

–Seis más una que te di a ti– Y es que sin querer en una de esas la patada fue para Sam.

“Si bueno, lo bueno es que mejor optaste por darle sus golpes en la cabeza a Mónica, si no Isabel y yo hubiéramos terminado sin espinillas”

–¿Oye Amor? Yo quería saber si quieres quedarte en mi departamento esta noche, mañana salimos al medio día y es mejor a que tenga que venir por ti para llevar tus maletas a mi departamento y luego prepararte para viajar en la moto–

Y el silencio se hizo en el coche y me soltó de la mano.

–Pero no te preocupes te puedes quedar en la otra habitación, en la que era de Isabel, está limpia y a ella no le importa que la uses– Creo que Sam creía que yo quería aprovecharme de la situación o que aún no era tiempo.

“Está bien Amor, en cuanto lleguemos cancelo la reservación y subo por mis maletas” Me sujeto la mano una vez más.

Mientras Sam arreglaba lo de la habitación yo me senté a esperarla en el lobby y un señor algo grande se acercó a mí.

–Esa señorita es muy bella– Me señalaba a donde estaba mi Sam.

–Si lo sé–

–En la mañana me la tope en el elevador y platique con ella, es muy amable, ya los jóvenes no hablan, pero ella me dirigió la palabra–

–Si, es muy amable–

–¿La conoce?–

–Si ella es…– Le iba a contestar que era mi novia pero no sabía cómo reaccionaría el señor –Es mi amiga–

–Ah que bueno, no es de aquí ¿Verdad?–

–No, ella viene de Francia–

–Ah si algo así me dijo, si yo fuera más joven la invitaría a salir– Me dijo el viejito rabo verde.

–Mmmm creo que no es su tipo–

–Ah no ¿Y cuál es su tipo?– En eso llegó mi novia y se acercó a mí con sus maletas, me levanté para ayudarla y de inmediato me dio un beso en los labios.

–Creo que soy más de su tipo– Le dije al señor que tenía la boca abierta –Que tenga buena noche señor– Y tomé la mano de mi novia y nos dirigimos a la salida.

“¿Qué fue eso?”

–Nada solo una charla amistosa– Y volví a besar a mi novia y cuando voltee a ver el señor que nos observaba y solo movía la cabeza, pero mantenía una sonrisa en su cara se quitó el sombrero y me hizo una reverencia a la cual respondí moviendo mi cabeza.

Nos subimos al coche después de acomodar las maletas con ayuda del botones, nos dirigimos a casa, me gustaba como se escuchaba ‘A casa’ tal vez algún día así sería. Cuando llegamos al departamento eran las 11:30 así que subimos a mi piso y entramos al departamento, le enseñe a Sam su habitación y deje sus maletas junto a la cama, fui a mi habitación y saqué una de las mochilas que uso para la moto, regresé a la habitación de Sam y entré sin tocar, iba distraída y solo alcance a ver cuándo se ponía la playera de su pijama, pero pude ver algo de su espalda desnuda, mis piernas temblaron y me tuve que agarrar del marco de la puerta y en eso volteo Sam.

–Yo… yo solo…– Y mi capacidad del habla se fue al caño.

“Yo no cerré la puerta… yo lo siento”

–Si bueno, debí haber tocado, lo siento Sam, solo te traía la mochila esta va en la moto así que no tendremos que cargar, solo no la llenes de mucha ropa, yo allá tengo cosas que te puedo prestar como: toalla, chamarra y playeras– Le explicaba rápidamente y sentía que mi corazón se iba a salir al recordar lo que había visto.

“Si Amor, gracias” Y se acercó a mí y me besó, la tomé de la cintura, el beso estaba volviéndose apasionado y caminamos así hasta la cama, la recosté y me puse encima de ella, nos separamos cuando nos faltó el aire y mi Sam bostezo “Yo… perdón”

–Calma Amor estas cansada fue un largo día, mejor te dejo para que duermas– Le di un beso más pequeño y me levanté, me dirigí a la puerta pero antes de salir me voltee –Gracias por todo Sam, te amo, dulces sueños Corazón– Y le mandé un beso.

Me metí a mi cuarto y cerré la puerta, me deje caer recargándome en la puerta, mi corazón latía rápido, parecía que había corrido kilómetros, así que respiré profundamente y me calmé, pasaron unos minutos y me levanté, tomé mi pijama y me acosté, no podía creer todo lo que había pasado en tan solo dos días y la verdad no me había sentido tan feliz desde hace mucho tiempo, poco a poco cerré los ojos y me quedé dormida.

No recuerdo que estaba soñando, sé que era algo bueno y me desperté porque estaban tocando a mi puerta, me levante y vi a Sam parada enfrente de mí.

“Perdón, pero es que escuché tu voz y supuse que estabas despierta” Me dijo mientras bajaba su mirada.

La tome del mentón y levante su cara –No te preocupes Amor, lo que pasa es que tengo la mala maña de hablar dormida–

“¿De verdad?”

–Si bueno, si Isabel estuviera aquí ya te estaría contando de la vez que le grité que quería comer tortas–

“¿Querías comer torta?”

–Creo que tenía hambre… ¿Qué hora es?–

“Son casi las 9”

–Ok entonces báñate en lo que preparo el desayuno– Le di un beso y me dirigí a la cocina.

No tardó mucho en bañarse y acompañarme en la cocina, le serví algo de fruta y un té más un plato de cereal y leche –Si quieres que te prepare algo más me dices– Y me senté junto a ella.

“Así está bien, gracias” Me dijo mientras  me sonreía y me tomaba la mano sobre la mesa.

–¿Dormiste bien?–

“Eh… si” Me dijo mientras se sonrojaba.

–¿Segura?–

“Si, es una cama muy cómoda y tiene muy buenas almohadas”

–Mientras no practiques con ella– Le dije en burla pero Sam escupió él té y empezó a toser me levanté y le pegué en la espalda –¿Estas bien Sam?–

“Si es que se me fue chueco”

–Ahhh bueno, voy a bañarme y después nos vamos así que tú termina de arreglar tus cosas–

“Si Amor”

Ya me iba pero regrese y sujete la cara de Sam con mis dos manos –Desde hoy tú vas a practicar conmigo– Y la besé, como hasta ahora no lo había hecho –Me voy a apurar– Y me dirigí a mi habitación por la ropa que me pondría y de ahí al baño, al voltear vi que Sam estaba recargada en la puerta de la cocina.

“¿Vamos a practicar todo?” Me pregunto con una mirada llena de deseo.

–Todo Amor– Le mandé un beso y me metí al baño.

Tuve que darme un baño de agua fría, aunque ya me estaba acostumbrando a esto, pero es que era necesario, el viajar en moto solo significaba una cosa Sam muy cerca de mí y tenía que mantenerme centrada, salí ya preparada y me dirigí a mi habitación a tomar solo unas cosas que necesitaba para el viaje, empaqué el regalo de Isabel más algo de ropa sexi que había comprado para mí y algo para Sam, también empaqué la champagne y los chocolates que me había dado mi novia, tomé mi cámara y revisé que tuviera dinero suficiente en mi cartera, tomé el cargador de mi celular aunque lo mantendría apagado, pero lo llevaría para una emergencia, agarré mi casco viejo y el que me había dado mi Sam, también saqué del ropero mi chamarra de piel y otra para Sam, cuando fui a la sala Sam ya me estaba esperando.

–¿Lista?– Le pregunté mientras me acercaba a ella.

“Si” Me contestó mientras me enseñó su mochila.

–Ok, ven– Se acercó a mí y le puse la chamarra.

“Es la de… es la de la foto”

No me había dado cuenta, pero Sam tenía razón –Así es y ahora es tuya, la necesitaras para cuando viajemos en moto y también esto– Y le puse mi viejo casco –Es mi viejo casco pero ahora es tuyo– Se lo acomodé –Espera falta algo y regresé a mi habitación y tomé mis gafas Vans para el sol, regresé a donde estaba mi muy guapa novia y le puse los lentes –Ahora si Amor está más que lista– Y le di un beso cortito, tomé su mochila y la mía y nos dirigimos a la puerta, me aseguré que todo estuviera en orden y bajamos a donde estaba mi moto, le quite la funda que la cubre y por fin mi Sam la vio.

“Wow es mejor de lo que imaginé” Me dijo mientras la acariciaba y por primera vez en mi vida envidié a mi moto.

–Si bueno… es bonita–

“Es hermosa”

Acomode nuestras cosas y me subí para quitar el freno, le ofrecí una mano a Sam y esta subió detrás de mí, me acomodé bien mi casco, me puse mis gafas de sol y me giré un poco –Si necesitas algo solo toca mi brazo derecho y yo me detengo, de otra forma quiero que te sujetes bien a mi cintura y no te sueltes–

“Si Amor” Me sujeto muy fuerte y esa sensación de hormigueo me recorrió todo el cuerpo.

Arranqué la moto e iniciamos el viaje, fueron dos horas y han sido las mejores de mi vida, siempre había disfrutado viajar en mi moto pero esta vez era especial y totalmente diferente, llegamos a la casa  y nos estacionamos, no nos detuvimos en ningún momento, creo que ambas deseábamos en llegar al que sería nuestro lugar privado, lejos de amigas locas y molestas que les gusta interrumpir.

Desmontamos la moto y le puse el freno, quite las mochilas de los laterales y nos dirigimos a la entrada, mi casa no es muy grande es de un solo piso y parece más una cabaña pero tiene una linda vista al bosque y es muy confortable por dentro. Dirigí a Sam a la que sería su habitación, obviamente le dejaría la mía ya que es la más grande y yo me quedaría en la otra que es para las visitas, o tal vez y esta noche pueda ser ‘La noche’, deje el equipaje en la cama –Bien Amor este es tu cuarto, puedes acomodar tus cosas ahí– Señale el closet –Voy a dejar mis cosas al cuarto que está a lado y ahorita regreso– Salí del cuarto y estaba por entrar a la que sería mi habitación por no sé cuánto tiempo cuando recordé que sin querer olvide cierto regalo de Navidad, deje caer mi mochila al piso y entré al cuarto de Sam, ¡Oh por Dios! Estaba sujetando la puerta del closet y no se movía, era obvio que ya había visto lo que tenía ahí guardado.

–Puedo explicarlo–

“Eso espero” Me dijo mientras se cruzaba de brazos.

–Es que yo…– No sabía cómo empezar.

“¡¡Alex!!”

–Yo soy tu fan e Isabel lo sabe, me regalo el poster en navidad como broma para burlarse de mi pero la verdad es que me encanto, así que lo tomé y lo traje y lo puse en la puerta del closet, pero solo se ve si abres la puerta, yo… yo olvidé quitarlo pero es que de verdad me gusta mucho, después bueno… después me entere que tú eras Samantha Dupont y bueno, pero yo me enamoré de Sam Rodríguez aunque soy fan de Samantha Dupont y yo… soy peor que Mónica– Ya no podía verla a los ojos.

“Amor mírame”

–Es que de verdad no soy una acosadora, solo es que siempre me has gustado y bueno…–

“¡Alex, mírame!”

Y levanté mi mirada y pude ver que mi Sam no estaba enojada.

“Si es raro y si me sorprendí un poco pero realmente es muy tierno como has tratado de explicarme todo, aunque creo que hablaste muy rápido y no entendí todo muy bien, pero quiero que te quede claro que no estoy enojada” Y me besó, la sujete de la cintura y la acerqué más a mi “¿Así que eres mi fan?”

–No tienes ni idea– Creo que sería un muy buen momento para que le cuente de mi carpeta que tengo en mi oficina, naaah eso luego lo hago –Soy tu más grande fan– Y la besé de nuevo.

“Estas loquita”

–Por ti Amor, así me tienes, loca por ti Corazón… ¿Tienes hambre?–

“Un poco”

–Ok entonces voy a preparar algo y luego vemos que hacemos–

“Me parece bien… Oye Amor ¿Dónde vas a dormir?”

–En la habitación de visitas– Bueno eso creo –Te llamo cuando este la comida preparada–

“Si” Ya iba a salir cuando me llamo “¿Alex?”

–¿Si Amor?–

“Te amo”

–Yo te amo más–  Y salí de la habitación… ya veremos donde duermo esta noche.

********************************************************************
Y se acabaron por hoy y el que sigue.... muajaja :P :twisted:
Nos leemos
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Mensaje por lupitayoh el Lun Ene 12, 2015 2:31 am
Awwww me encanta esta historia!!!! lo comentarios de Isabel me hacen reir xDD
Aunque en el cap 16 la odi[e T.T

espero con ansia el siguiente cap *.* :) :evil: :twisted: :twisted:
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Mensaje por Delfi22 el Lun Ene 12, 2015 4:39 pm
Sin duda esto se esta poniendo mejor..ahora estaran solitas :evil: jajaja....y chabelin con sus comentarios sin duda es una gran amiga..jajaja...nos vemos en el siguiente..
Delfi22
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Mensaje por LyA el Miér Ene 14, 2015 9:23 pm
No es por que yo haya escrito los Capítulos de Sam, pero mi favorita es Danni jajajaja, Saludos Lupitayoh, Delfi22

Y aquí el capitulo 18 sera el único que publicare hoy, ya para la próxima sera un par, creo que hay que disfrutar este sólito :3 y recuerden esta vez es Alex la que comienza ;)
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Capítulo 18 Mía


Alex



Al cerrar la puerta solo puedo pensar en lo bien que tomo Sam el saber que soy su fan, cualquiera podría pensar que soy una sicópata, pero de verdad me encanta ese poster y aunque Isabel me lo dio para molestarme un rato no se dio cuenta lo muy feliz que me había hecho, hoy tendré que planear algo bonito para mi novia tal vez después de comer salgamos y tomemos el tour del barquito que recorre todo el lago o simplemente salgamos a caminar o tal vez… –No Alex quita esa imagen de tu cabeza, no puedes presionar a Sam– Otra vez la voz en mi cabeza tiene razón, pero es que no sé cómo dar el primer paso, muero de ganas por recorrer su piel por sentirla mía, por demostrarle lo mucho que la quiero, pero es solo que no se si ella esté preparada.

Llego a la cocina y pongo a enfriar la botella de champagne después de todo hoy sería bueno festejar que por fin después de mucho estamos juntas así que me pongo a cocinar, afortunadamente aún tengo cosas congeladas en el refrigerador por lo que no tendré que salir pero en definitiva tendremos que ir a hacer las compras.

–Sam– Espero que le guste el pollo salteado con verduras y la pasta con salsa de tomate y las fresas con chocolate, porque en definitiva es lo único que por ahorita puedo ofrecerle –Sam– No me responde de seguro mi niña se quedó dormida.

Me dirijo a la habitación y tomo el pomo de la puerta de ‘su habitación’, Dios hoy dormiré de nuevo a una puerta de Sam, no sé si ella esté preparada para… no me importa con el simple hecho estar aquí con ella y verla es suficiente para mi… no la verdad es que antes tendría que meterme a la tina y llenarla de hielos no creo que pueda soportar no hacerle el amor. Dios una sensación de hormigueo recorre mi cuerpo, es tan agradable, necesito a Sam, deseo a Sam, quiero su cuerpo, tocarla, olerla, sentirla, hacerla mía. Tengo que calmarme si no en cuanto la vea le arrancaré la ropa y le haré el amor locamente y desesperada, cierro los ojos y respiro lento muy lento, Sam necesita… corrección yo necesito que la primera vez de mi Sam sea lo que ella espera, así que con este pensamiento giro el pomo, y abro la puerta y lo que veo es a mi bello ángel vestida con un negligé azul y con un liguero a juego, Sam está usando medias de red y en sus hombros tiene la chamarra de piel que le regalé, es simplemente hermosa. Me ha afectado totalmente, me he quedado muda y ese instinto animal me domina, así que se apodera de mí y sin esperar más me lanzo a ella, la beso con desesperación, la tomo de la nuca y hago que el beso se haga más intenso, su lengua se enreda con la mía y no puedo evitar que un gemido se ahogue en mi garganta, ella baja sus manos y me está tocando el trasero y me vuelve loca. Así que en un momento de locura y salvajismo rompo el beso y la empujo en la cama, sus ojos brillan y no deja de mirarme, así que me quito mi playera negra y con ella me quito el sostén, sus ojos brillan, oh si mi Sam me desea, con los pies me quito los tenis y me desabrocho el jeans pero no me lo quito, Sam no se mueve y no resisto más y me vuelvo a lanzar sobre ella, la beso como si fuera la última vez y cuando nos falta la respiración me retiro de sus labios, mi cuerpo está totalmente sobre ella y yo empiezo a besarle el cuello, pero en ese momento siento que ella tiembla, ¡Oh no la he lastimado! Así que esperando lo peor me detengo –Que imbécil eres Alejandra, lastimaste a tu ángel– Me regaño a mí misma.

–¿Estas bien?– Y la miro pero tiene sus ojos cerrados –Sam, mírame Amor– No me niegues tu dulce mirada ángel.

“Estoy bien” Me responde en un susurro.

–¿Te lastimé?–  Alejandra idiota, Alejandra eres una idiota.

Ella niega con la cabeza.

–Amor háblame– No me dejes así, dime que estas bien, que no te hice daño.

“No sé qué hacer” Una sensación de alivio recorre mi cuerpo, mi Sam solo está nerviosa, me retiro de su cuerpo pero me quedo junto a ella, flexiono mi brazo para sostener mi cabeza y con mi mano libre recorro la cara de mi bello ángel.

“Perdóname”

–¿De qué?–

“Yo pensé que…”

Y no dejo que termine le doy un beso muy suave en los labios –Mírame Sam– Le digo para que me vea –Sam te amo– Y entonces me regala una mirada de lo más hermoso, yo le sonrió y aun le acaricio su bello rostro –¿Tienes miedo?– Y ella vuelve a cerrar los ojos y mueve su cabeza para decirme que si –¿Me tienes miedo?– Y abre sus ojos muy grande.

“No” Lo dice en un tono muy firme.

–¿Confías en mí?–

“Si”

Así que solo está nerviosa, le sonrió y vuelvo a besarla muy despacio –Sam– Le digo con mis labios pegados a los de ella –Solo déjate llevar–

“Pero…”

–Sam yo sé que has leído mucho sobre lo que pasa, mucho está más allá de lo que realmente es pero hay otro que se acerca, es solo dejarse llevar, no lo pienses mucho es poner tus sentimientos en besos y caricias– Le beso la mejilla y le retiro una lágrima –Yo también estoy nerviosa, esta es mi primera vez contigo y quiero que sea especial–

“Pero tú sabes que hacer”

Y ahí estaba el problema así que mi Sam está preocupada por no saber qué hacer y que yo la juzgue, así que solo tenía una solución –Sam ¿Cómo aprendiste a besar?– Yo ya sabía la respuesta pero tenía que oírla.

“Besaba mi almohada” Y se puso muy roja.

–Muy bien Sam y practicaste muchas veces y terminaste siendo una experta besando–

“Eso creo”

–No Amor, ¡Eso eres!– Y la besé y me respondió, el beso tierno se convirtió en lleno de deseo… de pasión pero tenía que controlarme por Sam –¿Lo viste? Eres estupenda y mira– Tomo su mano y la pongo sobre mi pecho para que sienta mi corazón –¿Lo sientes? Late muy rápido y es por ti, por tus besos– Y me sonríe –Así que mi ángel la solución es fácil– Y me callo quiero que ella me diga la solución así que mientras beso su mano.

“Tengo que practicar” Y yo le digo que si con la cabeza “¿Con la almohada?” Me dice con una sonrisa burlona.

–Yo seré tu almohada– Y la beso –¿Confías en mí?– Le preguntó una vez más.

“Si”

–Pues bien señorita Sam bienvenida a sus prácticas con su almohada– Me levanto y me quito el pantalón, solo me dejo la pantaleta –Sam siéntate en medio de la cama– Y me obedece, yo me siento detrás de ella y recargo mi espalda contra la cabecera, abro las piernas y las flexiono –Sam acércate a mí– Ella me obedece la recargo sobre mi pecho –Sube tus piernas sobre mis rodillas y enreda tus pies por debajo de mis pantorrillas– Mientras se acomoda yo meto mi cadera para quedar debajo, para sentir su trasero justo en medio de mí, estamos en una posición entre sentadas y recostadas y muy despacio tomo sus manos para que me sujete mis muslos y recorro muy despacio desde sus manos hasta sus hombros –Primera lección “TOCAR”– Lo digo lo más suave que puedo, hago que ladee la cabeza y le beso el cuello y suelto mi respiración en su oído –Te amo– Y mis manos baja a sus pechos la tela es suave pero yo quiero tocarla, piel con piel así que bajo una de sus cubiertas y mi mano aprisiona su seno, con dos de mis dedos tomo su pezón y lo jalo muy despacio, y siento como se pone erecto, Sam suelta un gemido y arquea su espalda lo que provoca que sus nalgas me froten, mi respiración se vuelve pesada –Calma Amor apenas estamos empezando– Mi otra mano se dirige a su otro seno y se apodera de él, mi mano derecha baja y se detiene en su vientre, pero la vuelvo a subir –Bien Amor, te voy a tocar pero si no te gusta como lo hago dímelo, es importante que me digas que te gusta– Y paso mi lengua muy lentamente desde su hombro hasta su oído.

“Si” Me dice en un susurro.

Mi mano derecha vuelve a tomar su pezón y lo froto haciendo círculos, los retiro y cruzando mi brazo sobre su pecho los dirijo a mi boca y los chupo, ya que están húmedos los dirijo una vez más a su seno y la froto muy lentamente, mi mano izquierda la subo a sus labios y los toco, están hinchados y son suaves, recorro su mandíbula y su cuello y la pongo en medio de su pecho, pongo dos dedos y hago como si caminaran, lento muy lento los dirijo a su centro cuando llego puedo sentir que Sam esta húmeda y solo con esos dos dedos la froto sobre la tanga. La respiración de Sam es pesada y mueve su cadera buscando mi mano, así que sin esperar aparto su hermosa tanga y tomo su clítoris con mis dos dedos, son como una pinza pero no le hago daño, el cuerpo de Sam se tensa y yo le beso su cuello –Solo déjate llevar–

“Si” Me dice ella sin abrir los ojos.

–Si no te gusta dímelo, también si necesitas que mueva mis dedos más abajo–

“Si”

Respiro profundamente y empujo mi cadera, veo que la cadera de Sam se levanta así que marco mi ritmo y empiezo, hago el mismo movimiento de caminar de mis dedos, un dedo a cada lado de su clítoris y sin despegar mi mano empiezo a mover los dedos como si fueran dos pequeñas tijeras, impulso la cadera de Sam lentamente y empezamos, ella aumenta el ritmo y  su humedad empieza a aumentar de repente empieza a tener espasmos, no está lejos de llegar así que acelero el movimiento, sus manos aprietan mis muslos y me entierra sus uñas, ¡Oh si mi ángel está por llegar! Sus gemidos son más fuertes y su movimiento de cadera es totalmente descontrolado, hasta que siento cuando explota. Su cuerpo se pone totalmente tenso y luego se relaja, aun puedo sentir sus contracciones en mi mano, mi mano derecha que esta sobre su pecho siente sus latidos y poco a poco van disminuyendo, yo sonrió y le beso el lóbulo del oído –¿Estas bien?– Le digo en un susurro.

Y mi Sam solo me sonríe –Te amo Sam, pero aun no terminamos–

Ella abre los ojos y me mira impresionada –Necesito saborearte– Y lentamente saco mis dedos de su centro y me los llevo a la boca, puedo sentir su olor y su sabor y es simplemente excitante –¿Estas lista o quieres esperar?–

“Pero tú no…”

Entiendo lo que quiere Sam pero ya tendremos tiempo para eso –Ahorita estamos practicando, cuando terminemos me puedes hacer todo lo que tú quieras– Y mi Sam me sonríe –¿Lista?–

“Si”

Me quito detrás de ella y hago que se recueste la recorro con mis manos, me encanta su conjunto pero la parte de abajo me estorba, así que empiezo a quitársela pero le dejo puesta las pantimedias, recorro desde su cadera hasta sus pies, me bajo de la cama y me arrodillo ante mi amada novia –Acércate a mí–

Sam gira un poco y yo la jalo de las piernas para acercarla a mi cara, tomo sus muslos, los separo y muy lentamente los recorro y con mis pulgares me acerco a su centro, su clítoris esta aun hinchado y se ve delicioso, levanto mi cara y veo a Sam que esta excitada y muy tiernamente le sonrió para después acercarme más a ella y pasar mi lengua sobre su centro y al levantar mi mirada de nuevo mi Sam me está viendo fijamente y puedo notar que esta algo sorprendida, yo pongo sus piernas encima de mis hombros y me acerco a ese lugar que anhelo. Con mi lengua recorro su centro una vez más, es como si comiera helado, siento su sabor, cierro los ojos y me llega totalmente su olor, ese olor que me indica que Sam esta excitada y es por mí. Levanto la mirada y la veo firmemente a los ojo –Segunda lección “SABOREA”– Me levanto y la beso, jalo su labio inferior con mis dientes, abandono su deliciosa boca y con mi lengua recorro su mandíbula y me dirijo a uno de sus senos, solo con la punta de mi lengua rozó su pezón mientras mi mano acaricia a su par, con los dientes muy suavemente jalo y luego le suelto para darle un pequeño beso, sigo mi camino hasta llegar a su centro, Sam respira pesadamente y aprieta las sabanas, llego la hora, mi Sam tendrá su segunda muerte chiquita, vuelvo a lamer su clítoris y me apodero de él, paso mi lengua y empiezo a trazar círculos con mi lengua. Las manos de Sam toman mi cabeza y me empujan a ella, yo me separo y dejo salir mi aliento caliente y después soplo aire frio, el cambio de temperaturas hacen que mi Sam de un gritito y una vez más me acerco y la recorro con mi lengua –Quiero que te vengas en mi boca– Le digo cuando me separo de nuevo y Sam solo me contesta con un gemido, paso mis manos detrás de sus glúteos y la aprieto contra mí y sin parar sigo mi tarea hasta que siento que las piernas de Sam que aplastan mi cabeza, oh si está por llegar y se va a venir en mi boca, mi lengua acelera sus movimiento y Sam arquea su espalda y ese gemido ronco que sale de su garganta, el líquido me inunda y yo lo bebo y es simplemente deliciosa. El cuerpo de mi ángel se empieza a relajar y yo termino de limpiarla con mi boca, cuando termino Sam está totalmente relajada y no se mueve, pero tiene una sonrisa en sus labios, yo la devoro con la vista y como si fuera de terciopelo la recorro con mis dedos de mi mano izquierda, cuando trazo sus labios ella abre sus ojos –¿Esta bien?–

“Mmmm”

–¿Ya te cansaste?–

“No” Me dice en un susurro.

–¿Quieres más?– Y me sonríe.

“Cuantas lecciones faltan”

–Tres– Y le sonrió.

“¿Y después yo…?”

Mi Sam es muy penosa pero sé que quiere –Después tú me puedes hacer lo que tú quieras– Y me sonríe y es como si brillara, toda mi Sam brilla y me pierdo en su mirada –Ven–

La levanto y acomodo su cuerpo y me acuesto junto a ella, ella se recuesta poniendo su cara en mi pecho y su brazo me rodea la cadera y yo solo le acaricio su espalda mientras que mi otra mano traza círculos en su brazo.

No hablamos pero es tan agradable, el olor de Sam es afrodisiaco y dejo que me llene completamente, solo me dejo llevar por las caricias y el poder tocar su bella piel.

“¿Tres?” Me pregunta muy bajito.

–Después ya lo pondrás en práctica–

Levanta su mirada y me mira a los ojos y solo refleja deseo, se incorpora un poco y me besa… es un beso que hace que todo mi cuerpo se sienta como globo, como si flotara, mi mente me abandona y solo siento su lengua y el calor de su cuerpo, de repente se separa de mí y yo solo sonrió como idiota.

“¿Seguimos?”

Dios es lo más sexi que he escuchado y sin contenerme sujeto su rostro y la beso, hago que giremos y quedo encima de ella.

–Tercera lección “MOVIMIENTO”–

Y le beso el cuello, bajo mis manos y las paso por su cuerpo, me detengo y  la tomo de la cadera, hago que la levante, tomo una almohada y la pongo debajo de su espalda baja, esto hace que su pelvis se eleve, abro con mis manos sus piernas y bajo, le doy una lamida a su muy hinchado clítoris definitivamente nunca me cansaré de su sabor, tomo su pierna derecha y la levanto y yo me cruzo sobre ella, una pierna queda junto a su cadera y la otra queda debajo de sus nalgas y me bajo para que nos rocemos con nuestros centros. Esta tan caliente y húmedo que de inmediato cierro los ojos, siento como Sam eleva sus caderas buscándome y yo bajo.

–Solo muévete de atrás para delante–

Y le enseño como, ella gime y yo no puedo evitarlo y un gruñido sale de mí, ella empieza a moverse rápido y yo me detengo, suelto su pierna y me agacho sobre ella y la beso –Calma Amor esto empieza despacio, tenemos todo el tiempo– Y le paso mi lengua sobre sus labios –Eres deliciosa– Y cierra sus ojos como si disfrutara mis palabras, yo vuelvo a mi lugar y tomo su pierna –¿Lista?–

“Si”

Y empezamos a movernos, el ritmo al principio es lento, bajo mi mano y toco uno de los senos de Sam que aun lleva la parte de arriba de su conjunto y con mi dedo índice trazo un circulo sobre la tela a la altura de su pezón, Sam eleva sus caderas y aumenta el ritmo, yo la sigo y le doy un beso en su pierna –Eres Hermosa– Y seguimos, siento que estoy por llegar, estoy a punto y aumento más mi movimiento Sam me sigue y de vez en cuando se empuja contra mí, lo que hace que esto sea delicioso y de repente mi cuerpo toca la cima y sin poder sostenerme me dejo caer a lado de Sam. Mi respiración aun es rápida y la de Sam esta igual, pero es Sam la que se voltea, me abraza y me da un beso, uno muy suave y yo solo le rodeo las caderas con mi brazo y la acerco a mí –Duerme, necesitamos energías–

“Te amo”

Y me quede dormida.

Despierto y veo que no hay luz, no sé qué hora es pero solo siento la caricia de Sam sobre mi espalda, levanto mi mirada y la beso, un beso corto pero delicioso, mi brazo y mi pierna izquierda están sobre su cuerpo en una forma muy posesiva y claro que es así… ella es mía.

“¿Cuándo te hiciste el tatuaje?” Me pregunta con un tono muy suave.

–A los 27–

Me retiro de su cuerpo y siento como si no fuera correcto, pero no quiero seguir aplastándola, me acuesto boca abajo junto a ella y con mi cabeza en dirección a ella. Sam se voltea y detiene su cabeza sobre su brazo flexionado y con la mano de su brazo libre traza el tatuaje de mi espalda, cierro los ojos, disfruto cada caricia.

“No me habías dicho que tenías uno” Me dice con una bella sonrisa.

–No había tenido oportunidad– Le regreso la sonrisa y me fijo en el brillo de sus ojos.

“¿Qué significa?”

–Es el símbolo del guerrero, es para recordarme que tengo que luchar por lo que quiero–

“Me gusta, tal vez yo…”

–Ni se te ocurra, tu piel es hermosa y no voy a dejar que la arruines–

“Es mi cuerpo”

Y le doy una media sonrisa, me levanto y me pongo encima de ella, la tomo de las manos y se las pongo sobre su cabeza –Te equivocas, tu cuerpo es mío–

Y abre sus ojos por la impresión “Y tu…”

–Yo soy tuya– Y la beso profundamente y de repente siento como su cadera empujan la mía –¿Aun no te cansas?–

“De ti nunca”

Y sus palabras me inundan, soy feliz como hace un tiempo no lo era –Tenemos que comer si quieres seguir con tus lecciones–

“Solo quedan dos”

–Solo dos– Y la beso, me levanto y la jalo –Vamos a bañarnos–

“¿Juntas?”

–¿No quieres?– Le digo ladeando la cabeza y con una sonrisa.

“No, digo sí, es que…” Y se pone roja.

–No temas, solo soy yo– Y le doy un beso corto y hago que se levante de la cama –Aparte creo que ya te vi desnuda, bueno casi, necesito quitarte ese hermoso conjunto que solo evita que te admire completamente–

El baño fue agradable para todos mis sentidos, ver a Sam sin ropa es lo más hermoso que me ha tocado ver. Fue una sensación increíble llena de caricias, mi Sam quería más, es inagotable pero teníamos que comer, teníamos que tomar energías para las últimas dos lecciones, al salir nos cepillamos el cabello ella tiene ventaja al llevarlo corto pero yo tarde un poco más, el ponernos crema corporal es una de las experiencias más excitantes que he tenido, nos pusimos solo una bata y bajamos a comer, obviamente todo estaba frio por lo que metí todo al microondas, al comprobar la champaña ya estaba más que fría. Una vez todo preparado lleve los platos a la mesa donde Sam me esperaba.

“Me hubieras dejado ayudarte”

–Tu mi ángel no te mueves, yo me encargo– Y le guiñe el ojo, regresé a la cocina y tomé dos copas, al regresar tome mi lugar y serví la bebida, levante la copa –Salud por el mejor regalo de cumpleaños que me han dado–

“Salud” Y Sam llevo la copa a su boca y se la tomó de un jalón, yo me quedé impactada.

–¿Nunca habías tomado champagne?–

Sam se ruborizo y bajo la mirada “No” Lo dijo en un tono apenas audible.

–Sam mírame– La tome de la barbilla y levanté su cara –No dejes de verme, me encanta tu mirada Amor– Y me sonrió.

“Y a mí la tuya” Me levanté y le di un beso de piquito en la boca.

–Amor el champagne no se toma de un jalón, tal vez sientas que es muy dulce y el alcohol no se percibe pero si lo tomas así de rápido con dos copas ya estas pérdida– Y le sonreí.

“Yo nunca he tomado”

–¿Nada?–

“No” Y bajo la mirada.

–Sam– Y la tome de las mejillas –No es para avergonzarse, no te preocupes no es malo, es sumamente tierno– Y la besé –Aparte para eso estoy yo– Y le sonreí –Yo te puedo decir que y como–

“Lo sé” Y me sonrió muy pícaramente.

He hizo que me sonrojara –Bueno si ya sabes… esto aplica para todo– Y la besé, era adicta a su boca –Muy bien Sam uno puede tomar lo que sea siempre que siga las reglas, número uno no mezcles, si tomas tequila solo tequila y así, número dos siempre come algo, si tomas con el estómago vacío no te va a ir muy bien, número tres: si ves que ya estas mareada y no quieres perder totalmente solo baila, mientras más sudes mejor, número cuatro: toma agua mucha agua y después si ya no vas a tomar come o sigue tomando agua y después de un rato toma una aspirina, si puedes vomita todo lo que puedas por eso es importante que comas, al día siguiente si tienes resaca toma agua mineral con limón y toma otra aspirina–

“Son muchas reglas”

–Pero si las recuerdas no te ira tan mal, las bebidas se toman tranquila y con calma, si quieres ponerte hasta atrás entonces hazlo rápido pero no es agradable estar toda mareada y no tener control de tu cuerpo–

“¿Tomas mucho?”

–No, ya no, pero tuve mi época–

“Yo nunca me he puesto borracha”

–¿Quieres hacerlo?–

“No, ahorita no”

–Tal vez un día de estos… y yo me aprovecho luego de la situación… y luego despiertas y no te acuerdas de nada– Le iba diciendo mientras recorría su cuerpo con una suave caricia

“Sería divertido pero creo que no, tal vez algún día solo para ver que se siente”

–El día que quieras Amor… será un placer aprovecharme de ti– Y le guiñe un ojo.

“Tonta”

–Shhhh calla que soy tu tonta– Y le di un beso que pronto Sam intensifico muy a mi pesar me separé de ella –Tenemos que comer–

La cena fue agradable, mi Sam tenía mucha hambre así que no se si fue porque estaba rico lo que le preparé o por el apetito que tenía, durante la cena platicamos y nos contamos cosas de cuando éramos niñas.

–¿Extrañas Veracruz?–

“Un poco”

–¿Quieres ir?–

Su cara era de sorpresa “¿De verdad?”

–Me gustaría ver donde creciste, además tengo dos semanas de vacaciones– Le sujete su mano y la llevé a mis labios para depositarle un beso en cada nudillo.

“¿Iríamos en la moto?” Me preguntó emocionada.

–No, es un viaje largo, iríamos en coche–

Sam hizo un puchero y fue adorable “Yo quería ir en la moto”

–¿Por qué?–

Y se sonrojo “Me gusta abrazarte”

Su comentario fue impredecible y me hizo feliz –A mí me gusta que me abraces, pero viajar en moto durante tanto tiempo hace que te duelan las piernas– Sam puso su cara de decepción –Pero viajar en coche tiene sus beneficios–

Su cara se ilumino con una sonrisa “¿Cuáles?”

–Puedes practicar tus lecciones en el coche– Lo dije como si nada y me llevé un bocado a la boca.

“¿Todas?” Y sus ojos brillaban.

–Todas– Le respondí guardamos silencio y tenía que preguntarle algo –Sam, antes de subir, tengo una pregunta que hacerte– Suspire cerré los ojos y tome valor, sentí como la mano de Sam apretaba la mía para darme valor, abrí los ojos y me decidí –La quinta lección, bueno a mi… si tu no quieres no hay problema, yo… entenderé y hasta ahorita ha sido genial, pero yo tengo que preguntarte ¿si tu…?– No sabía cómo hacerlo y había comenzado a hablar muy rápido estaba muy nerviosa y baje la mirada, oí como se arrastraba la silla de Sam y cuando levanté la mirada ella está de pie junto a mí, hizo que me moviera y se sentó en mi regazo, me tomó de las mejillas y me vio a los ojos.

“¿Confías en mí?”

–Totalmente– Te daría mi alma si pudiera, solo para demostrártelo –Nunca lo dudes–

“Entonces dímelo” Y me dio un beso corto en los labios.

Respire hondo y me llene del olor a Sam, a limpio a su perfume –A mí me gusta jugar–

Me dio una mirada de interrogación “¿Cómo?”

–Me gustaría vendarte los ojos, atarte las manos y penetrarte con un dildo sujeto a un arnés– Lo dije todo tan rápido que pensé que tenía que repetir todo, la cara de Sam era de ¿Sorpresa, terror, miedo? No sabía que estaba pensando y no me decía nada –Si no quieres hacerlo, no lo haré–

“¿Tienes un consolador?”

–Yo… yo– No podía decirle que era regalo de Isabel –Yo tengo uno–

“Ya lo habías planeado”

–Yo… yo no sabía si tu…– Dios soy tan idiota de seguro ya la asusté. No podía verla a los ojos, me moría de pena.

“¿Todo lo que tú me hagas yo lo puedo hacer contigo?” Decía como para convencerse.

–Todo– La mire y vi ese destello en sus ojos.

“Acepto”

Impactada así es como me quedé –¿Segura?–

“Si, pero… ¿Si no me gusta…?”

–Lo dejamos– Y le di una de mis mejores sonrisas.

Ella me sonrió, me tomó la cara y me besó, un beso muy salvaje que me robó el aliento.

“¿Qué hay de postre?”

–Tú–

La tomé de la cintura e hice que nos levantáramos, tomé la cubeta donde estaba la champagne y ya cuando íbamos a ‘Nuestra habitación’ me regresé por las fresas con chocolate, volví con mi ángel y subimos las escaleras, dejé la cubeta y las fresas en la cómoda y regresé con mi amada–Cuarta lección ‘DENTRO DE TI’– La cara de Sam fue de shock obviamente sabía lo que venía –Confía en mí jamás te lastimaría– La acerqué a mí y la besé con toda mi alma, bajé mis manos y desabroche su bata, lentamente subí mis manos y la retiré de su cuerpo sin romper el beso, ella con sus manos nerviosas hizo lo mismo que yo y nos acercamos aún más, sus manos me tomaron del cuello y yo las dirigí a sus caderas pegándola a mí lo más que podía, cuando nos faltó el aire me separé de ella y le sonreí, la tome de la mano y la llevé a la cama le hice que se recostara y acaricié su cuerpo.

–Calma Amor–  Y la besé, fui bajando mis besos y me detuve en su pecho, eran hermosos y me dedique a besarlos, bajé mi mano y encontré su clítoris, Sam estaba tan mojada que se me hizo agua la boca, empecé haciendo pequeños círculos y la cadera de Sam empezó a tomar ritmo –Sam  mírame– Y abrió sus ojos –Al principio duele pero después pasa– Dirigí dos de mis dedos a su entrada y suavemente entré, no completamente, Sam parecía dudosa, como si pensara que no tenía dolor pero mis dedos estaban a la mitad –Sam flexiona tu pierna, rózame– Y subió su pierna yo me froté con ella y empujé mi cadera haciendo que mis dedos entraran completamente, la cara de Sam era de dolor, yo no moví mi mano, me acerqué a su rostro y le besé sus ojos cerrados– Perdón nena ¿Te lastimé?– Sam aún tenía la cara de dolor –Relájate Amor lo peor ya pasó– Pero sentía como mis dedos estaban apretados –Sam Amor relaja tu cuerpo, ¿Quieres que me salga?–

“No” Me dijo mientras se relajaba y empezó a moverse contra mi mano.

Despacio muy despacio salí de ella y volví a entrar, su cara iba cambiando y pronto empezó a gemir, Dios amaba ese sonido, empecé a mover mi cadera, me frotaba sobre su pierna y el movimiento me ayudaba a impulsar mi mano, de repente los movimientos se volvieron frenéticos yo flexione mis dedos, estaba buscando ese punto exacto esa zona blanda la cual la haría explotar y la encontré. Su espalda curvo y levantó su pecho yo me dirigí a uno de sus senos,  y tome un pezón entre mis dientes y suavemente lo jale y cuando lo solté con la punta de mi lengua hice círculos. Los movimientos de Sam eran rápidos y sentí como empezaban sus espasmos en mis dedos, toque una vez más su zona y estalló, su cuerpo se tensó  totalmente y luego se desplomo sobre la cama, yo me froté un poco más y llegué a mi limite, quedé jadeando sobre ella y con la poca fuerza que ella tenía me abrazo.

–¿Estas bien?–

“Excelente” Mi Sam estaba totalmente relajada.

–Eres hermosa– Y le acaricié el cabello húmedo por el sudor –Te amo Sam–

“Te amo Alex”

Estuvimos recostadas un rato, no quería separarme de ella, me gustaba como acariciaba mi espalda, llegaba a mis nalgas y subía de nuevo, yo respiraba absorbiendo su olor, me llenaba de su aroma.

“Amor, vamos a tener la 5ta lección”

–¿Ahorita? ¿No estas cansada?– Mi Sam era insaciable.

“Esperé mucho por esto”

–Y yo– Me acerqué a sus labios y la besé –Muy bien Sam si algo no te gusta…–

“Yo te digo”

–Niña buena– Y la besé. Me levanté y fui a mi closet saqué una mascada de seda, Dios era una de las de mi mamá si viera para que la voy a usar, una sonrisa apareció en mis labios.

“¿De qué te ríes?” Me preguntó Sam ella me observaba desde la cama, estaba recostada sobre su costado con la cabeza sobre su brazo, se veía tan sexi que casi me desmayo al verla así, mi respiración aumentó “Alex, apúrate quiero terminar mis lecciones”

–¿Por qué las prisas? ¿Tienes algo que hacer?–

“Si, tengo que practicar para hacerte mía”

–Sam, yo ya soy tuya–

“No aun no”

¡Oh por Dios! Mi novia es tan sexi.

Agarré otra mascada y me acerqué a ella, ella se acostó boca arriba y yo me puse en horcajadas sobre ella –Levanta la cabeza– Y me obedeció le puse la mascada y me aseguré que no pudiera ver nada –¿Te aprieta?–

“No, está bien”

–¿Ves algo?

“No”

–¿Segura?– Y me acerqué a ella muy rápido y le di un beso –Si, creo que no ves nada, pon tus brazos sobre tu cabeza– Sam hizo lo que le dije y la ate a la cabecera, gracias a Dios por las barras decorativas –Espera ahora regreso– Me levanté y fui a ponerme el arnés, lo tenía en mi mochila, así que tuve que ir a la otra habitación, saque el dildo de su caja y lo acomode en el arnés.

–Amiga, creo que te debo una–

Entré de nuevo a la habitación y vi a mi muy hermosa novia atada y vendada.

–¡Oh Dios gracias, de verdad gracias!–

“¿Dijiste algo?”

–Nada Amor, nada–

Agarré las fresas y las llevé al buro que esta junto a la cama y regresé por la botella al voltear y ver a Sam de esa forma mi lado pervertido se encendió. ¡Oh si! Deseaba a Sam y me la iba a comer completita, me acerqué a ella y comprobé lo mojada que estaba –Perfecto– No necesito el lubricante, tomé un trago de la champagne y me hinque a un lado de la cama –Creo que no comimos el postre y yo le compré fresas señorita–

“Mmm me encantan”

–Lo sé y le di un beso suave en la boca–

“Sabes a Champagne”

–¿Si? Me lo dio mi novia por mi cumpleaños–

“Ella es muy buena”

–Ella… lo es– Es buena y esta buena –¿Quieres?–

“Si”

Tomé otro trago y me acerqué, Sam tenia los labios abiertos y deje caer un poco de champagne al sentirla abrió la boca y deje caer lo demás –¿Te gusta?– Sam solo respondió con un gemido –¿Sabes que la champaña se toma con jugo de naranja o con fresas?–

“No”

–Pues es una combinación perfecta, abre la boca de nuevo– Bebí otro trago para mí y una vez más uno para Sam, tomé una fresa y me acerqué a Sam, deje caer el líquido sobre su boca y con la fresa recorrí sus labios, estaba fría, y seguí por su cara, hasta que la acerqué a su boca y le dio una mordida, lo que quedó yo me lo comí, era deliciosa, cogí otra fresa y recorrí el cuerpo de Sam, le rocé sus senos y sus pezones se pusieron rígidos yo seguí hasta dejarla  en su ombligo, me acerqué a ella y lamí por donde había pasado la fresa, con mis dientes tomé la fresa y subí a su boca y ella mordió, y nuestro labios se juntaron, un gruñido ahogado salió de mi garganta. Dios estaba tan excitada, agarré la botella y deje caer un chorro sobre Sam, con mi dedo corrí el líquido ambarino y me dediqué a saborear las gotas de su cuerpo. Sam arqueaba su espalda y su cadera se elevaba, la tomé y abrí sus piernas, atrape su clítoris con mis dedos e hice unos círculos sobre este, Sam gemía más fuerte y yo estaba muy húmeda, tome un poco de su humedad y lo aplique al dildo, cogí otra fresa y la puse en mi boca y una vez más me acerqué a ella, recorrí sus labios con esta y la acerqué a su boca y la mordió, el jugo se escurrió sobre su cara y yo la limpie con mi lengua, definitivamente Sam era mi postre favorito. Baje mi mano y con dos de mis dedos la penetré, Sam dio un gritito pero no era de dolor –¿Estas bien?–

“Si” Me dijo jadeando.

–Sam el dildo es un poco más grueso, si no lo aguantas me dices–

“Si”

Saque mis dedos y acomodé la punta del dildo en la entrada de Sam, lentamente entré en ella.

“Aaahhhh”

–¿Estas bien?–

“Si, solo espera” Le desate las manos y le quite la mascada de sus ojos.

Ella empezó a moverse y con mi cadera hice un circulo y Sam gimió, tomamos ritmo y cuando ella empujaba yo la encontraba, entraba en lo más profundo de ella, me puse de rodillas y seguí con el movimiento, la tome de sus rodillas y acaricie sus muslo sin dejar de empujar, el cuerpo de Sam empezaba a tener espasmos, me recosté sobre ella –Sam abre los ojos– Y los abrió –No los cierres quiero verte– La besé y aun sabia a fresas, lamí mis labios y empuje más fuerte, Sam arqueo su espalda y llego al cielo pero pude ver su mirada, justo antes de que ella terminara. Salí lentamente de ella y me quité el arnés, lo tire al suelo y tomé un trago más de champagne, me acerqué a Sam y la abracé, ella tenía los ojos cerrados y tenía una sonrisa en su rostro, me apoye sobre mi brazo y con mi mano libre le rocé los labios, la nariz y las cejas –Abre los ojos Sam– Y ella los abrió –¿Cómo estás?–

“Mmmm”

–Creo que por fin te cansaste–

“Mmmm”

–Te amo Sam–

“Yo quiero hacerte mía”

Y la bese lento muy lento –Mañana, mañana es tu turno, felicidades señorita tiene un sobresaliente en su curso– Y me sonrió, me recosté junto a ella y ella me rodeo con su brazo la cintura.

“Ya veremos si eres buena maestra mañana”

–Muero porque sea mañana–

“Te amo”

–Yo más– Y así nos quedamos dormidas, tenía que dormir bien, mi Sam practicaría mañana conmigo.



LyA
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Mensaje por LyA el Miér Ene 14, 2015 9:27 pm
Un cap muy laaaaaaargo y no me dejo ponerlo junto... aquí las practicas de Sam jajajajaja
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Capítulo 18 Mía

Sam



Siento el calor de su piel cubriendo la mía es tan suave, no quiero abrir los ojos, quiero permanecer por siempre así junto a ella, con  nuestros cuerpos tan juntos que parecen uno solo, nuestras piernas entrelazadas, sus brazos en mi espalda, uno de los míos sujetando su cadera, mi cara en su pecho, puedo escuchar su corazón late tan suave, me arrulla y me quedo dormida otra vez.

Abro los ojos despacio aún estoy en sus brazos levanto mi rostro para ver el suyo, aún está dormida me lo dicen sus facciones relajadas, están tan serenas. Muevo mi mano para quitar un mechón de cabello que está en su rostro y lo pongo detrás de su oreja, me es inevitable no recorrerlo con el dorso de mi mano, sentir su suave y cálida piel me muevo un poco para acercarme más a ella y siento una pequeña molestia en mi entrepierna, creo que es normal después de lo de noche, una sonrisa aparece en mi rostro y sé que se a tornado de un color carmín, fui suya, completamente suya. He de admitir que tenía miedo, de no poder corresponder, aunque claro aún no le he hecho nada, sé que ha disfrutado de mi cuerpo, de mis reacciones y mis caricias, cuando me toca, me saborea y me posee. Yo también quiero disfrutar de lo mismo, hacerle sentir todas y cada una de miles de sensaciones que me hizo sentir. Desde que abrió la puerta y vi su mirada llena de deseo, como vino a mí y tomo posesión de mi boca con pasión, con una lujuria desmedida que hizo que mi cuerpo temblara de anticipación y temor; un temor que con su delicadeza calmó y me llevó a lo más alto atacando todos mis sentidos, haciendo que me perdiera en su mirada mientras me amaba y me hacía suya no solo de cuerpo sino de mi alma completa. La deseo, quiero hacerla sentir como ella me hizo sentir… amada. Quiero tocarla, saborearla, movernos juntas, estar en ella y hacernos una, quiero que sea mía.

Mi mano aún está en su rostro acariciándolo lentamente, me acerco y deposito un suave beso en su mejilla, y continúo dejando un rastro de besos hasta llegar a su cuello, se mueve, comienza a despertar, continuo deleitándome besando su cálida piel, siento que me abraza más fuerte levanto mi mirada y veo una sonrisa.

“L`amour bonjour” Le digo sin dejar de besarla.

–No sé qué significa pero buenos días Amor– Siento que se estremece, continuo besando su cuello y con mi mano trazo su costado en un suave caricia desde su hombro, pasando por su espalda, y sin detenerme recorro parte de su pierna que me tenía atrapada y regresaba por el mismo camino pero esta vez tocando su lindo y torneado trasero. Quiero saborearla, comencé a chupar, lamer, trazar un camino húmedo hacia sus pechos, quiero sentir la suavidad de su piel, sentir como su pezón se endurece dentro de mi boca. Mi mano que seguía su recorrido se quedó en sus nalgas apretándolas fuertemente.

–Sam, Amor mmm ¿Qué haces?–

Su cuerpo es adictivo no puedo dejar de deleitarme, solté su pezón no sin antes darle una ligera mordida, que hizo que Alex arqueara su espalda y de su garganta sale un suave gemido “Tocar y saborear” Fue mi respuesta, me apoderé de su  otro pezón para darle el mismo trato de chupar, lamer y morder, con un poco de resistencia deje sus senos, deseo su boca, sentir su lengua invadiendo la mía, puedo sentir sus manos en mi espalda sujetándome más fuerte, como pude me liberé y aunque me resistía a hacerlo rompí el apasionado beso que nos dábamos y abandoné la cama, mi cuerpo la deseaba y sé que ella a mí, estábamos agitadas, sudorosas pero yo tenía otra cosa en mente y no pude evitar sonreír, camino lentamente alejándome, puedo sentir su mirada sobre mi cuerpo desnudo –Amor, ¿Adónde vas?– Me pregunta con una voz ronca y entrecortada que me hizo anhelar su toque, me detuve en el marco de la puerta y con la voz más sexi que pude “A la ducha, ¿Quieres acompañarme?” Y creo que lo hice muy bien porque un par de segundos después, puedo sentir sus brazos rodeando mi cintura y su boca besando mi cuello.

Mi piel reacciona erizándose por la sensación tan maravillosa que me recorre, caminamos  hacia la ducha, puedo sentir a Alex detrás de mí, su toque me bloquea el cerebro y me dejo llevar, sigue besando mi cuello, mi hombro y sube dejando un camino de besos hasta llegar al lóbulo de mi oreja y lo muerde. Entramos a la ducha y ella jamás se aleja de mí, me doy la vuelta y paso mis brazos a su espalda para abrir las llaves y templar el agua, deliciosa y tibia nos recorre el cuerpo, quiero beberla de su piel, la ducha de ayer fue agradable con miles de caricias, llenas de deseo y quiero que se repita. Tomo un poco de jabón y comienzo a frotar con mis manos cada centímetro de su cuerpo, su abdomen, su espalda, sus glúteos, sus apetecibles senos, ella hace lo mismo conmigo, el deseo se incrementa entre las dos. Dios cuanto la deseo, pero antes debemos de terminar de ducharnos, Alex toma un poco de shampoo y comienza a masajear mi cabello con movimientos lentos y suaves, después me ayuda a aclararlo.

“¿Como algo que he hecho a diario durante mucho, en pocas horas se ha vuelto tan deliciosamente excitante?” Le digo cuando termino.

–Por qué no tenías otro par de manos que te ayudaran– Me dice muy sonriente.

“Mmmm puede ser, aunque yo creí que por que usaba un shampoo diferente”

–Oye–

“Solo bromeo Amor, sé que son tus manos lo que lo hacen más excitante, ahora me toca a mí” Tome un poco del shampoo de Alex y comencé  lavar su cabello lo tiene tan suave.

“Me gusta que tu cabello sea largo” Le dije mientras la ayudaba a aclararlo.

–A mí me fascina que lo lleves corto, me da más rápido acceso a tu cuello– Y diciendo esto se acerca a mí y comienza a besar mi cuello.

“¿Sabes porque a mí me gusta tu cabello largo?”

–Mmmm– Respondió sin separarse de mi piel.

“Porque puedo hacer esto” Tome su cabello y lo jale fuerte separando su boca de mi cuello haciendo que de su boca salga un gemido, el sonido fue tan gutural que me encendió y sin soltar su cabello la tomé en un beso lleno de lujuria, caminamos hacia tras, hasta que su espalda tocara la pared, tomé sus manos y las levanté sobre su cabeza.

“No las bajes y quédate quieta” Le dije y me alejé un paso, necesito verla así, a mi merced.

–Sam– Me llamo con  una voz llena de deseo.

“Te ves tan deliciosa” De nuevo me acerco a ella y con mis manos comienzo a recorrer desde los  dedos de sus manos, bajando lentamente por sus brazos, su cuello en donde deposito un par de besos, sigo recorriendo su cuerpo tanto con mis manos y mis labios. Bajo a sus pechos y sin perder tiempo me meto un pezón a mi boca y con una de mis manos aprieto su otro seno, Alex  gime de placer y escucharla me excita tanto, con mi mano libre continúe mi camino por su costado hasta llegar a su pierna.

Me separo de sus pechos y con mis manos tomo su cara tenía los ojos entrecerrados, me acerco y deposito un beso suave y tierno, quiero transmitirle todo mi amor a ella. Pero ella quiere más y lo profundiza, invade con su lengua mi boca y me hace gemir, baja sus brazos y me abraza fuerte, como pude tomé sus manos y nuevamente las pongo sobre su cabeza.

“No te dije que podías bajarlos” Le dije cuando rompí el beso.

–Quiero tocarte–

“No, es mi turno, date la vuelta y no te muevas” Le ordeno.

Alex obedeció y eso me fascino recorro su cuerpo con mis manos; su espalda, sus nalgas inicio besando su cuello y comienzo a bajar por su espalda hasta llegar a su tatuaje me quedo un instante ahí lamiendo y mordiendo, Alex tiembla, sigo bajando hasta llegar a su trasero y de nuevo vuelvo a lamer y a morder, me encanta morderla, pero me gusta más que su cuerpo tiemble por ello, cuando por fin me siento satisfecha regreso dando un lamida desde la punta de sus nalgas pasando por toda su columna hasta llegar a su cuello, con mis manos acaricio su cintura y empiezo a subirlas paulatinamente hasta tomar sus pechos, con mis dedos aprieto sus pezones haciéndolo tan fuerte que la hago gemir, bajo una mano lentamente por su vientre hasta llegar a tocar su intimidad, se estremece y una sacudida placentera me invade, deseo tocarla y sé que ella ansía mi toque.

“Levanta tu pierna mon cheri” Alex de nuevo me obedece y con su pierna levantada en el borde de la tina tengo mejor acceso a ella, muevo mi mano más abajo, está tan caliente y mojada, ya no puedo más necesito tocarla y comenzar a hacerla mía. Lentamente comienzo a mover mi mano sobre su sexo, abro sus labios con mis dedos y deslizo uno de ellos hasta tocar su clítoris, ambas gemimos por la sensación, siento como el cuerpo de Alex reacciona a mi toque y comienzo a frotarlo lentamente con un poco de presión, la cadera de mi Amor comienza a moverse junto con él, deslizo un dedo más y con ellos tomo su clítoris y lo presiono con más fuerza, Alex empuja más fuerte su cadera y yo pego más mi cuerpo al suyo.

Entre la pared y su cuerpo solo hay espacio suficiente para que mi mano se mueva de atrás a adelante, con mi mano libre la sujeto con firmeza para no separarme, pego mi cadera a su trasero y comenzamos a movernos juntas siguiendo el ritmo de mi mano, cada vez es más rápido y comienzo a frotar con mucho más fuerza, jadea, gime sin control y mi respiración no estaba mucho mejor era muy pesada me excita verla así, y más porque sé que es  por mi toque. Beso su cuello y lo muerdo ligeramente, seguimos moviéndonos, Alex jadea con más fuerza y mueve su cadera con intensidad está a punto de llegar así que muevo mis dedos sobre su clítoris una vez más con mayor fuerza y siento como su orgasmo tensa todo su cuerpo, oleadas de placer la invaden, y me quedo junto a ella, mientras se recupera la sujeto por que no deja de tener pequeños espasmos,  retiro mi mano y me abrazo a ella.

“Amor ¿Puedes sostenerte?” Asiente, seguimos muy juntas y ella todavía tiene sus brazos levantados al igual que su pierna, así que le ayudo girarse pero sin separarme un centímetro de su cuerpo, regresamos a la ducha que aún seguía abierta, y seguimos acariciándonos, salimos de ella y nos secamos, las caricias continúan, voltea a verme con esa sonrisa que me vuelve loca, yo le correspondo de igual manera, me acerco a ella para poder besarla, sus labios son tan suaves que siento la necesidad de morderlos, ella deja salir un pequeño gritito de dolor mezclado con un gemido de placer,  de repente en un movimiento que no esperaba me toma en sus brazos y me besa con desesperación, me agarra por el trasero y me levanta yo cruzo mis piernas sobre su cadera para sostenerme, camina hacia el cuarto sin dejar de besarme aun cuando caímos a la cama, puedo sentir sus manos recorriendo todo mi cuerpo.

Suelta mi boca, pero sigue besando mi cuello, mi hombro hasta llegar a mis pechos, delicioso, la sensación es tan deliciosa, pero…

“Alex, mmm no es justo es mi… aaahhh” No puedo terminar de decirle que es mi turno de practicar porque siento sus dedos deslizarse dentro de mi lentamente y toda cordura desaparece, abro más mis piernas para darle mayor acceso, y comienzo a mover mi cadera. Levanto mi pierna para poder sentir su calor, su humedad. De mi boca solo salen gemidos, jadeos, susurros de palabras entrecortadas que ni si quiera para mi tienen sentido, sentir sus dedos en mi interior moviéndose y su boca devorando mis pechos me enloquece, ya no puedo más estoy a punto de llegar mis caderas se mueven desenfrenadas buscando el placer y su dedo pulgar se une para acariciar mi clítoris, su boca recorre mi cuerpo, la siento por todos lados, mi cuello, mi boca, sube por mi rostro hasta llegar a mi oreja.

–Eres tan linda…–

Me susurra, su respiración es entrecortada y jadeante, sigue besando mi piel haciendo un recorrido hacia mis pechos los cuales muerde, lame, besa, rasguño su espalda y gimo tan alto que muerdo mis labios por temor de que nos escuchen afuera, me está volviendo loca de placer, mis caderas siguen moviéndose ya sin control puedo sentir como esa sensación comienza a subir y a subir hasta que “Alex, aaaahhhh” Un grito sale de mi pecho cuando el orgasmo me invade y me lleva a lo más alto, mi espalda se arquea y mi cuerpo se convulsiona por lo intenso de este. Puedo sentir sus dedos aun dentro de mí, los retira lentamente y vuelvo a gemir. Mi Alex cae sobre mí unos instantes después de que también llegara a lo más alto, respiramos agitadamente y solo nos quedamos ahí, quietas, mis ojos permanecen cerrados disfrutando de las oleadas de placer que aun atraviesan mi cuerpo.

–Te amo– Me susurra al oído y solo sonrió no puedo hablar, es que el placer fue tan intenso que mi cerebro no funciona por el momento.

Recorro con mis manos su espalda, nuestras respiraciones se normalizan, siento su respiración en mi cuello, muevo mi mano y tomo su rostro está ligeramente sonrojado.

“Eres maravillosa” La miro con amor y deposito un beso en su boca que ella por supuesto corresponde.

–Al igual que tu mi vida– Vuelve a esconder su rostro en mi cuello, jamás me cansaré de estar así con ella.

“¿Amor?”

–Mmmm–

“Se supone que es mi día de prácticas” Puedo sentir que sonríe.

Levanta su rostro para mirarme y con una de sus manos acaricia mi mejilla.

–Esta fue una lección de repaso, para que no se te olvide– Una sonrisa pícara aparece en su rostro, que me contagia.

Con mis dedos recorro suavemente su rostro, me detengo al llegar a sus labios y es cuando noto que está muy hinchado el lugar donde la mordí.

“Te mordí muy fuerte, ¿Te duele?” Le pregunto acariciando esa parte de su labio.

–No, si me doliera no intentaría hacer esto– Lentamente se acerca a mi rostro, su sonrisa picarona aun no desaparece de su rostro toma mi mentón y sube su rostro para besarme, acerca sus labios para apenas rozar los míos pero cada vez que intenta acercarse para por fin atrapar mis labios me aparto ligeramente para impedirlo y hacerla sufrir un poco.

–Sam…– Dijo.

La veo a los ojos, pero mi mirada se desvía a sus labios, estoy tan deseosa de su boca y ya no aguanto más y poso mis labios en los de mi amada y le doy un delicado beso que es correspondido, paso mis brazos por su cuello y la comienzo a besar con firmeza, pasión y en cada beso le muerdo o chupo el labio inferior, decido profundizar el beso haciendo que Alex entre abriera la boca para introducir mi lengua en busca de la suya para empezar un juego desenfrenado el cual duraría unos minutos hasta casi dejarnos  sin aire.

“Es mi turno” Le digo cuando me recuperé y en un movimiento me coloco a horcajadas sobre  ella dejando sus pechos perfectos y su vientre a la vista, los cuales miro con cierta lujuria, con mis manos tomo sus pechos haciéndola estremecer.

Empecé a darle besos por la zona superior de sus pechos y de vez en cuando pasando por su cuello, Alex solo da leves suspiros de placer. Me separo un instante y me levanto de sobre ella y acomodo algunas almohadas en la cabecera de la cama.

“Recuéstate un poco, para que ambas estemos más cómodas” Le digo y ella de inmediato lo hace y de nuevo me coloco encima de ella. Acerco mi cuerpo al de ella y nuevamente me apodero de su boca empiezo un beso más apasionado, con su lengua recorre cada centímetro de mi boca, me separo y comienzo a besar su cuello, lo que provoca un pequeño gemido en mi amada.

Mi mano recorre su muslo haciéndola estremecer, siento sus cadera moverse  debajo de mí,  me desea, sigo acariciando su muslo hasta que llego a su sexo el cual está más que húmedo. Lo froto con dos de mis dedos de arriba a abajo y sus gemidos se hacen cada vez más presentes,  para tranquilizarlos alterno delicados besos y lamidas en su cuello, lo que provoca un aumento en su respiración.

–Aprendes… muy… rápido– Me dice con su voz ronca y entrecortada.

Una sonrisa aparece en mi rostro, retiro mi mano y una pequeña queja sale de su garganta en forma de gemido, bajo por su cuello y empiezo a lamer uno de sus pezones y al otro lo pellizco con los dedos de mi mano derecha y le provoca tanto placer que su respiración se vuelve más jadeante.

“Te amo” Le digo mientras bajo mi boca lentamente y recorro todo su vientre con besos y lamidas mientras masajeo con ambas manos sus pechos, cada vez está más excitada y sus gemidos se hacen más presentes y yo no estoy de lo mejor mi respiración es muy irregular.

Sigo trazando un camino de besos húmedos y mordidas por su vientre, levanto mi cuerpo del suyo para que separe sus piernas y yo me coloque entre ellas, puedo sentir su humedad y su calor rozando mi vientre, sus piernas rodean mi cadera y comienza a frotar su intimidad contra mí, mon coeur me desea, la sensación provoca que un gemido salga de mi boca. De nuevo comienzo un camino lleno de besos y roces hasta llegar a su pierna derecha y de ahí pasar a besar y morder la parte interna de sus muslos haciéndola temblar ya que esos besos los daba cada vez más cerca de su centro.

No pude evitar estar algo avergonzada al mirar su intimidad, pero mi deseo por probarla es mayor.

–Amor si tu no quieres yo no…– Comenzó a decir mi corazón pero sin más tardar saque mi lengua y lamí su clítoris –¡Oohh Dios!– Mire a Alex curvar su columna y con eso ya sabía que lo estaba haciendo bien.

“Deseo hacerte mía” Susurré, sentí como su piel se erizaba al escucharme, bajé mi rostro para seguir lamiendo su clítoris, su sabor salado, dulce, acido, indescriptible… simplemente exquisito llena todos mis sentidos, pase mi brazo izquierdo por debajo de su pierna y baje mi mano hasta apretar con descaro su nalga, seguí lamiendo provocando más jadeos y gemidos en ella su  cadera se mueve al ritmo de mi lengua, dejé su clítoris y baje hasta su entrada quería probar su esencia de la fuente, pase mi lengua sobre ella y sentí las manos de Alex aferrarse en mi cabeza acercándome más a su centro, con mi lengua seguí lamiendo y lentamente la meto lo más que puedo en su interior, ya no puedo más necesito sentirla completamente, me separo un poco de su cuerpo y con cuidado comienzo a meter un dedo dentro de su intimidad, mi corazón comienza a latir más rápido al notar como Alex se tensa al sentirme entrar en ella, levanto mi rostro para verla, tiene la cabeza echada hacia atrás, sus labios entreabiertos, respirando con dificultad y saber que es por mi toque que se encuentra así, me excita por completo.

Regreso mi atención a su clítoris aumentando la velocidad, sin parar de lamer y dar pequeñas mordidas mientras meto y saco mi dedo Alex gime muy fuerte y sus caderas se mueven descontroladas, meto un segundo dedo en ella siguiendo el ritmo de mi lengua entro y salgo. Dejo su muy hinchado clítoris y beso sus muslo, jadeo sin control alguno, de nuevo la miro no me cansaré de verla así tan deseable, tan deliciosa y disponible para mí.

“¿Te gusta?” Le pregunto con un susurro.

–Me ennn… can…. ta, mas… mas… rápido…– Me pide pero no hago caso a su petición y en cambio meto un tercer dedo haciéndola gritar de placer –¡Aaah!– Sus caderas siguen el ritmo de mis dedos ya no resiste más puedo sentir su cuerpo comenzar a tensarse va a llegar y yo quiero probar ese delicioso néctar que sale de su centro solo para mí, tomo su clítoris con mis dientes y aumento el ritmo de mis dedos.

–¡Oooh! Si,… mmm– Dice con dificultad.

Continuo más rápido, mi amada esta descontrolada se mueve frenética, agarra fuertemente mi cabello y un grito de puro éxtasis sale de su garganta al llegar al orgasmo, su cuerpo tiembla y siento como su interior tiene pequeños espasmos, doy una última lamida a su clítoris y con cuidado saco mis dedos de su interior subo por su cuerpo hasta llegar a su rostro esta recostada sobre las almohadas completamente relajada me acerco a sus labios y deposito un ligero beso, abre sus ojos y me sonríe, mis dedos aun contienen su esencia y yo quiero que la pruebe de ellos, los acerco a su boca.

“Lame” Le ordeno y ella lo hace, saca su lengua y comienza a lamerlos y yo hago lo mismo sobre el otro lado sin apartar la mirada de la de ella, voy retirando mis dedos hasta que nuestras lenguas se encuentran y un gemido sale de nuestras bocas al sentir su néctar mezclarse con nuestras salivas, nos besamos con pasión y nos fundimos en un beso, que poco a poco disminuye y terminamos solo rozando nuestros labios.

“Je t`aime” Le digo sin despegar mis labios de los suyos.

–Yo te amo más– Sonreímos y me acurruco más junto a ella, nos quedamos así quietas escuchando solo nuestros latidos y nuestras respiraciones hasta quedarnos dormidas.

No sé cuánto tiempo pasó 10, 20, 40 minutos o inclusive un par de horas, escuchaba a Alex llamarme y sentía su mano acariciar mi mejilla, pero yo no quería abrir los ojos estaba muy cómoda como me encontraba, la mitad de mi cuerpo sobre el de mi amada, con nuestras piernas enredadas bajo las sabanas.

–Sami, Amor necesito levantarme– Me decía, ¿Para qué quiere levantarse? Si estamos tan bien así –Cariño sé que estas despierta, estas sonriendo, vamos será un momento nada mas–

“No, yo quiero estar así, siempre” Le digo sin abrir mis ojos y abrazándome más a ella.

–Corazón necesito ir al baño, no querrás que me haga pipí en la cama ¿Verdad?–

No me quedo de otra que hacer lo que me pedía, me moví para que se levantara y abrí mis ojos y es que ver su cuerpo como Dios la trajo al mundo es digno de admirar y no quería perdérmelo por nada del mundo, acomodé las almohadas y me senté para verla.

–Te gusta lo que ves– Me dice de forma coqueta.

“Mucho, pero más me gusta tocarlo” Sonríe y la veo salir de la habitación, de nuevo me recuesto y cierro los ojos, es tan bella, tiene un cuerpo magnifico que me encanta y me vuelve loca, sigo pensando en su apetecible cuerpo cuando mi estómago me recuerda que necesita alimentos, veo a Alex regresar con su mochila una sonrisa aparece en mi rostro.

–Espero que no te moleste compartir habitación–

“Claro que no, realmente me sorprendió cuando ayer me dijiste que no dormirías aquí”

–Bueno no quería incomodarte y no estaba segura que estabas lista, aunque parece que me equivoqué–

“Así parece, ¿Amor?”

–Dime Corazón–

“Tengo hambre”

–¿Otra vez? Eres insaciable mi vida–

“Que boba, me refiero que mi estómago me pide alimentos que no lo escuchas rugir hasta allá, parece que tengo un león dentro, además ya son…” Tomo mi cel. que está en el buró junto  a la cama y miro la hora mi ojos se abren sorprendida no creí que fuera tan tarde “2:45 pm es tarde, se nos pasó el desayuno”

–Que yo recuerde, tú desayunaste muy bien– Me dice levantando las cejas.

“¡¡Alex!! Por Dios” Me sonrojé hasta las orejas.

–Me fascina cuando te sonrojas– Se acerca a la cama y la rodea para llegar hasta donde estoy se sienta y se sostiene con sus brazos se inclina para darme un beso tierno, paso mis brazos por su cuello para acercarla más a mí, el beso se estaba volviendo apasionado, cuando mi estómago de nuevo me recordó que quería comer. Sentí a Alex sonreír aun con sus labios pegados a los míos –Creo que si tienes hambre– Me dice al separarse y al instante su estómago también gruñe.

“Me parece que tú también tienes hambre”

–Hemos hecho mucho ejercicio es normal que nuestros cuerpos quieran recuperar energías, pero no quiero cocinar te parece si pedimos algo–

“Y si mejor salimos fuera”

–Está bien, ¿Nos duchamos?– Me dijo con un brillo en sus ojos.

“Esta vez no, ve tu primero…”

–Pero yo quiero bañarme contigo– La vi  hacer el puchero más lindo.

Tome su mejilla “Amor, si nos duchamos juntas no saldremos nunca y no me estoy quejando de estar tanto en casa y además en este cuarto tengo una vista espectacular, veo montañas, valles y muchas curvas que me encantan recorrer pero me gustaría ver y dar una vuelta por el lugar, si estás de acuerdo”

–Claro que si Amor, bueno voy a la ducha– Se inclina de nuevo y me da un beso más, se levanta y yo paso mi mano por su espalda hasta llegar a su trasero y le doy una nalgada.

–Oye– Se gira y me mira.

“Es que es muy tentador” Le digo mordiendo mi labio.

–No tardo– Sale de la habitación con una sonrisa en la cara.

Cuando ambas terminamos de ducharnos por separado, de arreglarnos y después de uno que otro arrumaco que en un par de ocasiones casi termina de nuevo en la cama por fin salimos de casa.

–Amor, ¿Que te gustaría hacer después de comer?–

“Caminar, solo eso caminar de la mano de mi novia”

–Ok, entonces eso haremos daremos un pequeño recorrido por el pueblo–

Alex me ofreció el brazo para que camináramos juntas como lo hizo en Coyoacán y esta vez no dude un segundo en aceptar su oferta y es que amo esto, en no ocultar nuestros sentimientos frente a las personas, caminamos durante un rato recorrimos el  bello centro de Valle, hasta llegar a uno de los restaurantes del lugar.

–La última vez que vine, comí aquí y la comida estaba muy rica–

“Pues pasemos” Le digo con una sonrisa, el restaurante es pequeño pero el ambiente es agradable a la vista, está casi lleno lo que indica que la comida en verdad esta deliciosa, caminamos entre las mesas hasta llegar a una que esta junto a una ventana, Valle es un lugar realmente hermoso ayer cuando llegamos no lo aprecié demasiado porque mi atención estaba completamente dirigida en la sensación de tener el trasero de mi novia entre mis piernas cuando veníamos en la moto, pero ahora puedo apreciarlo completamente, es un área natural rodeada de bosques es realmente bello convivir con la naturaleza y disfrutar de un fin de semana alejados del mundanal ruido debe ser grandioso, espero que mañana podamos  recorrer más de Valle y sus alrededores observar el lago tal vez dar una vuelta en algunas de las embarcaciones.

“Hermoso” Digo en un susurro.

–Perdón Amor, no te escuché–

“Digo que este lugar es realmente hermoso”

–Sí, es verdad, me gusta porque es muy tranquilo y me ayuda a desestresarme del ajetreo de la ciudad–

Le sonrió y tomo su mano por encima de la mesa, no miramos y jugamos con nuestros dedos disfrutando del momento, un chico se acercó a nuestra mesa para mostrarnos el menú.

–“Gracias”– Decimos al mismo tiempo.

–Como podrás notar la especialidad de la casa son los mariscos, te recomiendo la carpa empapelada, o la trucha con verduras ambas son deliciosas o también esta…–

“No, mariscos no” La interrumpo.

–¿Por qué?, ¿No te gustan?–

“No es que no me guste, lo que pasa es que soy un poco alérgica”

–Amor, no sabía si quieres vamos a otro lugar–

“No, está bien, es lindo el lugar, me gusta y no solo sirven mariscos, si tú quieres puedes pedirlos para ti”

–Pero eres alérgica– Me dice con un tono de preocupación.

“No hay problema, si lo que te preocupa es que si me das un beso, termine en el hospital no es así, más que alergia es intolerancia, como las personas que no pueden beber leche porque les cae mal al estómago, me pasa algo parecido en verdad no es para preocuparse” Tomé más fuerte su mano para reconfortarla.

–¿Segura?–

“Segura”

El mismo chico de nuevo se acerca para tomar nuestra orden.

–Ok, entonces que vas a pedir–

“Creo que para empezar, una sopa de hongos y después una pechuga asada acompañada de enchiladas y frijoles refritos”

–Yo una sopa azteca y… segura, segura que no eres muy alérgica–

“Muy segura Amor”

–Ok, entonces para mí una carpa empapelada con ensalada, por favor–

<¿De tomar?> Nos pregunta el chico, quien no nos deja de mirar con curiosidad.

–Para mí agua, ¿Y tú, Amor?–

“También, agua por favor”

–Bueno entonces una jarra de agua de jamaica ¿Te parece?– Me pregunta y yo solo asiento– Una jarra de agua por favor–

Lo vemos retirarse y algunos minutos después regresar con nuestra orden, la comida estaba deliciosa, la pasamos charlando de todo un poco, de los lugares a donde ha viajado con su moto  que por supuesto me prometió en un futuro llevarme y eso me gusta que pensemos en un futuro juntas, también hablamos de que haríamos en esta semana, que estaremos en Valle, hay tanto que me encantaría ver, aun que debemos tomar en cuanta cuanto tiempo nos llevara salir de casa o más bien de la cama, por lo pronto hemos quedado que mañana daremos una vuelta por el embarcadero que está en el lago y pasear en uno de los barcos.

Toda la comida estuvo deliciosa, cuando terminamos decidimos comer un postre Alex pidió un arroz con leche y yo una refrescante nieve de limón, la cual estaba riquísima hacia mucho que no comía una que me supiera tan rica, la estaba disfrutando, lamía con devoción mi postre cuando voltee a ver a mi novia y esta estaba totalmente sonrojada y con la boca abierta, me veía fijamente y hasta había dejado de comer su postre.

“¿Qué pasa Amor?”

–¿Te gusto mucho tu nieve?–

“Si, está muy rica, pero ¿Qué te pasa? Estas muy roja”

–Es que al verte me acorde de algo y ahora entiendo muuuuchas cosas– Me dijo de manera muy sugerente y entendí de lo que estaba hablando.

Se dibujó una sonrisa en mi rostro “Si, lo acepto está muy rica la nieve pero…”  Me acerco a su oído “El mejor postre que mis labios han probado eres tú” Le digo en un susurro y paso ligeramente mi lengua por su oreja, sé que estamos en un lugar público, pero ella me provoca, al separarme veo que su sonrojo aumenta y mi sonrisa se hace más amplia.

Continúe con la tortura visual que le daba a mi novia hasta que terminamos nuestros respectivos postres, Alex pago la cuenta y salimos del lugar, solo habíamos avanzado un par de metros cuando me dijo que había olvidado algo en el restaurante que la esperara un momento, tardo unos minutos y cuando regresó traía una bolsa.

“¿Qué es eso Amor?”

–Una sorpresa ya verás–

Una sonrisa pícara se dibujó en su rostro y con eso me queda más que claro que ya no quería averiguar qué es lo que se traía entre manos.

Seguimos caminando un rato más por el pueblo admirando la belleza rustica y singular del lugar, hasta que decidimos que ya era un poco tarde y regresamos a la cabaña. Estaba un poco cansada así que cuando entramos me fui directo a la sala mientras Alex guardaba lo que había comprado, me senté en el sofá y me quite las botas tipo excursionista que me había prestado, me dolían un poco los pies me recosté y mi Corazón no tardó mucho en acompañarme, se sentó sobre el lado donde estaban mis pies, tomó uno entre sus manos y comenzó a  masajearlos, se siente tan bien, tan placentero jamás imaginé que mis pies fueran tan sensibles al tacto, me fue inevitable que se me escapara un gemido de la garganta.

Lo acepto nuestra razón para volver a casa no fue completamente por que se hacía tarde, más bien fue porque queríamos tocarnos a placer, sin que la gente se nos quede mirando. Me levanté y me coloqué a horcajadas sobre ella, crucé mis brazos por su cuello y ella me sujeto con sus manos la cintura, solo nos miramos y con esa mirada nos decimos todo, estuvimos un momento así, yo recorriendo su rostro con el dorso de mi mano y ella acariciando mi espalda por debajo de la blusa.

“¿Mon cheri?”

–Sí, Amor–

“Alex…” Respiro profundamente necesito sacar coraje para preguntarle “…ayer, bueno anoche cuando me dijiste que a ti te gusta jugar…” Pude ver un poco de temor en su mirada tal vez piensa que me hizo daño “…me gustó, no pienses en lo que estés pensando, en verdad me gustó mucho y… a mí me gustaría también jugar a algo y pues… ¿Cómo te digo esto?” No sabía cómo hacerlo ¿Qué va a pensar? ¿Qué soy una pervertida?

–Amor, confías en mí ¿No?– Yo solo asentí –¡Dímelo sin miedo!–

Aquí voy otra vez “Alguna vez en los mail que intercambiamos cuando comenzamos a conocernos, bueno yo te mencione que…” Vi que tenía una mirada interrogante “…te juro que lo que estoy diciendo tiene que ver con lo que voy a preguntar”

–Yo no estoy diciendo nada–

“Pero te lo estás preguntando en tu cabeza”

–Sam, ya dime sin tantos rodeos–

“Bueno esa ocasión te dije que tenía una colección de historias privadas, que no te iba a mandar, porque bueno es privada y el tema tal vez no sea de tu agrado”

–Si lo recuerdo–

“Pues el tema de las historias es… es de Sumisión/Dominación y yo creo que soy un poco dominante y…”

–Lo noté– Me dijo con una enorme sonrisa.

“¿Cómo?” Pero yo no hice nada ¿O sí?

–Amor, sé que eres un poco… mandona, lo fuiste en la ducha y también en la cama, aunque anoche fuiste muy obediente–

Me fue imposible no enrojecer “Me da pena hablar de esto”

–No deberías, somos novias y ahora amantes, es normal que hablemos de lo que nos gusta o gustaría y lo que no–

“Me gusta eso de amantes”

–A mí también– Y al decirlo toma mis labios con los suyos y me da un beso intenso –Aun no me has dicho que es a lo que quieres jugar– Me dijo cuándo cortó con el beso.

Contengo la respiración, mi corazón late muy deprisa y viéndola a los ojos y con una voz que no reconocí en mi le dije “Me gustaría someterte” Muerdo mi labio y espero una respuesta, su mirada es intensa y un brillo aparece en esta que me enciende y un sonrisa perversa se dibuja en mis labios, la tomo de la mano y una vez más vamos a la habitación.

No sabía cómo comenzar, estaba muy emocionada de que Alex aceptara pero no tenía una idea muy clara, he leído mucho de este tema pero una cosa es leerlo y otra muy diferente es llevarla a cabo.

–Sam no lo pienses mucho solo déjate llevar, aparte me está dando frio–

“Alex pero si aún estas vestida”

–No estoy hablando de ese tipo de frio Sam, empiezas o quieres que yo...– Alex se acercaba a mí como si fuera una pantera, su mirada hacia que mi respiración se acelerara.

"NO, ES MI TURNO” Le respondí firmemente,  me vio y una vez más puso esa sonrisa pícara en sus labios.

–Así me gusta Amor, que me mandes–

Se acercó aún más y me besó, pronto empezó a dominar la situación.

"Te dije que era mi turno Alex” Le dije al romper el beso, me acerqué a ella y de nuevo le mordí el labio. "Hoy tu obedeces"

–Me encantas Sam y más cuando actúas así– Su respiración aumento, la miré profundamente.

“Te has portado muy mal, eres muy traviesa y desobediente, sabes que me toca a mí hacerte lo que yo quiera”

–¿Y qué es lo que quieres?–

“Castigarte duro, para que aprendas a obedecer y a respetar cuando es mi turno de hacerte mía”

–Enséñame– Vi su pulso acelerarse.

“Quita tus jeans y tu ropa interior…” Le ordené, pero me miro dudosa.

–No…– Me dijo.

“¿No no obedecerás mi orden?” La vi negar con la cabeza “Ahora Alex haz lo que te digo” Mi tono no admitía discusión así que lo hizo lentamente “…ahora ve junto a la cama híncate junto a ella y recuesta el resto de tu cuerpo sobre esta” Le volví a ordenar.

–Si– Y así lo hizo.

Me acerqué y pasé un dedo suavemente sobre una de sus nalgas “Estoy considerando nalguearte”  le dije, pude notar como reaccionó a mi toque y como su respiración se volvió más pesada.

“Es hora de que aprendas” Levanté mi mano y sin más le di la primera nalgada y Alex gimió –Dios–

“Te quiero callada, a menos que te pregunte responderás, ¿Entendiste?” Solo la vi asentir.

De nuevo levanté mi mano y la deje caer con fuerza sobre su nalga izquierda, lo hice repetidamente hasta que estas se pusieron rojas, Alex gemía y jadeaba, se retorcía sobre la cama.

“Quédate quieta” Pero no lo hizo cada vez estaba más inquieta “Te gusta que te nalguee ¿Verdad?”

–Si, lo merezco, he sido mala– Dijo jadeante y llena de deseo.

“Estas fueron por no respetar mi turno, pero sabes que mereces más” Levanté una vez más mi mano y de nuevo la deje caer con fuerza “Por no creer que yo era la de la foto”

Una vez más “Por no responder a mis mail y preocuparme de que te había pasado algo” Quería que ella me dijera más cosas para castigarla así sabría si le gusta mi juego “Amor ¿Crees que merezcas más castigo? Dime ¿Te mereces más nalgadas?”

–Sí, si, por no decirte que soy tu fan–

“Tienes toda la razón, Amor” Una nalgada más se unió a las anteriores. A mi Alex le gusta este juego tanto como a mí.

Comencé a acariciar su muy sensible trasero “¿Sabes? Pegarte con mi mano es muy ameno, porque puedo sentir todo tu cuerpo vibrar por el golpe, pero me gustaría hacerlo con una pala de azotes ¿te gustaría? Eh ¿Te gustaría que usara una? Y cada vez que te portes mal para que cada vez que te sientes recuerdes con gusto y placer el por qué la usé, dime ¿Te gustaría?”

–Sí, sí, Dios, por favor Sam tócame–

Su ruego hizo que me descontrolara tiré de ella hasta ponerla de pie acaricie su cuello, mordiendo y chupando fuerte para dejar marcas me separé  y de inmediato me apoderé de su boca le comencé a quitar la blusa y el sujetador y ella hacia lo mismo con la mía, cuando por fin nos liberamos de la ropa y estábamos desnudas, pase mis manos a su espalda y sus manos impacientes recorrían mi cuerpo, nuestras lenguas trataban de asumir el control del beso, seguí deslizando mis manos hasta su muy sensible trasero y froté sus nalgas haciendo que un gemido saliera de su boca y yo lo callara con mi lengua.

“Sube a la cama” Le dije cuando rompí el beso.

Mientras ella obedecía, caminé hacia el buró y del primer cajón saque el arnés y el dildo, de solo pensar en usarlo me excitaba al máximo.

“Arrodíllate y apoya tus hombros sobre la cama te quiero totalmente expuesta para mi” Alex estaba expectante, me miraba con intensidad.

“Ay tantos juguetes que me gustaría usar en ti ¿Y porque no? Dejar que los uses en mí, ahora me encantaría amarrarte, pero sé que serás obediente y te quedaras quieta, tal vez más adelante y pueda usar unas esposas me gustaría asegurarme que no te liberarías y también unas para los tobillos para tenerte completamente a mi merced y disposición” Ella gimió estoy segura que se imagina todo lo que le digo.

Me acerqué con el arnés puesto, Alex observaba cada movimiento, sé que está ansiosa pero antes, deseo beber de ella sentir su calor y sabor en mi boca, me puse detrás de ella y lamí con mi lengua desde su pubis hasta su entrada y un gemido se escapó de mi garganta.

“Deliciosa” Bajé hasta su necesitado clítoris y lo tomé con mis dientes lo apreté un poco, Alex no se quedaba quieta, deslice mi mano por un costado pasando por su vientre hasta alcanzar uno de sus senos tome su pezón entre mis dedos y lo pellizque fuerte, mi Alex se retorció por la sensación que la atravesó.

“Quédate quieta, que todavía no comienzo” Le dije y de inmediato regresé a mi labor lamia su clítoris y giraba mi lengua sobre él para aumentar el placer, de nuevo me retiré y me puse de rodillas detrás de ella, deslice dos de mis dedos en su interior, estaba tan mojada y tan deseosa que pude sentir como sus músculos internos trataban de mantener mis dedos dentro.

“Te gusta” Le dije con un gruñido.

–No–

“Ah no y si hago esto” Los saque a pesar de que ella no lo deseara, con su humedad lubrique el dildo y sin esperar lo introduje en ella completamente de un solo empuje, un grito de éxtasis salió de su garganta y su espalda se curvo levantando su cuerpo de la cama, comencé a moverme entrando y saliendo duro, la cama temblada y se sacudía, jadeos y gemidos invadían la habitación, estaba a punto de llegar y yo de igual manera.

–Si… mmm–

“Me perteneces”

–Si soy tuya, aahhh…más fuerte, por favor– Me rogó, pero me detuve, salí de ella –Oh Dios no, no Sam por favor–

Amaba verla así suplicante, pero yo necesitaba sentirla.

“Amor, siéntate en  medio de la cama quiero que lleguemos juntas” Le dije mientras me quitaba el arnés.

Así lo hizo y un instante después, me acomodé frente a ella pase mi pierna derecha sobre su pierna izquierda y ella pasó la suya, sobre mi pierna izquierda así nuestros centros se rozarían y nuestros cuerpos estarían muy juntos haciendo que el contacto fuera más íntimo y cercano al estar abrazadas. Me acerqué lo más que pude a ella y cuando nuestros centros se tocaron una necesidad salvaje se apodero de ambas y comenzamos a movernos de manera incontrolable, estábamos a punto de llegar, queríamos alcanzar lo más alto, suspiros, gemidos acompañados de carias, palabras de amor y esporádicos besos tratando de atrasar lo que más pudiera el llegar a la cima. Pero ya no podía más, la sensación era tan intensa que en un acto muy salvaje y demasiado animal mordí el cuello de Alex tan fuerte que pude sentir el sabor de su sangre en mi boca.

“`Re la mine, solo mía” Fue lo que dije cuando la solté y sin más un intenso orgasmo nos invadió y nos hizo gritar, aun nos movíamos tratando de alargar el placer, estábamos jadeantes y temblorosas cubiertas por una capa de fino sudor, abrazadas. Estuvimos un rato así, tan juntas con mi rostro en su cuello y el de ella en el mío, todo lo que sentía era tan correcto y sé que ella pensaba igual, besé su cuello y me detuve al llegar al lugar donde le mordí.

–No me duele– Me dijo, como si hubiera leído mis pensamientos.

Le sonreí como respuesta “¿Estas bien?” Pregunté.

–Perfecta– Me sonrió.

“Te amo tanto”– Le dije en un susurro junto a su oído.

–Te amo demasiado– Me acerqué a sus labios para besarla suavemente.

Nos separamos un instante para poder recostarnos, de inmediato me abracé a su cuerpo y es que estar separada de ella ya no es una opción.

–¿Sami?–

“Mmmm”

–¿Dónde quedo mi niña tímida y penosa, que no sabía qué hacer?– Una sonrisa se dibujó en mis labios.

“No lo sé, creo que se perdió por el tercer orgasmo que me diste”

–Eres un pequeña pervertida–

“Y no sabes cuánto” Le dije con media sonrisa.

–Me encantas–

“Y tu a mi” Nos fundimos en un beso que hizo que de nuevo la pasión y el deseo creciera. Pero antes de que nos consumiera por completo Alex rompió el beso.

–Sami, que me decías de usar unos juguetes– Yo de nuevo sonreí.

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Nos leemos pronto :*
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Mensaje por Delfi22 el Miér Ene 14, 2015 11:47 pm
Siiiiiiiiiii...que subio la temperatura :oops: :evil: jajaja, que puedo decir...me han mandado a tomar una ducha...jajaja...estupendos capitulos...calor,calor madre santa....nos vemos...
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Mensaje por lupitayoh el Jue Ene 15, 2015 12:47 am
*.* oo por dios!!! que lectura!!!!! al principio dije "Nooo Alexx!!! calmate!!!" pero ya cuando comenzaron con las clases dije "a ok todo bien" jajajaja

Este capitulo estubo muy bonito..creo que no entendi ciertas partes.jum lo voy a tener que leer otra vez xD :twisted: :twisted: :twisted:

Saludos Lya!! soy tu fan!! jajaja
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Mensaje por LyA el Vie Ene 16, 2015 10:41 pm
Estos capítulos calurosos y yo con frió jajajajaja, una vez mas Delfi22, Lupitayoh, muchas gracias por sus comentarios y leernos por enecima vez jejejeje, aquí un par de capítulos mas ;)
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Capítulo 19 Entre celos y ¿Patos?



Sam




Todo hasta ahora ha sido maravilloso, todo. Despertar en sus brazos es increíble, envuelta en la calidez de su piel, su aroma, siempre huele delicioso y me excita y eso es algo nuevo jamás había experimentado esa sensación, bueno realmente son muchas cosas nuevas la que he descubierto junto a ella, desde lo más simple que es ese cosquilleo que siento cada vez que me toma de la mano, esa corriente eléctrica que atraviesa mi cuerpo por sus besos, las miles de nuevas sensaciones que me causa cada vez que me toca y me hace suya, de solo pensarlo me sonrojo y es que verla me calienta, oír su voz me altera el pulso y cuando me toca me vuelve loca de deseo y todo es nuevo para mí, inclusive el amor que siento por ella es único y yo confió que será para siempre.

Me he vuelto adicta a su olor, su sabor, a su cuerpo y sus caricias, a ser suya, a hacerla mía, el sexo es grandioso, no… hacer el amor es grandioso, increíble, fantástico no me canso de tocarla, de poseerla y es que amo todo de ella, la suavidad y calor de su piel, amo sus gemidos y jadeos que se unen a los míos, amo como su cuerpo tiembla cuando lo toco, la forma como dice mi nombre, amo cuando grita cuando la hago llegar al orgasmo y amo cuando pide por mas, estoy rotundamente enamorada.

Ya hace un rato que estoy despierta y no me he movido porque mi Alex aún está dormida he estado pensando en tantas cosas que han cambiado en mí y no sé qué haré cuando me marche y no quiero pensar más en ello, no ahora, mientras disfrutaré de cada minuto que me queda, memorizaré cada milímetro de su piel y la besaré con intensidad para recordar su sabor, ¿Cómo es que puedo amar tanto a esta mujer?

Mi mujer, Alex es mi mujer, vaya esto suena intenso y me gusta, es agradable pensar en ella como mía, porque es mía y no como si fuera un objeto, es mía como parte de mí, es dueña de mi corazón, de parte de mi vida y creo que quiere robarme el aliento por que la siento abrazarme tan fuerte que no me deja respirar.

“Amor… no me dejas respirar, me estas apretando mucho”

–Perdón–

“¿Estas bien?” La noto un poco extraña.

–Excelente Amor ¿Por qué lo preguntas?–

“No se te ves como… rara”

–Si bueno es que acabo de despertar, por cierto; buenos días– Se acerca y me da un rico beso.

“Me encanta despertar así”

–¿Cómo?– Me abrazó de nuevo y me recuesto sobre su pecho.

“Abrazada a ti, que me beses y me abraces”

–A mí también me gusta–

“Me gusta oír tu corazón, late tan rápido”

–Si bueno, tú tienes la culpa, eres tú la que hace que mi corazón lata de esta forma, y sabes, es porque es todo tuyo, solo que yo lo cuido para ti– Alce mi rostro para verla a los ojos y le sonreí.

“Es mío” Completamente.

–Todo tuyo– Me acerco y la beso de manera tierna, solo rozando nuestros labios, pero la pasión y el deseo por ella es tan grande que el beso se vuelve intenso, hasta que la necesidad de respirar se hace necesaria y me separo de sus suaves labios –¿Qué quieres hacer hoy?– Me pregunta y mi mente solo piensa en una cosa.

“¿De verdad quieres que te diga?” Beso su cuello y con mi mano comienzo a acariciar su cuerpo, mi mano llevaba una muy buena dirección hasta que sentí que me detenía “¿Qué haces?” Me dio un besito, pero yo quede un poco desconcertada.

–Espera, solo quiero saber ¿Qué vamos a hacer hoy?–

“¿Qué no es obvio?” Con mi mirada le dije que deseo su cuerpo.

–Samantha eres insaciable y me encantas cuando te sonrojas, pero de verdad quiero que hoy salgamos a pasear, yo tenía planeado algo para ti y quiero hacerlo–

“¿Cómo que tenías planeado algo para mí?” Esto puede ser interesante.

–Recuerdas que el plan original era que tú vinieras y luego me dijiste que no y resulto ser una sorpresa y ahora aquí estamos, así que yo tenía planeado ir a recorrer el lago en barco y también ir de día de campo las cascadas–

Lo acepto es algo romántico pero yo solo quiero estar con ella en la cama “Pero yo quiero estar así contigo, no es necesario que salgamos”

–Amor, a mí me encanta estar así pero tenemos que hacer otras cosas, además ¿Quien sabe? Si tenemos suerte tal vez no hay gente en las cascadas y tú y yo…–

“Uy ¿Al aire libre? Buena idea…” Eso si me suena interesante, me levante y la tomé de la mano “…pero tenemos tiempo para… bueno si quieres en lo que nos bañamos” De verdad que soy insaciable, bueno y quien no con esta mujer que tengo por novia.

–Me encanta tu idea, últimamente nos toma mucho el ‘bañarnos’–

“Pues si quieres me baño yo primero y luego tu” Pero yo sé que eso no va a ocurrir.

–No me estaba quejando solo era una observación Sam– Me besó –Además me encanta ver tu cuerpo cubierto con gotas de agua–

Solo imaginarme la escena de ella cubierta con minúsculas gotas de agua que puedo tomar con mi lengua, Dios “A mí también” Me acerqué de nuevo a sus labios y nos besamos con pasión, hasta que nos faltó el aire “Te amo Alex” Le dije al separarme de esos deliciosos labios que me encantan.

–Te amo Sam– Me dijo mirándome con intensidad –Anda tenemos cosas que hacer– Por supuesto que tenemos cosas que hacer en la ducha y no solo bañarnos.

Nos tomó un par de horas prepararnos, pero es que tomar la ducha juntas es un acto que merece todo el tiempo del mundo, tenía hambre últimamente he tenido más hambre de lo habitual y se cuál es la razón he estado haciendo un ejercicio que no había hecho nunca y me encanta. Antes de salir me dirigí al refrigerador, para ver si había algo, pero estaba vacío solo había algunas cosas congeladas, y el tarro enorme de helado que aún me pregunto para que lo quiere exactamente Alex.

Tuve que usar algunos de mis actos de convencimiento para que Alex me de clases privadas para enseñarme a conducir la moto, el cual consistió en decirle que jugaremos a algo entretenido y mi queridísima novia accedió de inmediato, ni siquiera tuve que decirle de que consistía el juego y luego dice que yo soy la insaciable. Nos fuimos al súper en la moto, lo cual no nos tomó más de 10 minutos en llegar, pienso que mi Corazón quería sentir mis manos rodeando su cintura, aún sigo pensando que deberíamos estar en casa.

Entramos al lugar y después de una pequeña discusión de entre comer sano y rico, por fin accedí a su menú de frutas y verduras, del cual no tengo ningún inconveniente, pero estoy de vacaciones ya que con Jean diciéndome cada 5 minutos que coma más sano es más que suficiente, a mí me gusta comer lo que me gusta, no tengo problemas de peso, y no es que coma pura chatarra, pero me gusta disfrutar de ellas sin remordimiento alguno.

Cuando comenzamos a ser novias, a mí me encantaba enviarle el emoticón de la sonrisa con lengua (:P) y se me hizo costumbre, pero ahora en persona era yo la que le enseña mi lengua, es un juego de coquetería y es que me encanta torturarla, siempre me dice que no lo haga y yo más lo hago, su teoría es que mi lengua sale tanto de mi boca porque quiere vivir en la de ella y creo que no está muy equivocada, yo solo quiero disfrutar de sus besos y en eso estábamos hasta que oímos que alguien se aclaró la garganta.

Nos dijo una chica.

–Sí, perdón ahorita nos quitamos– Le dijo Alex, nos movimos sin dejar de abrazarnos es una chica linda, ¿Pero que demonios? Esa hija de… se atrevió guiñarle un ojo a mi novia, ¿Pero como se atreve? Y enfrente de mí. Estaba a punto de decirle que esta mujer es mía, voltee a ver a Alex y la vi que le respondió con una sonrisa pero… mi ira se volcó hacia mi chica.

“Si te gusta ve por ella” Me solté de su abrazo.

–No es lo que piensas Sam–

“Pues parece que le agradas y… ¿Y que se supone que debo de pensar? Si ella te guiña un ojo y tú le sonríes” Mi lado extremadamente posesivo o sea los malditos y horribles celos hacen su aparición.

–Yo solo le sonreí por cortesía, nunca te he dado motivos para que te pongas así–

“¿No?” Que nunca me ha dado motivos y Mónica en su departamento por un par de semanas no es suficiente y cuando me enteré de su cita con la misma Mónica, mi pobre micifuz pago las consecuencias y que bueno que Alex no se enteró de esto.

–Sam tienes que confiar en mí, solo trate de ser amable, la única mujer que me interesa eres tú– Se acercó a mí con intención de abrazarme, pero yo me resistía.

“Pues no me gusta que seas ‘tan amable’” Odio sentirme así.

–Amor de verdad confía en mí, Te amo solo a ti– Me abrazo muy fuerte, yo cedí y me abrace a ella.

“No sé qué me pasa… pero es que no me gusta sentirme así…” Insegura, porque eso son los celos inseguridad “…y que tu veas a alguien más y le sonrías”

–Solo quería ser amable, además soy solo tuya– Y yo sé que Alex me ama.

“¿Mía?”

–Si Amor tuya– Y al decirlo me besó de nuevo –Tienes que confiar en mi–

“Si Amor, yo confió en ti” Siempre confiaré en ti.

Continuamos con las compras y después de convencer a mi novia de que me dejara llevar por lo menos la bolsa tamaño familiar de papitas, terminamos de comprar todo lo necesario.

“Yo pago Amor” Le dije una vez en caja.

–No cariño, tú eres mi invitada–

“Pero Alex tú has estado pagando todo y no es justo, ahora me toca a mí” Desde que llegué Alex ha estado costeando todo es algo muy lindo pero no me parece justo.

–No Sam ya te dije eres mi invitada yo lo hago”

“Pero…”

–Pero nada…–

“Alex yo lo voy a hacer”

–Sam– Me llamó en tono de regaño.

“Nada de ‘Sam’ yo voy a pagar”

–No voy a dejarte–.

Pero no se puede con ella “Ok, ni tú, ni yo, mitad y mitad”

–Mmmm, está bien…– Sacó la parte de dinero que le tocaba y yo hice lo mismo –Pero que terca eres– Se quejó mientras pagábamos.

“Mira quien lo dice” Murmure.

–Te escuche niña–

Yo solo le respondí sacando la lengua.

–Ahí vas otra vez con esa lengua–

Le sonreí, la tome de la mano y salimos del súper, regresamos a la cabaña y dejamos las cosas ahí, fue muy tentador volver y es que ir sujeta de la cintura de mi amada y deseada novia en la moto y para empeorar mi estado tener su apetecible e irresistible trasero entre mis piernas pues no ayuda en nada a mi calenturiento estado. Fue muy tentador y más cuando se agacho para guardar algunas cosas en el refrigerador yo solo quería sujetarla y llevarla a la habitación para no salir nunca, pero no lo hice con mucha fuerza de voluntad me contuve porque Alex quería llevarme de paseo y eso haríamos.

Así que de nuevo nos subimos a la moto y tomamos rumbo a la cascada de Avandaro, realmente no están muy lejos del centro de Valle de Bravo a unos 15 minutos. Dejamos la moto en el mirador donde se puede apreciar una buena parte del pueblo el cual es enorme y espectacular, ver el lago, las montañas al fondo una vista increíble y hermosa, no se cree que este lugar este a un par de horas de la Ciudad de México. Podía quedarme horas contemplándolo pero nuestros planes eran otros, caminamos un poco más y al adentrándonos en la reserva podía escuchar el sonido del agua al caer sobre las rocas, al llegar donde estaba vi una caída de agua de unos 30 metros de alto, wow impresionante y linda en verdad, el nombre le queda muy bien Velo de Novia, un enorme y blanco ‘velo de novia’ que cae sobre una negra cabellera.

A pesar de que hay una especie de tarima donde puedes acercarte para ver de más cerca la cascada decidimos sentarnos un poco más retiradas del lugar sobre una manta que trajimos, la colocamos bajo la sombra de uno de los cientos de árboles que nos rodean, me senté entre la piernas de mi novia y ella me abrazó por la cintura, me pregunto si me gustaba el lugar y por supuesto que le dije que sí, me comento que siempre había querido venir acompañada y mi curiosidad fue tan grande, que le pregunte si nunca había venido con algunas de sus ex y su respuesta me alegro, ellas no estaban interesadas en estos lugares, par de tontas ni se imaginan de lo que se perdieron y me alegra que no lo hicieran y ser yo la primera y espero que la única de tener el placer de contemplar este mágico lugar en compañía de mi amada Alex.

“Amor, ¿Por qué crees que le llamen Velo de Novia?”

–Porque parece un velo de novia–

“Eso es más que obvio” Le di un golpe en su mano “Me refiero a que debe haber una razón, ¿No crees?”

–Si hay una razón… Cuenta la historia que había una pareja de novios muy enamorados. Sin embargo había una linda muchacha que estaba muy enamorada del novio, la pareja quería casarse pero la muchacha muy celosa dijo que jamás los iba a dejar. Prepararon una gran boda en la hermosa iglesia del centro de Avandaro.

El día de la boda, la joven enamorada y celosa le dio a beber al novio una copa de vino con una píldora para dormir y así meterse en su cama. La novia ya con su ajuar puesto fue a buscar a su futuro esposo pero al llegar a la casa lo encontró acostado con la otra chica. Fue tal su decepción que corrió hacia la cascada de Avandaro, la novia se encontró en lo más alto de la cascada llorando desconsolada por lo sucedido con su amado y gritando ‘¿Por qué lo hiciste?’ Fue tanto su tristeza que decidió quitarse la vida aventándose de la cascada… pero al momento de caer su velo largo, blanco y hermoso se quedó atorado en unas de las rocas de la cascada y en ese momento la bautizaron como ‘Velo de Novia’–

“Es una historia muy triste, pobre chica espero que la historia no sea verdad y solo sea para entretener a los turistas”

–Sí, también lo espero–

De nuevo nos quedamos en silencio, un silencio agradable, solo contemplando el paisaje, después de un rato decidimos comer lo que habíamos traído de uno de los pequeños restaurantes del lugar, la comida estaba deliciosa como todo hasta ahora, comimos entre risas y bromas, cuando terminamos nos recostamos un rato, después de todo fue una buena idea venir de día de campo hemos pasado un tarde maravillosa, conociéndonos un poco más, Alex intento contar mis lunares se dio por vencida cuando llego a 20 en uno solo de mis brazos

–Te los termino de contar cuando te tenga desnuda en la cama, ahora llevas demasiada ropa–

Yo dudo que eso pase, no creo que Alex se ponga a contarlos, yo creo que se dedicará a hacerme el amor como solo ella sabe, pero ya veremos, tal vez me equivoco y de verdad le interese contar mis lunares. Yo por mi parte me enteré que la pequeña cicatriz Harry Potterneana que tiene mi adorada novia fue por andar subiéndose a lugares que no debe, la de la nariz por andar en bicicleta y la del labio por andar brincando en donde no debía.

Después de un rato y al estar recostada sobre mi novia me empecé a relajar, solo oía el trinar de las aves y el sonido del agua al chocar contra las rocas.

–Sami…– Sentí que me movía –Cariño te estas quedando dormida–

“Es que todo esta tan tranquilo”

–Lo sé, muy, muy tranquilo– Voltee a verla y esa sonrisa pícara apareció en su rostro, oh, oh.

“Como que ya está muy solitario el lugar ¿No crees, Amor?” Y es que ya no se escuchaban o se veían personas.

–Sí, eso parece Corazón–

Dos segundos después Alex estaba sobre mí besándome con ansias y yo le correspondía de igual forma, pero no podemos hacerlo aquí. Sé que me emocionó la idea cuando me lo dijo en la mañana, pero ya que estamos aquí rodeadas de árboles, sobre la manta y como techo el inmenso cielo, ya no me gusto, es un espacio demasiado abierto, cualquiera que venga nos podría ver y si pase una horrible vergüenza cuando Isabel nos encontró en el sofá solo besándonos, no me quiero imaginar lo que sentiría si alguien nos encuentra intimando y es tentador, mucho y más con Alex tocándome por todos lados.

“¿Alex?” Ahora está besando mi cuello.

–Mmmm– Con mi mano tomo su rostro para mirarla a los ojos.

“Alex, no quiero hacerlo aquí”

–Pero estabas muy dispuesta en la mañana–

“Bueno si, pero y si nos sorprenden…” Ay, no, no, no, no quiero ni imaginármelo.

–Nadie va a venir Sami– Me dice.

“Pero…”

–Solo déjate llevar Amor, saca ese lado pervertido que me encanta– De nuevo me comienza a besar mi cuello y dice que yo soy la insaciable.

“A mi lado pervertido no le gusta el aire libre… mmmm” Sentí su sonrisa en mi cuello, se levantó un poco para mirarme “…además hay…hay bichos”

–¿Bichos?– Y se sentó a horcajadas sobre mis piernas.

“Si y sabes que no me gustan”

–Si lo recuerdo y también la cara que hiciste cuando te dije que a mí me gusta comer, chapulines, acociles, jumiles y demás.

“Ya no me digas, guacala”

–Jajaja, esa misma cara jajaja–

“No te rías” Le di un golpe en la pierna.

–Auch–

“Te lo mereces” Le dije y le enseñe la lengua.

–Si no vas a usarla no me la enseñes–

“Lo siento” Le dije con una sonrisa traviesa, porque claro que no lo sentía.

–Por lo menos ahora–

Le sonreí y me quede mirándola sin decir nada.

–¿Qué tanto me ves, niña traviesa?–

“¿Sabes?”

–No, si no me dices–

“Tonta”

–Soy tu tontita recuerda–

“Lo sé… ¿Alex?”

–Si cariño, ¿Qué pasa?–

“Creo que estoy enamorada” Le sonreí.

–Ah, si–

“Mmmm”

–¿Y de quién? Si se puede saber– Me dice con una enorme sonrisa en su cara.

“Es una mujer maravillosa, que con solo mirarla me hace estremecer y escucha…” Me siento para estar a su altura, me acerco y pongo su cabeza en mi pecho “…mi corazón late tan deprisa que en ocasiones siento que se me sale de mi pecho, cuando estoy a su lado el tiempo se detiene y de mi boca jamás desaparece mi sonrisa, amo como me toca y todas las nuevas sensaciones que me hace sentir, amo su suave piel y calidez que siento cuando me abraza, amo su dulce voz y más cuando me dice que me ama ¿Pero sabes lo que más amo de ella?…” Con el dorso de mi mano acaricio su rostro.

Niega con la cabeza –¿Qué es lo que más amas de esa maravillosa mujer?– Me dice.

“Como me mira, la forma en que me mira cuando cree que no la estoy viendo, como lo haces ahora… con amor”

–¿Por qué? ¿Qué ves en mi Sam? Eres más joven, eres hermosa y tan perfecta y yo…– No espere que me respondiera eso y no quería escucharla hablar así y antes que terminara la frase la besé.

“Shhh, no digas nada, tu para mí lo eres todo y para nada soy perfecta” Le dije cuando me separé de sus labios.

–No puedo creer que alguien como tú, se fijara en mí–

“¿Y por qué no lo haría?”

–Soy mucho mayor y…y parezco Frankenstein– Me dice con una sonrisa tímida.

“Que cosas dices Amor, si no me dices de las cicatrices yo ni enterada, eres bellísima” Tomé su rostro entre mis manos y besé cada una de sus insignificantes marcas, la de su frente, la del puente de su nariz y me entretuve un poco más en la que tiene en el lado derecho de su labio, todas ellas se las hizo de niña, si ya decía yo que mi Alex es una diablilla que no se está quieta, además ya no se le notan nada, es una exagerada “…Te amo” Le dije cuando me separé de sus labios.

–Te amo Sam como jamás he amado– Y nos volvimos a unir en un beso, esta vez fui yo la que la sujeto por la espalda para acercarla lo más que pude a mí, en este beso quería derrumbar todas esas inseguridades que tiene.

Nos quedamos abrazadas, susurrándonos palabras de amor.

–Amor, nos vamos–

“Si, ya es tarde y creo que aun tienes planes”

Recogimos todo y de nuevo volvimos a la cabaña a dejar las cosas y la moto. Decidimos caminar hasta el lago para preguntar a qué horas era el recorrido, la persona encargada no se encontraba así que decidimos acercarnos un poco más al lago por un momento para observar el paisaje este lugar es realmente fascinante.

“Alex mira allá, ¿No son la cosa más hermosa que hayas visto?” Le dije al ver una pata con muchos patitos nadando por la orilla, muy bonitos.

–No, no me lo parecen–

“Pero si están bien bonitos”

–¿Eso piensas?–

“Si, me gustaría llevarme uno a casa” Es que son unas preciosidades.

–Pues llévatelo si tanto te gusta–

“No creo que se dejen agarrar”

–¿Qué les quieres agarrar?–

“Pues no ves que son bien lindos y deben de estar muy suavecitos” Son tan pequeñitos, parece que no tienen mucho de haber nacido.

–¡¡¿Qué?!!–

“Voy a verlos de cerca ¿Vienes?”

–NO–

“Bueno, pues yo sí”

–Pues ve– Caminé un par de paso cuando sentí que Alex me tomaba por el brazo y me giraba para quedar enfrente de ella –Sam ¿De verdad quieres uno?–

“Si, pero no creo que me dejen llevarlo”

–En serio te lo quieres llevar, ¿Pero cómo? Además les tendrías que preguntar primero–

“¿Eh? ¿Cómo? Crees que si pregunto me dejen llevármelos” Pero donde lo pondría, no, no puedo, es muy chiquito y necesita a su mami, estaba pensando en eso cuando de repente Alex comenzó a decir cosas que no entendía.

–¡ERES MI NOVIA, ERES MIA SAMANTHA RODRIGUEZ Y NO VOY A COMPARTIRTE CON NADIE, NI AUNQUE ESTEN LINDOS NO TE VOY A DEJAR!– Me dijo en voz alta enojada.

“¿Pero de que me estás hablando Alex?, ¿Compartirme?, ¿Con quién?” Me gusta que sea posesiva conmigo pero ahora creo que si está exagerando, si solo son unos patos.

–¿TU DE QUE CREES? DE ESOS TIPOS– Me dijo señalando hacia un lado de donde estaban los patitos.

“¿Qué tipos?” Voltee a ver hacia donde me señalaba y vi unos chicos que ni siquiera había notado que estaban allí.

–DE AQUELLOS QUE TE GUSTAN– Me dijo aun señalándolos con descaro.

“¡Por Dios Alex! ¿Tú crees que estoy hablando de esos chicos…?” Tomé su mano acusadora y la dirigí hacia donde se centraba mi atención “Yo lo que me quiero llevar es uno de esos patitos” Le dije.

–¿PATITOS? YO... ¿No?– De inmediato sentí el cambio de actitud, ahora estaba confundida.

Comencé a caminar de un lado a otro murmurando lo suficientemente alto para que me escuchara “No puedo creerlo, la que siempre me da sermones de confianza y celos y me sales con esto, yo mirar hombres ja y para colmo creer que me lo quiero llevar…” Hasta que me detuve frente a ella y mi enojo salió a flote “¡EN VERDAD QUE NO ME LO CREO ALEJANDRA!” Le grité y es que estaba perpleja con su actitud.

–No Amor, es que yo... solo te quiero para mí y pensé que te había gustado uno de esos... tipos–

“¿Tú, no confías en mí?” Le dije en un susurro, me sentí muy herida.

–Claro que si… Sam, mi Amor yo… perdón– Bajo su mirada y esa actitud tan tierna cuando se disculpa y me hace querer abrazarla en esta ocasión no está funcionando y ahora soy yo la que está empezando a levantar la voz.

“AY ALEJANDRA, ALEJANDRA ¡¡POR DIOS!!” Aun no creía lo que me dijo.

–No me digas así–

“¿Cómo? ALEJANDRA, así te llamas ¿NO?” Trataba de controlarme, pero estaba enojada y mucho.

–Tú siempre me dices Alex, no me gusta que me llames con mi nombre completo, siento que estas enojada conmigo–

“Estoy enojada contigo ¿Cómo pudiste pensar que yo me fijaría en un hombre?, ¿Qué no te he demostrado lo suficiente que te amo?...”

–No te enojes Amor, lo siento, en serio– Intento abrazarme pero en ese momento no lo deseaba, me di la vuelta y me aleje de ella estaba furiosa y no quiero seguir discutiendo por esto.

“AAAHHH, ce que la fille était super si différent (lo de la chica del súper fue tan diferente), yo estaba ahí y vi tan claro como esa le guiñaba un ojo a mi novia y Alex le sonrió y si lo acepto me enfade horrible pero comprendí que lo que sentía no era correcto, ella siempre es la que me dice que la confianza y no sé qué tanta cosa y me sale con esto, por dios santo, yo hablaba de CANARDS!! Unos patitos, como pudo creer que yo me fijaría en esos chicos y para colmo me armara semejante escena de celos; necesito serenarme” Caminé hacia la cabaña, necesitaba pensar y tranquilizarme.

Llegue a la cabaña y entre, Alex me dijo donde guarda la llave de repuesto un lugar ultra secreto así lo llamo y solo es una caja en una maceta vieja que está en la entrada. Eso me alegró mucho cuando me lo dijo y es que significa que confía en mí. Sé que soy una persona insegura pero siento que ella se pasó esta vez y eso me lastimó, me senté junto a la ventana necesitaba ordenar mis ideas.

No sé cuánto tiempo paso pero sentí, así es sentí cuando ella estaba detrás de mí, tardó un momento antes de hablar

–¿Estas bien?– Me pregunto al acercarse a mí.

“Oui” No quiero hablar aun con ella.

–¿Estas enojada?–

“Pourquoi?” No quiero verla, me siento mal por lo que está pasando.

–Porque me estás hablando en francés y no me quieres ver… Sam de verdad lo siento–

Respire profundamente “No estoy enojada” Le dije.

–Claro que estas enojada se te nota…Sam háblame–

“Ya te dije que no estoy enojada” Sentí su toque y me aleje, necesito tener muy claras mis ideas y aunque aún este un poco molesta su toque me derrite.

–Pues no te creo y si te estas guardando las cosas para no empeorarlas, pues temo decirte que no está resultando–

No quiero empeorar esto “¿En verdad quieres saber lo que siento?”

–Sam, por supuesto–

Me levanté y me giré para quedar frente a ella y poder mirarla a los ojos "Me siento dolida de que no confíes en mí”

–Yo... lo siento Amor, yo confió en ti es solo que…– Guardó silencio un momento, sé que lo siente y yo también pero aun así me duele –Yo de verdad no sé qué me pasa Sam es solo que la idea de compartirte con alguien más, el que tú me digas que quieres estar con otra persona que no sea yo… Yo te amo Sam–

Y jamás lo haría, ni siquiera pasaría por mi mente el hacerlo “Y yo te amo a ti Alex, pero me duele que exijas confianza y tú no me la des”

–¿Ya soy Alex de nuevo?– Y en su rostro aparece esa sonrisa que me desarma.

“Si quieres te digo Alejandra”

–No Amor Alex me gusta más, cuando me dices Alejandra siento que…–

“¿Me enojo contigo?” Y como no lo voy a hacer.

–Si–

“Pues lo estaba”

–¿Lo estabas?–

“Si” Le sonrio.

–Pues hagamos un trato, bueno dos– Me toma de la mano y nos sentamos en el sofá –Para empezar, yo confió en ti y tú en mí– Me dijo y luego me besó.

“¿Qué fue eso?”

–Un beso, cada vez que se cierra un trato las personas se dan la mano, pero tú y yo nos daremos un beso– Me explico.

Me acerqué y yo también la besé “Esta bien primer trato cerrado ¿El segundo?”

–Pues no quiero que te guardes nada conmigo si estas enojada quiero que me lo digas, aunque ya nos conocemos durante estos maravillosos meses solo ha sido lo bueno, quiero que me digas lo que te molesta y lo que te enoja, quiero saber todo de ti–

“Y yo de ti”

–Así que nada de guardarse las cosas– Y de nuevo me besó.

“¿Sabes? Me gusta cerrar estos tratos contigo”

–Y a mí– Una vez más nos besamos ya extrañaba su toque, la recosté sobre el sofá y me puse sobre ella –Te amo tanto Sam– Me dice al separarnos.

“Lo sé Amor”

Sentir sus brazos rodeándome y su respiración en mi oído me relaja y ya no puedo estar enojada con ella –¿Sabes lo que acaba de ocurrir?–

“¿Qué tuvimos una pelea de patos?” Le digo con una sonrisa.

–Bueno si, pero es nuestra primera pelea como novias y nuestra primera reconciliación– Se separó un poco para mirarme.

“Espero que no vuelva a pasar, no me gusta que estemos enojadas y menos por una tontería”

–A mí tampoco me gusta estar molesta y menos si son por mis tonterías, te amo– Tomó mis mejillas con su mano –Pero tú y yo aún tenemos que reconciliarnos–

Yo creí que ya nos habíamos reconciliado, pero Alex agrego un significado más a la palabra reconciliación que tiene que ver con su cuerpo cubierto de delicioso helado, yo tenía razón en pensar que mi Alex tenía unos planes malévolamente exquisitos con ese helado y por supuesto que en sus planes incluían a mi lengua. Terminamos pegajosas pero lo repetiría mil veces, el helado ya jamás me sabrá igual ni lo comeré de la misma forma.

Tuvimos que correr para no perder el paseo en barco ya que nos tomó un poco más el salir de la ducha y es que empieza a ser una muy buena costumbre. Abordamos y nos ofrecieron una bebida, no había demasiadas personas y eso significa más intimidad para nosotras, nos divertimos, cenamos rico y la música comenzó a sonar. Alex me tomo de la mano y nos encaminamos a la parte delantera del barco para contemplar la vista.

–¿Me haría el honor de bailar conmigo bella dama?– Me dijo haciendo una reverencia al estilo antiguo.

“Será un placer…” Me acerqué, me tomó por la cintura y yo puse mi mano en su hombro, es nuestro primer baile “…pero no hay música” Le dije.

–No la necesitamos– Nos movemos lentamente, puedo sentir su corazón latir y sé que ella escucha el mío –Te amo Sam–

“Yo te amo más” Me acerque para besarla pero me interrumpió.

–Oye creo que nos sobró helado, es que aquí no nos dieron postre–

“Eres una golosa” Creo que yo no me llevo el título de insaciable.

–Dime si no te gusto mi idea–

“Deja y lo pienso, pero mientras…” Pase mis brazos por su cuello para acercarla más a mí y besarla, todo es tan hermoso, el como sobre el agua se reflejan las luces del pueblo, las estrellas del cielo, ese vaivén del agua que están relajante, todo encaja perfecto para una velada de lo más romántica, una que estoy viviendo ahora y que espero que sea para siempre.



Alex



Si fuera emperatriz de este mundo mi primer decreto sería: Que todo ser humano despierte todos los días en los brazos del ser que más ama durante lo que le resta de vida.

Estos 4 días que he pasado con Sam han sido los mejores de mi vida, pasamos desde el no saber cómo comportarnos estando juntas físicamente a entregarnos en cuerpo y alma. Ahora mi pequeña novia duerme en mis brazos y me abraza como si yo fuera su almohada, jamás imagine que fuera tan… ¿Agresiva, dominante, perversa? Pero simplemente me encanta que sea así.

No sé cómo podre vivir sin ella ahora que regrese a Francia, simplemente ya no me visualizo sin verla, besarla, tocarla, hacerle el amor todos los días.

Pero no sé qué hacer, no puedo pedirle que deje su vida para quedarse a vivir conmigo, no soy tan egoísta, no podría alejarla de su tío y de Danni, de su carrera y de su escuela, pero… Simplemente no sé qué hacer. Así que solo hago lo que en este momento puedo hacer aférrame a su cuerpo desnudo y no pensar.

“Amor… no me dejas respirar, me estas apretando mucho”

–Perdón– Creo que me pasé un poquito en eso de aferrarme a ella.

“¿Estas bien?”

–Excelente Amor ¿Por qué lo preguntas?–

“No se te ves como… rara”

–Si bueno es que acabo de despertar, por cierto; buenos días– Me acerco a ella y le doy un beso.

“Me encanta despertar así”

–¿Cómo?– La abracé más a mí y ella recostó su cabeza en mi pecho.

“Abrazada a ti, que me beses y me abraces”

–A mí también me gusta–

“Me gusta oír tu corazón, late tan rápido”

–Si bueno, tú tienes la culpa– Levantó su cara para verme a los ojos –Eres tú la que hace que mi corazón lata de esta forma– Me sonrió y me vio de la forma más tierna que jamás pude imaginar –Y sabes, es porque es todo tuyo, solo que yo lo cuido para ti–

“Es mío”

–Todo tuyo– Y me besó, me encantan sus besos, el cómo pasan de tiernos y dulces a agresivos y pasionales, de un segundo a otro. El cómo antes de separarse de mi me muerde el labio y pega su frente con la mía, simplemente creo que ya no podré vivir sin Sam –¿Qué quieres hacer hoy?–

“¿De verdad quieres que te diga?” Acercó sus labios a mi cuello y lo besó, de seguro quiere dejarme otra marca, si Isabel me viera pensaría que me ataco una sanguijuela. Pronto sentí su mano aproximándose a mi centro, pero de verdad tenía que pararla si no dudo que saliéramos algún día de esta casa para hacer otra cosa que no sea comer. Así que con toda la fuerza de voluntad que me quedaba detuve su mano “¿Qué haces?” Me acerqué a ella y le di un beso pequeño.

–Espera, solo quiero saber ¿Qué vamos a hacer hoy?–

“¿Qué no es obvio?”

–Samantha eres insaciable– Vi cómo se sonrojo –Me encantas cuando te sonrojas, pero de verdad quiero que hoy salgamos a pasear, yo tenía planeado algo para ti y quiero hacerlo–

“¿Cómo que tenías planeado algo para mí?”

–Recuerdas que el plan original era que tú vinieras y luego me dijiste que no y resulto ser una sorpresa y ahora aquí estamos, así que yo tenía planeado ir a recorrer el lago en barco y también ir de día de campo las cascadas–

“Pero yo quiero estar así contigo, no es necesario que salgamos”

–Amor, a mí me encanta estar así pero tenemos que hacer otras cosas, además quien sabe si tenemos suerte tal vez no hay gente en las cascadas y tú y yo…–

“Uy ¿Al aire libre? Buena idea” Se levantó de la cama y me extendió la mano “Pero tenemos tiempo para… bueno si quieres en lo que nos bañamos”

–Me encanta tu idea– Así que me levanté de la cama y me paré junto a mi insaciable novia –Últimamente nos toma mucho el ‘bañarnos’–

“Pues si quieres me baño yo primero y luego tu”

–No me estaba quejando solo era una observación Sam– Me acerqué a ella y la besé –Además me encanta ver tu cuerpo cubierto con gotas de agua–

“A mí también” Nos besamos una vez más, me encantaba esto y me encantaba aún más mi novia, me gusta sentir su piel desnuda de terciopelo, su calor, su aroma que poco a poco me ha vuelto adicta “Te amo Alex” Me dijo al separarse para tomar aire.

–Te amo Sam– Le dije viéndola a los ojos –Anda tenemos cosas que hacer– Ella me tomó de la mano y me llevó al baño.

Dos horas nos tomó salir de la regadera, pero fueron muy bien aprovechadas.

“Amor ¿No crees que primero debemos ir a comprar cosas para la casa, no tenemos nada que comer?” Me dijo mientras abría la puerta del refrigerador.

–Hay un supermercado cerca pero tenemos que ir en moto– Y vi como su mirada se iluminó.

“Me encanta tu moto ¿Algún día me enseñaras a conducirla?”

–No lo sé– Me tomé la barbilla con mi mano, como si estuviera pensando algo –¿Qué me das a cambio de las clases?–

“¿Me vas a cobrar las clases?” Me dijo mientras fingía estar ofendida.

–Pues…– Y le di una de mis sonrisas pícaras.

“Pues tal vez tu y yo juguemos algo interesante”

Sam podía ser tan sexi y no darse cuenta, mis piernas temblaron al pensar en todo lo que podríamos hacer –Es un trato– Me acerqué a ella y la besé.

“Sabes que eres muy fácil, no me cuesta trabajo convencerte”

–Es solo porque eres tú –La tomé de la mano y salimos rumbo a la moto.

No tardamos en llegar, daría miles de vueltas solo para sentir las manos de mi Sam aferradas a mi cuerpo, pero teníamos cosas que hacer, así que la ayude a bajar de la moto y nos dirigimos a la entrada del súper, tome uno de los carritos.

–Muy bien Sam ¿Qué se te antoja?–

“Pues yo quiero pizza, papitas, algunos refrescos y mucho, mucho chocolate”

–Sam eso no es comida, son botanas, necesitamos algo que nos alimente–

“Pero es que a mí me gustan”

–Pero también debes comer frutas y verduras–

“No me gustan las verduras” Cruzó sus brazos y puso cara de niña chiquita haciendo berrinche.

–Samantha, no me hagas eso, solo escoge una fruta y una verdura–

“Pero es que yo no quiero comer eso y además son vacaciones, quiero comer lo que yo quiera”

–No podemos vivir de pizzas y comida chatarra, Amor–

“Assh, está bien ¿Solo una de cada una?”

–Sí, solo una– Así que fue y agarro un par de manzanas y dos papas –¿Nada más?–

“Tu dijiste una de cada una y es una para mí y una para ti” Y me enseño la lengua.

–No me enseñes la lengua– Y lo volvió a hacer –Que no lo hagas–

“Y si quiero hacerlo”

–Pues no lo hagas–

“¿Qué harás al respecto?”

Sin pensarlo me acerqué a ella y la besé tratando de atrapar esa lengua traviesa, hasta que lo logré y la sujete con mis dientes, me separé de ella –A la próxima te la robo–

“No me tientes” Me besó hasta que oímos a un carraspeo.

Nos dijo una joven.

–Sí, perdón ahorita nos quitamos– Nos hicimos a un lado sin dejarnos de abrazar, cuando pasó me guiño un ojo y yo le sonreí… oh grave error, pero solo trataba de ser amable.

“Si te gusta ve por ella” Me dijo Sam cuando me soltó y obviamente había visto lo que paso.

–No es lo que piensas Sam– ¡Diablos! Tenía que usar la frase más estúpida de este mundo.

“Pues parece que le agradas y… ¿Y que se supone que debo de pensar, si ella te guiña un ojo y tú le sonríes?”

Y señoras y señores mi Sam celosa hacía acto de presencia –Yo solo le sonreí por cortesía, nunca te he dado motivos para que te pongas así–

“¿No?”

Y ahora si no sabía de qué se me acusaba, hasta que recordé que la primera escena de celos fue cuando Mónica se quedó en mi departamento –Sam tienes que confiar en mí, solo traté de ser amable, la única mujer que me interesa eres tú– Y me acerqué a ella para abrazarla, pero ella estaba cruzada de brazos.

“Pues no me gusta que seas ‘tan amable’”

–Amor, de verdad confía en mi– La abrace, poco a poco ella cedió y me rodeo con sus brazos –Te amo solo a ti–

“No sé qué me pasa… pero es que no me gusta sentirme así y que tu veas a alguien más y le sonrías”

–Solo quería ser amable, además soy solo tuya–

“¿Mía?”

–Si Amor tuya– La besé –Tienes que confiar en mi–

“Si Amor, yo confió en ti” Y mi hermosa novia me sonrió.

Continuamos comprando algunas cosas para la cabaña y bebidas para el día de campo, la comida la compraríamos en alguna de las fonditas que hay por el pueblo. Fue al medio día que llegamos a las cascadas de Avandaro, a estas cascadas se le conocen como velo de novia ya que al caer el agua forma un gran velo de novia, cerca de estas cascadas esta un mirador desde donde se ve todo el pueblo y el lago de Valle de bravo, fue ahí donde dejamos la moto, así que bajamos a donde está la caída del agua, solo el ruido de la cascada y el trinar de los pájaros era lo que nos acompañaba.

–¿Te gusta?–

“Me encanta” Me respondió mi novia mientras se sentaba entre mis piernas.

–Siempre quise venir a este lugar acompañada–

“Nunca viniste con…” Y le tape la boca.

–Shhh, no la invoques, siempre que se dice su nombre aparece– Mi novia me mordió la mano –Auch ¿Oye eres caníbal?–

Y entre risas me dijo “Solo me gusta comerte a ti”

–Eso espero Sam– Y la abrace aún más.

“Entonces nunca viniste con…”

–No, a ella no le gustaba ni la moto ni salir de viaje, solo se la pasaba estudiando y trabajando y a la otra ni siquiera se me ocurrió invitarla a venir a Valle–

“Pero Isabel te pudo acompañar”

–Isabel conoce estas cascadas al igual que Israel pero no es lo mismo venir con amigos a venir con la persona que amas–

“¿Por qué?”

–No sé cómo explicarlo, pero ahorita solo quiero estar así, abrazada a ti, escuchando a las aves y viendo el agua caer contra las rocas–

“Creo que te entiendo”

Y así pasamos gran parte del inicio de la tarde, abrazadas y platicando, traté de contar sus lunares pero había mucha ropa de por medio, yo creo que si me lo propongo hasta podría trazar constelaciones enteras, ella repaso cada una de mis cicatrices que tengo en la cara y le conté por qué las tenía y es que de niña era una niña muy traviesa. Después trate de hacerle el amor al aire libre, pero mi amada novia resultó no estar preparada y la verdad es que yo tampoco lo estaba solo quería ver hasta donde era capaz de llegar Sam. Como a las 6 de la tarde regresamos al lago ya que más tarde subiríamos a ‘Los Pericos’ que es un yate que hace el recorrido por el lago en la noche, mientras sirven la cena un conjunto toca música, así que sería agradable. Fuimos al embarcadero para ver lo de las entradas y el horario de salida pero la persona encargada había salido por un momento así que fuimos a la orilla en lo que regresaba, pero algo pasó.

“Alex mira allá, ¿No son la cosa más hermosa que hayas visto?” Me dijo mientras me señalaba a unos chicos.

–No, no me lo parecen–

“Pero si están bien bonitos”

–¿Eso piensas?– No puede ser, jamás me imaginé que mi novia se sintiera atraída por unos mocosos.

“Si, me gustaría llevarme uno a casa”

–Pues llévatelo si tanto te gusta– De seguro lo está haciendo por lo de esta mañana en el supermercado.

“No creo que se dejen agarrar”

–¿Qué les quieres agarrar?– De verdad me preocupa, mi novia es atrevida pero esto es el colmo ¿Qué carajos les quiere agarrar? Creo que para ser juego ya se está pasando.

“Pues no ves que son bien lindos y deben de estar muy suavecitos”

–¡¡¿Qué?!!– Si ¡¡¡¿Qué?!!!!

“Voy a verlos de cerca ¿Vienes?”

–¡NO!–

“Bueno, pues yo sí”

–Pues ve– Pero al ver que mi novia empezaba a caminar la detuve y la giré para que me viera –Sam ¿De verdad quieres uno?–

“Si, pero no creo que me dejen llevarlo”

–En serio te lo quieres llevar, ¿Pero cómo? Además les tendrías que preguntar primero– No creo que quieran irse… corrección cualquiera se iría con mi Sam.

“¿Eh? ¿Cómo? ¿Crees que si pregunto me dejen llevármelos?”

–ERES MI NOVIA, ERES MIA SAMANTHA RODRIGUEZ Y NO VOY A COMPARTIRTE CON NADIE, NI AUNQUE ESTEN LINDOS NO TE VOY A DEJAR– Ya estoy tan enojada y es que esto es el colmo, ya fue suficiente para quererme dar una lección y es que de verdad está hablando en serio.

“¿Pero de que me estás hablando Alex?, ¿Compartirme?, ¿Con quién?”

–¿TU DE QUE CREES? DE ESOS TIPOS– Le señale a los mocosos que ahora nos miraban.

“¿Qué tipos?” Y volteo a ver a donde apuntaba mi dedo.

–DE AQUELLOS QUE TE GUSTAN– Los seguí señalando.

“Por Dios Alex ¿Tú crees que estoy hablando de esos chicos…?” Tomó mi mano y me señaló unos ¿Patitos? “Yo lo que me quiero llevar es uno de esos patitos”

–¿PATITOS? YO... ¿No?– ¿De qué me hablaba? No eran los tipos eran los patitos de la orilla ¡Mierda ahora si la cague!

Soltó mi mano y empezó a caminar de un lado al otro, murmurando un montón de cosas, por lo menos no lo hizo en Francés “No puedo creerlo, la que siempre me da sermones de confianza y celos y me sales con esto, yo mirar hombres ja y para colmo creer que me lo quiero llevar…” Hasta que se detuvo frente a mí y me gritó: “EN VERDAD QUE NO ME LO CREO ALEJANDRA”

–No Amor es que yo... solo te quiero para mí y pensé que te había gustado uno de esos... tipos–

“¿Tú, no confías en mí?” Me dijo en un susurro y muy herida.

–Claro que si… Sam, mi Amor yo… perdón– Baje la mirada y es que a medio día le pedí que confiara en mí y yo ahora no confié en ella.

“AY, ALEJANDRA, ALEJANDRA ¡¡POR DIOS!!” Me seguía gritando.

–No me digas así– Nunca me llama Alejandra y se sentía muy raro.

“¿Cómo? ALEJANDRA, así te llamas ¿NO?” Aún seguía enojada.

–Tú siempre me dices Alex, no me gusta que me llames con mi nombre completo siento que estas enojada conmigo– Aunque obviamente está muy enojada conmigo en este momento.

“Estoy enojada contigo ¿Cómo pudiste pensar que yo me fijaría en un hombre?, ¿Qué no te he demostrado lo suficiente que te amo?...”

Me acerqué a ella para abrazarla –No te enojes Amor, lo siento, en serio– Pero ella me alejó y solo se dio la vuelta y se fue, ya iba a seguirla pero alguien del barco me llamó, me acerqué.

<¿Señorita está interesada en el paseo?>

–Sí, quisiera dos boletos–



–Muy bien a esa hora estamos aquí–

Pague los boletos y fui a donde los mocosos.

–Disculpen ¿Vieron por donde se fue la chava que me acompañaba?–

<¿La chica sexi de cabello corto?>

–Sí, ella–



Ya lo creo que está enojada, el camino que me señaló era el que lleva a la calle por donde se llega a la cabaña –Si bueno, gracias– Tomé el camino, obviamente tenía que disculparme con Sam, no era posible que después de todo lo que le dije esta mañana sobre la confianza ahora yo no lo cumplía, no tardé en llegar a la casa no entré de inmediato, tardé en reunir el valor para abrir la puerta e implorar perdón, una vez que lo conseguí o eso creí. Abro la puerta y lo primero que veo es a mi Sam sentada junto a la ventana que está cerca de la chimenea, pero en ningún momento voltea a verme, así que me acerco a ella –¿Estas bien?–

“Oui”

¡Diablos! Ahora sí que tengo problemas –¿Estas enojada?–

“Pourquoi?” Me contesto sin voltear a verme.

–Porque me estás hablando en francés y no me quieres ver– Me acerqué aún más a ella – Sam de verdad lo siento–

“No estoy enojada”

–Claro que estas enojada se te nota– Y le puse mis manos en sus hombros y su cuerpo estaba tenso –Sam háblame–

“Ya te dije que no estoy enojada” Y se alejó de mí.

–Pues no te creo y si te estas guardando las cosas para no empeorarlas, pues temo decirte que no está resultando–

“¿En verdad quieres saber lo que siento?”

–Sam, por supuesto–

Se levanta y mirándome a los ojos me dice "Me siento dolida, de que no confíes en mí”

Cierro los ojos, no puede ser que sea tan imbécil como para haber confundido las cosas así –Yo... lo siento Amor, yo confió en ti es solo que– Sin palabras, de un momento a otro me quede sin palabras y es que ¿Como le explicas a la persona que amas que eres una idiota que confunde las cosas? –Yo de verdad no sé qué me pasa Sam es solo que la idea de compartirte con alguien más, el que tú me digas que quieres estar con otra persona que no sea yo– Me dan nauseas el solo imaginar a mi Sam con alguien más que no sea yo. Inconscientemente aprieto mis puños y es que no puedo –Yo te amo Sam–

“Y yo te amo a ti Alex, pero me duele que exijas confianza y tú no me la des”

–¿Ya soy Alex de nuevo?– Le pregunto con una sonrisa.

“Si quieres te digo Alejandra”

–No Amor Alex me gusta más, cuando me dices Alejandra siento que…–

“¿Me enojo contigo?”

–Si–

“Pues lo estaba”

–¿Lo estabas?–

“Si”

–Pues hagamos un trato, bueno dos– La tomé de la mano y la llevé al sillón y me senté junto a ella –Para empezar yo confió en ti y tú en mí– Y le di un beso.

“¿Qué fue eso?”

–Un beso, cada vez que se cierra un trato las personas se dan la mano, pero tú y yo nos daremos un beso– Y ahora fue ella la que me besó.

“Está bien primer trato cerrado ¿El segundo?”

–Pues no quiero que te guardes nada conmigo si estas enojada quiero que me lo digas, aunque ya nos conocemos durante estos maravillosos meses solo ha sido lo bueno, quiero que me digas lo que te molesta y lo que te enoja, quiero saber todo de ti–

“Y yo de ti”

–Así que nada de guardarse las cosas– Y la besé.

“¿Sabes? Me gusta cerrar estos tratos contigo”

–Y a mí– Nos besamos de nuevo y fue Sam la que tomo el control, muy lento me recostó en el sofá y se puso encima de mí –Te amo tanto Sam–

“Lo sé, Amor”

Estuvimos un rato así hasta que –¿Sabes lo que acaba de ocurrir?–

“¿Qué tuvimos una pelea de patos?” Me dice con una sonrisa.

–Bueno si, pero es nuestra primera pelea como novias y nuestra primera reconciliación–

“Espero que no vuelva a pasar no me gusta que estemos enojadas y más por una tontería”

–A mí tampoco me gusta estar molesta y más si son por mis tonterías, te amo– Y tomé sus mejillas y la acerqué a mí –Pero tú y yo aún tenemos que reconciliarnos–

“¿No lo hicimos ya?”

–Pues me han dicho que el sexo de reconciliación es muy recomendable para estos casos, además tengo un litro de helado que pretendo usar–

“Y que pretendes hacer”

–Que utilices esa maravillosa lengua tuya para quitarme el helado que me voy a embarrar– Desde ayer que la vi comiendo solo podía imaginármela haciendo lo mismo conmigo.

“Pero el paseo en el yate”

–Tenemos tiempo– La tomé de la mano y la llevé conmigo hasta el refrigerador para tomar el helado –Yo pretendo comer mi postre también así que no te lo acabes.

Sam me sonrió y se colgó de mi cuello, la tomé de las caderas y me rodeó con sus piernas así que la llevé cargando hasta nuestra habitación.

Y ahora aquí estoy con mi novia dormida sobre mí, mientras acaricio su espalda y las dos estamos literalmente pegadas por los restos del helado.

Nuestra primera pelea y nuestra primera reconciliación después de un día en donde nos conocimos un poco más, estiro mi mano para tomar mi reloj y veo que aún nos falta más de una hora para tomar el paseo así que me dedico a sentir a mi novia, es impresionante como ha cambiado mi vida, como una sola persona pueda ser la razón de que sonrías o de que te enojes, de que sea la razón de que tu estado de ánimo cambie y se altere, pero soy feliz al saber que es Sam la que tiene ese poder sobre mí, jamás me pasó antes y eso que pensé que Laura era el amor de mi vida, pero estaba equivocada es Sam y así será siempre. Es por eso que hoy hago un trato conmigo misma y es que me dedicaré a que mi Sam sea feliz cueste lo que cueste aun si yo interfiero me haré a un lado para que ella sea feliz, así que para cerrar el trato beso la cabeza de mi bella durmiente.

“¿Estas despierta?”

–Tenía cosas más interesantes que hacer–

“¿Si?”

–Tenía que acariciar a mi novia–

“Me gusta que me acaricies” Y me abrazó más fuerte “¿No estas cansada?”

–No– Ahora yo la abracé más.

“Jamás volveré a comer helado en un barquillo, desde ahora lo haré solo si este está sobre ti”

–¿Lo prometes?–

Levantó su cara y me besó “Es un trato” Se recostó una vez más sobre mi “¿A qué hora es el paseo?”

–Falta una hora–

“Pues vamos a bañarnos, porque tú y yo tardamos mucho en la ducha” Me tomó de la mano y una vez más me llevó al baño.

–Sabes creo que jamás me volveré a bañar sola–

“Mientras sea conmigo no hay problema”

Llegamos corriendo al embarcadero y es que la ducha se extendió un poco más de lo planeado.

Nos dijo un marino.

–Aquí están– Le dije al dárselos.



Al abordar nos ofrecieron una copa de vino espumoso y nos fuimos a proa para ver como lentamente dejábamos el muelle, había solo un par de parejas más y una familia completa así que sería un viaje tranquilo.

–Sam– La tome de la cintura mientras me pegaba a su espalda –I’m the Queen of the World–

Y mi Sam se empezó a reír “Eres una tontita”

–Soy tú tontita– Y la voltee a mí para poder besarla.

No tardaron en llamarnos a comer, un conjunto empezó a tocar música variada pero yo tenía otros planes, así que al terminar de comer tomé la mano de mi novia y la llevé una vez más a proa donde ahora no había nadie, nos detuvimos justo en el centro solo nos rodeaba el agua del lago, las estrellas y las luces de las casas de la orilla.

–¿Me haría el honor de bailar conmigo bella dama?– Le dije mientras le hacía una reverencia como en las películas.

“Sera un placer…” Tomó mi mano y se acercó a mí, puse mi mano libre en su cadera y ella puso la suya en mi hombro “…pero no hay música”

–No la necesitamos– Y comenzamos a movernos al tono de una canción que no se escuchaba, pero si al ritmo que marcaban nuestro corazones –Te amo Sam–

“Yo te amo más” Y me iba a besar cuando.

–Oye creo que nos sobro helado, es que aquí no nos dieron postre–

“Eres una golosa”

–Dime si no te gusto mi idea–

“Deja y lo pienso, pero mientras…” Me tomó del cuello, me acercó a ella y me besó, realmente fue un día interesante y sería una noche muy larga.

LyA
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Mensaje por LyA el Vie Ene 16, 2015 11:19 pm
Adivinen quien soy muajajaja jajaja Sip soy la socia de Lili, conocida en el submundo como Alexg y la que escribio la parte de Alex voy a intentar publicar aunque empiezo a creer que es mejor que lo haga lili jajaja.
Pero bueno si no lo logro solo quiero decir Gracias por sus comentarios, hasta me dieron ganas de escribir y por cierto ya estamos preparando un nuevo fic ;)
Bueno ahí voy
LyA
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Mensaje por LyA el Vie Ene 16, 2015 11:28 pm
Esta cosa no me dejo publicar el cap completo, primero tendremos a Sam hacemos cap demasiado largos jejeje y para colmo se me fue el inter ¬¬ y soy Lili jajajajajaja, si Alex me dejo que al final lo pusiera yo :P
Que lo disfruten :3
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Capítulo 20 El bar

Sam




No voy a olvidar todos los momentos que hemos vivido aquí y que encierran en cada rincón de esta cabaña, en cada lugar que visitamos en Valle, cada minuto es digno de recordar, los detalles, los te amo, nuestra primera vez, todo, no olvidare nada, ni si quiera nuestra primera pelea, quiero que en mi mente se plasme cada instante vivido, cada suspiro, cada imagen de este lugar tan romántico, al que sé que voy a regresar para imprimir en mi mente nuevos recuerdos… regresaremos lo sé.

Ya es jueves y vamos de regreso a la ciudad, le pregunte a Alex porque regresamos un día antes del compromiso que tenemos con Mo, el trafico como primera razón, me dijo que los viernes es mucho más pesado, que por eso salíamos hoy y segunda razón y la que creo es la más importante; compras unas muy interesantes compras y sigue diciéndome que yo soy la insaciable. Así que empacamos lo que trajimos que realmente no fue mucho y salimos para el regreso al D.F. Durante el camino note ese gran contraste de un lugar a otro que no vi cuando veníamos, lo noto ahora, el color, los sonidos, el aire, la vista, pero lo que no cambiara es todo lo que siento por la mujer a la que voy sujeta, la que amo y sé que me ama, de la que no quiero alejarme jamás.

Puedo notar como todo a mi alrededor pasa tan rápido, pero al mirar a Alex, puedo notar cada detalle, cada movimiento, me gusta observarla es tan atrayente como la luz que atrae a las polillas, estoy deslumbrada.

Sentí que Alex detenía la moto, comencé a reírme me estoy comparando con una polilla y yo que odio a los bichos.

–Ya llegamos Amor– Pero yo no podía dejar de reír –¿Qué te causa tanta gracia Corazón?– Me pregunto al ayudarme a bajar de la moto.

“Creo jajaja…creo que me dije polilla jajaja” Le decía entre risas, mientras me quitaba el casco.

–¿Eh?–

Se me quedo viendo como que no entendía de lo que le hablaba y en sus labios se dibujó esa sonrisa que me encanta.

“Tú eres mi luz” Le dije y me abrace a ella.

–No tengo idea de lo que me hablas, pero creo que debería acostumbrarme, porque estas loquita ¿Lo sabias?–

“Si, lo sé loquita por ti” Me acerque más a ella y le di un beso.

Caminamos hacia el ascensor abrazadas, pulse el botón para que bajara y cuando se abrieron las puertas subimos en él.

–¿Amor?–

“Si, mi vida”

–Yo… eh bueno… tu… quizás… este es que no se…– Está nerviosa, ¿Y como lo sé? Habla demasiado rápido y no le entiendo la mitad de las palabras que me dice.

Me pare frente a ella y tome su rostro con mis manos para que me viera “¿Qué pasa Alex?” Le pregunte.

–Te vas a quedar conmigo ¿Verdad?–

Nunca hablamos en Valle si al regresar yo me quedaría con ella en su departamento, me dijo que su cama era muy cómoda y por ende que me invitaría a probar si es cierto pero nunca me dijo que me quedaría el resto de mis vacaciones en su departamento y claro por eso está nerviosa, pero yo tenía una duda “¿Tú quieres que me quede contigo?”

–¡Sí! Claro que si quiero que te quedes conmigo, solo me preguntaba, y es que no sabía si tú querías–

“Por supuesto que quiero, yo no deseo estar en otro lado más que contigo no pienso alejarme de ti Amor”

–Ni yo de ti– Se acercó y me dio un besito.

“Ah y por cierto, me voy a quedar en tu habitación, eh” Le dije con una sonrisa.

–Sin duda alguna–

Nos llevó solo un par de minutos llegar al departamento, que para mí fueron eternos y en esta ocasión eso fue bueno.

–Hogar dulce hogar– Me dijo Alex mientras me abría la puerta del departamento.

“Por fin” A pesar de todo el viaje de regreso fue mucho más tardado y estaba un poco cansada.

–Creí que te gustaba la moto–

“Si pero puede ser cansado, me duelen las piernas” Alex tenía razón mucho tiempo en la moto hacen que te duelan, así que al entrar me fui directo al sofá.

Me recosté y un instante después Alex se sentó sobre el lado donde estaban mis pies me descalzo y comenzó a darme un masaje glorioso, que me quito el cansancio al despertar mi libido, jamás me voy a cansar de esta mujer.

–¿Todo bien?– Me pregunto.

Cerré mis ojos, yo solo disfrutaba del momento tan placentero, pero quería un poco más “Estupendo, pero me duele más arriba”

–¿Ahí?– Me pregunto al tomar uno de mis tobillos.

“Aún más arriba” La sentí acercarse un poco más y ahora eran mis mulos los que estaban sobre sus piernas.

–¿Aquí?– Y me comenzó a frotar lo muslos de manera deliciosa.

“Por ahorita” Porque deseo más, mucho más.

–¿Qué voy a hacer contigo Sam?–

“Todo lo que quieras”

–¿Es un trato?– No resistí más me levante y me senté a horcajadas sobre sus piernas.

“Ya lo creo” La bese, no se le pudo a mi Alex ocurrir  una mejor manera de cerrar un trato que esta.

Pase mis brazos por su cuello y ella comenzó a masajear mis piernas –¿No te dolían las piernas?–

“Me gusta estar así” Tan cerca y accesible a mis labios.

–A mí me gusta que estés así– Comenzó a quitarme la blusa y yo hacía lo mismo con la de ella, quería sentir su suave piel, nos besábamos y acariciábamos ya con ansias de más. Sentí sus manos deslizarse por mi espalda lentamente, solo quiero sentir su piel con mi piel…

–¡¿Qué no usan jamás la habitación?! ¿Por qué siempre en la sala?– No puede ser, no otra vez… Isabel de nuevo nos interrumpía, y de nuevo esta vergüenza de ser encontradas infraganti y ahora con menos ropa. Yo solo oculte mi rostro en el cuello de Alex quien de inmediato me abrazo para medio taparme, pero no creo que funcione mucho.

–¿Qué haces aquí?– Le pregunto.

–¿Qué paso?... ¡Oh por Dios!– No puede ser, no puede ser, también esta Mónica.

–¡Salgan un momento, por favor!– Les dijo Alex con un ligero tono de molestia.

Pero ellas accedieron de inmediato “¿Por qué siempre nos pasa esto cuando estamos en el departamento?” Le pregunte al separarme un poco.

–No Sam, es siempre que estamos en este sillón y porque mi amiga tienes llaves y se las voy a quitar, que tal si un día entra mientras tú y yo...–

Ay Dios no…“Alex” La regañe y mi color carmín subió un tono más con solo imaginarme semejante escena.

–Mientras tú y yo estamos con el postre, Amor nunca me dejas terminar, anda ponte la blusa que Mónica puso cara de lobo hambriento cuando te vio–

Me levante de sus piernas aunque una parte de mí no lo deseara, y me senté aun lado de mi Alex no me quedo de otra ¿Cómo es posible que Isabel siempre llegue en los momentos menos indicados? Y para empeorar las cosas con Mónica. Pero a pesar de todo solo sé una cosa y que es segura.

“Estas loca Amor. Pero ni creas que esto se queda así, tu y yo vamos a hacer el amor en ese sillón cueste lo que cueste” Y no me cabe la menor duda que pasara.

–Ya lo creo Amor–

Me puse la blusa al igual que Alex, me acomode en el sillón respire profundamente para calmarme un poco aunque con la interrupción se me bajo el libido hasta por los suelos, vi como Alex iba hacia la puerta a abrirle a sus amigas, las observe un momento, Isabel se disculpaba por interrumpir y Mónica tenía una sonrisa de oreja a ojera, sin duda con esto molestara mucho a Alex.

Escuche que Isabel necesitaba unos documentos y que Alex la ayudaría a buscarlos, las vi dirigirse hacia la habitación de Isabel que es  donde estaban los papeles que buscaba y mientras Mónica se acercó a mí.

–Hola, guapa– Me saludo con un beso en la mejilla y se sentó a mi lado.

“Hola, Mo” Se me quedaba viendo no con muy buenas intenciones.

–¿Y cómo les fue en Valle?–

Ya sabía yo “Eh… bien”

–Yo creo que más que bien ¿No?– Me pregunto con una sonrisa en su rostro.

“No voy a decirte nada, Mo” Ni loca.

–Vamos Sam, no seas mala, no ves que necesito material nuevo para molestar a Alex–

“Mucho menos, con esas intenciones”

–No voy a hacerte cambiar de opinión ¿verdad?–  Yo solo negué con la cabeza –Bueno entonces dame un par de autógrafos ¿Sí?–

“Pero ya te di uno” No me importa darle más pero quiero saber para que los quiere.

–Bueno ese era para mí, estos son para unas primas y un par de amigas, mis hermanos que te admiran…– Pero si no quiere uno más, quiere muchos más, creo que se reflejó en mi cara el asombro por que inmediatamente me dijo –Soy de familia numerosa– Solo pude sonreír.

“Ok, te los daré pero con una condición” No sería tan sencillo y hay que aprovechar el momento.

–Lo que quieras–

Me senté para quedar frente a ella y la mire directo a los ojos “Quiero que dejes de molestar a Alex”

–¿Pero por qué?–

“Porque no me gusta” Es mi Alex, el molestarla es solo mi derecho.

–Pero si no lo hago con malas intenciones, es muy chistoso verla cuando se enoja y pone una cara muy linda ¿No te parece?–

“Es cierto, pero aun así no me gusta verla molesta, si prometes no volver a hacerlo te doy todos los autógrafos que quieras”

–Mmmm, ¿Todos los que yo quiera?–

“Si, todos en español o francés”

–Está bien, prometo no molestar más a Alex–

“Ok, ¿Y dónde quieres el primer autógrafo?”

–Uy tentador Sam muy tentador– Y me dio una sonrisa lasciva.

“Este… yo no me refería a…”

–Solo bromeaba guapa– Tomo su bolso y comenzó a buscar dentro –Lo bueno que venía preparada– Al decir esto saco un paquete de fotografías, todas de mí, algunas de estudio otras en exteriores.

“Vaya, ¿Pero cómo sabias que llegaba hoy?”

–No lo sabía, pero mujer prevenida vale por dos y las compre desde que llegaste a México y fuimos a cenar, así que las llevo conmigo siempre–

“Estabas muy segura que te los daría ¿Verdad?”

–Bueno, no tanto pero tenía que hacer mi lucha y tenía que hacerlo cuando Alex no me viera ya sabes cómo se pone, siempre me dice que no te moleste ¿Yo te molesto?–

“No, claro que no, realmente me agradas”

–Tal vez lleguemos a ser buenas amigas–

“Yo creo que si”

Comencé a firmar las fotografías, creo que mi imagen en traje de baño es un buen regalo navideño Mo dice que se las dará a sus hermano para esas fechas e Isabel hizo algo parecido al regalarle un poster a Alex ¿Quién lo diría? Tome una de las fotos era una donde llevaba un vestido de noche, en color plata de una campaña de un prestigiado perfume, estoy rodeada de obras de arte en uno de los pasillos en el Louvre, aun me sorprendo de que la chica que está en todas esas fotografías sobre la mesa sea yo.

“Y esta ¿Para quién es?”

–Ah, esta para la tía Susi, ella siempre que ve algún comercial o una imagen tuya en alguna revista dice ‘Esta chica es muy linda’ Sé que le gustara mucho… aun no  puedo creerlo–

“¿Qué cosa?”

–Tu, no puedo creer que este así sentada a tu lado platicando, aun no me cae el 20, además yo creí que eras diferente–

“¿Cómo creías que era?”

–Presumida, arrogante, una chocosa que no le hablaba a nadie, eso es lo que dicen en los medios y alguien muy hermético, pero eres todo lo contrario, eres muy amable y para nada presumida, muy linda persona. Alex es una suertudota mira que a verte conocido por el Internet y que llegaran a enamorarse, sí que es suerte–

“Pues yo lo llamo destino” Y la primera descripción creo que es más bien de Natasha de quien habla, aunque por supuesto que no se lo voy a mencionar.

–Qué lindo–

“Sentía celos de ti” Le solté sin más, creo que Mo debe saberlo.

–¡¿Queeé?! ¿Sentías celos de mí?– Me dijo muy sorprendida.

“Así como lo oyes”

–No me lo creo–

“Es cierto me moría de celos cuando me entere que Alex tendría una cita contigo”

–¿Pero cómo? ¿Tú Samantha DuPont, celosa de mi…? Una simple mortal–

“Jajaja ¿Pero qué dices? Y por supuesto que lo estaría eres muy linda”

–Gracias, pero es verdad, tu eres una diosa de las pasarelas y yo una chica común y corriente–

“Pues yo la diosa de las pasarelas según tú, quería venir a patearte el trasero cuando Alex me dijo que te quedarías un par de semanas a vivir aquí en el departamento”

–Jajaja vaya esto sí que sube mi ego hasta el cielo, ¿Yo ser la causante de tus celos? Wow, y bueno Alex es guapa y no te voy a mentir que me gusto cuando la vi…– Le lance una mirada asesina que creo que comprendió –Pero no te preocupes yo solo tengo ojos para mi cosita hermosa–

“Más te vale y por cierto ¿Cómo van las cosas con Erika?”

–Excelentes, ya es mi novia– Me pregunto si me veré así cuando hablo de Alex con ese brillo en los ojos y esa sonrisa, yo creo que sí.

“Felicidades”

–Gracias, es tan lindo estar enamorada–

“Si muy lindo...” Ambas soltamos un suspiro y nos quedamos en silencio un poco, fue bueno platicar de esto y para mí era necesario y como ahora todo está más que claro, de nuevo mi atención fue a las fotos “ ¿Esta es para tu mamá verdad?” Miro la foto y asintió.

–Y que diga; ‘Para la mejor mamá del mundo, de parte de la mejor amiga, de la mejor hija del mundo’– Mo y sus ocurrencias estaba a punto de poner lo que me decía cuando…

–¡¿Pero qué haces?!– El grito de Alex no solo hizo saltar a Mónica del sillón, sino a mí también. Mi novia está molesta.

–Yo solo le pedí un autógrafo– Se disculpó Mónica.

–¡¿Uno?!– Su furia se incrementó cuando vio el montón de fotos que había sobre la mesa.

“Amor no pasa nada…” Le dije y de inmediato vi como sus facciones se relajaban cuando me miro “…yo le dije que no había problema”

–Pero Amor ¿Qué no ves lo que esa mujer está haciendo?–

–Yo no hago nada– Creo que mi novia es demasiado voluble al ver a Mo su enojo regreso.

–Estas molestando a Sam… Además ¿De dónde salieron las fotos?–

–Yo…– Creo que Mónica está en problemas.

“Yo se las di a Mónica” Como se me ocurrió decir eso soy malísima mintiendo, solo espero que no se dé cuenta sino la que estará en problemas seré yo. Alex se me quedo viendo, oh, oh.

–Ya es tarde tenemos que irnos–  Dios, gracias por la intervención de Isabel y salvarme. Mónica como pudo tomo las fotos y las metió en su bolso, aun me faltaron algunas por firmar y estoy segura que aprovechara alguna otra ocasión cuando mi Alex no esté cerca para que lo haga.

–Mañana te mando un mensaje para ver donde nos vemos– Escuche que le decía Mo a Alex antes de salir prácticamente corriendo por la puerta y a Isabel tras de ella, yo creí que ya se había marchado cuando de repente abrió de nuevo la puerta y… ya Alex me había dicho que a Isabel le gustaba poner sobrenombres a las personas, en una ocasión ya me había dicho uno y no me entere nunca porque me lo dijo, pero esta vez sí lo entendí y se la razón por lo que me lo dijo y me molesto más bien me moleste con Alex, esto es algo entre ella y yo nadie tiene porque enterarse. Pero por supuesto que mi molestia con mi adorada novia solo duro un breve momento.

De verdad Isa y Danni son muy parecidas y se cómo es de insistente y no te dejara de molestar hasta que le digas lo que quiere, pero dudo mucho que le insistiera mucho, más bien creo que mi novia tenía ganas de enseñarle ‘las marcas de propiedad’ así es como llama mi Corazoncito a las mordidas que le hice y es que es verdad ella es solo mía y de nadie más, pero  ¿Por qué tenía que compararme Isabel con un vampiro? Bueno, aunque si lo pienso bien no me perece mala idea, me gustaría pasar la eternidad  junto a mi Alex, si estuvo muy bien la comparación menos mal que no lo hizo con una sanguijuela. Nos besamos nos dijimos que nos amamos como tantas veces lo hemos hecho y aun flotaba cuando…

–Entonces ¿Por qué me mientes?– Oh rayos.

“¿Yo?” Ahora sí que estoy en problemas.

–Obvio tú, Mónica fue la que trajo las fotos– Mi intención era correr y sería un buen juego de persecución, pero Alex se imaginó mis intenciones porque me sujeto muy fuerte y no me quedo más remedio que afrontar las consecuencias por mi pequeñísima mentira –Cada vez que mientes te muerdes el labio–

“No lo sabía y es que no quería que te enojaras más con ella, es muy agradable y solo me pidió unos cuantos autógrafos para su familia y para sus amigas” Alex seguía seria y para contentarla más rápido le di un besito.

–Amor es que no quiero que te esté molestando– Ay mi Corazón, que linda.

“Pero no me molesto para nada, Mónica es muy agradable”

–¿Qué paso con lo Mónica Lewinsky?–

“Eso era cuando creía que ella estaba detrás de ti”

–¿Pero ya te diste cuenta de que no?–

“Así es, ella me dijo que está muy enamorada de Erika y que si se me acerca o me dice cosas es solo para molestarte. Haces una cara que es realmente muy sexy cuando te enojas”

–¿Te gusta que me enoje?–

“Solo me gusta la cara que pones…” Le di un beso más y recordé que teníamos un asunto pendiente “…Aun me duelen las piernas”

–Yo tengo un remedio para eso– Se acercó más a mí me tomo por el trasero me levanto y me hizo rodear sus caderas con mis piernas, me encanta hacer esto, camino hacia su cuarto, pero de repente se fue al de Isabel.

“Amor pensé que me ibas a enseñar tu cama” Yo quiero ir a su cama y es que desde que llegue no he conocido su habitación más que desde la puerta.

–Y lo hare Corazón, es solo que Isabel tiene muchas cosas curiosas en el cajón de su buró– Me dijo y me dejo sobre la cama de Isabel.

“¿De verdad?”

–Sí, un día estaba buscando una pluma y encontré un montón de cosas interesantes– Se acercó al buro abrió uno de los cajones.

“¿Y está bien que veamos?”

–No creo que se dé cuenta que le falta algo–  Comenzó a buscar algo pero al parecer no lo encontraba y me comenzó a pasar las cosas que había dentro del cajón condones de todos los colores y marcas, lubricantes, mas condones, unos anillos de una marca de condones, mas condones ¿Pero que hace Isabel con tanto condón? Bueno si sé, pero por Dios son demasiados. Alex continuo sacando más cosas vaya, vaya unas esposas ¿Quien lo diría? Una mascada, mas condones si es posible y unas cosas extrañas que no sé qué son y que no quiero averiguarlo.

–Aquí esta– Me dijo victoriosa al enseñarme un frasco.

“¿Qué es?” Con todo lo que Isabel tiene en su cajón el contenido de ese frasco me da un poco de miedo.

–‘Aceite para masajes comestible’, no sabía que era comestible, esto va a ser muy interesante– Y vaya que si va a hacer interesante, de inmediato volvió a meter en el cajón todo lo que me paso, se arrojó sobre mí y se apodero de mis labios –Ahora si Corazón te voy a comer toda– No creas que yo me quedare atrás mi vida.



Aún estoy en la cama después de ese delicioso masaje que me dio Alex, realmente este es el segundo. Y después de que yo también le diera el suyo hicimos el amor, creo que le gustó mucho ese aceite y es que de verdad me quería comer. Esta vez fue ella la que me dejo algunas marcas “Maravilloso, simplemente maravilloso” Me estire un poco, estoy cansada y no es de menos, el viaje, y tanta actividad física, pero antes de ir a la cama a… dormir, debemos comer. Por eso mi Alex no está conmigo fue a pedir una pizza, tengo mucha hambre,  creo que ya es hora de levantarme y ponerme algo de ropa, aunque no creo que a mi queridísima novia le moleste el hecho de que ande desnuda por el departamento.

Ya estaba a punto de bajar de la cama cuando escuche sonar mi celular y por el tono ya sabía quién era. Me levante y lo saque del bolsillo de mis jeans que aún estaban en el suelo, me metí de nuevo a la cama y me cubrí con las sabanas, sé que no puede verme pero bueno…

“Bonjour Danni”

“Aaaaaaaahhhhhhhh, Samiiiiiiii” Grito mi amiga como saludo.

“Por Dios casi me dejas sorda, ¿Qué te pasa?” Pero yo ya sabía la respuesta.

“Sam, fue como te lo imaginaste vamos dime, dime, recuerda el manual de las mejores amigas”

“Ami solo te voy a decir una cosa…” Cerré mis ojos y solté un suspiro “… fue mucho mejor, maravilloso, indescriptible, fantástico, mágico…”

“Y solo me ibas a decir una cosa ¿Eh?” Me interrumpió.

“Puedo decirte miles y ninguna describe exactamente lo que sentí, lo que sentimos, extraordinario todo fue extraordinario”

“Me estas contando todo esto porque seguramente estas desnuda en su cama disfrutando del relajamiento postcoital ¿Verdad?”

“Danni casi eres única”

“Ya te dije soy única y estoy en lo cierto ni si quiera lo niegas, la Sam de siempre ya me hubiera dicho ‘Danielle por Dios’ y después me hubieras dicho que no hiciera esos comentarios”

“No lo niego, pero no estoy en su cama estoy en la de Isabel”

“¡SAMANTHA!” Me encantaría ver su cara sé que esto no se lo esperaba.

“Jajaja no empieces con tus locas fantasías de tríos y cosas así Danni”

“Yo no dije nada”

“Pero lo pensaste no lo niegues”

“Bueno si, pero que iba a pensar si me dices que estas en la cama de otra y ¿Por qué estás ahí?”

“Porque… bueno, no hubo tiempo de llegar a la suya”

“Son un par de traviesas, y bueno ya después de comprobar que ya por fin déjate de ser tan pura, ami ¿Cómo estás?” Me pregunto mi ami.

“Feliz, muy feliz”

“Eso se nota en tu voz y me alegro por ti”

“Gracias y ami ¿Qué tal tus vacaciones?”

“Geniales, simplemente geniales”

“Me lo imagino ya que por allá son las tres de la mañana”

“Jejeje ¿Qué te puedo decir? Hay que disfrutar cada momento, oye y ¿Qué has hecho por allá? Aparte de estar en la cama por supuesto”

“Fuimos a un lugar que se llama Valle de Bravo, es hermosísimo Alex tiene una cabaña, cuando vengas vamos a regresar y te va a encantar Danni”

“Claro que me gustaría ir y hablando de eso tal vez llegue una semana antes, no es seguro, pero te lo digo para que vayas preparando a tu ruquis”

“Eres bienvenida cuando quieras y no creo que Alex ponga alguna objeción a que te quedes con nosotras aquí en el departamento”

“¡Estás loca!... yo no me voy a quedar ahí con ustedes dos y sus hormonas alborotadas, escuchándolas todas las noches, me van a causar traumas”

“Danielle”

“¿Qué? Además me imagino que tendría que quedarme en la habitación donde estas ahora ¿No?”

“Si” Ya se para dónde va esto.

“Pues mucho menos, no podría ni dormir pensando en todas las cosas que habrán hecho en esa cama y no insistas me voy a quedar en un hotel”

“Como quieras”

“Mejor para ti ¿Verdad?”

“Pues si”

“¿Que te ha hecho esa mujer?”

“Amarme y mucho”

“Estas irreconocible y me agrada”

“El amor hace maravillas ami”

“Lo veo, bueno lo escucho ya lo veré en algunas semanas, ya te dejo Sam para que sigas disfrutando de tu ruquis, además la fiesta sigue sin mí y eso no debe ser así”

“Nos vemos pronto Danni, cuídate”

“Tú también Sam, te mandaría un abrazo pero estas desnuda iuk”

“Adiós Danielle”

“Adiós y sigue cogiendo jajaja”

“¡¡DANIELLE POR DIOS!!”

Le grite pero ya me había colgado, “Ay Danni, ¿Qué  voy a hacer contigo? Y más cuando estés aquí” Solo me queda resignarme a que mi amiga se porte bien cuando llegue pero sé que eso no pasara, me levante, recogí mi ropa y la de Alex, abrí el closet, saque  mi pijama y me vestí, espero que para mañana ya estén  mis cosas en la habitación de mi Alex, escuche el timbre, me dirigía al baño pero escuche de nuevo tocaban y me fui hacia la cocina.

“Alex ya llego la pizza” Me asome por la barra “¿Amor?... Qué raro no está”  Tome mi bolso y fui a abrir, recogí el pedido y pague. Y al dar la vuelta me di cuenta donde estaba mi Alex, en el sofá profundamente dormida. Deje la pizza en la barra y regrese a donde estaba mi Corazoncito, podría pasarme la noche entera contemplándola pero tenemos que comer así que la desperté como en los cuentos con un dulce y cálido beso en los labios y funciono muy bien.

Terminamos de cenar y nos fuimos de nuevo a la cama, después de casi una semana por fin conocería la habitación de mi novia, pase una noche maravillosa envuelta en sus brazos, mi primera noche en su cama, nuestra cama y fue para dormir, caímos rendidas y es que el día fue agotador bueno si lo pienso bien la tarde completa fue agotadora y es que pasamos amándonos.

–Buenos días, dormilona– Escuche la dulce voz de mi Alex.

Abrí mis ojos y vi a mi hermosa novia junto a mi estaba recostada sobre su costado con la cabeza sobre su brazo “L`amour bonjour” Me acerque y le di un besito.

–Me encanta que me hables en francés–

“Lo sé” Me acerque de nuevo y la volví a besar, tome un mechon de su cabello y me di cuenta de que estaba mojado “¿Ya te duchaste?”

–Aja–

“Y ¿Por qué no me esperaste?” Le dije haciendo un puchero.

–Porque te ves muy linda dormida y no quise despertarte– Se acercó y me dio un beso –Bueno a levantarse que ya es tarde, ¿Qué te parece que vayamos a Coyoacán a ‘desayunar’?–

“Me parece muy bien” Me levante e iba a la habitación de Isabel a buscar ropa.

–Amor– Me detuve y me gire a verla –Ya pase tus cosas, ahora están en el closet– Me dijo con una hermosa sonrisa.

Yo le sonreí, tome lo que necesitaba y me fui a la ducha, treinta minutos después ya estábamos de camino, fuimos al mercado a comer porque ya eran casi las dos de la tarde, vaya que si dormimos.

“Amor, esto no parece una empanada” Le hice ver a Alex cuando me dieron mi orden de quecas.

–¿No?–

“Por lo menos a las que hacia mi mamá no, estas se parecen más a una sincronizada”

–Pero están buenas ¿No?–

“Mmmm… muy ricas” Estaban deliciosas muchísimo.

Terminamos de comer y fuimos a dar un paseo de nuevo por el lugar, me sigo sorprendiendo, no parece que Coyoacán sea parte de la ciudad, comimos unos esquites los cuales también estaban riquísimos y después de caminar un rato más regresamos a casa. Dormimos un rato más y es que nos esperaba una larga noche con Mónica y sus amigas, tomamos una excitante ducha en la tina de baño y nos comenzamos a arreglar.

Alex me esperaba en la sala, solo me faltaba ponerme la chaqueta y tomar mi bolso.

“Estoy lista Amor” Camine hacia ella, la mire a los ojos y la note un poco rara “Alex, ya podemos irnos” Seguía sin decir nada y tenía una sonrisa boba en su cara “Alex ya…” De repente la vi desplomarse “Amor no estés jugando se nos hace tarde, Alex no es gracioso ya párate, ¡Alex! ¿Alex?” Me acerque a ella y fue cuando me di cuenta de que no estaba jugando corrí a su lado y la tome entre mis brazos “Alex por Dios ¿Qué tienes? Amor reacciona, ¿Qué te pasa? Alex mi vida” La sacudí y es que no sabía que hacer no se los números de emergencia y solo conozco a Isabel y a Mónica y no se sus números “Dios mío ALEX, despierta por favor” ¿Qué hago, que hago? Y solo se me ocurrió una cosa “Por favor que funcione” Y le di una bofetada lo más fuerte que pude.

–Auch– La escuche quejarse y sentí que mi alma regresaba a mi cuerpo, me sentía morir.

“¡¿Estas bien?!”

–Creo que si… ¿Qué paso?–

“Te desmayaste, pensé que estabas jugando pero al ver que no respondías yo…” Y ya no pude continuar, el llanto me lo impidió.

–Calma Sam estoy bien– Me abrazo y me sujete muy fuerte a ella.

“Yo me asusté mucho Alex, no sabía qué hacer” No podía dejar de llorar.

–Calma Sam, fue solo que… no comí suficiente y cuando no como bien pues me desmayo– Mis lágrimas corrían por mis mejillas y ella las limpio con su mano –Calma Corazón, de verdad todo está bien– Me abrace a ella y me moleste con Alex por no comer como se debe, pero es que de verdad me asuste muchísimo.

A pesar  de que yo me negaba a ir a la cita con Mo en el bar,  Alex me aseguro de que estaba bien y me convenció de ir, yo no estaba muy segura preferiría quedarnos en casa y que descansara pero ya estamos en camino. La ciudad de noche es tan increíble como de día, Alex me dio algunas indicaciones de que calles tomar para llegar al departamento y cuando llegamos al lugar elegido mi primera impresión: ¡Wow! Con una fachada de luz fluorescente azul y música en todo su estruendo, el lugar invitaba a cualquier transeúnte a pasar, definitivamente el sinónimo de este lugar tan excéntrico es fiesta.

Entramos al lugar y nos encontramos con Mo, Erika y sus amigas Jeni, Yael y Vicky estas últimas eran pareja y según nos contaron tenían una bebé, charlamos un rato, me enoje con Mónica por querer molestar a Alex y le recordé nuestro acuerdo, le explique a mi novia de que era el trato que hice con Mo, uno donde le firmaba todo lo que quisiera si la dejaba de molestar, a mi Corazoncito le gusto que lo hiciera y me agradeció con un beso ligeramente intenso.

–Ya estuvo bueno de cursilerías… mesero ¡Orgasmos para todas!– Todas reímos con el comentario de Mo.

Alex pidió la bebida que yo quería, pero tenía la duda de que era la bebida que pidió Mónica así que le pregunte a mi novia “Amor, ¿Qué es un orgasmo?”

Una sonrisa se dibujó en su rostro, se acercó a mí y me susurro –Si todavía no te queda claro Corazón al rato te lo demuestro–

“¡Alex!” La reprendí, pero sabía que estaba jugando.

–Es una bebida que lleva baileys o licor de crema irlandesa, kahlúa, amaretto y vodka, mi vida– Le sonreí y le di un besito.

Mientras disfrutábamos de las bebidas admire el lugar tiene un buen ambiente y se contagia y se ve que todos se la pasan bien. El lugar es amplio y tiene de todo: billar, terraza para fumadores, tragos y música en vivo, de la más moderna a lo más tradicional hay mucha gente bailando y me encantaría hacerlo pero creo que Alex ya no está en condiciones para mantenerse en pie, después de todo Mo logro su cometido y tal vez ya no la molesto pero me la paso de copas. En el transcurso de la noche di algunos autógrafos y me tome algunas fotografías realmente me sorprendió en estos días que he estado en México son contadas las persona que me han reconocido y voy a admitirlo mi ego sufrió un pequeño daño. La noche siguió entre risas y ocurrencias muy graciosas de Mónica, entre las demostraciones amorosa que para mi gusto eran demasiado exageradas por parte de Erika y es que esa forma de besar no lo encuentro normal.

Yael y Vicky eran muy agradables me preguntaron que como era mi vida de modelo yo les dije que muy normal, que estudiaba, iba al cine o inclusive a lugares como en el que estábamos ahora, que trataba de llevar una vida común con la diferencia de que trabajaba como modelo. También me preguntaron cómo conocí a Alex, se sorprendieron que nos hayamos enamorado por medio de los mails, pero estuvieron de acuerdo cuando les dije que el amor es muy raro y complejo y le llega de maneras distinta para todos. La que no me agrado fue Jeni la amiga de Erika, me hablaba siempre de manera muy despectiva como si yo no le agradara y no es que espero agradarle a todos pero ella no lo disimulaba para nada y otra cosa que no me agrado de ella la forma en que veía a Alex, más de una ocasión me tuve que controlar para no saltar sobre la mesa y desgreñarla por aventarle esas miradas tan sugestivas a mi novia, pero lo que me tranquilizo es que MI Alex ni siquiera la volteo a ver. No note si ella se dio cuenta el como la miraba Jeni, además después de lo que platicamos en Valle yo confió plenamente en el amor de mi novia.

Era muy tarde cuando decidimos irnos así que pedimos la cuenta, pero el mesero que nos atendió nos dijo que ya estaba liquidada.

–¿Pero cómo que está licuada?– No pude evitar reírme y es que mi Alex ya no hablaba muy coherente que digamos.

“Creo que dice ¿Quién la pago?” La tuve que sostener porque ya no podía mantenerse en pie.

–Pero eso dije Amor–

“Si yo lo sé, te amo” Le di un beso.

Dijo el mesero

“No hay problema, ahora vuelvo Amor” Ayude a Alex a sentarse y fui a donde me indicaba el mesero. Mi ego regreso a su nivel, bueno que el gerente del lugar te reconozca y condone la cuenta que me imagino no era poco, la restableció en su lugar, me tome unas cuantas fotos y le di unos cuantos autógrafos a él y a todos los que me lo pidieron, salimos del lugar nos despedimos de Mo y compañía y nos dirigimos de regreso a casa.

Ya estaba por amanecer y me preocupaba que hubiera mucho tráfico, pero fue una grata sorpresa de que no fuera así ya que tuve que manejar de regreso porque mi novia no estaba en condiciones de hacerlo. En más de una ocasión tuve que despertarla para que me dijera que calles debía de tomar, soy muy observadora y cuando íbamos no se me hizo muy complicado, pero ahora de regreso no recordaba muy bien por dónde.

Le dije que ya no se durmiera que tenía que darme indicaciones así que encendió la radio y comenzó a cantar. Ver a Alex en ese estado es muy gracioso, cuando está nerviosa no le entiendo muy bien lo que dice pero ahora está peor y lo gracioso del asunto es que ella cree que si lo dice bien. Me concentraba en la avenida, poniendo atención en los semáforos y respetando todos los señalamientos no quería que nos detuvieran, porque creo que mi permiso no sirve en esta ciudad.

–Cuando lleguemos a casa te voy a arrancar la ropa y te voy a poner ese aceite y te voy a hacer el amor hasta decir basta–

Claro yo concentrada en la avenida poniendo atención y no contaba con que mi novia me distrajera diciéndome tal cosa que me vi obligada a frenar de repente “No me digas esas cosas cuando manejo”

–Es que tú con esa ropa te ves tan…–

“¡Alex!”

–Nunca me dejas terminar, te ves hermosa–

“Y tu…” Estaba por decirle que se veía encantadoramente sexi pero creo que me estaba pasando de calle“… ¿A la derecha?”

–No, es a la izquierda, ya casi llegamos–

“Si, creo que ya me ubiqué” Y que bueno que lo hice porque Alex sé quedo dormida, cuando despertó ya habíamos llegado, me baje le abrí la puerta y la ayude a bajar aún no estaba en condiciones para poder caminar sola así que la sujete fuerte para ayudarla, llegamos al departamento y la lleve a la habitación, la deje en la cama y fui por su pijama.

“Alex ayúdame un poco, tengo que quitarte la ropa” Y es que no podía ni sostenerse.

–No me pidas permiso, ¡Arráncala!– Solo pude reír mi Alex no podía ni moverse y tenía otras intenciones pero es más que obvio no estaba en condiciones para llevarlas a cabo.

“Eres…” Estaba a punto de decir que una insaciable pero me interrumpió.

–Soy tuya– Me acerqué y le di un beso que creo ni siquiera sintió, ya estaba más dormida que despierta.

Fue un poco complicado y después de mucho esfuerzo logre ponerle la pijama, me ayudo el practicar con Danni, la ayude a acostarse y ahora era mi turno de cambiarme, pero recordé algo.

“Ahora regreso”

Fui a ponerle llave a la puerta, a apagar las luces de la sala y de ahí a lavarme la cara, estaba cansada fue una noche muy larga, regrese a la habitación y como lo sospeche Alex estaba profundamente dormida, me puse la pijama cerré las cortinas y las persianas, porque era más que obvio que nos levantaríamos muy tarde y ya me disponía a acostarme cuando escuche a Alex hablar.

–Eres mía Sami, solo mía– La vi tomar una almohada y abrazarla, me acoste junto a ella apague la luz y le quite la almohada que sujetaba para poder acurrucarme en sus brazos –Mía– Dijo entre sueños y me sujeto muy fuerte.

“Si, Amor solo tuya por siempre” Cerré mis ojos y me quede dormida.
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Mensaje por LyA el Vie Ene 16, 2015 11:32 pm
Alex



Jueves y es que la semana se me ha ido volando, la mejor semana de mi vida. Si no fuera por el compromiso de mañana nos quedábamos hasta el lunes, así que ahora estoy empacando.

“¿Estas bien?”

–¿De verdad quieres ir?–

“No, si eso te va a molestar” Me gusta que en este poco tiempo Sam ya sabe de qué animo estoy o que es lo que pienso.

–Es que Mónica se pone loca cuando estás ahí y aparte va a llevar a más como ella–

“¡Alex! ¿En qué quedamos ayer?”

–No Amor, no es que no confié en ti, lo que pasa es que no confió en ellas– La tome de la cintura y la acerque a mí –Es que a una la puedo controlar pero a no sé cuántas amigas invite Mónica y tenga que mantener lejos, creo que si va a ser complicado– Y pegue mi frente con la suya.

“Calma Amor, yo también me se defender”

–Está bien, pero si a la mera hora te arrepientes nos quedamos en el departamento–

“¿Ah sí?”

–Mi cama es muy cómoda–

“Eso lo probaremos al rato” Y me beso “Amor ¿Por qué si lo del bar es mañana nos vamos hoy?”

–Uno es por el tráfico, los viernes es terrible, dos quiero ir a comprar juguetes–

“¿Juguetes?”

–Y disfraces–

“¿También?”

–También, aunque me encanta verte sin nada puesto–

“Y a mí cuando nos bañamos” Y me dio un beso “¿Podemos usar la tina de tu departamento?”

–La tina, la cocina, la sala, las recamaras, el comedor, es más si quieres hasta la azotea–

“Me agrada la idea, pero eso de la azotea, bueno es que yo…”

–Sam– Y le di un beso –Era un decir, donde tú quieras Amor y donde no, pues no y ya– Le volví a dar otro beso.

Terminamos de arreglar las cosas, de alguna forma el dejar la cabaña se sentía raro y es que por primera vez no venía para refugiarme o para escaparme, vine para compartir mi lugar especial con la mujer que más amo. Sam estaba arreglando sus cosas en su bolsa de la moto –¿Lista?–

“Si, solo me falta un patito”

–Que simpática eres Corazón– Le dije fingiendo molestia.

Me dio un beso, se puso su chamarra y su casco y subió a la moto “Amor ¿Cuándo venga Danni podemos venir unos días?”

–Claro Amor aún hay lugares que nos faltaron por ver y creo que a Danni le gustara conocer el pueblo–

“Me parece muy bien”

–Pues agárrate fuerte Sam–

Y así dejamos Valle de Bravo, el lugar que dejo de ser mi refugio para convertirse en mi hogar, en nuestro hogar.

Entrar a la ciudad a las 3 de la tarde en un jueves puede ser tan terrible pero no tanto como hacerlo un viernes. Tardamos hora y media más las dos horas de camino de la carretera, pero por fin llegamos al departamento.

–Hogar dulce hogar– Le dije a Sam mientras le abría la puerta.

“Por fin”

–Creí que te gustaba la moto–

“Si pero puede ser cansado, me duelen las piernas” Me dijo mientras se acostaba en el sillón.

Cerré la puerta y me quite la chamarra, me senté en el mismo sillón y puse sus pies en mis piernas para empezar a darle un masaje, así que le quite las botas, los calcetines y empecé masajear sus pies –¿Todo bien?– Y es que mi Sam había cerrado sus ojos y solo sonreía.

“Estupendo, pero me duele más arriba”

Así que tome uno de sus tobillos –¿Ahí?–

“Aún más arriba” Me moví un poco más hasta poner sus muslos sobre mis piernas.

–¿Aquí?–

“Por ahorita”

–¿Qué voy a hacer contigo Sam?–

“Todo lo que quieras”

–¿Es un trato?– Y Sam se levantó y se puso a horcajadas sobre mí.

“Ya lo creo” Y me beso, sus brazos rodearon mi cuello.

–¿No te dolían las piernas?– Le dije mientras las sobaba.

“Me gusta estar así”

–A mí me gusta que estés así– Lentamente desabotone los botones de la blusa de Sam y ella hizo lo mismo hasta que las dos quedamos en sostén, nos estábamos besando y yo estaba por quitarle el sostén… cuando.

–¡¿Qué no usan jamás la habitación?! ¿Por qué siempre en la sala?– Una vez más era mi amiga que estaba parada en la entrada.

–¿Qué haces aquí?– Le pregunte mientras abrazaba a mi novia para cubrirla un poco.

–¿Qué paso?– Pregunto Mónica que estaba detrás de Isabel –¡Oh por Dios!–

–¡Salgan un momento, por favor!–

“¿Por qué siempre nos pasa esto cuando estamos en el departamento?”

–No Sam, es siempre que estamos en este sillón y porque mi amiga tienes llaves y se las voy a quitar, que tal si un día entra mientras tú y yo...–

“Alex” Me dijo Sam que estaba más roja que un tomate.

–Mientras tú y yo estamos con el postre, Amor nunca me dejas terminar– Y le di un beso –Anda ponte la blusa que Mónica puso cara de lobo hambriento cuando te vio–

“Estas loca Amor, pero ni creas que esto se queda así, tu y yo vamos a hacer el amor en ese sillón cueste lo que cueste”

–Ya lo creo Amor–

Después de ponernos la blusa y acomodarnos la ropa, le abrí la puerta a mis muy inoportunas amigas –¡Pasen!–

–Alex, yo no sabía que ya habían vuelto– Me dijo Isabel en tono de disculpa.

–Acabamos de llegar– Le conteste a mi amiga mientras cruzaba los brazos.

–Pues se nota que no pierden el tiempo– Me dijo ahora Mónica con una sonrisa muy picara.

–Si bueno, ¿Qué hacen aquí?–

–Necesito unos papeles que están guardados en mi cuarto–

–Te acompaño, y tú te portas bien– Le dije a Mónica –Nada de molestar a Sam–

–Amiga que desconfianza– Y Mónica puso cara de angelito.

–Pórtate bien ya te dije, nada de atosigarla con preguntas sobre Nat–

–Ya veremos– Dijo Mo en un susurro que apenas y pude escuchar.

–¿Qué?–

–Que sí, anda apúrense que no tenemos mucho tiempo–

Y me dirigí con Isabel a su cuarto para ayudarle con los papeles.

–De verdad monstruo, yo no sabía que estaban aquí–

–Calma, no pasó nada–

–Solo que creo que si sería buena idea que usaran la habitación–

–Yo creo que sería buena idea que me dieras las llaves– Le dije extendiendo la mano.

–Hagamos algo, yo me las quedo y solo las uso en caso de emergencia–

–Está bien es un trato– Y me acorde como cierro los tratos con Sam, si ella estuviera aquí ya le hubiera dado un beso.

–¿De qué te ríes?– Me pregunto mi amiga.

–De nada, solo de algo que recordé–

–Si ya lo creo, bueno ¿Así que tú y Sam…?–

–¿Qué?– Le dije ignorándola y me dirigí al closet para bajar la caja donde Isabel guarda sus papeles.

–Hazte wey Alejandrita, si se te nota en la cara que tú y Sam se la pasaron…–

–¡Isabel! Shhh– Y es que el tono de mi amiga era muy alto.

–A ver, ya estamos grandecitas y nunca hemos dejado de hablar de estos temas, yo te cuento todo lo de Enrique–

–Eso mi estimada amiga es algo que yo nunca te pregunto, tu solita me lo cuentas sin necesidad de preguntar, eres como el hilo de media, solo te digo: Hola y tú te sigues–

–Eso no es cierto–

–Que si–

–Que no–

–Que si–

–¿Ya te acostaste con Sam?–

–Que si– ¡Diablos! Otra vez lo hizo.

–Te lo dije, se te nota en la cara– Me dijo mi amiga mientras se sentaba en la cama y yo ponía la caja en el piso –¿Y qué tal?–

No tenía escapatoria y es que mi amiga tenía razón siempre hemos hablado de todo –Sam es algo…–

–¿La trataste bien? Recuerda que la primera vez no es como te lo imaginas, siempre puede que algo salga mal o no sea lo que esperabas–

–Pues este no fue el caso… eso creo– Le dije a mi amiga mientras me senté a su lado.

–¿Entonces?–

–Sam es perversa– Lo dije rápido.

–Vaya– Me dijo mi amiga algo impresionada –Específicamente ¿De qué hablamos?–

–A Sam le gusta tener el control–

–Eso no es ser perverso–

–Le gusta morderme– Y sentí como me sonrojaba.

–Eso tampoco es perverso–

–Le gusta… ¿Dominarme?–

Y mi amiga soltó la carcajada –Pues felicidades, siempre fue tu fantasía–

–Si la verdad fue algo sorprendente, pero me gusto, mi niña parece tan frágil y resulta que es todo lo contrario– Le dije a mi amiga con una gran sonrisa.

–¿Usaste mi regalo?–

–Vaya que si lo usamos–

–Ok suficiente, no necesito saber más– Y mi amiga se puso a buscar en la caja –¿Y todo bien?–

–Todo excelente–

Y levanto la mirada y me sonrió –Me gusta verte feliz–

–Es por culpa de Sam–

–Lo sé– Saco unas carpetas y unos folders hasta que encontró el papel que necesitaba –Yo sabía que aquí estaba–

–Muy bien amiga, ¿Vas a ir mañana?– Le dije mientras acomodábamos todo dentro de la caja de nuevo, para ponerla en su lugar.

–No amiga, mañana voy a comer con mi suegra– Y mi amiga hizo esa cara de asco.

–Lastima amiga son las obligaciones de esposa–

–Pues sí, ya te tocara algún día con esas obligaciones–

–Esperemos que si amiga– Yo casada con Sam y visitando a su tío, la verdad me agrada la idea, pero creo que Sam aún es muy joven para que se case conmigo.

–Ya verás que algún día te ayudare a preparar tu boda con Sam y ese día cantare frente a todos– Y una vez más mi amiga sabía lo que estaba pensando.

–Ya veremos amiga y eso de que cantes claro que si– Termine de poner la caja en su lugar –Cuando quiera que todos se vayan a sus casas, te pediré que aúlles, digo que cantes– Me dio un golpe en el brazo.

–¿Así que Sam te muerde? Quiero ver– Yo sabía que mi amiga insistiría hasta que le enseñara la marca de propiedad que Sam me regalo.

Así que desabotone mi blusa y le enseñe.

–¡Pero amiga, te ataco una sanguijuela!– Me dijo cuándo intento tocar la mordida que tenía en mi cuello.

–¡No le digas así a Sam!– Me aleje de ella antes de que me tocara.

–Pues es que Sam se cree vampiro–

–Pues a mí me gusta– Y mi amiga puso cara de… digamos que se le ocurrió algo y se le prendió el foco –Ni se te ocurra–

–¿Qué cosa?–

–Hacer lo que estás pensando–

–¿Yo?– Y se dio la vuelta para salir de la habitación, nos dirigimos a la sala donde estaba Sam y Mónica sentadas muy pero muy cerca.

–Y que diga; ‘Para la mejor mamá del mundo, de parte de la mejor amiga, de la mejor hija del mundo’– Escuche a Mónica.

–¡¿Pero qué haces?!– Le grite a Mónica que de inmediato pego un brinco y puso cara de terror cuando me vio.

–Yo solo le pedí un autógrafo–

–¡¿Uno?!– Y es que sobre la mesa había un montón como de 15 fotos de Sam autografiadas.

“Amor no pasa nada” Y todo el enojo que sentía se fue en cuanto vi la cara de mi dulce novia “Yo le dije que no había problema”

–Pero Amor ¿Qué no ves lo que esa mujer está haciendo?–

–Yo no hago nada– Y mi furia regreso.

–Estas molestando a Sam– Le conteste a Mo –Además ¿De dónde salieron las fotos?–

–Yo…–

“Yo se las di a Mónica” Obviamente mi novia me mentía, inconscientemente se mordió el labio y si algo había aprendido de Isabel era a detectar gestos cuando las personas mienten y al parecer mi amiga se dio cuenta.

–Ya es tarde tenemos que irnos– Interrumpió Isabel antes de que yo pudiera decir algo y camino a donde la puerta, Mónica recogió las fotos y alcanzo a mi amiga.

–Mañana te mando un mensaje para ver donde nos vemos– Y Mónica salió antes de que pudiera contestarle.

–Te portas mal, bueno se portan mal– Dijo mi amiga mientras cerraba la puerta pero de repente la abrió me guiño un ojo y volteo a donde estaba Sam –Te cuidas Sam ¡CULLEN!– Y cerró la puerta tan rápido que cuando llegue a ella y la abrí para reclamarle mis amigas ya estaban en el elevador.

–¡Maldición, me las van a pagar!–

“Alex” Y el tono de mi novia era de enojo, pensé en escapar, tomaría las escaleras y llegaría abajo, tal vez aun alcanzaría a mis amigas y después de ajustar cuentas les pediría que me llevaran a donde fuera “¡Alejandra!” ¡Diablos! Sam estaba enojada.

–¿Si Amor?– Voltee y puse mi mejor cara de inocencia.

“¿Qué le contaste a Isabel?”

–¿Yo?– ¡Diablos!.

“Si tú, no veo a otra Alejandra aquí” Me dijo en un tono muy pero muy serio.

–Yo no fui, fue ella, no sabes cómo es–

“Obvio sabe lo de las mordidas” Me dijo viéndome seriamente.

–Creo que sí, ¿Pero cómo sabes?– Trataba de escapar pero era inevitable.

“Porque leí crepúsculo y obviamente se quiénes son los Cullen” Me dijo mientras tomo asiento y cruzo los brazos.

–Yo…– Yo me sentí tan pequeña y como si estuviera frente a la directora de la escuela, aunque la directora no era tan sexy y guapa como mi Sam.

“¿Tu?”

–Yo…– Suspire y –Yo le enseñe mis marcas de propiedad–.

“¿Tus marcas de propiedad?”

–Las mordidas que me diste, las que dicen; ‘Esta ruquita es mía’– Y mi Sam sonrió, eso creo que era bueno.

Se levantó y camino a donde yo estaba, me tomo del cuello y me beso “Tú eres MI ruquita”

–Toda tuya– Y la bese aún más fuerte –Te amo Sam–

“Yo a ti”

–Entonces ¿Por qué me mientes?–

“¿Yo?” Ahora era mi turno.

–Obvio tú, Mónica fue la que trajo las fotos– Le dije mientras sujetaba más fuerte su cadera para no dejarla ir –Cada vez que mientes te muerdes el labio–

“No lo sabía y es que no querías que te enojaras más con ella, es muy agradable y solo me pidió unos cuantos para su familia y para sus amigas” Me dio un beso.

–Amor es que no quiero que te esté molestando– Y le hice un puchero.

“Pero no me molesto para nada, Mónica es muy agradable”

Y no lo podía creer, a Sam le caía bien Mónica –¿Qué paso con lo Mónica Lewinsky?–

“Eso era cuando creía que ella estaba detrás de ti”

–Pero ya te diste cuenta de que no–

“Así es, ella me dijo que está muy enamorada de Erika y que si se me acerca o me dice cosas es solo para molestarte, haces una cara que es realmente muy sexy cuando te enojas”

–¿Te gusta que me enoje?–

“Solo me gusta la cara que pones” Y me dio un beso “Aun me duelen las piernas”

–Yo tengo un remedio para eso– La tome de las nalgas e hice que subiera sus piernas para rodear mi cadera y fuimos a mi habitación pero recordé algo, así que cambie de dirección y entramos al cuarto que era de Isabel.

“Amor pensé que me ibas a enseñar tu cama” Me dijo Sam en puchero.

–Y lo hare Corazón, es solo que Isabel tiene muchas cosas curiosas en el cajón de su buro– Le dije a Sam mientras la dejaba en la cama.

“¿De verdad?”

–Sí, un día estaba buscando una pluma y encontré un montón de cosas interesantes– Me acerque al cajón y lo abrí.

“¿Y está bien que veamos?”

–No creo que se dé cuenta que le falta algo– Y empecé a buscar lo que alguna vez había visto, pero había tantas cosas que se las iba pasando.

–Aquí esta– Y le enseñe el frasco de aceite para masaje.

“¿Qué es?” Me dijo Sam con los ojos muy abiertos.

–‘Aceite para masajes comestible’– Le leí la etiqueta y una sonrisa apareció en mi cara –No sabía que era comestible, esto va a ser muy interesante– La cara de Sam que era de asombro cambio a una divertida, le quite todo lo que había en el cajón y tenía ella en sus piernas para lanzarme sobre ella y besarla –Ahora si Corazón te voy a comer toda– Y mi Sam soltó una hermosa risa.

Pasamos todo el jueves encerradas en el antiguo cuarto de Isabel, en la noche cuando moríamos de hambre fui a pedir una pizza, cuando regrese de nuevo a la habitación Sam estaba hablando con alguien en Francés que supongo yo era Danni, así que salí de nuevo para darle su espacio y fui a la sala para ver algo de tele, pero estaba tan cansada que no me di cuenta en que momento me quede dormida fue hasta que sentí unos labios sobre los míos.

“Te amo Alex”

–Y yo– Le respondí mientras acariciaba su rostro –¿Ya llego la pizza?–

“Si, ¿Comemos?” Y levante mi ceja “Me refiero a la pizza”

–Está bien aunque ese aceite sabe delicioso–

“Si lo note” Y me sonrió “Pero creo que deberíamos comprar más, ya casi te lo terminas”

–Pues lo pondremos en la lista– Me incorpore con ayuda de mi novia y fuimos a la cocina para comer –¿Cómo esta Danni?–

“¿Cómo sabes que era ella?”

–No sé, yo supongo, tiene días que no hablas con ella es normal que quisiera saber cómo estas– Le dije mientras puse unos platos sobre la barra Americana.

“Está bien, dice que tal vez llega antes, que no es seguro”

–Pues si quiere quedarse con nosotras no hay problema– Le dije mientras tome asiento junto a mi Sam y tomaba un pedazo de pizza.

“Se lo dije, pero…” Y mi Sam se sonrojo “Dice que no quiere estorbar y mucho menos oír ruidos extraños”

Casi me atraganto con la pizza –De verdad que tu amiga es como Isabel–

“Si, ya me había dado cuenta”

–Solo espero que ese par se lleve bien, los que son iguales muchas veces chocan–

“Lo sé, yo también lo espero”

Ya quiero saber que va a pasar cuando mi adorable amiga conozca a su clon francés.

Después de comer nos fuimos a dormir y es que tanta actividad física y el viaje había hecho efecto, el viernes invite a Sam a desayunar por así decirlo ya que a la hora que lo hicimos era más comida que otra cosa. Paseamos un rato por Coyoacán y luego regresamos al departamento a descansar un rato, me llego un mensaje de Mónica donde me decía la dirección del bar y la hora, así que después de tomar una siesta en ahora ‘Nuestra’ muy cómoda cama y de una hora de disfrutar un delicioso baño de tina, nos arreglamos y nos preparamos para salir.

Estaba en la sala cuando mi hermosa novia salió, sentí que mi corazón se quería escapar de mi pecho y es que ver a Sam con botas de tacón alto y una mini falda negra que hacia juego con su hermoso top blanco y su chaqueta de piel blanca era como ver a una diosa. Sin palabras así me quede sin palabras y puedo asegurar que tenía la boca abierta y hasta la baba se me caía, mi novia no era hermosa era INEFABLE.

Camino muy sensualmente obviamente años en pasarelas le daba ese toque de seguridad al dar cada paso, mi respiración era rápida, mis manos sudaban y por más que ordenaba a mi cuerpo moverse hizo lo contrario, de repente vi todo negro y no recuerdo nada más.

Desperté cuando sentí una bofetada de Sam y vaya que tiene la mano pesada.

–Auch– Le dije cuando me lleve la mano a mi mejilla.

“¡¿Estas bien?!” Me pregunto casi histérica.

–Creo que si… ¿Qué paso?–

“Te desmayaste, pensé que estabas jugando pero al ver que no respondías yo…” Y empezó a llorar.

–Calma Sam estoy bien– Y la abrace.

“Yo me asusté mucho Alex, no sabía qué hacer”

–Calma Sam, fue solo que– No podía decirle que era su culpa por ser tan Sexy –No comí suficiente y cuando no como bien pues me desmayo– Le dije mientras limpiaba sus lágrimas –Calma Corazón, de verdad todo está bien– Y se abrazó a mí una vez más y la sujete muy fuerte.

“No lo vuelvas a hacer ¿Me oíste Alejandra?” Me dijo muy molesta mi novia.

–Es un trato– Y le di un beso –Anda vamos se nos hace tarde–

“¡No! Tú no estás bien, hoy nos quedamos”

–Corazón estoy bien, de verdad si estuviera mal yo te lo diría y no iríamos–

“¡Que no!”

–Corazón escúchame– La tome de la cara e hice que me viera –Todo está bien, si me siento mal nos regresamos– Y le di un beso muy corto –Además tengo que presumir a mi novia–

“¿Estas segura?”

–Totalmente segura–

Me ayudo a levantarme y me volvió a abrazar “Te amo Alex, de verdad”

–Y yo Sami–

Mi novia regreso a la habitación a arreglar su maquillaje y es que aunque no era mucho el poco rímel que tenía en los ojos se le había corrido. Salimos más tarde de lo esperado, en el camino le explique más o menos que calles tomar y como moverse en la ciudad, ahora que regresara a trabajar le dejaría el coche para que ella saliera a pasear a donde ella quisiera. El bar no estaba muy lejos de la zona Rosa London Blue era el destino un lugar que tiene música de todo tipo y sobre todo un muy buen ambiente.

Cuando llegamos encontramos a Mónica con Erika y 3 amigas más, una de Erika y dos de Mónica, sus nombres realmente no los recuerdo, yo tenía una misión y era mantener a estas leonas lejos de mi dulce Sam.

Una vez hechas las presentaciones y de que a mi novia le pidieron sus respectivas fotografías, tomamos asiento en una de las mesas. Las sillas eran altas ya que el lugar es más como una cantina con ambiente.

–Yo quiero un orgasmo– Dijo Mónica.

–Al rato mi vida– Le dijo Erika mientras le daba un beso, pero el beso no eran tiernos como los de Sam es más parecía que Erika se quería comer a Mónica, realmente grotesco.

“Yo solo quiero un jugo como el que pediste en el mirador, el que era de frutas sin alcohol” Me dijo Sam.

–Se llama Conga*–

“Si, una de esas” Y le di un beso tierno en los labios.

–Awwww que tiernas–

–Amor déjalas– Le dijo Erika a Mónica mientras le daba un codazo.

–Pero Amor si vieras lo que yo, este par es todo menos tierno, ayer que llegamos al departamento ellas…–

“¡Mónica! ¿En qué quedamos?” Le dijo mi novia muy enojada y Sam daba miedo cuando se enoja.

–¿En que quedaron de qué?– Le pregunte.

“Es un trato entre ella y yo”

–¿Haces tratos con otras?– Le dije a mi novia con una sonrisa.

“No de esos tratos” Y me dio un beso “Yo le dije que le daba todos los autógrafos que quisiera si ella te dejaba de molestar tanto”

–Lo sabía, esas fotos de ayer eran de ella, ¿Así que fue por eso, que firmabas las fotos?–

“Bueno es que me las dio a firmar pero le dije que te tenía que dejar de molestar”

Mi novia me protegía y era algo que nunca nadie había hecho por mí –Te amo Sam– Y no resistí las ganas de besarla.

–Ya estuvo bueno de cursilerías– Dijo Mónica mientras me guiñaba un ojo y entendí que mi amiga solo estaba jugando –Mesero ¡Orgasmos para todas!– Y todas reímos, yo pedí la conga para mi novia pero aun así le dio un trago a su orgasmo, claro que le tuve que explicar de qué iba la bebida.

“Es dulce”

–Si pero no te confíes, recuerda lo que te dije del champagne, pues también funciona para todas las bebidas dulces así que tómala tranquila–

“En realidad no me gustó mucho que digamos”

–No te preocupes Amor yo me lo tomo– Durante la velada aprendí los nombres de las demás, las dos amigas de Mónica se llamaban Vicky y Yael y eran pareja, incluso tenían una bebe que la mamá de Yael cuidaba esta noche, la que me daba mala espina era Jeni la amiga de Erika y es que más de una vez sentí como me miraba pero yo solo tenía ojos para mi novia.

Los tragos llegaron una y otra vez y yo me tomaba los míos y los de mi novia ya después entendí que Mónica lo hacía a propósito pero cuando me di cuenta ya era tarde, yo ya estaba más que contenta pero aun tenia control, solo que ya me reía de todo, mi novia más de una vez se paró para tomarse una foto con una extraña o con un extraño, también firmo varias servilletas, fue muy agradable pero al estar yo algo mareada no bailamos.

–Hay que vernos para la próxima pero vamos a un lugar donde bailemos toda la noche– Dijo Mo que también ya estaba muy ‘Feliz’.

–Danni llega en unas semanas yo creo que sería bueno llevarla de antro y enseñarle como nos divertimos las ruquitas chilangas**–

–Pues es un trato– Y me voltee tome la cara de mi novia y le di un beso.

“¿Y ese por qué fue?”

–Porque es un trato– Y le sonreí.

Ya a las 5 de la mañana cuando casi cerraba el bar pedimos la cuenta pero la sorpresa fue para todas.

–La cuenta esta pagada– Dijo el mesero.

–¿Pero cómo que está liquidada?– Le pregunte según en castellano muy entendible, pero mi novia soltó la carcajada.

“Creo que dice ¿Quién la pago?” Me dijo mientras me sostenía de la cintura.

–Pero eso dije Amor–

“Si yo lo sé, te amo” Y me dio un beso.

–El Gerente pidió que no se le cobrara la cuenta a la señorita DuPont– Dijo el mesero –Solo pide una foto y un autógrafo.

“No hay problema” Respondió “Ahora vuelvo Amor” Y me ayudo a sentarme en la silla.

–Uy es bueno saber que Sami es un cheque en blanco, a la otra la llevamos a la NUMERO UNO***–

–Estás loca, además si ese día no la reconocen vamos a tener que dejar por lo menos en empeño uno de los carros porque no nos alcanza para la cuenta–

–Tu novia es hermosa, joven, famosa y muy agradable, yo creo que más de uno le paga la cuenta–

–Pues es ¡MI NOVIA! Y no la voy a usar para conseguir cuentas gratis–

–Ya calmada Alex no te pongas loca, yo solo decía– Me dijo Mo levantando sus manos y moviéndolas para indicarme que me calmara.

–Pues ahórrate tus comentarios–

Vi cuando bajo el Gerente de su oficina y se presentó con Sam o al menos eso supongo, se pusieron en pose y les tomaron la foto, le dio una revista donde salía mi novia y es que reconocía la revista ya que fue la portada que salió en primavera y mi novia estaba en ella, se acercaron los meseros y se tomó fotos con ellos y también les regalo el autógrafo. Paso media hora antes de poder salir y obviamente yo no estaba en condiciones para conducir, le di las llaves y le iba indicando por dónde ir.

–¿La pasaste bien?–

“Muy bien, pero a la próxima bailamos”

–En eso quedamos, cuando venga Danni vamos a bailar– Me estaba quedando dormida cuando la voz de mi novia me regreso a ente mundo.

“¿Alex estas borracha?”

–No, solo estoy tomada, cuando estoy borracha hago muchas estupideces–

“Un día me gustaría verte, para ver qué es lo que haces”

–Tal vez, pero no me gusta, al día siguiente me siento mal y no me gusta sentirme así–

“Si te hace daño, entonces no, así estas bien, eres muy chistosa así, de repente hablas y no se te entiende que dices”

–Pero yo hablo bien–

“Yo también te amo… no te duermas tienes que decirme por donde”

Así que me senté bien en mi asiento y prendí el radio, tenía que mantenerme ocupada para no dejar a mi novia sola en el coche. Una canción empezó a sonar y era de Moenia y empecé a cantar.

♫La música que pones se repite y me hace reír

Tú no haces otra cosa y me preguntas que ya estoy feliz

Yo sé que sabes la respuesta

Porque se me ve

Tal vez sin cerrar los ojos para verte bien

Muy bien.



Y de repente te lanzas a matar

Y una suave de tu piel yo me podría quedar

Es increíble cómo puedes cambiar

Estas haciendo todo bien y me dejo llevar. ♫



–Cuando lleguemos a casa te voy a arrancar la ropa y te voy a poner ese aceite y te voy a hacer el amor hasta decir basta–

Sam freno de repente “No me digas esas cosas cuando manejo”

–Es que tú con esa ropa te ves tan…–

“¡Alex!”

–Nunca me dejas terminar, te ves hermosa–

“Y tu… ¿A la derecha?”

–No, es a la izquierda, ya casi llegamos–

“Si creo que ya me ubiqué”

Solo cerré los ojos y cuando los abrí Sam ya estaba estacionándose.

“Llegamos” Sam se bajó del coche y ahora fue ella la que me abrió la puerta y me ayudo a bajar, puso mi brazo sobre sus hombros y su mano en mi cintura y me ayudo a llegar al elevador.

–Un día te voy a hacer el amor en un elevador– Le dije mientras pegaba mis labios a su cuello.

“Alex… no hagas eso”

Las puertas del elevador se abrieron y nos dirigimos a la entrada de nuestro departamento, le di las llaves a Sam y abrió la puerta, me llevo a nuestro cuarto y me dejo caer en la cama.

“Alex ayúdame un poco, tengo que quitarte la ropa”

–No me pidas permiso, ¡Arráncala!–

Y solo escuche su hermosa risa “Eres…”

–Soy tuya–

Me quito la ropa y me ayudo a recostarme en la cama.

“Ahora regreso”

Pero mis ojos me pesaban, mucho solo los voy a cerrar un momento, solo unos segundos solo…




*La conga es: jugo de naranja, jugo de toronja, jugo de piña, granadina para darle color.

**Chilangas o Chilangos se les dice a las personas que viven en el DF de México.

*** La número Uno: Si esperas puertas vaqueras en la entrada, olvídalo. La entrada de La Número Uno es impresionante. El espacio es inmenso, al fondo una pared decorada con botellas de todo tipo de licorcitos. Si el tequila no es lo tuyo, pide un Sambuca, un rico aperitivo por ahí de los $70. Si creías que cantina es igual a precios amigables, pues ésta te desmiente. La idea es organizar el partido con el jefe para que después de unas rondas, él invite la borrachera y el cabrito al horno (la especialidad). En una esquina podrás ver a una señora haciendo tortillas a mano, en la otra, un trío echa a andar los motores cantores de jóvenes dolidos. Es de las consentidas de senadores y diputados que trabajan por la zona.–– Así de cara es que solo este tipo de personas van ahí.


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Nos leemos :*
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Mensaje por Delfi22 el Sáb Ene 17, 2015 2:30 am
Que puedo decir...supermegagrandiosos capitulos..me encanta lo celosas que son...que esten bien..
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Mensaje por lupitayoh el Dom Ene 18, 2015 11:21 pm
Entonces LYA Es por Liliana y Alex??? xDD saludos a las dos!!

Estos dos caps estuvieron buenos ^^ pero extrañé esos detalles en ciertas escenas :twisted:

Saludos!!
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Mensaje por EsmeraldaG el Lun Ene 19, 2015 6:23 pm
Jajaja éstos capitulos son buenísimos jajaja xDD me matan chicas!

Alexg!! que bueno verte (?) por aquíii!  xd sin duda alguna me añado a las fans de alex, no sé que tiene ése personaje que me encanta tanto Very Happy y como pones que se expresa... loca mil!!

Ya saben que seguiré pendiente de sus actualizaciones y que agradezco sean tan rápidas xd

P/D: Y si me porto mal es por consejos de lili, les consta... jajaja
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Mensaje por LyA el Lun Ene 19, 2015 10:19 pm
Espero que tu tambien te encuentres muy bien Delfi22 :3 y si estos son muy buenos cap, pero ya saben lo que se acerca así que preparen pañuelos, aun que diré que la parte que me pega es el cap de Danni pero aun falta para eso jejeje.

Sipi Lupitayoh a L es por mi o sea Liliana, pero mejor Lili para las amigas ;) y Pues la A de Alex mi estimada socia y creadora del adorable personaje de Alejandra Kuri P.D Lupita te dejo mas detalles para que no pierdas la costumbre jajajaja

Ándale ahora échame la culpa EsmeraldaG de tu comportamiento, lo mio es solo una sugerencia jajaja no es para que me hagas mucho caso jajaja

Muchos saludos a todas fanseses de Alex yo me voy a llorar a la esquina :'(

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Capítulo 21 Despertar



Sam




Estoy en la ducha, disfrutando como el agua tibia que cae por todo mi cuerpo, tan relajante y fresco, deliciosa sensación pero no se compara con las caricias de mi amada, me encantaría que Alex estuviera conmigo, pero aún está dormida y no quise despertarla, creo que debe reponer energías después de la noche que pasamos en el bar  y su exceso de copas cortesía de Mo, eso la dejo rendida.

Salgo de la ducha, me seco y regreso a la habitación a vestirme, mi Alex aun duerme me acerco  y se ve tan linda “Te amo tanto” Y deposito un beso en su mejilla, la veo sonreír y esto hace que yo lo haga también. Acomodo un mechón de su cabello y regreso mi atención a lo que estaba haciendo, me termino de vestir será un día caluroso  así que me pongo una playera, un short color caqui y mis inseparables convers, me arreglo el cabello solo con los dedos y estoy lista y ahora…

–Quiero quecas– Escuche a Alex y me gire a verla, está hablando dormida y de nuevo me hace sonreír.

“Creo que tienes hambre Amor, así que voy a prepararte un rico desayuno” Me acerqué de nuevo a ella y le di un besito en los labios, Alex se movió y por un momento creí que la había despertado como ayer, con un rico beso, pero esta vez no funciono solo tomó la almohada y la abrazo fuerte.

–Quecas mmm quiero–

“Ahorita te traigo el desayuno”

Salí de la habitación y me fui a la cocina y me dispuse a buscar en la alacena y en el refri los sagrados alimentos para hacer un buen desayuno para que mi novia no me dé un susto como el de ayer pero cuál fue mi sorpresa que no había nada, bueno a excepción de café y galletas y unos cuantos congelados.

“¿Cómo no vas a desmayarte Corazón?” Yo creo que más bien que no hay nada porque no hemos estado en el departamento, llegamos el jueves y no hemos salido a comprar nada y eso me da una idea.

“Me voy de compras” Si, iré a comprar el súper, no creo que sea tan complicado llegar a alguna tienda, le preguntaré al portero, pero antes un besito para el camino, regreso al cuarto le doy un beso más, tomo mi bolso, las llaves y me voy de shopping.

1 hora 23 minutos después…

“Estoy perdida” Lo digo de manera literal no sé dónde rayos estoy, nunca pude dar con el dichoso  centro comercial que según Don Juan está a ‘8 cuadras y da vuelta a la izquierda no hay pierde’, ¿No hay pierde? Si estoy bien perdida. Cuando me di cuenta que no lo iba a encontrar, traté de regresar y pues no mas no doy con la avenida.

“Rayos, rayos, rayos” No debí salir, yo la muy aventurera, ‘me llevo el coche no creo que sea tan difícil andar en la ciudad’ ya tengo más de una hora dando vueltas, ya es hora de resignarme y aceptar que no puedo regresar sola, “Creo que es hora de llamar mi novia” Me detengo en un semáforo y aprovecho para sacar el celular de mi bolso, está apagado “Que no sea la batería por favor” Lo enciendo y… “Gracias, gracias” Tengo 11 llamadas perdidas de Alex debe de estar muy preocupada estaba por marcarle cuando se escuchó el tono.

“Jean hola”

“Hola mi niña ¿Cómo estás?”

“Muy bien” Solo un poco perdida, nada más “Y ¿Tu y Niki?”

“Estamos muy bien ¿Y cómo van las cosas por allá?”

“Grandiosas, estoy disfrutando mucho de las vacaciones”

“Me alegro ma fille, solo quería saber cómo estabas, desde que llegaste no me habías hablado y me estaba preocupando”

“Lo siento, sé que debí haberte hablado antes” Veo que el semáforo cambia y me pongo en marcha.

“No te preocupes yo entiendo ‘estas ocupada’”

“¡Jean!” Creo que debo detenerme esto de manejar y hablar no es prudente.

“Ya no diré nada…” Lo escucho decir en un tono divertido “… te dejo mi niña solo necesitaba saber que estas bien, cuídate mucho”

“Tú también Jean, me saludas a Niki” Estaba por orillarme cuando escucho una sirena, que no sea yo por favor. Miro por el espejo retrovisor, ‘Maudire! ¿Que hice para merecer esto?’

“Claro yo le digo, pórtate bien”

“Yo siempre” Pero creo que ellos no lo saben.

“Adiós”

“Au revoir” Detuve el auto y esperé al que el oficial llegara, vamos Sam pon tu mejor cara.

< Hablar por teléfono mientras se maneja está prohibido, señorita> Me dijo el oficial al llegar a mi ventanilla.

Maldición “Yo no lo sabía” Obvio sé que no se debe hacer pero no sabía que estaba prohibido.

< Su permiso por favor>

Demonios ahora si estoy en problemas “Si oficial…” Que me deje ir, que solo me dé una advertencia Dios “…aquí tiene”

<¿Qué es esto?>

“Mi permiso”

< ¿De dónde?>

“París” Le dije y me encogí de hombros.

Solo lo vi negar con la cabeza < Está en problemas señorita, no contar con el permiso del país y lo más grave hablar por teléfono mientras maneja, merece a que se remita el auto al corralón>

“¡No! No puede, el auto no es mío”

< Eso debió de pensarlo antes, por favor baje del auto y deme el registro>

¿Por qué me pasa esto a mí? Casi estoy segura que por algún lugar de la ciudad están asaltando a alguien y estos policías que deberían estar allá, me detienen a mí, tengo que llamar a Alex, saco el celular y marco su número.

–Samantha por Dios ¿Por qué no contestabas?, ¿Estas bien?, ¿Amor, dónde estás?, ¿Sam?...–

“Amor estoy bien no te preocupes pero…”

–Pero ¿Qué? Sam dime me preocupas– Me decía Alex alterada.

“Creo que tengo un problema me detuvo una patrulla y se quieren llevar el auto”

–Dime en donde estas y voy enseguida–

“Espera…” Aún no se en que calle estoy, me acerqué y le pase el celular al oficial para que le dijera a mi novia donde me encontraba y 5 minutos después Alex llegó, “Vaya eso fue rápido” Estaba agitada como si hubiera corrido un maratón, la vi acercarse trate de dar una disculpa pero antes de poder decir algo ya estaba en sus brazos, y se siente tan bien.

Se separó un poco de mí, creí que estaría molesta, pero al verla a los ojos pude notar la mirada más dulce que he visto

–¿Estas bien?– Me preguntó casi en un susurro.

Asentí “Alex me perdí y…” No me dejo continuar.

–Luego Corazón, primero arreglo esto– Se acercó dónde los oficiales y 10 minutos después ya estábamos dentro del auto, mi adorada novia había arreglado las cosas ya no se llevaron el auto y me regresaron mi licencia. Yo estaba a la expectativa de que me dijera algo como un ‘no lo vuelvas a hacer’ en mi cabeza también se escuchó como a regaño infantil, pero eso es lo que esperaba, pero ella no me decía nada se giró a verme y solo pude hacer una cosa.

“Yo solo quería prepararte el desayuno” Le dije haciendo un mohín y si hubiera podido patalear lo haría.



Ella soltó una carcajada, a mí no me causo gracia, fueron un par de horas espantosas.

“¿Y qué? ¿No me vas a decir nada?”

–Noooo, creo que ya aprendió la lección señorita–

Más que aprendida, no volver a aventurarme en auto en una ciudad que no conozco, jamás lo volveré a hacer.

–Sami, ¿Sabes cocinar?–

“Si, mamá me enseño lo básico y he tomado algunos cursos de cocina ¿Por qué lo preguntas?”

La vi encogerse de hombros –Pensé que no sabías, porque bueno tu…–

“Si porque soy modelo y las modelos no saben hacer nada”

–No claro que no, tú no eres como cualquier modelo, tú eres muy especial y me hubiera encantado que me prepararas algo– Me dijo con una sonrisa.

“En serio me hubiera gustado prepararte el desayuno”

–Ya habrá otra ocasión, mi pequeña chef– Le sonreí, me acerqué a ella y le di un beso.

“¿Amor? Tengo una duda”

–Dime–

“¿Cómo llegaste tan rápido?” Yo aún me lo preguntaba.

Vi que en su rostro se dibujaba una sonrisa –Esto te va a sonar gracioso, estamos a dos cuadras detrás del edificio, llegue corriendo–

Por supuesto que no me pareció gracioso, pero ya que, sé que no volverá a ocurrir, Alex puso en marcha el auto y nos dirigimos al bendito centro comercial al que yo nunca pude llegar. Mientras tomábamos el ‘desayuno’ que realmente fue la comida, le conté mi aventura por la ciudad, ella se divirtió mucho no paraba de reír, pero también me contó que estuvo  muy preocupada, temía que me hubiera pasado algo así que me dijo que me contrataría un chofer que me llevaría a donde quiera cuando ella volviera a trabajar, por supuesto que me negué, ya aprendería a moverme por la ciudad y no quiero conocerla si no es con mi Alex, así que le dije que no pero es tan terca que…, bueno ya veremos aún falta algunos de días para eso.

Mientras tomábamos el postre platicamos acerca del viaje a Veracruz, partiríamos mañana temprano y teníamos que organizarnos y Alex es un poquito obsesiva con esto de la organización y el orden. Las maletas ya estaban listas, ya habíamos visto que ruta tomar para que no se hiciera tan largo el camino, Alex me comentó que había viajado con Isabel e Israel en una ocasión a El Tajín una zona arqueológica que esta como a dos horas de donde yo vivía, así que tomaríamos ese camino, solo que en vez de desviarnos hacia El Tajín seguiríamos derecho a mi casa, nos llevaría como unas 6 horas el llegar desde el D.F.

Así que el itinerario del viaje estaba listo, pero aun así nos faltaban algunas compras que realizar, y que yo creo eran muy importantes, un sleeping para dos por supuesto para poder dormir ya que en mi casa no había ningún mueble, Jean lo regaló todo hace ya algunos años. Fue difícil tomar la decisión todos los recuerdos, yo creí que jamás regresaría, no quiero pensar en eso, ahora no.

–Sami, ¿Estás bien?–

La voz de Alex me saco de mis pensamientos “Si Amor, ¿Por qué lo dices?”

–No sé, te ves distante y por un momento sentí que estabas triste– Y se acercó a mí para abrazarme.

“Estoy bien de verdad” Le sonreí lo mejor que pude.

–¿Segura?–

“Muy segura, vamos que aún nos falta escoger la casa de campaña” Tomé el carrito donde llevábamos ya algunas cosas para el viaje y caminé hacia donde vi que están las casas.

Sé acerco a mí y se me quedo mirando un momento tal vez esperaba que yo le dijera algo y sé que en Valle le prometí que no me guardaría nada, de lo que me molesta, lo que no me agrada, me enoja y lo que me pone triste, que le contaría todo de mí y lo haré, pero no hoy, no me siento lista para contarle lo que siento al volver a casa.

–Amor aún nos falta compras por hacer– Me dijo Alex muy sonriente una vez que ya estábamos dentro del auto.

“¿Si?...” Tome a lista que Alex me había dado y repase todo, sleeping, casa, repelente para mosquitos, bloqueador y más “Pero Amor, en la lista ya está todo marcado” Le dije y me gire a verla.

–No me refiero a esa lista, recuerda tenemos otra– Me dijo levantando las cejas.

Una sonrisa se dibujó en mis labios, ya sé a qué lista se refiere una que tenemos pendiente desde el jueves y que no hemos podido abastecer  porque hemos estado muuuuy ocupadas.

“Yo creí que ya se te había olvidado”

–Eso nunca, ¿Vamos?–

“Claro que si”

Puso en marcha el auto y nos dirigimos a la zona rosa, fue ahí donde vi algunas sex-shop, pero en el camino su cel., comenzó a sonar con el tono de Harry Potter.

–Amor ¿Puedes contestar? Es Isabel–

“Por supuesto” No quiero que pase lo mismo que a medio día.

“Hola”

–¿Sam?–

“Si”

–Hola, oye ¿Anda Alex por ahí?–

“Está conduciendo, espera y pongo el alta voz”

–Hola pequeña, ¿Qué pasa?–

–Hola Monstruo, bueno sé que mañana se van de viaje y nos gustaría invitarlas a cenar, claro si quieren–

–Que dices Amor, ¿Vamos a cenar con la loca de mi amiga? Por mí no hay problema–

“Claro que me gustaría, aceptamos con mucho gusto” Le dije a Isabel.

–Excelente, las esperamos aquí en casa a las 8 ¿Les parece?–

–Ok ahí nos vemos–

–Nos vemos luego chicas, adiós–

–“Bye Isa”– Dijimos al mismo tiempo.

Después de un momento de viaje llegamos, en el auto, Alex intentó que me pusiera una gorra y unos lente, no quería que me reconocieran, obvio que le dije que usando eso llamaría más la atención, que no era necesario, aunque claro si sale una foto mía en alguna revista entrando en una sex-shop al que le daría un ataque seria a Jean cuando la viera, imaginarme la situación me da risa, claro hasta imaginarme el regaño que me daría.

“Si te preocupa que me reconozcan, no me llames por mi nombre, dime Amor, cariño, mi vida o Rosa María” Le dije con una sonrisa.

–Ok, mi Rosa María entremos–

Espere a que me abriera la puerta y tomadas de las manos entramos a la tienda más grande de todas las que había en la zona. No es la primera vez que entraba a una de estas tiendas, con Danni es imposible no haberlo hecho, claro mi primera vez fue de nervios sentía que todo mundo me volteaba a ver para ese entonces teníamos 16, no compramos nada pero fue interesante ver tantas cosas y ahora entrar con Alex, mi novia y compañera me emociona de sobre manera.

Pasamos de sección por sección y en el primer lugar de la visita estaba el área de los dildos, consoladores y vibradores, toda una pared llena de ellos; de todos tamaños, colores, formas, texturas y hasta sabores, nos detuvimos un rato ahí y escogimos un par de ellos.

El ‘paseo’ era divertido había tanto que ver y escoger pero el área donde nos entretuvimos más fue el de disfraces había de todo, conejita, colegiala, Dios Santo imaginarme a Alex con esa micro falda a cuadros y coletas y yo con una regla en la mano, solo esperaba no babear demasiado yo ya no estaba en mi mejor estado de cordura, pero aunque el disfraz nos gustó mucho escogimos uno de policía eso de perseguirla por el departamento con las esposas que compraré me resulta muy tentador. Pero como toda pareja en algún momento no estaríamos de acuerdo en algo y nosotras no nos pusimos de acuerdo a la hora de escoger el segundo disfraz, yo quería ser doctora, pero mi Alex también ya estábamos a punto del pleito cando la persona que nos atendía intervino y nos mostró el complemento perfecto yo cuando lo vi solo pude decir “Uuuuuyyy  lo quiero” Creo que después de todo si tomamos nota de lo que nos contó Isabel el otro día, solo nos falta ponerlo en práctica no veo la hora de poder usarlos pero sé que no podrá ser hoy y posiblemente esta semana tampoco.

Compramos lencería que hiciera juego con nuestros disfraces, había ropa interior comestible pero no, eso no llama mi atención pero si un par de tangas, algunos ligueros, me estoy volviendo loca y eso que aún no llego a la sección que más me interesa, pero antes de llegar ahí compramos el aceite para masajes comestibles que casi nos terminamos en una sola tarde, no llevamos tres botellas, también había cremas, lociones, geles, lubricantes de todo tipo y algunos contaban con dizque feromonas para atraer y enloquecer a la pareja pero creo que Alex y yo no necesitamos de eso ya estamos locas la una por la otra.

Ahora si, la sección en la que estaba más interesada, al igual que a mi Alex, el ‘área del dolor’ como la llamo mi ami la primera vez que la vimos. Fue esa vez que fui con ella que por primera vez me llamo la atención todas esas cosas los látigos, bolas chinas, fustas, varas, paletas de castigo. Para mí en ese entonces fue una maravilla y ahora con Alex a mi lado tan dispuesta como yo a experimentar me sobreexcita.

Ya teníamos muchas cosas en el carrito. Si, como un carrito de súper, pero esta vez lleno de juguetes para el placer sexual, ya llevábamos un par de esposas, unas pinzas para pezón, ambas estábamos interesadas en descubrir que tan doloroso es usarlas, esto del BDSM es nuevo para mí, si lo he leído y me encanta pero no todo de él, jamás le haría daño a Alex y sé que soy un poco mandona cuando estamos en la cama, pero no lo veo como una forma de vivir. Ser siempre dominante con ella, sujetarla a la cama es una de mis fantasías, usar una  paleta de castigo en su lindas nalgas hasta dejarlas rojas, morderla lo cual es lo que he hecho más últimamente y todo ello me excita.  Y a ella tampoco la veo como mi sumisa, sé que es todo menos eso, sé que a ella también le gusta atarme ya lo hizo en una ocasión en nuestra primera noche juntas, como me gustaría que me diera de nalgadas, ya lo veremos, aunque  también me encanta estar con ella, solo nuestros cuerpos sin nada más que nuestro amor.

Casi puedo asegurar que no es la primera vez de Alex en una sex-shop recordando el cajón de Isabel lleno de cosas estoy casi segura que Alex estuvo en más de una ocasión presente en la compra de esos artículos pero aun así se muestra interesada en todo ¿Y cómo no? Si esta vez lo vamos a usar juntas. Me acerqué a unas de las paredes donde estaban las fustas son estas varitas que se usan para pegarles a los caballos en las carreras, pero las que yo veía no eran para ello, había una gran variedad de tamaño y color, algunas tenían en su extremo más delgado unas barbitas de cuero, otra tenía como una manita, pero la que llamo mi atención era una negra que en la punta tenía como una barbas de peluche muy suave como para hacer cosquillas, pero a la vez tan firme, la tomé y me giré para enseñársela a mi adorada novia.

“A….” No pude decir nada, Alex estaba inclinada hacia el frente, para ser más específica con el trasero en el aire, no sé qué es lo que estaba viendo y no me intereso. Mi raciocinio no funcionó, fue mi instinto el que surgió, mi lado pervertido, lo hice de manera natural, no sé cómo explicarlo lo único que noté fue mi mano donde tenía la fusta levantarse y escuchar ese sonido tan característico de una vara que va rápido por el aire como una especie de chiflido al cortarlo y estrellarse sobre la nalga izquierda de mi novia.

–Auch– Alex dio un brinco al sentir el golpe se dio la vuelta para mírame y fue de tal forma que fue cuando por fin me di cuenta de lo que había hecho, sentí mi cara arder, ahora si quería desaparecer, pero si lo pensaba bien quería que todos los demás desaparecieran y que solo Alex y yo estuviéramos solas y no fui la única que lo pensó.

“Yo… yo…” No podía articular palabra, más que avergonzada por haber hecho lo que hice frente a otros estaba excitada y mucho.

Vi a Alex acercarse a mí, tomo la fusta de mi mano y la puso en el carrito donde llevábamos todo lo demás.

–Creo que es hora de irnos a casa mi ‘Rosa María’– Me dio un beso en la mejilla y en su rostro apareció esa sonrisa pícara que significaba que en casa nos esperaban cosas interesantes.

Después de que salimos de la tienda salimos directo al departamento, pero claro no contamos que habría un poco de tráfico, que se nos pasaron las horas dentro de la tienda y cuando por fin llegamos al departamento ya solo teníamos el tiempo suficiente para arreglarnos y llegar a la cita con Isabel, bueno nos dio tiempo de tomar una ducha rápida pero muy intensa.

Estábamos de pie frente a la puerta de la casa de Isabel, esta noche conocería a su esposo, me parece recordar que se llama Enrique. Alex no se estaba quieta no dejaba de besarme y tocarme, amo que Alex me toque yo no ponía mucha resistencia, pero ahora no era el momento.

“¡Ya estate quieta!” Le dije y la empuje un poco.

–Mmm ¿Por qué?– Me dijo.

‘Porque si no estuviéramos frente a la casa de tu amiga Isabel, me tiraría sobre ti ahora mismo y te haría mía detrás de esos arbustos’, claro que esto solo lo pensé, porque si se lo digo yo creo que ya estuviéramos en los arbustos.

“Porque yo digo ¡Y ya!”

–Eres una mandona–

“Y te gusta” Le sonreí y le enseñe la lengua.

–Sam…–

Ya no pudo terminar de decirme, Isabel apareció en la puerta y después de las presentaciones pertinentes y una llamada de atención a su esposo para que cerrara la boca, pasamos a la sala. La casa de la amiga de Alex es muy linda, espaciosa, con paredes de colores suaves, muy acogedora, de familia me es inevitable no recordar mi casa, ver a Isa y a su esposo la forma en que se mueven, las miradas, un roce casi imperceptible en el brazo, una sonrisa, así era como mis papá se veían y se movían… como si fueran un conjunto, como uno solo, yo podía verlo en ellos, ese el calor de hogar, los extraño y…

–¿Sam?–

–Amor, ¿Estás bien?–

“Si, lo siento me distraje un momento” Vi que Alex se me quedaba viendo un poco preocupada “Estoy bien, no te preocupes” Le dije acariciando su mejilla. Solo que de alguna forma Isabel y Enrique me recordaron a mis papas.

–Muy bien pasemos a la mesa ya todo está listo–

Enrique el  esposo de Isabel es muy agradable, se ve que es una buena persona y que ama muchísimo a Isabel y ella a él. La cena trascurría entre pláticas, risas y anécdotas de mi novia e Isabel, Alex no quería que me contara cosas, pero eran historias muy chistosas y además que mejor que escucharlas de quien estuvo allí con ella. Estaba Isa a mitad de una cuando el cel., de Alex sonó, dijo que era Rosa seguramente un asunto de trabajo, se disculpó y se retiró a la sala para tomar la llamada.

Sigo con la mirada a Alex y es que me es inevitable –¿Y qué te ha gustado de México?– Me pregunta Isabel y mi atención regresa a la mesa.

Estoy un poco nerviosa, es cierto que Isabel se parece a Danni en muchos aspectos, pero no sé, hay algo en ella "Todo lo que he visto es muy lindo” Le digo.



–Espero que Alex te enseñe más de la ciudad, la verdad es que hay mucho más que ver ¿No extrañas tu casa?–



"Un poco” Sonrió pero desvió la mirada, y es que no quiero hablar de esto.



–Alex me dijo que estas estudiando Mercadotecnia ¿Cuánto te falta para terminar?–



"Voy a empezar mi último año"



<¿Amor estas interrogando a Sam?> Dijo Enrique.



–No, para nada Amor, es solo simple curiosidad, solo estamos conociéndonos un poco mas ¿Verdad Sam?– Pues yo creo que esto es más que una charla para conocernos.



"Eh, si claro y ¿Cuánto tiempo llevan juntos?” Me animé a preguntar.



Me dijo Enrique, mi intención era preguntar más de cómo se conocieron, pero Isabel tiene otras intenciones.



–Así que tu último año ¿Que has pensado en hacer después? ¿Vas a seguir modelando?–



"Bueno tal vez siga estudiando un postgrado, tengo un proyecto pendiente con una amiga para lanzar una línea de ropa y abrir una agencia, sobre esto último no estoy segura ¿Y el modelaje? Bueno no lo sé, me gusta pero no me veo haciéndolo siempre”



Me dijo Enrique y yo le sonreí.



–Si ya lo creo, ¿Dónde piensas ejercer tu carrera o estudiar tu postgrado?–



Porque me pregunta esto, aun no tengo idea "No lo sé, no lo había pensado...” Fue imposible no dirigir mi mirada a Alex, ¿Le gustaría que yo me quedara?



–Creo que será difícil ahora que regreses a Francia... me refiero a estar lejos de Alex ¿Me entiendes?– Me dijo mientras tomaba un sorbo de su copa de vino.



"Si lo sé...” Mi mirada se desvió una vez más a donde estaba Alex, ella volteo y al verme me sonrió y yo le correspondí “muy difícil” Como no tienes idea.



–¿Sabes? Tenía mucho que no veía a Alex tan feliz, la ha pasado mal aunque ella no lo quiere aceptar y luego te conoció y todo cambió, no me gustaría que la lastimaras, si tienes planeado de que esto solo sea algo pasajero de una vez díselo– Me miró fijamente y sentí como su mirada me imponía, y hasta cierto punto lo comprendía Alex es su mejor amiga y solo quiere protegerla.



Dijo Enrique.



"No, déjala Enrique no hay problema, Alex es su amiga y sé que se preocupa"



Me guiño un ojo.



–Ya viste, no le incomoda, además solo es una charla de amigas, ¿Verdad Sam?–



Regrese mi mirada a ella “ Claro y déjame responderte"



–Te escucho– Y me sonrió.



"Esto que siento sé que no es algo pasajero, sé muy bien que nunca me había enamorado pero todo esto que siento por Alex sé que es amor, lo sé con solo mirarla, y no sé cómo explicarlo pero simplemente lo sé. Yo la amo con toda mi alma, pero… si algún día algunos de mis actos la pone en riesgo de ser lastimada, no lo pensaría dos veces, me alejaría de ella aunque me duela, yo jamás haría algo que la dañara, porque la amo"



–¿A quién amas Corazón?– Nos interrumpió Alex, aunque creo que me salvo de más preguntas.



–A la pechuga rellena en salsa verde…– Respondió Isabel –…me decía que le encantó–



–De verdad ¿Sabías que es mi especialidad? Es uno de los tres platillos que se preparar–



"Si, esta delicioso, ¿Y solo tres?” Creo que hasta aquí llego mi prueba, y toda mi atención se volvió a mi Alex.



–Bueno es que la pasta la combinas con todo y lo demás pues...–



–Alex siempre ha dicho que se iba a casar con alguien que supiera cocinar–



–Pues para tu información pequeña, MI Sam sabe cocinar, aunque  no he tenido la suerte aun de deleitar sus platillos– Se volteo, me sonrió y  solo para que yo la escuchara –Aunque si he disfrutado de un manjar más que delicioso… a ti– Y me dio un beso en la mejilla.



Pude sentir el sonrojo en mis mejillas –Y ¿De qué platicaban?– Pregunto Alex.



–De cosas insignificantes, por cierto me caes muy bien Samantha, creo que esta vez Alex escogió a la persona indicada– Isabel me sonrió, definitivamente había pasado su prueba.



La cena continuo tranquila ya no hubo más preguntas por parte de Isabel pero cuando se disculpó diciendo que regresaba en un momento Alex también lo hizo y las vi dirigirse a la cocina ¿Ahora qué tramaran?



Me dijo Enrique y regrese mi atención a él



“Lo entiendo, son mejores amigas yo haría lo mismo”



La velada continuo entre datos curiosos de mi novia y anécdotas muy divertidas con su buena amiga Isabel.



El tiempo se fue volando y algunas horas después ya estamos de vuelta en el departamento, nos estábamos cambiando para irnos a la cama, yo uso una pijama sencilla no quise traer la de Bob es demasiado infantil pero me gusta mucho y la que uso ahora es una blusa de tirantes y un pequeño short a juego de color verde, estamos en verano y está haciendo mucho calor, lo que no entiendo es como Alex puede ponerse tanta ropa; una pijama de pantalón a cuadros, blusa sin botones, hasta usa calcetines para dormir del color de la pijama hoy se pondrá la naranja, pero sé que tiene una morada y una verde con azul y no tendría nada de malo si no fuera porque se pone una sudadera Alex dice que es muy friolenta, la convencí que no se la pusiera me acalora por las noches, y si pasa frio pues yo estoy dispuesta a calentarla.



“Tengo sed” No quiero levantarme, estar entre los brazos de mi querida novia es muy placentero y no quero separarme de ella, pero si no me levanto no voy a poder dormir, así que sin muchas ganas me separo como puedo de Alex y es que ella me sujeta muy fuerte a pesar de estar dormida. Me levanto y voy a la cocina abro el refrigerador y saco el jugo que compramos en la tarde en el centro comercial, me sirvo un vaso y miro el reloj son las 2:15 am, aún falta para levantarnos y emprender el viaje, dejo el vaso en el lavabo y vuelvo a la habitación, entra un poco de claridad por la ventana que me permite ver a Alex, está en medio de la cama, con las piernas extendidas y los brazos puestos arriba de su cabeza, en pocas palabras… explayada por la cama.

–Sami– La escucho llamarme.

“¿Estas despierta?” Le pregunto y me acerco para verla más claramente.

–Sami, te necesito– Dice, pero noto que aún está dormida, está hablando dormida, sonrió.

Si le pregunto ¿Responderá?  A ver “¿Qué es lo que quieres, Amor?” Le susurro.

–A ti Sami… por favor– Dice en un murmullo.

“Vaya” Mi sonrisa se amplia y se me ocurre algo.

Me dirijo al closet y saco una de las bolsas donde guardamos los juguetes que compramos por la tarde, saco lo que estaba buscado me gustaría usar todo pero para eso necesito un fin de semana completo así que saco solo dos cosas y la vuelvo a meter, y al hacerlo Hulk se cae.

“¿Y tu qué haces aquí? Bueno eso no importa ahora,…” Lo tome y de nuevo lo puse dentro del closet “…tapa tus oídos” Le dije cuándo cerré.

“Estoy loca” Y no me cabe duda, pero ahora mismo es de deseo por la mujer que está en la cama, me acerco de nuevo, esta tan tranquila, no sabe lo que le espera. Tomo una de las esposas y la pongo en uno de los barrotes de la cabecera de la cama, tomo su mano izquierda y la cierro sobre su muñeca, aun no despierta, rodeo la cama y hago lo mismo con la otra mano. Las esposas están recubiertas con terciopelo muy suave para no hacerle daño.

Me alejo para observarla mejor se ve tan sexi, tan deseable. Mi lado pervertido estaba al máximo, mi corazón se dispara y la pasión por ella me invade. Quiero hacerle tantas cosas, pero ahora mismo solo deseo que despierte, me acerco despacio y me subo a horcajadas sobre su cadera, pongo mis manos a cada lado de su cabeza, va a despertar, la veo abrir lentamente sus ojos, me mira y le sonrió.

–¿Sam?– Me mira un poco confundida.

“Hola”

–Amor ¿Qué pasa?– Trata de mover sus manos y es cuando nota que algo no está bien… por el momento –¿Pero qué?– Voltea a ver sus manos y ve que esta esposada a la cama yo solo la observo sonriente esperando su reacción –Pero Sam ¿Qué estás haciendo?– Me dice tratando de liberarse.

Me acerco le doy un besito en los labios “Je veux faire l’amour” Sí, yo solo quiero hacerte mía.

–Sam, suéltame–

“No”

–¡Samantha!–

“No”

–Yo no quiero–

“¿Qué cosa?” No puedo estar más divertida con la situación.

–Eso que me dijiste–

“Y ¿Qué dije?”

–Pues no sé, pero no quiero–

“Tu boca me dirá que no quiere, pero yo voy a preguntarle a tu cuerpo” Sé que está jugando, sus no son sí, lo sé, su mirada cambio cuando vio que esta esposada, sorpresa por un momento y deseo, puro deseo un instante después.

Bajo mi cuerpo hasta quedar completamente sobre ella, quiero sus labios y me acerco a su boca pero ella me la niega, yo solo puedo sonreír más, me encanta que trate de resistirse, veamos cuanto aguanta esta vez. Beso su cuello y voy subiendo lentamente hasta llegar a su barbilla, la muerdo un poco y puedo sentir que se estremece.

“¿Aun no cambias de opinión?” Le digo aun besándola.

Niega con la cabeza –No– Me dice en un susurro.

Le sonrío con gesto travieso “Bueno” Bajo por su cuerpo hasta llegar a la altura de sus pechos y vaya sorpresa “Creo que tu cuerpo piensa otra cosa” Le digo y voltea a ver lo que yo veo, sus lindos pezones muy erectos que se notan a través de su blusa.

–Es porque tengo frio, no me dejaste ponerme la sudadera–

“Y yo que creí que era por mi toque” Le digo con un falso tono de desilusión.

–Pues ya ves que no– Aun intenta liberarse de las esposas.

“Bueno eso se puede arreglar” Tomo un pezón con mi boca por encima de la blusa de la pijama, lo jalo y lo muerdo, hasta humedecer la tela, mientras que al otro lo acaricio con mi mano, Alex se retuerce debajo de mí.

Me separo un poco “Quédate quieta”

–No, y ya… ¡Dios!– Intentó tranquilizarse, controlar su respiración pero no aguantó, su resistencia se desmoronó. En cuanto  toqué y besé sus pechos su respiración se convirtió en un intenso gemido.



Me vuelvo a sostener con mis brazos para poder mirarla a los ojos “¿Tienes idea de lo que quiero hacerte?” Le pregunto, ella niega con la cabeza, puedo ver su mirada llena de ardiente deseo, ya no puedo más me acerco de nuevo a su rostro, me inclino y la beso y esta vez no se aleja de mí, sus labios son exigentes y su lengua entra en mi boca metiéndola profundamente para encontrarse con la mía y enfrentarse en un duelo de poder, me separo no sin antes morder su labio.

–Sam…– Me dice –…te deseo–

Me inclino y vuelvo a besarla, me aparto y la observo de nuevo “Eres tan hermosa y eres toda mía”

–Sami por favor suéltame– Me pide en tono de súplica, pero me sonríe, yo sé que está jugando a ser mi víctima y me encanta.

“Amor, no tienes idea de lo que podría hacer contigo así”  Pero ya no puedo más, deseo tocarla, sentirla, hacerla mía, perderme en ella, sentir su exquisito sabor.

Quiero besarla centímetro a centímetro y sentir su piel suave y tersa, así que bajo por su cuerpo hasta sus caderas levanto su pijama y deslizo mi lengua por su vientre, siento que se tensa, avanzo hasta su cadera y la muerdo ligeramente, gime y su respiración aumenta.

“Llevas mucha ropa” Me levanto y sin apartar la mirada de la ella que me ve expectante, me bajo de la cama y le quito los calcetines, tomo la cinturilla de su pantalón y se lo quito muy despacio, mi atención se vuelve a su hermosa ropa interior deslizo una mano por sus piernas, sus muslos llegando a su cadera, hasta posarla en su sexo, mi respiración aumenta y empiezo a jadear.

“Estas tan caliente y húmeda, no sabes cuánto te deseo” Le quito la pantaleta y la tiro al suelo, me desnudo también, me quito la blusa y el short junto con la ropa interior.

–Sam… quiero tocarte– Me dice con una voz cargada de deseo.

Me inclino sobre ella y le separo las piernas “No” Y lamo su clítoris, gimo por el placer que me provoca sentir su sabor, sus gemidos aumentan, mientras sus caderas se mueven junto con los movimientos de mi lengua, esta tan agitada como yo, le di un suave mordisco y luego metí mi lengua en su interior.

–Aaahhh–

“Me perteneces completamente” Le dije al separarme un instante de su delicioso cuerpo. De nuevo me apoderé de su clítoris y lo rodeo con mi lengua, Alex se estremecía, se retorcía, jalaba sus manos y arqueaba tanto su espalda que casi perdía el contacto con la cama, sujete con mis dientes su ya muy hinchado clítoris y lo presione.

–¡Oh, Dios!– Dijo en un grito.



Moví mi lengua en círculos cada vez más fuerte, Alex apretó sus caderas contra mí, está por llegar, tome sus piernas para sepáralas y poder moverme mejor, sus caderas se movían de prisa, frenéticas, cada vez estaba más ardiente, no podía respirar, estaba cada vez más húmeda. Baje de nuevo y metí mi lengua lo más profundo que pude en su interior, amo su sabor, amo todo en ella, sus gritos, la forma tan gutural en la que dice mi nombre, puedo sentir que se tensa, cada vez más y más y yo continuo bebiendo de ella y en un último movimiento de mi lengua ella explota.



–¡Oh… SAAAAM!– Arquea su espalda y grita de placer por el impetuoso orgasmo que la invade y yo bebo cada gota de ese exquisito néctar que sale de su interior.



Subo por su cuerpo, me acerco a sus labios y la beso adoro que pruebe su esencia de mi boca, me separo para encontrar su mirada “¿Estas bien?” Le pregunto y la veo sonreír, aún está muy agitada.



–Sí, pero quiero tocarte– Me dice suplicante.



“Lo sé pero… aun no termino contigo” Me bajo de la cama y me dirijo al buro, abro un cajón y saco lo que hoy había visto dentro, regreso a la cama y me subo a horcajadas sobre su cadera.



“Es una lástima, era mi favorita”



–¿Qué vas a hacer?– Me pregunta un poco temerosa ya que en mi mano tengo unas tijeras.



Tomo su pijama y hago un pequeño corte en la orilla, las tiro al suelo y tomo la pijama por el corte  y en un solo movimiento jalo fuerte, el sonido de la tela al rasgarse fue sorprendente para mis oídos, la miro y sus ojos muestran mucha sorpresa por lo que hice. Hago a un lado lo que alguna vez fue la pijama favorita de mi novia, no la corte toda solo la parte de enfrente, necesitaba contemplar sus pechos con descaro.



“Tienes unos pechos muy apetecibles, podría estar mirándolos por siempre”



–No solo los mires, ¡Tócalos!– Vi la expresión excitada de su rostro, la tensión, la espera.



“Eres hermosa, simplemente hermosa, te amo” Baje hasta que con mi boca tome uno de sus pezones, estaba tan duro, lo rodee con mi lengua para humedecerlo me separe e hice lo mismo con el otro lo metí lo más que pude en mi boca lo chupe, jale y mordí y con mis dedos pulgar e índice jalaba y pellizcaba el otro, levante mi mirada sin dejar de succionar Alex se veía hermosa toda sudorosa, jadeante con la boca abierta gimiendo cada vez que yo la mordía, amo morderla, marcarla como mía.



Me levante y de su boca salió un gemido de desacuerdo, me senté de nuevo sobre su abdomen, sé que puede sentir mi humedad… mi húmeda por ella, metí mi mano bajo la almohada y saque de ahí una cosa más que usare en ella.



Abrió los ojos con pesadez y vio lo que tenía en mi mano –Sami– Note un atisbo de duda en su voz.



“Voy a ponértelas, pero si te duele mucho me dices y las quito, jamás te dañaría Amor” La vi asentir. Y me acerque a besarla.



Tome una de las pinzas, la abrí y la coloque con cuidado en su pezón derecho, ella solo me observaba.



–Aaahhh– Gimió cuando solté la pinza por completo cerro los ojos y echó la cabeza hacia atrás.



“¿La quito?” Me preocupaba lastimarla.



–Mmmm, no– Dijo jadeante.



“¿Duele?”



–Un poco… pero… es soportable, se siente mmm no sé… Dios, mmm rico– Yo solo podía sonreír, le gusta. Así que tome la otra pinza del extremo de la cadena y se la puse en el otro pezón. Se retuerce por el dolor– Placer que le causan las pinzas en los pezones, y verla así me acelera el pulso y me excita, la deseo ahora.



Me deslizo por su cuerpo, tomo sus piernas y las separo lo más que puede y me coloco entre ella y separo las mías deseo sentirla, unirme a ella íntimamente, hacernos una, bajo mi cuerpo hasta que nuestros centros se unen, se rozan.



“Ooohhh, Alex” La sensación es tan exquisita que de inmediato me muevo sobre ella.



–Sami, aaahhh–



Mis caderas buscan las suyas y esta se encuentran en un viven placentero, suave, dulce, celestial, mis pechos acarician los suyos, los cuales están muy sensibles por las pinzas que los sujetan, jadeamos, y gemimos sin control alguno, nuestros cuerpos cubiertos por una capa fina de sudor, puedo sentirla, su muy hinchado clítoris rozando el mío, su humedad mezclándose con la mía y haciéndose una, nuestras esencias que se mezclan y cubren la habitación. Muevo mis caderas para encontrarme con las suyas respiramos pesadamente, tomo su boca en un beso desesperado comenzamos a movernos con violencia, no puedo más me levanto un poco, sin separarme un centímetro de su centro me apoyo con mis brazos, uno al lado de su cabeza y el otro debajo de uno de sus brazos que aún sigue sujeto por las esposas, necesito rozarla con mayor fuerza, empujo mi cadera con ímpetu, fuerte, cada vez más, puedo sentir mis músculos internos comenzar a tensarse estoy a punto de alcanzar el clímax.



–Ooh, si muévete Amor, si… si, así– Y en un último roce, llegamos a la culminación, lo más alto, arqueo la espalda, un orgasmo intenso que nos hace gritar y nuestros cuerpos se agitan,  me dejo caer y me quedo inmóvil sobre su cuerpo.



Tengo mis ojos cerrados, aun jadeo, intento controlar mi respiración y los latidos desbordantes de mi corazón, ha sido asombroso. Abro los ojos y levanto mi mirada, mi Alex tiene los ojos cerrados y su respiración es irregular, parpadea, abre los ojos, me mira y una sonrisa se dibuja en su rostro me acerco y apoyo mi frente en la suya. Me levanto un poco y con cuidado acaricio sus muñecas, gime por la sensación, me acerco al buró y tomo las llaves de las esposas y se las quito al igual que las pinzas, me recuesto de nuevo sobre su cuerpo y escondo mi rostro en su cuello, ella me abraza me acaricia la espalda lentamente y nos quedamos así calladas un instante, disfrutando. Todo es sensaciones no hay un mundo que nos juzgue por amarnos, no hay impedimento que nos separen, solo hay miles de sensaciones, solo estamos ella y yo, disfrutando de nosotras.

No sé cuánto paso sentía sus manos en mi espalda y bajar lentamente hasta mis nalgas y apretarlas un poco, tome su mano cuando la sentí acariciar mi brazo, sus muñecas tenían una  pequeña marca, creo que esta vez me he pasado yo nunca quise lastimarla le di un beso donde estaba lastimada, levante mi rostro para mirarla y le sonreí.



–Tú eres Samthanas– Me dijo en un susurro.



Solo pude reír por el sobrenombre que me dio  “Jajaja ¿Ah sí?”  



–Sí, me haces caer en tentaciones muy abrazadoras– Se acercó y me dio un beso.

“Yo creí que era tu ángel que te había llevado al mismísimo cielo”

Sus caricias se detuvieron en mis nalgas, las frotaba, y apretaba cada vez más fuerte, –Pues no mi vida, me llevaste un poco más allá y creo que es hora de que yo te lleve ahí– Me apretó con tal fuerza las nalgas, que senti sus uñas enterrarse en mi piel hizo crecer el deseo en mi entrepierna.

Abrí mis ojos lentamente, solté un suspiro ya estaba muy claro, Alex aun duerme esta sobre mí y me encanta sentirme así; aprisionada bajo su cálido cuerpo. Retiro un mechón de su cabello que cae sobre su cara.

Le doy un beso en la frente “Te amo” Suelto un suspiro, anoche fue increíble, indescriptible, maravilloso, aun puedo sentir cada beso y caricia. Es inevitable no reír, mi cuello aun duele por su mordida, mi novia es toda una vampira. Me estiro un poco, no quiero despertar a mi amada novia, extiendo mi brazo y trato de tomar el celular que está en el buró y es cuando noto que no estamos acostadas como se debe, nos quedamos dormidas a lo ancho de la cama, sonrió, así que estiro mi otro brazo y lo alcanzo las 9:00am.

“¡Ya son las 9! ¡¡Alex!! Nos quedamos dormidas” Se suponía que a esta hora ya estábamos saliendo de viaje. La sacudí para que despertara “Amor, ya es tarde”

La vi abrir lentamente los ojos –Mmmm, ¿Por qué será?– Susurra y se hace a un lado.

“Ah, ¿Ahora es mi culpa?” Le dije al levantarme e ir al closet por la toalla para ir a la ducha.

–Yo fui la que despertó a media noche esposada a la cama– Me dijo al sentarse en la cama con una sonrisa y yo ya me dirigía a la ducha.

“¡Pues no vi que te quejaras mucho!” Le grite desde el pasillo, ya no dijo nada solo escuche su risa. Y no pude evitar regresar por ella.



Tomamos el desayuno que consistió en  fruta, galletas, cereal, leche para mí y café para Alex, ella no quería desayunar ya que era tarde, pero me negué a salir si ella no desayunaba, no quiero que se me desmaye en el camino, así que prácticamente la obligue, pero a pesar de todo y como siempre la convivencia entre ambas es muy agradable. Sentirla cerca de mí, rozar su mano de vez en cuando, que diferencia, cuando llegué y no tenía idea de cómo comportarme y ahora no quiero quitarle las manos de encima y creo que ella tampoco.

–Lo de anoche fue increíble, te comportaste, mmm… tan atrevida me sorprendes cada vez más, Amor– Y me dio un beso en la mejilla.

“Yo…no…” Escucharla hablar de lo de anoche me hace sonrojar.

Acaricia mi mejilla –Y esto es algo que me encanta de ti–

“¿Qué cosa?” La miro a los ojos.

–Que en la cama te comportas tan intrépida y sin inhibiciones y al mencionarlo como ahora, te sonrojas, es tan tierno– Veo un dulce mirada en sus ojos.

“¿Alex?”



–Sí, Amor–

“Tú… este ¿Tú habías hecho alguna cosa así con tus otras novias? Me refiero a lo de jugar y eso”

–Nunca, tú  haces que haga cosas que nunca había hecho, esta también es mi primera vez y todo lo que me haces sentir es nuevo para mí me has hecho cambiar completamente y me encanta que haya sido contigo– No puedo evitar sonreír, todo esto también es nuevo para Alex y eso me hace tan feliz.

Tomé el vaso con leche y bebí el resto de su contenido, sé que siempre me queda un bigotito de leche sobre mi boca, tome la servilleta con intención de limpiarme.

–Espera, yo lo hago– Me dijo de mi mano tomo la servilleta, y espere a que me limpiara, pero no lo hizo, puso la servilleta sobre la barra y acerco su rostro al mío, me tomo la mejilla, la vi pasar su lengua por sus labios saboreando y sabía lo que haría, se acercó aún más y con su lengua trazo la parte superior de mi labio quitando todo rastro de leche, solo cerré los ojos, disfrutando de tan agradable gesto que era tan excitante que termino con un dulce beso.

–Delicioso, como lo de anoche– Dijo al separarse.

“Amor  yo creí que no tomabas leche si no llevaba chocolate”

–Como te dije Amor, siempre hay una primera vez–

Me acerque para tomar de nuevo sus labios y besarnos, como pude me baje del banco sin despegarme de ella y me senté en sus piernas, me tomo por las nalgas y me levanto para que me sentara en la barra, pero yo solo quería ir a un lugar.

Me separe un poco y le dije con una voz cargada de deseo “El sofá…vamos al sofá” Yo quería tenerla en ese sofá. Me ayudo a bajar sin separarnos un milímetro y como pudimos llegamos al anhelado sitio, cuando sentí que sus piernas chocaban con él, la recosté y me coloque sobre ella, me sostuve con mis brazos y me quede solo viéndola.

–¿Qué pasa?–

“Espera, estoy probando una teoría”

–¿Cuál?–

“Solo espera”

–Y no podemos esperar mientras nos besamos– La mire a los ojos, se ve tan linda con su cabello alborotado y sus labios un poco hinchados aun por lo de anoche, tan deseable.

“Claro que si” Baje mi cuerpo lentamente y cuando estaba a unos milímetros de rozar sus labios.

–¿Pero qué hacen aquí?– No pude evitar soltar una carcajada, Isabel de nuevo.

–No puedo creerlo–

“Jajaja mi teoría es cierta, este sofá esta maldito” Le dije al levantarme y me senté junto a ella en el sofá.

–Más bien Isabel es una inoportuna o es bruja, porque siempre llega en el momento menos indicado–

–Oye, no tengo la culpa de siempre encontrarlas así– Nos dijo señalándonos –Además se suponía que deberían ya estar de camino a Veracruz–

–Se nos hizo tarde–

–Y como no, solo mírense– Nos seguía señalando obvio que sabía a qué se refería, pero esta vez no hice mucho caso, debería acostumbrarme, sé que esta no es la última vez que Isabel nos interrumpe.

“Me lavo los dientes y nos vamos” Me levante y me dirigí al baño ya no me entere por qué razón vino Isa esta vez, cuando salí ya se iba, cuando me vio una sonrisa ilumino su cara, ay no, Alex le dijo, mi mirada se dirigió a mi novia, quería fulminarla con ella. Isabel al verme de nuevo se despidió de prisa y al cerrar la puerta.

“¡¡Alejandra le dijiste!!”

–No Amor, te lo juro vio las esposas, ella solita armó todo lo demás– Y puso esa cara de niña buena que no pude resistir.

Ya no quise preguntarle ¿Por qué razón entró a la habitación? Me acerqué y la abracé le dije que ya estaba lista para irnos, tomamos los bolsos y salimos del departamento rumbo al lugar que alguna vez fuera mi hogar.


Última edición por LyA el Mar Ene 20, 2015 1:23 am, editado 3 veces
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Mensaje por LyA el Lun Ene 19, 2015 10:24 pm
No se crean he yo se que también quieren a mi Sam :3 jajaja aquí la parte de su amada Alex jajajaja

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Alex



Dormir, después de una noche de copas, dormir es lo único que quiero hacer en este momento, dormir junto a mi dulce novia, sentir su calor, sentir como me abraza y sentir su respiración. Así que giro para encontrarme con ella y cual va siendo mi sorpresa al descubrir que mi amada novia no está en la cama conmigo –¿Sam?– La llamo pero no me contesta, tal vez está en el baño así que tomo mi toalla y me dirijo para bañarme con mi Sam –¿Amor?– Y entro al baño pero no hay rastro de mi novia, obviamente se bañó porque el espejo aún está muy empañado y es que a Sam le gusta el agua muy caliente, dejo mi toalla y voy a buscarla a la sala –¿Samantha?– Pero nadie me responde, ni en la cocina, ni en la sala comedor, voy a coger el interfon y llamo a la portería –Don Juan buenos días–

Me responde muy amablemente

–Disculpe la molestia, pero ¿Vio salir a mi novia?–



–¿Qué se fue al súper?– ¡Diablos! Y es que la ciudad es un poco complicada si no sabes moverte en ella –¿A qué hora se fue?–



–Muy bien Don Juan, gracias por el dato–

Mi Sam salió al súper, de seguro vio que no tenemos muchas cosas en el refrigerador, pero debió haberme despertado. Me dirijo al baño y me doy una ducha, es raro durante la última semana todos los días me he bañado con mi Sam y ahora es tan diferente, extraño que no esté para enjabonarme la espalda, pero bueno no siempre vamos a bañarnos juntas aunque quisiera que así fuera por lo que me resta de vida. Salgo del baño y escojo mi ropa, solo han pasado 15 minutos y al parecer Sam no ha regresado, solo espero que este bien y es que si algo le pasa –No, no pienses en eso, vamos Alex, Sam ya está grandecita– Es cierto mi novia no es una niña, pero es que de repente es tan despistada.

Termino de peinarme y solo han pasado 5 minutos, la espera me mata así que voy por mi teléfono y al marcar me manda a tono de fuera de servicio –Calma Alex, tal vez está manejando y apago el teléfono– Ok será mejor que me ponga a arreglar la cama en lo que Sam viene, yo creo que sería bueno ir de compras para las cosas del viaje después de desayunar y… lo acepto soy algo desesperada así que vuelvo a marcar el número y nada, trato de verdad trato de no imaginarme que mi novia tiene problemas y que todo está bien pero es que… ok, ok me tengo que calmar, me dedico a acomodar la cama y a recoger un poco la recamara, solo me toma 10 minutos vuelvo a marcar y de nuevo no tengo respuesta –¡Calma Alex!– Trato, de verdad que hago mi mejor esfuerzo, o por lo menos lo intento, pero es que el pensar que le pase algo –No, no, no y no– Soy una paranoica, Sam está bien de seguro ya viene en camino, voy a limpiar un poco el departamento, tal vez si me ocupo en algo no estaré pensando cosas malas, 20 minutos después y 11 llamadas y no tengo señales de Sam, ya no tengo nada más que hacer ya arregle todo, la recámara esta lista, el baño igual y la sala también, me siento en el sillón y pongo el celular enfrente de mí, si algo malo pasa Sam me llamará, tal vez se entretuvo viendo algunas cosas, si es lo más seguro, me levanto y tomo un libro tal vez si dejo de pensar en que Sam tiene problemas yo me calmé y ella llegue y todo listo ¿Qué libro será bueno? En eso estaba cuando mi celular empezó a sonar, corrí a donde estaba porque el tono era de Sam.

Tranquila Alex, tranquila… –Samantha por Dios ¿Por qué no contestabas?, ¿Estas bien?, ¿Amor, dónde estás?, ¿Sam?...– Ok lo acepto sonaba desesperada y es que de verdad lo estaba.

“Amor estoy bien no te preocupes pero…”

–¡¿Pero qué?! Sam dime me preocupas– ¿Y si esta lastimada? Dios por favor que no sea eso.

“Creo que tengo un problema, me detuvo una patrulla y se quieren llevar el auto”

¿Qué la detuvo una patrulla? ¿Pero qué fue lo que hizo para que pasara eso?–Dime en donde estas y voy enseguida–

“Espera”

Me comunico al oficial y este me explico dónde estaba, afortunadamente no era lejos podría llegar corriendo, así que tome una chamarra, mi cartera y mis llaves y salí corriendo para encontrar a Sam, al pasar por la caseta del edificio me vio Don Juan.

< Señorita ¿Esta bien?>

–Si Juan, es solo que Sam tiene problemas–



–No Don Juan, Sam está a unas cuadras de aquí no se preocupe– Así que ya no le di tiempo de responderme porque yo ya había salido corriendo a la calle. Tenía mucho que no corría así, tal parecía que me había robado algo o que una horda de zombis me perseguía, pero lo único que quería era llegar con mi novia, pero mi condición física es tan mala, que pronto me faltó el aire, pude ver a no muy lejos la patrulla y el coche, vi que Sam intentaba hablar con los oficiales pero es que estos eran de los que solo buscan una mordida (soborno). Mi Sam estaba asustada así que no me detuve y corrí a donde estaba ella y la abrace –¿Estas bien?–

“Alex me perdí y…” La interrumpí, ella estaba bien y era lo único que me importaba.

–Luego Corazón, primero arreglo esto– Me acerque a los oficiales –Buenos días poli, ¿Qué paso?–



–No poli, lo que pasa es que mi amiga se perdió, está aquí de vacaciones y solo fue por unas compras pero ya venía de regreso cuando se extravió–



–Pero poli, si estamos hablando de una extranjera que viene a visitar nuestro país, hay que demostrarle que somos muy buenas personas–

<¿De dónde es su amiga?>

–De Francia poli, pero bueno seamos honestos, es sábado y eso de ir a la delegación y el papeleo ¿No habrá forma de arreglarnos?–

< Me esta sobornando>

–¿Yo? No para nada mi poli solo digo que pues… mire yo le doy para un muy buen desayuno y solo me da la multa y listo–

< ¿De a como el desayuno?>

–Pues que le parecen dos Sor Juanas– Casi 32 dólares.

< No señorita como que no estamos hablando el mismo idioma> Maldito policía abusivo, pero todo sea para evitar el papeleo y la pérdida de tiempo.

–Bueno pues dos Sor Juanas y un Diego y mire que es todo lo que tengo– Y le enseñe mi cartera.

< Pues no quisiera señorita, pero solo que tiene razón hay que ser buenos con los extranjeros, mire solo quiero que vea mi libreta y pues…>

Me dio la libreta negra y puse los billetes ahí casi 71 dólares pero en pesos mexicanos, la cerré y se la entregue de nuevo.

< Bueno señorita que tenga buen día y por favor obedezca el reglamento> Lo acepto estoy en contra de la corrupción pero al ser sábado nos quitaría el coche y nos lo entregarían hasta el lunes así que solo por esta creo que fue lo mejor, me subí al coche y Sam tenia cara de niña regañada, yo creo que esperaba a que le reclamara lo que había pasado pero lo único que me interesaba es que ella estuviera bien, me le quede viendo y ya la iba a abrazar cuando…

“Yo solo quería prepararte el desayuno”

Y no pude evitarlo me reí como nunca, era el desayuno más caro que había pagado hasta ahora.

“¿Y qué? ¿No me vas a decir nada?”

–Noooo, creo que ya aprendió la lección señorita– Y Sam sonrió, todo había terminado bien, me puse el cinturón de seguridad –Sami, ¿Sabes cocinar?– Jamás lo hubiera imaginado.

“Si, mamá me enseño lo básico y he tomado algunos cursos de cocina ¿Por qué lo preguntas?”

–Pensé que no sabías, porque bueno tu…–

“Si porque soy modelo y las modelos no saben hacer nada”

–No claro que no, tú no eres como cualquier modelo, tú eres muy especial y me hubiera encantado que me prepararas algo– Tal vez otro día.

“En serio me hubiera gustado prepararte el desayuno”

–Ya habrá otra ocasión, mi pequeña chef– Y me dio un beso.

“¿Amor? Tengo una duda”

–Dime–

“¿Cómo llegaste tan rápido?”

Sonreí –Esto te va a sonar gracioso, estamos a dos cuadras detrás del edificio, llegue corriendo–

Ya era algo tarde, así que lo mejor fue desayunar en el centro comercial y después compraríamos lo que nos hiciera falta, Sam me contó cómo fue que se perdió y de cómo fue que los policías la detuvieron, lo que hubiera dado por ver qué cara ponía cuando el policía la detuvo, pero mi risa también era de alivio, Sam estaba bien y solo resultó ser que en verdad es algo despistada.

–Sabes Amor, creo que lo mejor será que contrate a un chofer, ahora que regrese a trabajar no quiero que te pierdas y no quiero estar con el pendiente todo el día–

“Pero Amor, voy a estar bien”

–Sam es lo mejor además así puedes aprender a moverte en la ciudad, hay muchas calles y muchas cosas que tienes que conocer, no quiero que estés todo el día encerrada en el departamento– O perdida.

“Pero Alex…”

–Pero nada, no quiero estar preocupada por ti, hoy casi me da un ataque de nervios, el tiempo se me hizo eterno y pensé miles de cosas–

“Alex, ya no soy una niña chiquita”

–Créeme Amor eso lo sé– Y le sonreí, tomé su mano y entrelacé mis dedos con los de ella –Por favor Sam piénsalo–

“Está bien”

Pedimos el postre y nos pusimos a hacer planes para nuestro viaje de mañana –Entonces tenemos que comprar algunas cosas–

“Si Alex”

–Necesitamos una lista, no quiero que se nos olvide nada–

“Amor eres un poco obsesiva”

–Es que me gusta tener todo listo–

“Muy bien, ¿Alex sabes cómo llegar a Veracruz?”

–Si Amor, una vez fuimos Isabel, Israel y yo a El Tajín y por lo que me has contado tu pueblo no queda muy lejos–

“Son dos horas más al sur”

–Entonces tomaremos esa ruta y de ahí me dices por donde–

“Me parece bien”

Terminamos de comer y nos dirigimos a comprar las cosas que necesitábamos para nuestro viaje, lo que más me importaba era encontrar el sleeping para dos lo demás será fácil de localizar. No sé qué tenía mi Sam pero se notaba algo triste como si algo la hiciera sentirse mal, la abrace y le pregunté si estaba bien y aunque ella me respondió que si yo sabía que algo pasaba, pero solo que esta vez no la presionaría para que me lo dijera. Tenía que levantarle el ánimo a mi novia y hacer que esa cosa que tanto le preocupaba desapareciera por un rato. ¿Pero que podría alegrar a Sam? Cuando regresábamos de Valle le prometí ir a comprar juguetes, nunca he ido a sex-shop pero creo que sería una buena oportunidad, además me encanta que mi Sami saque ese lado perverso que tanto me gusta.

–Amor aún nos falta compras por hacer– Le dije ya dentro del auto.

“¿Si?... pero Amor, en la lista ya está todo marcado” Me dijo Sam mientras repasaba la lista.

–No me refiero a esa lista, recuerda tenemos otra– Y le sonreí como una niña traviesa.

Sabía que esto alegraría a Sam así que sonrió, fue como si le dijera que la llevaría a Disney “Yo creí que ya se te había olvidado”

–Eso nunca, ¿Vamos?–

“Claro que si”

Y mi Sam había dejado de estar triste. Muchas veces quise ir a una tienda de Sexo pero mis antiguas parejas que no mencionare sus nombres, jamás quisieron usar juguetes o experimentar uno que otro juego y pues siempre me quede con las ganas de visitar una tienda de estas, fue mi amiga Isabel que un día en que estábamos tomando y yo perdí el juego de las verdades donde le confesé que una de mis fantasías era usar un arnés y un dildo, por eso me lo regalo para mi cumpleaños. En Valle de Bravo cuando Sam me dijo que si quería usarlo me hizo tan feliz, pero lo que más me impacto fue que a ella le llame la atención todo esto.

*Tono de Harry Potter

–Amor ¿Puedes contestar? Es Isabel–

“Por supuesto” No quiero que pase lo mismo que a medio día y es que ya no quiero pagarles desayunos caros a los policías “Hola…. Si…… Está conduciendo, espera y pongo el alta voz”

–Hola pequeña, ¿Qué pasa?–

–Hola Monstruo, bueno sé que mañana se van de viaje y nos gustaría invitarlas a cenar, claro si quieren–

–Que dices Amor, ¿Vamos a cenar con la loca de mi amiga? Por mí no hay problema–

“Claro que me gustaría, aceptamos con mucho gusto” Le dijo Sam a Isabel.  

–Excelente, las esperamos aquí en casa a las 8 ¿Les parece?–

–Ok ahí nos vemos–

–Nos vemos luego chicas, adiós–

–“Bye Isa”– Nos despedimos al mismo tiempo.

No tardamos de llegar a la zona Rosa y es que aquí es muy fácil encontrar varias tiendas dedicadas al Sexo.

–Sam tengo una gorra en la cajuela, voy por ella para que te la pongas–

“¿Pero por qué?”

–Sami no quiero que te reconozcan, que tal si alguien te toma una foto, yo pensé que no te iban a reconocer en México pero ya viste que pasó ayer–

“Pero es que no hace falta Amor”

–¿Y si la llevan a una revista Sam?–

“No pasa nada Amor” Guardo silencio un momento y de repente me dijo “Si te preocupa que me reconozcan, no me llames por mi nombre, dime Amor, cariño, mi vida o Rosa María” Me dijo con una sonrisa.

–Ok, mi Rosa María entremos– Aunque no estaba muy convencida pero tal vez yo estaba muy paranoica el día de hoy, me apresuré y abrí la puerta para que pasara, la tome de la mano y entramos a la tienda. Jamás imaginé ver todo lo que ahí vendían, había ropa, lubricantes, toda una pared de dildos y consoladores, había máscaras, fustas, palas y otras cosas que no tenía ni idea para que funcionaban, lo que más risa me dio fue que tenían pequeños carros como los que hay en los súper mercados pero lo que me dejo impactada es que Sami tomo uno de inmediato, al parecer no solo vendríamos por un par de juguetes, no sabía que tenía planeado mi novia pero me encantaba.

Pasamos pasillo por pasillo escogimos un par dildos uno azul y uno verde, nuestros colores favoritos, por fin llegamos al área de los disfraces el primero fue fácil de policía, el imaginarme a Sam con ese sexi uniforme provoca que le quiera hacer el amor en plena tienda, tal vez y pudiera sobornarla con algo que no fuera dinero, pero eso ya lo veríamos, fue en el segundo donde tuvimos problemas

–Quiero el de doctora–

“Pero Amor es que yo quiero ese”

–No Corazón, yo quiero ser quien te cure con muchos besos–

“¿Y por qué no yo?”

–Porque a mí me queda mejor el ser la doctora–

“¿Y por qué no las dos?”

–Porque seriamos como Grey Anatomy y yo no quiero eso–

“Alejandra”

–Samantha– Mi novia es una terca.

<¿Les puedo ayudar?> Pregunto una vendedora.

–No, estamos bien es solo que mi novia quiere un disfraz como el mío–



“Está bien”  Sam me tomo de la mano y me llevo a donde nos guío la señorita de la tienda.

Dijo al enseñarnos disfraz.

“Uuuuuyyy lo quiero”

–¿De verdad?– Y es que el disfraz era de enfermera que tenía la cofia y unas medias de malla con un muy sexi liguero, por Dios que Sam diga que sí, que lo diga…

“Lo quiero” Oh madre santa casi me desmayo y es que era hermoso y sé que a mi hermosa novia le quedaría excelente.

En la tienda encontramos ropa muy sexi incluso vi que vendían ropa comestible, a Sam no le intereso pero yo si puse un par de hermosas tangas sabor cereza en el carrito y es que no puedo evitar ser una golosa cuando se trata de comer a mi novia, compramos aceites para los masajes encontramos muchos sabores así que nos llevamos tres, cuando llegamos a la zona del sadomasoquismo pude ver ese brillo en los ojos de Sam, al principio ella tomó unas esposas y no sé si me asusté o que pasó pero es que cuando ella tomó unas pinzas para pezones sabía que sus intenciones no eran nada buenas –¿De verdad piensas usarlas?–

“Si, pero si no quieres pues no”

–Es que no se, se ven… ¡Peligrosas!– Dios que solo este bromeando.

“Alex Amor si no quieres no” Y me regalo una hermosa sonrisa que me convenció y pues si mi novia quiere pinzas para pezones va a tener sus pinzas.

–Está bien Sam además quedamos en que íbamos a experimentar y bueno esto es parte de eso, así que…–

“Alex te amo tanto” Y se colgó de mi cuello como una niña a la que le hubieran acabado de comprar su anhelado juguete, la sujete de la cadera y le di una mordida en el cuello.

–Eres perversa Sam y me encantas– Ella me apretó aún más a ella –Anda Corazón sigamos viendo– Seguimos caminado por el pasillo había miles de cosas, máscaras, palas de madera unas hasta tenían formas para dejar marcado un corazón o un ‘Te amo’, fustas, látigos, bolas chinas y otras cosas que seguía sin entender para que eran, estaba viendo una correa de piel que estaba en uno de los estantes inferiores cuando escuché un ruido raro, como cuando mueves una vara y esta corta el viento y después sentí un golpe en mis hermosas nalguitas para después sentir que me ardía donde había recibido el golpe –Auch– Me levanté lo más rápido que pude y me di vuelta para ver a la responsable de semejante golpe que no era otra sino mi muy dulce y tierna novia.

“Yo… yo…” Mi novia estaba más que roja, no sé si de pena o de excitación, me acerqué a ella tomé la fusta y la puse junto con todo lo demás.

–Creo que es hora de irnos a casa mi ‘Rosa María’– Le di un beso, no podía esperar mucho para poder usar todos nuestros nuevos juguetes, lamentablemente por culpa del tránsito de la ciudad llegamos tarde al departamento no nos dio tiempo de nada más, solo de una pequeña y deliciosas ducha, en donde Sam me demostró que siempre hay tiempo para amarnos aunque tengamos el tiempo encima.

Lamentablemente yo quería más y durante nuestro pequeño viaje a la casa de mi amiga había buscado la forma de tocar a mi novia o de besarla, estábamos frente a la puerta esperando a que nos abrieran.

“¡Ya estate quieta!” Y me empujo un poco para alejarme de ella.

–Mmmm ¿Por qué?–

“Porque yo digo ¡Y ya!” Pero aunque me decía esto yo sabía que mi Sam mentía ya que se había mordido el labio.

–Eres una mandona– Y me encanta que sea así.

“Y te gusta” Y me enseño la lengua.

–Sam…– Ya iba a besarla para enseñarle que no debe de enseñar la lengua si no piensa en usarla cuando mi oportuna amiga abrió la puerta.

–¿Piensan quedarse toda la noche ahí o van a pasar?– Nos dijo con una sonrisa mientras se recargaba en el marco de la puerta.

–Acabamos de llegar–

–Tienen 10 minutos– Vio fijamente a Sam –Las estaba viendo desde la ventana–

–Metiche– Susurre muy bajito para que solo mi amiga me escuchara.

–Caliente– Me contestó ella en el mismo tono.

“Este yo…” Mi Sam estaba muy apenada con el comentario de mi amiga y es que lo había escuchado aunque este fue en voz muy  pero muy baja.

–Me refiero a que la cena está caliente, anden pasen que se enfría– Obvio trató de componer su anterior comentario, se quitó de la puerta y nos invitó a entrar.

Dentro de la casa Isabel le presento a Sam su esposo Enrique, él nos invitó una copa de vino tinto que mi novia muy amablemente rechazó, pero en cambio tomo un vaso de refresco mientras mi amiga traía a la mesa los cubiertos que usaríamos para la cena que sorprendentemente había preparado y digo sorprendentemente porque a mi amiga se le quema hasta el agua para el Té. La velada comenzó con charlas y viejas anécdotas de mi amiga en su lucha por avergonzarme con mi novia, pero se le olvidaba que ella también tenía lo suyo así que Enrique se la pasó muy divertido al escuchar de las cosas que era capaz de hacer su esposa.

–…Y entonces el conductor del otro coche le tocó el claxon para que avanzara e Isabel en su berrinche frenó el auto y lo apagó y como estaba a media calle el otro coche no podía avanzar hasta que llego un policía y muy amablemente le pidió que se moviera y ella solo le contesto…–

–Se me olvidó como encender el coche por más que giro la llave no enciende– Dijo Isabel para completar mi historia.

–Entonces el policía le pidió que quitara la velocidad para poder encenderlo y solo así se movió dejando pasar al conductor que le había echado bronca– Todos reímos menos Sam y es que desde entramos a la casa estaba algo distraída.

<¿Sam?> Le pregunto Enrique.

–Amor, ¿Estás bien?– Sujete su mano.

“Si, lo siento me distraje un momento… Estoy bien, no te preocupes” Me acaricio la mejilla pero tenía esa mirada melancólica.

–Muy bien pasemos a la mesa ya todo está listo– Anuncio mi amiga.

Estábamos por empezar con el postre cuando mi amiga se le ocurrió contar otra de nuestras viejas historias.

–Entonces fuimos a Xcaret y había que cruzar un puente que divide el río del mar pero este se movía y como Alex tiene un equilibrio pésimo pues no había llegado a la mitad cuando se cayó en medio puente–

–Isabel por favor no sigas–

–Pero es que lo mejor fue que ya no se quiso levantar para cruzarlo a pie así que la muy cobarde lo cruzó gateando y cuando llego a la orilla… – Estaba por contar la parte en que le tengo fobia al agua cuando mi celular empezó a sonar –Te salvó la campana–

–Ya lo creo, si me permiten un momento es Rosa– Me levanté de la mesa y me dirigí a la sala donde podría hablar con Rosa y sin perder de vista a mi dulce novia –Buenas Noches Rosa, ¿Cómo van las cosas en la oficina?–

–Muy bien señorita, lamento molestarla en sábado pero solo tengo una duda sobre el expediente del cliente de Monterrey–

–Ah sí, el de las florerías, la propuesta está en el primer cajón de mi escritorio, es el folder rosa y en mi computadora están los proyectos para el comercial, está en una carpeta bajo el nombre de MTY–

–Muy bien señorita–

–¿Cómo te ha ido sin mí?–

–La verdad es que se le extraña en la oficina, no es lo mismo sin usted–

–Pero ya solo me queda una semana de vacaciones Rosa y entonces estaré de regreso– Y de repente recordé algo –¿Rosa, tu primo aun es taxista?–

–Si señorita, ¿Necesita de su servicio?–

–La verdad es que si, necesito que sea el chofer de Sam mientras ella este aquí, lo que pasa es que hoy se perdió cuando fue a hacer las compras–

–¿La señorita Sam está bien no le paso nada?– Voltee a ver a mi novia y esta me sonrió.

–No Rosa, Sam está bien pero no quiero que se pierda de nuevo y bueno aparte no quiero que se quede encerrada mientras yo trabajo, yo creo que él sería un muy buen guía de turista– Yo sé que le había dicho a Sam que lo hablaríamos pero ya la conozco y era mejor que el lunes que yo volviera al trabajo ella ya tuviera quien le enseñe a andar por la ciudad.

–Pues ya verá que mi primo le enseña la ciudad, así que yo le digo–

–Muchas gracias Rosa y otra cosa, mañana salgo de viaje a Veracruz cualquier cosa mándame un mail yo lo reviso en cuanto pueda–

–Si señorita, y bueno no le quito más su tiempo, que pase buena noche y muy buen viaje–

–Buenas noches Rosa, nos vemos pronto– Mi novia me veía fijamente y por lo que intuía de seguro Isabel la estaría interrogando, así que me apresuré a regresar junto a mi Sam. Y al acercarme lo único que escuche decir a Sam es “La amo”.

–¿A quién amas Corazón?– Pregunte mientras tomaba asiento.

–A la pechuga rellena en salsa verde…– Respondió Isabel –…me decía que le encantó–

–De verdad ¿Sabías que es mi especialidad? Es uno de los tres platillos que se preparar– Y le guiñe un ojo a Sam.

"Si, esta delicioso, ¿Y solo tres?"

–Bueno es que la pasta la combinas con todo y lo demás pues...–

–Alex siempre ha dicho que se iba a casar con alguien que supiera cocinar–

–Pues para tu información pequeña, ¡Mi Sam! Sabe cocinar, aunque no he tenido la suerte aun de deleitar sus platillos–  voltee para verla y le sonreí –Aunque si he disfrutado de un manjar más que delicioso… a ti– Y le di un beso en la mejilla.

–Y ¿De qué platicaban?– Pregunte mientras notaba el sonrojo de mi Sam.

–De cosas insignificantes, por cierto me caes muy bien Samantha, creo que esta vez Alex escogió a la persona indicada– Isabel le sonrió y sea lo que le hubiera dicho Sam se había ganado a Isabel.

Mi amiga se disculpó y se levantó de la mesa –Voy por el postre–

–Te acompaño– Me levanté y acompañé a mi amiga a la cocina –¿Qué le hiciste a Sam?– Cerre la puerta tras de mi.

–¿De qué hablas?–

–Se nota que la interrogaste ¿Qué le preguntaste?– Y me recargue sobre la puerta con los brazos cruzados.

–Solo quería saber un poco más de ella–

–¿Y?–

–Creo que encontraste a una muy buena mujer– Me dijo mientras ponía la tetera sobre una bandeja y yo le pasaba las tazas.

–Creo que es excelente, es tan… mmm no sé, ella es la indicada, ha llenado algo que no sabía que me faltaba–

–Eso espero amiga, ya es hora que organicemos tu boda–

–Eso espero, la verdad es algo que aún no hablo con Sam, no sé si sea muy pronto para ella el aceptar un compromiso tan grande y luego está lo de su carrera– ¡Diablos! ¿Qué va a pasar conmigo y con Sam si se va? Pero no debía preocuparme ¿O sí? –Es como dice Israel el corazón es del tamaño de la mano y si encuentras a la mujer que sea la par de la tu mano, quédatela, pero de verdad creo que Sam es muy joven para un compromiso así–

–Alex solo tienes que hablar con ella, no te calles las cosas, recuerda que todo es cuestión de buena comunicación– Y mi amiga me regalo una sonrisa esa que dice que me apoya en todo –¿Qué sabes del tonto?–

–Lo último que supe fue que andaba en no sé qué parte de Europa–

–Ese hombre jamás se va a quedar quieto en un solo lugar, lo que es tener un papá rico que te pague todo–

–Ya sabes que él es alérgico al sedentarismo así que déjalo ya regresara cuando menos lo imaginemos–

–Eso espero– Y mi amiga se me quedo viendo –Alex ¿Sam…?– Y no deje que terminara

–Es del tamaño justo– Y le sonreí

–Ella te quiere y mucho–

–Lo sé, bueno anda hay que llevar el postre y el té, tal vez Enrique le cuente de la vez que lo amenacé si te hacia algo–

–¡¿Qué hiciste que?! ¡Alex tu…– Y salí de la cocina antes de que mi amiga me golpeara.

La cena terminó y regresamos a casa, yo moría de sueño la verdad es que he dormido muy poco y no me estoy quejando pero en verdad estaba tan casada que solo quería dormir, además mañana me tocaba manejar y es muy cansado.

“¿Te vas a poner esa pijama?” Me preguntó mi dulce novia.

–Sí, es que es calientita y tengo frio– Y le mandé un beso.

“Pero Alex está haciendo calor”

–Amor ya sabes que soy friolenta–

“Si lo sé, ¿Pero en verdad tienes que ponerte la sudadera?”

–Es que de verdad hoy tengo frio–

“Yo sé cómo quitártelo” Mi sexi novia camino a donde yo estaba, ¡Santo cielo es tan hermosa! Y me beso, un beso que me robo mi aliento “¿Quieres que te de calor?” Madre Santa mi novia es de verdad muy sensual cuando se lo propone.

–Sam yo…– Y bostece, ¡Diablos! Es como cuando ella se quedó por primera vez aquí maldito Karma.

“Está bien Amor, creo que puedo resistir sin hacerte el amor esta noche”

–Sam es que yo…– Yo si quiero que me haga el amor pero… y volví a bostezar –Lo siento Corazón, yo también quiero pero creo que estoy muy cansada– Me tenía que rendir y es que mi cuerpo no estaba de mi parte esta noche

“No te preocupes” Y me dio un pequeño beso en los labios “Tenemos mucho tiempo para que tú y yo nos calentemos”

–¡Samantha eres perversa!– Y mi novia se sonrojo.

“Yo…”

–Pero así me gustas– Y la besé –Anda vamos a dormir mañana tenemos que viajar– Le di un último beso y nos dirigimos cada quien a su lado de la cama, me acosté y mi Sam se recostó en mi pecho –Te amo Sam–

“Yo más Alex” Y me dio un último beso “Amor ¿Te puedes quitar la sudadera? Tengo calor y me acaloras”

–No creo que sea por mi sudadera Sam–

“¡Alex!”

–Está bien– Me incorpore un poco y me la quité –Listo Amor y volvió a su lugar sobre mi pecho –Buenas noches Sam– No paso mucho para que me quedara dormida

Sé que estoy soñando porque una vez más estoy en este bosque pero ahora es diferente estoy rodeada de flores y estoy recostada sobre ellas, siento un peso en mi pecho y sé que es Sam, su respiración esta sincronizada con la mía, una sensación de paz nos acompaña y me gusta estar así.

“Auch” Se queja y me levanto para ver qué pasa.

–¿Estas bien?–

“Si, es solo que se movió”

–¿Quién?– No entiendo de quien habla.

“Nuestro bebe” Y me toma la mano para ponerla sobre su abultado vientre, impactada así es como me siento y es que al ver a Sam me deja en shock “Amor ¿Por qué pones esa cara? Parece que viste un fantasma”

–Pero Sam ¿Cuándo pasó esto?– Y no puedo dejar de ver su vientre.

“Amor sí que eres muy olvidadiza ¿Ya se te olvidó que estamos esperando a nuestro primer bebe?” Y me sonríe de la forma más tierna que jamás había visto.

–¿Nuestro?–

“Tuyo y mío Amor”

Sam y yo estamos esperando un bebe y de repente entiendo todo, es nuestro bebe, nuestro hijo o hija –¿Qué es?– Le pregunto y acaricio su rostro.

“Estas muy rara hoy Alex” Y me da un beso “Es una niña”

–¿Una niña?– Le digo al ver su pancita.

“Si, una hermosa bebe” Y me toma del rostro para darme un beso “Que espero sea igual que su mamá”

–Si yo también espero que sea como tú–

“Alex me refiero a que sea como tú”

–Y yo me refiero a que sea como tu Sam– Y la beso –¿Cómo la vamos a llamar?–

“Estaba pensando en…” Me estaba diciendo pero un instante después Sam desapareció.

–¿Sam?– Me levanto para buscarla –¡Sami te necesito!– ¿Dónde se metió?

“Amor ven estoy aquí” Y sigo su voz, la encuentro dentro de una laguna nadando “Ven el agua está muy rica, vamos a nadar”

–Sam yo no sé nadar, no me gusta el agua, además no creo que este bien que te esfuerces tanto, recuerda que estas esperando a nuestra hija–

“¿Cuál hija?” Y Sam sale del agua.

–Sam tú estás embarazada, estas esperando a nuestra bebe–

“¿Amor te sientes bien?” Y se para frente a mi “Creo que el sol te ha hecho daño ¿Dime que necesitas?

–A ti Sami te necesito a ti… es que tu… tu y yo estábamos acostadas ahí y tú me dijiste… yo… tú me dijiste que estabas embarazada es más tu vientre esta abultado–

“Amor creo que estas enferma, yo no estoy embarazada mira” Y Me señala su vientre.

–Sam yo…– Y estiro la mano para tocarla pero no puedo, lo intento de nuevo, tengo frio y trato de estirar mi mano y siento que esta sobre mi cabeza inmovilizada, trato una vez más y de repente despierto.

Esta algo obscuro pero la cortina deja pasar luz y veo a mi novia sentada sobre mí –¿Sam?–

“Hola” Me dice con una sonrisa de niña traviesa.

–Amor ¿Qué pasa?– Trato de mover mis manos pero siento un metal apretando mis muñecas –¿Pero qué?– Volteo a ver mis manos y las veo esposadas a los barrotes de la cabecera –Pero Sam ¿Qué estás haciendo?– Le pregunto mientras trato de liberarme.

Se acerca a mí y me da un besito “Je veux faire l’amour”

No entiendo que dice pero creo que no es nada inocente lo que planea –Sam, suéltame–

“No”

–¡Samantha!–

“No”

–Yo no quiero– Le digo y es que estar así me hace sentir muy insegura y sobre todo ¿Qué me fue lo que dijo?  De verdad no entiendo.

“¿Qué cosa?” Me pregunta con esa sonrisa burlona.

–Eso que me dijiste–

“Y ¿Qué dije?”

–Pues no sé, pero no quiero–

“Tu boca me dirá que no quiere, pero yo voy a preguntarle a tu cuerpo” Se recuesta totalmente sobre mí, trato de resistirme pero se nota que mi novia se divierte, besa mi cuello y lentamente sube hasta llegar a mi barbilla, me da una mordida y mi cuerpo me traiciona, me excita tanto que este así, que tome el control pero debo resistir no debo dejar que Sam se salga con la suya.

“¿Aun no cambias de opinión?” Aunque no he dejado que me bese en la boca ya no puedo más, sentir sus labios en mi cuello ¡Oh por Dios!

–No– Trato de decir firmemente pero mi cuerpo ya está en mi contra y sale en forma de susurro, así que me dejo ir. Sé que la fantasía de mi Sam es dominarme y que yo me resista un poco así que pienso seguirle el juego ¡Dios mi novia es tan perversa! Ni mil millones de palabras me alcanzarían para describir lo que mi Sam me ha hecho sentir en diversas ocasiones, jamás pensé que estar a plena disposición de mi novia y sentirme un poco indefensa fuera a excitarme tanto.

Mi cuerpo aun siente las contracciones esa sensación que viene después de haber amado con pasión y locura. Mi respiración es aun irregular, siento a Sam que esta sobre mí, abro mis ojos y veo la dulce mirada de mi muy perversa novia, ella pega su frente con la mía y acaricia mis muñecas que aún están esposadas a la cabecera y siento un pequeño ardor un gemido involuntario sale de mi boca y ella me mira como queriendo pedir perdón y yo le sonrió. Se incorpora un poco y toma la llave del buro y abre las esposas, ahora que estoy liberada ella se acomoda una vez más y se recuesta totalmente sobre mí, de inmediato la abrazo, hasta ahora no hemos dicho nada pero las palabras sobran, solo el sonido de nuestras respiraciones se escuchan en la habitación, me pregunto ¿Qué estará pensando? ¿Si ella será tan feliz como lo soy yo en este momento? La amo demasiado y haría lo que fuera para que ella fuera feliz, la abrazo aún más y empiezo a recorrer su cuerpo, este cuerpo hermoso que me vuelve loca, la amo es lo único que importa, la amo y sé que ella me ama, que se acabe el mundo porque a mí ya no me interesa, encontré a mi otra mitad a mi complemento y lo demás no me importa, mis caricias siguen y siento cuando ella toma mi muñeca y la observa tienen una marca roja y aunque ella me sonríe sé que siente un poco de culpa así que deposita un beso en la marca.

–Tu eres Samthanas– Le digo con una sonrisa para tratar que no se sienta mal.

“Jajaja ¿Ah sí?”  

–Sí, me haces caer en tentaciones muy abrazadoras– Y le doy un beso.

“Yo creí que era tu ángel que te había llevado al mismísimo cielo”

Acariciaba todo su cuerpo pero en especial sus nalgas, claro que era mi ángel, mi pequeño ángel pero me encantaba que se comportara como diablita –Pues no mi vida, me llevaste un poco más allá y creo que es hora de que yo te lleve ahí– Ahora me tocaba a mi demostrarle  lo que yo quería –No te muevas, ahora vengo– Me levante y fui al closet y encontré la bolsa que tenía nuestros juguetes, pero cambie de opinión –Esta noche no–

“¿Dijiste algo Amor?” Me pregunto Sam desde la cama, ella estaba recostada sobre su lado derecho y con su mano apoyaba su cabeza.

–¡Dios, eres tan bella!– Y me le quede viendo, la deseaba, la amaba, en tan poco tiempo Sam se había convertido en mi todo, así que no resistí más, por esta noche no jugaríamos le haría el amor, le demostraría con caricias lo mucho que la amo, total ya tendría otras oportunidades para proponerle mi loca idea a mi dulce novia. Camine lo más sexi que pude, no separe mi vista de sus lindos ojos.

“¿Alex que estas planean…?” No deje que terminara me lancé sobre ella y me apoderé de esos dulces labios, de mi paraíso en la tierra y la besé, como si mañana no existiera como si fuera mi última vez, me sujeto de la cabeza “Je t'aime” Y me regalo esa dulce mirada, esa que me dice que es cierto lo que dice y que es feliz.

–Yo más– La bese una vez más y mis manos entraron en acción, recorrer el cuerpo de Sam, sentir cada milímetro de su hermosa piel, sentir como se eriza ante mi tacto, amaba cada pequeña reacción, amaba lo que ella me hacía sentir, jamás imaginé que me pudiera enamorar tanto y tan rápido, cuando nos faltó el aire me separe de ella  –¿Sami?– Ella tenía los ojos cerrados aun disfrutaba de nuestro beso –¿Corazón? ¡Mírame!– Y me miró –Te amo Sam– Y me sonrío, me iba a contestar algo pero no la deje, la bese una vez más pero el beso duro poco, baje un poco y me fui a besar ese hermoso par de pechos que mi novia tiene, me encantaba que tenían justo el tamaño de mi mano, me dedique a besar y a saborear el izquierdo mientras con mi mano derecha tocaba el pezón libre, lo más excitante que hay en este mundo es escuchar al ser que amas gemir y mi novia no tardó en hacerlo.

“Alex, por favor Amor, ya no puedo más” Me pidió en suplica.

Me separe de ella un poco –Pero Amor apenas estoy empezando– Y le puse mi cara de niña regañada, pero su mirada tierna pudo más –Tú rompiste mi pijama Sam–

“¿Yo?”

–Sí, tu Samthanas– Y me sonrío.

“Tú tienes la culpa, usas mucha ropa para dormir”

–Lo sé Corazón, pero aparte me ataste a la cama–

“Mmmm ¿Si?” Y me miró con esa sonrisa de niña traviesa “¿No te gusto?” Baje mi mano y toqué su clítoris.

–Mmmm… me encantó, pero rompiste mi pijama favorita– Y mi novia cerro los ojos, empujaba su pelvis contra mi mano y apenas y me pudo contestar con un gemido –Eres una niña mala– Y aceleré el movimiento de mi mano.

“¡Castígame!” Detuve lo que mi mano hacia y no tardo en abrir sus ojos para verme con suplica.

–Sabes tienes razón, necesitas un castigo– Y no sé qué idea perversa cruzo por la mente de mi muy dulce novia pero no se acercaba para nada con la mía –Pero…– Bostecé a propósito y fingí cansancio y me acosté en mi lugar y cerré los ojos.

“No Alex, por favor ni se te ocurra dejarme así”

–Necesitas un castigo– Le dije con voz cansada.

“Usa la fusta o la pala Amo,r pero no te duermas, te lo prohíbo”

Abrí los ojos y la miré –Jamás te haría daño, esos son tus juguetes– Se acostó junto a mí.

“Pero me gustaría que los usaras” Y escondió su cara en mi pecho.

–¿Sam? No te apenes Amor, a mí me gusta que los usemos pero es que la idea de pegarte o hacerte daño me aterra–

“Pero lo haremos con cuidado” Y me sonrió “Confió en ti Alex”

–No sé Amor, hoy no–

“Aleeeex, pero…”

–Me refiero a usar tus juguetes– Y sujetándola a mi hice que rodáramos para que ella quedara debajo y yo encima –Hoy serán solo nuestros sentidos– Y le di un beso pequeño mientras introducía dos de mis dedos en su intimidad –Así me gusta castigarte–

“Me encanta” Y mi Sam se dejó ir, su cara de placer lo era todo “Más rápido Alex más…”

Y yo obedecí a mi novia, mi mano se movía rápido entraba y salía y yo empujaba con mi cadera, nuestras respiraciones pesadas se mezclaban me encantaba el olor de nuestros cuerpos juntos –Te amo Sam, no sabes cuánto– Y baje mi boca a su cuello y la mordí, jamás se esperó a que yo hiciera esto pero su pequeño grito de dolor se convirtió en gemido, empujé un par de veces más y sentí las convulsiones de mi novia, mis dedos estaban empapados cuando los retire de ella y no pude evitar introducirlos en mi boca –Eres mejor que cualquier chocolate Corazón– Pero mi novia estaba rendida así que me acomode en su pecho, todas las personas deberíamos de dormir así siempre; escuchando el palpitar del corazón de la persona que más amamos.

Recordé el sueño que había tenido antes de que Sam me despertara y sonreí –Sami embarazada de un bebe mío– Me encantaba como sonaba esa idea, mi pequeña familia, no sé qué opine Sam pero creo que me encantara averiguarlo, acaricie su vientre y no pude evitar imaginarme como seria ver este hermoso vientre plano abultado por culpa de un hijo de nosotras. Me incorpore un poco tal vez algún día mi sueño se haría realidad y tal vez tendría mi propia familia, al ver la cara de mi Sam ella ya dormía, ya no quise despertarla y cruzadas en la cama me recosté de nuevo sobre su pecho, aunque me resistí un poco el sueño me ganó.

La luz que se colaba a la habitación fue la que me despertó, sentí a mi novia retirarme un mechón de cabello y estirar su brazo para tomar su celular “¡Ya son las 9! ¡¡Alex!! Nos quedamos dormidas” Me movió un poco “Amor, ya es tarde”

Abrí lentamente los ojos –Mmmm, ¿Por qué será?– Me hice aun lado, Sam se levantó y caminó al closet.

“Ah, ¿Ahora es mi culpa?” Y sacó una toalla.

–Yo fui la que despertó a media noche esposada a la cama– Me senté en la cama y contemple a mi muy linda novia y ver como salía de la habitación, Sam embarazada creo que se vería aún más linda.

“¡Pues no vi que te quejaras mucho!” Mi novia linda y… perversa, no pude evitar reír y es que era tan dulce, me encantaba lo fuerte y dominante que podía llegar a ser y el contraste que tenía a tímida y cariñosa “¿No vienes? Necesito que me enjabones la espalda” Se asomó por el marco de la puerta.

–¿Nada más te enjabono?–

“Mmmm ya veremos qué pasa” Y me guiño un ojo “¿Vienes?” Me estiró la mano para que la acompañara “¿No te cansas?”

–De ti jamás– Y la tome de la cintura, la gire para que me viera –Nunca, yo soy adicta a ti– Y le di un beso muy tierno.

“Y yo de ti” Y me regresó el beso, nos separamos y juntamos nuestras frentes “Tenemos que apurarnos Alex o jamás vamos a salir”

–Creo que tienes razón, además tenemos mucho tiempo para estar así–

“¿Así?”

–Sí, así desnudas a medio pasillo, abrazadas y…– Apreté sus nalgas.

“Aleeex” Y me vio regalándome una sonrisa.

–¿Qué? Me encantan ese hermoso trasero tuyo– Y le di un beso –Anda tenemos que bañarnos para poder irnos–

La ducha fue muy interesante, claro que aprovechamos para demostrarnos lo mucho que nos queríamos, pero tratamos de apurarnos aunque nos tardamos más de una hora en salir de la ducha, pero cuando lo logramos y que por fin pudimos ponernos la ropa y es que en más de una vez no pude evitar desvestir a mi Sam nos dirigimos a la cocina para desayunar, todo iba bien aunque ya era tarde aún teníamos tiempo, estábamos platicando sobre lo de anoche y es que mi Sam se sorprendió al saber que era mi primera vez en una Sex Shop, cuando se lo dije lo único que pudo hacer fue sonreír y beber su vaso de leche el cual le dejó un bigote muy sexi y justo cuando se lo iba a limpiar.

–Espera, yo lo hago– Y mi Sam pensó que la iba a limpiar con la servilleta pero yo quería probar esa leche de sus labios, me acerque a ella y con la lengua le limpie el labio superior y luego le di un beso –Delicioso, como lo de anoche– Dije al separarme.

“Amor  yo creí que no tomabas leche si no llevaba chocolate”

–Como te dije Amor, siempre hay una primera vez– Y le guiñe el ojo ya me iba a sentar en mi lugar cuando Sam me sujeto de mis mejillas, se acercó a mí y me beso, me encantaba que ella hiciera esto que se apropiara de mi boca. Como pudo y sin despegarse de mí se bajó del banco en el que estaba sentada y se sentó en mis piernas, la tome por las nalgas y la levanté para sentarla en la barra, quería hacerle el amor sobre esa barra, quería hacerle el amor en cada rincón de este departamento, pero Sam solo quería ir a un lugar y con esa dulce voz llena de deseo me dijo:

“El sofá… vamos al sofá” Y sus deseos eran órdenes para mí, sin despegarnos la baje de la barra y caminamos al sofá, mis piernas chocaron con él y mi Sam me empujó para que me recostara y de inmediato ella se colocó sobre mí, pero solo me observaba.

–¿Qué pasa?–

“Espera, estoy probando una teoría”

–¿Cuál?–

“Solo espera”

–Y no podemos esperar mientras nos besamos– Y acaricie sus piernas, la deseaba, la deseaba más que anoche más que ayer y menos que mañana.

“Claro que si” Se inclinó y justo cuando me iba a besar…

–Pero ¿Qué hacen aquí?–

Y mi Sam solo me vio a los ojos y soltó una carcajada.

–No puedo creerlo– Y ahora entendía la teoría de mi Sam ‘El sillón estaba maldito’

“Jajaja mi teoría es cierta, este sofá esta maldito” Se levantó de mí y se sentó a un lado.

–Más bien Isabel es una inoportuna o bruja porque siempre llega en el momento menos indicado– Maldición ¿Qué no tiene casa o un marido al que… atender?

–Oye, no tengo la culpa de siempre encontrarlas así– Nos señaló –Además se suponía que deberían ya estar de camino a Veracruz–

–Se nos hizo tarde–

–Y como no, solo mírense– Y aunque fingía enojo su cara se notaba divertida, ¡Diablos! Algún día me recordaría este día y no lo haría estando ella y yo solas.

“Me lavo los dientes y nos vamos” Se levantó mi novia y se fue a donde el baño y cuando cerró la puerta no pude evitar reprocharle a mi amiga.

–¿No crees que va siendo hora que llames antes de llegar? ¿Qué tal si nos encuentras a Sam y a mí en plena acción?–

–Iiiiiiuuuuk, ¡Quita esa imagen de mi cabeza Alejandra Gabina! Ni Dios lo mande, créeme que ya voy a llamar antes de entrar, no quiero encontrarte así– La cara de mi amiga era muy chistosa y sabía que hablaba en serio cuando dijo que avisaría antes de entrar –Además solo vine por una cosa– Y se dirigió a donde era su habitación, me levanté del ‘Sillón Maldito’ y la acompañé, entró a su cuarto fue directo a su buro y abrió el cajón de sus reservas sexuales –Alex ¿No viste donde deje un aceite para masajes?– ¡Diablos!

–Mmmm este… yo…– Y mi amiga volteo la cara más rápido que la luz.

–¡Alex! Pillina ¿Qué andas haciendo?– Y yo me puse roja muy roja –Solo espero que respetes mi vieja habitación, porque lo que es el sillón no creo que se libre de ustedes dos–

–Lo intentaremos Isabel– Si supiera que ya usamos su cama –Sabes yo compre unas botellas acompáñame te doy una nueva por la que utilizamos– Así mi amiga me siguió, pero lo primero que vio al entrar a la habitación fueron las esposas que Sam había utilizado la noche anterior, no dijo nada al principio pero sus ojos fueron directo a mis muñecas que aún tenían una marca roja.

–Mejor no pregunto que hicieron anoche ¿Verdad?– Y se cruzó de brazos mientras me sonreía.

–Yo diría amiga que por esta vez es mejor quedarte con la duda– Fui al closet y saque la bolsa de nuestros juguetes, por más que quise evitar que Isabel viera;

–¡Diablos! Son rudas ustedes al hacer el amor– Oh no, Sam me va a matar –Mejor no pregunto ¿Verdad?– Y soltó la carcajada, yo no podía ni verla a los ojos, se asomó a la bolsa y conforme buscaba el aceite encontraba todo lo que Sam y yo habíamos comprado –¿Vaya quién me iba a decir que eran tan perversas?– En definitiva jamás podría ver a mi amiga a los ojos nunca más, así que solo movía la cabeza en afirmación –Oh mira de cereza y de uva, me los quedo–

–Pero solo usamos uno tuyo y ya estaba usado–

–Pues eso te pasa por agarrar las cosas que no son tuyas, digamos que son los intereses– Y me sonrío –Vaya ¿Qué es esto?– Y saco la fusta negra con peluche de Sam –Creo que sería buena idea comprar uno para usarlo con Enrique–

–¡Diablos! Isabel no pongas esa imagen en mi cabeza–

–Digamos que estamos a mano. Bueno me voy, Enrique me espera y le dije que no tardaba– Se dio media vuelta y salió –Y para la próxima llamo antes de venir… bueno si no se me olvida–

–Espero que lo recuerdes– Mi amiga ya estaba por salir cuando vio a Sam y le sonrío y creo que mi novia se dio cuenta de que mi amiga la entrometida ya sabía de nuestros juguetes, no sé qué vio mi amiga en Sam que de repente.

–Bueno chicas las dejo, que tengan buen viaje– Nos dijo muy apurada –Suerte Alex– Esto último me lo dijo para que solo yo la escuchara y cerré la puerta, ¡Dios ayúdame!

“¡¡Alejandra le dijiste!!” Madre Santa Sami estaba enojada.

–No Amor, te lo juro vio las esposas, ella solita armó todo lo demás– Y claro que no le dije que también vio la bolsa, así que solo puse mi cara de angelito y creo que funcionó lo único que hizo Sam fue acercarse a mí.

“Tu amiga tiene un tino para descubrir nuestras cosas horrible”

–Lo sé– Y la estreche aún más.

“Creo que ya es hora de irnos”

–Creo que tienes razón, si no lo hacemos ahorita nunca vamos a salir del departamento–

“No es mala idea” Y acaricio mi mejilla “Pero tenemos que irnos ahora, no quiero que conduzcas de noche”

–Está bien– Nos dimos un beso y fuimos por nuestras maletas, le ayude con la suya y bajamos al coche –Muy bien vayamos a conocer tu antigua casa–

“Si Amor” Y una mirada melancólica apareció en Sam.

–Calma Amor, todo va a estar bien, solo recuerda las cosas buenas Corazón– Sujete su barbilla y la vi directo a sus ojos –Además quiero ver fotos tuyas de niñita–

“Entonces vamos”

Y así subimos al coche, solo espero que mi Sam no se deprima al recordar a sus papás.


Última edición por LyA el Mar Ene 20, 2015 1:30 am, editado 1 vez
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Mensaje por LyA el Lun Ene 19, 2015 10:28 pm
Aquí un cap mas, como creo que lo han notado he tenido que poner los capítulos por separado son demasiado largos y esta cosa no me deja, pero creo que no hay problemas con ello ...

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Capítulo 22 Más cerca de ti

Sam




Aunque salimos un par de horas tarde, vamos bien con el tiempo, el camino ha sido muy tranquilo, el clima está perfecto no hace mucho calor, lo cual agradezco, y como hasta ahora nuestra convivencia es muy agradable, nuestras conversaciones son muy fluidas y de todo tema, el modelaje uno de ellos, mi Alex me preguntó si solo Jean se encarga de mi carrera y bueno hasta cierto punto así es, pero hay muchas personas más detrás de todo, maquillistas, vestuarista,  Maurice mi nutriólogo al cual no le hago mucho caso pero aun así cuando me pide que haga dieta o coma ciertos alimentos trato de hacerlo, también esta Otto mi entrenador físico él es tan exigente, incluso más que Jean, lo bueno fue que no tuve que verlo antes de venir, sé que va hacer horrible cuando regrese, pero lo vale, el mundo del modelaje se ve fácil, pero no es solo caminar por una pasarela con ropa bonita, claro que hay mucho más personas detrás de este mundo y me gusta todo ese ajetreo. Pero últimamente ya no llama tanto mi atención, y eso es por ella, está linda mujer que va sentada a mi lado conduciendo, esa mujer que va cantando con esa hermosa voz que tiene y me hace disfrutar incluso más el viaje.

Isabel ya me había dicho que Alex solo canta cuando está muy feliz, una más de sus mañas y sé que lo está, ya lo había comprobado en la ducha, en la cocina, en la habitación y no solo lo escucho en el tono de su voz, lo veo en su sonrisa, en su mirada, cierro los ojos y me dejos llevar por la melodía, la letra es hermosa, cálida, me encanta, la brisa entra por la ventanilla, saco mi mano para sentir el viento, todo este momento es… tan perfecto.

─Ahora es tu turno, Amor─

¿Cómo?, ¿Qué?, ¿Cuándo?, ¿Yo? “¿Eh?” Ni siquiera me había dado cuenta cuando la canción había terminado.

La volteo a ver con cara de no entender lo que pasa ─Que ahora vas tú─ Me dijo.

Alex me explicó que cuando viaja a algún lugar lejos, pone música, una hora la que a ella le gusta, otra la de Isabel y así, si viajaban más personas. Acepte hacerlo aunque le advertí que la mayoría eran los gustos de Danni ella cree que mi cel., es de ella, la cual consistía en de todo un poco, canciones en inglés, francés, japonés e inclusive coreano, había también algunas en español las que recordaba que escuchaban mis padres. Alex por su parte la mayoría eran románticas, de Moenia por supuesto y algunos otros que no conocía pero que tenían muy bonita letra, y comprobé que Alex se las sabia todas y ahora creo que es mi turno.

Yo no estoy muy segura de querer cantar, y es que ella tiene una linda voz muy melodiosa, le pregunte que si alguna vez había cantado en público me dijo que no, que le da mucha pena, que prefiere hacerlo solo para mí, eso me halagó muchísimo.

Disfrutamos de la música que estaba en mi cel., incluso después de todo me animé a cantar el coro de una canción en japonés que no tengo idea de lo que dice pero me gusta cómo suena, así pasaron las horas,  el viaje continuó entre risas, pláticas y canciones acompañadas del hermoso paisaje que nos regala mi México.

“Alex tengo que decirte algo, sobre Danni” Creo que ya es hora de empezar a preparar a mi Alex para la llegada de mi ami y esto es algo muy importante.

─¿Qué cosa?─ Me pregunto sin despegar la vista del camino.

“Bueno es que ella, desde que le conté de ti, bueno… no te enojes que juro que traté de evitar que te dijera así y no pude”

─¿Me puso un sobrenombre?─ Me dijo en un tono divertido.

“Si, recuerdas cuando Isabel te llamo ruquita, y mencione que ella y Danni se parecían mucho”

─Sí, si me acuerdo y también que te reíste mucho─

“Jejeje, bueno si lo que pasa con mi ami, es que ella… bueno te dice ‘ruquis’ todo el tiempo y por todas las formas traté de que no lo hiciera y pues no se pudo y me acostumbré y creo que lo dice de cariño”

─Jajaja ¿En serio?─

“Si, no te enojas ¿Verdad?”

─Bueno, si de verdad es como Isabel sé a qué atenerme y no me sorprende para nada, ruquis, hasta suena mejor que ruquita jajaja─

Lo bueno es que no se molestó hasta le causo gracia, una cosa menos acerca de Danni que hay que quitar de la lista. Ya solo falta a ver si la soporta tendré que pensar en algo para distraer a Danni, sé que la Ciudad de México es la ciudad con más museos en el mundo, tal vez planee algunos recorridos a ella le encantan, cuando regresemos voy a investigar, necesito distraerla para que no esté pensando en hacer locuras.

Después de algunas horas de escuchar música, ahora vamos en silencio, un silencio cómodo y agradable, miro por la ventanilla el paisaje tan bello, no sé exactamente por donde vamos creo que estamos cruzando la sierra es un lugar hermoso, montañas, verde por donde quiera que mire, hay unos acantilados impresionantes y muchas curvas, ay Dios creo que después de todo mirar no fue muy buena idea. Cerré los ojos para tratar de que el malestar se me pasara pero no funciono solo empeoro la cosa.

“¿Alex?” Le dije prácticamente en un susurro.

─Si Amor─ Me respondió sin dejar de mira la carretera.

“Puedes detener el auto” Ya no puedo más.

─¿Por qué?─

“No me siento bien”

Alex detuvo el auto después de ver que en verdad no estaba bien, se paró cerca de una pequeña tienda, todo me daba vueltas, al igual que el contenido de mi estómago. Alex estaba preocupada pero le dije que solo estaba mareada, después de controlar mi estómago tome un par de pastillas para el mareo y mi Amorcito me dijo que me acostara en el asiento trasero para que ya no viera por la ventanilla, y es que según la señora de la tienda aún nos quedaban como una hora de tortuosa carretera y sé que aun con las pastillas mi estómago no resistiría y estoy segura que volvería ver mi desayuno si continuaba viendo. Así que me recosté y aun sentía el movimiento del auto así que cerré los ojos un instante y me quede dormida.

No de nuevo ¿Por qué otra vez sola en este inmenso bosque? No escucho nada, ni aves o el viento rozando las copas de los árboles, solo mi respiración, es un lugar hermoso lleno de pinos y flores, pero tan vacío, estoy en un claro, en medio de todo, y no quiero estar aquí, no quiero más estar aquí,

“No ya no quiero estar más tiempo sola” Corro e intento llegar a donde comienza el bosque, adentrarme en él y llegar a algún lugar lejos de este vacío. Pero cada vez que lo intento el bosque se aleja de mí…

Y ya no puedo más… cierro los ojos y en ese instante siento unos brazos rodear mi cintura, un cuerpo cálido pegarse a mi espalda y una dulce voz que me susurra en mi oído –Ya nunca más estarás sola Amor, nunca─ Y al escucharla esa sensación de vacío que hace unos instantes me invadía desapareció al escucharla y ahora me siento tan segura en sus brazos, abro mis ojos y puedo ver sus manos, las acaricio y son tan suaves y cálidas. Entrelaza sus dedos con los míos con firmeza, me giro un poco y puedo ver su cabello ondear por el viento que ahora comienza a soplar y no solo eso puedo escuchar las aves trinar, quiero verla, ver a esa persona que ha cambiado mi existir dentro de mí, que me hace sentir tan segura ya tan amada, me giro por completo y es mi Alex y lágrimas corren mi mejillas, veo su sonrisa que ilumina su rostro, su mirada dulce.

─No llores, sabes que no me gusta verte llorar─

“Alex” Me arrojo a sus brazos y me sujeta con fuerza sé que estaré bien, junto a ella, ya no sentiré más ese vacío dentro de mí.

Me alejo un poco y tomo su rostro con mis manos y la acerco a mí, la beso y se siente tan real, me separo para verla, me dice algo pero no la escucho.

“No, espera” Todo se mueve y comienza a desvanecerse…

Abro lentamente mis ojos y de nuevo esa dulce mirada y esa sonrisa que me vuelve loca de amor por ella y la responsable esta sobre mí en el asiento trasero.

─Hola─ Me susurra.

“Hola” Le respondo aun medio adormilada.

─¿Te sientes mejor?─

Asentí y levanto mi mano para acariciar su mejilla, Alex cierra los ojos y yo sonrió, muevo mi mano un poco más hasta tomar su cabello que cae como una cascada, agarro un mechón  y lo jalo para que se acerque más a mí, extraño sus labios, me mira y sonríe y deja caer el peso de su cuerpo sobre mí.

Puedo ver mis labios reflejados en su mirada, también desea un beso, la acerco un poco más y tomo sus labios con los míos, dulce sensación, un beso suave y tierno, se separa de mí y me vuelve a sonreír.

─Creo que ya estás bien─

“Un poco”

─¿Como para poner en práctica las lecciones en el auto?─ Me dice y levanta las cejas sonriente, mi Alex tan picara.

Y suena muy tentador pero… “Creo que no tan bien” Y es que aún me sentía un poco rara.

─Lastima─

“Ya habrá otra ocasión” Le sonrió.

─Eso dalo por hecho Amor─ Se acerca y me besa de nuevo.

“¿Por qué te detuviste?”

─Porque creo que ya estamos cerca y necesito que me digas por donde”

Se levanta de sobre mí y sale del auto, yo me levanto y miro a mi alrededor y es verdad ya estamos cerca, puedo recordar algunos detalles del lugar, salgo del auto y le digo a Alex que yo manejaré, que me se mejor el camino desde donde estamos, nos ponemos en marcha y veo que no ha cambiado mucho desde la última vez que estuve aquí, el paisaje, las casas y ahí está la puedo ver a lo lejos y esa sensación de… no sé cómo explicarlo pero siento algo en mi pecho. Orillo el auto y me detengo frente a ella, mi casa, la casa de mis padres.

Cuando Alex me preguntó en Valle si extrañaba la que alguna vez fue mi casa, el lugar donde crecí con mis padres le dije que un poco, y es verdad la extraño, viví grandes momentos en ella, con mis papis, realmente he vivido por más tiempo ahí que en Paris y ahora que ya estamos aquí frente a ella algo me pasa no sé si son nervios, hace mucho que no regresaba por que la última vez fue muy difícil, no sé si algún día supere por completo la perdida de mis padres.

─¿Estas bien?─ Escucho a Alex pero no la miro, mi vista está al frente, sujeto con tal fuerza el volante que mis nudillos están blancos, yo no puedo. Siento su mano sobre la mía y esa sensación en mi pecho se desborda y lágrimas corren por mis mejillas ─Sami ¿Qué tienes?─ Me giro para verla y me arrojo a sus brazos, la necesito.

─¿Amor?─ Pude escuchar su preocupación en su voz.

“Yo… yo… creía que podía regresar pe… pero aún me duele Alex, me duele tanto” Le digo entre sollozos.

─No llores Sami, Amor no llores, sabes que no me gusta verte llorar─ La escucho y a pesar de todo me es inevitable pensar en el sueño que tuve.

Trate de calmar mi llanto, me aleje un poco para verla, secó mis lágrimas con unos tiernos besos y yo solo pude cerrar mis ojos –¿Ya mejor?─ Me preguntó.

“Si”

─Y ahora si dime ¿Qué pasa? Desde los preparativos para el viaje he notado que has estado triste y estoy esperando que me digas; El por qué─

“Lo sé y lo siento, sé que hicimos el trato de decirnos lo que nos pasaba, pero es que es muy difícil, yo pensé que si venia contigo sería diferente que ya no me dolería tanto pero…”

─¿Desde cuándo no venias Amor?─

“Siete años”

─Amor, sé que debe ser muy duro para ti y más por el hecho de haber perdido a tus padres cuando aún eras casi una niña, recuerda que yo pase por algo muy parecido, y se lo difícil que puede ser─

“Lo siento”

─No tienes por qué disculparte Sami ─

“Lo sé, pero…”

─Pero nada, no venimos desde tan lejos para que no entremos─

A pesar que le respondí con una ligera sonrisa, yo no podía moverme del lugar Alex ya se había bajado y contemplaba la casa, se giró para verme y vio que aún estaba indecisa, se acercó, abrió la puerta y me tendió la mano, yo la observé pero no la tomé, se agacho para quedar a mi altura.

─Sé que es difícil Amor, pero yo estoy aquí contigo, sé que pasaste momentos maravillosos en esta casa, recuerda eso Sam, los buenos momentos con tus padres, solo los mejores, las sonrisas, los abrazos, sus te quiero, eso es lo que debes recordar y tener siempre presente que te amaron y que te siguen amando donde quiera que estén ahora─

“Si”

Tome su mano y caminamos hacia la casa Alex tiene razón, solo he recordado ese duro momento en mi vida, pero antes de eso fue maravilloso, tuve unos padres  que sé que me amaron muchísimo, mientras nos acercamos recuerdo algunos detalles como la bicicleta que siempre dejaba recargada en el poste frente a la casa y las campanillas que colgaban sobre la puerta y que sonaban tan lindo cuando la brisa las mecía, saque la llave que siempre llevo conmigo, abrí la puerta y cientos de recuerdos invadieron mi mente, pero uno en especial.

Fueron las palabras de mamá cuando regrese después de pasar mi primer fin de semana fuera de casa y es como si ahora pudiera escucharlas de nuevo, dándome la bienvenida por volver y de nuevo lágrimas recorren mis mejillas pero ya no estaba triste, eran porque a pesar de que la casa estaba vacía podía recordar con detalle cada mueble, cuadro y objeto que decoraba la casa y todo eso se lo ‘mostré’ a Alex, trataba de que viera con mi descripción cada detalle de ella.

─Es muy linda y grande─

“Ven, te mostraré algo…” Tomé de nuevo su mano y subimos por las escaleras al piso de arriba, al cuarto que alguna vez fuera de mis padres “…tú y mi papá tenían un gusto en común, se llevarían de maravilla o por lo menos tendrían algo de que platicar, Mamá fue la que se encargó de decorar toda la casa a su gusto pero a papá le dejo un lugar especial, para que lo decorara como él quisiera, ella me dijo una vez que habitualmente el closet es un lugar sagrado para muchas mujeres…”

─Tu mamá tenía toda la razón─

“Yo pienso igual, pero como ella había decorado toda la casa, le dejó el closet a papá, espera y deja ver si aún esta lo que quiero mostrarte” Fui al closet y abrí la puerta y todo estaba como lo recuerdo llame a Alex para que lo viera y solo pude sonreír por su reacción.

─Por todos los santos, nunca me lo hubiera imaginado─

“Te dije ustedes tendrían mucho de que platicar”

─Amor, entonces ya sabias de mi equipo de futbol─

“Si, jejeje vi un banderín en la oficina del departamento”

─Eres una pillina─ Se acercó y me abrazo muy fuerte.

“Mira hasta tenía un peluche del equipo”

─Wow, esta genial─

“Es tuyo” Y se lo entregue creo que Alex sabría cómo cuidar algo tan preciado para mí, después de discutir el nombre que le pondría y es que se había vuelto una costumbre nombrar a nuestros peluches como si fueran nuestro hijos, Alex fue la que ganó pero es que hizo trampa.

─¿Amor?─ Me preguntó mientras abrazaba el peluche.

“Si, Corazón”

─¿Y no me vas a enseñar la que era tu habitación?─

“Claro que sí” Le di un besito y tomé su mano “Ven”

Salimos de la habitación de mis padres y caminamos un par de puertas más allá por el pasillo abrí la puerta que era de color verde claro y pasamos dentro.

─¿Estrellas?─ Dijo Alex al entrar.

“Siiii”

─Son muchas estrellas Amor─ Alex solo miraba por todos lados.

“Lo sé yo amo las estrellas, en mi habitación de Francia el techo está llena de ellas y brillan en el oscuridad”

─¿En serio?─

“¿Te parece muy infantil?”

─Me parece muy lindo, ¿Sabes? Yo amo las estrellas y ahora mismo voy a besar a una─ Yo solo pude sonreír, me tomó de la cintura y yo paso mis brazos por su cuello me acerco y tomo sus labios en un tierno beso lleno de amor.

Seguimos recorriendo la casa, algunas cosas aún están como antes, algunos cuadros, el closet de papá está prácticamente intacto, ya no está la ropa, ni los muebles, ni muchas otras cosas más, pero están los miles de recuerdos maravillosos que conservo en mi mente de este lugar, mi hogar, de mis amados padres. Alex tenía razón si solo pienso en los mejores momentos que viví aquí ya no me siento tan triste, y es muy agradable compartir todos esos recuerdos con ella, la chica que vino a cambiar mi vida, a darle un toque que jamás imagine, la que amo con todo mi corazón, Mi Alex.

Continúe y le enseñe cada rincón de la casa, todas las habitaciones, el balcón de mi cuarto que nos da una vista muy linda al jardín de atrás de mi casa, la cocina y fue allí que nos dimos cuenta que no había luz lo bueno es que si había agua y si comprábamos unas velas ya no sería mucho problema, pero le ‘propuse’ a Alex quedarnos en el jardín esta noche.

Salimos y el patio estaba hermoso, las rosas que rodeaban el jardín florecían y el pasto parecía recién cortado, seguramente Don Jesús, quien es la persona que Jean contrato para que cuidara el jardín lo había hecho por la mañana, así que se me ocurrió que pasáramos la noche afuera. Alex no estaba muy de acuerdo, pero le dije que la casa estaba muy polvosa, y después de unos cariñitos la convencí, nos prepararnos para dormir fuera, sacamos el sleeping y lo colocamos en el centro del jardin, buscamos un poco de leña para hacer una pequeña fogata.

Vi que todo estaba listo así que regresé al auto para sacar una manta con que taparnos en la noche la coloque sobre el sleeping, voltee a ver Alex que estaba recargada sobre la cerca que está en la orilla del rio, se ve tan… Mi Alex. Cuando vi su fotografía esa donde esta parada en un pose muy sexi junto a su moto, yo la vi muy linda, toda ella, pero conforme han pasado los días puedo decir que me quede corta, mi Alex no es linda es hermosísima y no solo físicamente, es cierto tiene unas manos pequeñas pero que encajan perfectas con las mías y que cuando me abrazan me siento en el lugar más seguro del mundo. Dios cuanto la deseo, sus piernas largas y esos jeans se le ajustan perfectos a su trasero, subo mi mirada por su espalda tan linda, su cabello que se mueve con la brisa es castaño un par de tonos más oscuro que el mío, tan suave, casi siempre lo lleva recogido en una coleta pero cuando lo trae suelto como ahora le llega a la altura de los hombros, me encanta verla, no sé qué pasa cuando la miro pero… siento que el tiempo se detiene.

Escucho un suave susurro, pero yo aún estoy perdida en mis pensamientos, la escena es como de película, cuando la chica sexi y vaya que mi chica es sexi, se voltea y todo es a cámara lenta y puedes notar cada detalle, así la veo yo en este momento, veo sus labios, esos labios delgados pero bonitos que cuando sonríe se ilumina la habitación, me encantan besarlos y cuando los muerdo puedo notar con claridad cómo se le hinchan, los veo moverse y decirme algo que no entiendo o más bien no escucho porque todos mis sentidos están desconectados, solo mi vista se deleita, es tan alta como yo y eso me fascina porque siempre quedo a la altura de su mirada de chocolate que me derrite y ellos siempre están llenos de luz y lo mejor es que me puedo ver reflejada para ver dulzura y amor. Creo que mi respiración también se detuvo, mi corazón late a mil, y en su rostro aparece esa sonrisa de ensueño que se amplía al verme ahí parada como tonta y su mirada picara que me dice que me ama, la veo caminar hacia mí, tan lento, su cuerpo, Dios su cuerpo que me vuelve loca de deseo y me encanta tocar, recorrer con mis manos y besarlo y acariciarlo y si tiene unos kilitos de más pero eso a mí no me importa, porque yo me enamore de ella mucho antes de ver cómo era y no me interesaba su físico, veía su alma, su esencia y aunque tiene defectos… para mí Alex es absolutamente hermosa y perfecta para mí.

─¿Amor, me escuchas?─ La veo detenerse frente a mí.

“¿Eh?” Es lo único que mi mente ordeno a mi boca decir y creo que debo cerrarla porque estoy a punto de babear.

─Tienes una cara muy chistosa─ Me dice Alex mientras se ríe.

La escucho reír, amo su risa, amo todo de ella, pero ya es hora de conectar algunas ideas.

“Este ¿Eh?” No en definitiva se me fundió algo en mi cabeza.

─Ay Amor─ Se acerca más a mí, me toma por la cintura y me abraza yo por instinto rodeo su cuello, cierro los ojos y el momento es perfecto como siempre y para hacerlo aún más especial recargo mi frente con la de ella.

Después de unos minutos de estar así nos separamos creo que por fin mi cerebro se conectó con todo el resto de mi cuerpo, me siento tan feliz ya no puedo imaginar mi vida sin ella, sin mi Alex, mi novia, mi vida… ya no puedo vivir sin ella, pero sé que aún no es tiempo para decírselo, esperare un poco más, sin decir nada caminamos tomadas de las manos de nuevo hacia la cerca para poder mirar el rio.

─¿Amor?─ Me dice después de un instante.

“Si”

─¿Te bañabas cuando eras pequeña en el rio?─ Me pregunta, la volteo a ver ¿Estará pensando en meterse?

“No, dicen que hay cocodrilos”

─¡¡¡¿Qué?!!!─ Y al decir esto me toma del brazo y me jala junto a ella, alejándonos de la orilla –¿Me estás diciendo que hay cocodrilos y nosotras vamos a dormir afuera? ¡No Sam! ¿Me escuchas? No─

“Amor, mientras viví aquí nunca vi uno, eso es lo que siempre han dicho, ni siquiera mi papá los vio”

─Pero eso no significa que no haya, por algo lo decían las personas y si una vez hubo siempre habrá, no yo no duermo afuera, no, no y no─

“Aleeeeeex” Le dije haciendo puchero y la mire con ojitos de borreguito.

─No me pongas esa cara, Samantha deja de verme así─ Pero yo seguí con mi cara, sabía que Alex no se resistiría hasta que por fin dio resultado ─Ash está bien, pero si me comen es tu culpa─ Yo solo me abalancé sobre ella.

“Pues se comerán un delicioso manjar”

─Oye─

“No te preocupes Amor, si es que hay cocodrilos…” Mi asustadiza novia me miro con pánico “…y yo lo dudo, está la cerca, así que no pueden treparla”

─Y ¿ellos saben que no la pueden trepar?─ No pude evitar reír ante su comentario y solo la besé.

Después de que por enésima vez le dije a Alex que no se preocupara, que estaríamos bien prendimos la fogata y nos pusimos a ‘comer’ porque no sé si comer malvaviscos y salchichas cuente.

Cuando llegó la noche el cielo se cubrió de estrellas hacia tanto que no las mira así hermosas, brillantes. Alex y yo estábamos recostadas sobre el sleeping, no solo nos cubría un mato estelar sobre nosotras, sino también la manta llena de estrellas que traje de Francia uno de los recuerdos que aún conservo de mis padres.

─Esto es hermoso─

“Lo sé, sabes papá me enseño el nombre de algunas constelaciones, esa mira, las siete que están juntitas son las 7 cabrillas,  esas  son la osa menor y la que está más abajo la mayor y esas de allá” Le dije señalándole el cielo.

─¿Cuáles?─ Me dijo Alex con mucho interés.

“Mira las tres que brillan mucho y que forman como una línea”

─Si ya las vi─

“Esas son el cinturón de Orión, papá me enseño un dibujo de esa constelación y puedo verla completa cada estrella como conforma a Orión su cuerpo su brazo que sostiene la espada y en el otro su escudo”

─¿En verdad ves todo eso?─

“Si jejeje”

─Realmente la noche es hermosa Amor, gracias por compartirla conmigo─

“No Alex, gracias a ti por devolverme mis noches de estrellas”

─Te amo Sam─

“Te amo Alex” La vi acercarse lentamente para besar mis labios, cerré mis ojos esperando la dulce sensación pero no llegó. “¿Por qué te detienes?” Le pregunté y es que al abrir los ojos para ver por qué se detenía ella solo me miraba.

─¿Crees que si tus papás vivieran me aceptarían?─

“Mmmm, si” Le dije con una enorme sonrisa.

─¿Si?─

“Sí, creo que ellos serían felices si yo lo soy y en este momento de mi vida yo soy muy feliz”

─Yo también Amor─ Me dijo con una sonrisa, una muy hermosa, a la cual yo correspondí, me acerque a ella y ese beso tan esperado llego.

Alex aún seguía nerviosa por lo de los cocodrilos, cada vez que escuchaba algún ruido daba un saltito y se acurrucaba más a mí, me abrazaba con tal fuerza que más de una ocasión le tuve que decir que me asfixiaba. Así que para distraerla un poco le conté acerca de mis padres, le conté que si ellos vivieran lo más segura es que estuviera estudiando para maestra como lo eran ellos, también le conté la vez que papá intento poner un columpio cuando tenía 6 años y mamá le dijo que pidiera ayuda porque el árbol estaba muy alto, mi papá se negó, y cuando este se cayó y yo fui corriendo a avisarle a mamá esta solo le grito desde la puerta ‘te lo dije’ y yo por supuesto me quede sin columpio, le conté también de lo rico que mamá cocinaba y de la primera vez que me dejo ayudarla a hacer pan, terminé enharinada hasta la cabeza, Alex solo se reía y escucharla me alegraba. Ella también me platicó algunas cosas de sus padres, que la cicatriz de la frente es por su papá, Alex estaba empezando con la bici cuando llegó a una bajada muy empinada y que él le dijo que se lanzara.

─‘Lánzate’ me dijo y yo la muy valerosa me lancé, pero al escuchar un coche, me dio miedo y metí el freno trasero y como no funcionó que meto el delantero y hubieras visto Sami salí volando como superman─

“Jajaja”

─Suena gracioso ¿Verdad?─

“Si” Y seguí riendo.

─Sí, solo que aterrice de cara, hubieras visto a mi mamá, solo me dijo ‘Levántate yo te dije que no lo hicieras, así que levanta esa bicicleta y vamos a casa’ y eso hice camine ocho cuadras con la cara ensangrentada, ese día aprendí a responsabilizarme de mis actos─

“Vaya” No sabía que decir, su mamá sí que es enérgica.

─Y eso no es nada, cuando papá me enseño a andar en moto mamá pegó el grito en el cielo y dejo de hablarle a papá por todo un mes─ Comencé a notar que Alex se ponía melancólica –Mi papá siempre se metía en problemas cuando intentaban arreglar algo y yo siempre junto a él y uno de los dos siempre salía lastimado─ Yo solo la escuchaba atenta ─Otro día estaba pintando un departamento para ganarme un dinero extra, mi papá me estaba ayudando y como era más alta que él me puso a pintar el techo de la cocina yo estaba muy concentrada en lo que estaba haciendo y en cuando me habla mi papá yo no me fijé, doy el brochazo y zas una gota enorme de pintura me cayó en el ojo─

“Aush”

─Bueno me ardió horrible, aunque mi papá me lavo el ojo, pues no lo hizo bien y me quedo un poco de pintura, se secó y se me pegaron las pestañas─

Y no pude evitarlo reí como nunca.

─Cuando llegamos a casa mi mamá nos regañó, me llevo al baño y me talló como no tienes idea, hasta que me quitó la pintura─

“Cada cosa que te pasa, Amor”

─Sí y tengo miles de historias Corazón, ya te las contaré poco a poco─

“Me encantaría escucharlas”

─Sabes, mamá cocinaba rico, me encantaba y aunque era muy enérgica era un amor… los extraño Sami─ Se quedó callada un instante ─Me siento culpable─ Su voz se quebró y no me resistí a abrazarla.

“¿De qué Amor?”

─Por lo del accidente, sabes Sam, muchas veces he pensado que si no hubiéramos ido a ese restaurante y yo no hubiera dicho nada ellos aún seguirían con vida─

“Tú no sabías que eso ocurriría, Amor no te sientas así, Alex mírame” Le dije pero era como si no me escuchara

─Los quería mucho y siempre quise que estuvieran orgullosos de mí, pero ni siquiera he sido capaz de mantener una buena relación con mi hermana─ Vi una lágrima correr por su mejilla y con un beso la quité, mi Alex no llora eso fue lo que me dijo hace mucho que ella no llora jamás y ahora verla así, me duele y es que lloraba como si todo el dolor de su corazón por fin estuviera saliendo.

“Ellos estarían muy orgullosos, Amor no lo dudes, eres una mujer exitosa, e increíblemente maravillosa y la relación con tu hermana mejorara ya veras, estarían muy orgullosos de ti Alex, de ver en la mujer en que te has convertido”

─Eso espero Amor─ Me dijo y se abrazó aún más a mí, yo solo acariciaba su espalda, así estuvimos hasta que se calmó y con un cielo estrellado sobre nosotras nos quedamos dormidas.

Alex amaneció entre mis brazos, esta tan tranquila, anoche cuando me dijo lo de sus padres jamás me imaginé que se sintiera así, no sabía que sentía culpa por lo que pasó y no tiene porque, fue un accidente, un terrible accidente y ya no quiero que se sienta de esa forma. Verla vulnerable y dolida me lastima, pero ella me lo dijo y estoy muy segura que jamás se lo había dicho a alguien, confía en mí y yo en ella.

Miro al cielo y muchos recuerdos invaden mi mente, muchas veces desperté aquí viendo los mismos árboles, como la luz pasa por sus ramas y hojas que se mueven por el viento en un vaivén acompañando el estruendoso ruido del rio que corre a unos metros de donde estamos recostadas, la fogata ya solo humea y mi Alex aun duerme, me levanto y tratando de no despertarla camino hacia la orilla del rio, la brisa roza mis mejillas y me es inevitable voltear a ver a Alex, veo mi casa y cada rincón del jardín, hay tantos recuerdos en ella tanto buenos como malos pero…

“Quiero nuevos recuerdos contigo Alex, aquí en casa…” Cierro los ojos y un suspiro que está atrapado en mi pecho desde hace mucho sale de mi pecho “…en nuestra casa”

Siento sus brazos rodearme, no abro mis ojos solo dejo que la sensación me invada, no me dice nada solo se abraza a mí.

“Quiero ir a su tumba Alex, nunca he ido, yo no podía hacerlo no quería recordarlos así, pero creo que ya es tiempo y me gustaría que me acompañaras” Le dije sin apartarme de ella.

─Claro que si Corazón─

Nos arreglamos y fuimos a comprar unas flores, al llegar dude un poco, pero ya basta de miedos. Miré por la ventanilla sabía cuál era su tumba, cuando se cumplió un año de su muerte Jean y yo regresamos y venimos aquí al cementerio pero no quise bajar, ni siquiera quise ver demasiado y es que no podía, no quería en mi cabeza esa imagen y por esa razón ya no quise regresar, jamás los deje de amar pero yo no podía recordarlos así.

“Amor ¿Me puedes esperar aquí?” Necesitaba ir sola.

─Todo el tiempo que quieras Amor─ Sentí su mano apretar la mía en forma de apoyo, la miré y le sonreí.

Me baje del auto, tomé las flores camine unos metros hasta llegar a su tumba, no sabía que decir así que guarde silencio, mire como era su  lápida de un color blanco, y en ella estaban los nombres de mis padres en memoria de Sophie DuPont y Jaime Rodríguez la fecha en que nacieron y la fecha de su muerte, aun eran muy jóvenes…

“Tengo una amiga un poco loca…” Después de un largo silencio lo primero que se me vino en mente fue hablar de Danni “…se llama Danielle, la mejor amiga, es como la hermana que no se quiere tener pero que está ahí en las buenas  y en las malas”

Les conté muchas cosas sobre ella, sobre mi trabajo como modelo y que esperaba que no se molestaran por hacerlo pero que me gusta, de cómo voy en mis estudios y que solo me falta un año para graduarme, sobre Jean y Nicole de lo bien que me han cuidado y de lo mucho que los quiero.

“Estoy enamorada, yo no creí que el amar a alguien se sentiría así, soy muy feliz a su lado y yo sé que estarían de acuerdo por eso porque me hace feliz, porque cada vez que pienso en ella…” Guardé silencio un instante “…mamá, papá soy lesbiana y me he enamorado de una mujer, una maravillosa mujer que se ha ganado mi corazón y posiblemente no se sorprendan demasiado con lo que les estoy diciendo y sé que aún me querrían y me aceptarían, me gustaría que la conocieran” Voltee a ver Alex que ya había salido del auto y estaba recargada sobre la puerta viéndome y una sonrisa apareció en su rostro.

“¿No les parece perfecta?”

Estiré mi mano hacia ella y solo moviendo mis labios sin que saliera sonido alguno de ellos le dije “Ven” La vi caminar hacia mí y al llegar a mi lado tomé su mano.

“Mami, papi ella es Alejandra, mi Alex, mi novia y…” Algo me impidió continuar un nudo en mi garganta, un dolor en mi pecho y las lágrimas contenidas se comenzaron a derramar “Perdón, perdón por no haber venido antes, pero no podía, me dolía tanto… ¿Por qué me dejaron sola? Me he sentido tan sola”

Sentí a Alex abrazarme me siento tan segura entre sus brazos –Nunca más Amor, ya nunca más estarás sola Amor─

Escucharla decir esas palabras me hace de nuevo recordar ese sueño la miro a los ojos y le pregunto “¿Que dijiste?”

─Que junto a mí nunca más estarás sola─

“Alex, si eres tú” Y me abrazo a ella con más fuerza.

─¿Soy quien Amor?─ Me pregunta al oído.

“La mujer de mis sueños” Y sin poderlo evitar me sonrojo.

Puedo sentir como su sonrisa se amplía sobre mi cuello –Y tú la de los míos─

Me separo y con su mano recorre mi mejilla y quita cualquier rastro de lágrimas ─Ya no llores Amor, sabes que no me gusta verte llorar─ Yo solo asiento, me acerco y la beso, un beso tierno y ligero, se separa de mí y se aleja un poco yo la miro extrañada.

─¿Que van a pensar mis suegros Amor? Hay que comportarnos─

Alex les dijo unas palabras y estas de nuevo me pusieron aun paso del llanto, nos quedamos un rato más, pero antes de irnos les prometí volver, cada vez que pudiera.

Subimos al auto y fuimos a desayunar algo, cuando llegamos a casa ella me convenció de hacer algo que bueno hacía falta pero…

“Alex ya no más por favor, ya no puedo” Yo ya no podía más estaba más que cansada, toda sudada, adolorida y mi novia como si nada.

─Pero Amor, es una buena idea─ Por ella sé que estaría todo el día así.

“Lo sé, pero jamás pensé que sería así”

─No aguantas nada─

“Pero llevamos todo la tarde haciéndolo”

─Un ratito más Amor, solo un poquito ¿Sí?─

“Pero Aleeeeeex”

─Sami yo no vuelvo a dormir afuera, ya solo nos falta limpiar un poco más─

“Pero yo pensé que solo sería una limpiadita, tú la quieres dejar la casa como nueva”

─Soy un poco obsesiva y lo sabes─

“Eso ya me quedó más que claro”

Una hora después por fin pude convencer a Alex que ya era más que suficiente, arreglamos las cosas para dormir, el único problema eras que no había luz, pero mi Alex lo solucionó de manera muy romántica. Platicamos solo un rato cuando nos acostamos y es que de verdad que estaba más que rendida, me quede dormida sin darme cuenta. Cuando desperté ya era de día, al levantarme me dolía todo, pero valió la pena la casa quedo muy limpia y hermosa. Estuvimos hasta el mediodía, guardamos todo lo que traíamos en el auto y dejamos mi casa, pasamos un rato más al cementerio y me despedí de mis padres.

“Volveré se los prometo”

─Volveremos, Amor─

“Si, volveremos”

Fue muy bueno regresar, mucho muy bueno.

Nos subimos al coche y una parte de mí se sentía liberada, ahora ya no me dolía el recuerdo de mis padres, ahora solo recordaba los buenos momentos y yo sé que algún día regresare a verlos.

Le dije a Alex que no regresáramos por el mismo lugar, no sufriría otra vez por las curvas horrorosas así que ahora iremos al puerto de Veracruz nos quedaríamos un par de días y ya de ahí tomaríamos la autopista y regresaríamos a la ciudad de México es más rápido y sin curvas.

El camino fue lleno de unas vistas increíbles viajamos por la costa y en muchas partes se veía el mar. En un lugar llamado Boca Andrea la playa se veía hermosa de un azul increíble que te invitaba a pasar y nos hubiera gustado quedarnos pero ahora no podemos, tenemos otros planes pero volveremos. Un par de horas después llegamos al puerto, la última vez que vine fue cuando tenía 10 años, y a esa edad pues realmente no me interesaba demasiado ver los lugares, lo único que me encantó en ese entonces fue el acuario, es enorme y lleno de miles de peces de colores pero bueno primero teníamos que ver donde nos quedaremos, ya que tenemos decidido que nos quedaremos en la playa pero yo creo que no dan permiso nada más porque sí, pero Alex dijo que si buscábamos un hotel con playa privada podríamos pedir permiso, por lo que después de mucho buscar encontramos uno, después de preguntar si nos daban permiso y al recibir una respuesta afirmativa (claro que pagando un dinero extra) decidimos alquilar una habitación muy sencilla con una cama individual donde ni en sueños cabríamos Alex y yo juntas y es que a nosotras solo nos interesaba el baño y un lugar donde dejar nuestras cosas mientras salgamos a pasear, como ya era un poco tarde lo que hicimos fue arreglar la casa de campaña y ya después caminar por la orilla del mar, Alex no dejaba de tomar fotos.

“Amor ¿Crees que mañana podemos meternos al mar?”

─Este mmm, yo creo que primero damos una vuelta por el puerto y ya después veremos─

“Bueno” No sé si sea yo, pero noto a Alex un poco rara.

Si la noche que pasamos fuera en el patio de mi casa me pareció bella está en la playa me pareció increíblemente hermosa no podría compararla con nada cientos, miles de estrellas nos rodeaban wow, me encanta.

“Yo quiero una” Le dije a Alex, ella y yo estábamos recostadas sobre el sleeping.

─¿Qué quieres Amor?─

“Una estrella” Le dije sin dejar de mirar ese mar de estrellas que iluminaban la noche.

─Pues todas son tuyas Corazón─

“Gracias, pero yo de verdad quiero una”

─¿Cómo?─

“Quiero que una estrella de este inmenso cielo lleve mi nombre, no sería lindo que mires al cielo y puedas decir: mira esa de allá es mi estrella”

─Seria hermoso poder mirar el cielo y mirarte a ti en el─

“Amor, ¿Tú me darías una estrella?”

─Mmmm, no─

“¿No?” Le digo en un tono de desilusión.

─No, yo te daría una constelación completa Corazón─ Y al decir esto se pone sobre mí y me encanta estar así, sentir su cuerpo sobre el mío.

“Me encantan las estrellas, pero no hay nada que se compare con el brillo de tus ojos al mirarme”

─Y a mí me encanta verme reflejada en los tuyos─  

Se acercó a mí y me besó, un beso intenso que como ya en muchas ocasiones nos arrebata el aliento nos separamos y nos quedamos así, ella sobre mí y yo acariciando su espalda, estuvimos así mucho tiempo, no sé cuánto pero sé que fue mucho. Nos levantamos sin querer hacerlo pero no era muy seguro quedarnos fuera así que nos metimos a la casa de campaña y entre uno y otro arrumaco nos quedamos dormidas.

La mañana fue gloriosa, un amanecer increíble que quedara grabado para siempre, estas sin duda son las mejores vacaciones. Después de una ducha, ahora si a turistear, primera parada un lugar donde desayunar, yo no quería un desayuno de hotel, quería algo más tradicional como unas picadas.

Fuimos a un local no muy lejos del hotel donde vimos que las vendían la única vez que las había probado fue cuando vine con mis padres cuando era pequeña, pero esa vez estaban deliciosas y en esta ocasión no se quedaron atrás.

Bueno ya con la pancita llena, y como hay tanto que ver aquí en el puerto de Veracruz decidimos comenzar por la plaza comercial Acuario, primero recorrimos la plaza, y vimos muchas cosas para comprar; recuerdos y regalos para nuestras amigas y para nosotras claro. Nos tomamos unas fotos en la fuente de los delfines y por fin entramos al acuario el cual es el más grande de Latinoamérica, Alex y yo parecíamos niñas, hay muchos  ecosistemas, la exhibición es increíble hay numerosas y curiosas especies tanto de agua dulce como salada, no parábamos de ver aquí y allá, todo nos llamaba la atención, parecíamos un par de crías. Lo mejor la pecera oceánica, para llegar a donde esta pasas por un túnel de cristal y por encima de ti nadan los tiburones, las tortugas, las manta rayas y muchos otros peces que no se sus nombres, lo gracioso fue ver a Alex pasar por ahí corriendo.

Mi Alex, como la quiero, yo me quedé un instante observando y es que es asombroso ver la vida marina tan cerca, tomamos algunas fotografías, todas fin flash por supuesto y yo quería tomarle una a Alex junto a una réplica de un tiburón blanco, casi la tuve que arrastrar para que se pusiera a un lado y después de todo si salió muy bien con una cara de pánico que me dio muchísima risa, ya estábamos por llegar al final y fue lo mejor, el área de los manatíes y los delfines, no me cansare de decirlo es realmente hermoso, me he quedado con ganas de volver el lugar es increíble, pero por ahora a seguir conociendo, así que tomamos un taxi y nos fuimos al malecón.

─Amor, ¿No estas cansada?─  Me preguntó mi novia después de un rato.

“Un poquito”

─Vamos a comer y así retomamos fuerzas para recorrer un poco más ¿Te parece?─

“Claro ¿Pero dónde?”

─Ven ya sé dónde─ Tomó mi mano y caminamos unos cuantos metros y me llevo aun café.

“¿Aquí?”

─Sí, no puede faltar en nuestro recorrido, además yo siempre he querido probar el café de aquí─

Café con este calor, yo solo le sonreí y bueno mi novia quiere y hay que complacerla.

La tarde continuó, la brisa del mar acompañándonos, recorrimos el mercado de artesanías, compré unos bombones de café, creo que hasta ahora es la única forma de que pruebe el café y es que estaban deliciosos, no sé por qué a Alex no le gustan y más si son de café, pero bueno más para mí. En unas de las esquinas del mercado había un mapa del puerto y vi algo que nunca me imaginé, una muralla, antes había una muralla que protegía toda ciudad del ataque de piratas y corsarios, también leí que solo quedaba un vestigio de su existencia y yo quería conocerlo, el Baluarte de Santiago que en su momento fue un polvorín ahora es un museo, tiene casi 400 años y ahora es un museo donde se exhiben Las joyas del pescador una colección de objetos precolombinos de oro, vimos pulseras, aretes y muchas otras cosas que estaban en mal estado pero aun así es impresionante que aún se conserven, subimos a lo más alto donde aún se encuentran los cañones, si miras alrededor, hay edificios, tiendas, departamentos, casas, pero antes había mar frente a este monumento que alguna vez resguardó la ciudad y que ahora alberga un gran tesoro.

Después del recorrido decidimos regresar al hotel, aun no era tan tarde así que se me antojo meterme al mar, me puse mi traje de baño el que más me tapara para que ni novia no se alterara, pero no sirvió de nada porque mi Alex no quiso meterse, me dijo que no le gustaba el agua.

“Alex ¿Cómo es posible?” Le pregunté.

Y la historia que me contó resolvió todas mis dudas.

Yo al final tampoco me metí al agua solo me quede en la orilla con Alex donde el mar pudiera mojar nuestros pies hasta que el frio nos obligó ir a donde la fogata.

“Me encanta estar así” Sentadas sobre una manta observando el cálido mar, entre las piernas de mi querida novia, recargada sobre su pecho, contemplado el atardecer.

─Si a mí también me encanta tenerte entre mis brazos─ Y me acerca si  se puede aún más a su cuerpo.

“¿Amor?”

─Dime Corazón─

Me giro para verla “Te amo”

─Y yo más mi vida─ Con su mano tomó mi mentón y se acerca para besarme, me encantan sus besos, sentir su lengua explorando mi boca, Dios tan deliciosa sensación.

Un día más que paso junto a mi Alex, no quiero que terminen mis vacaciones, no quiero pero aún falta mucho y no debo de pensar en eso, solo disfrutar cada minuto junto a mi Amor.



Al otro día despertamos temprano después de que Alex tomara una foto de nosotras junto al más hermoso amanecer, fuimos a la habitación solo a bañarnos para después salir a desayunar y luego ir a pasear ya que este es el último día así que hay que disfrutarlo a lo máximo, decidimos pasarla en el centro histórico.

Estábamos sentadas en una de las bancas disfrutando de nuestros helados del güero, güero, güera, güera jeje un nombre muy chistoso, pero son muy tradicionales aquí en el puerto así que decidimos comprar unos, pero cuando lo hicimos recordé algo.

"Amor creo que dijiste que ya no comerías helado si no estaba en mi cuerpo"

─Pero es que este se veía muy rico, además hace calor, pero...─

“¿Pero?”

─Pero es una verdadera lástima que no pidieras un barquillo─

“Aleeex”

─¿Que Amor? Es que me encanta ver esa lengua tuya─

“Alex por Dios, ya que nos van a escuchar” Y es que estamos rodeadas por muchas personas.

─Tu empezaste ¿Y qué, te importa que nos vean juntas?─

“No, claro que no, pero estas hablando de intimidades” Si yo empecé pero Alex ya está diciendo de más.

─Mmmm intimidades, de verdad que es una lástima, y más que no estemos cerca del hotel, ya hiciste que se me antojara ese helado sobre tu cuerpo─ Me pregunto si el helado de jobo, tendrá una especie de afrodisiaco, porque Alex esta…

“Aleeex” Sé que estaba jugando pero aun así estaba más que roja.

─Aunque podríamos ya sabes tú… yo… helado en la casa de campaña─

“Si claro, para que nos coman las hormigas”

─No, eso sí que no, aquí la única que te puede comer soy yo─ Al decir esto se acerca y me muerde el lóbulo de la oreja.

“Aleeex”



Por poco me da algo con este señor llegando tan de repente y con Alex prácticamente sobre mí y por supuesto que no me importa que nos vean juntas yo la amo y no me importa que el mundo se entere, no, si lo pienso bien quiero que el mundo se entere que ella es mía y de nadie más.

─“Buenos días”─ Dijimos al mismo tiempo, solo espero que este señor no nos eche un sermón sobre las inmoralidades y moralidades de la vida o cosas por el estilo.

Aunque está muy sospechoso no creo que nos quiera robar por qué bueno hay muchas persona a nuestro alrededor, pero bueno eso a los rateros ya no les importa. Si me fijo bien sigo pensando que esta raro, trae una gabardina y hace un calor horrible, hasta mi Alex que es friolenta se puso un short y una playera de sisa (sin mangas). Ay no, que no sea lo que me estoy imaginando, un señor con gabardina frente a dos chicas lindas y con una sonrisa extraña en su boca, esto solo puede ser…

Veo sus manos dirigirse a su gabardina.

“Ay no” Y me cubro los ojos, con mi mano libre, no quiero ver, Dios Alex se lo va a moler a golpes…

─Vaya que impresionante─ La escucho decir… ¿Qué? –Mira Amor─

“¿Qué cosa?” Me descubro la cara y… “wow” Nunca me lo hubiera imaginado, de verdad es impresionante.

─¿Puedo tomarlo?─ Le pregunta Alex.

Dice dirigiéndose a mí.

“Gracias”

─¿Qué te parecen?─

“Nunca los había visto así”

─Ni yo es muy original─

“Aja, oiga y ¿Cuánto cuesta?”



Y bueno yo andaba de mal pensada y lo que el señor traía bajo su gabardina, eran muchos dijes de letras muy hermosos con unos diseños increíbles,  decidimos comprar algunos para nuestras amigas,  una D para Danni, una I para Isabel, una M para Mónica y otras para Jean, Nicole, Alex le compró una a Rosa y una a Israel. Pero algo me llamo la atención la letra S de mi nombre era diferente con unas grecas y un estilo único, de verdad hermosa y venía con una cadenita y se me ocurrió una loca y amorosa idea así que la compré.

“Esta es para ti Amor”

─¿Si?─

“Aja” Y se la coloqué en su cuello.

La tomo entre sus manos para mirarla ─Pero es una S Corazón─ Me dijo con una sonrisa.

“Lo sé, es mi título de propiedad, el que dice que te amo con todo mi corazón, es para que sepas que mi vida es tuya y para que todos los demás sepan que me perteneces”

─Me gusta y yo también quiero una A para ti─

Estuvimos buscando entre las letras pero no encontramos ninguna A, ya no había el señor nos dijo que el mismo las hacía y que si lo esperábamos nos traería una le dijimos que sí que estaríamos en los alrededores sobre la plaza así que lo esperamos y es que yo también  quería mi título de propiedad, aunque en realidad yo ya era más que suya.

Caminamos un rato por la plaza es muy agradable, vimos a algunas personas bailando danzón, un baile muy bello, visitamos la catedral, el palacio municipal y sus innumerables arcos y por último fuimos a Los Portales es un restaurant que se encuentra al aire libre en el portal de una casa antigua de tipo español, es un sitio muy acogedor mientras cenábamos escuchamos la marimba, nos divertimos, vimos mucha gente, tomamos muchas fotos de verdad pasamos un buen rato.

Esperamos mucho tiempo al señor de los dijes, pero nunca regresó.

─Buscaremos otro en la ciudad y te lo comprare Amor─

“Pero yo quería que fuera como el tuyo”

─Pero ya es tarde Amor… Cuando tengamos oportunidad regresaremos y buscaremos al señor ¿te parece?─

“Si Amor, me encanta tu idea” Y más por qué significaba volveríamos y que estaríamos juntas.

─Anda ya Corazón, es tarde y mañana tenemos que partir─

Como todos estos días, nos quedamos contemplando el mar por un rato y después nos fuimos a dormir, y de nuevo despertar en los brazos de mi amada no tiene comparación, es tan cálido me encanta despertar sobre su pecho escuchando los latidos de su corazón, escuchar su respiración y sentir sus brazos rodear mi espalda, no quiero levantarme, quiero estar siempre así, pero hay que volver a casa y además Alex me dijo que volveríamos, no sé cuándo pero sé que lo haremos.


Última edición por LyA el Lun Ene 19, 2015 10:33 pm, editado 1 vez
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Mensaje por LyA el Lun Ene 19, 2015 10:31 pm
Alex



Viajar me encanta viajar y más si es por carretera, claro que esta vez el viaje es diferente al de la moto, es en coche y con mi Sam. Cuando era más joven viajaba muy seguido con mis amigos, no necesitábamos de mucho, juntábamos el poco dinero que teníamos y nos robábamos las latas de comida de nuestras casas y nos subíamos al coche, sacábamos un mapa y una mano santa con los ojos cerrados indicaba el camino. Así viajamos a varias partes, el último viaje que hicimos juntos fue el de El Tajín después empezamos a trabajar, el estudio y nuestras parejas nos apartaron de los viajes de carretera. Extraño esos tiempos en que filosofábamos sobre la vida, criticábamos a nuestros padres, recordábamos las caricaturas que veíamos de niños y hacíamos planes a futuro, claro que cada uno de los que iba en el coche era totalmente diferente a los demás y eso se notaba en la música, Isabel era más del estilo de música norteña, de las cumbias y salsas, Israel por su parte siempre fue más del pop en español y de la música ochentera sobre todo en Ingles, yo en realidad tengo mis temporadas por lo regular soy más del tipo de Coldplay, Greenday, Incubus Good Charlotte pero desde que empecé a andar con Sam me volví alguien muy cursi, aunque siempre me gustó Moenia ahora me gusta escucharlos aún más, pero no todo termina ahí, sino que también escucho a Aleks Syntek, Fobia, La ley, Juanes y todos aquellos que le cantan al amor y es que así me siento ENAMORADA de la mujer más hermosa en este mundo, me hace sentir amada pero sobre todo viva.

♫ Y yo, me siento vivo uoh─oh oh oh oh

Transformaremos mundos

Inventaremos mares que cruzar

Si nos perdemos nada pasara

Ahora lo entiendo, amar es liberar

Eres sangre tibia

Y yo, me siento vivo uoh─oh oh oh oh

Me siento vivo uoh─oh oh oh oh

Me siento vivo uoh─oh oh oh oh

Me siento vivo uoh─oh oh oh oh

Ohhh eres sangre tibia ♫



(Me siento vivo de Fobia)

“Me gusta cuando cantas”

─¿De verdad? Isabel decía que cuando lo hacía alguien moría en el mundo por culpa de mis alaridos─

“Creo que lo decía por celosa, pero en realidad me gusta que lo hagas, además te notas tan feliz”

─Si bueno, es por culpa de un hermoso ángel que resulta ser mi novia─ Y tomé la mano de Sam –Te amo─

“Yo también” Y mire sus ojos “Alex creo que es buena idea que veas el camino mientras conduces”

─Creo que es buena idea─ Y volví mi mirada al camino –Sabes cuando viajaba con mis amigos teníamos una regla cada uno tenía una hora de música para poder poner lo que más le gustara─

“Es una buena idea”

─Solo así dejamos de discutir mientras viajábamos, aunque muchas veces lo que importaba era la charla que ocurre en el coche, nos contábamos muchas cosas─

“¿De verdad?”

─Claro, ¿Cómo crees que sé que Isabel nació con una verruga en la nariz?─

“No es cierto”

─Oh si, créeme ese día casi chocamos y es que Israel perdió el control del coche por reírse─

“Jamás me lo hubiera imaginado” Y mi Sam sonreía, es más juro que brillaba y no creo que solo sea por culpa del Sol Sam se veía feliz y me encantaba “¿Se contaban todo?”

─Si, todo lo que quisiéramos contar, aunque muchas veces era más por saciar por nuestra curiosidad─

“Vaya ¿Extrañas viajar con ellos?”

─Un poco, ¿Sabes? La vida va cambiando y vas dejando de hacer cosas por hacer otras, y bueno también van llegando nuevas personas a tu vida, aunque aún veo a mis amigos, sobre todo a Isabel, la verdad es que si extraño los viajes en carretera, pero sabes creo que ahora tengo una excelente compañera de viaje─

“¿De verdad?”

─La mejor─

“¿Entonces puedo preguntar todo?”

─Por supuesto, entre más hablemos más corto sentiremos el viaje─

“Me gusta”

─Bueno entonces dime ¿Qué es lo que quieres saber?─

“No, creo que ahorita nada ¿Y tú?”

─Pues no se─ Hice una pausa y pregunte lo primero que se me vino a la mente –Ya se, ¿Jean es el único que maneja tu carrera? O hay más personas, ¿Tienes un equipo de trabajo?─

“La verdad es que Jean es mi representante, por el empecé a modelar, él estaba en una sesión de fotos y necesitaban a una niña, ya que la modelo de ese día no llegó y pues él me propuso hacerlo, solo sería esa vez pero al cliente de la marca de ropa le gusto tanto mi cara que me contrataron, fue cuando Jean se convirtió en mi representante, aunque también es mi consejero y bueno ahora Nicole… su novia, ella es mi amiga es como mi hermana mayor sabes siempre me está aconsejando y entre los dos me cuidan mucho, aunque tengo todo un sequito que incluye entrenador, asesor de imagen, maquillista, estilista y por supuesto mi nutriólogo”

─Vaya sí que son muchos─

“Créeme que no es fácil, puede llegar a ser tan tedioso y cansado, hay veces que tardo todo un día en una sesión de fotos, o incluso varios días para todo lo que piden y bueno cuando hay pasarelas no sabes todo el estrés que se maneja, además tienes a miles de personas viendo y esperando a que cometas un solo error para poder criticarte”

─Creo que eso no está bien, no es fácil ponerse unos tacones de medio metro y caminar con esos horribles vestidos─

Y Sam soltó la carcajada “Creo que tienes toda la razón” Me dijo entre risas.

El viaje continuó, Sam me contó sobre otras modelos y de cómo muchas veces en lugar de apoyarse se la viven atacándose, me contó sobre su rivalidad con la odiosa Natasha y que su única amiga aparte de Nicole es Danni aunque también empieza a estimar a Emilie.

“Oye ¿Y cuáles son tus planes para el futuro?”

─Tú─

“Tonta, hablo en serio” Yo hablaba en serio, mis planes es casarme con Sam y formar una familia “Me refiero laboralmente”

─Pues yo quiero poner mi propia compañía algún día, librarme del odioso de mi ‘Jefe’ y pues lo demás ya veremos ¿Y tú?─

“Yo…” Y por un momento no hablo “Yo espero la oportunidad de mi vida”

─Vaya ¿Y eso es?─

“Lo sabremos cuando llegue el momento” Y tomó mi mano libre y entrelazo nuestros dedos “Me gustan tus manos”

─A mí me gustas toda tu─

Y así continuamos platicando de muchas cosas, me entere que Danni me llama Ruquis, me sorprende lo mucho que se parece a Isabel, no quiero saber que va a pasar cuando ese par se conozca, Sam cree que se llevaran de maravilla pero yo creo que se odiaran y es que las personas que son muy iguales no se toleran.

Todo iba muy bien pero llegamos a las terribles curvas, no nos faltaba mucho pero es que de verdad esta parte del camino es terrible, tenemos que rodear todo un cerro y las curvas son una tras otra. Yo estoy acostumbrada, desde niña jamás me mareó pero no contaba con que mi novia no soportara el tortuoso camino, en cuanto me dijo que se sentía mal y tuve la oportunidad me detuve y para nuestra buena suerte había una pequeña tienda donde compré las pastillas para el mareo.

─¿Te sientes mejor?─

“No sé qué me paso, nunca me había mareado así”

─Me preocupas Sam ¿De verdad estas bien?─

“Solo es el mareo, ahorita me tomo las pastillas y ya se me quita”

─Si quieres pregunto por un hotel, yo creo que debes descansar─

“No creo que falte mucho”

Pero no le hice caso, regrese de nuevo a la tienda y la señora muy amablemente me dijo que en efecto, no faltaba mucho para llegar a nuestro destino, más de una hora aproximadamente, regrese con Sam que estaba sosteniendo su cabeza entre sus manos.

─Sam la señora dice que falta un poco más de una hora, pero si te sientes mal nos quedamos aquí y mañana seguimos─

“Una hora no es mucho, yo creo que lo mejor es seguir, solo dame unos 15 minutos para recuperarme”

─Amor─ Y la tome de las manos –Creo que lo mejor es que te vayas en el asiento de atrás y trates de dormir, así ya no veras la carretera─ Y mi Sam me miro con esos lindos ojos y entendí que me daba las gracias, le sonreí y la ayude a acomodarse en la parte de atrás, me arrodille frente a la puerta y acariciaba su cabello –Anda Sam duerme un poco yo te cuido─ Y poco a poco se fue quedando dormida, me espere un poco más, hasta asegurarme que Sami estaba profundamente dormida y entonces cerré la puerta y puse el carro en movimiento, no puse música, no quería que Sam se despertara y viera el camino, maneje lo mejor que pude mientras el silencio me acompañaba y pensaba en como Sam ha cambiado mi vida desde que llegó, ya no me siento sola, ni me siento abandonada, siento que por fin encontré a mi otra mitad, a mi complemento y mis planes a futuro son quedarme con ella hasta que ella decida lo contrario, mire por la ventana, el paisaje empezaba a cambiar ya no era bosque ahora veía palmeras y el camino era más recto, mire por el retrovisor y Sam dormía profundamente, seguí así durante unos minutos más hasta que ya no supe a donde ir, orille el carro y me pase a la parte trasera. Sam sonreía, lo que daría por saber que sueña, verla así se parece tanto a Blanca Nieves, así que me acuesto sobre ella, tal vez si le doy un beso despierte y ya se lo iba a dar cuando lentamente abrió los ojos.

─Hola─

“Hola”

─¿Te sientes mejor?─

Y con la cabeza me dice que si, en definitiva me encantan los ojos de Sam y cierro los míos para guardar tan bella imagen en mi memoria, siento como me sujeta del cabello, abro mis ojos para verla y lo único que puedo ver son sus lindos y carnosos labios siento como su mano me lleva a sus labios, parece como si hubiera pasado una eternidad, pero solo han sido unas horas desde la última vez que la besé, me separo de ella.

─Creo que ya estás bien─

“Un poco”

─¿Como para poner en práctica las lecciones en el auto?─ Le pregunto aunque solo estoy jugando, creo que ni yo estoy preparada para hacer el amor a Sam a estas horas de la tarde a un lado de la carretera y en el coche.

“Creo que no tan bien”

─Lastima─

“Ya habrá otra ocasión” Me dice mientras sonríe, mi niña y su lado perverso que tanto me gusta.

─Eso dalo por hecho Amor─ Y le doy un último beso… por ahorita

“¿Por qué te detuviste?”

─Porque creo que ya estamos cerca y necesito que me digas por donde tengo que ir─

Me incorporo y ella hace lo mismo, mira por la ventana y creo que reconoce el lugar donde estamos.

“Ya sé dónde estamos, dame las llaves yo manejo”

─¿Segura que estas bien?─

“Todo bien” Y me guiña un ojo, así que le entrego las llaves y nos subimos al carro una vez más.

Fueron unos 20 minutos hasta que Sam detuvo el auto frente a una casa no muy grande de dos pisos, un pequeño jardín y un balcón en la parte superior, y a un costado una terraza superior que parecía pertenecer a la habitación principal, tenía al frente un par de jardineras y se veía que aunque estaba sola estaba muy bien cuidada, Sam sigue sin decir nada mientras aprieta el volante hasta que sus manos se ponen blancas ─¿Estas bien?─ Y la tomo de la mano ─Sami ¿Qué tienes?─ Y se gira para colgarse de mi cuello y cubrir su cara entre mi pecho ─¿Amor?─ Le pregunto, creo que después de todo no fue buena idea venir.

“Yo… yo… creía que podía regresar pe…pero aún me duele Alex, me duele tanto” Me dice llorando.

─No llores Sami, Amor no llores, sabes que no me gusta verte llorar─ Y es que me siento impotente al no poder hacer nada para que no llore así que solo hago único que se me ocurre y es limpiar sus lágrimas con mis besos –¿Ya mejor?─

“Si”

─Y ahora si dime ¿Qué pasa? Desde los preparativos para el viaje he notado que has estado triste y estoy esperando que me digas el Por qué─

“Lo sé y lo siento, sé que hicimos el trato de decirnos lo que nos pasaba, pero es que es muy difícil, yo pensé que si venia contigo sería diferente que ya no me dolería tanto pero…”

─¿Desde cuándo no venias Amor?─

“Siete años”

Vaya sí que ha sido mucho tiempo ─Amor, sé que debe ser muy duro para ti y más por el hecho de haber perdido a tus padres cuando aún eras casi una niña, recuerda que yo pase por algo muy parecido, y se lo difícil que puede ser─

“Lo siento”

─No tienes por qué disculparte Sami, ─

“Lo sé, pero…”

─Pero nada, no venimos desde tan lejos para que no entremos─ Y es que lo que mi Sami necesitaba era un poquito de apoyo. Sam no se bajaba del auto por lo que me acerque a su puerta y la abrí para extenderle mi mano pero no la tomo me puse en cuclillas frente a ella ─Sé que es difícil Amor, pero yo estoy aquí contigo, sé que pasaste momentos maravillosos en esta casa, recuerda eso Sam, los buenos momentos con tus padres, solo los mejores, las sonrisas, los abrazos, sus ‘te quiero’, eso es lo que debes recordar y tener siempre presente que te amaron y que te siguen amando donde quiera que estén ahora─

“Si”

Y ahora si tomó mi mano, nos dirigimos a la entrada y Sam saco la llave de su bolsillo, abrió la puerta y de inmediato comenzó a llorar, me acerque a ella y se recargo en mi hombro, sabía que era difícil y más por todo el tiempo que ha pasado, pero sé que al final Sam terminara solo recordando los buenos momentos. Me dedique a dar un vistazo, aunque la casa estaba vacía por dentro realmente era grande y muy linda, tiene ese aspecto de casa hogareña y no pude evitar imaginarme como se hubiera visto toda arreglada y amueblada.

─Es muy linda y grande─

“Ven, te mostrare algo…” Me tomó de la mano y me llevó a una de las habitaciones de arriba

Sam me explico que su mamá se encargó de decorar la habitación y solo le dejo un closet a su papá, al abrirlo quede en shock, no soy fanática del futbol pero me gusta ver uno que otro partido, mi papá siempre le fue al Guadalajara y creo que herede su misma afición por el equipo. Los colores del equipo estaban en este closet Azul, Rojo y Blanco, todo en rayas verticales, tenía varios banderines algunos muy viejos y un par de Camisetas del ‘Chivas’, tenía un balón autografiado, algunos posters con jugadores, pero lo que más llamó mi atención fue un peluche de la mascota del Chivas.

─Por todos los santos, nunca me lo hubiera imaginado─

“Te dije ustedes tendrían mucho de que platicar”

─Amor, entonces ya sabias de mi equipo de futbol─

“Si, jejeje vi un banderín en la oficina del departamento”

─Eres una pillina─ Me acerque a ella y la abracé, me gusta que mi Sam siempre se fijaba en los detalles.

“Mira hasta tenía un peluche del equipo”

─Wow, esta genial─ Y el muñeco en el que antes me había fijado me lo dio Sam.

“Es tuyo”

─¿Estas segura Sam? Yo sé que esto significaba mucho para tu papá y tal vez tú quisieras conservarlo─

─Creo que no estaría en mejores manos─ Y me dio un beso en la mejilla –Debemos ponerle un nombre─

“Creo que me gusta el nombre de Ale”

─No, creo que mejor lo llamamos Junior”

“Me parece estupendo”

─Claro Sam Junior como su mamá─

“¡¿Qué?! Eres una tramposa”

─Yo dije que se llamaría Junior y tú dijiste que estaba bien, así que se llama Sam Junior─ Y Sam se cruzó de brazos, ella sabía que esta vez yo me había salido con la mía y aunque se mostraba molesta yo sabía que solo estaba fingiendo.

─¿Amor?─ Le pregunté mientras abrazaba el peluche.

“Si, Corazón”

─¿Y no me vas a enseñar la que era tu habitación?─ Y de inmediato dejo de fingir y me regalo una sonrisa.

“Claro que sí” Me dio un beso y tomadas de las manos me llevo a su habitación, al entrar pude ver a mi novia le encantan las estrellas, de pared a pared, y todo el techo estaba lleno, me dijo que en Francia su habitación también estaba decorada con estrellas, solo espero algún día poder ver la habitación pero mientras disfrutaba ver esta. Me parecía muy tierno y de repente una pequeña Sam apareció ante mí brincando en la cama que ya no estaba y corriendo cuando su mamá la llamaba, me encantaría ver alguna foto de esa época pero creo que aún no es el momento de preguntarle sobre las fotos.

Sam me llevo a recorrer cada rincón de la casa, aun había varios cuadros en las paredes, algunas cosas que habían pertenecido a una joven Sam y a sus padres, en definitiva la casa era hermosa aunque estaba llena de polvo, pero empezaba a obscurecer.

“¿Amor puedes prender la luz?”

Yo muy obediente fui a donde estaba el apagador pero al apretar el botón nos dimos cuenta que no había luz, en definitiva esta noche no nos podríamos quedar aquí.

“Creo que lo mejor es que acampemos en el jardín”

─Pero es peligroso Sam─

“Claro que no, además podemos ver las estrellas y podemos hacer una fogata”

Yo dudaba y es que no sabía que bichos raros puede haber por aquí, estaba aún dudosa.

“Alex la casa está muy sucia, además podemos hacer una fogata, creo que traemos lo necesario para asar bombones y salchichas─ Y una vez más me puso esa carita a la que no le podía negar nada además de que me dio un pequeño beso para terminarme de convencer, así que después de semejante tortura.

─Acampemos en el jardín─

“Excelente idea”

El jardín de la parte de atrás estaba impecable, al parecer el tío de Sam había contratado a un señor para que lo mantuviera en perfecto estado, arreglamos todo y Sam fue a traer algunas cosas que nos faltaron, fui a la cerca que dividía el jardín del rio, realmente es tan hermoso este lugar y tan tranquilo, la corriente es muy fuerte pero aun así creo que sería fácil meterse a nadar, me pregunto si Sam sabe nadar ya le preguntaré. A mí no me gusta el agua, jamás quise aprender a nadar y nunca lo vi necesario, mucho menos desde esa vez que… además mientras me mantuviera alejada de las piscinas, ríos y mares todo estaría bien, pero aun así la vista es hermosa, el ruido del agua, las aves cantando y a lo lejos sonidos extraños que no se distinguir, todo esto hace que extrañe el ruido y el aire sucio de la ciudad pero estoy feliz de poder estar aquí con la persona que más amo en este mundo así que escucho unos pasos y volteo a ver a la causante, que no es otra que mi dulce novia que me ve con mucha atención y sin despegar su mirada de mí.

─Sami ¿Qué haces?─ Pero no responde ─¿Sam?─ Y mi novia sigue en algún lejano planeta soñando despierta así que camino a donde esta ella parada sujetando esa manta de estrellas que tanto quiere ─¿Samantha?─ Y mi novia sigue perdida en no sé dónde, así que me paro justo en frente de ella ─¿Amor, me escuchas?─

“¿Eh?” Y es lo único que me dice y sigue con esa cara rara.

─Tienes una cara muy chistosa─

“Este ¿Eh?”

─Ay Amor─ Y rodeo su cintura para que ella inmediatamente sujete mi cuello y después de un tierno beso juntar nuestras cabezas. Amo estar así, tenerla en mis brazos sentir que el corazón se me sale cada vez que me besa. Amo a Sam y lo daría todo por ella, es ella la que me toma de la mano y me lleva a donde estaba viendo el cauce del rio

─¿Amor?─

“Si”

─¿Te bañabas cuando eras pequeña en el rio?─

“No, dicen que hay cocodrilos”

─¡¡¡¿Qué?!!!─ ¡Diablos! Sabía que no era buena idea estar aquí, así que jalo a Sam lejos muy lejos de esa cerca que no sirve para detener al cocodrilo ¿Pero que estaban pensando al construir la casa junto a esta trampa mortal? –¿Me estás diciendo que hay cocodrilos y nosotras vamos a dormir afuera? ¡No Sam! ¿Me escuchas? No─

“Amor, mientras viví aquí nunca vi uno, eso es lo que siempre han dicho, ni siquiera mi papá los vio”

─Pero eso no significa que no haya, por algo lo decían las personas y si una vez hubo siempre habrá, no, yo no duermo afuera, no, no y no─

“Aleeeeeex” Y una vez más puso esa cara que ella sabe que puede convencerme, pero esta vez no daría resultado, no nos íbamos a exponer a que nos comiera un cocodrilo como el del Capitán Garfio de Peter Pan.

─No me pongas esa cara, Samantha deja de verme así─ Pero Sam seguía con esa carita y aunque me resistí, Dios sabe que lo intenté… terminé cediendo ─Ash está bien, pero si me comen es tu culpa─

“Pues se comerán un delicioso manjar”

Si claro, solo espero estar profundamente dormida antes de enterarme que fui devorada por un maldito cocodrilo ─Oye─

“No te preocupes Amor, si es que hay cocodrilos, y yo lo dudo, está la cerca, así que no pueden treparla”

─¿Y ellos saben que no la pueden trepar?─ Claro ¿Quién habló con ellos y les dijo que no pueden trepar?

“Alex ya te dije que no pasa nada”

Ya estaba obscuro y aunque Sam me había asegurado que estábamos seguras yo aún desconfiaba. Yo creo que lo de las estrellas lo hizo para calmarme pero eso solo funciono un momento, me gustaba que mi chica me enseñara cosas y sobre todo cosas que había aprendido de sus papás. Tal vez algún día así seriamos con nuestro hijos, les enseñaríamos cosas que servirían para calmar a sus parejas cuando estuvieran muertas de miedo. Tenía a Sam entre mis brazos mientras ella ponía un bombón al fuego.

“¿De verdad no te gustan?”

─No, la verdad es que me dan asco─ Y es que ver esa cosa que no es sólida ni liquida y aparte iiiiuuuuk y si lo derretían mucho peor –Mejor pásame una salchicha─ Y Sam me paso una de las que ya estaban listas para comer.

“Pero si saben ricos” Yo solo espero que no trate de darme uno para que me lo coma.

─No Sam, de verdad no me gustan─

“¿Pero por qué?” Dios no permitas que ponga esa cara, de verdad no soportaría comer una de esas cosas.

─No sé, a mi mamá le encantaban, una vez mi papá puso uno en la estufa para quemarlo y cuando ya se estaba incendiando lo aventó al lavaplatos y me cayó en la cabeza─

“¡¿Qué?!”

─Si bueno, mi papá era un peligro y más si yo andaba cerca, dos de las cicatrices de mi cara son su culpa─ Le conté de como salí volando de la bicicleta, de la vez que me cayó pintura en el ojo y de cómo mi mamá aunque nos quería y nos amaba siempre nos trataba con mano dura a la hora de que uno de los dos salía lastimado. Los extrañaba y mucho, me hacían falta, extrañaba la comida de mi mamá y las aventuras con mi papá, sé que le había dicho a Sam que solo recordara lo bueno pero aunque yo lo intentaba siempre había algo que me dolía ─Me siento culpable─ Y como pude evite llorar mientras le decía esto a Sam, pero creo que no soy buena fingiendo porque de inmediato mi novia me abrazo.

“¿De qué Amor?”

─Por lo del accidente, sabes Sam, muchas veces he pensado que si no hubiéramos ido a ese restaurante y yo no hubiera dicho nada ellos aún seguirían con vida─

“Tú no sabías que eso ocurriría, Amor no te sientas así, Alex mírame”

Pero una imperiosa necesidad me decía que era mejor sacarlo de una vez, tenía que confesarle a alguien lo que por mucho tiempo he callado y creo que Sam puede llegar a entenderme ─Los quería mucho y siempre quise que estuvieran orgullosos de mí, pero ni siquiera he sido capaz de mantener una buena relación con mi hermana─ Y sin darme cuenta empecé a llorar aunque me resistía, Sam me limpio una lágrima con un beso y me abrazaba muy fuerte y fue entonces que ya no pude evitarlo y lloré como cuando tenía 5 años.

“Ellos estarían muy orgullosos, Amor no lo dudes, eres una mujer exitosa, he increíblemente maravillosa y la relación con tu hermana mejorará ya veras, estarían muy orgullosos de ti Alex, de ver en la mujer en que te has convertido”

─Eso espero Amor─ Y me abracé aún más fuerte a Sam, era como si ella fuera mi salvavidas, no la iba a soltar, podía sentir sus caricias mientras que mi alma se desahogaba, una vez que empecé a llorar me costó mucho detenerme y es que de verdad necesitaba sacar esto que me ha estado atormentando desde hace mucho. No sé a qué hora nos quedamos dormidas, solo sé que amanecí entre sus brazos y la verdad se sentía muy bien, por lo regular siempre es al revés ella es la que amanece sobre mi pecho y yo la estoy abrazando pero después de anoche los papeles habían cambiado, ella era la que ahora me cuidaba y realmente se lo agradecía. No sé qué hora es, apenas está saliendo el Sol, Sam ya está despierta siento como gira su cabeza como si observara todo el jardín, tal vez después de todo un cocodrilo si cruzó la cerca y ahora anda escondido en algún rincón, me da risa como mi mente puede llegar a conclusiones tan infantiles, pero una parte de mi ‘La miedosa’ aun desconfían de esos bichos y es por eso que me sujeto aún más fuerte a la cintura de mi hermosa protectora, hasta que me vuelvo a dormir cuando despierto mi Sam ya no está conmigo, me levanto para ver donde esta y la encuentro viendo el rio, sin hacer ruido me acerco a ella y la abrazo.

“Quiero ir a su tumba Alex, nunca he ido, yo no podía hacerlo… no quería recordarlos así, pero creo que ya es tiempo y me gustaría que me acompañaras” Me dijo sin apartarse de mí.

─Claro que si Corazón─

Después de lo de anoche estoy segura que jamás le negaré nada a Sam. Nos arreglamos y después de buscar donde desayunar compramos unas flores para llevárselas a los papás de Sam, al llegar ahí ella me pidió que la esperara en el carro, yo sé que es difícil ir a donde están tus papás y decirles después de mucho tiempo que estas bien. Sam necesitaba su espacio y sé que cuando me requiera me dirá que me acerque, veo como camina hasta donde creo yo es la tumba de sus papás y es que después de ver las lapidas puso sobre estas una flor en cada una. Tiene mucho que yo no visito a mis papás, he preferido aplazar las visitas con excusas tontas pero prometo que en cuanto pueda iré a visitarlos, tal vez y lleve a Sam, creo que ya es hora de que conozcan a la mujer que me robo el corazón. Si mi mamá viviera ya hubiera invitado a Sam a comer, la hubiera interrogado como toda madre lo hace y después de darse cuenta de que es una excelente persona le daría la bienvenida a nuestra familia, claro después de llevarme y amenazarme con castigarme si se me ocurría hacerle daño. Mi papá por otro lado, le diría Sam que aunque mi mamá se ve que es una persona dura en realidad es todo lo contrario, que solo es una madre que se preocupa por sus hijas, después empezaría a contarle cosas de mi niñez y no las buenas, le contaría las vergonzosas, el cómo me chupaba dos dedos cuando era bebe y que fue hasta los 7 años que deje de hacerlo, la vez que tiré tinta sobre su trabajo y puse a mi hermanita bebé sobre el escritorio según yo para que creyeran que había sido ella la culpable. Me hubiera encantado ver que hubieran hecho mis papás al conocer a mi Sam, pero quiero creer que harían exactamente lo que me acababa de imaginar. Salí del coche y es que hacía mucho calor, Sam aun hablaba con sus papás, así que me recargue en el cofre del auto y me dedique a admirar a mi novia, esa niña que parecía fría y determinada en las fotos de las grandes revistas, pero que en realidad no era más que una pequeña y dulce persona de la que estaba profundamente enamorada.

Sam estiro su mano era la hora de conocer a los suegros, así que me acomodé la blusa, pude ver como sus labios me decían “Ven” Y fui a donde ella estaba.

“Mami, papi ella es Alejandra, mi Alex, mi novia y…” Y a Sam se le quebró la voz “Perdón, perdón por no haber venido antes, pero no podía, me dolía tanto… ¿Por qué me dejaron sola? Me he sentido tan sola”

Me dolía ver a Sam así pero sabía que solo era parte del proceso, así que la abracé para hacerle ver que estaba con ella y que ya no estaba sola –Nunca más Amor, ya nunca más estarás sola Amor─

“¿Que dijiste?” Volteo a verme tan rápido y tenía esa cara tan rara, es como si le hubiera dicho que los aliens existían y que se llamaban Isabel y Danni.

─Que junto a mí nunca más estarás sola─

“Alex, si eres tú” Y no entendí a qué se refería.

─¿Soy quien Amor?─ Le pregunté sin separarnos.

“La mujer de mis sueños”

Vaya así que la mujer de sus sueños, será que ella… naaaah, pero Sam era la mujer de mis sueños y de eso no me cabía duda –Y tú la de los míos─ Porque yo desde hace mucho supe que ella era la chica que venía a visitarme cuando dormía.

Nos separamos y le limpié su dulce rostro para que no quedaran rastros de las lágrimas ─Ya no llores Amor, sabes que no me gusta verte llorar─ Y nos dimos un beso, ese pequeño beso que ambas necesitábamos. ─¿Que van a pensar mis suegros Amor? Hay que comportarnos─ Y logre hacer sonreír a Sam, me aleje de ella, tomé su mano y me dirigí a las lapidas de mis suegros –Señor… Señora… mi nombre es Alejandra Kuri─

Y escuche un carraspeo de Sam –Bueno me llamo Alejandra Gabina Kuri Barrera y soy la novia de Sam, yo sé que no es lo que esperaban pero si me dan una oportunidad yo me encargare de cuidar a Sam y de hacer que cumpla todos sus sueños. Su hija no está sola, hay muchas personas que la queremos y es que es una excelente persona, aunque luego se encierra en su caparazón, pero de verdad yo la amo y me encargare de hacerla feliz─ No era el mejor discurso que había dado ante mis suegros pero si era el más sincero, estuvimos unos minutos sin decir nada hasta que…

“Prometo regresar, prometo hacerlo de nuevo… ¿Verdad Alex?”

─Por supuesto Amor─ Y con este nuevo trato entre las dos nos dimos un beso para sellarlo.

Llegamos a casa de Sam y esta noche no iba a dormir afuera, habíamos sobrevivido a ese cocodrilo y no iba a arriesgarme, lo más seguro es que esta noche salga de su escondite y decida comernos. Es por eso que con mucho trabajo pude convencer a Sam de hacer el quehacer de la casa, mi madre estaría orgullosa la casa estaba más que limpia, es más si queríamos podíamos comer en el piso, el problema de la luz lo solucioné con unas velas que conseguí en una pequeña tienda, así que preparé todo para tener una velada romántica con mi novia, aunque no teníamos sillas encontré en uno de los closet un par de cojines que usaríamos para sentarnos y para la mesa use dos cajas que cubrí con una manta, una de ellas tenía algo que de verdad me dejó impactada, también pude conseguir algo de comida ya preparada, así que después de darnos un baño bajamos a cenar.

“Se ve hermoso”

─¿De verdad?─ Le dije mientras la abrazaba –Me hubiera gustado algo más romántico pero no hay muchos lugares abiertos después de las 7─

“Fue mi culpa por tardarnos en el cementerio”

─No pasa nada Sam, fue un placer conocer a mis suegros, además prometo compensarte esta noche con otra aún más romántica─

“¿De verdad? Para mí esto está muy bien”

─Si, pero quiero que mi novia solo tenga lo mejor─ Así que le ofrecí mi brazo y la lleve a su cojín en el otro lado de la improvisada mesa –Muy bien Amor, espero que te guste la cena.

“Cualquier cosa esta bien” Y me sonrió, le serví en un vaso desechable algo de refresco y en le pase su plato de comida “Vaya huele muy bien”

─Sí creo que está bien─ Así que comenzamos a comer –Sam ¿Cómo es que tu mamá era rubia?─

Y Sam dejo de comer “¿Cómo sabes eso?” Y me miraba sorprendida.

─Yo encontré esto─ Y le di la foto que encontré en una de las cajas –Eres igual a ella, solo que ella tenía…─

“Los ojos azules y el cabello rubio” Me interrumpió sin dejar de ver la foto “Aquí tenía 3 años ¿Sabes? La tomó mi tío Jean cuando vino a visitarnos”

─Eras una bebé hermosa─ Y solo me sonrió –Me gusta mucho esa foto─

“Es tuya” Y estiro la mano con la foto para que la tomara.

─¿De verdad?─

“Toda tuya”

─Gracias Amor─ Y me acerque a ella para darle un beso ─¿Entonces me vas a contar la historia?─

“Por supuesto” Tomo un trago a su bebida y comenzó el relato.

“Aquí en San Rafael hay una comunidad francesa, es por eso que mandaban traer a un profesor o profesora para enseñar correctamente el idioma y las tradiciones, mi abuelo fue el que vino a ocupar el cargo y como no había hotel en ese entonces alquilo una habitación en el hostal que tenían los papás de mi abuela, el flechazo fue inmediato y al año ya estaban casados, mi mamá fue la primogénita y 5 años después nació mi tío Jean, cuando mi mamá tenía 15 años la abuela enfermó, dicen que era cáncer pero en ese entonces no se conocía muy bien el tratamiento para la enfermedad, por lo que en dos meses la abuela falleció, el abuelo quedó devastado y ya no quería vivir aquí es por eso que hizo todo lo posible para mudarse a Francia, pero mi mamá estaba muy apegada a sus abuelos es por eso que ella no quiso ir con el abuelo, solo se fue Jean, mi mamá se quedó a vivir aquí y siguió la profesión de su papá. Enseñaba francés, en la escuela conoció a mi papá y al principio no se caían muy bien, mi mamá decía que era el joven más odioso que conocía, el enseñaba Matemáticas y Física, era ingeniero pero nunca le gustó la profesión, él prefería dar clases. Mi papá poco a poco fue conquistando a mi mamá, hasta que un día en un baile él se ganó su corazón, la invitó a bailar y cuando terminó la canción ya estaban más que enamorados. Nunca me quisieron contar que fue lo que platicaron esa vez, pero mi papá una vez me dijo que solo dejó que su corazón hablara, al parecer funcionó porque a los seis meses de ser novios se casaron, el abuelo vino a la boda pero después de eso se fue, mi mamá me dijo una vez que el recuerdo de la abuela era tan doloroso para el abuelo que estar en cualquier lugar hacia que la recordara es por eso que se mantenía lejos de este pueblo y eso significaba también estar lejos de mamá ¿Sabes? Su relación con mi mamá era algo rara, aunque se querían mucho preferían vivir en continentes separados, es algo que nunca entenderé”

─¿Qué cosa?─

“¿Cómo si dices querer demasiado a alguien puedes dejar que viva lejos de ti? Pero bueno esa es la historia”

─Vaya sí que es muy interesante─ Le dije mientras veía la foto de la familia –¿Sabes? Tienes los ojos de tu papá y su cabello─

“Siempre decían que tenía lo mejor de los dos”

─Y vaya que era cierto, eres hermosa Amor─ Estire mi mano para tomar la suya –¿Me permites este baile?─

“Sera un placer”

Y tal como lo hicimos en Valle de Bravo, Sam y yo bailamos sin música, solo con el ritmo de nuestros corazones.

─Te amo Sam─

“Yo te amo más”

Nuestra noche fue hermosa y despertar con Sam abrazada a mi cuerpo desnudo aún mejor, pero nuestro tiempo en esta casa había terminado y hoy teníamos que partir, así que después de recoger todo y prometerle a Sam que regresaríamos en un futuro no muy lejano iniciamos nuestro viaje para disfrutar un poco más de mis vacaciones, Sam me propuso ir al puerto de Veracruz y es que no estaba dispuesta a soportar una vez más ese horrible camino de curvas, por eso acepté y es que no me gusta ver a Sam enferma. De camino al puerto hicimos una parada en Boca Andrea un lugar con una playa hermosa, el agua se veía azul, pero un azul muy bonito, diferente al de otros mares que había visto, es por eso que le pedí tomar unas fotos.

“Es hermoso ¿Verdad?”

─Ni que lo digas, ¿Sabes? Yo creo que las fotos de una campaña publicitaria quedaría excelente aquí ¿Te imaginas el catálogo de trajes de baños? Quedaría excelente con este paisaje─

“Creo que tienes razón” Y sin que se diera cuenta le tome una foto mientras ella veía el mar, mi novia era hermosa y lo mejor de todo es que tenía un hermoso corazón “¿Lista?” Me dijo cuándo me regreso a la realidad.

─Creo que si─

“No te preocupes Alex volveremos” Dijo mientras tocaba mi hombro.

─Ya lo creo que así será─

Y así sin más paradas en el camino llegamos al Puerto de Veracruz

“¿Crees que nos dejen quedarnos en la playa?”

─No lo creo Sam, además es peligroso─

“Mmmm” Y otra vez esa mirada.

─Pero yo creo que si buscamos un hotel que tenga palaya privada y pagamos un poco más, podemos pedir permiso para que nos dejen quedarnos─

Y de inmediato mi niña sonrió, porque ella sabía que una vez más se había salido con la suya. No fue fácil encontrar un hotel que nos diera permiso de tan loca idea, pero cuando ya nos íbamos a dar por vencidas encontramos uno, claro que aunque pedimos la habitación más sencilla tuvimos que pagarla como si fuera de lujo, pero todo sea para complacer a mi novia, en la habitación dejamos solo nuestras maletas y solo nos llevamos lo que usaríamos para acampar en la playa, instalamos la casa de campaña y luego decidimos salir a dar un paseo por la orilla.

“Amor ¿Crees qué mañana podemos meternos al mar?”

─Este mmm, yo creo que primero damos una vuelta por el puerto y ya después veremos─

“Bueno”

¿Cómo le iba a decir a mi novia que odiaba el agua? Que siempre me he mantenido alejada de ella y es que de verdad no me gusta. Pero no quería parecer una cobarde con Sam, ya suficiente había demostrado lo miedosa que soy con lo del cocodrilo así que lo del agua trataría de ocultarlo lo más que pudiera. La tarde fue cayendo y la noche llegó, estábamos recostadas junto a la fogata viendo las estrellas cuando Sam me pidió una, alguna vez vi en una película que un chavo le regalaba a su novia una estrella, no sé cómo conseguirla pero si mi Sam quería una estrella la iba a tener, en cuanto llegue a la ciudad empezare a buscar para poder conseguir la petición de Sam, tal vez sería un regalo estupendo para su cumpleaños.

“¿Por qué sonríes?”

─Porque soy muy feliz─

“No más que yo”

─Oh pero por supuesto que si─ Y la besé, esos besos que ya eran costumbre entre nosotras, la besé hasta dejarla sin aliento –Soy muy feliz y tú eres la culpable─

“¡Castígame!”

─Ya quisieras─

“De verdad, me gustaría que lo hicieras”

─No lo sé, no quiero lastimarte Sam─

“No lo harás”

─No sé, tendré que pensarlo, pero mientras sigamos viendo las estrellas─

“Ni creas que se me va a olvidar el asunto”

─Si bueno eres algo obstinada─

“Aleex”

─Pero así te quiero Amor─ Y nos dimos un beso más, nos fuimos a dormir ya tarde, estaba rendida y creo que hasta ronque. En la mañana sentí como Sam me movía pero aún era muy temprano para mí, no sé qué tanto hizo pero podía jurar que se estaba vistiendo con mucha dificultad y es que el espacio era reducido, después de unos minutos oí cuando salió de la casa de campaña, mi cuerpo se negaba a moverse pero fue más mi curiosidad, cuando salí de la casa Sam tenia puesto un hermoso traje de baño blanco, Dios casi me da un infarto, fue como la vez que fuimos al bar, mi cuerpo tembló todo pero me controle, yo sé que es absurdo que me pase esto y más cuando he visto a Sam desnuda pero es que verla así es aún más sexi a mi parecer y hace que mi cuerpo actué en mi contra. Sam estaba observando el amanecer, así que me apuré, me arreglé lo más rápido que pude, tomé mi cámara y la enfoque a donde estaba Sam, no tenía mucho tiempo así que llegué, la tome de la cintura ─Es lo más hermoso que he visto─

“Si lo es, ¿No te parece espectacular el amanecer?” Y la mire fijamente.

─Yo me refería a ti─ Y como siempre me rodeo con sus brazos mi cuello ─Te amo─ Y pegue mi frente con la suya.

“Y yo a ti” Y pude oír el click de la cámara, Sam por un momento se asustó pero al ver que era mi culpa me sonrió “Sera una bella foto”

─Ya lo creo─ Y la abrace –Un día vas a ocasionar que me dé un infarto con lo bien que te queda los trajes─

“¿Lo dices en serio o te sientes mal?”

─Estoy bien─ Y creo que mi inoportuno comentario solo sirvió para que Sam se preocupara.

“Mejor nos apuramos, tenía planeado nadar un poco pero no quiero que te desmayes” Si supiera que la culpable de mis desmayos es ella y no el hambre “¡Alex muévete!”

─Pero Sam de verdad estoy bien, anda ve a nadar─

“Lo puedo hacer en la noche”

Sam quería desayunar algo típico por lo que recogimos nuestras cosas y las guardamos en la pequeña habitación del hotel, encontramos un restaurante pequeño que estaba sobre el malecón del Puerto, la vista era estupenda y se veía que muchos turistas venían a pasear a este lugar. Después del desayuno nos fuimos al acuario, lo peor fue pasar por debajo de un túnel lleno de agua pero pude hacerlo. Después de recorrer el acuario salimos a recorrer el boulevard y pude convencer a Sam de ir al ‘Café de la Parroquia’ siempre he escuchado que el mejor café se sirve en este lugar y ahora que estaba aquí no podía dejar pasar la oportunidad, Sam no estaba muy contenta con mi decisión pero al ver que no solo sirven café sino que también es un restaurante cambio de idea. Comimos muy rico, claro que aproveché para comer cuanto marisco pude, pero mi Sam solo comió carne y es que su intolerancia no le permite disfrutar de tan exquisito manjar.

“Quiero ir a San Juan de Ulúa”

¡Diablos! Tengo problemas y es que San Juan de Ulúa es el nombre de una pequeña isla en la que se ubican la antigua fortaleza. Construida para proteger al puerto, pero años más tarde se convirtió en cárcel, una especie de alcatraz que se ubica en San Francisco y ahora que está abandonada, hacen recorridos turísticos y es que la mayor atracción es que en este lugar existen fantasmas –Sabes, creo que deberíamos ir a comprar algunas artesanías, creo sería buena idea de ir al mercado que está aquí enfrente bueno después ya veremos a donde vamos ¿Te parece?─

Y Sam se me quedo viendo, ella sabía que le ocultaba algo pero no me dijo nada, yo sé que estaba rompiendo el trato de decirnos todo pero es que de verdad no quiero que mi novia me vea como una miedosa “Esta bien” Y fue todo lo que me dijo, pagamos la cuenta y nos fuimos de compras, una vez Sam compro todo lo que pudo, pero esta vez no importaba entre más tiempo tardara mejor para mí, así podría evitar ese terrorífico recorrido. Pero cuando Sam terminó de comprar aun nos daba tiempo de visitar un lugar más, ella me dijo sobre ‘El Baluarte de Santiago’ y yo muy gustosa acepté, todo sea para alejar a Sam de esa Isla embrujada.

Para cuando terminamos de recorrer el puerto y es que aunque no vimos todo lo que nos ofrece como el Faro de Venustiano Carranza, Torre de Pemex y la Catedral ya que estábamos rendidas, así que regresamos al hotel además una vez más teníamos que acomodar la casa de campaña para poder dormir en la playa. Como ya sabíamos que hacer no tardamos en instalarla, mientras Sam se cambiaba en la casa de campaña yo fui a prender una fogata. Sam salió con un traje de baño más conservador y se acercó a mí.

“¿Quiero nadar contigo en el mar?”

¡Diablos! Ahora si no tenía escapatoria, si le decía que me sentía mal de seguro se preocupaba y me llevaba al hospital así que no me quedo otra más que ser sincera con ella –Le tengo miedo al agua─

“¿Qué?”

─Y no sé nadar, nunca quise aprender, solo me baño porque no queda de otra pero si pudiera evitarlo lo haría, aunque desde que nos bañamos juntas como que ya no me molesta tanto, pero de verdad no me gusta el agua y menos el mar─

“Alex ¿Cómo es posible?”

─Lo sé, es muy tonto, pero mi papá intento enseñarme y creo que salió peor, estábamos en la playa de vacaciones, casi me ahogo cuando entré al mar con él y sin querer me soltó cuando una ola nos revolcó, y bueno yo…─

“Creo que tu papá no quiso asustarte, él quería que aprendieras a nadar, yo creo que no fue su intensión soltarte y la ola fue más fuerte que él por eso sin querer te soltó”

─Si yo también creo lo mismo, pero desde entonces no me gusta el agua─

“Está bien, me quedo aquí contigo”

─No Sam, si tú quieres ir ve, yo te espero─

“No, si no es contigo no voy aunque…” E hizo una pausa, esa que empezaba a temer y es que algo estaba planeando “¿Qué te parece si solo nos quedamos en la orilla, que el agua solo toque nuestros pies?”

─¿Solo los pies?─ Y yo que ya me estaba imaginando una terapia de choque

“Si”

─Creo que eso si puedo soportarlo─ Y Sam me tomó de las manos y me llevó a la orilla, hizo que me sentara y como prometió, las olas solo tocaban nuestros pies, el agua estaba fresca y se sentía muy bien y ayudaba con este calor.

“¿Estas bien?”

─Todo bien Sam─

“No voy a dejar que nada malo te pase Alex, pero necesito que me digas lo que no te gusta o lo que te asusta” Y una vez más mi novia protectora hacia acto de presencia “Eres lo más importante para mi Alex”

─Y tú para mi Corazón─ Y nos besamos –Eres mi caballero de brillante armadura─

“Por siempre”

Ya en la noche fuimos a la fogata, me encanta estar con Sam abrazadas y platicando de miles de cosas, cada día que pasa me siento más cerca de ella tanto físicamente como sentimental, la noche fue tranquila y nos acostamos temprano, a la mañana siguiente recogimos todas nuestras cosas para guardarlas en la habitación, hoy era nuestro último día para salir a pasear, por lo que teníamos que aprovecharlo. Nos preparamos y nos fuimos una vez más a recorrer el puerto, Sam me llevó a un local llamado ‘Güero Güera’ donde venden nieves deliciosas, lo llaman así porque cuando te pasan te dicen pásele Güero Güera Güero Güero Güera, al parecer son nieves muy famosas ya que había muchas personas. Sam pidió un vaso y yo un barquillo y nos fuimos a sentar a una de las bancas que había en un parque cercano, estábamos jugando sobre el tema de no volver a comer helado y es que si pudiera me llevaba un litro para comerlo usando el cuerpo de Sam como plato, cuando de repente un señor se nos acercó, se veía sospechoso y tome una actitud de ‘Largo de aquí’ en cambio Sam se abrazó a mi brazo, cuando le iba a pedir al señor que se fuera.



“Ay no” Y Sam se tapó los ojos.

Y entonces veo que dentro de la gabardina trae muchos dijes con las formas de las letras.

─Vaya que impresionante, mira Amor─

“¿Qué cosa?” Y destapo sus ojos para ver lo que el señor nos enseñaba.

─¿Puedo tomarlo?─ Le pregunté cuando vi las hermosas letras.

Le dijo a Sam

“Gracias”

─¿Qué te parecen?─

“Nunca los había visto así”

─Ni yo, es muy original─

“Aja, oiga y ¿Cuánto cuesta?”



Y ante la propuesta del señor escogimos varias letras, para Mónica, para Isabel, para Danni, para Emilie incluso compramos una para Erika

“Esta es para ti Amor”

─¿Si?─ Y de inmediato me la puso en el cuello.

“Aja”

Y al ver bien la letra me di cuenta que era la del nombre de Sam ─Pero es una S Corazón─

“Lo sé, es mi título de propiedad, el que dice que te amo con todo mi corazón, es para que sepas que mi vida es tuya y para que todos los demás sepan que me perteneces”

─Me gusta y yo también quiero una A para ti─

Buscamos y buscamos, había todas las letras menos la A.

─No tiene la A─



Vaya que si tiene talento el señor –¿Cree que tardar mucho? La verdad es que si nos interesa─



─Está bien, lo esperamos, vamos a estar por aquí─



Y el señor se fue

“Vamos a esperarlo ¿Verdad? Yo quiero mi A”

─Si Corazón, vamos a esperarlo─

No nos alejamos mucho de donde estábamos, fuimos a ver los alrededores, comimos algo ligero y la hora había pasado, decidimos esperar un poco más y es que se estaba haciendo tarde, pero Sam quería esperar, ella quería su letra pero después de dos horas y ver que el señor no iba a regresar hablé con Sami, le ofrecí comprarle una letra en cuanto llegáramos a la ciudad pero ella quería que nuestras iniciales fueran iguales, fue hasta que le prometí regresar y buscar al señor para que nos vendiera la letra que nos faltaba, solo así fue que Sam accedió partir.

Esa noche como las anteriores nos quedamos junto a la fogata escuchando el mar y platicando viejas anécdotas. Pero nada es para siempre, por lo que teníamos que regresar a la ciudad y así terminaba nuestro viaje, pero ya veríamos que pasaría más adelante, lo que era seguro es que algún día vendría a conseguir el ‘título de propiedad’ para dárselo a Sam y así todos supieran que ella es mía.

*******************************************************
Nos leemos
Cuidence mucho
Saludos LyA
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Mensaje por Delfi22 el Mar Ene 20, 2015 1:33 am
Donde deje la cubeta de agua helada!!!!!...como siempre grandiosos capitulos...nos vemos y que esten bien...
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Mensaje por LyA el Mar Ene 20, 2015 1:38 am
Un aviso, mmm me he dado cuenta que el cap se publico con algunos dialogos cortados, intente arreglarlo, espero que ya este, y si no una disculpa, no dejan de salir erroreeeeeeeeeeeeeees :'(
LyA
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Mensaje por lupitayoh el Mar Ene 20, 2015 3:48 am
genial!! yo que tengo que terminar un trabajo para mañana temprano..y ustedes que publican dos capítulos!!!...y mirenme..aqui me tienen leyendolo y nada que avanzo en mi trabajo T.T T.T T.T

La verdad es que me encantan!!!!! agradesco mucho esos detalles en ciertas escenas :twisted: !!!!

Y tranquila!! yo soy del club de fans de Sam!!!

saludos!!

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Mensaje por LyA el Jue Ene 22, 2015 10:12 pm
Hola Delfi22, hola Lupitayoh, gracias por sus comentarios, les mando a
saludos y portence bien por favor jajaja :P

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Capítulo 23 Lo que no sabía de ti



Sam



Volver a casa fue bueno, pero el viaje lo fue aún más, no solo para mí, para Alex también nos hizo acercarnos en muchos sentidos, conocer más nuestro interior, al desahogar nuestro dolor que habíamos guardado por mucho tiempo nos liberó de muchos sentimientos contenidos por años y que nos hacía daño pero ya todo pasó y ahora todo es mejor emocional y sentimentalmente.

Pero ahora ya vamos de vuelta a la ciudad la mayoría del tiempo ha manejado ella y hemos aplicado lo mismo que cuando íbamos rumbo a Veracruz; un poco de música durante una hora ella y una hora la mía, charlas entretenidas y risas compartidas. Han sido un par de semanas maravillosas que he pasado junto a mi amada Alex, el camino se me ha hecho tan largo, ameno pero largo, al entrar a la ciudad le pedí a Alex manejar, ansió llegar a casa estoy cansada y me he estado sintiendo un poco mal, no le he dicho a Alex por no preocuparla y no es algo del que preocuparse.

Yo amo a Alex, de verdad que la amo, sé que sus bromas son mmm ¿Cómo decirlo? Un poco no sé, digamos que tiene un humor muy negro, sé que si ve a alguien caerse en la calle, en lugar de tratar de ayudarlo se moriría de la risa, tiene un humor único que es parte de lo que la hace especial y eso me encanta de ella, pero ahora estoy cansada no me siento del todo bien, en estos momentos mi humor no es el mejor y escucharla decir que mientras yo dormía como angelito ella no dormía nada porque yo la usaba de colchón, me molestó mucho.

“Yo jamás escuché que te quejaras de eso, pero si te molesta puedo dormir en la habitación de Isabel”

─No Amor, yo estaba jugando─ ¿Jugando? ¿Jugando?

“No Alex, acepta las consecuencias de tus palabras” Y en verdad me había molestado.

─Sami─ Me decía con ese tonito de por favor no te enojes, pero no le está funcionando.

“Nada, ya dije me voy al cuarto de Isabel”

─Pues no te vas sola, me voy contigo─ Y sé que lo haría si yo me voy pero ya no quise decir nada, ella tampoco dijo nada durante un rato y se lo agradecí porque no quiera continuar discutiendo, no quiero hacer esto más grande.

─ ¿Sami?─

“¿Qué?”

─¿Sami?─

“¡¿Qué?!” Ya estaba muy que molesta.

─Ya nos pasamos─

“Alex te dije que me avisaras”

─Amor creo que si estas cansada, nunca había visto que te enojaras por una de mis malas bromas─

“Yo no estoy enojada”

─¿Ah no? Entonces ¿Que tienes?─

“No sé” Estoy molesta, irritada, cansada y ¡Aaahhhh! Ahora estoy llorando demonios.

─Veamos cambios de humor, me gritas y ahora lloras, creo que ya sé que es─

“Ni se te ocurra decirlo” Porque ya sé lo que es.

─Sami creo que ya te toca─

“¡Alex!” Le lancé un manotazo y en serio ahora si estoy más que molesta y no me gusta sentirme así y más con ella “Ya no quiero ir a cenar, vamos a casa”

Pero Mi Alex es la mejor novia del mundo, así que no puedo estar mucho tiempo molesta con ella, siempre sabe cómo sacar una sonrisa de mí, pero mi malestar estaba en aumento y ya no podía ni manejar, le dije a Alex y de inmediato me quería llevar al doctor, pero no es para tanto, solo necesito descansar eso era todo.

Por fin ya en casa, entramos al departamento y una de las cosa que me encantan de mi Alex es que se preocupe por mí, al entrar me acompañó a la habitación, me descalzó me ayudó a recostarme y me arropó, me encanta que tenga estos detalles tan dulces.

─Ahora vuelvo voy por las maletas─ Se acercó y me dio un besito.

“Si Amor”

La vi salir y de inmediato me levanté, una pequeña molestia no me impediría amar a mi novia lo que resta del día y además desde antes de irnos a Veracruz tengo unas ganas de usar ese lindo traje de enfermera que compramos, mi Alex lo va a amar. Fui por el al closet me quite la blusa y me puse la pequeña bata blanca que traía el disfraz que solo cubría mis senos y debajo no me puse nada, traía a juego un brasier color rojo pero creo que no ponerme nada lo hace más interesante, me vi en el espejo y me veía tan bien “Te vas a volver loca Amor” Aún me faltaba ponerme la tanga, el liguero y las mallas, pero primero ir al baño lo más rápido posible porque mi Alex no tarda en regresar y quiero sorprenderla.

“No, no, no rayos, ya decía yo, tanto cambio de humor y este malestar pero ¿Por qué hoy? Justamente hoy que quería usar el disfraz”

Regrese a la habitación y no me quedo de otra más que llorar, pude escuchar cuando Alex regresó, al verme corrió hacia mí y me envolvió en sus brazos. Sabía que estaba preocupada por el tono de su voz al preguntarme si estaba bien y yo estaba bien, pero solo que quería usar tan lindo y sexi traje de enfermera.

─Amor, pero no llores mira si no te quedó vamos a la tienda y lo cambiamos─

“No es eso… es que yo estoy en mis días”

─Pero Amor, eso solo dura unos días─

“Pero es que yo quería usar el traje” En buen momento me vino a visitar mi amiga la sangrona, sé que es algo normal en cualquier mujer pero ¿Por qué, tenía que ser hoy?

─Pero Amor, aún tenemos mucho tiempo─ De nuevo me abrazó hasta que me calme y se siente tan bien estar así.

Mi comportamiento así toda llorosa y mimosa se lo atribuyo a mi estado, siempre me pongo así y es cuando aprovecho para hacerle los días insoportables a Danni. Alex me dijo que Don Juan iría a hacernos las compras y que podía pedirle lo que necesitara, chocolates fue lo primero que pensé, pero también pedí otras cosillas principalmente chatarra, esperaba que Alex me dijera algo, pero no fue así.

No quería estar sola, y más cuando me siento así, me gusta que me consientan y mucho más si es mi novia la que me cuida, pero ella tenía que dejarle la lista de las cosas que quería a Don Juan y mientras regresaba no me quedo de otra que ponerme el pijama. Me fui a la sala y prendí el televisor. Al llegar se sentó junto a mí y de inmediato me acurruque junto a ella, nos pusimos de acuerdo en que pedir para comer, Alex tiene a mi parecer todos los folletos de los restaurantes de la ciudad, me contó que es así porque siempre come sola, pero de ahora en adelante ya no será así, siempre estaré a su lado y sé que debemos hablar de eso pero aun no es tiempo, no quiero que se asuste tal vez piense que es demasiado pronto y por eso esperaré un poco más y de mientras disfrutaré de su presencia ya después hablaremos del futuro, nuestro futuro.

Después de ver toda la variedad de menús nos decidimos por la comida italiana, unas deliciosas pastas, yo elegí un fettuccine al ragù y Alex los pansotti de Rapallo, como postre cominos los chocolates que había pedido a Don Juan fue una deliciosa cena con la mejor compañía mi amada novia consentidora. Después de un rato nos fuimos a la habitación, yo me metí de inmediato a la cama y Alex fue al closet a sacar su pijama y fue cuando recordé algo.

"El otro día vi a Hulk en el armario” Le dije de repente mientras la veía ponerse la blusa del pijama.

─Mmmm─ La vi dudar un momento ─Es que es gay─ Me dijo sin voltear a verme.

"¿De verdad?” Eso si no me lo esperaba, yo pensaba que me diría que lo guardó para que no se maltratara y no me sintiera mal porque lo que realmente pasa es que no le gustó y bueno es de esperarse, tal vez se lo di yo pero no es la cosa más preciosa del planeta, como para estarla viendo todos los días.

─Sí, está enamorado del oso de Isabel─

"¿El bonito de moño rosa?” Bueno hay que seguir a mi novia con esta conversación.

─Ese mero─

"Vaya, así que nuestro bebe es gay"

─Si, bueno salió a ti─

“No creo, eso lo heredo de ti”

─Jajaja, bueno salió a su mamá─

"A sus mamás"

─Así es, nuestro hijo salió a sus mamás─

Cuando se puso el pantalón del pijama la vi abrir la puerta y sacar al oso verde del closet lo abrazo y lo puso junto a Sami Junior, nuestros bebes están juntos, de verdad que ambas somos tan cursis.

Tomó su lugar en la cama y de inmediato me recosté sobre su pecho, me encanta estar así, y más me gusta que se preocupe, me preguntó si me sentía mejor y le dije que sí que ya me había tomado el medicamento, charlamos un poco de mis cambios de humor pero aun así yo tenía es duda de si le molestaba el hecho de que yo me recostara sobre ella.

“Amor ¿De verdad no te molesta que este así?”

─¿Cómo Corazón?─

“Recostada sobre tu pecho”

─No Amor, me gusta sentirte así, cerca de mí─

“¿De verdad?”

─Si, me gusta sentir tu cuerpo sobre el mío, tu respiración en mi cuello y me encanta abrazarte, así de fuerte─ Y al decirlo me abrazo más.

“A mí también me gusta estar así, me gusta escuchar tu corazón y tus pechos son tan suavecitos y acolchonados” Y froté mi cara más en ellos.

─Sami─ Me dijo en tono alegre.

Ya no dije nada solo me reí y ella conmigo y eso es algo que también me gusta escuchar su risa. Me quede dormida no sé en qué momento pero cuando desperté ya era casi medio día, estire mi cuerpo y noté que Alex ya no estaba a mi lado. Me siento y froto mis ojos, me levanto aun un poco adormilada en busca de mi novia y es que ya la extraño aunque no tenga ni idea desde cuando se levantó, camino por el pasillo hacia la cocina que es donde seguramente esta, y si ahí está la escucho cantar y eso significa que está feliz y eso me hace a mi feliz.

Me siento en un banco de la barra y recargo mi cabeza sobre mi mano y me quedo viéndola, está preparando su café aun trae la pijama morada se ve tan linda con esa, ella dice que parece una mora gigante y es cierto una mora madura y completamente apetitosa a la que me encantaría darle una mordida, trae su cabello recogido en una coleta toda mal hecha, algunos mechones salen de su lugar pero así se ve tan sexi, se gira y es cuando me ve y esa sonrisa que me vuelve loca aparece en sus labios y yo le correspondo.

─Buenos días Corazón─ Se acerca y me da un besito.

“Buenos días mi vida” Le digo acariciando su mejilla.

─¿Te preparo el desayuno?─

“Mmmm ¿Y si mejor salimos?”

─¿Coyoacán?─ Yo solo sonrío.

Me encanta Coyoacán y es que tiene un lugar especial en mi corazón porque fue el primer lugar a donde Alex me llevo y es tan colorido, me sigue sorprendiendo que exista un lugar así en la ciudad, se puede ver de todo, desde la persona más extravagante, hasta la más normal, las cientos de palomas que hay, poderles dar de comer y verlas volar cuando los niños intentan atraparlas o simplemente estar sentada junto a Alex mientras ella juega con mis dedos. Me gusta este lugar muchísimo y así se nos pasó el día, cuando comenzó a anochecer, nos fuimos a Perisur un enorme centro comercial y es que hay de todo, creo que debería venir de compras, a fin de cuentas necesito más ropa la que traje ya no es suficiente, vi tiendas con las mejores marcas con ese toque y estilo que me gusta, fuimos a la planta alta en la cual hay muchos restaurantes y el área de cine que es al lugar donde nos dirigimos. Veíamos la cartelera, aburrida, aburrida, lo de siempre, demasiado melosa, leía la sinopsis de las películas y ninguna me llamaba la atención hasta que mmm interesante una de terror y se ve que esta buena, volteo a ver a Alex y ella está leyendo la que a mí me pareció demasiado melosa, sé que mi novia es miedosa lo noté cuando nos quedamos a dormir en el jardín de mi casa y todo por los cocodrilos que no dejaba de temblar, me di cuenta que no durmió muy bien esa noche pero no me dijo nada así que veamos qué me dice, con esta película.

“Quiero ver esa”

─¿Cuál la romántica?─

“No, esa” Le señale el cartel de la película y de inmediato vi su cara de pánico.

─Pero Amor, la reseña dice que esta pelicula vale la pena verla─ Me dice mientras señalaba la película de comedia romántica que a mí no me gustó.

“Pero yo quiero ver esa, ándale” Y puse mi puchero y mi mirada de borreguito que sé que la convence de inmediato y si tiene miedo que me diga y yo iré a ver la romántica.

─Está bien─ Corazón mío ¿Qué te cuesta decirme que no te gustan las películas de terror? ¿Será que le temes más a mis cambios de humor? No, no creo que sea eso.

Mientras ella hacía fila para comprar los boletos yo me fui a la dulcería, compre unas cuantas barras de chocolate, unas bolsitas de gomitas, el paquete de palomitas más grande que había para compartir con mi novia y dos refrescos tamaño jumbo uno de manzana para mí y uno de cola para Alex.

-Es la primera vez que veo que viene con alguien, siempre la he visto sola- O la chica de los dulces me habla a mi o está loca.

“Perdón”

-La chica linda- ¿Chica linda? -Si esa de allá- Me señaló, gire a ver y pues la única chica linda que veía es Mi Alex pero tenía que comprobarlo.

“¿La de jeans y playera azul?” Le pregunté pero yo ya sabía la respuesta que me daría.

-Si esa, es linda- Grave error pude ver como se le quedaba viendo, se la quería comer con la mirada, y en mi mente solo repetía una cosa, contrólate Samantha, controla ese instinto asesino, contrólate no saltes por la barra, no veas todas esas pajillas como armas, respira, sonríe, paga, toma el cambio y por nada abras la boca para que no salga algo que después te arrepientas, bueno solo una cosa.

“Ella es mía” La vi que abrió los ojos, me acerqué donde estaba Alex esperándome y a pesar de traer muchas cosas me aferre a su brazo y gire a ver a la chica de los dulces que aún nos veía y le lancé mi mirada asesina y mi sonrisa triunfante. Caminamos a la sala donde se proyectaría la película y tomamos unos lugares en el centro cerca del pasillo. Yo aún tenía en mi mente a la chica de los dulces, me pregunto si Alex la conoce, porque obvio que la de los dulces sí, fue inevitable que la pregunta no saliera de mi boca, malditos celos, pero la explicación de Alex fue de que viene muy seguido para despejarse un poco del trabajo o para pensar sobre alguna campaña, que en ocasiones ve hasta tres películas al día y eso es algo que no sabía, pero yo seguía con lo de la chica de los dulces y de nuevo mi Alex me dijo que ella solo está interesada en mí y no es que no le crea yo sé que es así y por supuesto que yo no pondría mis ojos en nadie más solo en ella. Pero no lo sé, es inevitable sentirme así, me da miedo perderla y sé que es tonto porque sé que ella me ama y yo la amo pero me aterra la idea de que un día me diga que se acabó, no sé qué haría, sé que algo se moriría en mí en ese instante pero no pasará estoy segura. Así que le dije que trataría de ser menos celosa, y sé que no es la primera vez que digo que tratare de controlarme pero es que es tan difícil y más con la novia tan sexi que tengo, nos dimos un beso entrelazamos nuestras manos, le pase a Alex algunos de los dulces que había comprado y comenzaron a pasar algunos cortos de otras películas de terror, y todos se veían interesantes y cuando se apagaron las luces por completo de inmediato Alex me abrazó.

“Amor ahorita no” Sé que ella tiene miedo, aunque conociéndola yo creo que mi novia piensa en otras cosas en lugar de ver la película y es tentador, pero no, en el cine no.

─Si Corazón, solo quería sentir tu cuerpo junto al mío─ Me dijo y regreso a su lugar, apoye mi cabeza en su hombro, para despues entrelazar de nuevo nuestras manos mientras veía la pantalla y comía palomitas.

Mire de reojo a Alex y vi que se cubría los ojos “¿Te duele la cabeza?” Yo sabía lo que tenía, solo esperaba que Alex me dijera que no quería ver la película, a pesar de que solo eran los cortos mi novia ya está asustada y fue cuando la sentí temblar y me preocupé por qué y si no era por eso “Estas temblando” ¿Y si no se siente bien? “¿Estas enferma?” Creo que mi idea no fue buena.

─No, es solo que…─ Me decía pero en ese momento en la pantalla paso una escena donde unas de las protagonistas era asesinada ─Ayyyyy─ Mi Alex pegó un gritito y se encogió toda en la butaca, no me gusta verla así, tan vulnerable y frágil.

“Alex, si no te gusta la película vámonos” En verdad esto de la película no fue buena idea.

─Pero tú quieres verla─

“No si esto te da miedo” Tome nuestras cosas y me levanté “Nos vamos” Y tomé su mano.

Pero cuando ya salíamos la gente grito por algo que paso en la pantalla y sentí a mi Alex aferrarse a mí por la espalda.

─Tengo miedo Sam─ Yo mataré monstruos por ti Amor y solo sé una forma para poder calmarla.

“Lo sé Alex, anda vamos por un helado”

Decidimos ir a cenar Alex sugirió comida Italiana pero habíamos cenado eso ayer, así que nos fuimos a un restaurante japonés, el lugar no era muy grande, tiene una pared de cristal así que si caminas por el pasillo puedes ver el interior del lugar. Pasamos y note que tiene un ambiente agradable, no había muchas personas, tomamos asiento en una de las mesas más alejada quería poner toda la atención para con mi novia, tenía que hablar con Alex antes pero el mesero llegó y pedimos algo de comer, algo muy ligero, con las palomitas y el refresco que nos tomamos antes de llegar al restaurante estaba ya ligeramente llena, la cena fue prácticamente en silencio, de esos que con la mirada y las sonrisas dices todo y las palabras sobran, ya de postre pedimos un helado para compartir, estaba delicioso y más si lo probaba de la boca de mi novia y bueno creo que es momento de tener una pequeña charla.

“Alex ¿Por qué aceptaste ver la película si a ti te dan miedo?”

─Porque tú querías verla─

“Y si te digo aviéntate al pozo porque quiero ver que tan profundo es ¿Lo harías?”

─Lo pensaría─ Me dijo con media sonrisa.

“No es gracioso Alex” Y de inmediato su sonrisa se borró “Amor, dijimos que nos diríamos lo que nos gusta y lo que no, me daba una idea de que te daban miedo ciertas cosas, pero yo esperaba que me dijeras que no querías ver la película”

─Pero es que tú… tú querías verla─

“Si yo era la que quería y ¿Tu? Amor siempre haces cosas por los demás y nunca te preocupas por ti”

La vi bajar la cara ─Perdón, Sami─

“No lo hagas, no pidas perdón solo promete, que pensaras en ti y que me dirás las cosas que no te gustan”

─Te lo prometo─

“No sé por qué no me lo dijiste ya me habías dicho lo del agua y yo lo entendí yo no te forzaría a hacer algo que no quieras”

─Lo sé─

“Te amo Alex, y no tienes que complacerme en todo, si no te gusta pues solo dímelo”

─Y yo te amo a ti Sami─

Me acerqué y la besé. Al separarme no me alejé demasiado junte nuestras frentes y acaricie su mejilla.

“Es hora de ir a casa” Caminamos abrazadas hasta el estacionamiento, y no tardamos mucho en llegar, fue muy divertido no podía evitar sonreír por la actitud tan miedosa de Alex, no vimos ni 10 minutos de película y le tenía miedo a su sombra. La solución prender todas la luces del departamento y aun así estoy de pie junto a la puerta del baño.

─¿Aun sigues ahí?─

“Si Amor, aquí estoy cuidándote” Un par de minutos después salió “Ahora voy yo”

─Pero…─

“No vas a entrar conmigo” Y pude ver esa expresión pero antes de que me convenciera y yo dijera que si me metí al baño.

─Yo te espero aquí─ Mi pobre Corazón tan miedosa, trate de no tardarme mucho, no más de 5 minutos y Alex como me dijo me esperaba a fuera y se ve tan linda y tierna como un niña pequeña y yo la cuidaré, hoy me toca a mí abrazarla por la noche y proteger sus sueños.

Es el último día de vacaciones de Alex y creo que ella está pensando mucho en eso al grado que le ocasiono dolor de cabeza, y con lo terca que es no quiso tomar nada para el dolor, nos pasamos la mañana viendo películas, para casi el medio día Alex se quedó dormida, me levanté y me fui a la cocina.

“Es hora de cocinar para mi Amor”

Me puse a preparar todo, lo bueno es que antes de salir de viaje fuimos al súper y compramos algunas cosas y bueno con lo que trajo ayer Don Juan es más que suficiente para el día de hoy, sé que todo me servirá y me puse manos a la obra, para cuando Alex despertó yo ya tenía casi todo listo, en la cocina francesa es muy tradicional servir antes un aperitif le serví una copa de vino blanco, puse unos canapés me hubiera gustado que fueran más tradicionales pero bueno me tuve que conformar con unas galletitas y mantequilla, Alex llego y se sentó en unos de los bancos de la barra.

“Puedes comenzar, Amor”

─¿No me acompañas?─

“Claro, solo deja que me sirva un poco de vino” Se me quedó mirando “Si sé que dije que no tomo pero el vino con la comida es muy bueno”

Terminamos los canapés y serví la Entrée o hors d'oeuvre que consistió en una ensalada, para después servir Plat principal o plat de résistance

─Amor, esta rico─

“Qué bueno que te gustó el Coq au vin”

─¿El qué?─

“Gallo al vino” La vi que detuvo el tenedor a medio camino hacia su boca “Es la traducción literal, es como pollo al vino”

─Ah, pues el gallo esta bueno─ Yo solo sonreí.

Serví unos pedacitos de queso para degustarlos entre la comida o sea el Fromage y por último el Dessert que consistió en un platito con fruta.

Por la tarde ya no quisimos salir quería estar todo el tiempo que le quedaba de vacaciones con Alex y nos la pasamos viendo televisión acostaditas en nuestra cama hasta quedarnos dormidas.

Ya es lunes y pude ver a Alex con su complejo de Garfield sé que los odia, pero de eso a querer asesinar a su jefe es algo muy diferente, ¿De verdad será tan idiota como dice ella? Casi al terminar ducharnos el interfon sonó, Alex respondió pero al preguntarle quien era no quiso decirme, pero de todos modos ya me enteraré. Como yo me quedaría en casa, me vestí con unos jeans y una sudadera de Alex y es que quiero oler a ella, no la tendré parte del día junto a mí y necesito sentirla cerca de mí de alguna forma.

Alex se arreglaba a un lado de mí y no puedo dejar de verla con su traje de ‘tirana’ como lo llama ella, yo lo llamaría ‘quítatelo ya, porque es tan sexi y no quiero que nadie más te vea así’ un nombre demasiado largo pero es que así lo veo, pero no le dije nada porque bueno así debe ir vestida a su trabajo.

Al bajar vi que un señor nos esperaba, ni idea de quien podría ser hasta que se presentó.

-Buenos días señoritas soy Víctor, el primo de Rosa y seré su chofer-

¡¡Que!! “¡¿Un chofer?!” Me gire para ver a Alex “¿Cuándo lo contrataste?” Me fue imposible no molestarme con Alex y es que ¿Por qué tiene que tomar decisiones sin consultarme? Sé que se preocupa por mí y es algo que me encanta pero no así, no sin decirme, no sin que lo hablemos antes, se supone que somos pareja que debemos tomar las decisiones juntas y más si es algo que nos compete a las dos, aunque en este caso el chofer seria mío pero de igual manera, acordamos que lo hablaríamos después, y no me quedo más remedio que aceptar y si lo sé ya me perdí una vez en la ciudad y se lo preocupada que estuvo.

Mi molestia disminuyó cuando la llamaron de la oficina y es que la estaban esperando, eso solo significaba que por primera vez en estas dos semanas me alejaría de ella una buena parte del día.

“¿Ya te tienes que ir?”

─Así es, llegó la hora ¿Sigues enojada?─

“No la verdad ya no, sé que te preocupas por mí pero en verdad Alex no hagas cosas sin consultarme”

─Lo intentaré─

“¡Alejandra!” Lo más seguro es que lo vuelva a hacer, bueno la reprenderé en su momento.

─Nos vemos en la tarde Amor, te diviertes y cualquier cosa me llamas al celular─

“Si Amor, nos vemos en la tarde” Se acercó a mí y nos besamos y no me importo hacerlo delante del señor Víctor, tenía que aprovechar no sé hasta qué horas podre darle otro más.

La vi marcharse y me quede ahí parada viendo por donde el auto se había alejado, ya la extraño y me hubiera quedado ahí esperándola si…

-Señorita, ¿Le gustaría salir a algún lado?-

Al escucharlo fue cuando recordé que ahora tengo un chofer “Pues…” No tenía ni idea, sin Alex no me dan muchas ganas de salir.

-La señorita Alex dejo dicho que la llevara a donde usted quisiera-

“¿Al súper?”

-Por supuesto-

No se me ocurrió otro lugar a donde ir, regresé al departamento por mi bolso fui a la cocina para mirar en el refrigerador y la despensa y ver qué es lo que faltaba y pues bueno era casi todo, no hemos estado prácticamente estas dos semanas en el departamento y lo poco que había me lo acabe en la comida de ayer y casi siempre hemos salido a comer fuera pero ahora que Alex regreso al trabajo me gustaría cocinar para ella.

-¿Lista señorita?- Me pregunto el señor Víctor al verme salir del elevador.

“Soy una grosera y no me presenté, soy Samantha, mucho gusto” Y le estreche su mano.

-El placer es mío señorita Samantha- Le sonreí.

Caminamos hacia el auto, el cual era un topaz blanco me abrió la puerta me subí sobre el lado del copiloto y espere a que el subiera, me fije en él, era un señor de no más de 50 años, un poco robusto y no muy alto, de tez morena, vestía sencillo un pantalón de vestir color negro y una camisa blanca, al subir al auto me percaté que era un taxi ejecutivo; por fuera parece un auto normal, pero vi que tenía el taxímetro mi Alex de verdad que tiene consideraciones conmigo.

Al salir le dije que me gustaría que me enseñara a poder andar en la ciudad por lo menos ir al súper y regresar al edificio sin perderme que en este momento era lo principal ya después iríamos a otras partes, me dijo que la ciudad es enorme aunque yo ya me había dado cuenta de eso, que las calles se volvían un laberinto si no se sabe por dónde ir y si no se quiere aprender las calles lo que se debe hacer es ver algunas referencia como fijarse en los edificios o en los señalamientos, los cruces, inclusive los árboles. Llegamos al súper en un dos por tres, nos tardamos un par de horas ahí y como me ayudó a llevar el carrito le invité a desayunar, y mientras lo hacíamos nos conocimos un poco más, me enteré que está casado ya hace 25 años, que tiene dos hijos, que están en la universidad uno estudiando derecho y que está por graduarse y una hija de mi edad que estudia arquitectura, que es taxista desde hace 20 años, que se sabe la ciudad como la palma de su mano, que le va al América y que quiere a su equipo casi como a su esposa. Yo por mi parte le conté, que vivo en Francia y que trabajo como modelo, que estoy a un año de graduarme y que vine a México a ver a mi novia.

-El mundo es tan moderno ahora, ya es algo muy ‘normal’ pero aún me sorprende-

“Bueno la homosexualidad ha existido desde siempre, solo como usted dice es más ‘normal’ verlo, claro que no todos piensan lo mismo”

-Pues a mí no me afecta en lo más mínimo, como taxista convives con muchas personas todos los días- En definitiva el señor Víctor me cae muy bien.

Creo que ya no me perderé, el señor Víctor me explico cómo ir y regresar del edificio al súper por todas las alternativas posibles, y todas las rutas para ubicar el edificio cuando llegamos le dije que me gustaría ir a donde trabajaba Mi Alex, ya la extrañaba, ya han pasado unas cuantas horas, así que me ayudó a subir las compras y le dije que me esperara abajo que no me tardaría mucho, le marqué a Alex para darle las gracias por contratar a el señor Víctor, pero lo más importante era que la iría a visitar e invitarla a comer. Me cambié porque tenía que ir presentable a la oficina de mi Amor y porque quería verme bonita para ella.

Le di la dirección al señor Víctor, aunque me imagino que ya lo sabía por su prima Rosa la secretaria de Alex. El edificio era una imponente estructura de unos 5 pisos, al llegar entré a recepción y pregunté por la oficina de Alex, ya sabía yo que estaba en el cuarto piso pero no iba a entrar como si fuera mi casa. Me dieron las indicaciones caminé por el pasillo y como me lo imaginé había muchas imágenes de productos que me imagino han sido parte de las campañas que han producido. Para llegara la oficina de mi novia tomé el ascensor presioné el botón del cuarto piso, yo solo esperaba ya estar junto a Alex pero se detuvo en el segundo piso, PROYECTOS fue lo que leí, sería interesante dar una vuelta por el lugar y es que tal vez así será el lugar donde trabajaré algún día, se volvió a detener en el tercer piso PUBLICIDAD y se subió un sujeto que me miraba de una forma muy morbosa, era de verdad tan incómodo estar ahí, sentía su mirada, me sentía desnuda y no me gustaba , yo solo quería llegar al piso donde estaba mi Alex ¡Por favor, por favor apúrate ya! Y cuando las puertas se abrieron salí disparada, hasta escalofríos me dieron, no le mencionare nada a Alex porque no quiero que tenga problemas con algún compañero en el trabajo, pero si yo me entero que el mira a Mi Alex así se las verá conmigo.

Al llegar frente a su oficina, esperaba encontrar a su secretaria pero no estaba, no quería entrar así nada más, espere unos minutos, pero como no llegaba decidí tocar la puerta.

Y fue cuando escuche su dulce voz –Pase─ Ya la extrañaba, aunque hablamos por teléfono no es lo mismo, al entrar me percaté que no estaba sola, pensaba retirarme para no molestar pero Alex caminó a donde me encontraba y tomó mi mano. Me presentó con Rosa y con Don José su mentor, fue un placer conocer a la persona que le brindó toda la confianza a Alex para llegar a ser la persona de éxito que es ahora.

Por lo que Don José le decía a Alex, algo había pasado durante la ausencia de mi novia solo espero que no sea nada grave, por la forma de hablar de Alex y de Don José se veía que había aprecio y respeto de manera mutua. Mientras esperaba que Alex terminara de platicar yo vi un poco la oficina, detrás de nosotras la ventana con esa linda vista que me presumió cuando aún no éramos novias, pero que yo ya tenía todo este cumulo de sentimientos que ahora he dejado salir, estaba también su lindo cactus y ese librero con cientos de libros, no sé si eran solo de adorno o para leer. Mi atención regreso a Don José quien ya se despedía.

-Señorita fue un placer conocerla algún día me gustaría charlar con usted y cuide de Alejandra suele ser un poco descuidada con ella misma- Me dijo, estrechando mi mano.

“Si lo sé y no se preocupe está en muy buenas manos” Yo estaré a su lado para cuidarla.

─Bueno señoritas me voy, nos vemos en un rato─ Se despidió también Rosa.

Alex le dio indicaciones de que se podía tomar el resto del día, y cuando cerró la puerta de inmediato mi atención fue a mi novia, su voz, su mirada, su sonrisa, todo, extrañaba todo de ella, pero ahora mismo extrañaba sus labios, nos besamos, uno de esos besos llenos de pura y absoluta pasión, y no era de sorprenderse, el último beso que nos habíamos dado había sido el de la mañana y ya habían pasado varias horas y por eso teníamos que reponer los besos no dados.

Salimos a comer Alex me dijo que estará ocupada durante la semana, me explicó lo que paso con algunas de las cuentas que prácticamente ya tenían para realizar, que solo faltaba afinar detalles, pero que por la inutilidad e ineptitud por parte de su jefe las perdió. Al parecer los clientes cancelaron los contratos y ahora hay que tratar de recuperarlas y solucionar todos los problemas que ocasiono el jefe de Alex. Sé que ella lo resolverá es la mejor, sabrá convencer a los clientes y regresaran, pero mi Alex tendrá que trabajar mucho para poder lograrlo.

Ayer se tomó la tarde libre pero sé que hoy ya no podrá y si por mi fuera me la pasaría con ella todo el día en la oficina pero solo estorbaría, así que me quedare en casa. Al señor Víctor le dije que si lo necesitaba yo le llamaría, pero que él se podía ir a trabajar, no tenía caso que se quedara abajo en el estacionamiento esperándome si yo no iba a salir, eso sí aprendí como llegar al hospital más cercano y es que mi Alex y su desmayo eso me preocupó y es mejor esta prevenida por si acaso.

Como Alex no podrá salir a comer conmigo, me prepararé algo sencillo, estaba entrando a la cocina cuando escuche el teléfono, y quien más podría ser sino Mi Alex, así que salí corriendo me avente al sofá y conteste “Hola Amor ¿Ya me extrañas?” Dije de la forma más melosa posible.

─Claro que sí se te extraña, guapa─ Al escuchar la voz de Mo me levanté de golpe.

“Mónica yo… pensé que era Alex”

─Me lo imaginaba, jejeje hola Sam ¿Cómo han estado? ─

“Muy bien Mo ¿Y ustedes?”

─Excelente, oye les hablaba para invitarlas a comer─

“Bueno nos encantaría, pero Alex no podrá, tiene algunos problemas en el trabajo y tiene que quedarse hasta tarde”

─Uy que mal, pero ¿Y tu, no nos acompañas? ─

“Claro que me gustaría, gracias”

─Ok, entonces paso por ti en treinta minutos ¿Te parece?─

“Por supuesto, te espero” Me despedí y colgué.

Treinta minutos después ya estábamos en camino al restaurante para encontrarnos con Isabel, y mientras llegábamos Mo aprovecho la oportunidad para que terminara de firmar las fotos que me faltaron.

─Hay que aprovechar que no está Alex─ Yo solo sonreí, el camino no fue muy largo, cuando llegamos salude a Isa y tomamos asiento.

─Bueno, si nosotras no las llamamos, ni enteradas de que ya habían llegado de Veracruz─ Me reprocho Isa.

“Regresamos apenas el viernes por la tarde” Me excusé.

─Y hoy es martes Sam y ni una sola llamada─ Me decía aun molesta.

“Lo sentimos, se nos pasó”

─No te disculpes, la que me sorprende es Alex, ella siempre llama cuando regresa de algún viaje, sabe que me preocupo─

─Nos preocupamos─ Intervino Mo ─Pero entiéndela Isa, tiene la mente ocupada en otro lado─ Dijo Mo mirándome.

─Y no solo la mente, yo creo que todo su cuerpecito─ Dijo Isabel que ahora sonreía, yo solamente pude sonrojarme hasta las orejas mientras ellas se reían a carcajadas.

─De verdad te ves más linda cuando te sonrojas─ Me dijo Mónica.

─Cuidado Mo, si el monstruo se entera que le andas chuleando a su novia, no quiero contarte de lo que sería capaz─

La cara de susto de Mónica fue de lo mejor ─Por favor Sam no le vayas a decir─ Me suplicaba y esta vez fuimos Isa y yo la que nos reímos.

La comida trascurrió entre bromas y risas, las amigas de Alex son geniales, les conté sobre el viaje a Veracruz y los lugares que visitamos, les di los dijes que les habíamos comprado, me lo agradecieron mucho. También les hable sobre los problemas que tiene Alex en el trabajo y que por esa razón no pudo comer con nosotras y que dudaba si podría en la semana poder verlas.

─Tenía que ser el tarado ese que le echó a perder todo el trabajo, en verdad que nada más la quiere estar molestando─ Dijo Isabel.

Ese tipo sin conocerlo ya me cae mal, Alex habla pestes de él e Isa también, ni siquiera su padre confía en él, como se le ocurrió dejarlo a cargo de la agencia “Sé que Alex lo resolverá” De eso estoy más que segura.

─Si, lo sabemos ella es muy competente y tiene experiencia en resolver los problemas de la agencia─

─Y que Don José la buscara, para que lo resolviera, dice mucho de ella es la mejor en el gremio de la publicidad, no sé si lo sepas pero muchas empresas se la han querido llevar a sus filas, pero su fidelidad hacia Don José es mayor que cualquier cheque─

“Si, lo sé” Aunque sé que su sueño es fundar su propia agencia y como casi siempre mi Alex piensa en los otros antes que en ella.

Al día siguiente fui a la oficina de Alex para comer con ella, sé que no podía salir porque estaba más que ocupada, pero lo que a mí me preocupaba era no comiera como se debe y que sufriera otro desmayo, así que en casa prepare algo sencillo pero rico. Me quede un par de horas con ella, me enseño algunos de los scripts que ya tenía hechos y le sugerí algunos cambios que a mi parecer se enfocaban más a lo que el cliente estaba pidiendo, Alex me dio la razón, vaya creo que si soy buena para esto y de premio recibí unos besos muy apasionados. Al día siguiente ya no pude ir así que llamé a las chicas para ir a comer juntas, pero solo Mo pudo acompañarme Isabel no pudo por cuestiones de trabajo.

─¿Entonces que Sam? ¿Nos vamos a bailar este sábado? ─ La invitación de Mo me gusta, habíamos quedado que lo haríamos cuando llegara Danni pero Mi Alex necesita distraerse.

“Por mí no hay problema, pero tengo que preguntarle antes a Alex”

─Si tú se lo pides dirá que sí, ya verás─ Me giño un ojo y yo solo sonreí ─Oye Sam ¿Y cómo te va con Alex? Se te ve muy feliz, pero me gustaría que tú me lo dijeras─

“Alex es maravillosa Mo, la mejor, es tan detallista, amorosa, simpática, es linda, sencilla, tiene la mirada más dulce y la sonrisa más encantadora, me hace reír y me sabe consolar en los momentos indicados. Ella es lo mejor que me pudo haber pasado, la amo y sé que me ama, la mejor mujer Mo, simplemente es la mejor”

─Wow, entonces dejé ir un diamante en bruto─

“Así es pero, ¡Ella es mía Mónica!” Le dije con un tono de disgusto.

─Lo sé, lo sé Sam, no te enojes─ Me decía al levantar las manos ─Pero aun así cuídala, no vaya a ser que te la robe─ Y me guiño un ojo.

“Oye”

─Solo bromeo, recuerda yo tengo a Erika─

“¿Y cómo te va con ella?”

─Pues te diré…─

Después de eso la charla fue respecto a Erika, en verdad se ve que está muy enamorada y me alegro por ella y más porque significa que hay una chica menos que se fije en mi amada novia.

Por las tardes cuando Mi Alex regresa a nuestra casa, una cena calientita hecha por mí la espera en la mesa.

─¿Y cómo estuvo tu día Amor?─ Me preguntó mientras cenábamos.

“Hablé con Danni en la mañana”

─¿Sí? ¿Y qué te cuenta?─

“Que se la está pasando de maravilla y que conoció a alguien muy especial”

─Vaya, por lo que me has contado de tu amiga ella conoce a muchos chicos especiales…─ Al decirlo de inmediato se disculpó ─Yo no debí decir eso Sam─

“Pero si es la pura verdad Amor, ella no tiene remedio”

─Siempre hay un roto para un descosido, ya le llegara el amor y veras como se calma─

“Como a nosotras” Tomé su mano.

─Sin buscarlo y es tan perfecto─ Sentí como me la sujetaba fuerte y firme.

“Te amo”

─Yo más Amor, yo más─

Por fin es viernes, y como todas las mañanas me levanto junto con mi novia, le preparo un desayuno ligero y me despido de ella con un beso que le doy junto a la puerta deseándole un excelente día. Ya le dije sobre la invitación de Mo para salir y ya me respondió que sí y es que lo necesitamos, ella más para poder sacar todo ese estrés, aunque yo se otros métodos que le funcionaria. Y es que como Alex ha estado muy ocupada, no ha habido nada de nada y cuando me refiero a nada es cero. No hemos hecho el amor en una semana y lo entiendo, mi novia llega cansada pero hace un rato me habló y me dijo que saldría temprano creo que hoy es el día, y es que ese traje de enfermera por fin cumpliría su propósito. Dios ya no resisto más por usarlo y este es el día perfecto, me lo puse y fui por el aceite comestible, mi Alex necesita con urgencia un masaje reparador.

Al llegar lo primero que hice fue despojarla de su traje y hacerla que se recostar sobre la cama, amo su cuerpo, la suavidad de su piel y sentir como se eriza por mi contacto. Me subí a horcajadas sobre su trasero me eche un poco de aceite sobre las manos y las deslice por su espalda y de inmediato gimió, otra cosa más que echaba de menos la forma en que su cuerpo reacciona cuando la toco, cuando su respiración se acelera, cuando pide que la toque para hacerla mía.

Pero sentir a Alex amándome con desesperación me vuelve loca, sus labios rozando mi cuerpo, su traviesa lengua invadiendo mi boca, sus manos tocándome y recorriendo cada parte de mí, para ser suya en cuerpo y alma.

Mientras yacíamos recostadas aun jadeantes después del intenso orgasmo que nos invadió. Alex estaba sobre mi podía sentir su respiración sobre mi cuello y sus latidos aún muy acelerados se levantó un poco pegó su frente con la mía podía ver claramente su amor reflejado en su mirada, podía verme reflejada en ellos, sentía algo frio sobre mi pecho y mire para ver que era, y no podía ser otra cosa mas que el dije que le regalé en Veracruz, mi título de propiedad, desde que se lo di no se lo ha quitado, ni para dormir o para bañarnos.

─Soy tuya─

Levanté mi mirada y me encontré con esa dulce sonrisa que me dice todo “Y yo tuya completamente tuya” Y la bese justo para amarnos una vez más.

Estoy en mi habitual posición sobre ella y es que de verdad sus pechos son tan suavecitos y cómodos. Mientras reponíamos energías para continuar amándonos platicamos sobre nuestras fantasías, de que ya hemos cumplido algunas de ellas, pero aún nos faltan unas cuantas, sobre mis perversidades y de que a ella le gusta que yo sea así. Estuvimos así por un rato, una forma más de hacer el amor como diría ella conociéndonos mejor y cuando estábamos por renovar de nuevo la pasión, se escuchó el timbre

─¡Diablos! No puede ser, maldita Isabel─

Estaba por decirle que no abriera pero si de verdad es Isabel ella tiene llave y no quiero que nos encuentre así “Bueno por lo menos esta vez tocó” Eso ya es un avance.

─Lo sé─ La vi levantarse y ponerse una bata, y salir de la habitación, espero que no tarde demasiado, la deseo de nuevo “Ay Isabel de verdad que eres muy inoportuna”

Me quede recostada esperando a que Alex regresara pensando que esta semana ha sido muy diferente a las primeras que pase aquí, ha sido muy buena, me he hecho más amiga de Isabel y de Mónica, ya puedo ir y venir del súper sin perderme pero lo más importante mi relación con Alex se ha fortalecido, me siento mucho más cerca de ella, creo que vamos por el camino correcto y tendremos un futuro juntas.

─¡Sam!─ Escuche a Alex gritarme –Te buscan─ ¿Quién podría buscarme aquí? Me levanté, me puse el albornoz igual al de Alex y salí para ver quién era.

“¿Quién?” Qué raro si yo no conozco a nadie. Vi a Alex hacerse un lado para que viera de quien se trataba. ¡Ay por Dios! Me quede de piedra no me lo esperaba, no así, no precisamente hoy.

“Ami!”

“Danielle” Susurré para mí, la vi correr hacia mí y de inmediato me abrazó, yo no reaccionaba, estaba feliz de verla, se separó un poco y beso mis mejillas, ¡Ay no! Tiene esa mirada y de inmediato supe que me diría algo vergonzoso y aquí viene.

“l'odeur de sexe”* Me dijo con una sonrisa de oreja a oreja y yo solo pude sentir mi cara arder.





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Mensaje por LyA el Jue Ene 22, 2015 10:14 pm
Alex



El viaje a Veracruz ha sido diferente al de Valle, en este Sam y yo nos abrimos un poco más y creo que por fin el confesarle a alguien que yo me sentía culpable por la muerte de mis padres aligeró la carga, sentirme por primera vez protegida y escuchar las palabras de aliento de Sam me ayudó a entender que solo fue un accidente. No sé, pero durante mucho tiempo si no es que toda mi vida, siempre he tenido que guardarme todo lo que me pone triste y aparentar que estoy bien, el día que murieron mis padres me sentí morir, recuerdo que ese día Laura tenía que estudiar para un examen y no me pudo acompañar a recoger los cuerpos de mis papás ni me ayudo a preparar las cosas para el funeral, jamás pude decirle lo mal que me sentía y tampoco ella me preguntó. Pero ahora con Sam es diferente, siento que puedo apoyarme en ella y que siempre estará ahí para ayudarme en lo que sea.

“Amor ¿En qué piensas?”

─En lo afortunada que soy al tenerte a mi lado─ Y sujete su mano libre y es que mi novia se había ofrecido a manejar al llegar a la ciudad.

“La afortunada soy yo” Y me regalo una de sus hermosas sonrisas “¿Dónde tengo que dar vuelta?”

─Yo te digo donde Corazón, oye ¿Qué te parece si vamos a cenar?─

“Pero quiero algo muy sencillo y que nos atiendan rápido, quiero llegar rápido a casa…”

─Samantha eres una golosa─

Y mi novia sonrió “No me refiero a eso, solo quiero dormir, estoy agotada, además extraño nuestra cama”

─Si bueno, eso de dormir en el piso como que después de tres días tiene sus consecuencias─

“Pues yo dormía muy bien”

─Claro, como me usabas de colchón─ Y crucé mis brazos en signo de reproche.

“Yo jamás escuché que te quejaras de eso, pero si te molesta puedo dormir en la habitación de Isabel”

─No Amor, yo estaba jugando─

“No Alex, acepta las consecuencias de tus palabras”

─Sami─ ¡Diablos! Creo que si se molestó pero estaba jugando.

“Nada, ya dije me voy al cuarto de Isabel”

─Pues no te vas sola, me voy contigo─ Y Sami no me dijo nada durante un rato ─¿Sami?─

“¿Qué?” Me dijo algo molesta.

─¿Sami?─

“¿Qué?”

─Ya nos pasamos─

“Alex te dije que me avisaras”

─Amor creo que si estas cansada, nunca había visto que te enojaras por una de mis malas bromas─

“Yo no estoy enojada”

─¿Ah no? Entonces ¿Que tienes?─

“No sé” Y una lagrima salió de sus ojos.

─Veamos cambios de humor, me gritas y ahora lloras, creo que ya sé que es─

“Ni se te ocurra decirlo”

─Sami creo que ya te toca─

“¡Alex!” Y me tiró un manotazo “Ya no quiero ir a cenar, vamos a casa” Me dijo aún más molesta.

─Muy bien da vuelta a la derecha─ Y Sam lo hizo, el ambiente era muy tenso en el coche y yo me estaba poniendo nerviosa ─¿Sami?─

“¿Ahora que Alejandra?”

─¿Quién te quiere?─

“Mmmm” Y aunque se esforzaba por no sonreír yo sabía que había logrado aligerar las cosas.

─¿Sami quién te quiere?─ Le dije cantando.

“Espero que tu Alex”

─Oye Corazón ¿Cómo qué esperas que yo? Obvio que yo te quiero─ Y mi Sam sonrió.

“Yo también Amor, sabes no me siento muy bien, ¿Puedes manejar tú?”

Mi Sam no se siente bien, ¡Diablos! Y yo haciéndola enojar ─¿Quieres ir al doctor?─

“No Alex, no es para tanto, solo que me siento cansada”

─Está bien además ya casi llegamos─ Sam detuvo el coche e intercambiamos lugares, llegamos en 15 minutos y eso que era viernes en la noche, pero afortunadamente habíamos logrado librarnos del tránsito, al estacionar el coche en nuestro lugar de estacionamiento y es que ahora todo era de las dos, me apresure a ayudar a bajar a mi novia del auto ─¿Cómo sigues?─ Le pregunte una vez que estuvo de pie frente a mí.

“Creo que bien, solo es que ya quiero llegar a casa”

─Está bien vamos, ahorita bajo por las maletas─ Y acompañe a mi novia al departamento, al entrar al elevador ella me abrazó.

“Perdón por gritarte en el coche, no sé qué me pasa”

─No te preocupes Sami, yo sé que mis bromas no siempre son graciosas y muchas veces incomodan a las personas─

“No, de verdad creo que soy yo la que no está de humor, tal vez solo necesito descansar”

─Yo creo que sí, ahorita te me vas directo a la cama y yo me hago cargo de la cena─

“¿Vas a cocinar?”

─No, creo que voy a pedir algo, también estoy cansada además solo quiero cuidarte─ Y le di un beso en la cabeza.

Entramos al departamento y llevé a mi novia a la cama, para que descansara un poco, le quite los zapatos y la tape con una cobija –Ahora vuelvo voy por las maletas─

“Si Amor”

Baje lo más rápido que pude pero no podía con todo lo que teníamos en la cajuela.

-Señorita buenas noches- Me dijo Don Juan al acercarse a mi - ¿Le ayudo?-

─Si me hace el favor Don Juan, se lo agradecería mucho─ Y tomó la maleta más grande y el sleeping.

-¿Cómo les fue en el viaje?-

─Muy bien Don Juan la verdad es que estas vacaciones fueron muy buenas, pudimos descansar y pasear un poco así que fueron muy buenas─

-Qué bueno señorita, oiga voy a ir a por las compras para mi mujer, si necesita algo avíseme- Y subimos al elevador.

─Si me da unos momentos para ver que me hace falta Don Juan y le tomó la palabra─

-Claro señorita- Y es que de vez en cuando Don Juan me hacia los encargos del supermercado y yo le daba un dinero a cambio.

Dejamos las maletas en la sala y Don Juan salió del departamento, yo fui en busca de Sam y la encontré llorando en la orilla de la cama, por un momento me asusté, verla así me daba miedo, así que corrí y la abrace –Sam ¿Qué tienes Corazón?─

“Es que yo…” Y seguía llorando “Yo quería estrenar el traje de enfermera y no puedo”

─Amor, pero no llores mira si no te quedo vamos a la tienda y lo cambiamos─

“No es eso… es que yo estoy en mis días”

Así que la visita le llego a mi Sami –Pero Amor eso solo dura unos días─

“Pero es que yo quería usar el traje”

─Pero Amor aún tenemos mucho tiempo─ Y la abrace aún más y poco a poco se calmó.

“Alex ¿Me dijiste gorda?”

─¿Yo?─ Oh no creo que es por lo de mi sugerencia del cambio de talla del traje –Yo lo decía por uno más chico Corazón─

“Ah, yo pensé que lo decías porque he subido un poco de peso”

─Pues la verdad no sé dónde sacas eso, y es que estas cada día más hermosa─

“¿Si?” Me dijo aun con lágrimas en sus ojos pero empezaba a sonreír.

─Por supuesto Amor─ Y le di un pequeño beso –¿Necesitas algo? Si quieres voy a la tienda por las cosas que necesites─

“Si, pero no quiero que te vayas”

─Bueno, sabes Don Juan va ir a hacer las compras y le puedo encargar lo que necesitamos─

“Está bien”

Se levantó y pude ver que se había puesto la parte de arriba del disfraz, vaya que si le quedaba bien pero tendríamos que esperar unos días para poder disfrutarlo, pero es que el cuerpo de Sam era tan hermoso, Dios no creo resistir mucho.

“Solo son tres días” Me dijo de repente.

─¿Qué cosa?─

“Lo que tenemos que esperar”

─Yo no dije nada─ Y una vez Sam me había leído la mente o es que de verdad era demasiado obvia.

“No necesitas hacerlo” Y me dio un beso

“¿Puedes pedirle también unos chocolates? Y bueno esto es todo lo que necesito” Y me entregó un papel, lo tomé y le di un beso en los labios.

─Regreso en seguida─ Baje a entregar la lista a Don Juan le di unos billetes y subí con mi novia a la cual encontré sentada en el sillón viendo la tele ya con su pijama puesta.

“Vaya eres rápida”

─Sí, tú me dijiste que no querías estar sola y aquí me tienes─ Me senté junto a ella y se acurruco junto a mí ─¿Qué se te antoja comer?─

“No sé, ¿Cuál es el menú?”

─Pues déjame ver─ Me levanté y fui por mi colección de folletos de comida a domicilio, regrese con Sami le enseñe –Esta acomodados por orden alfabético, desde comida Árabe hasta comida Vegetariana.

“Tienes muchos folletos”

─Es que cuando vives sola muchas veces te da flojera cocinar para ti nada más, así que por eso prefiero pedir la comida a domicilio, antes iba a comer sola pero las personas se me quedaban viendo raro, por eso preferí coleccionar los folletos y comer aquí viendo la tele o leyendo fics─

“Pero ahora es diferente”

─Ahora todo es diferente desde que llegaste─ Y Sam me abrazó –Muy bien veamos ¿Qué se te antoja?

Después de un rato nos decidimos por comida italiana y el repartidor llego junto con Don Juan así que para el postre comimos Chocolates, ya después nos fuimos a dormir, extrañaba mi pijama naranja y es que la blusa de esa pijama eran tan suavecita y calientita pero bueno mi dulce novia había decidido que era necesario romperla por lo que ahora usaba la pijama morada –Parezco una mora gigante─

“No lo creo, te ves hermosa de morado” Me dijo mi novia desde su lugar en la cama.

─Si tú lo dices─ Y me acosté junto a ella y de inmediato tomo su lugar en mi pecho –¿Te sientes bien?─ Le dije mientras acariciaba su espalda.

“Si, ya me tome las pastillas”

─Sami tus cambios de humor son muy drásticos ¿Lo sabias?─

“Si, lo sé”

─De verdad creí que te habías enojado conmigo y luego te encuentro llorando… Sabes que no me gusta verte llorar─

“Lo sé Alex, perdón”

─No pasa nada Corazón es más fue algo chistoso, cuando te enojas pones esa cara de niña enojona que me encanta─

“Así que te gusta molestarme”

─No, la verdad me gusta más cuando ríes─

“Yo de verdad quería usar mi disfraz”

─Lo sé Amor pero ya verás que tendremos oportunidad de usarlos, además estar así en la cama abrazadas, platicando de las bipolaridades de mi dulce novia es una forma de hacer el amor─

“Si yo soy bipolar tú estás loca” Me dijo reprochándome.

─Así me tienes Sami, así me tienes…─ Y le di un beso en la frente.

Y así platicamos durante un rato más hasta quedarnos dormidas, el Sábado no nos levantamos sino hasta medio día y después nos fuimos al centro de Coyoacán a desayunar y a pasear un rato ya cuando estaba obscureciendo fuimos a una plaza comercial llamada Perisur donde hay tiendas departamentales, cafés, tiendas de discos y un área de restaurantes y un área de cines, estábamos viendo la cartelera cuando mi Sam dijo…

“Quiero ver esa”

─¿Cuál? ¿La romántica?─

“No, esa” Y me señalo una película de terror, oh no esas no me gustan, jamás entro a verlas y es que soy muy miedosa.

─Pero Amor, la reseña dice que vale la pena verla─ Le dije mientras señalaba la película de comedia romántica.

“Pero yo quiero ver esa, ándale” Y me puso esa carita de angelito a la que no puedo decir que no y con todo el terror y miedo que invadía mi corazón y mi alma compre los boletos para la función, mi novia mientras fue al área de la dulcería y compro todo un arsenal de dulces y palomitas y dos refrescos jumbos y por supuesto no le dije nada ya que sus estados de ánimo son muy drásticos en estos momentos. Entramos a la sala y tomamos nuestros lugares

“La chica de los dulces te conoce” Me dijo de repente.

─Algo, vengo muy seguido al cine, cuando necesito pensar en alguna campaña o no puedo viajar o sobre todo en época de lluvia vengo a ver películas hay veces que en un mismo día veo dos o tres películas, por eso es que conozco a uno que otro chico que trabaja aquí, sabes para mí el cine es una especie de terapia y es que durante dos horas olvido mis problemas o las cosas que me preocupan y me dejo ir en la trama de la película─

“Ah, eso no me lo habías contado ¿Y te has dado cuenta de cómo te mira la chica de los dulces?”

Y creo que mi Sam una vez más esta celosa ─No la verdad es que no, yo solo estoy interesada en una hermosa mujer y las demás no me importan─ Y le di un beso a mi muy celosa novia –Además tu y yo quedamos en que ibas a confiar en mi─

“Lo siento” Y bajo la mirada.

─Sam mírame─ Le dije tomando su mentón –Te quiero solo a ti, no hay nadie más ¿Entendiste?─

“Si” Y me dio un beso “Pero es que eres tan hermosa que tengo miedo a perderte”

─Pero si tú eres la modelo, la más hermosa mujer que he conocido, la que debería de tener miedo soy yo─

“Pero yo soy tuya”

─Y yo tuya Amor, es por eso que debemos de dejar a un lado los celos─

“Si, voy a tratar”

─¿Cómo que vas a tratar?─

“Bueno eso es mejor que un ‘No’”

─Bueno, en eso creo que tienes razón─

“De verdad Alex voy a intentar ser menos celosa”

─Así me gusta Corazón─ Y entrelazamos nuestros dedos mientras nos dimos otro beso.

Los cortos empezaron y los avances de tres películas de terror, yo evite ver la pantalla me enfoque en comer mis chocolates pero una vez que apagaron la luz completamente no pude evitar abrazar a Sami.

“Amor ahorita no” Y creo que ella pensó que yo quería jugar en el cine pero la verdad es que moría de miedo.

─Si Corazón, solo quería sentir tu cuerpo junto al mío ─Mentí, pero la verdad es que moría de miedo y eso que la película aun no comenzaba. Me regresé a mi lugar, Sam apoyo su cabeza en mi hombro y me tomó de la mano, así que con mi mano libre me tape los ojos.

“¿Te duele la cabeza?” Y apenas podía ver sus ojos por la obscuridad “Estas temblando” Sam se escuchaba preocupada “¿Estas enferma?”

─No, es solo que…─ Y en ese momento la sombra que perseguía a todos se llevó a la más joven del grupo que muy tontamente se fue a meter a la casa embrujada –Ayyyyy─ Y me encogí en mi sillón, tenía los pies arriba en el asiento y sujete mis piernas pegándolas a mi pecho y escondí mi cara, de verdad estaba sufriendo pero no quería decirle a Sam que era una miedosa que nunca veía películas de terror, aunque creo que ahora ya se había dado cuenta.

“Alex, si no te gusta la película vámonos”

─Pero tú quieres verla─

“No si esto te da miedo” Y mi novia tomó nuestras cosas, se levantó de nuestro lugar y me extendió la mano “Nos vamos”

Me encanta cuando me ordena cosas, pero la amo cuando se preocupa por mí. Tomé su mano y ya íbamos a salir cuando un grito horrible lleno la sala, no pude evitarlo y me abracé a ella –Tengo miedo Sam─

“Lo sé Alex, anda vamos por un helado”

Salimos del área de cine y fuimos a cenar ─¿Qué se te antoja? Mira ese restaurante Italiano es muy bueno, es uno de mis favoritos─

“Pero ayer cenamos comida italiana”

─Entonces vamos a ese japonés─

“Me parece bien”

Así que fuimos y nos dieron una mesa, no pedimos mucho fue nada más algo ligero y al final mi novia pidió un “Gaceta de mango” (Helado de mango relleno de crema de coco y pulpa de maracuyá) para compartir, la verdad era delicioso, mi novia me regaño un poco ya que había roto nuestro trato y no le había dicho que no me gustaban las películas de terror “Siempre haces cosas por los demás y nunca te preocupas por ti” Esa frase estaba llena de verdad y como niña pequeña baje la cara y pedí perdón. Salimos del lugar a las 10 y nos dirigimos a nuestro hogar al llegar al departamento estaba tan obscuro que al ver mi sombra me asustó.

“No puede ser que te asustes de tu propia sombra Alex”

─Si lo sé, pero es que no viste como los muchachos veían la que creían que era su sombra y luego desaparecían─

“Solo es una película Alex” Y mi novia sonreía muy divertida.

─Si pero es que tengo miedo Sami─

“Está bien vamos a solucionar esto” Y mi Sam prendió las luces de todo el departamento “¿Lo ves? Ya no tienes que temer mientras hay luz no viene la sombra por ti, además yo estoy contigo”

Mi novia era adorable pero había un problema –Sam tengo que ir al baño─

“Ah no Alejandra al baño vas solita…” Le puse mi mejor carita del gato de shrek y es que Sam no es la única que puede usar esta mirada “Ok te espero afuera” Y así mi novia me acompañó al baño. No era posible que me comportara de esta forma pero es que de verdad las películas me sugestionan mucho. Lo que más me gusto fue que a la hora de dormir Sam me abrazó. Mi Sam era valiente y me protegía, me encantaba como era conmigo, tuve mal sueño más de una vez desperté en la noche pero al sentir el cuerpo de mi novia me tranquilizaba y me quedaba dormida.

El domingo llegó y un horrible dolor de cabeza junto con él, yo creo que era alérgica al trabajo y es que este sería mi último día de vacaciones.

“¿Cómo te sientes?”

─Me duele mucho─

“Yo creo que lo mejor es que este día no te levantes y descanses”

─Aunque quiera levantarme, me duele mucho la cabeza Sam─

“Pero eres terca y no quieres tomarte la pastilla”

─Solo es cansancio Sami, no te preocupes, lo que necesito es dormir y listo─

“¿Segura? Alex me preocupas y no me gusta verte así”

─De verdad Amor estoy bien, anda mejor ven y acuéstate junto a mí─ Le dije mientras levantaba las sábanas para que se acostara en su lugar de la cama. Así que con cara de resignación mi novia se acomodó junto a mí.

Y la mañana pasó así con las dos acostadas en la cama viendo películas y durmiendo por ratos, en la tarde cuando desperté Sam ya tenía preparada la comida y de verdad que sabía cocinar.

─Eres toda una chef Corazón─ Le dije al devorar mi último bocado.

“Te dije que tomé cursos” Y me sonrió “¿Ya te sientes mejor?”

─Sí, ya mejor, ¿Quieres salir?─

“No la verdad es que no, prefiero ver otra película abrazada a ti en nuestra cama”

Y eso fue lo que hicimos hasta que llego la noche y nos quedamos dormidas. Un horrible sonido fue el que me despertó un insistente ti ti ti fue lo que me dijo que era lunes y yo tenía que ir a trabajar.

─¡Diablos! Odio los lunes─

“Lo sé Amor, pero tienes que ir” Me dijo mientras me enjabonaba la espalda.

─Pero es que tengo que ver al idiota ese─

“Lo sé cariño ¿Pero qué le vamos a hacer?”

─Matarlo, nadie lo extrañaría, es más nadie nos reportaría a la policía─

“Alex” Y me dio una nalgada.

─Corazón no empieces cosas que no vas a terminar─ Me di la vuelta y la besé muy apasionadamente.

“Ya verás Alex solo espera un día más y ya verás”

Estaba por besarla cuando el interfon sonó, salí corriendo de la ducha ─¿Diga?─

-Señorita un caballero la busca, dice que es el chofer de la señorita Sam-

─Muy bien Don Juan dígale que en unos 15 minutos bajamos─

“¿Quién era Amor?”

─Ya lo veras─

Nos vestimos rápido, yo con mi traje de tirana y Sam con unos jeans y una sudadera mía, nos terminamos de arreglar, tomé mi termo de la alacena y lo llene de café, bajamos a encontrarnos con el que sería el chofer de Sami. Al llegar a la entrada encontramos al primo de Rosa que se presentó con nosotras.

-Buenos días señoritas soy Víctor, el primo de Rosa y seré su chofer-

“¡¿Un chofer?!” Exclamó Sam, y su cara giro para verme con esa mirada de ¿Qué hiciste? “¿Cuándo lo contrataste?” Oh no Sam estaba enojada.

─El día que fuimos a comer con Isa─ Nos alejamos un poco –Mira Sami no te enojes él es taxista se conoce toda la ciudad y solo así estaré tranquila mientras trabajo, él te llevara a donde quieras y te enseñara lugares y como llegar a casa para que ya no te pierdas─ Le dije cuando me acerqué y la tomé de la cintura.

“Alex es que quedamos en que lo íbamos a platicar, me molesta que tomes decisiones sin consultarme”

─Pero es que si no lo hacía se me iba a olvidar y no quiero que te la pases encerrada… o perdida─

“¡Alex!”

─Sam ¿Qué no te das cuenta que lo más importante en mi vida eres tú? ¡Qué si te llega a pasar algo no me lo voy a perdonar!─

“Alex te preocupas mucho, en Francia ando sola”

─Pero esto no es Francia Amor y ya no estás sola─ Y le di un beso.

“Está bien, pero no quiero que tomes decisiones por mi”

─Está bien─

“No, no está bien, promételo”

─Yo…─ Y en ese momento sonó mi celular –Buenos días Rosa─

-Señorita ¿Ya llego mi primo?-

─Si Rosa ya llego, se lo estoy presentando a Sam─

-Ah muy bien, señorita le recuerdo que como cada lunes hay junta con el Sr. Monterrosas-

─Lo sé Rosa, ya voy para allá─

-Nos vemos en un rato entonces-

─Me parece muy bien─ Y corte la llamada.

“¿Ya te tienes que ir?”

─Así es llegó la hora, ¿Sigues enojada?─

“No la verdad ya no, sé que te preocupas por mí pero en verdad Alex no hagas cosas sin consultarme”

─Lo intentaré─

“Alejandra”

─Nos vemos en la tarde Amor, te diviertes y cualquier cosa me llamas al celular”

“Si Amor, nos vemos en la tarde” Y nos besamos. Amo los besos de Sam podría vivir solo besándola, pero mis obligaciones me esperan, así que muy a mi pesar me separé de ella.



Llegué al trabajo y Rosa ya me esperaba con la carpeta de la semana, me dio ánimos y entre a mi cámara de tortura.

-Vaya pero miren quien regresó- Dijo el idiota.

─Buenos días ‘Jefe’─ Le dije remarcando la palabra y tomé mi lugar en la mesa de juntas.

-Muy bien, ahora que ya llego nuestra súper estrella, creo que ya podemos comenzar-

La verdad es que no entendí el porqué de su comentario pero no le di importancia, la junta transcurrió como siempre el ‘Jefe’ hablando y yo ignorándolo y pensando en que estaría haciendo mi Sami. Fueron cuatro horribles horas en donde más de una vez le explicaron los límites a la hora de hacer un comercial o el poco presupuesto que el cliente tenia.

-Pues si no le alcanza el dinero que busque otra agencia-

─Creo que nuestro trabajo es dar una opción al alcance de cualquier cliente, tenga o no tenga dinero─ Le explique por cuarta vez en el transcurso de la mañana.

-Pero si nos limitamos y empezamos a hacer comerciales baratos, al rato vamos a perder prestigio entre nuestros clientes con más dinero-

─¿Así que usted prefiere vender poco de mucho a mucho de poco?─

-¿A qué te refieres Alejandra?-

Obvio no había entendido y algo que te enseñan en primer año es que hay que elegir qué y cómo vamos a vender –Lo que yo digo es que Don José hubiera adaptado un plan para el cliente no importando si tiene mucho o poco dinero─

-Pero Don José ya no está, ahora soy yo el jefe─

─Lastima─ Lo dije bajo.

-¿Qué dijiste?-

─Que lastima que su papá ya no esté con nosotros, tal vez nos podría orientar un poco en cuanto a este pequeño gran problema─

-Si, pero mi padre ha creído que la mejor elección para ocupar su lugar soy yo, así que si no te gusta-

-¿Si no le gusta que?- Escuchamos todos una voz fuerte y enérgica que provenía desde la puerta.

-Buenos días Padre- Dijo el tonto del ‘Jefe’

-Te hice una pregunta José, responde, ¿Si no le gusta qué?- Tenia mucho que no veía a Jr. temblar y es que su papá era de temer, aunque yo sabía que en realidad era la actitud necesaria de un buen jefe ‘Reprender y alentar solo cuando sea necesario’ fue una de sus primeras lecciones que aprendí al llegar a la compañía y es que mi primer día en Monterrosas había sido un caos, tire la charola de café sobre los scripts de uno de los comerciales más importantes de la compañía, el regaño había sido monumental pero al final y cuando ya iba a tirar la toalla para no volver jamás a Monterrosas Asociados Don José dijo: -Si no aprendes de tus errores, vivirás fracasando- Así que al día siguiente regresé y nunca más tire una taza de café, no al menos en un script importante

-Responde José te hice una pregunta-

-Yo solo le daba opciones a Alejandra-

-¿Sobre qué?-

-Sobre ampliar sus opciones laborales-

-Pues espero que lo reconsideres, mientras estuvo en vacaciones perdiste 5 cuentas y tres posibles clientes-

Ahora entendía lo de súper estrella –Don José yo…─ Pero fui interrumpida.

-Estoy hablando con el Jefe muy capaz y sabelotodo Alejandra, así que no interrumpas- Y mejor guarde silencio -Tu y yo tenemos que hablar jovencito, ¡Ahora a mi oficina!-

-Pero papá es que yo…-

-Es que nada, o quieres que hable en frente de todos- Y de repente vi como el ‘Jefe’ se convirtió en un niño de 10 años -Quiero hablar contigo Alejandra, te veo después- Y Don José salió de la sala de juntas, los compinches del ‘Jefe’ estaban igual o más asustados por la inesperada visita y uno de ellos soltó la carcajada y eso que se supone que son amigos, no me quiero imaginar si no lo fueran, pero al fin y al cabo eran iguales a una jauría de Chacales*.

─Bueno creo que lo mejor es retirarse y cada quien ponerse a hacer algo de provecho antes de que Don José quiera hablar con alguno de ustedes─ Y salí de la sala de juntas, al entrar a mi oficina no puede evitar reírme, la cara de Jr. era un poema. En menos de dos minutos la noticia estaba por toda la empresa ‘Don José había salido de su retiro para venir a poner en orden a su hijo. Pobre solo espero que cuando le baje los pantalones para darle sus nalgadas Don José no se lleve una asquerosa sorpresa.

─¿Señorita Alex vio? Don José ha venido─

─Si Rosa ya lo sabía, yo estaba en la sala de juntas─

─¿Y es cierto que regañó al jefe? ─

─Si Rosa llego justo cuando el ‘Jefe’ me iba a proponer renunciar y buscar un nuevo empleo y sabes Rosa, creo que no sería mala idea─

─Oh señorita, eso sería algo muy malo para la empresa, ¿Sabe que paso con las cuentas que ya estaban pactadas?─

─No Rosa, pero si me haces el favor de ponerme al día─ Y mi agradable secretaria tomo asiento.

─Pues el jefe hecho a perder todo lo que usted había trabajado, cambio los scripts y eso a los clientes no les gusto además subió el presupuesto y eso los molestó aún más, por eso dejaron la compañía y se fueron a otra agencia, luego otros tres clientes al saber lo que pasó decidieron tomar otras opciones─

─¡¿Pero por qué no me dijiste Rosa?!─ Le dije al golpear mi escritorio ─Trabaje mucho con esos clientes sabes, es el trabajo de tres meses, yo te pregunte si estaba todo bien y me dijiste que si─

─No quería incomodarla en sus vacaciones, se escuchaba tan feliz el día que me dijo que la señorita Sam estaba en la ciudad que no quise echar a perder su momento con ella─ Creo que mi fiel secretaria también se preocupaba por mí.

─Lo siento Rosa, pero es que me da coraje que el idiota haga eso, él no sabe lo mucho que trabajamos para esas campañas y todo el dinero que se pierde─

─Lo sé señorita pero…─ Y soltó un sollozo.

Me levante de mi silla y fui a donde Rosa, la tome de las manos ─No Rosa, perdóname, no debí gritarte, ya sabes que suelo gritar un poco cuando me siento frustrada, pero te agradezco que durante estas dos semanas no me tuve que preocupar por la oficina. Siempre he dicho que si tu tuvieras un título no serias mi secretaria, tu serias mi socia─

─Ay señorita, que cosas dice ─Y me sonrió ─Y bueno ¿Cómo está su novia? ¿Ya se adaptó a la ciudad? ─

─Ay Rosa, Sam es un amor, al principio no sabíamos que hacer ¿Sabes? Era extraño, ya no era la persona que estaba al otro lado de la pantalla, era la persona de carne y hueso que estaba frente a mí y bueno nos costó un poco de trabajo pero superamos eso, fuimos a Valle de Bravo y luego a Veracruz, mis amigas la adoran y mi casa ya no se siente vacía. La amo Rosa, la amo como jamás lo había hecho y yo creo que no volveré a amar a alguien más así─

─Que bueno señorita, se nota que su vida ha cambiado, usted a ha cambiado… un poco pero lo ha hecho─

─Ya te dije Rosa Sam llego a cambiar eso que estaba mal en mi─ En eso sonó mi celular con el tono de Sam que de inmediato conteste.

─Hola Corazón─

“Amor ¿Cómo estás? ¿Podemos hablar?”

─Claro Corazón ¿Estas bien?─

“Solo quería darte las gracias El señor Víctor es muy bueno, me ha explicado todas las calles que rodean al edificio ya me enseño a ir y a regresar al súper y ahorita vamos a ir a donde trabajas”

─Ah sí, ¿Vas a visitarme?─

“Solo si tú quieres”

─Sera un placer mostrarte mi oficina─

“Pero ya la conozco”

─Pero solo por computadora Amor─

“Muy bien voy por ti y comemos juntas ¿Te parece bien?”

─Me parece estupendo ¿Sam?─

“Dime”

─Te amo─

“Yo más Amor─ Y cortamos la llamada.

─Sí que están muy enamoradas, todo el tiempo sonríe mientras habla con Sam─ Me dijo Rosa.

─¿De verdad?─

-Si, lo haces Alejandra ¿Y se puede saber quién es la afortunada? ¿Quién es la chica que hace sonreír a mí ‘Súper estrella’?- Preguntó Don José que ya estaba parado en la puerta, bueno ¿Qué este hombre flota o traspasa las puertas? Porque era la segunda vez que entraba a un lugar sin hacer ruido - ¿Bien no me van a ofrecer un café?-

─Claro Don José, en un momento se lo traigo ¿Negro?─

-Por favor Rosa- Y se paró frente a mi escritorio -¿Y bien no me vas a saludar Alejandra?-

Y me acerque a él y me dio un abrazo, extrañaba este cariño de padre que él me brindaba.

─¿Cómo está su esposa Don José?─ Le pregunté al romper el abrazo.

-Muy bien, la verdad desde que me retire hemos viajado mucho y conocido muchos lugares muy bellos. Te manda saludos y me pidió que te invite a la casa a comer-

─Por supuesto Don José, será un placer ir un día de estos a visitarlos─

-Bueno ¿Y quién es la afortunada que conquistó tu corazón Alex?-

─Su nombre es Sam, Samantha Rodríguez DuPont y estudia mercadotecnia en Francia y trabaja de modelo─

-Samantha DuPont ¿La modelo francesa?-

─La misma─

-Vaya, pues muy buen gusto-

─Lo sé, es hermosa y no estoy hablando físicamente, la verdad es que me enamore de ella antes de conocernos físicamente─

-¿Cómo?-

─Nos conocimos por medio de un mail─

-Muy moderno Alejandra, muy moderno ¿Y no has pensado pedirle que trabaje para una de nuestras campañas? Podemos pagarle muy bien-

─La verdad es que yo nunca le pediría algo así, ella está aquí de vacaciones no para trabajar─

-Muy bien Alejandra, ya entendí pero no te enojes- Y es que creo que había levantado la voz un poco más del tono normal y de verdad no estaba molesta ¿O sí?

Rosa entró y nos sirvió el café ya cuando se iba a retirar Don José le pidió que se quedara y que tomara asiento -¿Creo que suponen por qué mi visita de hoy?-

─¿Es por las cuentas perdidas?─

-En dos semanas que no estuviste mi hijo hecho a perder el trabajo de meses y no solo eso, también perdimos dinero, pero lo más importante es la mala publicidad que ha generado para la empresa, recuerden que cuando algo no nos gusta se los decimos a 13 personas y bueno la voz se corrió tanto que tres posibles clientes decidieron no trabajar con nosotros-

─¿Y qué propone?─

-Qué por el momento no renuncies-

─Pero ¿Cómo es que…?─ ¡Diablos! Don José es brujo ¿Cómo supo que considere renunciar?

-Yo sé que él te molesta y es más te presiona a que lo hagas. Más de una vez he pensado que solo estas aquí por ayudarme a mí, pero yo sé que llegara el día en que no soportes más, tienes talento Alex siempre lo dije, eres y fuiste mi mejor alumna, me hubiera gustado que en lugar de ese idiota mimado que tengo por hijo tu hubieras sido la que ocupara su lugar en esta empresa. Pero la presión de mi esposa pudo más, es por eso que te pido que resistas un poco más y que me ayudes a recuperar a esos clientes que se nos fueron-

Nunca pensé escuchar que Don José me pidiera ayuda.

─Don José yo…─ Y en ese momento alguien tocó a la puerta –Pase─ Y mi bella novia entró por la puerta.

“Buenas tardes” Y vio a mis dos acompañantes “¿Interrumpo? Puedo regresar después”

─No Sam, ven─ Y fui por ella –Deja que te presente, él es mi mentor y consejero Don José y ella mi amiga y secretaria Rosa─

“Mucho gusto, Alex me ha hablado de ustedes” Y estrecho las manos de cada uno.

-Bueno señorita es un placer conocer a tan apreciada celebridad- Y mi Sam se sonrojo -Bueno las dejo, Alejandra por favor piensa bien lo que pedí, tu eres libre de tomar cualquier decisión, así que no te sientas comprometida a las peticiones de un viejo-

─No se preocupe, lo ayudare en lo que pueda, ya vera que recuperamos a esos clientes─

-Muchas gracias Alejandra- Me abrazó de nuevo -Ya verás será como en los viejos tiempos-

─¿Eso significa que regresa a trabajar?─

-Solo un par de días a la semana-

─Muy bien señor será un placer tenerlo de regreso─

-Bueno, entonces las dejo, creo que ya es la hora de comer y mi esposa me espera en casa- Se volteo a donde Sam y le extendió la mano -Señorita fue un placer conocerla, algún día me gustaría charlar con usted y cuide de Alejandra suele ser un poco descuidada con ella misma-

La verdad es que no entendí ese comentario de mi jefe pero mi novia le respondió “Si, lo sé y no se preocupe está en muy buenas manos” Y una vez más estrecharon sus manos.

─Bueno señorita me voy, nos vemos en un rato─ Dijo mi amable secretaria.

─La verdad Rosa es que ya no voy a regresar hoy, mañana nos ponemos al corriente con lo que pidió Don José, así que tú también puedes tomarte la tarde libre, descansa porque mañana será muy pesado─

─Muy bien como usted decida─ Y Rosa salió de la oficina.

─Y bueno Sam esta es mi oficina─

Pero Sam se colgó de mi cuello “Ahorita me la enseñas, primero salúdame, te extrañe mucho”

─Yo más─ Y nos besamos, un beso lleno de pasión por todos los que no nos habíamos dado durante el día, nos dirigimos al sillón que está en mi oficina.

“No ahí no ¿Qué tal si este es igual que el del departamento?”

Y no sé si fue porque no quise tentar mi suerte obedecí a mi novia y la lleve al escritorio –Un día te voy a hacer el amor en esta oficina─

“Eso espero”

─Pero hoy mejor paramos, porque no creo poder detenerme─

“Lo sé” Y me beso en la nariz

─Bueno ¿Qué se te antoja comer?─

“Sorpréndeme”

Tomé mis cosas y la lleve a un restaurante de comida Argentina, platicamos de todo lo que había hecho y de cómo se había llevado con Don Víctor, al parecer el señor hablaba todo el tiempo. Pero lo que más me gusto fue que le enseño todas las rutas para llegar al edificio, creo que ahora si Sam no se perderá.

La semana paso, fue una semana pesada, conseguimos recuperar a tres clientes y ganamos dos cuentas nuevas, claro que tuvimos que bajar los costos y proponer pagar algunas cosas a cambio de que regresaran, al final perdimos dinero, pero lo importante era tener a los cliente de vuelta. Era agradable tener a Don José dirigiendo la empresa, el ambiente hostil había cambiado un poco aunque aún el clan de chacales hacía de las suya y es que Jr. estaba mucho más resentido que antes, pero eso no importaba, Sam siempre me esperaba con la cena preparada, me sentí como en esas películas en donde el hombre llega y su mujer tiene todo listo pero claro que mi Sam no era la típica ama de casa y yo no era un hombre pero era solo una idea, el de tener una persona que me espera al final del día con un plato de sopa caliente y una buena compañía. Ella me ayudó en dos propuestas, Sam era buena y algún día sería una excelente publicista. Lamentablemente el cansancio había evitado que yo le hiciera el amor a mi novia pero el viernes salí temprano de trabajar, después de recuperar al tercer cliente Don José nos dio el día libre a Rosa y a mí, así que lo primero que hice fue llamar a mi novia y me dijo que me esperaba en casa, algo tramaba lo sentía en su voz así que salí disparada a nuestro hogar, no tarde mucho en llegar y cuando abrí la puerta del departamento fue como la vez de Valle de Bravo mi ángel estaba despampanante, cubierta con el sexi disfraz de enfermera.

─¿Sam?─

“En realidad soy la enfermera Rodríguez y voy a curarla”

─¿Estoy enferma?─

“Usted tiene agotamiento por trabajar mucho, así que lo que recomienda el doctor es un masaje”

─Madre de Dios, entonces voy a enfermarme más seguido─

“Anda entra ya y no te salgas del personaje”

Y es que sin darme cuenta aún tenía la puerta abierta, la cerré y mi novia fue mi enfermera por toda la tarde.

Hay algo de lo que nunca me voy a cansar y es de hacer el amor con Sam. Nunca sé que esperar, unas veces puede ser tan salvaje y tan dominante y otras tan dulce y tierna o algunas como esta ocasion llenas de erotismo y sensualidad.

Estábamos recostadas en la cama después de una sesión de sexo inefable, Sam en su posición habitual abrazada a mí y con su cabeza escuchando mi corazón.

“¿Cuál es tu fantasía?”

─Tu─ Le dije mientras acariciaba su espalda.

“Alex hablo en serio” Me dijo mientras se reía.

─Ya la cumplimos en Valle, lo del dildo era mi fantasía─

“Pero debe haber más”

─Pues aun no usamos la tanga comestible─

“Alex eres una golosa” Y me dio un beso, cruzó sus brazos sobre mi pecho y recargó su cara sobre ellos para verme fijamente “¿Pero no hay otra cosa aparte de eso?”

─Mmmm creo que me gustaría tomarte fotos en traje de baño─

“Eso ya lo hiciste en Veracruz”

─No Sam me refiero a que poses como lo haces en las pasarelas o en las sesiones fotográficas─

“Ah ya entendí, creo que me agrada tu idea, pero con una condición”

─La que sea─

“Que lleves muy poca ropa”

─¿Eso le pides a todos los fotógrafos?─

“No, solo a mi fotógrafa favorita” Y me besó.

─¿Sam cuál es tu fantasía?─

“Tu”

─Oye no te robes mis diálogos─ Y le pellizque una nalga.

“Creo que ya he cumplido varias contigo, aunque aún no uso la fusta y la pala”

─Eres perversa Amor─

“Si no quieres no”

─No me estoy quejando Samantha, me gusta que te conviertas en una dominadora─

“¿De verdad?”

─Si─ Y la bese –¿Lista para el segundo round?─

“Siempre”

Y justo cuando iba a hacerle el amor a mi bella novia por segunda vez alguien toco el timbre.

─¡Diablos! No puede ser, maldita Isabel─ Y es que era la forma de tocar el timbre la que me indicaba que era ella.

“Bueno por lo menos esta vez tocó”

─Lo sé─ Me separe de Sam tome una bata y me dirigí a la puerta ─¡¿Qué siempre vas a llegar en el momento menos indica…?!─ Y ya no pude seguir, una niña rubia, de ojos azules y más alta que yo estaba parada en la entrada del departamento.

“Bonjour”

─¡Sam!─ Le grite –Te buscan─ Y mi Sam salió de la habitación con una bata igual que yo.

“¿Quién?”

Y me separe de la puerta para que viera a nuestra inesperada visita.

“Ami!” Y la rubia corrió a los brazos de mi Sam, la beso en las dos mejillas pero luego le dijo algo que no entendí, por la cara de mi novia era algo vergonzoso ya que de inmediato se sonrojo.



*Chacal proviene del animal del mismo nombre que por la mala reputación de este mamífero carroñero, un "chacal” Es un hombre ávido y cruel que saca provecho de las victorias ajenas ensañándose con sus víctimas, mejor dicho en lenguaje coloquial mexicano, un chacal es un gandalla.


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