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Dos historias de un solo corazón - Finalizada - [Lemon][HO]

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Mensaje por LyA el Lun Dic 22, 2014 1:45 am
Recuerdo del primer mensaje :

Hola buenas noches, bueno como en el foro anterior se quedo esta historia y tal vez algunos no terminaron o tal vez quieran volver a leerla pues hemos decidido re-subirla, ya con mas correcciones, hoy subiré el prologo y el primer capitulo de ambas perspectivas, también les dejare por aquí los link de descarga, por si alguna lo quiere ya completo y con su portada
https://mega.co.nz/#!0dQCBK7B!fCZEMiHlg8i6QzG219Dpqd08HtUulIkXkDT3cUonmTw
http://www.mediafire.com/view/f9ph9om9lr4ks6w/Dos_historias_de_un_solo_corazon.pdf

Bueno aquí los primeros capitulos que espero y los disfruten o lo vuelvan a disfrutar...  ;)


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Prólogo

–No te quiero, ¿Qué no entiendes que solo fue un juego?  Yo no saldría con una niña, solo necesitaba un pasatiempo y bueno tú lo fuiste–

“¡No! Estas mintiendo, tú me dijiste que me amabas”

–Bueno, primera lección ¡¡LAS PERSONAS MIENTEN!!–

“Si no me quieres, veme a los ojos y dímelo, dime que no me quieres y que solo fui un juego, dime que cuando escuchaba tu corazón latir rápido no era por mí, dime que todos tus TE AMO no eran más que una mentira, ¡Dímelo, vamos REPITELO! Y en este momento me voy y créeme que jamás me volverás a ver”

–Te mentí, ¡Entiéndelo! El juego se me salió de las manos, jamás pensé que vendrías ¿Y ya te viste en un espejo? ¿Crees que desperdiciaría la oportunidad de llevarte a la cama?–

Plack fue lo único que se escuchó y unos segundos después un portazo que retumbo por toda la habitación.

Alex se aproxima a la ventana y ve partir al amor de su vida.

–Yo lo lamento, pero fue por tu bien Amor, solo así puedes tener ‘La oportunidad de tu vida’–


¿Crees en el amor por Internet? ¿Importa la diferencia de edad? ¿Qué eres capaz de hacer por amor?

Dicen que las personas sufren amores a primera vista o lo que los franceses llaman LE FLASH, pero cuando estas sentado(a) frente a una computadora y empiezas a intercambiar sentimientos es cuando te preguntas ¿El físico importa o importa más lo que hay dentro? Es tan extraño dejar el alma en un mail y platicarle tus miedos y tus sueños, incluso esos secretos que nadie más conoce a una perfecta desconocida, luego cuando superas esta etapa te das cuenta que tienes tanto en común pero hay un pequeño detalle existen 11 años de diferencia, hay cosas que cuando uno las vive y las ve de nuevo ya no se le antoja hacer. Me explico, las borracheras, el salir de antro, no dormir durante días, etc.… y llega un día y empiezas a querer hacer otras cosas ya más tranquilas, ya no quieres estar cruda y tomar litros y litros de agua, ya el desvelarte es saber que lo pagaras caro porque simplemente ya no te recuperas tan rápido. Pero si logras superar todo esto después llega la pregunta más difícil de responder; ¿Qué estarías dispuesto a hacer por amor? Muchas personas son capaces de tatuarse el nombre del ser amado, de irse a vivir a otro país con esa persona solo para que logre su sueño, incluso renunciar al sueño para quedarse, pero ¿Serias capaz de dejar ir a ese ser amado?

Por un lado tenemos a

Samantha Rodríguez Dupont, 20 años, radica desde hace 8 en Paris después del trágico accidente en donde murieron sus padres. Su tío Jean Paul fotógrafo de profesión se hizo cargo de ella, la metió en el mundo del modelaje cuando tenía 13 años,  pero no es su prioridad, sus padres siempre le dijeron que tenía que tener una carrera, algo seguro, así que opto por estudiar mercadotecnia, el modelaje le gustaba, le encantaba ser admirada, envidiada e incluso deseada, pero sabe que no todo dura para siempre y la belleza es una de esas cosas al menos le servía ahora para pagar sus estudios. A pesar de ser una modelo reconocida, es una persona demasiada solitaria, celosa de su espacio, aunque claro este espacio era invadido mucha veces por su amiga Danielle, aahh Danielle es alguien especial, a la que nunca cambiaría, amante del amor, con un gaydar que impresiona en verdad, jamás se equivoca, con ella no lo hizo, aunque claro Sam ya lo tenía muy claro antes de que Danni se lo dijera tan directamente el primer día que se conocieron.

Al amor aún no lo conoce, sueña con él y sabe que algún día llegara, lo que si conoce es la envidia y su nombre es Natasha, es modelo como ella y le tiene coraje porque siempre es la segunda. A Sam siempre la escogen como modelo principal, recibe las mejores propuestas pero siempre las rechaza y esto enfurece más a Natasha porque ella es tomada siempre como la segunda mejor opción, lo que no entiende es porque, no el ser la segunda eso lo tiene muy claro, Samantha es hermosa y no solo físicamente, su interior es lo que más brilla, su sencillez, su inteligencia y hasta su soledad la hace ver más atractiva, pero cree que Samantha no se da cuenta de las grandes oportunidades que se le escapan, lo que no sabe es que Sam tiene otras prioridades y el modelaje es solo pasajero.

Sam es amante de la lectura y el Internet, cuando no está en la universidad, alguna sesión fotográfica o pasarela, se la pasa pegada a su lap, si no es leyendo, buscando nuevas historia que leer o intercambiar, en una de esas ocasiones, se encontraba leyendo la crítica de un libro en un foro en donde se hacen resúmenes, opiniones de series, libros, criticas, etc., donde se aborde el tema lésbico, es muy raro que ella deje comentarios, solo se limitaba a ver y leer, pero en esa ocasión hizo un comentario acerca de unas historias que había leído, en donde las protagonistas, se parecían mucho en sus rasgos físicos a las protagonistas de una reconocida serie….claro en ese entonces era una ignorante respecto a la existencia de los ubers….puso unos títulos de las historias que tenía y su mail, para saber si alguien estaba interesada en hacer algún intercambio. Y vaya que recibió un cambio, y esta se llama Alex.                            
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Y por otro el otro a...
Alejandra Kuri, 31 años, radica en la ciudad de México, desde los 16 ha luchado duro para llegar a donde está ahora, sacrificios, esfuerzo, trabajo duro, dedicación, Vicepresidenta de Monterrosas y Asociados S.A de C.V una de las mejores agencias publicitarias del país, pero claro muchos no lo ven de esta manera, no creen que se lo haya ganado a pulso, sino acostándose con el jefe. Pero a ella no le importa lo que digan a sus espaldas, lo dicen porque tienen envidia de lo que ha alcanzado. Es exigente y dura, inclusive mucho más con ella misma, cree que si no tuviera a Isabel ya se hubiera vuelto loca. Isabel es su mejor amiga y su hermana del alma….aunque si tiene una hermana, pero su relación no es tan estrecha y a ella esto le duele…. Alex e Isa se conocen desde la secundaria y han compartido los malos y buenos momentos, Isa siempre cuestionaba a Alex si era gay, pero ella siempre lo negaba, o más bien no lo aceptaba, pero cuando por fin se cansó de negarlo a la primera que se lo conto fue a su mejor amiga y pues claro está ni se inmuto “Ni creas que voy a dejar de cambiarme la ropa frente a ti” Fue lo que le dijo antes de darle un abrazo. Alex se sintió liberada en ese aspecto con su amiga. Pero venia el problema mayor…. sus padres ¿Cómo les dices a tus padres “soy gay”? Bueno Alex lo dijo cuando conoció el amor, su primer amor Laura, ella estaba firme en la decisión de dar su lugar a su pareja, no ocultarla, así que decidió hablar con sus padres en una cena y así lo hizo, con cautela y firmeza, segura de su decisión. Cuando lo dijo sus padres se impresionaron un poco, no se exaltaron como ella se lo había imaginado, pero aun fue difícil de comprender, decidieron retirarse antes de que terminara la velada, y es aquí donde ella se arrepiente de habérselos dicho, sus padres murieron unos minutos después de salir del restaurante, un auto los embistió porque el sujeto del otro carro iba borracho.

Alex pensó que su relación con Laura seria para siempre. El día en que le iba a proponer matrimonio, fue el día en el que Laura le dijo que se marchaba a estudiar al extranjero, a Alex se le rompió el corazón, creyó que jamás volvería a tener una relación hasta que conoció a Elsa, no la amaba como a Laura, pero se sentía bien a su lado y la quería mucho, hasta que se enteró que la engañaba y se volvió a lastimar su ya roto corazón. A partir de ese momento creo una barrera impenetrable, no permitiría nuevamente que la lastimaran y decidió enfocarse en el trabajo.

Para desestresarse un poco del trabajo y cuando no podía salir de la ciudad en su motocicleta, leía fics y ubers. Hacía ya un tiempo buscaba un libro en especial, en una página encontró un comentario de una chica, en donde ponía una lista de libros que tenía y entre ellos estaba el que Alex buscaba –Que suerte– Pensó y vaya suerte, porque encontraría lo que no buscaba y llevaba por título… Sam.

*************************************************************************

A partir de ese momento Alex y Sam no solo comenzaron a intercambiar historias de amor y romance, sino también buena parte de sus vidas. Tenían tantas cosas en común, pero a la vez eran tan opuestas, en un principio fue simple curiosidad pero conforme pasaron los días los mail kilométricos se convirtieron en extensas platicas, llego a haber tanta confianza entre ellas que se contaban todo lo que les pasaba durante su día; el estrés del trabajo, el inútil de su jefe, de los fines de semana liberadores, Alex también le conto sobre Laura y Elsa. Sam por su parte, le platicaba sobre sus aburridas clases y horribles profesores, su sesiones fotográficas y sus choques con Natasha, sobre su falta de amor y claro que no estaba muy apurada en encontrarlo, pero que le gustaría que su corazón fuera tocado por este, lo que no sabían era que el corazón de Alex ya se comenzaba a reparar y el de Sam comenzaba hacer tocado.

Una de las cosas en común que tenían, sin duda eran sus amigas, inigualables e irrepetibles –Por el bien de la humanidad que bueno que se rompieron estos moldes una vez hecho este par– Le comento Alex en una ocasión.

“Es verdad, pero aun así las queremos y no las cambiaríamos por nada ¿No es así?”

Danielle e Isabel comenzaron a notar ligeros cambios en sus amigas.

****************************************************************************************

Ahora les publico el Primer cap
Saludos  :cat:


Última edición por LyA el Mar Mar 24, 2015 1:16 pm, editado 1 vez
LyA
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Mensaje por LyA el Dom Mar 01, 2015 12:59 pm
Alex



Nuestros planes el día de ayer fueron frustrados por Danni, creo que si ella no hubiera entrado, Sam y yo hubiéramos hecho el amor y es que la forma en que me besaba y unía mis lunares sin verlos era realmente sexy. Pero las cosas pasan por algo, aunque creo que los sillones del mundo nos odian.

Y entonces como ya se está volviendo costumbre, lo primero que hago es llamarle a Sam para desearle los buenos días y muy a mi pesar me despido de ella. He llegado al punto en que si no la escucho o no la veo me siento perdida, la verdad es que si llego a fracasar no sé qué será de mí, no puedo y no quiero vivir sin Sam. Así que reviso una vez más mi lista, tengo que conseguir algunas cosas más, pero incluso tengo cosas para casos de emergencia, más vale estar preparada y es que después de lo del sábado y lo de Veracruz prefiero tener un plan alternativo solo para casos de emergencia. Pero todo está marchando muy bien y eso me da gusto. Lo veo en los ojos de Sam cada vez que le doy un regalo o le entrego la pequeña tarjeta con la frase del día, me da ánimos de seguir y la verdad es que yo cada día me enamoro más y más de ella.

Hoy mi princesa viene a ver el avance en la campaña para su empresa y sé que no dudará en buscarme, así que lo primero que hago al entrar a la oficina es darle la orden a Fátima de que si la licenciada Rodríguez me busca de inmediato se me avise y que la dejen entrar a mi despacho.

-Licenciada hablaron los encargados de hacer la botarga, vienen hoy a la una a tomar las medidas, también mandaron esto de la joyería- Y Fátima me entregó la pequeña caja, la tomé y lo primero que hice fue abrirla y justo como lo había pedido ahí estaba el dije con pequeños diamantes para mi Sam -Wow, que bonito- Dijo mi secretaria al ver el pequeño pero muy costoso regalo.

–Es para Sam, lo mandé a hacer exclusivamente para ella–

-Pues es muy bonito, ¿Se lo dará hoy?-

–No, este se lo voy a dar en una cena, es solo la parte de otro regalo que tengo para ella–

-Pues creo que su novia es muy afortunada-

Y escuchar ese ‘novia’ hizo que mi corazón latiera rápido. Sam y yo aún no lo somos, pero yo no quiero ser su novia, quiero ser su esposa, su compañera, su amiga, quiero serlo todo, así como ella lo es para mí. Pero no le dije nada a Fátima, solo caminé a donde estaba mi escritorio y guardé la caja en el primer cajón, definitivamente es uno de los regalos más valiosos que le daré pero lo que importaba más es el simbolismo que este representa.

–¿Entonces a la una vienen a tomarme medidas?–

-Si licenciada-

–Muy bien, cuando lleguen mándalos al salón de audiovisuales, no quiero arriesgarme a que Sam llegue en ese momento ¿Entendido?–

-Si licenciada-

–Muy bien, Fátima por favor quiero que cambies mi reservación para el hotel de Cocoyoc, quiero un cuarto doble, pero que tenga sofá cama–

-Si licenciada-

Tal vez Sam acepte dormir conmigo, tal vez ella y yo… bueno pero si eso no sucede tenemos el sofá cama ¿Sera mejor que reserve una habitación para ella? Mmmm yo creo que todo depende de hoy y mañana ¿Debería preguntarle? Naah, es solo una pequeña cosa sin importancia, después de todo dudo que el hotel se llene, no es temporada alta, ni época de bodas así que cualquier cosa después puedo reservar una habitación más.

Le pedí a Fátima que me buscara información sobre otras cosas que necesitaba para mi lista y después me puse a trabajar, como la semana pasada no estuve ahora tenía trabajo acumulado. Debo admitir que la culpa de que tenga tanto trabajo es solo mía, antes de que Sam volviera a mi vida, la sobre carga de trabajo no me importaba en lo más mínimo pero ahora solo cuento las horas para poder salir de aquí e ir a verla, pero nada impedirá que no la vea, ayer cuando me pidió una cita me hizo muy feliz, sinceramente no me lo esperaba y no pretendo faltar por nada del mundo. Así que me pongo a trabajar para poder irme temprano.

Toc toc.

–Pase– Digo mientras sigo analizando el avance de una de las cuentas.

–Buenos días Alex– Me dice mi socia mientras toma asiento en el sillón que esta junto a mi enorme ventana –¿Qué tal salió todo en Veracruz?– Y entonces veo que trae consigo unas carpetas.

–Bien Rosa, muy bien, tuvimos problemas con el fotógrafo, no por su culpa sino por ciertas amigas que nos acompañaron, pero una vez que todo se solucionó salió muy bien ¿Y tú?– Le dije señalando las carpetas que dejo a un lado en el sillón.

–La verdad todo muy bien, tenemos 5 posibles nuevos clientes y como tú te vas el jueves los he citado entre hoy– Y eso solo me sonó a más trabajo –¿Todo bien?–

–Sí, solo que hoy tengo planes con Sam–

–Si quieres cambio las citas de la tarde para mañana, ellos quieren que tú estés presente para ver qué es lo que proponemos–

–No, es muy mal visto cambiar las citas en el último momento, si nos apuramos yo llego a la cita con Sam–

–Alex, deberías de decirle, no vayas a quedar mal con ella– Me dijo Rosa en tono de advertencia.

–No te preocupes, tal vez llegue un poquito tarde pero jamás la dejaría esperando. Así que mejor nos damos prisa ¿Esos son los nuevos clientes?–

–Si– Me dijo mientras se levantaba para entregarme las carpetas.

Para el medio día ya habíamos visto a dos de los cinco futuros clientes, si todos eran así de rápidos llegaría justo a tiempo a la cita de Sam. Justo a la una me llamo Fátima para avisarme que la persona encargada de tomar mis medidas ya estaba esperándome y estaba en eso cuando de nuevo mi secretaria me aviso que Sam iba a mi oficina –Lo sabía– Era inevitable que si las dos estábamos en el mismo edificio nos resistiéramos a vernos. Así que rápidamente le dije los detalles sobre el disfraz a la joven que anotaba las especificaciones de mi pedido y salí corriendo en busca de Sam, estaba justo en el pasillo que lleva a mi oficina, me acerqué a ella pero creo que más de lo normal porque cuando se giró chocó conmigo.

“Hola”

–Hola ¿A dónde ibas?–

“Ehhh… yo” Me dijo mientras se sonrojaba y yo solo pensaba en besarla.

–Ven– La tomé de la mano y la llevé hasta mi oficina –Bienvenida a mi oficina– Le dije cuando entramos y le hacía un ademán con mi brazo libre para presentarle el lugar en donde paso más tiempo que en mi casa. Sam no decía nada, solo recorría todo el lugar fijándose en cada detalle –¿Te gusta?–

“Es muy al estilo Alex” Me dijo mientras pegaba su cuerpo junto al mío.

Y entonces le sonrió. Me gusta este tipo de conversaciones donde ambas recordamos cosas que ya dijimos –Eres una tramposa eso ya me lo dijiste aquella vez recuerdas– Y es en estos momentos donde solo quiero perderme en sus labios y en sus caricias, la sujeto de la cintura y termino de acercarla aún más.

“¿Cómo no recordar? Yo recuerdo cada detalle que he vivido contigo Alex” Me dice muy sexy mientras recorre con su mano mi rostro.

–Quería verte– Me dijo aun sin abrir los ojos.

“Y yo a ti por eso me escapé de mi junta” Me encanta la Sam traviesa, Samthanas.

–¿Si?– Me sonrió– Yo igual me salí de una reunión, sabía que vendrías y no resistí– Le mentí y es que no podía decirle que me estaban tomando medidas para otra de mis sorpresas.

“Alex” Me dijo, pero solo pensaba en comérmela a besos, así que la besé, la besé como ya se nos estaba haciendo costumbre, hasta que las dos nos quedáramos sin aire para después quedarnos aún muy cerca y sentir nuestras respiraciones agitadas.

–Un día de estos te haré el amor en esta oficina–

“Eso ya lo prometiste una vez”

–Esta vez sí será un hecho– Y entonces se abrazó a mí y escondió su rostro en mi cuello, de inmediato un escalofrío me recorrió, la deseaba, lo hacía con cada célula de mi cuerpo pero tenía que esperar. Aunque algo dentro de mí me decía que no faltaba mucho para eso.

“Cof, cof” Volteamos a ver quién nos interrumpía y no era otra más que Danni “¿Sexo en la oficina?” Y sonreí, si ella no hubiera entrado, Sam y yo…

“Creo que ya debo irme” Me dijo Sam mientras me soltaba.

–Me encantaría que te quedaras– Le dije en tono de súplica.

“Yo igual, pero tu estas ocupada y yo tengo cosas que hacer, recuerda que tenemos una cita” Me dijo mientras tomaba mi mano y entrelazaba nuestros dedos para después darme un ligero apretón.

–La espero con ansias, nos vemos al rato Sami–

Me dio un beso “Hasta luego Alex”

Danni le susurró algo que no alcancé a escuchar y después solo me dijo: “Adiós ruquis” Y me guiñó un ojo.

Cuando se fueron de inmediato le llamé a Israel justo como le había dicho a Danni que le haría.

–Hola tonto–

-Alex, que milagro ¿Cómo estás?-

–Bien, muy bien ¿Y tú?–

-Con trabajo, estos días han sido agotadores, incluso no he podido ver a Danni-

–Si lo sé, ayer se quedó esperándote, incluso se veía algo triste–

-Me lo imagino, yo también muero por verla pero es que quiero dejar todo arreglado para poder irnos unos días antes de la boda ella y yo solos a algún lugar bonito-

–Eso está muy bien Isra, solo que deberías tratar de verla aunque sea un rato, ella te extraña–

-Sabes, creo que le voy a llamar para invitarla a comer esta tarde y pasar un rato juntos-

–Me parece muy bien, ¿Entonces nos vemos el jueves en Cocoyoc?–

-No, yo creo que llegamos el viernes en la tarde-

–Muy bien entonces nos vemos ahí, cuídate mucho Isra, nos hablamos luego–

-Sí, tú también- Y cortamos la llamada, en realidad no me costó nada decirle a mi amigo que su novia lo extraña, aunque él ya lo sabía. No soy entrometida y me da gusto que esta vez no fue la excepción, pero se lo había prometido a Danni así que creo que hice mi obra buena del día.

Y siguiendo el consejo de mi amigo fui a apurarme para poder ver a Sam a tiempo. Me dirigí a donde sería la otra cita, a las 3 de la tarde ya habíamos visto a 3 de los 5 futuros clientes, de las cuales ya 2 teníamos confirmados para empezar a trabajar, uno había cambiado su cita para el día de mañana y el ultimo no tardaría en llegar, todo iba muy bien, si este último cliente era como los demás a las cuatro ya estaría con Sam. Incluso creo que me dará tiempo para ir a cambiarme y sacar mi moto para salir a pasear más tarde las dos juntas ¿A dónde podremos ir? Y entonces me acordé del día que fuimos a Coyoacán y me pidió que la acompañara a comprar el regalo de Mo y Eri. Si, eso haríamos, tal vez por eso me quiere ver, para eso y para decirme que si va conmigo a la boda –Pero no se lo he pedido– Eso haré, le pediré que sea mi pareja para ese día.

Así que muy animada entré a la sala donde se llevaría a cabo la reunión, Rosa ya estaba ahí y el cliente entró justo detrás de mí. Era muy diferente, siempre he dicho que se puede saber qué tipo de persona es un cliente conforme se porte durante la junta y este era uno muy pero muy pesado. La mitad del tiempo se la pasó viendo su celular, la otra hablando por este, por lo que más de una vez tuvimos que interrumpir la explicación de nuestra forma de trabajo o incluso repetirla. Cuando por fin terminamos Sam ya me había llamado, pero como yo creía que era una falta de respeto contestar rechacé la llamada, en cuanto pude le mandé un mensaje explicándole que aún seguía trabajando.

-Muy bien si la licenciada Kuri ya terminó de mandar su mensaje me gustaría hablar- Dijo muy odiosamente el cliente, yo solo lo miré y respiré profundamente ‘El cliente siempre tiene la razón’ arrrrggggg.

–Lo escucho– Le dije tratando de sonreír.

-Pues me interesa mucho su propuesta de trabajo, pero necesito con urgencia que me muestren una prueba de lo que harían con mi campaña-

–Claro que si, en una semana tendremos lista su propuesta con todo lo que pida–

-No, lo quiero para hoy- ¡¿Qué?! -Y quiero que lo presente la licenciada Kuri- Lo odio, de verdad lo odio, de un momento a otro me ha cambiado los planes -¿Acepta?- Debí haber dicho que no, pero era un posible cliente y no podía quedar mal, jamás lo he hecho y no voy a empezar.

–Está bien, nos vemos a las–

-A las 8 está bien-

–Muy bien a esa hora nos vemos– Le extendí mi mano y este la estrechó.

Tenía que actuar rápido, me había cambiado todo el plan para mi tarde, así que miré mi lista y vi lo que había anotado esta mañana después de todo hoy usaría el plan de emergencia. Le llamé a Sam, la verdad es que me sentía muy apenada por lo que estaba sucediendo pero ella entendió, después fui a mi oficina y le llamé a Fátima.

–Necesito que me hagas un favor, quiero que vayas a la tienda donde Mo tiene su mesa de regalos y compres un regalo, por favor que pongan que es parte de Sam– Definitivamente será un lindo detalle.

-Si señorita-

–Muy bien, entonces nos vemos en un rato– Y mi secretaria salió de mi oficina.

Busqué en internet la frase para el día de hoy. Después busqué el teléfono de la pizzería, encargué una para Sam pero le pedí de favor que escribiera en una tarjeta la frase del día, los muy abusivos me cobraron un poco más por hacer esto, pero no me importaba. Pedí otra pizza para mí y mientras esperaba a que dieran las 7:30 adelanté un poco del proyecto, muy pocas veces hacemos esto, es más creo que es la primera vez que nos toca hacer algo así de rápido, pero es un buen cliente, uno de esos que asegura el pago de nómina por lo menos tres meses. Cuando ya iba a dar la hora en que vería a Sam recordé que no tenía su usuario iba a llamarle pero entonces fue ella la que me mandó un mensaje, me conecté y ella aun no aparecía, mientras Fátima que ya había regresado de mi encargo me entregó mi pizza, fueron solo un par de minutos en los que tardó Sam en aparecer y entonces recordé lo que sentí la primera vez que nos vimos de esta forma. Ella no decía nada así que fui yo la que rompió el silencio.

–¿Te gustó tu sorpresa?– Le dije enseñándole mi caja de pizza para que viera que yo tenía una también.

“Si me sorprendió mucho, no lo esperaba gracias” Me dice y sé que esta triste, se le nota en la cara, aunque finge una sonrisa.

–Sé que debería estar ahí junto a ti, pero Corazón el trabajo me lo ha impedido– Le explico y es que no quiero verla así.

“Te entiendo Alex, ya habrá otra oportunidad”

–Pero aun así esto es una cita con todas la de la ley– Le digo para hacerla sentir mejor y es que sé que ella va a recordar nuestra primera cita.

“Si, una cita por Skype, fue hace mucho que tuvimos una”

–¿Recuerdas cuando comimos pizza aquella vez?– Y ella afirmó con la cabeza, un poco más animada –Bueno pues cuando dije que parecía nuestra primera cita, yo lo decía en serio ansiaba tener una cita contigo–

“Yo igual Alex, cuando escuché que me dijiste ‘cita’ y vaya que volé alto, pero bueno yo y mi bocota que te dije que era cita de amigas” Ambas reímos.

–Amé esa no cita, estabas guapísima, como hoy Sami… ¿Por qué tan elegante?– Y es que lleva un hermoso vestido con un lindo y pronunciado escote.

“Este… yo… bueno, tenía planes”

–Y yo los arruiné– Bajé la mirada y es que había dejado a Sam esperándome, pero es que mi día definitivamente se complicó.

“No Alex, solo era una comida y… salir”

–¿A dónde?–

“Tal vez comprar el regalo de Mo” Lo sabía, si alguien conoce a Sam esa soy yo, definitivamente no me equivoqué.

–¿Y Danni?– Cambié el tema.

“Salió con Israel”

–Así que el tonto siempre si me hizo caso–

“¿Tú le llamaste?”

–Sí, es que vi a Danni un poco triste y bueno no perdía nada con hablarle a mi amigo–

“Aaahh” Fue lo único que dijo, algo le pasa a Sam, creo que si está muy triste porque no llegué a nuestra cita.

–Jejeje– No decíamos nada y solo nos mirábamos –Sam ¿Te gustó la frase de hoy?– Le dije para cambiar de nuevo el tema.

“Pero si no me la has dado”

–Les dije que la pusieran en un sobre pegado en la caja– Solo espero que si lo hiciera, por algo me cobraron de más.

Vi como desapareció un momento de la pantalla y solo escuché como movía lo que supongo yo era la caja.

El amor sin beso es como una pizza sin queso

Leyó en voz alta –Y créeme que yo amo la pizza, pero amo más tus besos– Le dije para terminar de a completar la frase y ella solo me sonrió –¿Sam?–

“Si Alex”

–Yo…– Estaba nerviosa, es absurdo lo sé, pero así me sentía –Sobre la boda, ¿Sam quieres ir conmigo? Sé que no te lo he pedido de una forma oficial y es que yo… pues es que quería asegurarme que fueras mi pareja para ese día– Lo dije tan rápido que apenas y yo me entendí.

“Me encantaría ir contigo Alex”

–¿Si?– Feliz, así me sentía.

“Si” Y como las palabras sobraban en este momento, tomamos un pedazo y de pizza y ambas mordimos nuestras respectivas rebanadas.

–Aaah, por cierto por el regalo no te preocupes, mandé a Fátima a que comprara algo lindo en tu nombre– Le dije recordando el motivo de nuestra cita.

“¿Cómo?” Me dijo muy sorprendida, definitivamente no me canso de ver esa cara con las sorpresas que le doy.

–El regalo de Mo y Eri, mandé a comprarlo de tu parte– Le repetí y espere a que ella me sonriera y me dijera lo linda y detallista que era, pero…

“¿Tu enviaste a Fátima, por el regalo de bodas de Mónica y Erika?” Me preguntó muy lentamente, creo que jamás se imaginó que haría esto por ella, tal vez pensó que lo olvidé, pero no, yo jamás olvidaría algo que ella necesite.

–Sí, lo mandé a comprar de tu parte, es un lindo detalle ¿Verdad?–

“¿Lindo detalle?” Me preguntó algo molesta, ¿Pero por qué?

–Es que como no me habías dicho que día iríamos y el jueves tenemos que estar en el hotel para ayudar con lo último para la boda, pues bueno para mí no fue una molestia hacerlo, es una de las pequeñas cosas que estoy dispuesta a hacer por ti, así que no tienes que preocuparte– Le dije explicando el motivo de mi sorpresa, pero Sam se notaba confundida y puedo asegurar que incluso molesta.

“Por supuesto que me preocupo Alex, es que sigo sin creer lo que hiciste y me parece que tu no entiendes, por algo así tú y yo estamos en esta situación” Y veo como se limpia una lágrima “¿Cómo es posible que lo hagas de nuevo?”

¿Pero a que se refiere? Yo solo quise tener un detalle y ella lo está tomando muy mal –¿De qué hablas?– Y entonces recordé lo mal que se pone cuando anda en sus días, sí, de seguro es eso –¿Sam estás en tus días?–

“¡¡¿Qué de qué hablo?!! No puede ser que esto está pasando de nuevo, soy una idiota” Y entonces vi esa mirada de ira en su rostro, oh, oooh.

–Sam ¿Qué pasa? ¿Por qué…?– Y no me dejó terminar, la pantalla se puso negra y el aviso de video llamada interrumpida apareció.

La llamé, quería que me explicara a que se refería, yo no había hecho nada malo y no entendía a qué se refería con lo de: ‘Que lo estaba haciendo de nuevo y que estaba pasando de nuevo’. Una, dos, tres veces y Sam no me contestó, así que no importándome la cita que tenía en unos minutos tomé mi chaqueta y salí.

-Licenciada ¿Está bien?... licenciada la cita ¿A dónde va?- Me dijo Fátima mientras yo sin voltear a verla me dirigía al elevador.

–Alejandra ¿Qué pasa?– Me preguntó Rosa que iba saliendo del elevador –¿A dónde vas?–

–Voy a ver a Sam, hazte cargo del cliente– Le dije mientras presionaba el botón del piso del estacionamiento.

–Pero te quieren a ti, ya oíste lo que dijo–

–Pues entonces que se largue, no me importa– Le dije muy molesta.

Y juro que echaba chispas, no era posible lo que estaba pasando y no era posible que Sam no quisiera hablarme. Me dirigí a mi camioneta, no iba a dejar esto así, para nada iba a permitir que no me explicara lo que estaba pasando. Llegué a su hotel en tiempo record, no miraba a nadie, me apresuré a llegar al ascensor y de inmediato presioné el botón de su piso.

–¿Sam?– Le grité para que me abriera, mientras aporreaba la puerta –Sam ábreme necesito que hablemos ¿Sam?– Pero ella no me abría la puerta –Sam, sé que estás ahí, háblame no entiendo que pasó, ¿Qué hice mal?– Y seguí golpeando –Sam– Abrió y de inmediato noté que había llorado, quise abrazarla, estaba avanzando pero se cruzó de brazos y retrocedió un paso.

“¿Qué quieres?” Me preguntó molesta.

–Hablar… no sé qué pasó, no entiendo ¿A qué te referías cuando me dijiste que por esto tú y yo estamos en esta situación?, ¿Te enojaste por el regalo? Si quieres lo cambio–

“Es por eso y más Alex…” Me dice mientras se le quiebra la voz.

–Sam dímelo– Y siento miedo, no quiero perderla, no por algo que no sé ni que fue.

“De nuevo estas tomando decisiones por mí” Me lo dijo reprochándome.

–Solo ha sido esa vez que decidí por las dos– Le respondo y es que no recuerdo haber decidido algo más sin ella.

“¿Y Don Víctor y ahora el regalo?, ¿Acaso no son decisiones que tomas por tu cuenta? Sigues excluyéndome sobre estas pequeñas cosas que son importantes para mí y que tu no las consideras así, además…”

Sabía a qué se refería, no tenía que decirme más. No puede ser, no puedo creerlo, jamás me dijo nada sobre la vez que contraté a Don Víctor y jamás pensé que se pondría así por comprar un estúpido regalo –¿Además?– Y es que quiero saber que más hice mal.

“Yo perdí la confianza en ti Alex, por lo que sucedió, pero en estos días la has ido recuperando poco a poco, pero creo que… tu no confías en mí” Y sus palabras me duelen ¿Cómo cree que no confió en ella? Si a ella le daría mi vida.

–Yo si confió en ti– Le dije desesperada y es que su mirada era como si ella me fuera a dejar y no, yo no puedo vivir sin ella.

“No es verdad”

–Si lo hago–

“Entonces ¿Por qué haces esto? Si en verdad confiaras en mí, no harías cosas pensando POR mí” Y ella bajó la mirada, no me quiere ver y eso me duele.

–Sam, mírame–

“No puedo creer que Nat tenía razón” Dijo en un susurro.

–¿De qué tenía razón Nat?– Le pregunté y es que necesitaba saber que le dijo esa insoportable de mí, tenía que saber de qué se me acusaba para poder defenderme.

“¿Desde cuándo?...” Me preguntó muy enojada, y una vez más no sabía de qué hablaba“… Y no me mires que no sabes de lo que te estoy hablando Alejandra ¿Desde cuándo?”

Y de repente comprendí mi error, ¡Diablos! Ahora sí que la cagué, ella lo dijo en francés y yo le pregunté, que estúpida soy –Yo… tuve mucho tiempo para aprender mientras no estabas–Le dije muy apenada y es que ahora si aceptaba que tenía problemas, muy serios problemas –Sé que te gusta mi trasero cuando uso traje, que Nat me dice perra e idiota entre otros muchos calificativos y que yo para ti era una bruja, eso dijiste el primer día que nos volvimos a ver–

“¿Y cuándo me lo ibas a decir? ¿O no pensabas hacerlo nunca?”

–Yo… no había tenido oportunidad– Sabía que era una excusa pobre, tuve muchas oportunidades pero mi estupidez pudo más.

“Vete Alex, vete por favor” Y es que su mirada era de decepción.

–Pero Sam– Le supliqué.

“No eres sincera, me sigues ocultando cosas, ¡¡VETE!!”

-Señorita ¿Pasa algo?- Preguntó un enorme hombre que se paró junto con su compañero detrás de mí.

“Quiero que se la lleven, no la quiero aquí, ya no quiero que suba más, no tiene ya por que hacerlo” Y entonces sentí como mi corazón se hizo cachitos.

–¿Sam?– Y ella solo desvió la mirada.

-Señorita acompáñenos por favor- Uno de ellos me tomó del brazo y me jaló para llevarme al elevador, pero me resistí.

–No, ¡Déjeme!– Y Sam cerró la puerta intenté zafarme y detenerla pero ya me sujetaban impidiéndome que avanzara.

-Por favor no se resista- Me dijo el otro gorila mientras me sujetaba de la cintura para llevarme lejos de Sam.

–¡Saaam! ¡Saaaaaam!– Le grité pero ella no salió

-Por favor acompáñenos y guarde silencio-

–¡Suélteme! Ya me voy, solo que no me toque– Le dije muy molesta al gorila que aún me sujetaba del brazo, me acompañaron hasta la salida y se aseguraron que abandonara el hotel. Cuando me aleje un poco noté que mis manos estaban temblando y las lágrimas salían sin control, como pude le marqué a Isabel y no tardó en responder.

–Hola monstruo ¿Cómo estás?– No pude responderle, no con palabras –¿Qué paso?–

–Sam–

–¿Está bien? ¿Le paso algo?– Me preguntó alarmada mi amiga.

–Si… No… ella no quiere verme–

–¡¿Qué?! ¿Qué paso?–

–Necesito que vengas por mí, no sé si puedo manejar–

–Voy para allá, ¿Dónde estás?– Le expliqué donde me encontraba, mi amiga no tardó en llegar, por un momento recordé cuando fue a recogerme aquella vez que Laura me dejó en el restaurante.

Isabel llegó junto con Mónica, no me dijeron nada, fue Mo la que condujo mi camioneta hasta mi departamento mientras Isabel nos seguía en su carro. Una vez que entramos a mi casa y tomé asiento en mi sofá fue Isabel la que sujetando mi mano me preguntó lo que había pasado.

Le expliqué todo, incluso la forma en que me habían sacado del hotel.

–Espera un momento ¿Compraste un regalo para mí sin consultarlo con Sam?– Me preguntó Mónica –Espero que el más grande y caro… mínimo para que valga la pena por la metida de pata que hiciste–

–Pero es que yo no hice nada– Les dije mientras me llevaba las manos al rostro.

Y mis dos amigas empezaron a reír –Estas muy equivocada Alex– Me dijo Isabel –Tuviste toda la culpa, primera regla en una relación, nunca tomes decisiones sin consultarle a tu pareja– Y entonces voltee a ver a Isabel como si fuera la más grande mentirosa –Si, ya sé, pero aunque no lo creas yo le pregunto a Enrique cosas así… aunque no lo parezca–

–Yo por mi parte y creo que ya lo sabes, no hago nada sin que Erika no lo sepa y menos si es algo en donde ella quiera participar… Sam tiene razón es parte de confiar y ella necesita saber que confías en ella y que ella puede confiar en ti–

–Pero es que está muy enojada–

–Es normal, deja que descanse y mañana temprano hablas con ella– Me dijo Isabel –Además no vas a dejar que un tropiezo arruine tu plan, lo estabas haciendo muy bien es solo que…–

–Que soy una idiota– Le respondí.

–A veces– Me dijo Mónica –Yo creo que Sam y tu aún tiene que hablar muchas cosas, no está bien que saque cosas que pasaron hace mucho tiempo, tienen que aclarar en que fallaron la primera vez y sobre todo tienes que explicarle porque no le habías dicho que aprendiste a hablar francés y por favor ya no le ocultes cosas–

–Yo no le oculto nada mas– No que yo piense –Y sí, creo que si tenemos que aclarar las cosas– Le dije mientras me limpiaba las lágrimas –Mañana hablo con ella, ¿Pero y si eso no funciona?–

–Entonces es hora de empezar a regalar diamantes, muchos diamantes– Dijo Mónica.

–Mónica, Alex no está comprando el amor de Sam, además a ella eso no le interesa– Le dijo Isabel mientras la veía severamente.

–Pues el día que casi me deja Erika le tuve que dar un diamantote y mira… ahora me voy a casar–

–Mónica lo que tú le diste fue un anillo de compromiso– Le respondí.

–¿Pero y eso que? Al fin y al cabo es un diamante– Dijo mientras sonreía.

–Estás loca– Le dijimos Isabel y yo.

–Sí, ya lo sé– Y las tres reímos.

No me sentía bien, pero ya no me sentía tan mal, mañana hablaría con Sam. Tal vez solo necesitamos calmarnos un poco y como dicen mis amigas hablar de las cosas que aún tenemos pendientes, porque es más que obvio que las tenemos. Pero como dicen mis amigas eso lo haré mañana.

*********************

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Mensaje por lupitayoh el Lun Mar 02, 2015 12:25 am
Noooo que cap tan doloroso!!!!!

Aquí..he de aceptarlo...Sam exajeró...pero bue...

Gran capitulo chicas!!! quiero un autógrafo de ustedes T.T
saludos!!
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Mensaje por Delfi22 el Lun Mar 02, 2015 2:02 am
Hay Alex!!!...metida de pata....--dos horas para leer 4 cap...eso de estar leyendo y trabajando al mismo tiempo es dificil----bueno a esperar los siguientes capitulos...Que esten bien....
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Mensaje por LyA el Lun Mar 02, 2015 2:04 am
Lupita concuerdo contigo Sam se paso de la raya con su berrinche  Evil or Very Mad

Aquí esta tu autógrafo jajajaja, lo escribí yo pero es parte de ambas, eres la primera que nos lo pide y por que no Laughing



Saludos Razz
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Mensaje por lupitayoh el Lun Mar 02, 2015 2:09 am
aaaaaaaawwwwwwwwwwwwww Smile Sad Sad Cool Cool Razz Razz

ahora puedo morir feliz T.T

muchas gracias niñas lindas!!!! que detallazo xD
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Mensaje por LyA el Lun Mar 02, 2015 2:14 am
De nada Lupita Very Happy Idea Question
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Mensaje por LyA el Mar Mar 03, 2015 11:13 pm
Lupita, Delfi gracias, cuidence, portence bien Smile
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Capítulo 41… Dos adelante

Sam

¿Es lo correcto? Huir, ¿Por qué eso es lo que estoy haciendo? No lo sé y no quiero pensar en ello, camino por el pasillo con paso indeciso, quiero salir corriendo pero a la vez no, me detengo frente al elevador, pero no aprieto el botón, ¿Dónde quedó la determinación de irme, de alejarme de ella que tenía hace 5 minutos?

“¿En verdad deseo irme?” Y como una respuesta las puertas del elevador se abren.

“¿Sam?” Mi ami, esta parada justo frente a mí me ve confusa, mira mi ropa “¿Y esa maleta? ¿Estuviste llorando?” Bajé la mirada, de nuevo tenía ganas de llorar, se acercó a mí, tomó mi rostro y lo levanto para que la mirara “Sam ¿Qué paso?”

“Alex… yo me tengo que ir” Pasé por un lado suyo y entré al ascensor.

“No” Me sujetó del brazo, me jaló y me sacó fuera.

“Danni”

“No tú no te vas hasta que no me expliques que pasó, se supone que era una noche especial que le darías el sí definitivo a la ruquis, que usarías la lencería sexy, ¿Por qué huyes?”

Mi cara fue de asombro “Yo no huyo” Pero que grande mentira estoy diciendo, si hace unos minutos era lo que pensaba.

“Claro que lo haces y tú no puedes irte”

“¿Por qué? A ver dime, ¿Por qué no puedo?”

“Porque tu amas a Alex y ella a ti”

“¿Y de qué sirve que me ame si ella no confía en mí? Yo me voy a casa”

“No, lo harás”

“Danni suéltame, Don Víctor me espera”

“No es verdad, yo le dije que se fuera”

“Pero…”

“PERO NADA, QUIERO QUE REGRESES A LA HABITACIÓN AHORA MISMO” Me gritó y yo me quedé más que sorprendida.

Jamás me había levantado la voz de esa manera, me quitó la maleta y caminó por el pasillo hasta la habitación yo solo la seguí como una niña regañada.

Danni estaba sentada en el sofá, miré la mesita de centro y la pizza aún seguía ahí, fría junto a la tarjeta que me envió.

“Ahora si dime ¿Qué fue lo que pasó entre Alex y tú?...” Mi atención regresó a mi ami “Debió ser algo grave como para que quisieras huir”

“Ya te dije que…”

“Si, si, engáñate tu sola”

Me deje caer en el sofá junto a ella y le conté todo lo que había pasado como se había arruinado mi comida por el trabajo de Alex , el que una vez más había tomado una decisión por mí y que me había ocultado que hablaba francés.

“¿Y qué sentiste?”

“Mucho enojo y lo sigo sintiendo Danni, ¿Por qué? ¿Por qué ami?”

“Hace un par de semanas me preguntaste si se estaban apresurando demasiado ustedes dos, yo dije que tal vez, pero creo que sí, es lindo verlas todas cariñosas y esas miradas de borreguitos que ponen cuando se ven las hacen ver tan tiernas, y sé que ustedes deben estar juntas, lo sé algo me lo dice, pero se separaron durante más de tres años Sam y creo que falta que hablen, en estos días solo se han dedicado a recuperar su amor pero deben curar sus heridas y eso solo lo harán hablando y sé que lo están evitando porque temen abrir de nuevo las heridas”

“Crees que no lo sé Danni, cada vez que estoy con ella no hay momento en que no quiera preguntarle, pero no puedo, no sé por qué, pero no puedo y menos ahora porque no quiero ni verla”

“Es que ese es el problema Sam deben hablar no importa el dolor que sientan, debes contarle por todo lo que pasaste, y cuando digo todo es todo”

“No lo sé”

“Bueno pues mientras más se tarden menos se van a solucionar los problemas que tienen ahora, la raíz está en que no hablan. Cuando te alejó, bueno la forma en que lo hizo fue una completa estupidez de su parte, cosa que aún tienen pendiente por aclarar y bueno ahora el regalo de bodas, ella tomó una decisión por ti, igual que lo hizo antes, pero cuando contrató a Don Víctor no dijiste nada al respecto solo te enojaste un poco, y lo dejaste pasar. No lo sé pero a mi parecer esta vez exageraste”

“Pero Danni Alex aún sigue haciendo lo mismo, ese es el problema, ella debe saber que eso no está bien ¿Y sabes que me dijo? Que le explicara, pero si ella no sabe entonces va a terminar cometiendo una estupidez de nuevo, ¿Sabes que ella se metió en tu vida también? Ella le llamó a Isra, para que te invitara a salir”

“Lo de Israel ya lo sabía, ella me lo dijo el domingo y no me molestó. Pero lo otro ¿Por qué no se lo dijiste? Carajo Sam tu sabes cuál es el problema que hay entre las dos, pero aun así no dices nada estás siendo demasiada injusta con ella, le echas la culpa de todo pero tú también la tienes, permitiste algunas cosas y bueno lo que hizo del regalo fue un detalle pero obviamente tienen que hablar para que estas cosas no pasen. Tienes que decirle cuando algo te molesta pero sin hacerle un mega berrinche y sé que te duele, que lloras y te enojas pero en lugar de decírselo ¿Qué haces? La corres e intentas escapar”

Guardé silencio un instante, intentando entender las palabras de Danni ¡Demonios! “Ok lo acepto, tal vez si me pase con mi actitud, pero eso no quita el hecho de que me ocultara que habla francés ¿A ver dime eso no tiene excusa? Lo hacía a propósito para saber qué es lo que decía, sabe que le dije bruja cuando se la presente a Em, las groserías de Nat y… Y que me gusta su tra… se… ro” Me levanté de golpe del sofá, ¿Cómo es posible que Alex supiera eso? No es posible a menos que… “¡Oh por Dios!”

“¿Qué?”

“Cuando dije que me gusta su trasero, fue cuando estábamos en el baño el día de la fiesta, ¡Por Dios! ¡Por Dios! ¿Cómo lo supo? Se supone que solo te lo dije a ti…” Me giré para verla “¿Tú le dijiste?” Le pregunté de manera acusadora.

“Claro que no” Me dijo de inmediato, no Danni no lo haría entonces… comencé a caminar por la habitación.

“Si no fuiste tú, significa que… que ella estaba escuchando en uno de los cubículos ¿Verdad?” Y por la cara que puso Danni me afirmó lo que sospechaba “Y tú ya lo sabías, tú sabías que ella nos entendía y sabias que nos había escuchado en el baño, he sido una idiota todo este tiempo”

“Ami”

“¿Le has contado cosas de mí?”

“Yo… yo” Danni solo bajó la mirada apenada y guardó silencio. No, Danni no lo haría, ¿Pero por qué no dice nada? Ella siempre sabe que decir, tal vez porque es por lo que sospecho de su complot con Isabel.

“Sé que algo me ocultas Danni, pero está bien sé que no sería algo malo” Me deje caer de nuevo en el sofá “Yo dije muchas cosas esa noche de lo que me hacía sentir ¿Crees que por eso Alex…?”

“No, ella te ama lo habría hecho aunque no te hubiera escuchado”

“Estoy tan molesta con ella… contigo, incluso conmigo misma y de nuevo no sé qué hacer”

“Hablen”

“No”

“Pero Sam”

“No Danni”

“Pero que terca eres”

“Si lo soy y por eso no voy verla y no quiero que suba me escuchaste”

“Pero…”

“Pero nada”

“Ok, pero después no te quejes y bueno Alex seguirá luchando y lo sabes” Lo sé y tal vez es lo que quiero que luche más por mí. Ambas guardamos silencio, de nuevo estoy llena de dudas y preguntas, preguntas que siempre han estado ahí pero no quiero hacerlas. Subí las piernas al sofá y recargué mi cabeza en mis rodillas “¿Ya más calmada ami?”

“Si” Y ya no quería hablar de este tema, por hoy ya era suficiente “Danni tu noche romántica también terminó temprano”

“Si eeeh Isra y su trabajo” Se paró de repente y por alguna razón se puso nerviosa “Eso me recuerda que debo llamarlo no pudo traerme y le dije que le llamaría al llegar” La vi que se dirigía afuera de la habitación.

“¿A dónde vas?”

“Vooy… al pasillo no quieres escuchar nuestra conversación él y yo… bueno… tú sabes jejeje regreso” Eso me pareció muy raro pero bueno si tiene sexo telefónico no me imagino sus llamadas normales iuk.

La noche fue terrible de nuevo esa pesadilla donde Alex me suelta la mano y me deja caer, hacia días que no la tenía a pesar de mi molestia no quería estar sola. Me fui a la habitación de mi ami, ya eran casi las dos de la mañana, no quise despertarla y con mucho cuidado me acosté a su lado pero creo que ella tampoco podía dormir, porque de inmediato la sentí abrazarme por la espalda.

“No te enojes conmigo ami” De inmediato me di la vuelta y solo la abracé con fuerza y deje las lágrimas salir.

“¿Por qué Danni? ¿Por qué de nuevo está pasando esto?”

“Ssshhh, calma Sam ya verás que se arreglan las cosas, ella te ama” Sus manos acarician mi espalda, de forma confortable.

“Y yo a ella” Le dije entre sollozos.

“No tienes que decírmelo, lo sé ami”

En algún momento de la madrugada debí quedarme dormida cuando abrí los ojos miré el reloj de pollito de Danni, eran apenas las 7:30 am, me di la vuelta y me quedé mirando el techo por un rato, Danni no estaba, la puerta estaba abierta seguramente había salido al baño, escuché el teléfono de la habitación estaba por contestar pero una refunfuñante Danni lo hizo con el teléfono del pasillo.

“Hola… buenos días… no… lo siento… no puedo, órdenes mayores” Y colgó seguramente debe ser Alex ella no dejará de insistir y me fue imposible después de todo no sonreír. Como lo esperaba un momento después escuché el celular de mi ami.

“Hola… lo sé pero mejor no… si quieres vivir y al igual que yo mejor no… bueno aún está dormida… pero no…… ok, ok ahora bajo” Escuché la puerta y después solo silencio.

Mentiría si dijera que no tengo curiosidad por lo que vino a hacer Alex, bueno lo más seguro es que quisiera verme, pero no, no y no, no la veré, no quiero, si lo hago le gritaré y no quiero, a pesar de todo yo no quiero eso, me senté en la sala y un par de minutos después la puerta se abrió y por ella vi entrar un enorme ramo de rosas blancas, con mi amiga debajo de él.

“¿Me puedes ayudar? Pesa mucho” Me dijo asomándose por un lado, me acerqué a ella y tomé el ramo, y lo puse en la mesa de centro “Son de Alex”

“Me lo imaginaba” Y de nuevo me senté en el sofá.

“Toma, este también es para ti” Agarré la caja que Danni me ofrecía y se sentó a mi lado, miré la caja, ¿Esta vez qué es lo que traerá adentro? Giré la caja, en todas direcciones buscando la tarjeta pero no estaba “Creo que buscas esto” Mire a mi ami y en su mano sostenía lo que buscaba.

“Gracias” Leí la tarjeta, no era una frase como las anteriores, era linda pero muy diferente a lo habitual. La puse junto al ramo de rosas en la mesa y con cuidado abrí la caja, dentro de ella un… ¿Álbum?

“¿Y qué parte de sus recuerdos representa este álbum?”

“No lo sé, nunca lo había visto” Y era verdad era la primera vez que lo veía, ¿Acaso a esto se refiere lo que dice en su tarjeta?

“¿No?”

Solo negué con la cabeza tal vez sean las fotos que nos tomamos juntas, lo abrí y me sorprendí por lo que vi adentro. Comencé a pasar hoja por hoja y en todas ellas lo mismo YO, eran cientos de recortes de mi imagen, de revistas, periódicos.

–Yo soy tu fan… siempre me has gustado… soy tu más grande fan–

Es como esa vez que vi mi imagen en la puerta del closet de la cabaña de Valle “Mi más grande fan” Dije en un susurro.

“¿Quién iba a decirlo?”

“¿Qué?” Le pregunté a mi ami sin dejar de mirar los recortes.

“Que te enamorarías de una admiradora tuya media pedófila”

“Danni ¿De dónde sacas eso?”

“Pero si es verdad…” Me quitó el álbum y lo puso en sus piernas y regresó a las primeras hojas “… ¿Ya vistes estas fotos? Son de tus inicios, cuando te comenzaste a hacer famosa, tenías casi 15 años y ella mmmm como mil”

“26” Le aclare de inmediato.

“Ahí está, dos años mayor de la edad que ahora tú tienes” No lo había pensado así, Alex me ha admirado desde siempre, no solo cuando ya era famosa “En serio la ruquis está bien ruquis”

“Tu macho no se queda atrás” El hecho de que este molesta no significa que no la defienda.

“Con mi macho no te metas”

“Tu empiezas y no te aguantas”

“Uuuuy por lo menos ya la defiendes, como que ya te estás contentando”

“Pues no, aun no quiero verla ni hablar con ella solo… solo…”

“Jejejeje ni sabes que decir”

“Eres insoportable” Me levanté, le quite el álbum y me fui hacia mi habitación.

“Oye yo quería ver las fotos”

Cerré la puerta con seguro, sé que Danni no vendrá tras de mi pero por si acaso. Me senté en medio de la cama con el álbum entre mis manos, con mis dedos delinee el borde de mi nombre que estaba en la portada, lo abrí de nuevo, en la primera hoja hay una pequeña reseña de una de las primeras pasarelas que hice, junto con un recorte de mi imagen, yo no era la imagen central ni siquiera se distinguía muy bien mi imagen, pero Alex remarcó mi nombre en el artículo y con una pequeña línea la dirigió a mí y al lado de ella escribió una nota:

‘Su primera pasarela’

No pude evitar sonreír, pasé más hojas y noté que todas tenían notas junto a mis imágenes.

‘Sera una gran modelo’, ‘Wow’, ‘Hermosa’, ‘Que mirada’, ‘Me encanta’

Hay miles de imágenes no todas de las pasarelas o modelando, algunas de paparazzi, llegue a una que me llamo mucho la atención una de cuando llegue a Francia después de terminar con ella, pude distinguir claramente mi careta falsa no quería verme de esa manera, iba a pasarla pero algo llamo mi atención, tenía marcas como de agua “Lágrimas, son marcas de lágrimas” Pase las siguientes hojas “¿Por qué?” Me siento agitada, siento las lágrimas correr por mis mejillas:

‘NUESTRA HERMOSA SAM NO SOLO NOS MUESTRA OTRA FACETA DE ELLA SINO TAMBIÉN SU "INTERIOR"’

Leí en uno de los encabezados y junto a él una foto mía con una chica y está metiéndome mano.

‘YA VAN 4 NOCHES SEGUIDAS DE SAM Y PARECE NO DETENERSE ESTE HURACAN DE ALCOHOL...’

‘¿EL ANGEL SE HA CONVERTIDO EN DIABLO? ¿DE LAS PASARELAS A LOS BARES?’

Leí en algunas más, pasé y pasé hojas y todas eran parecidas, mostraban esa faceta que he querido dejar atrás “¿Por qué algo tan lindo se volvió tan duro y cruel?” Cerré el álbum no podía ver más, no podía ver en lo que me convertí.





Me la pasé por las esquinas de la habitación suspirando e intentando no matar a Danni que se la pasó molestándome.

“Cada suspiro es un te amo Alex, te extraño muak, muak, muak” Me decía mi insoportable amiga.

Ni una sola vez pude darle con el cojín se ha hecho hábil con los años, pero acepto que sus tonterías me hacen bien. En verdad quiero verla y sobre todo escucharla, pero sigo molesta o por lo menos eso creo. Danni quería que saliera, por lo menos a comer en el restaurante del hotel pero yo no tenía ánimos, ella se quedó conmigo y comimos juntas.

“¿Puedo ver el álbum?” Asentí y se levantó para ir por él a mi habitación, para después sentarse en el sofá.

Me senté junto a ella, solo la veía cambiar hoja por hoja, recordándome cada momento de las fotos, nos reímos en un par de ocasiones al punto de la carcajada, hasta que llegó a las hojas que ni siquiera yo pude terminar de ver ¿Por qué también estas? ¿Para que las guardaste?

“No son buenas tomas” Intente sonreír pero no hubo sonrisa alguna “Debe haber un motivo Sam” Me dijo mi ami adivinando mis pensamientos.

“Ya me voy a dormir…” Le dije y antes de que me dijera algo, seguí “Casi no dormí anoche” No quería hablar de las fotografías.

Abrí los ojos y la luz del día ya se colaba por las cortinas, a las 11 tendremos una reunión con ella y no quiero estar ahí, miro el reloj las 9:30 am “Saaaam ya es tarde” Me grita Danni desde el otro lado de mi puerta, yo lo único que hago es cubrirme la cabeza con mi almohada. 5 minutos después escucho la puerta abrirse, y claramente los pasos de mi ami acercándose junto a mi cama.

“¿Sam?” Me mueve el brazo.

“No quiero ir”

“¿En verdad te estas comportando de manera muy infantil?” Patalee un poco, pero la responsabilidad es muy aparte de lo que está pasando, así que me levanté, tomé una ducha y me arreglé para ir a la reunión.

“Lista” Le dije a Danni quien me esperaba en la sala.

“Ok vámonos” Tomé mi maletín y caminamos hacia la puerta cuando sonó el teléfono, me detuve en seco “¿Qué no piensas contestar?” Me pregunto, ya que el teléfono estaba a escasos 50 centímetros de mí, lo miré pero no hice ningún afán por tomarlo “Enserio te pasas… bueno” Danni abrió tan desmesuradamente los ojos que por un momento me preocupe y mucho más cuando me dio la espalda y comenzó a susurrar “¿Qué?... si, ella está aquí” Seguramente es Alex por eso se comporta así “Aaaahhhh… te buscan” Y se giró para entregarme el auricular.

“Si es…”

“Es Isabel” Me dijo, sabiendo lo que iba a decir.

Tomé el auricular y lo primero que pasó por mi mente fue que algo le había pasado a Alex, Isabel nunca me ha llamado desde que llegué.

“Bueno”

–Sam, te necesito– Por un momento mi corazón latió muy rápido ¡Dios, que ella este bien!



Esto no es una forma de escape no, claro que no es… es… estoy ayudando a una amiga, si eso es y por eso cuidaré a Amy por una horas “Claro que si Isa tráela”

–Ya estamos abajo– Creo que ya daba por hecho que aceptaría.

Le expliqué a Danni la razón de la llamada de Isabel y el por qué no podría ir a la junta, solo me miró con cara de; te estas escondiendo de ella o de eres una cobarde. Bajamos al lobby y efectivamente Isabel con la pequeña Amy en brazos nos esperaban.

–Hola chicas–

“Isa” Dijimos al mismo tiempo a modo de saludo.

–Sam en verdad muchas gracias.

“No te preocupes Isa”

–No tardare más que un par de horas–

Isa puso a Amy en el suelo y esta se abrazó a mi pierna –Pincesa– Le sonreí y la tomé de su mano, Isa me dio la pequeña mochila de Amy, la misma que ya había visto cuando Alex la trajo consigo.

–Bueno me voy, eeeh Danni ¿Te llevo? Voy de paso por la empresa de Alex y vas para allá ¿No?–

“Eeeeh sí, pero Don Víctor me espera”

“No te preocupes yo le aviso” Le dije a mi muy nerviosa amiga.

“Ok, entonces está bien me voy contigo, nos vemos más tarde ami”

–Sam de nuevo gracias– Se acercó y me dio un beso en la mejilla, se agachó y acarició el cabello de su pequeña hija –Te portas bien Amor–

–Si mami–

Las vimos salir juntas por la puerta principal, es tan raro que no peleen, podía verlas cuchichear, mientras se alejaban y eso solo hace que mis sospechas aumenten más y más.

Tomé la mano de Amy y nos dirigimos al elevador.

-Señorita Sam- Me llamo la recepcionista y me acerqué a ella -Dejaron esto para usted- Me dijo al entregarme un pequeño ramo de flores.

“Gracias” Sabía que eran de Alex, no pude evitar sonreír, tomé la tarjeta que la acompañaba y solo deje escapar un suspiro.

Bueno mi experiencia con niños es casi nula, en nuestro edificio no los hay, Jean y Nikki aun lo siguen pensando, Danni es lo más cercano pero no cuenta y bueno Amy se ve que es una niña tranquila lo noté el día que se quedó a dormir y la tarde que pasamos juntas. Es linda, simpática y muy curiosa y justo está en la edad del ‘porque’ así que no creo que tenga problemas y solo serán algunas horas, revisé su mochila y en ella había una muda de ropa y un par de películas, así que eso haremos veremos algunas películas, como no quería dejarla sola para irme a cambiar me quedé con el traje que me había puesto solo me quité el saco, la senté en el sofá, fui al frigo bar y serví un par de vasos con leche, pensé en hacer palomitas pero apenas eran las 10:30 de la mañana, así que solo tendríamos la leche y una galletas de chocolate, puse la película de princesas y me senté a su lado.

–¿Pincesa?–

“Si Amy”

–¿Y Ales?– Me giré a verla y me di cuenta que ella no ponía atención a la película, si no que me veía a mí.

“Me imagino que está trabajando”

–¿Hacendo estuatua?–

¿Una estatua? Qué raro “Mmmm no sabría decirte”

De nuevo su mirada se dirigió al televisor –¿Pincesa?– Claro solo por unos segundos.

“Si”

–¿Tu catillo es monito?–

No quiero mentirle pero bueno puedo pensar que me pregunta por mi departamento en Paris “Si me gusta mucho, tiene un paisaje increíble”

–¿Me llevas a conócelo?–

“Claro que sí, tú y tus papás están invitados”

–¿Y Ales?–

“Eeeeh bueno si quiere ir, pues si”

–Que meno– Y comenzó a aplaudir –¿Pincesa y tu unicolnio eta en tu catillo?– Bueno si el castillo es mi departamento, mi auto puede ser el unicornio.

“Si, en el estaci…, establo”

–¿Sabes? Me guta su nomble, es chitoso– La película está más que olvidada, creo que su atención está en saber cosas, que ni siquiera yo sabía y que también llamaban mi atención.

“¿Si?”

–Síp, mucho–

“¿Y cuál es?

–¿No sabes cono se llama tu unicolnio?–

Indudablemente es una niña muy lista “Es que he estado muy lejos y se me olvidó”

–¿Vas a il al asilo co mi abuelito? A él tabien se le olvida las cosas y mi mami dice que cuando se te olvida las cosas son pol que estas duquito–

“¿Duquito?”

–No, eso no es duquito– Y me quede igual sin comprender, por más que pienso que palabra podría ser no daba con ella –Mueno mi mami siemple le dice eso a Ale, Ale duquita–

Y entonces duquita y Alex hicieron clic y solté la carcajada “Jajajajaja”

–Pedo yo no sabo– Me dijo un poco apenada.

“Está bien Amy, ya entendí a lo que se refiere tu mami y puede que si tenga un poco de razón y por eso ya no recuerdo el nombre de mi unicornio ¿Me lo podrías decir?”

–Joda–

“¿Joda?”

–No, Joda–

Le sonreí creo que esta vez no intentaré averiguar lo que dijo realmente, quiero saber más la curiosidad me invadió, para ella soy una princesa con un castillo y un unicornio que vive en un mundo de fantasía “¿Amy me podrías contar el cuento?”

–Sí, po que tu edes pincesa y Ale no se enoja–

Apagué el televisor y me giré para quedar frente a ella.

–Pedo no te duemas, po que e de domi–

“No lo haré lo prometo”

–Pod el dedito– Me dijo levantando su pequeño dedo de su mano derecha.

“Por el dedito” Y enganché mi dedo pequeño con el de ella.

–Edase una vez…–

30 minutos del relato más lindo que he escuchado. Una historia mía y de Alex, como jamás la imaginé, llena de fantasía y relatada de la manera más dulce y tierna. Ahora entiendo muchas cosas

–Y vivielon felices pol siemple… Fin ¿Pol que llodas pincesa? ¿No te guto el cueto?

“Es que es hermoso, muy hermoso, solo que…”

–Ya no te acoldabas– Su comentario me hizo sonreír y ya que no me preguntó, sino lo afirmó –…Ales te quiele– Lo había notado, no era la primera vez que me decía eso, creo que no sabe que la Ales la del cuento y su Ale es la misma persona.

“Y yo a ella, mucho"

–¿Te legleso a tus bebes?– Yo asentí.

"¿Te gustaría verlos?"

–Siii–

Tome su mano y fuimos a la habitación, no falto que dijera nada, ella ya sabía cuáles eran nuestros bebes salió corriendo tan solo entrar al cuarto y se subió como pudo a la cama.

–Jol, minino y… ¿ete es nevo?– Me pregunto sosteniendo al cocodrilo en sus manos.

“Si, se llama koki”

–¿E tu bebe tabien?–

“Si”

“Me gusta gdddd” Creo que eso fue un gruñido.

Pasamos un buen rato jugando, Amy es muy lista para su edad, Isa y Enrique están criando una hermosa niña. Por un instante me quedé observando a Amy esta tan entretenida jugando con los peluches, su risa invade la habitación, tal vez yo sea aun joven pero verla mueve algo dentro de mí, un deseo de…

Sentí la pequeña mano de Amy sujetarme de la blusa y sacudirme –Pincesa, pincesa Sam–

“¿Si?”

–El tejono suena– Estaba tan metida en mis pensamientos que no lo había escuchado, me levanté de la cama y tomé el auricular.

“Bueno”

-Buenos días señorita, han venido a recoger a la niña-

“Gracias ahora bajamos” Le dije y colgué “Amy ya vino tu mami por ti”

–Mi mamiii, adiós koki, jol, minino vengo otlo dia a juegal–

“Vamos”

La tomé en mis brazos y salimos de la habitación, subimos al ascensor y en un par de minutos ya estábamos en el lobby. Y cuando las puertas del ascensor se abrieron, quedé en shock. Traidor, eres un traidor se supone que estoy enojada, no deberías saltar así corazón. Calma y control, baje a Amy ya que con solo verla quiso correr a sus brazos, al igual que yo. Calma, calma, solo es Alex, deja de latir así, además ese traje café con blusa negra la hace ver tan hermosa, aunque no combine para nada.

–Bonjour... Comment allez–vous? –

Por qué debe de sonar tan lindo cuando habla francés, me dan unas ganas tremendas de darle un beso, pero no, estoy enojada, se supone que lo estoy... pero es que es taaaan sexy esa forma de hablar, si antes me resultaba tentadora ¡Por Dios, calma, clama, respira! Amy está presente y estoy enojada, estoy enojada, pero es que... ¡Dios!

"Eh bien"

–Sam, je sais que vous êtes encore en colère, mais nous avons besoin de parler– Y crees que no lo sé.

"Je sais... Mais toujours pas"

–Nous ne pouvons pas continuer comme Sam–

"J'ai besoin de temps"

–Mais demain, nous devons aller Cocoyoc pour aller à la noce–

"J'irai avec Danni” Aunque no estoy muy segura, aun no hablo con mi amiga sobre el viaje.

Soltó un suspiro –D'accord, mais quand vous parlez de ce qui s'est passé appelez-moi, peu importe le temps–

Me sorprendió su actitud, ella siempre es tan insistente y decidida, sé que quiere hablar pero yo, no puedo. Amy nos interrumpió y entonces Alex le habló de nuevo en español para que le entendiera, le dije a Amy que era una niña buena y le apreté una mejilla con cariño.

“Bueno me voy, nos vemos luego” Me despedí, ya no puedo estar más frente a ella y no poder tocarla, pero me sujetó del brazo para que no me fuera “Alex ahora no” Creo que después de todo si insistirá.

–No, no es lo que crees, solo quería darte tu regalo– Me entregó una pequeña caja, con un lazo en color amarillo y leí la frase que estaba escrita en la envoltura.

El primer paso para resolver un problema es aceptar que existe

Acepto que existe pero es tan difícil afrontarlo, pero ahora no tenía ánimos para hablar “Gracias…” Sus ojos me atrapan, toda ella. Debo salir de aquí “…ya me voy”

–Adiós– Se aproximó a mí sin que yo pudiera reaccionar y sus labios atraparon los míos y yo solo me deje llevar por el momento el cual duró solo unos segundos, pude sentir como Amy jalaba mi blusa, me separé para verla.

–¿Po que besas a Ale? ¿Ya no quiedes a Ales?– Acaricié su mejilla, es tan tierna y linda.

“Si la quiedo” Escuché la risa de Alex, dirigí mi mirada hacia ella y sin apartarla “Mais je suis toujours en colère” Su sonrisa se borró de inmediato.

–Je t'aime– No lo esperaba y no es la primera vez que la escucho decirlo desde que nos volvimos a ver, pero no lo esperaba –Nos vemos Sami– Las vi alejarse, le dije adiós a Amy, me di la vuelta y sonreí como tonta.

No resistí la tentación y dentro del elevador abrí mi regalo y lo que vi dentro me trajo recuerdos…

–Sabes lo que acaba de ocurrir–

“¿Qué tuvimos una pelea de patos?”

–Bueno si, pero es nuestra primera pelea como novias y nuestra primera reconciliación–

Quiero reconciliarme, no me gusta estar enojada, pero es que esta vez no es por una tontería.

Danni llegó un par de horas después, por supuesto después de ver a su macho y como habíamos quedado fuimos por mi nuevo teléfono, pero noté que estaba rara, como si quisiera decirme algo y no se atreviera.

“¿Danni qué pasa?”

“Israel me invitó a pasar el fin de semana con él”

“Eso es grandioso, acaso no te alegra”

“Si pero…”

“Danni dime” Le dije mientras le daba una palmada en la espalda, para darle confianza.

No intervendría en los planes de mi amiga, ella e Israel han estado pasando por ligeras dificultades para poder pasar tiempo juntos y yo no lo arruinaría. Solo porque no podrían llevarme a la boda. Así que solo hay una opción, ir con Alex, pero por supuesto aclarándole que hiciera una reservación para mí.

Mi nuevo celular comenzó a sonar como loco, mensaje tras mensaje me llegaron, sabía muy bien de quien eran, abrí el primero:

Perdóname Sam, de verdad lo siento, solo déjame explicarte, créeme que todo tiene un porque, pero tenemos que hablar, sé que ahorita estás enojada, solo no olvides que te quiero. Duerme bien y mañana hablamos.

Hablar, hablar, hablar como si fuera así sencillo, pero es tan difícil ya no pude leer los otros mensajes, sabía lo que decían. Entré a mi habitación, mi intención era hacer la maleta pero el álbum de recortes que está en mi cama junto a mi nuevo regalo, me atrajo como imán, con todo el valor lo abrí de nuevo, en esa parte donde mi imagen es tan diferente, es como si hubiera sido otra, mis ojos ven a una chica ojerosa, pálida que besa a una chica con cabello rebelde, una de tantas, una de las cuales no recuerdo su nombre, sigo sin entender porque Alex guardaría algo así. Paso a la última hoja y en ella como en las primeras hay una nota en la esquina:

‘Todo esto es mi culpa’

“Alex esto es culpa de ambas” Tomé el patito entre mis manos y una lágrima cayó sobre él.

–Pues no quiero que te guardes nada conmigo, si estás enojada quiero que me lo digas, aunque ya nos conocemos durante estos maravillosos meses solo ha sido lo bueno, quiero que me digas lo que te molesta y lo que te enoja, quiero saber todo de ti–

“Y yo de ti”

–Así que nada de guardarse las cosas–

Tengo tantas cosas guardadas que no sé si pueda hablar de ellas. Suspiré y tomé el teléfono para hablar con ella.

–Hola–

“Hola Alex” Le dije tranquilamente.
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Mensaje por LyA el Mar Mar 03, 2015 11:15 pm
Alex



Mis amigas y yo estábamos platicando sobre las cosas que necesitábamos para este fin de semana cuando el teléfono de Isabel sonó.

–¿Bueno?... Si… ¡¿Qué?!– Y entonces se me quedó mirando fijamente –Voy a hablar a tu cuarto ¿Ok?–

–Sí, anda ve– Le dije.

–Es del trabajo– Me dijo muy nerviosa.

–¿Todo bien?– Le pregunto Mónica.

–Sí, es solo una pequeñez, ahorita regreso–

Isabel estaba actuando muy rara, nunca se pone así por algo del trabajo –Mónica, no crees que Isabel este engañando a Enrique ¿Verdad?–

–¿Qué? Jajaja no, no lo creo ella no es de esas ¿Por qué lo dices?– Me dijo mientras me sonreía.

–Es solo que no es la primera vez que actúa raro cuando le llaman por teléfono–

–Alex, ya te dijo ella que es del trabajo, además tú la conoces de casi toda la vida ¿En verdad crees que ella pudiera engañar a Enrique?–

–No, no lo creo–

–Ahí está, además tienes que dejar de sacar conclusiones, ese es un defecto que deberías de cambiar amiga, recuerda que también por algo así alejaste a Sam– Y me dio una palmadita en mi rodilla, creo que de verdad hay muchas cosas debo empezar a analizar sobre mí – Bueno entonces tu llegas el jueves ¿Verdad?–

–Sí, ahí estaremos… bueno eso si Sam aun quiere ir conmigo–

Y entonces mi amiga me abrazó –Mañana llévale un enorme ramo de rosas, admite que tienes la culpa y le pides perdón, eso siempre funciona–

–Si eso hare, es solo que es muy raro, Sam y yo nunca discutimos así–

–Pero cuando lo hacen se dejan de ver durante 3 años, así que es mejor que empieces a aceptar que no todo es de color de rosa–

–Sí, eso ya me quedo claro–

–Bueno ¿En que estábamos?– Pregunto Isabel mientras se sentaba en el sillón.

–¿Todo bien?– Le preguntó Mónica.

–Todo solucionado, solo un pequeño problema pero ya quedo arreglado– Solo me miró y sé que me ocultaba algo, pero no dije nada.

Y entonces una vez más empezamos a platicar sobre la boda. Cuando se fueron llamé a Rosa para ver qué había pasado con el cliente y me dijo lo que ya me temía, él se fue en cuanto vio que no llegué alegando mi falta de seriedad y profesionalismo, sinceramente me importó muy poco. Cuando colgué le llamé a Sam pero no me contestó, así que le mande un mensaje:

Perdóname Sam, de verdad lo siento, solo déjame explicarte, créeme que todo tiene un porque, pero tenemos que hablar, sé que ahorita estás enojada, solo no olvides que te quiero. Duerme bien y mañana hablamos.

Pero por más que esperé nunca me respondió, así que me preparé para irme a dormir, aunque bien sabía que sería una muy pero muy larga noche.

En cuanto amaneció salí de mi departamento y lo primero que hice fue comprar un arreglo de hermosas flores. Durante toda la noche no deje de pensar cual sería el mejor regalo para Sam y lo único que se me ocurrió fue darle el álbum con todas las fotos que recolecté durante su carrera, no es mucho pero para mí es uno de mis grandes tesoros.

No tardé en llegar al hotel pero esta vez no pude subir, en cuanto me vieron entrar los dos gorilas de ayer ya estaban bloqueando el elevador.

–¿Qué no duermen?–

-Entramos temprano- Me respondió uno de ellos -Por favor señorita no intente subir, tenemos órdenes de no dejar pasar a nadie que no sea huésped-

–Órdenes, me lleva el Diablo–

Así que fui a hablar con la señorita de recepción para pedirle que llamara a Sam y que me dejaran subir, pero la orden era que no me dejaran pasar más allá de los elevadores. Realmente me sentía mal, pero sobre todo me empezaba a enojar. Le marqué una vez más pero ella no me respondió, así que tendría que hablar con Danni, pero no tenía su número, lo primero que se me ocurrió fue llamarle a Israel pero este tenía buzón en su celular, así que después recordé que en el expediente de la oficina tenemos los teléfonos de los clientes, por lo que llamé a Fátima y le pedí el número del celular de Danni, sé que eso está mal, pero en verdad necesitaba de su intervención divina. Cuando me respondió, ella tampoco me dejo subir y tampoco quería bajar, pero pude convencerla. En cuanto la vi, me di cuenta que no solo Sam estaba enojada conmigo.

“Eres una idiota”

–¿Pero a ti que te hice?–

“Te dije que no lastimaras a mi ami…” Y me dio un golpe en el brazo “Y luego se te ocurre soltarle así no más que hablas francés” Y me volvió a golpear “Casi haces que ella se enoje conmigo también” Y ya me iba a golpear de nuevo cuando me alejé de ella.

–Ok, ya para, que me estás lastimando– Le dije protegiendo el ramo y el álbum –Sam está haciendo un drama, ella nunca me dijo que le molestara que yo decidiera cosas, jamás me dijo que le molestó lo de Don Víctor y eso pasó hace mucho y lo otro… pues lo acepto metí la pata a lo grande pero por eso estoy tratando de conquistarla de nuevo, pero no puedo hacerlo si ella no quiere hablar conmigo… ella está exagerando–

“Estuvo a punto de irse ¿Lo sabes?”

–¡¿Qué?!– Y de repente sentí como si me golpearan en el pecho –Tengo que hablar con ella– Le dije caminando hacia el elevador.

“Creo que las dos necesitan hablar de muchas cosas, pero por ahorita no es buena idea” Me dijo Danni interponiéndose en mi camino y abriendo los brazos.

–Pero Danni…–

“Pero nada, debes esperar a que se le pase a mi ami y luego hablas con ella, ya sabes cómo es, solo necesita tiempo para calmarse… A ver ¿Eso es el regalo de hoy?”

–Si– Le respondí tristemente y es que muy a mi pesar Danni tenía razón, lo mejor era dejar que Sam se calme un poco ¿Pero cuánto?

“Pues dámelos, yo se los doy”

–No– Y abracé el álbum contra mi pecho mientras en el otro sostenía las flores –Yo se los doy–

“Alex, te dije que le des tiempo, además mañana tenemos que ir a tu oficina, ahí puedes verla… Anda yo le entrego tus regalos” Y retrocedí un paso, la última vez que me dijeron eso cambiaron mi regalo y como si Danni me leyera la mente “Yo no soy Mo” Y me regalo una de esas lindas sonrisas, con razón Israel hace lo que ella quiere. Le entregué el álbum y las rosas, pero cuando ya se iba se giró “Alex ¿Y la frase de hoy? Sam siempre dice que le das una frase”

Pero hoy no tenía una frase, tenía un mensaje, así que saque una de mis tarjetas blancas y escribí:

Siempre te he admirado, como persona, como pareja, pero sobre todo como profesionista, no quiero ocultarte nada más, por favor perdóname y déjame continuar.

Una vez que lo leí para ver que lo había escrito bien se la entregué a Danni y ella lo metió en su bolsillo.

Me dirigí a mi oficina, en cuanto llegué Rosa me abordo para decirme que por nada del mundo podía faltar a la junta de hoy con el otro prospecto de cliente. Casi no le hice caso, mi cabeza solo pensaba en Sam, cuando me vio Fátima me entregó miles de expedientes que tenía que autorizar o revisar, definitivamente sería un día muy largo y más porque dudo que me pueda concentrar en el trabajo. Mi estado de ánimo era terrible, hasta podía ver como salían chispitas y creo que la pobre de Fátima tuvo que soportar uno que otro grito por mi parte y más porque la reunión que tenía fue un fracaso, obvio no me importó mucho, afortunadamente tenemos suficientes clientes y siempre nos están buscando. Pero me sentía mal, sentía que en cualquier momento podía perder a Sam y eso me asustaba y como bien dicen: no hay nada peor que una persona asustada. Definitivamente Sam y yo teníamos que hablar, por mucho que la quiera no puedo tener una relación sintiendo que en cualquier momento pueda cometer otro error y todo se termine, eso definitivamente no es sano.

Claro ese era mi pensamiento en la mañana y en la noche era totalmente lo contrario, es más, estaba dispuesta a rogarle. Así que fui a su hotel pero fue inútil, por más que insistí, no pude verla, la verdad es que me sentía tan mal que necesitaba hablar con alguien, así que le llamé a Juan, total un poco de terapia tal vez me ayudaría.

-¿Y eso cómo te hace sentir?- Me preguntó Juan mientras se acomodaba los anteojos.

–Mal, con miedo, enojada–

-¿Enojada? ¿Con ella o contigo?-

–Conmigo y…. con ella– Le dije mientras miraba mis manos –No puedo creer que por algo así ella se comporte de esta forma–

-¿No crees que ella también tiene miedo?- Y sin decir nada interpreto mi cara de no saber a lo que se refería -A que de nuevo la alejes, solo porque tú piensas que es correcto- Y entonces me sonrió -Grandes acciones empiezan por pequeños detalles, yo creo que ella sintió que al tomar tú la decisión sobre el regalo, después más adelante podrías tomar una decisión más importante y podrías hacer lo que hiciste la vez pasada-

–Pero yo…– Y me movió la cabeza en negativo –Es solo que yo quería tener un detalle con ella–

-Y eso está bien Alex, pero siempre es mejor preguntar a asumir que es lo correcto, en verdad creo que lo que ustedes necesitan es sentarse y platicar, hay muchas cosas que solucionar-

–Sí, eso ya me lo habían dicho– Le respondí como niña regañada.

-Entonces hazlo, mañana búscala y hablen, pero si no quiere verte o hablar sobre lo que paso, entonces solo dile que ahí estarás cuando ella quiera platicar contigo… Es una forma de decirle que respetas su espacio ¿Entendido?-

–Está bien– Le contesté.

-Y bueno ¿Cómo va el trabajo?-

–Perdí dos cuentas, pero eso no importa mucho–

Estuve hasta tarde platicando con Juan, cuando llegué a mi departamento ya me sentía más tranquila, pero aun así sentía que habían pasado días sin ver a Sam, la extrañaba y de verdad me hacía mucha falta. Fue el cansancio lo que hizo que me quedara dormida, pero fue una de esas noches en la que cierras los ojos y cuando los abres ya amaneció y aun así sientes que no descansaste. Me di un baño rápido y por primera vez en mucho tiempo rompí una de las reglas de moda de Sam, me puse mi traje negro con una blusa café.

“Nunca café con negro”

Y no era para demostrar algo, en realidad era más que nada para hacerla sonreír y es que Sam es muy estricta a la hora de combinar colores. Compré un ramo de flores, no tan grande como el de ayer pero igual de bonito. Tomé una de las tarjetas y solo le escribí: Tenemos que hablar. Fui a su hotel y esta vez solo pedí que le avisaran que había dejado un presente para ella, la extrañaba un montón, pero no me apuraba verla porque sabía que ella tenía que ir junto con Danni a revisar algunas cosas sobre su proyecto a mi oficina, además dudo que bajara para que yo le diera el ramo de flores en persona, así que lo deje en recepción y me fui de ahí. Llegué al trabajo y me sentía tranquila y el que no tuviera tanto trabajo como los dos días anteriores ayudo a que pensara en las cosas que debía cambiar en cuanto a mis actos, tal y como me dijo Juan que lo hiciera, pero en definitiva debía de preguntarle a Sam que es lo que le molesta y bueno decirle que es lo que me molesta a mí.

Fui a revisar las otras áreas para que todo estuviera marchando como debía y a la hora del almuerzo salí a buscar lo que necesitaba para el regalo de hoy, algo especial que me diera la oportunidad de aligerar las cosas, con Sami, después de mucho pensar solo se me ocurrió una cosa así que le pedí a Fátima que me avisaran cuando ella llegara.

No me costó trabajo encontrar el patito de hule, cuando Isabel estaba buscando uno, recorrimos muchas tiendas pero al final lo encontramos en una tienda de bebés que estaba por su trabajo, tenían de muchos colores y de diferentes tamaños, pero yo quería uno que fuera muy normal, el típico patito amarillo ¿Y por qué un patito? Pues porque la primera vez que discutimos fue porque yo creí que ella estaba viendo a unos muchachos cuando en realidad estaba observando a unos lindos patitos, pero todo se solucionó porque hablamos, así que escogí el más bonito y pedí que lo envolvieran en una caja con un simple moño. No le puse tarjeta, en cambio solo escribí alrededor de la caja la frase del día de hoy y regresé al trabajo.

Una hora después me avisaron que Danni había llegado y que me esperaba en mi oficina, trate de no parecer ansiosa pero podía sentir como mis manos sudaban y mi corazón se aceleraba, pero en cuanto entre me di cuenta que Sam no había venido.

–¿Y Sam?–

“Buenos tardes para ti también Alex” Me dijo Danni “Ella tuvo que cuidar a Amy”

–¿A Amy?–

“Si, Isabel le llamó esta mañana para pedirle el favor, al parecer tuvo un problema en la escuela”

–¿Y por qué le llamo a Sam?–

“Al parecer no consiguió una niñera”

–Ah– Le dije mientras me dejaba caer en mi sillón.

“No está bien que te diga esto” Me dijo mientras ponía esa sonrisa de niña traviesa “Pero Sam también te extraña”

–Pues no te creo, ella no quiere saber de mí, ni siquiera me responde los mensajes o las llamadas–

“Ah… es que mi ami rompió su teléfono, pero vamos a comprar uno nuevo… creo que en verdad estaba enojada y se desquitó con el pobre aparato” Y aunque sabía que yo era culpable de la muerte del pobre aparato, el saber que por esa razón no me respondía me calmó un poco “Bueno ¿Entonces vamos a trabajar o te la vas a pasar preguntando por mi ami?”

Danni puede ser una persona que parece una niña poco madura e irresponsable pero cuando se trata de trabajo es totalmente opuesta y eso me gusta, creo que si ella no trabajara para Sam le ofrecería empleo en mi compañía.

En cuanto Danni salió de mi oficina le llamé a Isabel.

–Hola pequeña–

–Hola– Me dijo seriamente.

–¿Estás bien?–

–En realidad no, hoy la maestra de Amy me llamó, ayer le pegó a una niña y por eso la suspendieron el día de hoy–

–Pero solo es una bebé–

–Alex, Amy tiene 3 años casi 4 y ya no es una bebé–

–Pero es que aún es muy pequeña–

–Pues la pequeña tiene novio– Y yo solo sonreí –Y le pegó a una niña porque se le acercó–

–Pero Amy no es agresiva, debe haber algo más–

–Lo hay– Y mi amiga guardó silencio –¿De qué trata el cuento?–

–¿Cuál?– Le pregunté.

–El que le cuentas para dormir–

–¿Por qué?– Esto no se escucha bien, lo que me faltaba tener problemas con Isa.

–La niña se llama Laura… y Amy le dijo que era una bruja–

–Oooh, oh–

Y mi amiga solo suspiró –Alex no me molesta que no me digas de que trata el cuento, solo ten en cuenta que cualquier cosa que le enseñes a Amy lo aprende muy rápido, está en la edad en que asimila todo y lo repite. Me encanta que mi hija entienda que a su tía le gustan las mujeres, solo que…–

–No es nada malo, es solo que Laura es la bruja del cuento y ella ocasionó que Alexa y la princesa Samantha se separaran–

–¿Es todo?–

–Si–

–Entonces hay que explicarle que no todas las niñas que se llamen Laura son brujas–

–Si quieres yo lo hago– Le dije.

–Bueno… ¿Puedo pedirte otro favor?–

–Claro–

–Tengo que ir a trabajar ¿Podrías ir por ella? La está cuidando…–

–Sam– La interrumpí –Danni me dijo–

–¿Ya pudiste hablar con ella?–

–No, aun no– Le respondí muy desanimadamente.

–Entonces esta será una buena excusa para que se vean–

–Sí, creo que si– Le dije contenta, aunque sabía que Sam no querrá verme

–Entonces ve por mi hija, hablas con Sam, le explicas a Amy lo de Laura y nos vemos en la tarde en tu oficina y vamos a comer ¿Está bien?–

–Si señora– Dije haciendo el saludo militar.

–Deja de hacer el saludo y muévete–

–Eres una mandona Isabel–

–Lo sé, pero así me quieres, nos vemos en un rato monstruo–

Y después de colgar salí en busca de Amy pero antes le pedí a Fátima que me avisara si había algo importante. Lamentablemente me tocó un poco de tránsito, pero no tenía prisa en llegar, además tenía que calmar a mi loco corazón que latía como loco. Cuando entre al lobby me di cuenta que había otra señorita en la recepción, por lo que solo pedí que llamaran a la habitación de Sam, pero que dijeran que venía en busca de Amy, claro eso sin decir mi nombre.

Tardaron un poco menos de 5 minutos yo sostenía la pequeña caja entre mis manos y en cuanto se abrieron las puertas del elevador vi a Sam que estaba muy sonriente cargando a Amy, pero la sonrisa se le borró en cuanto me vio, en cambio Amy hacía de todo para que Sam la soltara, así que la bajó y la soltó para que corriera a donde yo estaba.

–Ale vinite po mí– Me dijo cuando llegó a mis brazos.

–Sí, tu mamá me mandó a recogerte, pero vamos a verla en cuanto salga del trabajo–

–Siiiiii, mida pincesa vino Ale–

“Si Amy, ya vi” Le respondió con una sonrisa muy forzada y no dijo nada de mi traje, creo que ella ya no recuerda los consejos que me dio.

–Hola… ¿Cómo estás?– Le pregunté con mi mejor francés.

“Bien”

–Sam, sé que aun estás enojada pero tenemos que hablar–

“Lo sé… pero aun no”

–No podemos seguir así Sam–

“Necesito tiempo”

–Pero mañana tenemos que ir a Cocoyoc para ir a la boda–

“Iré con Danni”

Y entonces suspiré, muy en contra de lo que yo quería seguí el consejo de Juan –Está bien, pero cuando quieras hablar de lo que pasó llámame, no importa la hora–

Y su cara fue de sorpresa, de seguro pensaba que me iba a enojar o le iba a pedir una explicación y tal vez lo habría hecho, pero tenía que mantenerme en calma, cuando me iba a decir algo Amy nos interrumpió.

–Ale, haban chitoso– Me dijo mientras sonreía –¿Qué dicen?–

–Solo me cuenta cómo te portaste–

–Fui niña buena ¿Veda pincesa?–

“Si Amy, eres una niña buena” Le dijo mientras le apretaba una mejilla “Bueno me voy, nos vemos luego” Pero antes de que se fuera la sostuve del brazo “Alex ahora no”

–No, no es lo que crees, solo quería darte tu regalo– Y le entregué la caja, de inmediato leyó la frase y medio sonrió.

“Gracias” Me miró fijamente y simplemente le sonreí, aparto su mirada aunque pude notar que estaba sonrojada “Ya me voy”

–Adiós– Y sin que le diera tiempo a reaccionar le di un beso pequeño en los labios y cuando Sam ya empezaba a responderme Amy nos interrumpió.

–¿Po que besas a Ale? ¿Ya no quiedes a Ales?–

Y Sam viéndola de la forma más tierna le respondió “Si la quiedo” No pude evitar sonreír, Sam ahora habla como Amy, pero creo que eso le molestó un poco, porque me miró fijamente “Pero todavía estoy enojada”

Mi sonrisa se borró de inmediato al escuchar esas palabras pero al darme cuenta por qué las había dicho mi corazón se volvió loco. Sé que está enojada pero aun así la amo y no resistí decírselo.

–Te amo– Quedó sorprendida por mis palabras y yo solo sonreía como mensa, entonces tome a Amy entre mis brazos para irnos del hotel –Nos vemos Sami– Y salí de ahí con mi corazón vuelto loco.

Durante el camino Amy me explicó lo que pasó con la niña Laura, al parecer esta le regaló una galleta a su novio y el niño le dio un dibujo, cuando Amy le preguntó el nombre a la niña y esta le dijo como se llamaba, Amy le dijo bruja y la niña le jaló el cabello y bueno mi pequeña amiga se enojó y le dio un golpe. No cabe duda que es igual a su mamá, pero bueno, le expliqué que no todas las mujeres llamadas Laura son brujas, solo la del cuento y Amy me prometió que ya no le volvería a pegar a las niñas. Creo que debí decirle que a los niños tampoco se les pega, pero mejor eso se lo explico luego.

Cuando llegamos a la oficina Isabel y Mo ya nos estaba esperando, yo traía a Amy entre mis brazos y es que como había mucho tránsito se quedó dormida, en cuanto la deje en el sillón mi celular empezó a sonar y mi corazón se puso como loco al reconocer el timbre de Sam.

–Hola–

“Hola Alex” Me dijo muy tranquila.

–Hola Sam– Le dije de nuevo e Isabel de inmediato empezó a reír, Mónica solo dibujaba corazones en una hoja y me la enseñaba –¿Está todo bien?–

“Si, solo quería pedirte un favor”

–Lo que quieras Sam– Y mis amigas empezaron a reír, yo solo me gire y les di la espalda.

“Me puedo ir contigo a Cocoyoc, Danni ya tiene planes con Israel”

–Si Sam, por supuesto, mañana paso por ti a las 10–

“Está bien, Alex… otra cosa ¿Puede reservar una habitación para mí? Es que no sé en qué hotel se van a quedar”

–No te preocupes yo reservo tu habitación Sam–

“Entonces nos vemos mañana a las diez… Gracias”

–De nada– Y Sam se quedó en silencio, como si quisiera decir algo más.

“Nos vemos mañana”

–Si– Y de nuevo no dijo nada.

“Adiós”

–Adiós Sami– Y entonces me colgó.

–Creo que tu única neurona deja de funcionar cuando hablas con Sam– Me dijo Mo, mientras se sentaba en mi sillón y subía los pies a mi escritorio –Lo que me da gusto es que Sami ira a la Boda–

–Mónica ¡Baja tus pies de mi escritorio!– Regañe a mi amiga–Y sí, a mí también me da gusto, pero lo mejor es que ya me habla de nuevo y bueno tal vez durante el viaje podamos aclarar las cosas– Le dije mientras descolgaba el teléfono –Fátima, ¿Me puedes reservar una habitación a nombre de Sam Rodríguez?… Si con todo incluido y que todo se cargue a mi tarjeta… no, mejor no, di que se liquidara en efectivo, no sé si eso le moleste… solo resérvala, si tienes algún problema me avisas… si, gracias–

–Me permiten un momento, voy a llamar a Enrique para decirle lo que paso con Amy– Dijo Isabel saliendo de la oficina.

–¿Qué no pudo hablar desde aquí?– Le dije a Mo.

–De seguro quiere algo de privacidad, deja de ser tan curiosa Alex– Me dijo Mo, mientras hacía un avioncito de papel que después me lanzó.

Otra vez Isa estaba actuando raro, pero me importó muy poco y es que lo que me importaba es que Sam iba a la boda. Aunque aún no sabía si era como mi pareja, pero bueno eso ya lo solucionare después, solo espero que Sam quiera hablar conmigo de nuestros problemas.

**************************
Nos leemos pronto y gracias por leernos Razz
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Mensaje por lupitayoh el Miér Mar 04, 2015 12:19 am
awwww Isabel es genial!!!!!!!
y Danni tambien xP..pero mas Isabel!!! joas joas

excelente cap...el siguiente será interesante shaaaww!!!

un Saludo enorme LyA!!!!
-se va a dar vueltas y vueltas por la cama para admirar su autógrafo :3-
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Mensaje por Delfi22 el Miér Mar 04, 2015 1:12 am
Excelente capitulo como siempre....nos vemos en el siguiente...Que esten bien.....
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Mensaje por LyA el Miér Mar 04, 2015 10:27 pm
Hola Exclamation  
Lupita tengo guardado tu autógrafo, no creas que lo tire Very Happy Ok lo acepto eres super fan de Isa y no de Danni Arrow

Delfi aquí de nuevo con un nuevo capitulo Laughing

Gracias por sus comentarios y gracias a todas por leernos... Cool

Por hoy portence mal Rolling Eyes

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Capítulo 42 Pórtate mal



Sam



De nuevo yo y mis preguntas tontas sobre las decisiones que tomo pero es que a ver ¿Qué tenía yo que estar aquí encerrada en el auto con un calor infernal, rodeada prácticamente de un silencio incómodo? Claro, pero yo dejándome llevar por lo primero que pasa por mi mente, y no es nada más que la persona que va sentada a mi lado, pero parece que va a un kilómetro de distancia y de eso yo soy la culpable. Danni tiene razón creo que estoy haciendo berrinche y uno muy grande. Ella quiere darme una explicación, pero me niego a ello ¿Acaso no es lo que quiero? ¿Entonces por qué me niego a escucharla? ¿Por qué lo sigo aplazando? No sé para qué me pregunto esto sí sé muy bien la respuesta; miedo, temo a sus palabras, a lo que pasó, temo a que cuando ella me escuche se decepcione de mí.

–¿Puedo poner música?– Me pregunta Alex.

“Como quieras” Cortante y seca es como le respondo, en verdad que este viaje no puede ser peor.

Claro yo y mi bocota, para empeorar las cosas el tráfico se hace presente. Sé que ella está poniendo todo de su parte, intenta corregir su error, pero yo no hago nada para dejar que ella siga, no sé si sea orgullo, miedo o simplemente porque soy idiota, pero no la dejo que se acerque aunque muero por tocarla, mirarla, sentirla ¡Demonios! Cerré los ojos con fuerza intentando tranquilizar mi pulso que en tan solo un segundo se había disparado.

–¿Te sientes bien?–

“Si” Le respondí sin siquiera mirarla.

Y eso fue todo, ya no volvimos a cruzar ni una sola palabra durante el resto del camino, si no fuera por la música creo que el viaje hubiera sido más que insoportable y no es que no disfrute de la compañía de Alex o del paisaje, pero aún me siento lo suficiente molesta como para no querer decir nada, y es que si empiezo a hablar con ella sé que con sus ocurrencias y comentarios puede hacer que mi molestia desaparezca por un momento. Siento que me sofoco, el ambiente está que arde y no solo por los 35 grados de temperatura, es porque la cercanía con Alex hace que mi cuerpo me traicione y quiera sentir su piel, sus labios, sus… ¡Dios tengo problemas!.

Cuando por fin llegamos bajamos de la camioneta y nos fuimos directo al hotel.

–No te preocupes yo reservo tu habitación Sam– Esas fueron sus palabras el día que le hable para pedirle que si podía irme con ella a Cocoyoc. Lo cual era todo lo contrario a lo que estaba escuchando ya que no hay dicha reservación, solo una e inmediatamente me la concedió porque misteriosamente la única que estaba hecha era la de ella. Alex se ve más que nerviosa, al igual que la chica que nos atiende, escucho el tecleo en la computadora en búsqueda de posibles soluciones a este ‘problema’ inclusive compartir habitación era una de ellas ya que incluía un sofá-cama, hasta el gerente también lo sugirió y bueno es que solo hay una sola habitación disponible en no sé cuántos kilómetros a la redonda y solo había una cosa por hacer.

–Le llamaré a Mónica– ¿Mo?

“¿Para qué?”

–Es que ella tiene habitación doble, así tú te puedes quedar sola y yo no te molesto–

“No me molestas, te puedes quedar en el sofá cama” Y es que aunque me parecía extraño lo de la reservación, no quería estar lejos de ella, lo sé estoy loca, pero es que ella así me tiene, además Alex es muy meticulosa en los detalles, ella no haría esto a propósito, no como están las cosas entre nosotras. Así que compartir por algunos días la habitación, no creo que cause ningún problema.

–¿Segura?–

“No es la primera vez que compartimos habitación”

–Si pero… tu y yo éramos… y yo no quiero que te sientas incómoda–

“Si me sintiera incómoda no te lo ofrecería Alejandra, además vas a dormir en el sofá” Me comencé a irritar y es que una cosa no tiene que ver con la otra. Estamos, mejor dicho estoy molesta con ella, pero si le estoy ofreciendo ayuda lo mínimo que debería de hacer es aceptarla.

–Nunca me dices así, solo cuando te molestas– Me dijo de repente.

“¿Cómo?” Le pregunté sin entender lo que decía.

–Alejandra, solo cuando te enojas me dices así–

“Pues me estoy empezando a enojar” Y por poco sonrió, como me gusta que recuerde esas pequeñas cosas.

Cuando por fin aceptó a compartir la habitación el botones nos llevó a la que sería nuestra habitación. En un principio no comprendí su negativa a compartir la habitación conmigo, pero ahora lo entiendo, en estas semanas, ambas hemos bueno… si Danni no nos interrumpe… es que entre nosotras hay mucha tensión sexual y bueno que este molesta no significa que ella ya no me guste, que solo quiera besarla y tocarla, pero bueno deja de pensar en esto, ella sofá, yo cama. Necesito refrescarme urgentemente. Entramos a la habitación y de inmediato saqué mi traje de baño, Alex se ofreció a traer unas bebidas y es que en verdad el calor esta terrible, me metí al baño para cambiarme, un chapuzón en la piscina no suena nada mal, me puse el bikini y me miré al espejo.

“¡Rayos!” No podía dejar que Alex me viera así “¿Por qué siempre se me olvida que estás ahí?” Dije mientras delineaba con mis dedos el tatuaje que tengo en la cadera “Ella no puede verlo… aun no”

Salí apresurada para buscar un short que ponerme, no quiero que Alex vea el tatuaje, por alguna razón me da pena, ya sabe que está ahí pero no lo ha visto y no sabe lo que es ni lo que significa. Abrí mi maleta de nuevo cuando mi cel. comenzó a sonar.

“Amiiiiiiiiiii” Tenía que ser.

“Danni me dejas sorda” La reprendí, pero sin dejar de buscar en mi maleta.

“Lo siento es la emoción, ¿Qué tanto haces?  ¿Por qué se escucha todo ese ajetreo?

“Busco ropa”

“Jejejejeje” Esa risa no me gustó para nada “Ya tan pronto se reconciliaron eeeh”

“No empieces Danni” Le dije molesta.

“No te enojes Sam, ¿Pero entonces ya están en el hotel?”

“Eeeh si” No quiero decirle que Alex se quedara aquí, la conozco y no me dejará en paz con eso.

“¿Qué pasa?” ¿Cómo es capaz de saber todo lo que pasa conmigo? Aunque bueno creo que eso es más que evidente, ella me conoce de toda mi vida.

“Nada”

“Saaaaam tú no sabes mentir, ya dime”

“Alex y yo compartiremos habitación… Y antes de que me digas algo, fue porque hubo un error en mi reservación y ya no había más habitaciones”

“Uuuuuuuyyyyyyyyy eso solo tú te lo crees”

“Pero…”

“Disfruta de tu ruquis ami”

“Pero yo…” Y me colgó, claro no sin antes reír pícaramente.

Ni siquiera me dejo preguntar si ella estaba bien, claro una pregunta fuera de lugar, porque es más que obvio que lo está. Dejé el celular a un lado y seguí con mi búsqueda, por fin había encontrado el short que quería, pero fue demasiado tarde. Escuche que la puerta se abría, me quede quieta, no sabía cómo Alex reaccionaria, y de repente escuché que algo se caía, voltee a ver y un par de botellas junto con unos empaques de galletas rodaron por el piso, pero cuando miré a Alex estaba como ida.

“¿Alex?” Le pregunté y es que solo está de pie en la puerta.

–Yo…– De repente se puso blanca como papel.

Olvidé la razón por la cual me intentaba cubrir y solo le pregunté  “¿Alex, estás bien? Estás algo pálida ¡Alex!” Es como si todo pasara a cámara lenta podía ver su cuerpo caer “¡Por Dios Alex!”

Corrí a donde ella e intenté sujetarla, pero estaba demasiado lejos. Un sonido seco se escuchó cuando su cabeza impacto contra el piso, el miedo me invadió,  llegué hasta donde se encontraba, intenté no moverla mucho “Alex reacciona” Le di un beso, me da cosa verla así “Vamos Amor despierta, Alex no me asustes así” Y le di una bofetada, la última vez funcionó, pero esta ocasión no hubo respuesta alguna, la sacudí un poco pero nada, ella seguía sin reaccionar. No quería dejarla pero necesito ayuda, me cambié lo más rápido posible y salí de la habitación por suerte una mucama estaba saliendo de la habitación de al lado.

“Por favor necesito ayuda, mi novia se desmayó y no reacciona” Le dije con desesperación.

-Cálmese señorita, ahora llamo al doctor- La vi salir casi corriendo por el pasillo, entonces yo regresé junto a Alex.

Acaricié su mejilla “Vamos cariño despierta” Limpié una lágrima que corría por mi mejilla, sé que no había pasado más que un par de minutos  desde que la chica fuera por el doctor, pero a mí me parecieron horas.

Un hombre de mediana edad entró por la puerta -Buenas tardes soy el Doctor Ibáñez ¿Me puede decir que pasó?- Me preguntó mientras se arrodillaba junto a mí, para empezar a revisar a Alex.

Intenté explicarle lo que había ocurrido mientras la revisaba con detenimiento, cuando terminó me pidió que lo ayudara a subirla a la cama, pero no me decía nada más y yo estaba más que desesperada.

-No es nada grave señorita…- Me dijo una vez que había guardado sus cosas en el maletín -Es un desmayo común, tal vez alguna impresión, el calor, o incluso falta de alimento, pero puedo asegurarle que estará muy bien y que despertará en unos minutos, solo tiene un golpe en la cabeza pero nada de cuidado, tal vez le provoqué alguna jaqueca, ahora mismo le traerán una bolsa de hielo pero le mandaré unos analgésicos y con eso es más que suficiente-

“¿Está seguro?”

-Si, señorita su novia estará muy bien, ya no se preocupe- ¿Mi novia? Miré a Alex pude sentir como el color subía por mis mejillas. Y es que hasta ahora no me había dado cuenta que me había referido a Alex como mi novia -Le daré mi tarjeta por si nota cualquier cosa extraña, pero le aseguro que ella estará bien-

“Eh, gracias”

Lo acompañé a la puerta y regresé al lado de Alex y como había dicho el doctor despertó unos minutos después. De inmediato sentí un alivio enorme, aunque también me molesté porque aunque el doctor había dicho que posiblemente había sido el calor, pero sabía muy bien que era por no desayunar, aunque claro, la molestia se esfuma cuando ella me mira y esas ansias por besarla me invaden. Ya no me importa si estoy molesta o no, solo sus labios y los míos, solo ella y… Mo que apareció antes de poder darle ese beso deseado.

Mónica es una buena amiga, yo no puedo decir lo mismo de mí, le llamé traidora sin saber lo que realmente pasaba, por eso no puedo aceptar su invitación a  festejar su último día de soltera. Ella me agrada, es divertida, muy simpática, pero no puedo no me siento digna. Le dije que tenía mucho trabajo, una no tan falsa mentira pero es mejor así, que vaya con Alex ya que ella siempre ha estado ahí.

–Entonces me voy, nos vemos al rato amiga– Se levantó de la cama y se acercó a mí para darme un abrazo –Que bueno que si aceptaste venir, Erika y yo te lo agradecemos, si te animas a venir en la noche eres bien recibida– No dije nada solo le sonreí y la acompañé a la puerta.

–¿De verdad no quieres venir?– Me preguntó al acercarme de nuevo a ella –Sera solo algo tranquilo, además Danni llega hasta mañana y no quiero que te quedes aquí tú sola– Me dijo Alex mientras se sentaba en la cama.

Me senté en el sofá frente a ella y deje escapar un suspiro, sabía que Alex se había dado cuenta que había mentido sobre tener mucho trabajo “Creo que es algo que deberían de hacer solo ustedes dos” Le respondí tranquilamente y sin dejar de ver sus lindos ojos.

–Ella también es tu amiga– Tomó mi mano pero cuando ella me toca pierdo la cordura y no sé por qué, pero no quería hablar del tema. Me solté de su agarre, la vi soltar un suspiro y yo solo bajé la mirada, noté que  estaba por levantarse pero le costó algo de trabajo y de inmediato me preocupé.

“¿Alex en serio te sientes bien?”

–Sí, ya estoy mejor, solo un poco de dolor de cabeza pero con el analgésico se me quita– Se dirigía al baño pero se detuvo de repente y se giró a verme –Aunque…–

“¿Aunque?” La preocupación creció mil veces más.

–Me duele la cara también ¿Por qué será?– Me preguntó mientras se sobaba la mejilla donde le había dado la cachetada.

“Yo…” No puedo decirle que le di una bofetada, bueno solo lo hice para que despertara y no funcionó, pero ella me veía fijamente con esa mirada de dime lo que pasó y entonces le confesé lo que hice “…es que bueno, intente despertarte como la última vez…”

–¿Me diste una bofetada?– Pude sentir el sonrojo en mis mejillas.

“Si, lo siento, creo que no medí mi fuerza, pero es que estaba preocupada, y por eso lo hice lo siento”

–No te preocupes Sam– Me sonrió y le correspondí –¿Vamos a desayunar?–

“Es más bien una comida, pero acepto”

–Entonces me baño y vamos a comer–

Me cambié de ropa aprovechando que ella se bañaba, cuando salió ya estaba lista, y algo pasó, en esos 15 minutos que tardó en el baño todo regresó a como estaba antes; sin decir demasiado, cerca pero lejos, no era incómodo pero era raro no saber qué decir. No toda la tarde fue silencio, como siempre me habló un poco del lugar que con tan solo verlo era hermoso. El hotel es impresionante, con enorme campo del golf, discoteca, salones para eventos y muy antiguo en cuanto a estructura como lo que fue una hacienda azucarera puede llegar hacer esto, pero con mucha modernidad, simplemente increíble.

Después del paseo ya no me sentía molesta, pero algo me impide actuar con naturalidad con Alex, claro no siempre, pero no sé qué sea, ¿Incomodidad? ¿O será el hecho de que ambas sabemos que debemos hablar? Pero ninguna de las dos hace nada por siquiera intentarlo, Alex tomó fotografías y yo solo me dedique a ver el lugar. De regreso pasamos junto a la piscina, sigo con unas tremendas ganas de meterme para refrescarme, pero ya es tarde, tal vez y mañana se pueda, de regreso en la habitación  cada quien a lo suyo, acomodamos el equipaje y cuando terminé saqué la lap y la prendí, mientras Alex acomodaba la que sería su cama esta noche. Tengo que distraerme en algo y el trabajo tal vez me ayude un poco.

–Entonces regreso en un rato– Escuché decir a Alex, que ya está lista para salir, miré el reloj de la computadora y ya había pasado una hora desde que me había sentado frente a ella, simplemente no me había dado cuanta del tiempo transcurrido.

“Con cuidado…” Estaba por irse cuando la llamé de nuevo “¿Alex?”

–¿Si?–

No solo ella recuerda detalles de lo que hemos vivido “Pórtate mal” Su frase de cada mail, ahora mi frase.

–¿Segura?–

“Solo por hoy” Y le guiñé un ojo, ella de inmediato me sonrió.

–Nos vemos en un rato– Se acercó a mí y me entregó la tarjeta del día de hoy.

Solté un suspiro contenido cuando vi que la puerta se cerró tras de ella, leí la tarjeta y una sonrisa se dibujó en el rostro:

Los suspiros son besos no dados que buscan su dueño en el viento.

Qué razón tiene “¿Qué me haces? ¿Por qué mi voluntad desaparece cuando estás a mi lado? ¡Deja de pensar en esto! Es mejor que me ponga a trabajar” Mi atención regresó a la pantalla de la computadora, pero mi concentración no. Habían pasado solo 20 minutos desde que ella salió y ya la extrañaba ¿Qué estará haciendo? ¿Será una despedida de soltera tradicional? Debí haber preguntado ¿Qué tal si hay nudistas? “Pero qué barbaridad ¿En qué estoy pensando?” Me levanté de la silla y comencé a caminar por la habitación  “Alex no es así, pero… pero Mónica si” Y yo le dije a Alex que se portara mal “¡Rayos! Debí haber ido con ellas” Me deje caer en la cama, ya no podía hacer nada, no sabía a dónde habían ido, cerré los ojos, toda la tensión y cúmulo de emociones que traigo encima me fatigan tanto que el sueño me invade, estaba por quedarme dormida cuando mi celular comienza a sonar, me levanté y dudé por un segundo e intenté en responder, por el tono sabía muy bien de quien se trataba, pero si no respondo le llamará a Danni y eso es mucho peor, así que tomé mi teléfono, respiré profundamente.

“Bueno” Respondí un poco temerosa, casi estoy segura de lo que quiere hablarme, aunque tal vez y me equivoco.

“¿Estás segura de lo que estás haciendo?” Lo sabía.

“¿Fue Em?” Pregunté aunque no servía de nada quien más que una de mis amigas, pero claro Jean no me respondería eso.

“¿Samantha?”

“No… si… tal vez… no sé Jean” Está molesto y de eso si estoy más que segura.

“¿Sam?” Sabía que quería una mejor respuesta.

Respiré profundamente “La quiero de eso estoy segura y sé que me quiere”

“¿Pero?”

“Jean tengo miedo”

“¿A qué le tienes miedo?”

“A que me lastime, que me aleje, Jean yo la amo tanto”

“Yo debería ser el primero en negarme a que lo intentes de nuevo con esa mujer…” Guardó silencio, sabía que meditaba la situación “¿Recuerdas que te dije que ella había ayudado a quitar ese atisbo de tristeza en tu mirada?”

“Si, lo recuerdo”

“Agradecí que la encontraras, te había hecho sonreír como nunca, pero después de tu regreso de nuevo tu mirada era diferente, no sabía que había pasado, no hasta que me lo dijiste meses después y fue ella la que puso no solo tristeza, sino miedo, ira, te perdiste en ti ma fille y no nos dejaste acercarnos  y me dolía tanto verte destruida, sentía que le estaba fallando a tu madre…”

“Jean, no digas eso eres el mejor tío”

“Yo así lo sentí, debí haberte protegido mejor, ¿Pero sabes de lo que me di cuenta después? Que no te podía mantener en una burbuja alejada del dolor, del mundo, lo que pasó entre ustedes te ha hecho una mujer fuerte, decidida  ¿Qué crees que hubiera pasado si ustedes no se hubieran separado? ¿Dónde crees que estarían ahorita?”

“Yo…” Miles de cosas pasan por mi cabeza, miles de situaciones y aun así no podía decirle una sola.

“Tal vez no hubieran funcionado las cosas y aun así se hubieran separado por otra razón o tal vez seguirían juntas y felices…” Respondió por mi “Pero no serían quienes son ahora y no soy la persona más feliz porque lo intentes de nuevo con ella, pero por algo pasan las cosas y por algo de nuevo estas ahí a su lado… y sobre el miedo que sientes, La peur est la prison du cœur… le remettre en liberté*”

“Te quiero mucho Jean”

“Y yo a ti mi niña”

Platicamos un par de horas más, sobre mi sesión fotográfica. Se sorprendió por ello, pero estoy segura que esta será la única vez que lo haga.

“Nunca digas nunca”

“Bueno puede que solo haga algo especial para nuestra línea de ropa”

“Eso me gusta mi niña. Sam te dejo ya es tarde te cuidas y piensa muy bien”

“Eso hare tío”

Colgué, me giré y frente a mi estaba la que será la cama de Alex esta noche, si las cosas hubieran continuado como estaban, lo más seguro es que compartiríamos mi cama si no me hubiera ocultado que sabe francés “¿Por qué no se ponen de acuerdo ustedes dos?” Les dije a mi cabeza y a mi corazón “Sientan y piensen de la misma manera, porque me estoy volviendo loca” Me levanté, fui al baño, me puse la pijama, arreglé la cama y me acosté, respiré profundamente, me sentía cansada, pero por mas intentos no podía dormir ya eran la media noche y no podía dejar de pensar en Alex rodeada de chicas “¡Deja de pensar, deja de pensar! Mónica me las vas a pagar” Me levanté, hacia demasiado calor, quería refrescarme abrí una de las puertas a la que creí que daba a un pequeño balcón y vaya sorpresa que me he llevado “Y yo sufriendo toda la tarde, queriéndome meter a la piscina y en la habitación hay una privada” Eso me pasa por no ver con detenimiento la habitación. Bueno ¿Y en qué momento iba a hacerlo? Con la preocupación y la salida por la tarde. Corrí al baño y me puse el bikini, ahora si no importa que se vea mi tatuaje, sé que Alex no llegara ahora… eso espero. El agua tan relajante, era lo que necesitaba, me encanta, me puse a flotar miré el cielo y estaba cubierto de miles de estrellas, verlo así me hizo recordar esa noche en Veracruz.

“Yo quiero una” Le dije a Alex, ella y yo estábamos recostadas sobre el sleeping.

–¿Qué quieres Amor?–

“Una estrella” Le dije sin dejar de mirar ese mar de estrellas que iluminaban la noche.

–Pues todas son tuyas Corazón–

“Gracias, pero yo de verdad quiero una”

–¿Cómo?–

“Quiero que una estrella de este inmenso cielo lleve mi nombre, no sería lindo que mires al cielo y puedas decir mira esa de allá es mi estrella”

–Seria hermoso poder mirar el cielo y mirarte a ti en el–

“Amor, ¿Tú me darías una estrella?”

–Mmm, no–

“¿No?” Le digo en un tono de desilusión.

–No, yo te daría una constelación completa Corazón–




Cerré los ojos un instante, quería recordar con detalle esta noche, recordar el brillo en su mirada “Aun quiero una estrella”

Ya había pasado una hora, tiempo suficiente para relajarme, me sequé perfectamente y de nuevo me puse la pijama, ahora si me sentía lista para entrar a la cama para dormir y justo estaba por hacerlo, cuando en el pasillo se comenzó a escuchar música de mariachi “No puede ser y yo que ya quería dormir” Se escuchaba muy cerca, puse más atención “No puede ser…” Me levanté y prendí la luz “Esa voz es de…” Salí casi corriendo a la puerta, la abrí y ahí estaba ella, no lo podía creer, Alex me ha traído serenata, nunca jamás alguien había hecho esto, es un hermoso detalle. Estaba encantada, no me importaba que más de la mitad de lo que decía no se entendiera nada, solo el coro era muy claro ya que lo cantaban los mariachis.

♫ Olvida lo pasado

Ya no te acuerdes de aquel ayer. ♫



Estaba feliz y Alex a pesar de su estado de ebriedad también lo estaba y se notaba que lo disfrutaba. Nunca lo imaginé, todo era tan divertido, incluso cuando llegó el gerente y el policía, yo solo me volví una espectadora, esta faceta de Alex es tan graciosa, además se nota mucho que Amy es una gran influencia en ella con eso de los dibujos animados, estaba al punto de la carcajada de la forma en que gritaba y se burlaba, incluso los mariachis estaba atacados de la risa.

-Señorita es la última vez que le pido se vaya a su habitación antes de que me la lleve a la comisaria por alterar el orden- Y con esto se me borró la sonrisa y fue cuando decidí intervenir.

“No se preocupe señor yo me hago cargo” La tomé del brazo y la metí dentro de la habitación, como pude la sostuve, no sé cómo pudo aguantar de pie en este estado “Alex estás borracha” Y más que eso.

Me explicó la razón de su borrachera, Mo por supuesto era la culpable y su famosísima canción de ver si son amigas, esa misma que usó Danni con Nat, vaya que es una canción peligrosa, al igual que Alex que cuando está tomada, se comporta de una manera tan desinhibida.

– Ándale yo flojita y cooperando, así me das mis nalgadas, he sido una niña muuuy mala–

“No, solo deja y te quito la ropa y te duermes” Tranquila, ya pasamos por esto una vez y lo superé, y en ese entonces éramos novias, ahora solo debo controlarme.

–Pero yo quiero jugar– Su mano se deslizó por mi pierna. Yo solo tragué grueso, vi su cuerpo ¡Dios mío! Ni lo pienses Samantha.

“Voy por agua para que tomes, estás muy borracha” Me levanté de la cama y fui a donde estaba la botella de agua, llené el vaso y antes de llevárselo me tomé uno yo, creo que necesito otro chapuzón, de nuevo sentía que me sofocaba y esta vez era un calor muy diferente. Regresé con ella y le ayudé a quitarse la ropa, Alex prácticamente ya estaba inconsciente, respondía a lo que le decía pero es más que obvio que lo hacía por inercia, por lo menos dejó de insistir que abusara de ella. Estaba muy sudada así que decidí dejarla solo en ropa interior, quité un mechón de su frente y le di un beso.

“Ay Alex, ¿Por qué lo hiciste? Casi te meten a la cárcel por hacer tanto alboroto” Fue lindo pero si la hubieran metido a la cárcel, no quiero ni imaginarme lo que hubiera pasado.

–Por ti, yo… haría cualquier cosa por ti Sam– Me respondió más dormida que despierta.

Y de repente algo se me ocurrió “¿Cualquier cosa?”

–Todo lo que tú me pidas– Una sonrisa traviesa apareció en mi rostro, tomé mi celular y encendí el vídeo.

“¿Cantarías en un karaoke?” Le pregunté, sé que sobria nunca aceptaría, pero me aprovecharía del momento, creo que Danni si es una mala influencia y es que ella me ha hecho lo mismo varias veces.

–Si– Una enorme sonrisa se dibujó en mi rostro.

Pero aun así debo asegurarme que lo hará “Promételo”

–Te lo prometo, es un trato– Y sin verlo venir siento como sus labios rozaron los míos, con toda la fuerza de voluntad de la que fui capaz me separé y apagué la cámara.

“Yo… me voy a dormir al sillón” Sentí su mano sujetar la mía.

–Duerme conmigo esta noche Sam, prometo no hacerte nada, solo dormir–

La miré, solo quiero tenerla cerca “¿Solo dormir?”

–Sí– Sin darle una respuesta fui a apagar las luces y me recosté en el otro extremo de la enorme cama –Sam ¿Te puedo abrazar?– Me preguntó, yo quería decir que si en el mismo instante que escuché su pregunta, pero algo me lo impidió, pero yo lo quiero, quiero sentirla cerca de mí.

“Si Alex”

Siento sus brazos rodear mi cintura la tibieza de su cuerpo envolviéndome, escucho un balbuceo de un te amo de sus labios que hace que mi cuerpo tiemble y mi corazón empiece a latir más rápido, sentirla me debilita. Y ya no puedo callarme más, no quiero reprimir por ahora este sentimiento “Te amo” Susurro, pero su respiración pausada me dice que se ha quedado dormida, cierro los ojos disfrutando de su cercanía no quiero que la noche termine, solo quiero sentirla, pero es ella quien se aparta de mí y de inmediato la extraño, la necesito,  me giro lentamente para no despertarla, aparto un mechón de cabello de su rostro sereno, delineo con mis labios sus facciones.

–Sami– Me levanto asustada pero ella aun duerme –Sami no te vayas– Habla dormida y eso me hace sonreír.

“Aquí estoy Alex” Me acomodo sobre su cuerpo, sigue siendo tan cómodo, siento su pecho subir y bajar. Me aferro a su cuerpo y ella me rodea con sus brazos, sonrió y escucho a su corazón palpitar con fuerza el cual me arrulla y me quedo dormida una vez más entre sus brazos.

**************

*El miedo es la prisión del corazón… déjalo libre.
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Mensaje por LyA el Miér Mar 04, 2015 10:31 pm
Alex


–Y llegamos–

“Por Fin”

–¿Tanto te molesta mi compañía?

“No es eso, es solo que hace mucho calor y quiero quitarme los pantalones y ponerme algo cómodo”

Oh Santo Dios Sam sin pantalones.

“Quita esa cara”

–¿Cuál?–

“Esa que dice; te estoy imaginando sin ropa”

–En realidad es solo sin pantalones– Y le sonreí, lo más increíble es que Sam me sonríe –Sam muchas gracias por acompañarme–

“No hay de que Alex”

–Sam yo quería hablar sobre lo que pasó el lunes, yo…–

“Ahora no Alex” Me interrumpió y es que desde que salimos de su hotel nuestra conversación se ha limitado a unas simples palabras.

Así que sin pensarlo le doy un beso en la mejilla y mi Sam cierra los ojos, siento como me sonrojo pero para disimular me bajo del coche, las cosas van de nuevo por buen camino, me apresuro a abrirle la puerta y le extiendo mi mano para ayudarle a bajar de la camioneta, una vez que ha bajado muy a mi pesar me suelta la mano. Nos dirigimos al lobby del hotel, para registrar nuestra entrada y una señorita muy amable nos saluda.

-Buenos días y bienvenidas a la Hacienda de Cocoyoc, ¿En qué puedo ayudarlas?-

–Buenos días, tengo dos reservaciones a nombre de Alejandra Kuri y de Samantha Rodríguez–

La señorita tecleo en la computadora nuestros nombres y después de unos minutos me ve con cara de que algo no está bien.

-Si disculpe, pero no tenemos registrada la habitación para la señorita Samantha Rodríguez-

–¿Cómo?–

-Así es, es una habitación con cama matrimonial y sofá cama, cerca de la piscina, con entrada el jueves a las 2:00 pm hasta el domingo a las 3:00 pm a nombre de Alejandra Kuri-

–Pero se hizo una a nombre de Samantha Rodríguez– Ya estaba algo irritada y es que Sam va a creer que lo hice a propósito.

-Lo lamento pero no aparece en el sistema-

–¿Entonces?– Moví mi cabeza y deje salir un maldición en voz baja –Me da una habitación–

-Lo lamento ya estamos llenos-

–¡¿Cómo?!–

-Al parecer este fin de semana se llevaran a cabo varios eventos y las habitaciones del hotel ya están saturadas, pero déjeme checar tenemos una sucursal a unos 20 min-

Sam me veía como si sospechara que todo esto estaba planeado, pero yo le pedí a Fátima que le reservara una habitación, claro en un principio solo le dije que hiciera una reservación pero después le pedí que la cambiara por dos –Sam yo te juro que hice las reservaciones– Voy a matar a Fátima, lento muy lento.

“No te preocupes, te creo” Dijo de repente.

-Señorita Alejandra ya revise y me dicen que no hay habitaciones disponibles-

–¡Diablos! ¿Y ahora?–

-La habitación tiene sofá cama, pueden compartir si no les molesta- Me dijo la señorita algo nerviosa y creo que podía ver mi cara de molestia aunque en realidad me estaba muriendo de nervios, Sam y yo no estamos en la mejor situación obviamente y esto no está ayudando en nada.

-¿Puedo ayudarles?- Un señor chaparrito que inmediatamente me recordó a Chespirito se acercó a nosotras.

–Buenas tardes ¿Señor?–

-Vallejo, soy el gerente ¿Dígame cual es el problema?- Le platicamos lo que pasaba con la habitación, pero solo nos respondió -Lamentamos el inconveniente pero estamos saturados, creo que la única opción es que compartan la habitación y si se llega a desocupar o cancelar alguna reservación con mucho gusto se lo haremos saber-

¿Compartir habitación con Sam? Si todo esto hubiera pasado antes de que ella y yo hubiéramos discutido yo estaría más que encantada y dudo que a Sam le molestara pero este no era el caso –Le llamaré a Mónica–

“¿Para qué?” Me preguntó muy tranquilamente.

–Es que ella tiene habitación doble, así tú te puedes quedar sola y yo no te molesto–

“No me molestas”

No la molesto, ¿Eso significa que quiere compartir la habitación? No puedo evitar sonreír

“Te puedes quedar en el sofá cama”

–¿Segura?– Aun si tengo que dormir en el suelo o en el suelo del baño, donde sea mientras sea con ella yo acepto.

“No es la primera vez que compartimos habitación”

–Si pero… tu y yo éramos… y yo no quiero que te sientas incómoda–

“Si me sintiera incómoda no te lo ofrecería Alejandra, además vas a dormir en el sofá”

–Nunca me dices así, solo cuando te molestas–

“¿Cómo?”

–Alejandra, solo cuando te enojas me dices así–

“Pues me estoy empezando a enojar”

Definitivamente esta Sam ya no es como antes ahora es más… sexy y mandona, ya no se queda callada y eso me gusta –Ok acepto, señorita ¿Me puede dar la llave?–

Camino a la habitación no podía evitar sonreír y es que Sam había aceptado que durmiera con ella, bueno no con ella sino en la habitación y eso era bueno, de verdad era algo muy muuuy bueno, tal vez le podría explicar porque no le dije que hablaba francés.

“¿Por qué sonríes?” Me preguntó Sam.

–El señor que nos atendió me recuerda a Chespirito– Fue lo único que se me ocurrió decirle, aunque no estaba muy lejos de la verdad.

“¿Chespirito?”

–Sí, no creo que lo recuerdes al chavo del 8 y al Chapulín Colorado–

“Si, creo recordar algo”

Cuando llegamos a la habitación, le di una propina al botones y entramos al que sería nuestro cuarto por los siguientes 4 días… Hogar dulce hogar.

“Voy a cambiarme”

–Está bien, ¿Quieres algo?  Voy a comprar algo para tomar, tengo sed– Le dije mientras acomodaba mi maleta junto al sofá que sería mi cama.

“Agua de sabor, la que quieras” Me pidió antes de meterse al baño.

–Si Sam, no tardo– Le grité para que me escuchara.

Salí del cuarto y me dirigí al lobby para preguntar; dónde podía conseguir las bebidas, pero en eso me encontré a la muy feliz pareja.

–Mónica, Erika– Les llamé, mientras me acercaba a ellas.

–Hola amiga ¿A qué hora llegaste?– Me preguntó Mónica.

–No tiene mucho, ¿Y ustedes?–

–En la mañana–

–¿Y qué tal?–

–Nada aquí viendo que MI NOVIA tiene planes para esta noche con sus amigotas– Me dijo esto pero viendo a Erika y haciendo pucheros.

–Amor ya te dije que quieren hacer una despedida, pero será aquí en el hotel, mañana tenemos que ver los últimos detalles y el sábado seré tu esposa, toda tuya–

–Mía– Y la acerco a ella y empezó a besarla, pero era un beso un tanto, hasta me da pena describirlo, ya saben cómo se besan.

–Mmmm ¿Oigan? Mmmm ¿Chicas? No es por nada pero ¿No será mejor que se vayan a su habitación?– Y es que resultaba bochornoso verlas.

–Eso es otro de los problemas Erika pidió habitaciones separadas– Me respondió Mónica cuando dejó de besar a Erika.

–Amorcito es tradición– Le dijo está mientras le daba un pequeño beso.

–Corazón ¿Pero qué no ves que no puedo dormir sin ti?– Le dijo dándole un beso más intenso que el de su novia.

–Pero solo son dos noches– Y le dio otro beso que pronto se intensifico… mucho

–Mmmm chicas, de verdad tienen que controlarse– Y es que ya teníamos a varios curiosos viendo tal muestra de cariño si se le puede llamar así, yo aún creo que es como un zombi tratando de comerse a su víctima.

–¿Celos?– Me preguntó Mónica sin soltar la cintura a Erika.

–No para nada, es más como pena ajena– Le respondí a mi muy feliz amiga.

–Bueno padrina de honor ¿Qué vas a hacer con mi futura esposa?– Me preguntó Erika y es que ella decía que sus amigas eran sus damas y que Isabel y yo éramos ‘Las padrinas de honor’ de Mónica.

–¿Yo?–¿Bañarla con la manguera de agua fría? O casarlas por el poder que me confiere la fuerza intergaláctica de Startrek. Larga vida y prosperidad señor Spock* y así este par se puede ir a su habitación y dejar de dar tales muestras de cariño en frente de todos estos curiosos.

–¡Sí! Ni modo que mi Amorcito se quede solita esta noche– Me dijo con una mirada asesina la futura señora de Mónica.

–Pues– Voltee a ver a Mónica para que me ayudara, pero creo que eso es inútil.

–Iremos a tomar algo por ahí y luego cada quien a su cuarto–Respondió Mónica

–Se portan bien– Y Erika besó a Mónica, un beso que realmente empezaba a ser aún más incómodo para los demás que estábamos viendo.

–¿Chicas? De verdad consíganse un cuarto– Le dije mientras desviaba la mirada al piso.

–¿Qué dices Amor? ¿Le hacemos caso a la padrina?– Le dijo Mónica a Erika.

–Creo que tiene buenas ideas– Y se volvieron a besar.

–Nos vemos a las 8 aquí Alex– Pero Erika le susurro algo al oído a Mónica –Ok a las 9– Y se vieron con esa cara que dice; yo sé que tú sabes que yo sé que tú quieres y mejor nos vamos a practicar para la noche de bodas. No cabía duda que eran tal para cual, no creo poder imaginar a mi amiga con alguien más que no sea Erika.

Después de ir a comprar las bebidas y algunas galletas me dirigí a mi cuarto para encontrarme con Sam, cuando abrí la puerta lo que encontré me dejó paralizada y creo que tiré la bolsa con las cosas, de alguna forma creo durante el camino morí y me fui al cielo y es que ver a mi hermoso ángel en bikini era realmente algo para deleitarse la pupila.

“¿Alex?”

–Yo…– Creo que se me olvido el español, el francés, se me olvido simplemente como hablar.

“¿Alex, estás bien? Estás algo pálida ¡Alex…!”

Lo que pasó después no puedo contarlo solo recuerdo que todo se puso obscuro, desperté con una bolsa de hielos en la cabeza y recostada sobre una cama, me tomo algo de tiempo ubicarme y es que no recordaba donde estaba, pero al encontrarme con unos hermosos ojos observándome muy de cerca recordé todo.

“¿Alex, te sientes bien?”

–¿Sam?– Me traté de incorporar pero todo me daba vueltas, creo que una vez más me había desmayado por ver a la sexy Sam, ilógico lo sé, después de todo apenas el domingo la había visto sin blusa, pero es que verla con ese pequeño bikini que no dejaba mucho a la imaginación fue suficiente para que yo perdiera el conocimiento por unos minutos.

“No te levantes, te pegaste en la cabeza, el doctor dice que puede haber sido el calor”

Claro, el calor por verte en bikini –Si creo que fue eso–

“Me asusté mucho” Y lo sorprendente es que se sentó junto a mí y después de suspirar me acarició la cara. Oh madre santa, si esta era la solución para que Sam me volviera a tocar me desmayaría todos los días a todas horas “Fue como esa vez que tú y yo íbamos a ir al bar, de seguro hoy no desayunaste lo suficiente Alejandra” Sam se empezaba a molestar.

–Calma Corazón, estoy bien solo fue el calor–

“Yo…” Y vi que tenía una lágrima, me incorporé y con mis labios la sequé y luego pegué mí frente a su mejilla “¿Desayunaste?” Me dijo mientras suspiraba.

–No, pensé que lo haríamos en el camino pero, tú no tenías muchas ganas de hablar conmigo–

“Eso no es un buen pretexto Alex, bien sabes que me preocupas, nada perdías con preguntarme”

–Lo siento Sam– Y baje mi mirada como si fuera una pequeña niña regañada.

“No lo vuelvas a hacer” Y entonces tomó mi cara entre sus manos y vi que me iba a besar, yo solo me deje guiar pero…

Toc Toc

–¡Mierda!– Y Sam solo suspiró de nuevo.

“¿Quién?” Preguntó mientras se levantaba de la cama.

–Soy Mo–

Maldita Mónica a buena hora viene a interrumpir, Sam abrió la puerta y entró mi muy importuna amiga.

–Pero guapa ¿Qué te pasó? ¿Ya te llegó la vejez tan rápido?–

–Idiota, fue el calor, pero Sam me está cuidando–

–¿Sam?– Mi amiga no se había dado cuenta que Sam fue quien le abrió la puerta por que se escondía detrás de esta –Hola Sam, no te había visto– Y fue entonces que la recorrió con una mirada muy lasciva, afortunadamente Sam ya tenía puesto una pequeña bata y un mini short blanco que dejaba ver sus hermosas piernas, creo que mi amiga también estaba muy atenta a la hermosa vista que Sam nos regalaba y cuando terminó su minuciosa inspección volteó a verme –Ahora entiendo porque casi matas a Alex de un ataque, estás hermosa Sam– Y se acercó para abrazarla. Mónica la apretaba muy fuerte y no la soltaba.

–¡Mónica suelta a mi…!– Iba a decir novia, de repente fue como el día de la fiesta, una vez más iba a regañar a Mo por abrazarla de esa manera –Suelta a Sam–

–Aun soy una mujer libre, después del sábado no podré hacer esto, así que debo aprovechar cada minuto libre para poder abrazar a una de las mujeres más lindas que he conocido–

–¡Mónica!– Definitivamente Erika quedaba viuda antes de casarse.

“Solo espero que Erika no te escuche decir eso” Le dijo mientras le daba un pequeño golpe en el hombro.

–Uy ¿A mí también me vas a pegar?– Y Sam y yo de inmediato nos sonrojamos.

–¡Mónica cierra la boca!–

Y mi amiga que solo sonreía por su pesado comentario volteó a verme –¿Qué te pasó?–

–Fue por el calor, creo que me desmayé, no sé muy bien que pasó– Le contesté.

“Dice el doctor que puede ser la presión o el cambio de temperatura o que Alex no ha tomado suficiente líquidos, yo digo que es porque no desayunó”

–Si bueno pero ya estoy bien– Le sonreí a Sam para calmarla –¿Y tú como te enteraste? Pensé que estabas ocupada con tu novia–

–Pues mi novia quería hielos y fui a la recepción cuando escuché que el doctor pedía unas medicinas para la habitación de Alejandra Kuri y pues vine a verte–

–Pues estoy bien, solo es el golpe en la cabeza pero no es nada de qué preocuparse–

–¿Pero crees que podamos salir en la noche?– Me preguntó Mónica algo triste.

–Pues yo me siento bien, no veo por qué no pueda ir– Le contesté con una sonrisa.

Mónica de inmediato sonrió y me dijo muy animada –Bueno, también venía a decirte que Isabel llega mañana, Enrique tuvo que trabajar y Amy tenía que ir al pediatra, pero llegan en la mañana, así que solo seremos tú y… ¿Quieres venir con nosotras?– Se dirigió a Sam.

“No sé de qué hablas”

–Ah sí perdón, es que Mónica quiere festejar su último día de soltera aunque prácticamente le quedan dos días–

–Es que mi Amorcito va a  tener una reunión con sus amigas, yo solo las tengo a ustedes, mis otros amigos llegan mañana y decidimos festejar esta noche, porque no es nada sexy que las novias tengan ojeras el día de su boda–

“Ahhhh” Sam se me quedó viendo y yo le sonreí y con los labios le dije vamos pero desvió su mirada y se dirigió a Mónica “No gracias, vayan ustedes yo me quedo, tengo que checar trabajo pendiente que me mandó Em”

Y Sam se mordió el labio, mentía lo sabía y ella sabía que yo me di cuenta, pero con la mirada me pidió que no dijera nada.

–Entonces me voy, nos vemos al rato amiga– Mónica de seguro vio que algo pasaba y prefirió irse, le dio un último abrazo a Sam –Que bueno que si aceptaste venir, Erika y yo te lo agradecemos, si te animas a venir en la noche eres bien recibida–Y le dio un beso en la mejilla y salió de la habitación.

–¿De verdad no quieres venir? Sera solo algo tranquilo, además Danni llega hasta mañana y no quiero que te quedes aquí tú sola–

Sam se sentó en el sillón frente a la cama “Creo que es algo que deberían de hacer solo ustedes dos”

–Ella también es tu amiga– Le dije mientras sujetaba su mano, pero de inmediato la retiró.

“¿Alex en serio te sientes bien?”

–Sí, ya estoy mejor, solo un poco de dolor de cabeza pero con el analgésico se me quita – Me levanté de la cama y me dirigí al baño –Aunque…– Y es que la mejilla me dolía demasiado.

“¿Aunque?”

–Me duele la cara también ¿Por qué será?– Le pregunté mientras me sobaba la mejilla.

“Yo…” Y Sam no quería decirme que pasaba, la miré para darle ánimos para que me dijera lo que había pasado “Es que bueno, intenté despertarte como la última vez…”

–¿Me diste una bofetada?–

“Si, lo siento, creo que no medí mi fuerza, pero es que estaba preocupada, y por eso lo hice lo siento”

–No te preocupes Sam, ¿Vamos a desayunar?–

“Es más bien una comida, pero acepto”

–Entonces me baño y vamos a comer– Y entré al baño, tenía que tomar una ducha y relajarme un poco, Sam aún está molesta pero por lo menos ya me habla.

Después de comer con Sam, recorrimos el hotel, aproveché para tomar una que otra fotografía, pero aunque estuviéramos juntas no platicábamos mucho, era como si un gran muro invisible estuviera entre nosotras, al regreso a la habitación  prepararé la que sería mi cama, la hora había llegado y tenía que reunirme con Mónica –Entonces regreso en un rato– Le dije a Sam que estaba trabajando con su lap, esa linda cara de concentración que la hacen ver muy madura e intelectual.

“Con cuidado… ¿Alex?”

–¿Si?–

“Pórtate mal”

–¿Segura?–Ella había recordado lo que siempre le decía cuando le escribía.

“Solo por hoy” Y me sonrió

–Nos vemos en un rato–Pero antes de salir le entregué la tarjeta del día de hoy y nuestros dedos se rozaron, yo solo le sonreí y cuando iba a cerrar la puerta le mandé un beso que hizo que se sonrojara.

Ya en la cantina, le conté a Mónica lo que pasó con la reservación y como quedamos las dos juntas en un mismo cuarto.

–Se me hace que lo hiciste a propósito– Me dijo Mónica entre risas –Eres una picarona–

–Estás loca, yo sería incapaz, además después de lo que pasó en estos últimos tres días no quiero hacer que ella se enoje aún más–

–Ay amiga, desde un principio le hubieras dicho que ya hablabas su idioma, recuerda que estas tratando de ganarte su confianza y si le ocultas cosas ella va a pensar que una vez más que le mientes y además sigues tomando decisiones sin consultarla primero–

–Lo sé, pero tú sabes que solo le escondí eso, en lo demás he sido muy sincera y jamás creí que se molestara por comprar el regalo sin avisarle, yo de verdad la amo y por eso estoy tratando de que mi plan funcione–

–¿Y si ella al final no quiere que estés con ella?–

Y algo dentro de mí se sintió como se rompió, no, eso nunca pasara –La única forma de apartarme de ella será con una orden de restricción–

–Qué bueno que tienes una amiga que es una excelente abogada–

–¿Si?... ¿Quién?–

–Yo animal ¿Quién más?– Y me dio un zape.

–Solo jugaba– Me sobaba mi pobre cabeza y es que me dio justo donde me había pegado en la mañana– Me dolió el golpe que pesada eres eh, te pasas–

–Te lo mereces– Y terminó su caballito de tequila de un jalón.

–¿Qué se siente?– Le pregunté, mientras le servía más Tequia.

–¿Qué cosa Alex?–

–Saber que te vas a casar con la persona que quieres y que te ama–

–Es raro, es como saber que ya no tienes que buscar más a esa persona porque ella es la indicada, porque ya la encontraste, es saber que siempre va a estar ahí para reír o para pelear, entonces le prometes no dejarla ir y amarla, porque sabes que solo con ella terminaras compartiendo toda tu vida hasta el final ¿Por?–

–Solo quería saber– Yo quería eso para mí y Sam.

–Ya te llegará la hora amiga, Sam aun te quiere, cuando llegue estaba muy preocupada por ti, se le notaba en la cara y solo nos preocupamos por la gente que queremos–

–Eso espero, de verdad yo pensé que lo que hacía era un lindo detalle, pero jamás imaginé que le molestara tanto–

–Yo lo que creo es que te preocupas mucho por Sam, ella ya no es la niña de antes, creo que ella siente que no la tomas en cuenta, no solo tienes que recuperar su confianza amiga tienes que demostrarle que confías en ella –

–Pero…–

–Pero nada, usted se aguanta como las machas y no se rinda, así que salud por eso y por nuestras mujeres–

–Salud– Y levanté mi copa y la choqué con la de Mónica, claro que no me rendiría, recuperaría a Sam.

–¿Alex?–

–Dime–

–Tengo una idea para ayudarte con Sam–

–¿De verdad?– Le dije cruzando los brazos –La última vez cambiaste mi regalo por otro y luego perdí el cocodrilo por tu culpa–

–Lo del cocodrilo no fue mi culpa, lo otro si y ya te pedí perdón, pero solo escucha y tú decides; que te parece que para el día de mi boda tú…– Y Mo me contó su loca idea.

–No sé–

–Anda verás que todo sale bien, además son tradiciones–

–Eso sí–

–¿Alex?–

–¿Ahora qué se te ocurrió?– Le pregunté a mi amiga y es que tenía cara como que si tuviera otra gran idea.

♫Queremos saber

Queremos saber

Si Alejandra es amiga,

Si Ale es amiga,

Fondo, fondooofondoooo♫

Cantaba Mónica.

–Esa canción es para emborracharse, así le hiciste a Hugo el fotógrafo– Le reclamé a mi amiga.

–Pues es mi penúltima noche de soltera y quiero festejarlo, así que lo tomas o tomas– Y me dio un limón para después tomar su caballito de Tequila.

–Pues chupando que es gerundio– Puse la mano sobre la copa para no derramar el líquido y  levante el caballito para pegarle a la mesa tres veces con él y me lo tomé de Hidalgo.**

Y así empezamos a tomar, lo poco que recuerdo es que después de una botella y de que no morimos de indigestión alcohólica, conseguimos que los mariachis que estaban en el bar nos acompañaran al hotel para llevarle serenata a Erika, claro que tuvimos que pagar primero por la media hora de serenata y así que entramos hasta donde estaban las habitaciones, lo que nos costó un billete más  para el que hacía guardia en la recepción y por fin empezamos con la serenata.

–¡Erikaaaaaaa!– Gritaba Mónica –¡Te amoooooo!– No sé si éramos nosotras o de repente nos subimos a un barco porque de verdad todo daba vueltas y nos costaba mucho mantenernos de pie.

–Erikaaaaaa– Le grité –Te Aaaaa– Pero sentí un jalón en mi brazo.

–Oye no, con mi vieja no te metes wey– Me dijo Mónica mientras sujetaba con su brazo rodeando mi pobre cuello.

–Tú déjame terminar–

–Ok padrina ya vas– Me dijo Mo pasando el brazo sobre mis hombros y liberándome de su llave asfixiadora.

–Erikaaaaaaaa Teeeee Amaaaaa Mónicaaaaaaaaaa– Le grité –Viste mensa eso era lo que quería decirle a tu mujer–

–No mames amiga te quiero un chingo– Me dijo mi borracha amiga mientras me abrazaba y me daba un beso en la mejilla.

–Yo mas wey, no sabes que significas para mí– Le decía a mi amiga.

–No chille wey, que tenemos que cantarle a Erika– Me dijo mi amiga.

–Si señora, órale cabrones arránquense con la de…‘Mátalas’– Les grité a los mariachis.

–Esa no wey, mejor la de mmm ‘Mátalas’– Dijo Mónica, obviamente la que le había dicho pero como estaba ebria ni caso me hizo.

Y así empezó el mariachi a cantar y claro que nosotras con nuestras hermosas voces bien entonadas seguimos, pero no nos sabíamos la canción así que solo cantábamos o mejor dicho aullábamos  lo poco que nos recordábamos.

♫ Mátalas

Con una sobredosis de ternura

Asfíxialas con besos y dulzuras

Contágialas de todas tus locuras

Mátalas♫


No llegamos a terminarla cuando Erika salió de su cuarto y no estaba mejor que nosotras. Lo primero que hizo fue lanzarse a los brazos de Mónica y besarla como si… Dios era como ver a los huevos del alíen del 8vo pasajero cuando se le pegan a la cara a los humanos, era realmente asqueroso, hasta los mariachis dejaron de tocar, incluso se me bajo la borrachera, ok exagero seguía ebria pero ya no tanto, es que era una escena realmente… impactante, cuando por fin terminaron Mónica me dijo.

–Weeeeeey no mames yo ya me voy con mi vieja, ahí nos vemos–

Y como pudieron se metieron a su habitación, cuando me di vuelta ‘El jefe’ de los mariachis se me acercó.

-Seño aun nos sobran 20 minutos ¿Quiere que le toquemos algo?-

–Usted no me toca nada, solo Sam puede–

-No seño, me refiero a otra canción-

Pero como si de repente se me hubiera encendido un foco les dije –Síganme es por aquí– Después de todo era el día 15 y yo no le había dado nada a Sam más que una simple tarjeta.

Nunca había notado que caminar en línea recta era muy difícil pero aun así llegue a donde quería, pero de repente me di cuenta que yo de música vernácula no tengo ni idea, solo me sé El Rey pero esa no es una canción para mi Sam, así que dirigiéndome al jefe –Oiga Don venga pa’ca – ‘El jefe’ de los mariachis se acercó a mí y como si fuéramos amigos le puse un brazo sobre sus hombros –Pues verá mi amigo, yo soy una estúpida que la cago con su novia, así que necesito que me ayude a cantarle algo que le llegue a ese corazón que tiene y me perdone–

-Si seño, déjeme ver- Me quitó el brazo y se fue con los otros a hacer Team back de seguro ahora iban a jugar futbol americano porque parecía como si estuvieran planeando la jugada del partido, después de un rato el jefe se acercó a mí -Mire seño tenemos dos la de ‘Por mujeres como tú’ o la de ‘Cielo Rojo’-

–Creo que a Sam le gusta el Rojo, ¿O era morado? Assssh no sé pero rojo es un color y morado también así que… además creo que si me la sé, ¿O no? A ver cánteme un cachito–

-Solo sin tu cariño, voy…-

–Ah ya se, si ya se cual, esa me gusta–

-¿Entonces nos arrancamos con esa?- Me preguntó muy entusiasmado.

–Si Don arránquense–

De repente empezaron a sonar las guitarras el violín y la trompeta y el Don empezó.

-Sólo sin tu cariño-



–¡No, espere!– Hice que dejaran de tocar –¿Cómo que solo? Es sola Don, que esta se la canto yo, ya me acordé como va–

-Si seño lo que mande- Así que se volteó y dio la orden para que una vez más empezaran a sonar los instrumentos.

♫ Sola sin tu cariño

Voy caminando,

Voy caminando,

Y no sé qué hacer,

Ni el cielo me contesta,

Cuando pregunto por ti mí bien. ♫



La luz del cuarto se prendió, bueno en realidad la de todos los cuartos que estaban junto al de Sam y yo seguí cantando.



♫No he podido olvidarte

Desde la noche,

Desde la noche

En que te perdí,

Sombras de duda y celos

Sólo me envuelven

Pensando en ti. ♫



Cantaba con todo lo que podía, era para mí Sam y me estaba esforzando para que me escuchara todo el hotel.



♫Deja que yo te busque

Y si te encuentro,

Y si te encuentro,

Vuelve otra vez.♫



Sam salió del cuarto y se veía hermosa con su pijama. La cara de Sam era de impacto, no podía creer lo que estaba pasando, pero yo solo le sonreí y seguí cantando.



♫ Olvida lo pasado

Ya no te acuerdes de aquel ayer. ♫


Y entonces los mariachis corearon:

♫Olvida lo pasado

Ya no te acuerdes de aquel ayer. ♫



Luchaba por mantenerme en pie y es que mi mareo ya era espantoso, pero tenía que terminar. Claro que lo tenía que hacer, era la primera vez que le llevaba serenata a mi Sam.



Pero ‘Chespirito’ llegó y no se veía contento, con la mano le hice la seña de tantito y ya termino y seguí aunque por su culpa perdí una estrofa, pero eso no importó yo iba a terminar la canción.



♫ Aunque yo sea culpable

De aquella triste,

De aquella triste

Separación,

Vuelve por Dios tus ojos,

Vuelve a quererme,

Vuelve mi Amor. ♫



De repente un tipo gordo vestido de azul y con lo que parece una insignia llegó junto al ‘Chespirito’, parecía una ballena azul así que no le di importancia y me voltee a ver a Sam.



♫Deja que yo te busque

Y si te encuentro,

Y si te encuentro,

Vuelve otra vez. ♫



El Mariachi terminó con el coro:



♫Olvida lo pasado

Ya no te acuerdes de aquel ayer.

Olvida lo pasado

Ya no te acuerdes de aquel ayer. ♫



Cuando terminó la canción ‘Chespirito’ se acercó a mí y se notaba algo molesto -Señorita, disculpe pero no deja dormir a los demás huéspedes y le pido de favor que termine con este escándalo-

¿Escándalo? –Mire Chapulín Colorado aborto del Chavo del 8, cuando yo era niña mi mamá me decía que si me portaba mal me iba a castigar viendo su programa así que hoy no he hecho nada malo… así que shiiiuu, largo grillo subdesarrollado–

-Señorita, no entiendo de que me habla pero voy a tener que sacar al mariachi de las instalaciones- Me dijo ‘Chespirito’.

–Assssshhh haga lo que quiera yo ya terminé– Me giré para ver a los muchachos –¿Verdad que ya terminamos?–

Pero ‘El jefe’ respondió -En realidad le quedan 10 minutos si quiere nos echamos otra-

–¿Tenemos aun 10 minutos? Entonces tóqueme la de… ¿Cómo dijo que se llama la otra?– Le pregunte a ‘El jefe’, pero antes de que me contestara el tipo gordo se acercó.

-Señorita está haciendo desorden y los huéspedes están molestos, haga el favor de retirarse a su habitación si no tendré que proceder y llevarla a la comisaria-

–¿Usted quién se cree que es?– Le pregunté al tipo ‘ballena’.

-Soy el Comandante Pérez señorita, así que por favor haga lo que le pido- Me dijo muy molesto.

–Claro que usted no es un policía, usted es una ballena así que regrese a su acuario–

-Señorita, no me falte al respeto- Me dijo la ballena enojona.

–¿Qué no me entiende? No estoy haciendo nada malo, solo le estoy cantando a Sam– Le contesté, pero de repente me acorde de la película de ‘Finding Nemo’, pues claro que no me entiende el tipo ‘ballena’, el no habla humano  –Miruuuee Sueeeñooourr Baaaallueeenaaaa yoo soloooo estoyyy cantaaanduuuoo aaa miiii Saaaaaauum–

-¿Pero qué hace?- Me dijo ‘Chespirito’.

–Le estoy hablando en cetáceo a la ‘ballena’– Le dije como si fuera lo más obvio en este mundo –¿Qué otra cosa podría estar haciendo?–

-Pero señorita por favor- Me volvió a decir ya muy indignado ‘Chespirito’ y cruzándose de brazos.

–Assshh ya está bien si quiere llévele gallo a su vieja que me quedan 10 min de tiempo aire y hay que aprovecharlos, tal vez y la señora chapulín se pone feliz–

-Señorita, si no se calma me la voy a tener que llevar- Me dijo la ballena.

–Uuuuusteeeed noooo meeeuu llevaaaaa aaa ninguuuunaaa partuuuueee– Le contesté a la ‘ballena’.

-Señorita, por lo que más quiera- Me suplicó ‘Chespirito’.

–Está bien ya me voy, pero aún me quedan 10 minutos ¿Qué hago con ellos?– Y señale a los mariachis.

-Señorita es la última vez que le pido se vaya a su habitación antes de que me la lleve a la comisaria por alterar el orden-

Y ya le iba a contestar a la ballena cuando escuché una suave voz, la voz de mi ángel.

“No se preocupe señor yo me hago cargo” ¡Oh por Dios! Mi ángel me tomó del brazo y me llevó a la habitación “Alex estás borracha”

–No Amor, solo tomé un poquito– Sam me llevó a la cama y me deje caer.

“Alex ¿Cuánto tomaste?”

–Mmmm cuatruo–

“¿4?”

–Después del cuatruo dejé de contar–

“Alejandra”

–No Amor, no te enojes yo te amo, no te enojes–

“¿Por qué tomaste?”

–Porque Mo quería saber si era su amiga… Queremos saber queremos saber si Alex es mi amiga si Ale es mi amiga, fondo, fondo, fondo… y entonces que le enseño que soy su amiga”

Sam suspiró “Deja y te quito la ropa”

–¿Vas a abusar de mí?–

“No como crees” Me dijo horrorizada.

–¿Pero porque noooooo?– Si ¿Por qué no? – Ándale yo flojita y cooperando, así me das mis nalgadas, he sido una niña muuuy mala–

“No, solo deja, te quito la ropa y te duermes”

–Pero yo quiero jugar– Y le acaricié una de sus piernas.

Por un momento no dijo nada, es más se me quedó mirando como si de verdad pensara en hacerlo “Voy por agua para que tomes, estás muy borracha” Y se levantó para alejarse de mí.

Mis ojos me pesaban, todo me daba vueltas, bajé uno de mis pies para poder hacer tierra*** y sentí que la cama se movía, no podía abrir los ojos pero sentí como Sam me empezó a quitar la ropa.

“Levanta un poco la cadera” Me dijo muy suavemente y yo le hice caso, pronto quedé solo en ropa interior “Alex muévete un poco a la orilla” Y me acomodé en uno de los extremos de la cama y sentí… si, eran sus labios que me daban un beso en la frente “Ay Alex, ¿Por qué lo hiciste? Casi te meten a la cárcel por hacer tanto alboroto”

–Por ti, yo… haría cualquier cosa por ti Sam–

“¿Cualquier cosa?”

–Todo lo que tú me pidas– Y por un momento cerré los ojos pero cuando dije que era un trato ¿Por qué dije eso? Bueno no importa, me levanté rápido para sentir sus labios de nuevo pero ahora sobre los míos y un gemido salió de mi garganta, pero ella se separó.

“Yo… me voy a dormir al sillón” Pero cuando sentí que Sam se levantaba la detuve sujetando su mano.

–Duerme conmigo esta noche Sam, prometo no hacerte nada, solo dormir–

“¿Solo dormir?”

–Si– Así que Sam fue a apagar las luces, rodeo la cama en la otra orilla manteniendo una distancia y dándome la espalda –Sam ¿Te puedo abrazar?– Y tardó en contestarme ya cuando me iba a girar para darle la espalda me contestó.

“Si Alex”

Me acerqué a ella y la abracé por la espalda sujetando su cadera –Te amo Sam– Ya no escuché que me dijo solo oí unos murmullos el alcohol y el sueño me habían vencido.



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* Spock es un personaje de la franquicia de ficción Star Trek.1 Inicialmente interpretado por Leonard Nimoy en la serie original de StarTrek

** De Hidalgo es tomarse el tequila de solo un jalón

*** Ok hacer tierra no sé cómo se diga en otras partes, pero es cuando estás bien borracho y te acuestas en la cama y esta da vueltas y se mueve como si estuvieras en un barco en medio de una tormenta y te estás mareando más, para que deje de girar (o la solución) lo mejor es hacer tierra y es bajar uno de los pies y que toque el piso, aunque de repente es tan fuerte el mareo que es necesario bajar las dos pies.


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Nos leemooooos Razz
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Mensaje por lupitayoh el Miér Mar 04, 2015 11:43 pm
–Miruuuee Sueeeñooourr Baaaallueeenaaaa yoo soloooo estoyyy cantaaanduuuoo aaa miiii Saaaaaauum– jajajajajjajaja morí en esa parte jajajajajajaja y lo genial es que lo leí con tono Dori de buscando a nemo jajaja


Connnnssssteeeee!!!! mi querida escritora !!
Porque cuando te vea en persona (si es que algún día voy a por esos lares ) voy a querer mi super autógrafo xDD

saludos!!! y me estoy portando bien ^^
lupitayoh
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Mensaje por LyA el Dom Mar 08, 2015 10:13 pm
Aquiiiiiiii un cap maaas Laughing

Saluditos, saluditos chicas gracias por leernos , Lupita gracias por tu comentario , te lo guardare ya te lo dije Very Happy
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Capítulo 43 Mi deseo tu estrella

Sam



Todo es tranquilidad, estoy de nuevo aquí, a su lado recostada entre sus brazos, sintiendo la briza que mueve la hierba y las flores, siento sus manos acariciar mis brazos, quiero decir mil palabras pero todo es tan tranquilo que mejor cierro los ojos para disfrutar del momento, hacía mucho que no me sentía así, tan serena y tan en paz, abro los ojos y veo la luz filtrarse por las hojas el árbol donde nos resguardamos del sol, el viento las mueve y algunas caen a nuestro alrededor, una cae girando directo hacia mí, y veo su mano tomarla en el aire, con ella acaricias mi mejilla, el trinar de los pajarillos se hace presente, pero nada es comparable con el dulce sonido de su risa que suena divertida, siento sus labios rozar mi mejilla.

–Te amo tanto Sami– Sonrió y sus brazos me rodean y me abrazan con mayor fuerza, tomo su mano y deposito un beso, de nuevo escucho su risa, me siento feliz, me giro para quedar frente a ella y poderme mirar en sus ojos chocolate que me dicen sin palabras que me ama, me acerco más y acaricio su rostro bajo lentamente hasta llegar a sus labios, su lengua traviesa, sale a mi encuentro y sin dejar de mirarme los delinea y yo solo puedo morder mi labio para contener mis ansias por ella, me toma por la cintura y me acerca más, quiere un beso, paso mi lengua por mis labios que están deseosos por probarla, un pop se escucha al retirar mis dedos que aún estaban en su boca, me acerco a su rostro, estoy a punto de tocarlo, pero siento como todo se mueve. Me separo un poco la miro, pero no hay señal en ella de que hubiera pasado algo, así que una vez más me acerco, pero cuando estoy por tocar tus labios, de nuevo todo se mueve a mi alrededor, siento un temblor enorme y un estruendo hace que el piso se abra bajo nosotras, el miedo me invade, intento sujetarme a ella, pero me doy cuenta que ya no está, ni siquiera puedo gritar solo cierro los ojos y me dejo llevar por el vacío.

Con un sobresalto abro los ojos, miro a mi alrededor todo es oscuridad, no sé dónde estoy, no hasta que mis ojos se acostumbran y me doy cuenta que estoy en la habitación del hotel, dejo escapar un suspiro “Era solo un sueño” Me recuesto otra vez, pero siento que algo me falta, busco la almohada y siento su calor “Alex” Dormí anoche con ella pero ¿Dónde está? Miro hacia el sofá cama, pero no está ahí, veo luz bajo la puerta del baño, me pongo boca arriba, intentando distinguir el techo “Anoche dormí de nuevo entre sus brazos” Puedo sentir como una enorme sonrisa aparece en mis labios “Dormí con Alex, mi Alex” Siento una calidez en mi pecho, mi molestia se ha esfumado por completo. Soy feliz, y la quiero, la quiero “La amo” Hubiera dado un grito de felicidad pero escucho la puerta abrirse me acomodo de lado y me hago la dormida, la escucho acercarse y siento su mirada, ‘te quiero a mi lado’ es lo único que puedo pensar y como si leyera mis pensamientos, siento como el colchón se hunde por su peso, siento su calor, su respiración, a ella. Espero a que me abrace pero no hace el intento de hacerlo, así que me giro y de nuevo me acomodo sobre su cuerpo una vez más, te quiero, te quiero…

“Te amo” Abrí mis ojos sorprendida, lo he dicho.

–Y yo a ti– Sonrió como boba, seguramente cree que lo he dicho entre sueños, pero no es así, es lo que siento ahora, así que me abrazo más a ella para quedarme dormida una vez más.



Si lo pienso ‘feliz’ es una palabra demasiado corta para expresar lo como me siento, esto es más que felicidad “Soy demasiado voluble” Le digo a mi reflejo, ayer aún estaba molesta, tanto que ni siquiera la quería cerca y hoy solo quiero que despierte para poder comérmela a besos.

“Creo que padezco de personalidad múltiple, debe ser eso y esta Sam, la enamorada es la que me gusta, en serio que estoy loca jajaja” Salgo del baño después de una rica ducha, ella aún duerme, tranquila y serena. Me acerco y le doy un beso en la frente.

–Sami– La escucho decir y tomar una almohada para abrazarse a ella, pero cuando lo hace se quita la sábana y me deja ver su increíble… anatomía, anoche pude sentir de nuevo su tersa piel, pero verla así me pone…

“Creo que mejor me voy a desayunar” Tomo mi bolso y salgo de la habitación.

Estaba por cerrar la puerta cuando escucho un grito muy familiar al que ya debería estar más que acostumbrada.

“Amiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!” Giré a ver ami amiga, quien salía de una de las habitaciones.

“Shhh, Danni ¿Por qué siempre estás gritando?”

“Vaya, ¿Tu ruquis aun duerme? Lo que no quieres es que la despierte, pues que harían anoche que ya es más de medio día y apenas sales de la habitación, son un par de…”

“Nada…” La interrumpí “…no pasó nada”

“Pero hubieses querido o me equívoco”

No iba a negar algo que realmente deseaba, así que solo deje escapar un suspiro, además para que negarlo ante la persona que tienes más radares que las fuerzas militares.

“Jajaja tu silencio me lo dice todo” El sonrojo invadió mis mejillas “Entonces ¿Ya no estás molesta con ella?”

“Mmmm se podría decir que no”

“¿Cómo?”

Me tomó por el brazo y comenzamos a caminar por el pasillo “Es que no sé cómo me siento o sea estoy feliz, pero no sé”

“Tú sabes lo que hace falta para que las cosas se solucionen por completo, pero tu cabecita terca se niega a hacerlo para no lastimar a tu corazoncito”

“Es que…”

“Es que nada sabes que lo que digo es verdad, pero dejemos el tema porque nunca terminaríamos y aun así no resolveríamos nada”

“Está bien”

“Y bien no me preguntaras como me fue con mi macho”

“No, porque tu sonrisa de satisfacción me lo dice todo”

“Vamos ami pregúntameee”

“Danni tu eres demasiado explícita con las cosas que haces con Israel, así que no gracias”

“Es que tengo que presumirlo”

“¿Y por qué a mí? Ve y presúmelo a otras”

“Ni loca tú eres lesbiana y te lo cuento porque sé que no iras tras de él”

“Pues, toma en cuenta que si me sigues diciendo maravillas de él tal vez yo…” Le guiñé un ojo.

Me miró sorprendida y se detuvo “¡Ami! ¿Tú no me harías eso? Tú ya tienes a tu ruquis”

La seguí molestando “Pues…” Y seguí mi camino.

“¡Sam!... ¡Dime que nooooo!”

Llegamos al restaurante, de inmediato una mano se alzó entre las mesas, el amor de mí ami nos hacía señas, Danni de inmediato salió casi corriendo a su encuentro lanzándose a su cuello y yo solo me acerqué a ellos lo más tranquilamente que pude.

“Buenas tarde Isra” Intenté darle un beso en la mejilla pero Danni se interpuso.

“Quieta ami ¡No lo toques!”

-¿Qué pasa Amor?- Preguntó el confundido por la actitud de mi loca amiga.

“Es que… es que ella…” Y lo escuché que le decía mi ami le me dio mucha gracia “Quiere conquistarte” Le dice Danni con tremendo puchero.

-¿En serio?- Isra me volteo a ver y yo solo le pude sonreír.

Una enorme sonrisa apareció en su rostro, la cual se borró al instante cuando Danni le dio un golpe en el brazo y se apartó de él.

“Israaaa” Comenzó a lloriquear, en verdad que es una dramática.

-No es verdad Corazón mío- La tomó de la cintura y la pegó a el -Tu eres mi dueña- Con esa palabras mí amiga cayó más que rendida.

“Mi macho” Le dijo y el beso no se hizo esperar, yo simplemente desvié la mirada para darles un poco de intimidad.

–Hay niños presentes, no deberían de dar este espectáculo– Escuchamos decir a nuestras espaldas.

–Pincesa Saaaam– Le sonreí a la pequeña en cuanto escuché mi nombre. Me acuclillé para quedar a su altura y así ella pudiera darme un abrazo.

“Hola Amy ¿Cómo estás?”

–A mañana me pusiedon una indedcion aquí…– Me dijo señalando su brazo –… y no llode–

–Fue ayer cariño– La corrigió Isa.

–Si aye, yo ñiña gande–

“Pues por ser muy valiente, mira lo que tengo para ti” Abrí mi bolso y saqué un par de paletas y se las ofrecí.

–¿Paleta pala mí?–

“Si” Miró a su mamá e Isa le asintió y con una sonrisa las tomó.

–¿Cómo se dice?–

–Gacias, pincesa–

Acaricie su mejilla, y luego se acercó a su papá para que le ayudara a abrir su dulce.

–Hola Sam–

“Hola Isa, Enrique” Los saludé con un par de besos.

–¿Y dónde está Alex?–

“Aun duerme”

“Quien sabe que tanto hicieron anoche que…” Comenzaba a decir mi amiga.

“¡Danni!” La reprendí, ella solo me mostro la lengua y se abrazó a Isra.

–Más bien creo que está en las mismas condiciones en las que encontré a Erika y Mo, ¿O me equívoco?–

“No, tienes razón, ella aun dormía cuando salí de la habitación” No sé por qué razón Isa me miraba de manera meticulosa e intensa. Era como aquella vez cuando la conocí; esa mirada audaz que intenta leerme. Y no sé por qué razón me sonrojé, y ella solo me sonrió.

–Voy a verla, vamos Amy– Amy tomó la mano de su mamá y caminaban rumbo a la habitación cuando les llamé.

“Isa toma…” Le entregué la llave del cuarto “Por si aún duerme y no te abre”

–Gracias, ahora regresamos–

Danni, Isra Enrique y yo tomamos asiento en una de las mesas para esperar a las chicas, Danni seguía con una actitud ‘aléjate de mí macho’ jamás creí que mi ami fuera así de posesiva, incluso más que yo, unos diez minutos después llego Isa y Amy.

–Ahora viene ¿La esperamos para pedir?– Todos estuvimos de acuerdo.

-Y bueno he escuchado rumores sobre un pequeño escándalo que ocurrió en los pasillos anoche ¿Tu que sabes algo al respecto Sam?- Me preguntó Enrique.

“Yo, bueno… no podría decir que fue escándalo, me pareció algo lindo y muy gracioso”

“Cuenta, cuenta ami”

Y les relate todo lo que viví por la madrugada, omitiendo algunos detalles claro.

-No lo puedo creer ¿Cómo le hiciste para convencerla?- Me preguntó Israel y por lo que vi no era el único interesado en mi respuesta.

“Pues yo…” Y como salvada por la campana y celular comenzó sonar “…Me disculpan” Me levanté y me dirigía a una pequeña sala que estaba cerca.

“Bueno”

-Hola Sam-

“Em” Sabia que había sido ella la que le dijo a Jean lo que está pasando con Alex, así que no pude evitar responderle un poco seria.

-Creo que estás molesta-

“¿Yo? ¿Por qué?... a claro, por decirle a Jean todoooo”

-Sam, tú sabes cómo es él, ni siquiera me preguntó, solo me miró y sabía que pasaba algo, mi lengua se soltó solita-

Solté un suspiro, no podía estar enojada con mi amiga “Lo siento Em” Sabía muy bien como es mi tío, a mí también me ha aplicado más de una vez esa mirada y no me quedo más remedio que decirlo todo.

“No te preocupes amiga y bueno que me cuentas ¿Cómo va todo?”

En unos minutos le hice un resumen de todo lo que me había pasado, desde su partida, claro ya la mayoría de ello lo sabía por mi otra queridísima amiga lengua floja, la novedad y que le conté fue la serenata y todo lo que conllevo con ello y el cómo me siento ahora.

-Aaaawwww que linda y romántica de lo que me estoy perdiendo yo debería estar ahí, ¿Segura que no les hago falta por allá?-

“Muy segura Em”

-Que mala eres-

“Siii” Una extraña, pero conocida sensación recorrió mi cuerpo, he hizo que mirara a mi alrededor, nuestras miradas se cruzaron y conforme nuestras sonrisas crecían el mundo a nuestro alrededor desapareciera. No sé cuánto pasó pero en ese instante sentí que el tiempo se detuvo solo para ella y para mí.

-¿Sam sigues ahí?-

“Eeeh… yo te hablo después Em”

-Jajajaja anda amiga, ve a disfrutar de tu Amor, cuídate-

“Tu igual” ¿Tan notorio es lo que siento por ella? Que incluso a través de la distancia se me nota.

Colgué y de inmediato regresé a la mesa Alex ya estaba ahí. Puedo sentir mi corazón latir más rápido con cada paso que doy, mi ritmo se acelera más y más, ¿Cómo pude estar tanto tiempo sin ella? Me senté a su lado y de inmediato entrelacé nuestras manos, creo que ella está un poco sorprendida, pero no tiene por qué, anoche le dije que la amo y quiero demostrarlo, solo quiero tenerla, cerca… muy cerca.

Claro que todo no todo dura y más si me llama mentirosa frente a nuestros amigos, y lo remata con un ‘tramposa’, me levanté de la mesa indignada ¿Pero cómo se atreve? Estaba por salir del restaurante cuando me tomó por el brazo.

–Perdóname Sam–

“Yo no te miento, no como tú” Le reclamé.

–Yo lo sé Sam y de verdad tampoco te miento–

“¿No? ¿Y cuándo pensabas decirme que hablabas francés?”

Bajó por un instante la mirada –Estaba esperando una oportunidad– Guardó silencio por unos segundos, me miró decidida –Aprendí por ti, porque sabía que tarde o temprano iba a verte de nuevo– Escucharla decir eso me hace feliz, tomó mi mano y la puso sobre su pecho, podía sentir claramente los latidos se su corazón –Todo lo hago por ti Sam, siempre lo he hecho. ¿Me perdonas?–

Sostuve con más fuerza su mano “Si Alex” Me sonrió, pero de nuevo su expresión se tornó seria.

–Sam tenemos que hablar, no podemos seguir así, en verdad si queremos solucionar esto hay que aclarar muchas cosas pero…–

La interrumpo “Lo sé…” Lo he sabido desde que la vi “…pero no hoy” Soy una cobarde, ella quiere hablar, ¿Por qué no acepto y arreglamos todo?... Maldita sea.

–Será cuando tú quieras– Y me sonrió de nuevo.

“Está bien” Comenzamos a regresar a la mesa “Espera” La detuve y me volteo a ver “No tienes que hacer lo del karaoke” No podía forzarla a hacer algo que no quería y ni siquiera estaba muy consiente cuando lo dijo.

–No, yo te lo prometí y voy a hacerlo, un trato es un trato– Es verdad un trato es un trato y nosotras solo los cerramos de una forma, así que uní mis labios con los de ella, ansiaba hacerlo desde que había despertado. Esa necesidad de respirar es tan molesta que nos tuvimos que separar aunque no quisiéremos –Me encanta cerrar tratos contigo–

“Lo sé” Y le enseñe la lengua.

–No hagas eso Sam–

“¿O qué?” La reté, y entonces se acercó sigilosa.

–O te la arranco de un beso– Deseaba besarla de nuevo, pera la vocecita de Amy me detuvo de mi cometido.

Ver como Alex se transforma de esa apariencia seria y ruda que les demuestra a muchos, a alguien más tierno y dulce cuando esta junto a Amy me hace desear con mucho más fuerza un futuro junto a ella. La veo salir con Amy sobre sus hombros y me quedo pensando en lo que me dijo y tiene razón si no hablamos, nada de esto maravilloso que tenemos va a funcionar, no de esta manera, no evitando, ni alargando esta conversación pendiente. Pero algo me lo impide ¿Acaso no quiero ser feliz? Claro que sí, y quiero que sea junto a ella.

“Se ven lindas juntas ¿Verdad ami?” Me dijo Danni mientras mirábamos a Alex jugar con Amy.

“Quiero eso” Le dije a Danni.

“Tendrás que preguntarle a Enrique si quiere hacerte el favor de fabricar a una bebé” Y su mirada traviesa me recorrió de pies a cabeza “Y claro que querrá, dudo que se oponga” Me giré a verla “Aunque Isabel no lo va a dejar”

“Que graciosa Danielle”

“Se dé que hablas Sam, solo estoy jugando. Pero tú serás quien decida si será así” Y me señalo con la mirada a Alex y Amy. Me dio un beso en la mejilla y la vi regresar a la mesa donde se encontraban nuestros amigos, mientras yo me quede ahí un rato más viendo a Alex y a Amy.

“Yo quiero eso” Me dije una vez más “En verdad lo quiero”

Miro el techo de la habitación una vez más, Alex quería que la acompañara a ver algunos detalles sobre la boda de Mo y Eri, pero le dije que estaba cansada, cosa que es verdad pero ahora que estoy aquí no puedo dormir y es que no dejo de pensar de nuevo en todo. Sé que la amo, sé que me ama y no quiero dejarla ir. A pesar de lo que me ha hecho, lo que ha pasado entre nosotras, quiero intentarlo una vez más, pero no puedo evitar sentir que algo está mal y odio sentirme así, sentir que en cualquier momento puedo salir corriendo si se vuelve a equivocar, siento que esto es tan raro, por un lado quiero luchar y por el otro mi mente no deja de mostrarme esos momento difíciles. Siento las lágrimas acumularse en mis ojos pero las retiro rápidamente, no quiero llorar, ya no más, sé que es lo que debo hacer para dejar de sentirme así cuando ella no está conmigo, porque es cuando mi cabeza se llena de dudas y miedos, porque cuando estoy a su lado el tiempo y el mundo se disipa y todo se llena de felicidad por eso a veces creo que todo esto es solo una ilusión, un sueño que en cualquier momento se tornara en una pesadilla. Me giro y con mi mano acaricio la almohada donde anoche durmió, la tomo y me abrazo a ella “Te amo Alex pero aún tengo miedo” Siento como mis ojos se comienzan a cerrar lentamente el sueño me invade y me quedo dormida sintiendo su aroma en la almohada.

El sonido de golpes en la puerta hace que despierte, me levanto adormecida, preguntándome ¿Quién podría ser? Abro y la sonrisa más hermosa es la que me recibe, le respondo de la misma manera y espero a que me diga algo pero solo me mira sin dejar de sonreír.

Me preocupé por un instante, está como ida y no me pareció normal “Alex ¿Te sientes bien? Pasé mi mano enfrente de su rostro y fue entonces cuando reaccionó.

–Si yo… yo quería pedirle bella dama, una cita. El día de ayer no tuve oportunidad de demostrarle lo mucho que la amo, así que si usted acepta salir a cenar esta noche conmigo yo sabré compensar mi falta de respeto– Me hizo una reverencia y me entregó una hermosa flor.

“Si, si acepto” Me emocioné como nunca.

–Muy bien, voy a arreglarme al cuarto de Mónica y paso por ti… a las 8, ni un minuto más ni uno menos– Entró y fue a sacar sus cosas de la maleta –Nos vemos– Se acercó y me dio un beso casi en los labios –No te arrepentirás, te lo prometo–

Cerré la puerta, me recargué en ella y dejé escapar un suspiro, y sentí como la felicidad me invadía. Me puse a dar de brincos por la habitación “Tengo una cita” Miré el reloj y marcaban las 6:30, tengo hora y media para arreglarme, camine hasta mi maleta, la abrí y vacié su contenido sobre la cama, 5 minutos después me di cuenta que solo llevaba un vestido y es el que usaré para la boda “¡Rayos!” No había contemplado que tendría una cita con Alex, bueno estaba enojada con ella y no lo pensé, pero sé quién me ayudará con esto, tomé mi cel. y 15 minutos después mi habitación parecía una boutique.

“Pobre Isra, lo que le espera si se casa contigo”

“Shhh no digas esa palabra tan fea y bueno es para que se vaya acostumbrando” Me dijo guiñándome un ojo.

“Pero ami esto es demasiado…” Le dije mostrándole todo lo que había a mi alrededor “…para un fin de semana”

“Claro que no, es poco, además si no lo trajera tú estarías en problemas” En eso tenía razón, pero aun así pienso que exagera con llevar y traer tanto.

“Y bueno ¿Cuál quieres?” Me dijo mostrándome dos vestidos “Este que dice cómeme” Me enseñaba un vestido negro muy lindo pero con un escote que no dejaba nada a la imaginación “O este que dice hazme tuya ahora” No sé si podría considerar vestido ese pedacito de tela que me enseñaba, aunque he de decir que el color rojo carmesí es muy lindo.

“¿En verdad quieres que te responda?” Porque no usaré ninguno.

“Sigues siendo una anticuada” Se dio la vuelta y metió esos vestidos en una de las 3 maletas que traía, abrió una más y de ahí saco un hermoso vestido en un tono verde claro “Toma creo que este te quedara muy bien”

“Es perfecto” Lo tomé entre mis manos y me fui a ver al espejo.

“Como su dueña ami”

“Eres muy sencilla ¿Sabes?” Le dije con una sonrisa.

“Si lo sé y anda, ve a cambiarte que aún falta el maquillaje” Y diciendo esto subió a la cama la maleta más grande que había traído consigo.

10 minutos antes de las 8 ya está más que lista y por fin me encontraba sola en la habitación, me costó mucho que Danni se fuera, y es que ella quería quedarse a ver como Alex caía fulminada, en verdad no sé qué haría sin mi amiga. Me di una última mirada en el espejo “No es por nada pero estoy hermosa” Toc, toc escuché y una enorme sonrisa apareció en mi rostro y muy emocionada me acerqué a la puerta.

“Puntual como siempre Alex” Le dije al abrir.

–Claro Corazón, soy incapaz de… de hacerte… espe…– De repente se quedó callada a media oración, me veía de arriba abajo tanto que yo misma me fije en el vestido ¿No le gusto? Pero sus palabras me dijeron lo contrario.

–Estás hermosa– Y entonces le sonreí.

“Gracias, tú también te ves guapísima” Y el sonrojo se hizo presente en nuestras mejillas.

Después de que pasara a guardar sus cosas y hacerme sonrojar de nuevo tomé su brazo y salimos de la habitación. No sabía a dónde íbamos, pero mientras avanzamos vi que la cena sería en el jardín, ese que había visto en uno de los recorridos, justo donde está la cascada de la escalera que me ha encantado. Todo estaba un poco oscuro, solo una cuantas velas nos alumbraban, pero aun así todo estaba ambientado de manera romántica.

-Buenas noches ¿Les puedo ofrecer algo?- Nos dijo el mesero que estaba junto a la mesa cuando nos acercamos a ella.

–Una copa de vino tinto, por favor y para la señorita una conga– Pidió Alex por mí pero…

“Yo también quiero vino por favor”

–Pero…– Sé que Alex se sorprendió un poco, pero yo tenía otros planes.

“Y si puede, después una botella de Tequila, limones y sal para acompañar” Y aunque no quería me separé por un instante de ella “Hoy quiero festejar” Le dije y le sonreí.

Ella me correspondió pero no de la manera que esperaba, la idea de que tomara un poco no le pareció muy buena, pero tenía una buena razón y cuando se la hice saber ambas nos reímos. De repente se puso de pie y me extendió la mano para que la tomara, no lo dude y nos alejamos a una parte más oscura del jardín. Fue cuando noté que había algo, no distinguía que era, no hasta estar ya muy cerca de él.

“¿Un telescopio? ¿Qué hace aquí un telescopio Alex?” Le pregunté curiosa y es que no me podía ni imaginar lo que planeaba con él.

–¿Te acuerdas que cuando fuimos a Veracruz yo te dije que todas las estrellas y la Luna eran tuyas y tú me dijiste que solo te conformabas con una sola, con una que realmente fuera solo tuya? Pues hace un tiempo uno de mis primeros clientes fue una compañía que se encarga de localizar estrellas en el espacio y venderlas, al comprarlas le ponen tu nombre y bueno como yo te dije que algún día tendrías tu estrella pues…– No lo puedo creer, no es verdad. Ahora entendía el porqué del telescopio, ella lo recordó… ella recuerda cada detalle significativo en nuestra relación.

Leí la tarjeta que me entregó…

Me encantan las estrellas, pero no hay nada que se compare con el brillo de tus ojos al mirarme

“Y a mí me encanta verme reflejada en los tuyos” Me acerqué y pasé mis brazos por su cuello, necesitaba sentirla más cerca y sé que ella también porque me tomó de la cintura y me pegó aún más a su cuerpo “¿Me compraste una estrella?” Le pregunté aunque era más que obvio.

–Yo siempre cumplo mis promesas– Quería besarla, pero la emoción por ver mi estrella era tal que no podía aguantar unos minutos más.

Hermosa, mi estrella es hermosa, esta noche no solo me ha regalado una estrella del firmamento, sino también una que llevare siempre junto a mi corazón, un dije hermoso que jamás me quitaré, un símbolo de eternidad, luz que me iluminara y que me acompañara siempre a donde vaya.

Me abracé a ella “Me encantan las dos estrellas, gracias Alex”

–De nada Sami–La sentí abrazarme con mucho más fuerza –¿Sabes que he extrañado más?–Me susurró.

“¿Qué?” Le pregunté al separarme un poco de ella.

–Bailar contigo… ¿Me haría el honor dulce dama de concederme una pieza?– Me preguntó haciéndome una reverencia como aquella primera vez en Valle y como lo hizo en la tarde cuando me invitó a esta hermosa noche.

“Sería un placer”

La noche no pudo terminar mejor, incluso cerramos un trato en el que ese hermoso cuento será contado por completo, la botella quedo olvidada ya que no la necesitaba, me sentía más ebria con su presencia. Ser rodeada por sus brazos, sentirme segura, moviéndonos al compás de una música que no podemos escuchar pero que podemos sentir en nuestros corazones, en definitiva yo quiero esto para siempre.
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Mensaje por LyA el Dom Mar 08, 2015 10:14 pm
Alex



Sentir a Sam entre mis brazos, es algo que siempre me ha calmado y aunque tengo unas náuseas terribles por todo el alcohol que traigo dentro, me rehuso a moverme. Tengo miedo de que Sam despierte y se aleje de mí, no sé cuándo vuelva a tenerla así de cerca y tranquila. Resistí todo lo que pude hasta que… salí corriendo al baño para vomitar hasta decir basta, es tan horrible, no recuerdo mucho que pasó ayer, recuerdo a Mónica contratando a unos mariachis, al chapulín colorado regañándome y a una enorme ballena diciendo algo de la cárcel, pero… ok, sí que estoy muy mal, de seguro terminé alucinando como ya es costumbre cuando me emborracho. Me levanto del piso, jalo la cadena y me dirijo al lavabo a lavarme la boca, me miro al espejo y veo que mi imagen me sonríe –Pasé la noche con Sam, no puedo creerlo– Me lavo la cara y salgo del baño, para mi sorpresa Sam está dormida así que con mucho cuidado me acomodo junto a ella y apenas tomo bien mi lugar ella se voltea y me abraza y una vez más recuesta su cabeza en mi pecho.

“Te amo” La escucho decirlo de nuevo después de casi 4 años. Pero sé que ella está solo soñando.

–Y yo a ti– Le doy un beso en la cabeza y no tardo en quedarme dormida.

Estoy en un jardín hermoso y veo que Sam está ahí sentada en una banca viendo las rosas, me acerco a ella y tomo su mano, ella voltea a verme, pero noto lágrimas en sus ojos.

“Tengo miedo”

–¿De qué Sam? Yo estoy contigo nada te pasara–

No contesta solo me mira fijamente, me pierdo en su mirada y me acerco para darle un beso.

“Tengo miedo… de ti” Me lo dice muy cerca de mis labios y un escalofrío me recorre por lo que acaba de decir.

–¿Yo? Pero Sami ya te explique…–

“Lo sé, pero no quiero que me lastimes otra vez”

–No lo haré– Y una vez más me acerco para besarla pero ella no me responde, me separo –Te lo juro– Y esta vez es ella la que se acerca a mí para besarme. Siento su lengua dentro de mi boca, su dulce lengua que sabe a… ¿Cereza?

–Ale dame paleta, mida mamá Ale se come mi paleta– Cuando abro los ojos veo a mi pequeña sobrinita a punto de empezar a llorar.

–Amy ¿Qué haces aquí? – Le digo sacando la paleta de mi boca.

–Dame paleta– Me dijo haciendo un puchero.

–Amor ya déjasela, de seguro tu tía no se ha lavado la boca– Dice mi amiga Isabel desde la puerta –Ven mi vida, aquí tengo otra– Y la niña fue corriendo a los brazos de su mamá que le ofrecía una nueva paleta –¡Buenos días Alejandrita!– Me grita mi amiga –¿Cómo amaneciste?–

–¡No grites Isabel!–

–Es lo menos que te mereces, mira que irte a celebrar sin mí y encima armar un alboroto en el hotel en la madrugada–

–Yo no hice nada– Le dije mientras me sentaba en la cama y me sujetaba la cabeza –¿Dónde está Sam?–

–Sam, Sam, ¿Sam? Pues ella se fue a comer, está ahorita en el restaurante con Enrique, Danni e Israel–

–¿Qué hora es?–

–Casi la una– Me dijo mientras entraba a la habitación y se sentaba en la cama–¿Así que durmieron juntas?–

–No pasó nada–

–Sam me dio paleta Ale– Me dice Amy señalando la que yo tengo en la mano.

–¿Si Amy? Ven conmigo– Y extendí los brazos.

–No, tú comes paleta– Y rápidamente metió su paleta a la boca.

–Amy yo no te la quite, tú me la diste–

–No– Y entonces sujetó a mamá del cuello y me veía con cara de que yo fuera una ladrona que le robaría su dulce –No quiedo– Yo solo le sonreí pero al parecer mi pequeña amiguita está muy molesta.

–¿Entonces me vas a contar que pasó ayer?– Me preguntó mi amiga, mientras sonríe por la pequeña pelea que tiene su hija conmigo.

–No sé, yo estaba con Mónica en una cantina y no recuerdo mucho, no sé cómo regresamos al hotel, recuerdo algo de unos mariachis– Mientras yo le explico, mi amiga acurruca a su hija entre sus brazos y le limpia la boca que está llena de dulce.

–Me refería a como terminaste en la habitación de Sam– Sentó a Amy en la cama enfrente mío y por fin la niña me sonrió.

–En realidad esta es mi habitación, solo nos reservaron una, pero yo le dije a Fátima que hiciera las dos reservaciones, bueno el chiste es que no hay más cupo en el hotel y pues como la habitación tiene sofá cama pues después de un rato decidimos que podíamos compartir–

–¿Así que engañaste a Sam con eso de que durmiera en el sofá cama? Y así tú podías…–

–¡No! Yo no… en realidad yo era la que iba a dormir en el sofá, es solo que no sé cómo termine durmiendo en la cama con ella– Y me sonrojé, y mi amiga solo sonreía de oreja a oreja –No pasó nada, ya te lo dije– Le aclaré mientras veía a Amy jugar con la cobija.

–Pues Sam se veía muy contenta–

–Pues no se la razón– ¿Sam estaba contenta? ¿Será porque durmió conmigo? No, no lo creo debe ser otra cosa –¿Ya viste a Mónica?– Le pregunté mientras tomaba mi reloj del buró y se lo daba a Amy.

Mi amiga me lanzó esa mirada que me decía que estaba cambiando el tema para evitarla, pero después de todo se apiadó de mi –Esta peor que tú y Erika ni se diga, fui a su habitación pero apenas y pude verlas, las dos se veían muy mal, yo creo que tú y yo nos vamos a encargar de las cosas que faltan–

–No son muchas ya casi todo está listo–

–Sí, ya lo sé, solo es checar que todo esté listo para mañana, así que ¡Báñate! Vamos a que comas algo y nos apuramos– Tomó a Amy y se dirigió a la salida –No tardes, te espero en el restaurante– Ya iba a salir cuando metió su mano a la bolsa de su pantalón y sacó algo –Creo que las necesitas– Y me lanzó dos pastillas para el dolor de cabeza.

–Adio Ale– Me dijo mi Amy mientras movía su mano para despedirse, mientras mi amiga cerraba la puerta.

Me levanté y me sentí peor que en la madrugada, todo me daba vueltas, vi que había una botella de agua así que fui por ella y me tomé las dos pastillas, moría de sed así que me terminé la botella de un solo trago, después fui al baño y preparé todo para poder ducharme.

Me tomó media hora estar lista y al salir de la habitación, justo entraba la mucama para arreglar la cama, me dirigí al restaurante y vi que en la mesa ya estaban mis amigos pero faltaba, mi bella Sam. Recorrí con la mirada el lugar y cuando nuestras miradas se cruzaron me regaló una sonrisa, fue como si el tiempo retrocediera, era como si nunca nos hubiéramos peleado. Le sonreí y me acerqué a ellos.

-Buenas tardes- Me dijo Enrique.

–Buenas tardes Enrique ¿Cómo has estado?– Le respondí mientras tomaba mi lugar junto a Israel que no dejaba de ver a Danni, era como si solo estuvieran ellos solos en la mesa y nadie más los acompañara, le di un codazo a mi amigo y en cuanto volteó le di un beso en la mejilla, después de guiñarme un ojo, tomó la mano de su novia, Danni solo suspiró y yo no pude evitar recordar la frase que le di ayer a Sam.

-Bien gracias- Me contestó Enrique -¿Quieres café?- Me preguntó mientras me pasaba una taza y la jarra de café.

–Claro–

“¿Te sientes bien?” Me preguntó Sam cuando se sentó junto a mí y me tomaba mi mano.

–Muy bien Sam, no te preocupes– Y solo apreté su mano.

“Pues Sam nos estaba contando lo que hiciste anoche” Dijo Danni con una sonrisa traviesa.

–¿Yo?–

–Pues si ¿Quién más? Obvio que tu ruquita– Dijo mi amigo, al que de inmediato le di una pequeña patada.

–¿Y qué fue lo que hice?– Le pregunté a ambos.

–Pues le llevaste serenata a Sam, le dijiste Chespirito al gerente del hotel, un policía te iba a arrestar por alterar el orden…– Hasta cierto punto era algo que muy vagamente recordaba –Y le prometiste a Sam que le ibas a cantar en un karaoke– Y entonces me atraganté con el café.

Empecé a toser de tal forma que Sam tuvo que pegarme en la espalda –¿Qué yo que?–

“Me lo dijiste cuando te estaba ayudando a ponerte la eh… pijama”

–Pero yo no canto en público, Sam tu sabes que me da pena–

“Me lo prometiste” Y entonces me soltó de la mano.

–Yo no puedo creerlo–

“¿Dices que soy una mentirosa?” Me dijo muy molesta “Yo no miento Alejandra” Oh oooh, ahora sí tengo problemas “Pues tengo pruebas” Y entonces sacó su teléfono y les enseñó a todos un video de mí diciéndole que le prometía cantarle en un karaoke “No soy una mentirosa”.

“Vaya ami, sí que aprendiste… yo le hacía eso a Sam, porque tampoco recordaba nada al otro día” Dijo Danni mientras le sonreía a su novio.

-¿Entonces tengo que cuidarme de ti? Mi pequeña traviesa- Y entonces mi amigo la tomó del cuello y la besó.

Pero oímos un carraspeo –Todavía estamos aquí– Les dijo Isabel –Pues ni modo amiga, a cumplir tu promesa–

–Eso fue trampa– Dije en voz baja.

“¿Primero me dices mentirosa y ahora tramposa?”

–No Sam, yo…– Pero no me dejó continuar porque se levantó de la mesa muy molesta y se fue.

De inmediato Danni e Isabel me miraron de una forma que decía que tenía que solucionar de inmediato lo que hice. No tenían que decírmelo, yo sabía que no había estado bien, pero que estas dos tengan los mismos modos e incluso la misma mirada da un poco de miedo.

Alcancé a Sam antes de que saliera del lugar, en cuanto la tomé del brazo se detuvo.

–Perdóname Sam–

“Yo no te miento, no como tú” Me dijo muy molesta.

–Yo lo sé Sam y de verdad tampoco te miento–

“¿No? ¿Y cuándo pensabas decirme que hablabas francés?”

–Estaba esperando una oportunidad– Ok, esto era una pequeña mentira, pero de verdad se lo iba a decir. No me dijo nada, seguía molesta y tenía que solucionar esto de inmediato –Aprendí por ti, porque sabía que tarde o temprano iba a verte de nuevo– Y entonces ella me sonrió, tomé su mano y la puse sobre mi corazón –Todo lo hago por ti Sam, siempre lo he hecho–

–¿Me perdonas?–

“Si Alex”

–Sam tenemos que hablar, no podemos seguir así, en verdad si queremos solucionar esto hay que aclarar muchas cosas pero–

“Lo sé… pero no hoy”

–Será cuando tú quieras–

“Está bien” Y sin soltarnos las manos me di media vuelta para ir a nuestros lugares en la mesa, pero Sam no avanzó “Espera” Entonces voltee a verla “No tienes que hacer lo del karaoke”

–No, yo te lo prometí y voy a hacerlo, un trato es un trato– Y sin previo aviso Sam me besó –Me encanta cerrar tratos contigo– Le dije cuando nos separamos.

“Lo sé” Y me enseñó la lengua.

–No hagas eso Sam–

“¿O qué?”

–O te la arranco de un beso–

–Mamá Ale quiede latima a pincesa– Dijo Amy que ya estaba detrás de nosotras, mientras me veía con cara de terror.

–Amy yo jamás le haría daño a Sam–

–Tú comite mi paleta–

–Tú la metiste a mi boca–

–¡Alejandra! ¿Quién es la adulta aquí? Estás discutiendo con una niña– Me dijo mi amiga.

–Yo… este pero… es que tu hija empezó–

–¡Basta! Pídanse perdón y se dan un beso–

Mi amiga me trataba como si yo fuera también una bebé. Entonces escuchamos una risa, el más hermoso sonido que jamás he escuchado, era mi Sam riendo y me sentí feliz. Me arrodille al nivel de mi pequeña amiga.

–¿Me perdonas?–

–No sé–

–¡Diablos! Me recuerdas a alguien– Y Sam se rió de nuevo, de verdad me encanta verla contenta.

–¡Alejandra! No digas palabrotas–

–¡Diablos! No es una palabrota–

“Alex, Isa tiene razón, Amy al rato va a repetir la palabra y la van a regañar”

Sam tomó de nuevo mi mano, me levanté y me vio fijamente y eso fue suficiente para aceptar que ella tenía razón –Si Sam– Voltee para ver a mi Amy –Corazón ¿Me perdonas? –

–Yo quiedo juegal– Me respondió.

–¿A qué?–

–Caballito–

La levanté y la puse sobre mis hombros.

–Con cuidado– Me dijo Isabel.

–Calma pequeña solo voy a llevarla a los juegos, pide por mí y me avisan en cuanto llegue la comida– Y me dirigí con la pequeña al área de los juegos.

–Ale, la pincesa me guta mucho–

–¿Si?–

–Ella da paletas– Amy es una convenenciera, pero creo que Sam se la ha ganado en este corto tiempo –Ale mida, culumpio–

–¿Quieres subirte?–

–Yo quiedo–

–Pues vamos–

Algo que disfruto más que nada es jugar con Amy y consentirla en todo lo que puedo, el problema de que mi hermana viva lejos es que no puedo ver a mi sobrina, pero espero poder tener algún día una pequeña a la cual malcriar, tal vez sería lindo tener una pequeña Sam.

–Muy bien, no tengas miedo solo te voy a empujar despacio–

–Sí, yo niña valente–

–Así me gusta Amy– Empujaba a la pequeña muy suavemente.

–Ale ¿Me cuetas e cueto?–

–Pero aun no vas a dormir–

–Quiedo oi de la pincesa–

“Yo también” Escuché detrás de mí.

Oh no Sam, quiere escuchar el cuento, creo que aún no es tiempo de que ella sepa de qué trata, así que cambié el tema –¿Qué pasó, ya está la comida?– Pero Sam no me hizo caso.

“¿Me contarás el cuento también?”

–Sí, ella y Alez tenen bebes y un unicolnio, pedo ella se jue lejos y dejo a Alez y sepuso tliste, pedo la eta epedando poque ella va a deguesa con Alez –

“Ah, ese cuento me gusta, pero me gustaría escucharlo completo” Me dijo Sam viéndome a los ojos.

–Ejem yo…–

–Ale te lo cueta, ella siempe me lo cueta antes de domi… Pedo pincesa yo…–

“¿Quieres un helado Amy?” La interrumpió Sam.

–Sí, helado, yo quiedo– Y Amy se bajó del columpio y tomó la mano de Sam.

“Pues entonces vamos para que te den uno. Ya está la comida” Me dijo sujetando mi mano antes de darse media vuelta y dirigirnos al restaurante.

Después de comer, Enrique se quedó con Amy al parecer le iba a enseñar a nadar, Sam dijo que estaba cansada y que prefería ir a descansar un rato y bueno Danni e Israel solo desaparecieron, así que yo me fui con mi amiga a checar los últimos detalles.

La tarde fue básicamente estar checando que todo estuviera listo para mañana, el DJ llegaría a las 7 para montar su equipo, a las 11 Hugo empezaría con las fotos, la sacerdotisa a las 12 para dar comienzo y la ceremonia a la 1. Las flores se pondrían en la mañana, el equipo del banquete está preparado ya para mañana y todas las damas ya estaban en el hotel. Pero para esta noche yo tenía una sorpresa para Sam, he tratado de hacer posible esta idea pero siempre algo pasa, pero esta noche le demostraré que la amo. Cuando terminamos, le dije a Isabel sobre mi idea para esta noche y ella me dijo que sería mejor si pudiera conseguir un telescopio, pero en este pueblo sería casi imposible, pero afortunadamente encontramos un centro comercial obvio tuvimos que ir a Cuernavaca para eso, pero ahí conseguí lo que necesitaba esta noche. Antes de regresar a la habitación fui a la recepción, pero ahí estaba el gerente.

–Señorita Kuri, por favor espero que usted y su amiga se comporten esta noche–

–No se preocupe señor Vallejo esta noche tenemos que descansar, pero no prometo nada para mañana– Y la cara del señor fue de pánico –Estaba bromeando señor, en realidad quería pedirle un favor–

–Claro, dígame en que puedo ayudarle–

–Pues yo quería…– Afortunadamente el señor accedió a ayudarme y por supuesto le pedí una disculpa por lo ocurrido anoche, así que con mi plan hecho me dirigí a la habitación que compartía con Sam, solo que no usé mi llave para entrar, toqué y Sam me abrió la puerta, se notaba que apenas había despertado, pero aun así se veía hermosa. Me quedé como siempre, perdida admirando su bello rostro.

“Alex ¿Estás bien?” Me dijo mientras movía una mano frente a mí.

–Si yo… yo quería pedirle bella dama, una cita. El día de ayer no tuve oportunidad de demostrarle lo mucho que la amo, así que si usted acepta salir a cenar esta noche conmigo yo sabré compensar mi falta de respeto– Le hice una reverencia y acto seguido le entregué un flor que tomé de la recepción.

“Si, si acepto” Me dijo emocionada.

–Muy bien, voy a arreglarme al cuarto de Mónica y paso por ti… a las 8 ni un minuto más ni uno menos– Me dirigí a mi maleta , tomé algunas cosas para prepararme y sobre todo ese sobre que he tenido guardado durante mucho tiempo –Nos vemos – Me acerqué y le di un beso en la comisura de sus labios –No te arrepentirás, te lo prometo– Salí de la habitación y dirigí mi mirada al cielo, la noche empezaba a aparecer, antes de ir a arreglarme fui a la camioneta y bajé el telescopio, lo lleve a donde el gerente había puesto una mesa en medio del jardín lista para la cena de esta noche, donde solo estaríamos Sam y yo, saqué mi brújula y la carta donde me decía como encontrar el regalo de Sam. Una vez que arreglé el lugar me fui a preparar, la noche era fresca así que solo use un pantalón de lino ligero y una guayabera femenina, nada más para prevenir me puse un blazer y es que no sabía hasta que hora estaríamos en el jardín, me arreglé un poco y me miré al espejo y de repente un silbido se escuchó en la habitación.

–Hey guapaaaaaaaa–

–Hola Mo– Le respondí mientras sacaba una tarjeta blanca y escribía en ella.

–Vaya, hoy sí que te ves muy bien, ¿A qué se debe?–

–Tengo una cita con Sam–

–Vaya, pues suerte guapa–

–¿Cómo te sientes?– Le pregunté a mi amiga.

–La verdad muy bien, todo el día me la pasé con mi Amorcito, solo que llegó su mamá y me dijo todo el discurso ese de las tradiciones y pues me sacaron de la habitación– Tomó asiento en la cama –Pero a partir de mañana no habrá poder humano que me obligue a separarme de mi Erika–

Y me gustó ese comentario de mi amiga, si todo salía bien yo algún día iba a decir lo mismo –Pues solo para que te enteres, todo está listo para mañana, solo no te desveles a las 12 llega el fotógrafo y no queremos que la novia número dos tenga ojeras–

–La verdad no tengo como agradecerles por todo su apoyo, son las mejores amigas–

–No tienes que Mo, yo sé qué harías lo mismo por mí– Tomé mi iPod y lo puse en el bolsillo de mi pantalón.

–Corrección Alex, yo voy a hacer lo mismo por ti, así que anda, no dejes esperando a Sam–

Me acerqué a mi amiga y le di un abrazo –Nos vemos mañana Mo–

–Suerte amiga–

–No la necesito– Le guiñé un ojo, abrí la pequeña caja para enseñarle el otro regalo de Sam, Mónica solo abrió los ojos y la boca. Tomé mis cosas –Es hora de darle diamantes a mi pequeña– Cerré la puerta y fui por mi Sam.

Podía sentir como mi corazón latía a mil por hora, me sudaban las manos y es que llegué 5 minutos antes. Era absurdo, pero es que aunque apenas la vi hace unas horas, el saber que tendré una cita con ella me entusiasma.

“Puntual como siempre Alex” Me dijo cuando abrió la puerta.

–Claro Corazón, soy incapaz de… de hacerte… espe…– Le sonreí o eso creo que hice, me había perdido en su mirada que no me había fijado en la forma en la que estaba vestida, la manera tan sexy en la que se veía y de repente esa sensación de que todo da vueltas intentó apoderarse de mí, pero con toda la fuerza de voluntad hice que mi cuerpo reaccionara –Estás hermosa–

“Gracias, tú también te ves guapísima” Un gancho en mi boca así era como sentía como si trajera uno.

–Solo permíteme dejar mis cosas en mi maleta y nos vamos–

“Claro, esta también es tu habitación” Me dijo mientras se hacía a un lado y me dejaba pasar.

Me detuve frente a ella y muy cerca de su rostro le dije –Te equivocas Sam, es ‘NUESTRA’ habitación– Me aleje antes de que algo pasara y me dirigí a donde mi maleta, acomodé mis cosas y fui a la puerta donde Sam me esperaba y le ofrecí mi brazo –¿Lista?–

“Si”

Llegamos a donde estaba mi sorpresa y un mesero nos esperaba.

-Buenas noches ¿Les puedo ofrecer algo de tomar?-

–Una copa de vino tinto, por favor y para la señorita una conga–

“Yo también quiero vino por favor”

–Pero…–

“Y si puede, después una botella de Tequila, limones y sal para acompañar” Le dijo Sam al mesero y me soltó del brazo “Hoy quiero festejar” Y me sonrió.

–Eso es todo por el momento– El mesero nos dejó a solas –No deberías de tomar–

“Ya estoy grandecita para saber si tomo o no”

–No, ya eres un adulto y sabes lo que haces, solo te recuerdo que mañana tenemos un compromiso–

“Ah sí, la ‘Boda’” Nos quedamos en silencio unos momentos.

–¿Qué quieres festejar?– Le pregunté para romper el silencio.

“Que por fin vamos a tener una cena” Y ambas sonreímos.

–Creo que un par de tragos no nos harán daño– Aunque en realidad yo no tenía ganas de alcohol por todo lo que tomé ayer, pero Sam tenía razón, teníamos que festejar. Me levanté y extendí mi mano para que la tomara, la lleve hasta donde estaba el telescopio y obviamente me preguntó la razón de este.

–¿Te acuerdas que cuando fuimos a Veracruz yo te dije que todas las estrellas y la Luna eran tuyas y tú me dijiste que solo te conformabas con una sola, con una que realmente fuera solo tuya? Pues hace un tiempo uno de mis primeros clientes fue una compañía que se encarga de localizar estrellas en el espacio y venderlas, al comprarlas le ponen tu nombre y bueno como yo te dije que algún día tendrías tu estrella pues…– Saqué la tarjeta y se la entregué.

“Y a mí me encanta verme reflejada en los tuyos” Me puso sus brazos sobre mi cuello y se pegó a mí, de inmediato la tomé de la cintura “¿Me compraste una estrella?” Me dijo sonriendo.

–Yo siempre cumplo mis promesas– Y me separé de ella pero tomé la mano de Sam –Ven vamos a verla– La lleve a donde el telescopio, di un última mirada para asegurarme que era la indicada, revisé el documento y al confirmar que era la indicada dejé a Sam que viera por el telescopio.

“Wow es hermosa… ¿De verdad es mía?”

–Pues eso dice el certificado– Y le enseñé el papel que acreditaba el nombre de la estrella, el mismo de Sam –También esto te pertenece– Y saqué una cajita que tenía en mi bolsillo del pantalón, Sam tomó la caja y la abrió.

“Una estrella”

–Sí, ¿Te acuerdas mi cliente de las joyerías?– Ella afirmó con su cabeza –Pues mandé a hacerla especialmente para ti y él me ayudó–

“¿De qué está hecha?”

–De platino y los demás son diamantes–

“Me gusta la luna que tiene en medio, debió costarte mucho”

–Nada es suficiente para ti Sam, además no es muy cortés decir cuánto vale un regalo–

“Me encanta” Y Sam me abrazó “Me encantan las dos estrellas, gracias Alex”

–De nada Sami– Y la estreche aún más a mí –¿Sabes que he extrañado más?–

“¿Qué?” Me dijo separándose un poco de mí.

–Bailar contigo ¿Me haría el honor dulce dama de concederme una pieza?– Y le hice una reverencia igual que cuando le pedí lo mismo en el barco de Valle de Bravo.

“Sería un placer”

Le extendí mi mano para que la tomara –Espera– Saqué mi iPod de la bolsa de mi pantalón y le di un audífono, Sam se me quedó viendo como que no sabía que era.

“¿Qué haces?”

–Es un audífono, para que escuches la música–

“Alex, sé que es. Es solo que tú y yo no usamos eso”

Y era cierto Sam y yo cuando bailábamos lo hacíamos sin música –Tienes razón, es que ya estoy ruquita y se me olvidan las cosas– Le dije enseñándole la lengua.

“No hagas eso, solo yo puedo hacerlo”

–Y me encanta que me enseñes la lengua Sami–

“¿De verdad?”

–Claro ¿Bailamos?– Y la tomé de nuevo de la mano, la acerqué a mí, puse su mano en mi hombro y yo puse mis dos manos en su cintura –Extrañaba hacer esto–

“Yo también” Y me rodeó con sus brazos mi cuello y recostó su cabeza en mi hombro “Yo también te extrañe Alex”

Y por primera vez sentí que lo todo lo que estaba haciendo estaba funcionando.

“¿Me vas a contar el cuento de la princesa Samantha y Alexa?” Me dijo separándose de mí y viéndome a los ojos.

–¿Ya te quieres dormir?– Le dije con una sonrisa burlona.

“No, es solo que…” Y mi Sam se puso más roja.

–Un día de estos te cuento la historia Sami–

“¿Es un trato?”

–Por supuesto– Y de nuevo fue Sam la que me besó.

Y así después de todo, no nos tomamos la botella de tequila, pero como el mesero ya la había abierto de inmediato se cargó en nuestra cuenta, así que solo la llevamos a la habitación, pude darle su estrella a mi bello ángel solo espero que lo que tengo planeado para mañana sirva aún más para acercarme a ella.

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Mensaje por lupitayoh el Dom Mar 08, 2015 11:00 pm
awwww muy bello cap!!! Sam me cae mejor..pero enserio sus ultimos berrinches has sido..sss bueno..mujeres por dios
jajaja

Esperando a leer el siguiente!!!!!
soy su fans!!!!!!!!

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Mensaje por LyA el Miér Mar 11, 2015 11:54 am
Lupitaaaa gracias por tu comentario Laughing
Y gracias todas por leernos Cool
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Capítulo 44 La boda

Sam



Ya era pasada media noche cuando regresamos a la habitación, caminamos por el pasillo tomadas de la mano, riendo de cualquier tontería que se nos ocurría, todo había sido increíble, fantástico, maravilloso… indescriptible y tal vez hubiéramos amanecido ahí en el jardín viendo ocultarse la última estrella, pero Alex tenía el compromiso de la boda y no podía faltar a ella. Al llegar frente a la puerta ella la abrió y me dio paso, me encanta su caballerosidad. Entré y me quedé de pie en medio de la habitación mirando la cama, quería que durmiera conmigo, pero no sabía cómo decirlo, de repente el silencio nos rodeó y aunque no era incómodo, se sentía muy raro después de platicar y reír tan solo unos minutos antes, era raro solo eso. Podía sentir su mirada, ella también se había quedado quieta en su lugar.

–Creo que voy a cambiarme– La vi tomar su pijama y entrar al baño.

Dejé escapar un suspiro y me acerqué a la cama por la mía, cuando salió fui yo la que entró a cambiarse, lavé mi cara, deshice mi peinado y me miré en el espejo “Quiero que duerma conmigo” Quiero sentirme cobijada entre sus brazos. Le sonreí al reflejo y salí decidida a decírselo, pero las luces estaban ya apagadas, solo la de mi buró estaba prendida y ella ya estaba acostada en el sofá, ¿Desilusión? No, eso no fue el sentimiento que me embargó, caminé a la cama y me recosté, apagué la luz y cerré los ojos esperando que el sueño apareciera para no pensar más en que me hace falta su presencia junto a mí.

–Buenas noches mi Sami– La escuché decir en medio de la oscuridad.

“Buenas noches… Alex”

Puedo sentir como el Sol se filtra por las cortinas y la luz me da justo en la cara, ya es de día pero quiero seguir durmiendo. Me doy la vuelta y de nuevo me comienzo a quedar dormida, pero algo roza mi mejilla y me hace cosquillas. Lanzo un manotazo pero no le doy a nada, me vuelvo a acomodar y de nuevo siento esa molestia.

“Alex quédate quieta”

“Yo sé que eso no es lo que quieres” Me susurra una voz desconocida al oído.

Abro los ojos de golpe pero la luz me nubla la vista y no distingo muy bien “¿Alex?”

“¡Buenos días amiiiiiiiiii!” Debí habérmelo imaginado.

“¿Danni? ¿Qué haces aquí? Mejor dicho ¿Cómo entraste?”

“Mucama despistada” Me dijo muy sonriente enseñándome unas llaves.

Miré hacia el sofá pero estaba acomodado y vacío “Iba con la momia, por si eso es lo que te preguntas… ¿Dónde está tu adorada ruquis?” Podría reprenderla, pero con mi amiga no se puede.

“Seguramente se fue por cosas de la boda y yo quiero dormir así que ya vete”

“Aaahhh no, anda arriba…” Me dijo quitándome la sábana con la que me había tapado de nuevo “…que hay que arreglarnos”

“No quiero” Le dije arrebatándole la sábana y volviéndome a tapar.

“Saaaaam”

“Es temprano” Saqué mi mano y tomé mi celular y me fijé en la hora “Muy temprano, apenas las 8, la boda es al medio día Danni”

Insistencia debió ser el segundo nombre de mi amiga 5 de ‘VAMOS, VAMOS’ saltando sobre la cama fue más que suficiente para mí y una ducha de 15 minutos hizo que despertara por completo para estar más que lista para la sesión de belleza que Danni tenía preparada, lo sé por la enorme maleta de maquillaje que vi que traía consigo.

“¿Estás lista para que estas manitas te dejen hermosa?” Dudé, en verdad que dudé decir que si “Saaaam no te quedes ahí parada”

“¿Sabes? La última vez que dije si a esa pregunta me dejaste sin ceja ¿Te acuerdas?” Le dije mientras tomaba asiento frente tocador.

“Como no, si no saliste del departamento en un mes jajaja y en defensa diré que teníamos 13… He mejorado desde entonces” Me dijo mientras me enseñaba la secadora del cabello.

“En serio que no sé cómo siempre me presté para ser tu conejillo de indias”

“Es porque me quieres” Me dio un beso en la mejilla y comenzó a peinar mi cabello.

“Creo que era muy ilusa, en serio no sé cómo siempre me terminabas convenciendo”

“Tú lo has dicho ami ‘ilusa’…” Le di un pellizco en la pierna “Aaauuush”

“Te quiero Danni” Y le enseñe la lengua.

“Pues qué lindo lo demuestras” Le sonreí y me devolvió la sonrisa. Siguió peinándome, miré hacia el espejo, vi a mi amiga muy concentrada en lo que hacía, tomaba mechones y me los acomodaba de manera experta, uno de los mechones cayó por mi rostro y lo tomé entre mis manos.

“¿Crees que deba cortarlo?” Le pregunto a mi amiga que de inmediato levantó la vista para encontrarse con la mía y ver a lo que me refería.

“¿Tu cabello?” Asentí “No, así te ves muy linda, hacía mucho que no lo usabas tan largo ¿Ya no te gusta?”

“Si, pero siempre fue más practico llevarlo corto”

“Pues a mí me gusta así, porque puedo peinarte jejeje”

“¿Conejillo de indias?” La miré con reproche y ella simplemente me sonrió, con eso me decía todo, una hora después estábamos más que listas.

“Ahora sí, ahora sí” Me decía dando brinquitos a mi alrededor.

“¿Ahora si qué?”

“A la ruquis le va a dar algo”

“No digas tonterías”

“Pero es que mírate, ¿Te han dicho que el azul te sienta espectacular?... Pero que pregunta más tonta, si en verdad te ves hermosa”

“Danni cállate que me haces sonrojar” Le dije mientras la empujaba un poco “Aunque falta algo”

“Pero si estás perfecta”

“Solo espera” Me acerqué a mi maleta y saqué la pequeña caja que Alex me había dado anoche y me puse mi hermoso dije de estrella.

“Wow en vivo y en directo se ve mucho mejor”

“¿Cómo?”

“Que si no estuviera al 100 por ciento segura de que lo mío son los hombres o sea más específico Mi macho, estarías en grandes problemas Sam”

“¡Danielle!”

“Bueno, bueno, me voy, que Isra nunca puede ponerse bien la corbata, nos vemos en la boda” La vi a salir de la habitación, me mire una vez más en el espejo y ese brillo en mi mirada una vez más brillaba con fuerza.

Aún faltan 40 minutos para que comience la boda y con la intromisión de mi amiga no tuve tiempo de ir a desayunar, creo que iré a tomar algo ligero, al salir de la habitación vi al otro extremo del pasillo a Mo y a Alex abrazadas, fue inevitable no verla, más bien recorrerla con la mirada. Alex es la sensualidad en persona ¡Por dios! Esa espalda y esos pantalones que se le ajustan tan perfectos a su lindo, firme y torneado… Dios creo que incluso estoy salivando, la vi voltear a verme y como siempre un sonrojo apareció en mi rostro, el cual se fue de inmediato cuando vi como Mo de pronto sujeta a Alex quien pareciera que fuera a caer, de seguro no ha comido. Corrí a su lado y como me lo imaginaba no había tomado su desayuno, por eso ya estaba a punto del desmayo nuevamente.

“Alejandra, no puede ser, bien sabes que tienes que comer, ¡Anda vamos a que desayunes algo!”

–Si Sam– Tomé su mano y estaba por irme con ella cuando noté que Mo estaba junto a nosotras, con el susto me olvidé de ella, pero la preocupación por Alex era enorme.

“Te ves hermosa Mo” Vestía un traje muy parecido al de Alex pero completamente blanco, su cabello lindamente recogido en un moño y un maquillaje ligero, que la hacía ver radiante.

–Gracias Sam, tú no te quedas atrás– Me dijo mientras me guiñó el ojo.

–Mo– Dijo Alex en una especie de gruñido.

–Anda, anda llévate a esta para que no caiga–

Después de que Alex tomara un suculento desayuno o mejor dicho que yo la obligara porque si fuera por ella solo hubiera tomado un café. Nos levantamos de la mesa, me hubiera encantado estar más tiempo solo ella y yo. Pero el que Alex me provoque con sus comentarios y me haga recordar lo mucho que me gusta dominarla hace que me sonroje y mi lado perverso sale a flote. Así que es mejor que nos marcharnos a la boda porque si no, no respondo.

–¿Sería tan amable de acompañarme bella dama?– Me dijo mientras me ofrecía su brazo.

“Será un honor” Y me sujete de ella.

–Ah espera– Me detuvo y sacó del bolsillo la tarjeta con la frase del día de hoy.



No puedes ir en contra de tu corazón es una locura intentarlo y es una estupidez hacerlo.



“Yo jamás iría en contra de él” Aunque en un principio me resistí ya no quiero hacerlo más, nunca más. Quería besarla en los labios pero con toda mi fuerza de voluntad se lo di muy cerca de ellos y es que si la besaba no podría detenerme nunca más.

Llegamos al jardín donde sería la boda, el lugar estaba arreglado de manera majestuosa, sencillo, pero hermoso, con muy pocos arreglos florales y la vista del jardín era estupenda. Había varias mesas con sombrillas blancas y en el centro de las mesas unos adornos de cristal con piedras de rio y flores blancas y rojas sumergidas en agua, donde flotaba una vela que al llegar la noche lo más seguro era que nos alumbraría dando una sensación de romanticismo, fue imposible no pensar en que tal vez y algo así hubiera pasado entre ella y yo, que tal vez nuestra fiesta hubiera sido de esta forma, pero no quiero pensar en cosas que no pasaron, no hoy que es un día especial para mis amigas.

–Voy a tomar mi lugar, regreso luego Corazón–

“Si” Tomé mi lugar, aún no había demasiadas personas, pero poco a poco el lugar se comenzó a llenar con familiares y amigos, todos felices por nuestras amigas. Mo se ve nerviosa y Alex más que hermosa.

La música comenzó a sonar, no reconocí muy bien la tonada, solo se escuchaba que era un conjunto de cuerdas.

Erika apareció tomada del brazo de su padre, quien solo la acompañó hasta donde comenzaba un camino de pétalos y luego de darle un par de besos ella comenzó a caminar despacio. Las miré a ambas, sabía que significaba esa mirada entre ellas, el mundo había dejado de existir y nadie más que ellas existían.

“Permiso, permiso” Gire a ver quién había llegado tarde, claro que quien otra más que mi amiga acompañada de Israel.

“¿Dónde estaban? Llegan tarde” Le susurré.

“Te lo dije, Isra tenía problemas con la corbata y se la quité y no sé cómo terminó desnudo” Me dijo de la manera más inocente.

“¡¡Danielle!!”

“¿Qué? Tú preguntaste”

Ya no dije nada y centre mi atención a la ceremonia que ya había comenzado. Es una ceremonia que nunca había visto, aunque no he asistido a muchas bodas, esta me parece perfecta, cada palabra, cada detalle, miré a Alex quien decía una palabras. Ella y yo deberíamos ser las que estuviéramos ahí. Un nudo se formó en mi garganta y sin poder evitarlo una lágrima se escapó y rodó por mi mejilla. Él hubiera no existe, solo el ahora, pero ojala y algún día ella y yo…

Sentí sus brazos rodearme y de inmediato me sentí protegida –No llores Sami– Con el dorso de su mano quitó las lágrimas y me dio un beso en a la cabeza –Te amo– Me susurró.

Y sin ya no poder resistir “J'ai aussi”

Al terminar la ceremonia Alex me entregó una cajita, me dijo que adentro había una mariposa y que si pedíamos un deseo al ser liberadas estas las llevan al cielo con la intención de hacer realidad nuestros sueños y anhelos.

Cerré con fuerza mis ojos ‘Que el miedo en mí se vaya y que pueda ser feliz junto a Alex’. Abrí mi cajita y la pequeña mariposa se alejó volando muy alto, el cielo estaba cubierto por decenas de ellas, junto con cientos de burbujas, miré a mi alrededor y escuché las risas de los niños al soplar las burbujas. Amy estaba intentando atraparlas mientras Danni soplaba una varita que forma las burbujas. Seguramente se robó un frasco, porque solo eran para los pequeños, aun así en este instante mi amiga parecía una niñita, nada que ver con esa mente pervertida que tiene. Todo me parece tan mágico.

“Una ceremonia hermosa chicas” Les dije a las ahora esposas, al acercarme a ellas.

–¡Sam! Me da tanto gusto verte– Me dijo Erika mientras me estrechaba en sus brazos.

“Más me alegro yo el estar presente en este día especial para ustedes” Les dije cuando Eri me soltó “Gracias por invitarme chicas, lucen hermosas. Muchas felicidades” Erika me dio otro abrazo el cual yo correspondí gustosa.

Mo solo veía embelesada a su mujer con una sonrisa enorme en su rostro que refleja la inmensa felicidad que tiene, me hubiera encantado platicar más pero no éramos las únicas que deseaban felicitarlas, Alex también las felicito y les dio un abrazo.

Mientras esperábamos para tomar asiento en nuestras respectivas mesas, nos acercamos al bar para tomar un coctel, el ambiente era agradable y entre Alex y yo estábamos de maravilla. Muchas veces siento que no estuviéramos alejadas, como si nunca nos hubiéramos separado y es que es como antes… solo nosotras y nuestro amor.

–La hubieras visto parecía pelota–

“Jajajaja Aleex”

-¿Señorita Alex?- Nos interrumpió un muchacho.

–¿Si?–

-El Dj tiene un problema y me mandó a buscarla-

–Gracias ahora voy– Lo vimos alejarse –Ahora regreso, no te alejes–

“No” Sonrió y me dio un beso en la mejilla.

En lo que espero que Alex regrese recorrí un poco el jardín.

-Hola Samantha- Escuché que me saludaban y voltee a ver quién era.

“Hola Hugo ¿Disfrutando de tu reto?” Le pregunté divertida.

-Mmm no me puedo quejar, aunque esto no es precisamente lo que yo hago-

“Pues piénsalo dos veces antes de volver a competir contra Mo”

-Una mujer sorprendente, decidida y vaya manera de tomar, te juro que no se volverá a repetir- Podía ver su cara de arrepentimiento, pero no cabe duda que Mo tendrá una hermosas fotografías.

“Me gustó mucho tu trabajo, la forma en la que de das vida a las imágenes me dejó impresionada”

-Gracias, ese comentario de la sobrina de Jean DuPont uno de los mejores fotógrafos, dice mucho de mi trabajo-

“¿Te interesaría ser el fotógrafo para el día del lanzamiento y encargarte del catálogo de Europa?” Le propuse de repente, sabía que Jean en esta temporada estaría muy ocupado y el profesionalismo de Hugo y la calidad de su trabajo me ha parecido más que magnífica.

-Wow, será un honor trabajar para el afamado dúo dinámico-

“Jajajaja el placer será nuestro”

–Hugoooo– Grito Mónica.

“Al parecer las novias te solicitan”

-Si eso creo- Dijo fingiendo una mueca de fastidio.

“Llámame”

-Por supuesto-

Me fui en busca de Danielle pero no la vi por ningún lado, pensé que tal vez andaba por algún rincón romanceando con Isra, pero no es así porque cuando giré a mi derecha lo vi platicando con Enrique.

Amy pasó por mi lado corriendo intentando atrapar una mariposa que seguramente era de las que habíamos soltado. Vi a Isa de espalda a mí, me acerqué para saludarla y platicar un poco pero me pareció raro verla donde estaba. No lo sé pero era como si se escondiera, estaba por hablarle cuando;

–Sí, si tú no te preocupes todo va de maravilla… ese par terminaran juntas… tú solo no digas mucho y evita que se sigan peleando– Estoy segura que habla de Alex y de mí, y estoy casi segura de saber con quién habla, con la vista busqué con más detenimiento a Danni –Ok y disimula mejor, que creo que Sam sospecha– Una sonrisa triunfal apareció en mi rostro al encontrar a mi amiga escondida detrás de un pilar al otro extremo del jardín hablando por el celular –Seguimos en contacto– Me crucé de brazos, de repente Danni volteo a ver a Isa y se encontró con mi mirada, la sorpresa que vi en su mirada me terminó de confirmar todo –¿Qué dices? ¿Qué Sam que…?–

“Que estoy detrás de ti Isa” Pude ver como se tensó, al escucharme colgó y se dio la vuelta para quedar frente a mí.

–¡¡Sam!! Ho… hola–

“Ya sospechaba de esto y ahora lo confirmo por completo”

–Saam… yo–

“Me parecía tan raro que tú y Danni no se quisieran matar cada vez que se veían”

–¿Yo? Pero no sé de qué…– Me dijo llevándose la mano al pecho.

“No lo niegues Isa”

Dejó salir un suspiro resignada –Sam entiende, era necesario, es que ustedes son tan tercas–

“Ya estamos grandecitas como para saber lo que hacemos”

–Pues no parece– Ambas guardamos silencio solo mirándonos, no sabía que decir, enojada no me sentía, pero no sé qué realmente siento al confirmar mi sospecha –Por favor no le digas a Alex– Me dijo de repente –Me va a matar si se entera que hice esto–

Una sonrisa apareció en mi rostro, esto podría ser beneficioso para mi “Hagamos un trato”

–No puedo creer que pregunte esto ¿Qué clase de trato?–

“Uno en el que ambas salgamos beneficiadas” Pude ver que lo pensaba.

–Dime–

“Yo no le diré nada Alex”

–¿A cambio de qué?–

“Mmmm me deberías una, lo que quiera cuando yo quiera”

–¿Pero qué? No puedo decir si solo así–

“Aceptas ¿Sí o no? Recuerda tu vida está en juego”

–No conocía esta faceta en ti Sam, pero ok, mientras no le digas a Alex, está bien tenemos un trato– Dijo y me acerqué a darle un beso en la mejilla.

“Trato cerrado”

–¿Y ese beso por qué fue?–

"Cuando cierro un trato con Alex le doy un beso, ella dice que los tratos involucran saliva y no pienso escupir mi mano para dártela, ni besarte en la boca. Así que el beso en la mejilla es como cerraremos nuestro trato–

–Hola– Escuché detrás de mí a Alex que me veía de manera seria, y luego su mirada se dirigió a Isabel.

–Yo las dejo chicas– Y se alejó casi corriendo del lugar llevándose a Amy.

“¿Ya terminaste?” Me acerqué a Alex y tomé su mano, una ligera sonrisa apareció, pero sabía que había escuchado esta última parte de la conversación con Isabel.

Caminé junto a ella rumbo a la mesa que nos asignaron cuando Danni toda agitada se detuvo junto a mí.

“¿Ami?” Me preguntó Danni con su mirada era de no me mates, compréndeme.

“Luego hablamos tú y yo, Danielle” No me sentía molesta con ellas, realmente me siento agradecida con ese par por involucrase, por preocuparse, además si no fuera así yo no estuviera sujetando una vez más la mano de mi Alex.

–¿Está en problemas?–

“Mmmm no, pero la haré creer que si”

–Eres mala–

“A veces” Le guiñé un ojo.

Platicábamos amenamente, yo solo esperaba que la pregunta saliera de sus labios, realmente me ha sorprendido la resistencia, ella es muy curiosa y si se ha tardado desde que nos escuchó a Isa y a mí.

“¿Crees que la campaña sea exitosa?”

–Por supuesto, contigo y conmigo en el equipo no podría estar mejor–

“Me gusta trabajar contigo” Me sonrió y le respondí de igual manera.

–¿Qué trato tienes con Isa?– Me preguntó de repente.

“Jajajajaja ya te habías tardado en preguntar jajajaja” No pude evitar soltar la carcajada.

–¡Saaaam!–

Una sonrisa pícara apareció en mi rostro “¿Qué me das para que te diga?”

–Nada– Me dijo y la vi hacer un hermoso puchero.

“Esa carita no me hará decirte” Y entonces me puso una cara enojada, para cambiarle rápidamente a una triste y luego fingir una de llanto, pero yo no caeré en su juego “¿Que me das?”

–Nada, no te daré nada– Me dijo cruzando los brazos.

“Está bien” Su cara de asombro me causó mucha gracia, debió haber pensado que le diría, pero aun así le diré una pista. “A ver piensa ¿Qué cosa puede ser?”

–No quiero pensar–

Entonces volví a reír “Está bien”

–Lo ratifico eres mala–

“Jajajaja… es que… jajajaja ay Alex”

–Ok, no me digas no hay problema es algo entre tu e Isa–

“Yo ando jugando y tú no me insistes”

–No ya te dije que no, oye ¿Y Em?– Cambio de tema, pero la conozco y sé que es en extremo curiosa, veremos cuánto dura.

10 minutos eso fue lo que aguantó.

–¿Que trato puedes hacer tu con Isa?–

“Que curiosa eres” Le dije, pero aunque insistiera no puedo decirle, se lo prometí a Isa.

–Ash si lo soy y me choca, no lo puedo controlar–

“Eso es algo que me encanta” Lo dije sin pensar aunque es la pura verdad.

–¿Si?–

“Si” Un sonrojo en mis mejillas apareció.

–Tu a mí me encantas más– Me dio un beso en la mejilla. Tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos y me llevó a la mesa que nos tocaba.

Nos sentamos junto con todos nuestros amigos y hacerlos no sé si sea algo bueno ahora que sé que Isa y Danni trabajan juntas, si de por si una es peligrosa las dos juntas… Que Dios nos ayude a Alex y a mí.

-Un gusto volver a verte Sam- Me dijo Vicky interrumpiendo mis pensamientos.

“A mí también me da mucho gusto verlas y conocer a su pequeña, esta hermosa”

-Saluda a nuestra amiga Lucía- Le dijo Yael a su hija.

La pequeña hija de Vicky y Yael se acercó a mí de manera tímida -Hola-

“Hola” Me dio un beso en la mejilla y se fue de inmediato de nuevo junto a Yael.

Como era de esperarse Amy y Lucía se fueron a jugar juntas y como yo, Yael notó el lindo problema que tiene Amy con la ‘r’. Cuando Isabel le dio la explicación me enteré de que Amy no solo es la sobrina de Alex. Amy es la ahijada de Alex, realmente me sorprendió enterarme de esto.

–Digamos que Amy me ayudó a salir adelante– Dijo Alex de repente.

“¿De qué?” Pregunté y por la cara que puso supe que lo había dicho sin querer y aunque se hizo la tonta evadiendo el tema e Isabel la ayudó un poco. En un principio creí que Alex no había sentido más que alivio al dejarme, pero supe que no había sido así desde el día que nos vimos, sabía que su mirada era de una gran tristeza y un vacío, una mirada tan parecida a la mía.

Por alguna extraña razón me sentía incómoda, y no era por la conversación que acaba de pasar, tampoco era por enterarme que Danni e Isa son aliadas y ahora son el doble de peligrosas. La conversación era amena llena de bromas en donde en verdad agradecía que Danni estuviera de melosa con su novio y no fuera yo su punto de atención, aun así me sentía rara, y sobre todo observada, miré a mi alrededor y fue cuando la vi ¿Cómo no pude notarla antes? Con esos pelos de zanahoria que ahora si la hacen ver más zorra de lo que ya era.

Malditos celos asquerosos, como odio sentirme así, no poder evitar decirle a Alex que se fuera con esa, ya que la zorra no dejaba de comérsela con la mirada, sé que Alex ni siquiera la miraba pero mi posesividad hizo acto de presencia y es inevitable. ¿Celosa yo? Ja, estoy que me muero de celos más bien como que mi lado asesino está despertando de nuevo y solo quiero gritarle que ese vestido es aún más corriente que el que usaba ese día en el bar.

–Así que según tú, si en este momento me levanto e invito a bailar a una hermosa mujer ¿Tú no dirías nada?– Me preguntó Alex mientras le aseguraba que no estaba celosa. Lo sé, le estaba mintiendo pero no iba a aceptarlo por nada.

“No, ya te dije que no somos nada”

–Muy bien Sam pues eso ya lo veremos– Se levantó y la vi caminar directo hasta donde se encontraba esa zorra y la jauría de hienas encimosas. Estaba por levantarme, ya no me importaba mostrarme como una loca celosa, así lo único que quería era arrancarle la cabeza a esa zorra maldita, pero Danni me tomó del brazo impidiéndomelo.

“Ami ¡Respira! Que te estás poniendo verde”

“Es que… Alex y esa”

“Mira” Voltee a ver y Alex bailaba con una linda mujer mayor y entonces me sentí una tonta.

“Jajaja si vieras la cara que tenías, me dio miedo ami”

“No puedo evitarlo”

“Creo que eso es muy buena señal” Y no entendí a qué se refería.

Intenté tranquilizarme, me quedé viendo a Alex bailar con la abuelita de Mo, pero de vez en cuando volteaba a ver a Jeni quien también veía a Alex y aunque la quiero matar es imposible no admirar a Alex. El cómo se mueve al compás de la música a pesar de tener dos pies izquierdos, eso de alguna extraña manera la hace ver tan sexy. Al terminar de bailar se fue a platicar con Mo y Erika quienes seguían bailando y unos minutos después, regresó a mi lado. Le pregunté que le había dicho a Mo, al parecer también soy muy curiosa.

–Bueno es que recuerda tengo responsabilidades, van a lanzar el ramo y después…–

“¿Después?”

–Ya lo verás Corazón, pero antes estuve buscando a la segunda mujer más hermosa de toda la fiesta para invitarla a bailar y bueno… ¿Te gustaría bailar conmigo Sami?–

“Si Alex” Tomó mi mano y fuimos hasta la pista donde comenzamos a bailar, se siente tan bien estar entre sus brazos. La melodía inunda el ambiente, las voces y risas nos rodean pero cuando ella y yo estamos así, nada más existe. Solo nos movemos al ritmo de nuestros corazones, sus brazos me sujetan con fuerza y yo solo me dejo llevar por el sentimiento.

–¿Qué quieres de mí?– La escucho susurrarme al oído, sabia a lo que se refería pero mi boca respondió en automático sin pensar o más bien pensando en otras cosas.

“Que no quiero yo de ti”

–¡Samantha!– Es su reacción la que me hace darme cuenta lo que dije.

“Perdón, perdón, es que a veces no me puedo controlar” Le digo con un enorme sonrojo en mi mejillas.

–Eres terrible mi pequeña Samthanas pero…– Me acaricia la mejilla y se acerca peligrosamente a mí rostro –No deberías controlarte–

“No es el mejor lugar para no tener el control”

Me sonrió y junto su frente a la mía –De verdad Sam ¿Qué quieres de mí?–

A ella, la quiero a ella para siempre en mi vida y estaba por decírselo…

-Les pido a todas las bellas damas solteras que se acerquen ya que la feliz pareja va a lanzar los ramos, vamos chicas no sean tímidas-

–Muy bien Sam, es hora, vamos–

“Pero yo no…”

Mi intención cuando anunciaran lo del ramo era ser solo una espectadora más y solo divertirme viendo como la jauría de solteronas intentaban atraparlo. Pero Alex tenía otros planes y ahora estoy corriendo por la pista al ritmo de una canción infantil pasando por debajo del velo de Erika. Danni estaba más que emocionada ella jamás había visto algo así, pero antes de que la canción terminara Alex se detuvo.

–Ven– Nos fuimos a un lado de la pista a esperar a que lanzaran los ramos. Me aferré a la mano de Alex, no quería que se separara de mí y es que viendo desde este lado de la pista me doy cuenta que son demasiadas mujeres y entre ellas a la zorra pelos de zanahoria. Me niego a soltarla, me niego rotundamente.

“No se la van a robar ami” Me susurró Danni que estaba a un lado de nosotras, soy posesiva pero aunque no quería, la solté.

Después de hacerlo, la escena fue como en un partido de fútbol americano; el ramo era balón, Erika la coreback aunque no podría decir de qué equipo, Alex la muy sexy receptora, Danni a pesar der tan delgada era la línea defensiva y ofensiva completa, haciendo la función de todos, ya que hizo de todo para proteger a Alex. Pisó los vestidos de las que intentaron acercarse y a más de una le metió el pie para que tropezaran, simplemente tacleo a cuanta chica le pasara por enfrente. El ramo volaba por los aires directo a donde Alex se encontraba y dando un salto espectacular lo atrapó. Se acercó a mi muy sonriente, tomó mi mano y pensé que nos iríamos a sentar, pero no, solo nos cambiamos de lugar, y todo esto me pareció más que sospechoso.

El segundo ramo sería lanzado y de nuevo la jauría de mujeres se aproximó donde estaban las novias, otra vez todo pasó de manera similar, ¿Pero cuál es el objetivo de hacer todo esto? Porque es más que evidente que lo hacen juntas y que todo está planeando. Un par de segundos después confirmé mi sospecha, Alex saltó, le dio un pase a Danni y esta de inmediato me lo puso entre las manos y ahora miro el ramo con sorpresa, levanté la vista porque al parecer la jauría de solteronas creían que el ramo aún estaba ‘en juego’. Una de ellas venia directo hacia mí, lo único que hice fue cerrar los ojos y esperar el golpe. Pero este nunca llegó.

–Auch– Fue lo que escuché y al abrir los ojos vi a Alex debajo de la chica que segundos antes quería quitarme el ramo.

“¡Quítate! ¿Qué no ves que no la dejas respirar?” Le grité y es que Alex no se movía.

-Perdón- Se levantó y de inmediato me arrodillé preocupada junto a Alex.

“¿Estás bien Alex?” Le quité un mechón de su cabello.

–Este deporte no me gusta, es muy peligroso… debí haber jugado Fútbol Americano en la escuela, creo que me hubiera servido más–

La ayudé a levantarse y fue cuando Mo que se acercó a nosotras me dijo el objetivo real de toda esta osadía. No lo puedo creer, todo esto por una tonta tradición y es que aunque Alex y yo tengamos un ramo eso signifique, que… bueno eso, además fue por trampa, puras trampas… aunque lo nieguen y… y Danni fue la que lo atrapó, no yo, el ramo pasó primero por sus manos.

Después de calmarme un poco de nuevo me llevó a la pista y una vez más estoy rodeada por sus brazos moviéndonos al ritmo de la música.

“¿Dónde dice que las dos personas que agarraron el ramo se tienen que casar una con la otra?”

–En el mismo lugar donde dice que dos mujeres se pueden casar en una hermosa boda– Me pegó más a su cuerpo, podía sentir su calor, su aliento rozando mi rostro –Además no sería tan malo unir mi vida a la tuya– ¿Tan malo es pensar en una vida juntas? No, no me parece que lo sea, era algo que yo quería, algo que aun quiero, eso era lo que le pediría si me quedaba –Eres mía Sam, eso nunca lo olvides, no importa si estuviste con otras ¡Tú eres mía!– Que puedo decir después de escuchar eso, no podía verla a la cara ¿Cómo pude dejar que alguien más me tocara?

–Hacen una hermosa pareja– Nos dijo la abuelita de Mo quien me sonrió, pero no pude corresponder a su gesto.

Miré a nuestro alrededor, todos nuestros amigos han crecido en sus vidas, emociones y familia, ¿Y nosotras? No pude evitar sentir envidia Danni con su amor junto a Israel, aunque se separaron por un tiempo y dejaron de frecuentarse jamás perdieron el contacto, hicieron a su amor madurar al igual que ellos. Isa, Enrique y la pequeña Amy que ahora baila feliz entre sus padres, crecieron como familia y reforzaron los cimientos de su relación. Eri y Mo que ahora bailan como si nada existiera, han consolidado su amor al unir sus vidas, ¿Por qué? ¿Por qué nosotras que lo teníamos todo aún no hemos dado un paso adelante? Incluso puedo decir que dimos un par de pasos atrás, ni siquiera puedo decir que regresamos al lugar donde nos quedamos ¿Por qué?

–Háblame Sami, dime que tienes– ¿Por qué? –¿Te pise? ¿Estás bien?–

“¿Estoy bien?” Si, lo estoy pero…

–¿Entonces?–

“¿Te has puesto a pensar que tal vez en lugar de estar festejando la boda de tus amigas y estar haciendo planes para robarte los ramos, podría ser esta nuestra boda?” Le pregunté con reproche “¿Te has imaginado que en lugar de cuidar y jugar con tu ahijada podrías estar mal educando a nuestra hija?” Podía sentir las lágrimas acumularse “Qué perdimos mucho tiempo solo porque tú decidiste por las dos” Me detuve y me separé de ella, ya no puedo más con esto, siento mi pecho reventar de dolor, de miedo, de dudas “¿Qué no se si vale la pena arriesgarme de nuevo, para que al final me vuelvas a lastimar?”

Puedo sentir el dolor que le causo al decir todo esto, pero es necesario ¿No?

–Sam yo…–

-Hola Alex, que bien te ves hoy- ¿Por qué ahora? Limpié mis lágrimas, no le daría gusto a la zorra el verme así.

–Vete de aquí Jeni, estamos ocupadas– Dijo Alex sin dejar de verme.

-Yo solo me preguntaba si ¿Después que dejes de jugar con la niñita esta, tú y yo terminamos lo que no concluimos la última vez que salimos?- Sus palabras me hacen daño, no tengo por qué escuchar esto, ya es más que suficiente con todo lo que tengo como para escuchar aún más.

“Creo que mejor me voy, no me gusta hacer mal tercio” Necesito salir de aquí y alejarme.

–¡Sam! Espera– La escucho decir pero no viene tras de mí.

Camino lo más rápido posible paso a un lado de mis amigos que saben que algo pasa Danni se para frente a mi “¿Sam que pasa?” Me pregunta, pero no respondo, intenta detenerme pero yo la aparto y sigo mi camino.

Lo que pasó me hizo darme cuenta lo mucho que me preocupa, la amo de verdad, no soportaría perderla pero me siento confundida. Ella intenta explicar y yo no quiero escuchar, siento que me asfixio, ¿Por qué si lo único que quiero es aclararlo todo, sigo intentando escapar? Duele demasiado, pero la amo mucho, más que el miedo que siento, más que las dudas, tanto como para decirlo todo, como para escucharlo todo. Es hora de dar un paso enfrente, de aceptar lo que ha pasado, de saber nuestros errores, dejar de huir, dejar de lamentarme, de lamentarnos e intentar aclarar todo para darnos una nueva oportunidad. Pero nada de esto pasara si no abrimos nuestros corazones y dejarnos ver todo el daño que nos hemos hecho la una a la otra, es tiempo de decir todo sin temer más.
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Mensaje por LyA el Miér Mar 11, 2015 11:56 am
Alex



Por fin le pude dar la estrella a mi Sam y después bailamos como aquella vez en Valle; solas y sin música que nos acompañara. Al regresar a la habitación fue algo incómodo era como que de repente ninguna de las dos supiera que decir o que hacer, y es que aunque moría de ganas por dormir una vez más con ella decidí que lo mejor era que esta noche yo la pasara en el sofá. Pero todo lo que había pasado anoche rondaba mi cabeza y hacia que tuviera una especie de adrenalina que no me dejaba descansar. Cuando por fin me quede dormida a las dos horas unos golpes en la puerta hicieron que despertara de muy mal humor y ahora aquí estoy tratando de no salir corriendo y es que después de mucho dialogar (aunque fue un dialogo unilateral por parte de mi amiga) termine sentada en una silla soportando que me maquillen.

–Es inútil que haga esto, bien sabes que no me gusta usar maquillaje– Le dije refunfuñando, mientras la señorita trataba de enchinarme las pestañas.

–Pero es solo por hoy, además el evento lo amerita– Me dijo Isabel a quien le estaba haciendo un peinado el cual la hacía verse muy mayor.

–Yo pensé que esta tortura solo la viviría el día de tu boda–

–Pues ya viste que no, además el día que te cases yo creo que a Sam le encantara verte bien arreglada y sobre todo maquillada–

–¿El día que me case?–

–Así es monstruo, el día que le jures a Sam dejar de ser una idiota y que jamás dejaras que se vaya de nuevo– Y mi amiga me guiñó el ojo –Por cierto ¿Cómo vas con el plan para recuperarla?–

–Ayer le di las estrellas–

–Así que por fin le diste ese papel que según dice que la estrella se llama Sam–

–Nada de: ‘Según dice’, la estrella se llama Sam y bueno también le di el collar con el dije–

–¿El súper dije carísimo? Vaya ¿Y qué dijo?–

–Le encantó, si la hubieras visto, tenía esa mirada, fue… no sé, fue como si por un momento ya me hubiera perdonado y todo iba a estar bien–

–¿Y?–

–Y, pues no sé, creo que aún me falta explicarle lo que hice y lo más importante él porque–

–Creo que es lo mejor, si de verdad van a regresar es mejor poner las cartas sobre la mesa, todo o nada amiga–

–Lo sé, yo lo sé– Le respondí antes de que me pintaran los labios y no pudiera responderle.

–¿Y qué tienes planeado para hoy?–

–Pues realmente no estoy segura, Mónica me propuso algo, pero solo que necesito ayuda–

–Lo que necesites–

–Pues necesito…– Y entonces le expliqué la loca idea que tenía Mónica para este día.

–Está bien, me agrada la idea, por cierto ¿Crees que Mónica esté bien? Es la segunda vez que entra al baño–

–Son los nervios, a ti te pasó lo mismo– Le respondí mientras quitaba mi mano que empezaba a ser sujetada por otra señorita y es que me querían pintar las uñas.

–¡Claro que no! Yo era toda paz y calma, eras tú la que estaba nerviosa–

–¿Y como no? Si en lo que te peinaban y maquillaban yo tuve que checar los últimos detalles–

–Pero valió la pena, mi boda es una de las más bonitas, en el trabajo aún se habla de la ceremonia y de la fiesta–

–Sí, la verdad valió la pena– Entonces le di una mirada furiosa a la señorita que estaba de necia a tomar mi mano para pintarme mis uñas.

–Chicas, creo que me dio algo, no me siento bien– Dijo Mónica saliendo del baño.

–Son los nervios Mo, lo mejor es que te relajes un poco, ya verás que después de que digas que si, todo se pasa y solo te queda disfrutar la fiesta con tu esposa– Le dijo Isabel quien empezaba a checar que todo estuviera perfecto en su persona.

–Es solo que… ¿Y si digo algo mal a la hora de decir mis votos? Es algo que siempre vamos a recordar– Dijo Mo muy preocupada, mientras tomaba asiento para que la empezaran a peinar.

–Pues lo borramos del video y ya– Le respondí.

–Torpe, todos se van a reír de mí–

–Calma Mo, lo más importante es que se los digas a la persona correcta, lo demás no interesa– Le dijo Isabel.

–Es solo que…– Y entonces se puso de pie de nuevo para dirigirse al baño.

–¡Ya basta, respira hondo y profundo y siéntate para que terminen de maquillarte!– Y por fin la mandona de mi amiga había puesto orden.

Una vez que terminaron de maquillarnos y peinarnos, nos pusimos nuestros trajes de lino beige y las guayaberas femeninas en tonos azules, acompañé a Mo hasta el jardín en lo que Isa iba por su marido y Amy.

–Tengo miedo Alex– Me dijo Mo, lo peor es que parecía como si estuviera a punto de meterse en una piscina llena de arañas y víboras.

–Calma amiga, todo va a salir estupendo–

–Es que es el día más importante de mi vida y de Erika y quiero que salga perfecto–

–Pues relájate, que si sigues pensando en eso de verdad vas a meter la pata– Y me acerqué a ella para darle un abrazo –Todo va a estar bien– Le repetí mientras palmeaba su espalda.

–Lo sé– Y entonces ella me abrazó –¡Oh por Dios!–

–¿Qué? Y solté a mi amiga que tenía cara de shock.

–Sam–

Al escuchar su nombre voltee lo más rápido que pude y entendí por qué la cara de Mo, Sam se veía hermosa, su maquillaje, su cabello, su vestido azul de coctel y el hermoso dije que le di ayer adornando su cuello, simplemente lucía espectacular –Sujétame– Le dije a Mo y es que todo me empezaba a dar vueltas.

“Alex ¿Estás bien?” Me preguntó Sam que al darse cuenta que mi amiga me sujetaba corrió a donde estábamos Mónica y yo.

–Si–

“No desayunaste ¿Verdad?”

–Solo un jugo–

“Alejandra, no puede ser, bien sabes que tienes que comer, ¡Anda vamos a que desayunes algo!”

–Sí, Sam– Me encanta cuando me ordena de esta forma.

Fuimos a comer algo, lo bueno es que aun teníamos tiempo, Sam pidió para ella solo un plato de fruta y a mí me pidió el desayuno más grande que alguien pudiera comer. Así que estaba tomando mi jugo mientras me traían mis huevos rancheros, cuando…

“Te pasas, bien sabes que no puedes dejar de desayunar, mira que tan solo hace dos días te desmayaste por no comer suficiente”

–Si Sam– Si Sam supiera que es por ella que me desmayo, que mi cuerpo no soporta ver tanta belleza, pero si le digo lo más seguro es que… no, yo no creo que Sam se aleje de mí, la única idiota que hace eso en esta relación soy yo.

“¿Es que no entiendes que me preocupas?”

Y casi me atraganto por la emoción de escuchar esas palabras –¿Te preocupo?– Pregunté tosiendo.

“Si Alex, me preocupas y mastica bien no quiero que te ahogues”

–Si Sam– Y muy bajito le dije –Eres una mandona–

“Pues según recuerdo te encantaba que te ordenara cosas” Me respondió mientras me miraba fijamente y tomaba su café.

–Siempre me gustó que fueras dominante– Le dije mientras tomaba mi jugo.

Y entonces mi linda Sam se sonrojo tanto que parecía una manzana “Creo que ya es hora” Me dijo para cambiar el tema.

–Sí, creo que si– Me llevé el último bocado a la boca y me levanté –¿Sería tan amable de acompañarme bella dama?–

“Será un honor” Me respondió, para después sujetarse de mi brazo.

–Ah espera– Saqué la tarjeta y se la di, ella me soltó y leyó lo que esta vez le quería decir y solo me dijo.

“Yo jamás iría en contra de él” Y me dio un beso muy cerca de los labios, de nuevo le ofrecí mi brazo y ella lo tomó.

Cuando llegamos al jardín, apenas se estaban acomodando las personas, acompañé a Sam a que tomara su lugar y luego me dirigí a donde estaba Mo, Isabel le estaba dando la canasta con pétalos a Amy y le explicaba que tenía que tirarlos al piso cuando ella le dijera.

–Me sudan las manos– Me dijo Mo y su voz se escuchaba muy nerviosa.

–Ya te dijimos que te calmes–

–Pero es que…–

Y Mo ya no terminó porque en eso se escuchó la música, todos estaban en sus asientos, Isabel se paró junto a mí y quedé en medio de mis amigas. Una a una entraron las damas de honor, mi sorpresa fue mayor cuando la última resultó ser Jeni y cuando me vio me mandó un beso, solo espero que Sam no se diera cuenta, creo que también le voy a tener que contar lo que pasó con ella.

–¡Diablos! Creí que estaba en España– Dije un poco molesta.

–Vino solo para la boda– Me respondió Mo.

–Solo espero que no me meta en problemas–

–Ustedes dos ¡Dejen de platicar y guarden silencio!– Dijo mejor dicho ordenó Isabel.

–Si jefa– Y mi amiga me dio un pisotón –Auch me lastimaste tonta–

–Pues ya cállate–

–Shhhhh, que ya viene mi cosita hermosa, ¡Compórtense!– Dijo Mónica sin despegar la mirada de donde pronto aparecería Erika.

Erika llegó tomada de la mano de Amy y sujeta al brazo de su papá, este la soltó y tomó el brazo de su esposa, ambos le dieron un beso y caminaron por el pasillo de rosas, después Amy hizo su gran entrada, solo que en lugar de lanzar los pétalos al piso los lanzaba al aire para después tratar de atraparlos, lo que provocó algunas risas.

–Amy, Amor no hagas eso, ven– La llamó Isa y esta obediente corrió a los brazos de su mamá.

–¿Vite mamá? Las hojas guelan–

–Si Amor– Y le dio un beso.

Y entonces entró Erika caminando por el pasillo, la cara que tenía era de felicidad absoluta, y la de Mo era igual, sus ojos estaban húmedos como si en cualquier momento fueran a llorar –Es hermosa– Dijo mi amiga en un susurro que alcancé a escuchar.

Dirigí mi mirada a Sam quien ya estaba acompañada de Danni e Israel y ella me sonrió –Lo sé– Y Mo volteo a verme como si fuera Flash.*

–Es mía– Me dijo enojada.

–Lo sé– Y le sonreí.

–Amor– Le dijo Erika a Mo y solo así se le olvidó el querer arrancarme la cabeza.

La ceremonia fue avanzando; los 4 elementos fueron invocados, yo era fuego, Isa era agua, Yael y Vicky; las amigas de Mo que alguna vez nos acompañaron al bar eran Viento y Tierra y los 7 lazos que representaban los chakras eran las damas, todas dijimos palabras y deseos a la pareja, cuando tocó mi turno solo pude hablar con el corazón.

–Amiga mía, eres una parte importante en mi vida y te deseo lo mejor, eres afortunada al haber encontrado el verdadero amor y aún más por haberlo encontrado en tan hermosa persona, les deseo Felicidad pero lo que les pido es que nunca supongan, que pase lo que pase cualquier decisión sea tomada por las dos y que nunca se callen nada, ya que lo más importante en una relación es la confianza, las quiero a las dos y espero que sean felices–

Les di un beso en la mejilla a cada una y fui a tomar mi lugar junto a Sam, cuando me senté ella estaba llorando así que la abracé –No llores Sami– Y le di un beso en la cabeza –Te amo–

“J'ai aussi”

Y me sentí volar. La ceremonia concluyó cuando se intercambiaron los anillos y Mo dijo sus votos, afortunadamente los dijo bien, pero fue Erika la que no pudo decir nada y es que rompió en llanto y bueno Mo no soportó más así que también empezó a llorar de felicidad.

Sujeté aún más fuerte a Sam, yo quería esto mismo y lo iba a lograr, algún día seriamos Sam y yo la que estuviéramos diciendo y prometiendo amor. Enfrente de todos nuestros parientes y amigos.

Como acto final y en lugar de lanzar arroz a todos se nos entregaron unas cajitas donde adentro había una pequeña mariposa, tomé la mía y la de Sam y le expliqué el significado de soltar al pequeño animalito –Así que Sami pide un deseo– Sam cerró sus ojos y yo hice lo mismo. Por favor quien quiera que este allá arriba has que Sam me perdone y me deje volver con ella.

“¿Ya la suelto?” Me preguntó Sam.

–A la de tres lo hacemos juntas ¿Lista?–

“Uno, dos”

–Tres– Y abrimos nuestras cajitas. La mariposa de Sam voló hasta que se perdió junto con las demás pero la mía se quedó en mi mano.

“Creo que no se quiere ir” Me dijo mientras veía a mi mariposa que lentamente movía sus alas.

–Creo que no quiere cumplirme mi deseo–

“¿Qué fue lo que pediste?”

–Si te lo digo no se cumple– Anda estúpida mariposa vuela no me hagas esto, pero el animal solo caminaba en mi mano.

–Las mariposas estaban congeladas para que no se alteren mientras están en las cajas, tienes que soplarles para ayudarles a volar– Me dijo Israel, creo que notó que me empezaba a molestar con el pequeño animalito.

–Anda vamos pequeña ayúdame un poco– Le susurré a la mariposa y le soplé aire caliente con mi boca, tardó solo unos segundos y entonces mi mariposa voló junto con las demás.

“Después de todo si se va a cumplir tu deseo”

–Eso creo, anda vamos a felicitar a las novias–

Después de felicitar a las felices novias y de ir a tomar un coctel nos fueron llamando para asignarnos nuestros lugares en las mesas que nos correspondían, Sam y yo quedamos junto con Isa y su familia, también estaba Israel, Danni, Yael y Vicky que llevaban a su hija Lucía ahora ya de 4 años.

–Quiedo ir a juega– Dijo Amy.

–Espera Amor vamos a comer y luego vas a jugar– Le dijo Enrique.

–Pedo no tengo hambe–

-Mamás yo también quiero ir a jugar- Dijo Lucía.

-Pero Amor…- Empezaba a decir Vicky.

-Mi vida, déjala así se cansa y come mejor- Le dijo Yael a su esposa.

-Está bien, pero invita a la bebé a jugar y la cuidas- Le dijo Vicky a su hija mientras la ayudaba a bajar de la silla.

-Sí, mamá ¿Quieres ir a jugar?-

–¿Puedo mamá?–

–Está bien, pero te portas bien y no molestes a Lucía– Le decía mi amiga mientras le acomodaba su diadema.

–Si mamá–

Y las dos pequeñas se fueron tomadas de la mano al área de juegos.

-Creo que tu hija tiene un pequeño problema con la ‘R- Le dijo Yael a Isabel mientras sonreía.

–Salió a su madrina, bien me decía mi mamá: ‘Los ahijados se parecen a sus padrinos’ y mira no se equivocó, salió a ti en muchas cosas– Me dijo mientras me miraba como reprochándome.

–Pues es solo una coincidencia, yo no tuve nada que ver a la hora de fabricarla– Además aun creo que es el Karma.

-Eso puedes jurarlo- Nos dijo Enrique.

“¿Es tu ahijada?”

–Sí, yo soy su madrina, ¿Por qué crees que la echo a perder?– Creo que jamás se lo comenté a Sam.

–En realidad creí que era para hacerme enojar– Me dijo muy seria mi amiga.

–Bueno eso también, pero digamos que Amy me ayudó a salir adelante– Dije sin pensar.

“¿De qué?”

–¿Qué?– Traté de fingir, pero fue inútil.

Y Sam me vio muy seriamente “¿De dónde te ayudó a salir?”

–De la depresión por perderte– Le contestó mi amiga.

–¡Isabel!– Esto se estaba poniéndose muy incómodo.

“Vaya la ruquis también tuvo problemas” Dijo Danni para después recibir una mirada furiosa por parte de Sam.

-¡Qué! ¿No se lo has contado? Muy mal Alex, si van a empezar a andar de nuevo sería mejor que se contaran todas las cosas para que después no haya malos entendidos- Dijo Israel, tal parece que hoy están en mi contra.

“Nosotras todavía no andamos” Respondió Sam y su tono fue… ahora si no supe cómo fue, era como si estuviera muy molesta.

–Tú lo has dicho ‘todavía’ pero es solo una sugerencia, deben de aclarar todo– ¡Oh por Dios! ¿Mi amiga nunca se calla?

-Si bueno ya veremos qué pasa… por cierto viste que…- Entonces por fin intercedió Enrique y cambio el tema.

La incómoda charla había concluido pero mi amiga tenía razón teníamos que contarnos todo para que no existieran malos entendidos.

La tarde pasó sin más charlas incomodas, la presentación de la nueva pareja ahora ya como un matrimonio, el brindis de parte de los papás de las novias, en donde ambos padres lloraron, el primer baile de Mo con su ahora esposa Erika y bueno así la tarde terminó y ahora ya empezaba a oscurecer. Todo el mundo bailaba en la pista, la música era agradable, el ambiente era cómodo y las bebidas estaban estupendas, en resumen todo iba muy bien solo que en la mesa donde estábamos a un lado de nosotros se encontraban las amigas de Erika y al parecer no fui la única que se dio cuenta y es que Jeni no dejaba de verme.

“Ve y háblale, se ve que se muere de ganas por platicar contigo” Me dijo Sam algo molesta.

–Pues a mí no me interesa hablar con ella– Le tomé la mano –La única que me interesa que me hable y que me escuche eres tú– Le di un beso al dorso de su mano –Ella no me importa–

“Pues al parecer a ella si le importas” Me dijo Sam un poco más calmada.

–¿Estás celosa?–

“¿Yo? Para nada, además tu y yo no somos nada”

–Así que según tú, si en este momento me levanto e invito a bailar a una hermosa mujer ¿Tú no dirías nada?–

“No, ya te dije que no somos nada”

–Muy bien Sam pues eso ya lo veremos– Me levanté, pase junto a la mesa de las amigas y pude sentir una que otra mirada que me incomodó pero yo fui a buscar a una hermosa dama y llegué a donde estaba la abuelita de Mo –Señora ¿Cómo está?–

-Oh Alex cariño, justo estaba preguntando por ti-

–¿De verdad?–

-Claro, oye por cierto tu amiga es muy guapa-

–Sí, lo sé, pero no más que usted señora–

-Alex tu siempre tan amable-

–¿Señora me haría el favor de bailar esta pieza conmigo? Claro, si no le incómoda– Le dije extendiendo mi mano.

-No sabes cómo me muero por barrer la pista- Y así me dirigí con la hermosa abuelita a bailar. No solo bailé una pieza, bailé tres y bueno Sam solo sonreía -Alex, cariño creo que para mí es suficiente, pero muchas gracias por venir a saludarme-

–Señora ha sido un placer el bailar con una de las mujeres más guapas de toda la fiesta–

-Eres un amor Alejandra- Y me apretó la mejilla -Esa chica tiene suerte de que seas su compañera este día-

–La suerte es mía señora–

Acompañé a la abuelita a su lugar y me dirigí en busca de las novias, no me costó trabajo encontrarlas ya que desde que bailaron su vals no se habían sentado ya que se quedaron en la pista bailando–Chicas ya es hora de lanzar el ramo–

–Uy ahora si se va a poner bueno– Me dijo Erika.

–¿Ya está listo?– Me preguntó Mónica.

–Después de la tercera canción el Dj las llamará a ustedes y a todas las solteras. Después del ramo se les va a invitar a las parejas a bailar con ustedes–

–Muy bien pues a prepararnos, te pones en donde te dije y recuerda 3 y 2–

Y Mo me guiñó el ojo y es que justo ahora empezaba su loco plan. Dios apiádate de mí y haz que funcione –Si amiga no te preocupes ya sé dónde debo pararme– Fui en busca de los ramos que se usarían para lanzarse, se los di a Mo y me fui a sentar junto a Sam.

“Pensé que ibas a invitar a bailar a una de las jóvenes que no dejan de verte”

–Te dije que iba a invitar a la dama más hermosa a bailar y justo eso hice–

“Pues está bien, por cierto ¿Que le decías a Mo?”

–Bueno es que recuerda tengo responsabilidades, van a lanzar el ramo y después…–

“¿Después?”

–Ya lo verás Corazón, pero antes estuve buscando a la segunda mujer hermosa de toda la fiesta para invitarla a bailar y bueno… ¿Te gustaría bailar conmigo Sami?–

“Si Alex”

Tomé su mano y la llevé a la pista, sus brazos rodearon mi cuello y yo la tomé por la cintura y comenzamos a bailar lenta y tranquilamente –¿Qué quieres de mí?– Le pregunté y su respuesta fue algo que nunca esperé a lo cual sonreí como tonta –De verdad Sam ¿Qué quieres de mí?–

-Les pido a todas las bellas damas solteras que se acerquen ya que la feliz pareja va a lanzar los ramos, vamos chicas no sean tímidas- Dijo el Dj y ya no pude escuchar su respuesta por la interrupción.

–Muy bien Sam, es hora, vamos– Tomé su mano y la jalé.

“Pero yo no…”

“Nada, nada, anda que nos llaman” Dijo Danni ayudándome a jalar a Sam hasta la pista donde casi la mitad de las invitadas estaban tomando posiciones para empezar la víbora de la mar –No te sueltes– Y apreté aún más la mano de Sam.

La canción comenzó y todas empezaron a moverse, el atrapar el ramo en las bodas es un deporte extremo y es que primero empieza con esta fila de solteronas corriendo por todo el lugar, pasando por el arco que forman las novias que se sujetan las manos. Ya estábamos en la última parte de la canción cuando solté la mano de la chava que no tenía ni idea de quien era y llevé a Sam junto con Danni justo a la parte derecha y la más alejada de donde estaba el ansioso grupo.

-Muy bien lindas damas, ahora que no ha habido lesionadas pido a todas que formen un grupo porque la primer novia va a lanzar el ramo-

Erika se vendó los ojos y se subió a una silla, Mo que la sujetaba fuertemente de las piernas le dijo a donde debía lanzar el ramo así que muy disimuladamente mi amiga me vio y me sonrió.

-Muy bien chicas llegó la hora, contemos ¡Uno! ¡Dos! Y…-

Erika hizo como que lanzaba el ramo y más de una fue empujada por las de atrás para poder pasar.

-¿Pero qué fue eso? La novia no ha lanzado nada chicas, tomen un minuto de calma que esto apenas empieza, vamos a aplaudirle para que se anime a lanzar el ramo- Decía el DJ por el micrófono.

Mónica sujeto de las piernas a Erika y me vio de nuevo y con un movimiento de los labios me dijo –Es hora– Me preparé, no sé si una de las solteras del grupo podría venir a donde estábamos así que para atrapar el ramo primero tenía que proteger a Sam, entonces la aleje de mí pero ella se negaba a soltar mi mano. Danni me sonrió y entonces entendí que ella sabía lo que estábamos planeando, algo le dijo al oído y solo así Sam me soltó.

–¡Uno!... ¡Dos!... Y... ¡Tres!–

Todo pasó en cámara lenta y claramente vi como Erika soltaba el ramo y este iba cayendo justo a donde yo estaba, tres de las damas de honor corrieron a donde me encontraba pero de algo me ayudó haber jugado básquetbol cuando era joven, así que salté y atrapé el ramo, como pude esquivé a las agresivas damas que llegaron como si fueran la línea defensiva de un equipo de fútbol Americano y me hice del ramo.

-Oh y tenemos a la afortunada que ha ganado el ramo, ¡Vamos a darle un aplauso chicas!-

Todas me veían con cara de quererme matar, pero aun así aplaudían, no con mucho ánimo cabe decir, pero a mí no me importaba en lo más mínimo, yo ya tenía mi ramo y eso era lo que importaba.

-Muy bien esto aún no termina, hay un segundo ramo que será lanzado por la ahora señora Mónica, así que chicas tomen sus lugares, cambien su estrategia para atrapar el ramo si creen que es necesario y prepárense-

Tomé la mano de Sam y nos dirigimos a la parte contraria de la pista, era obvio que todas creían que ya no me lo iba a lanzar y sobre todo que yo ya no iba a hacer el intento por atrapar el segundo, así que el grupo se concentró en el centro de la pista y las otras tomaron el lugar que antes habíamos ocupado Sam y yo, Mónica se vendó los ojos y se subió a la silla, y Erika le dijo a donde estábamos.

-Muy bien chicas a la cuenta de tres, ¡Prepárense! ¡Una y do…!-

Justo cuando el DJ terminó de decir dos, Mónica soltó el ramo justo en nuestra dirección, salté una vez más pero no lo tomé, solo lo empuje a donde estaba Sam el ramo cayó en las manos de Danni pero esta rápidamente se lo entregó y Sam lo tomó. Justo cuando mis pies tocaron el suelo una de las locas solteronas corría en contra de Sam así que como pude corrí para interponerme en su camino y la muy loca me tacleo, terminé en el piso con una mujer enorme que me estaba aplastando.

–Auch– Fue lo único que alcancé a decir.

“¡Quítate! ¿Qué no ves que no la dejas respirar?” Le gritó Sam a la chava.

-Perdón- Se movió y como pudo se levantó, no sin antes encajarme sus uñas en mi brazo.

“¿Estás bien Alex?”

–Este deporte no me gusta, es muy peligroso… debí haber jugado Futbol Americano en la escuela, creo que me hubiera servido más–

“Uy ami, la ruquis está alucinando” Dijo Danni mientras se reía.

“Tonta… anda levántate” Y Sam me extendió su mano para ayudarme a que me levantara.

–¿Estás bien amiga?– Me preguntó Mo que llegó de la mano de Erika.

–Eso creo–

–Monstruo estás loca ¿Qué no viste a la tipa? Parecía un toro en estampida– Me dijo Isabel.

–No lo noté– Dije sarcásticamente mientras me sobaba mi brazo –Pero estoy bien, lo importante es que tenemos los dos ramos–

–Pues eso significa que son las próximas– Nos dijo Mo con una enorme sonrisa.

“¡¿Qué?!” Grito Sam “No, el segundo lo tomó Danni, ella me lo dio, así no cuenta”

“No ami, yo solo lo empujé un poco para que lo tomaras”

–Es tradición Sam, además todo fue limpio, Alex ganó su ramo y tú el tuyo– Explicó Mo mientras se cruzaba de brazos y sonreía.

“Pero hicieron trampa”

–Eso tendrás que comprobarlo, mi esposa y yo podíamos verlas y Danni tiene razón, solo lo empujo a donde estabas tú, así que todo fue legal–

“Son unas…”

-Ahora le pedimos a las esposas, que pasen al centro y compartan esta canción con todos aquellos que quieran acompañarlas, y porque no, que pasen las dos ganadoras de los ramos- Dijo el Dj.

–Bueno, creo que nos llaman– Dijo Isa que también sonreía, mientras le extendía la mano a su marido.

-Buena atrapada Alex- Me dijo Enrique antes de llevar a su esposa a la pista.

-Alex, no te veía saltar así desde que estabas en el equipo- Me dijo Israel, que abrazaba a Danni.

“¿Qué equipo?” Preguntó Danni.

–El de Básquetbol, Alex jugó durante tres años–

“Vaya, eso no lo sabía ¿Y tú Sam?”

“No, tampoco” Dijo sin dejar de ver cómo me sobaba mi brazo.

-Pues esperemos que sea la última vez que te toque atrapar el ramo, porque casi mueres aplastada- Me dijo mi amigo antes de llevarse a Danni a la pista.

–Eso espero…– Sam por mucho que tratara ocultar lo que sentía no le estaba funcionando y es que podía ver que estaba muy contenta –¿Me haces el favor de compartir esta pieza conmigo bella dama?–

“Eres una tramposa y una…” La canción comenzaba así que no deje que terminara de decirme todo lo que ya suponía que iba a decir, la tomé de la mano dejamos los ramos encargados en la mesa de la abuelita de Mo y la llevé a la pista, la sujeté de la cintura y la pegué a mi “Son unas tramposas ¿Lo sabías?” Me dijo Sam mientras nos empezábamos a mover al ritmo de la canción.

–Eso Corazón tienes que comprobarlo, todo lo que pasó fue legal… pero de verdad ¿Sería tan malo casarte conmigo?–

“¿Dónde dice que las dos personas que agarraron el ramo se tienen que casar una con la otra?”

–En el mismo lugar donde dice que dos mujeres se pueden casar en una hermosa boda– Y apreté la cintura de Sam para acercarla aún más contra mi cuerpo –Además no sería tan malo unir mi vida a la tuya– Y Sam ya no dijo nada, solo seguíamos el compás de la música –Eres mía Sam, eso nunca lo olvides, no importa si estuviste con otras ¡Tú eres mía!– Pero Sam desvió su mirada.

–Hacen una hermosa pareja– Escuche decir a la abuelita de Mo que bailaba con uno de sus nietos.

Y entonces la cara de Sam cambió a una de tristeza, no me dijo nada y solo recargó su cabeza en mi hombro –Háblame Sami, dime que tienes– Ella levantó su cara y pude ver sus ojos llorosos –¿Te pise? ¿Estás bien?–

“¿Estoy bien?” Me respondió un poco indecisa o eso creo.

–¿Entonces?–

“¿Te has puesto a pensar que tal vez en lugar de estar festejando la boda de tus amigas y estar haciendo planes para robarte los ramos, podría ser esta nuestra boda?” Y la voz de Sam se escuchaba con dolor “¿Te has imaginado que en lugar de cuidar y jugar con tu ahijada podrías estar mal educando a nuestra hija?” Y sus ojos se empezaban a llenar de lágrimas “Qué perdimos mucho tiempo solo porque tú decidiste por las dos” Y Sam se separó de mí y dejamos de bailar “Qué no se si vale la pena arriesgarme de nuevo, para que al final me vuelvas a lastimar” Y sus palabras me dolían cada vez más, sobre todo el último comentario. Cuando le iba a responder para decirle que jamás la dejaría ir justo acabó la canción.

–Sam yo…– Pero me interrumpió la persona menos indicada.

-Hola Alex, que bien te ves hoy- Escuché una voz a mi espalda que de inmediato reconocí.

–Vete de aquí Jeni, estamos ocupadas– Le dije sin verla, mi mirada estaba fija en Sam.

-Yo solo me preguntaba si ¿Después que dejes de jugar con la niñita esta, tú y yo terminamos lo que no concluimos la última vez que salimos?- Y una sensación extraña recorrió mi cuerpo, un sabor amargo llegó a mi boca de tan solo recordar esa noche.

“Creo que mejor me voy, no me gusta hacer mal tercio” Y Sam se fue.

–¡Sam! Espera– Ya iba a seguirla pero Jeni me sujeto del brazo.

-Déjala, es solo un berrinche de la mocosa-

–¿Qué palabra no entiendes de ¡DEJAME EN PAZ!?– Le dije mientras me soltaba –¿Que no entiendes que no me gustas? Que no te quería más que para olvidarla a ella, que solo te veo como cosa de una vez– Le empecé a gritar –No eres ni la mitad de lo que es Sam y dudo que algún día lo seas– Me di vuelta y me fui para alcanzar a Sami, no le di tiempo a Jeni para que me respondiera y sinceramente no me importaba lo que me tuviera que decir, lo único que me importa era Sam. Escuché que mis amigas me llamaban pero no me detuve, no dejaría ir a Sam, esta era la noche para aclarar todo y así lo haría, corrí como nunca y la alcancé en el área de la alberca.

–¡Sam, espera!–

“¡Vete con tu… con esa!”

–Ella no significa nada, fue solo un error– Y la sujeté del brazo –Sam por favor escúchame, no pasó nada Amor, déjame explicarte–

“No me importa y ya suéltame”

–No Sam, por favor–

“¡Qué me dejes!” Y Sam movió su brazo de tal forma que yo perdí el equilibrio y caí al agua. Caí en lo más profundo de la alberca, mis pies no tocaban el fondo y por lo tanto no podía pararme, me estaba ahogando, movía mis brazos y mis piernas, lo peor de todo es que me empezaba a asustar pero Sam saltó a la alberca.

“¡Cálmate Alex! Si no lo haces no voy a poder sacarte” Y traté de hacerle caso, me sujetó y me llevó a la orilla “¿Estás bien?”

–Ayúdame a salir Sam, no me gusta el agua–

“Lo sé, solo cálmate un poco, te voy a sacar de aquí” Me ayudó a llegar a la parte de la alberca donde pude pisar “Ahora espera” Ella salió y se acercó a mí para ofrecerme su mano, cuando por fin salí me tumbé en el suelo y trataba de respirar tranquilamente, pero mi corazón latía como si hubiera corrido un maratón “¿Estás bien?”

–Eso creo–

“¿De verdad estás bien?”

–Si Sam, solo me asusté, no me gusta el agua, nunca me ha gustado– Le dije mientras me sentaba y recuperaba el aire.

“Si, aun lo recuerdo” Se sentó junto a mí.

–Sam de verdad no pasó nada con Jeni, tú y yo tenemos que hablar–

“No me importa Jeni y no sé… no sé si quiera escuchar todo lo que tienes que decir, no sé si yo pueda decirlo todo”

–Sam por favor te lo pido, si queremos que esto funcione tenemos que aclarar todo, no puedo vivir así–

“¿Así como?”

–Con miedo a que en cualquier momento te enojes– Por un momento no dijo nada, ambas seguíamos escurriendo agua, entonces sujetó el dije de la estrella y cerrando los ojos me dijo:

“Está bien, esta noche hablaremos de todo tu y yo… pero quiero oír todo” Me vio fijamente a los ojos.

–Te lo diré todo, pero yo también quiero escucharte– Una vez más se quedó en silencio –Pondremos las cartas sobre la mesa–

“Me parece justo” Y sin darle tiempo a reaccionar la besé y lo mejor de todo es que ella me correspondió.

–Es un trato– Le dije cuando me separé de ella– Y ambas sonreímos –Creo que tu vestido se dañó–

“Es solo un vestido, pero tu traje esta…”

–Es solo un traje– Y le sonreí –¿Lista?–

“Siempre”

Esta noche Sam y yo nos diríamos todo y muchas cosas no serían agradables de escuchar, mi mamá siempre me dijo que para que sane completamente una herida había que limpiarla y curarla bien, aunque doliera o tuviéramos que abrirla de nuevo, si no jamás sanaría como era debido y justo hoy Sam y yo íbamos a sanar nuestras heridas.





*Flash (también conocido por su apodo "El Corredor Escarlata") es un superhéroe de la compañía estadounidense DC Comics que posee una rapidez sobrehumana, la cual incluye la habilidad de correr a gran velocidad, reflejos sobrehumanos y la capacidad de violar algunas leyes de la física.

 La ceremonia de boda simbólica no es como la de las Iglesias, para empezar la pareja debe estar representada por dos colores de flores el rojo y el blanco, la ceremonia se lleva debajo de un arco donde las dos flores están cubriéndolo, la Novia no es entregada por el padre ya que debe ser un acto de decisión propia, los cuatro elementos deben estar representados en el altar que se pone frente a los novios y cada uno debe tener un representante o padrino que debe decir algunas palabras a los novios, después se hace la ceremonia de los 7 lazos cada uno representando a los 7 chakras que todo ser humano tienen, cada lazo es del color representativo del chakra correspondiente, después se les da alimento a los novios el mismo que ese día se servirá en el banquete, en este tipo de ceremonia no hay marcha nupcial pero si hay música y toda de acuerdo al gusto de la pareja, la ceremonia dura una hora aproximadamente pero es muy dinámica, concluye cuando se hacen el intercambio de anillos después de esto la pareja dice sus votos y se dan un beso. Realmente vale la pena y más para todos los que por ser y amar diferente se nos niega una ceremonia católica.

La tradición dice que cuando alguien recibe como regalo una mariposa, puede pedir a esta, un deseo y este se convertirá en realidad al dejarla en libertad; de la misma manera cuando alguien asiste a un evento en el cual se liberan mariposas se desea lo mejor a los festejados confiando en que sus deseos se harán realidad.


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Nos leemos... tal vez al rato Very Happy Razz
LyA
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Mensaje por LyA el Sáb Mar 14, 2015 12:50 pm
Laughing Laughing Laughing Laughing Espero que tengan un lindo diaaaa, gracias por leernos, aqui les dejo un cap mas que espero y disfruten.

Pooor fiin se aclaran las cosas...

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Capítulo 45 Dímelo sin miedo

Sam

–¿Lista?–

“Siempre”

Esa fue mi respuesta en el momento si hubo duda pero estaba decidida a hablar. Pero a cada paso que doy me siento más nerviosa ¿Y cómo lo sé? Pues a pesar de que estoy empapada, puedo sentir mis manos sudar. La miro de reojo por un instante y ella se ve tan decidida en cambio yo estoy llena de miedo, miedo a lo que voy a escuchar, pero más a lo que tengo que decir, me aterra la idea de que se aleje de mí. Vamos Sam calma, calma, respira y sobre todo no corras. Aunque quiero hacerlo, huir lejos, pero eso no solucionaría nada, solo empeoraría todo, ¡Deja de ser una cobarde!

“¿Te quieres bañar tu primero?” Le pregunté a Alex mientras tomaba mi neceser y mi pequeña bata y es que vi como empezaba a temblar. Pero no puedo creer que tenga tanto frío si está haciendo mucho calor.

–No, hazlo tú, ve tu primero, no quiero que te enfermes–

“No, de verdad, tu primero” Porque tal vez la que se enferme es otra.

–Sam, ve tú– Terca como siempre.

“¡Alejandra ve tú!” Me crucé de brazos dándole a entender mi molestia.

–Deberíamos ir juntas– Me dijo con su mejor sonrisa pícara, esa que me encanta y mata más de una neurona en mi cabeza.

“¡Alejandra!”

–¿Qué? Si mal no recuerdo eras tú a la que le encantaba que nos bañáramos juntas–

Me sonroje a más no poder “Eso… eso fue antes, además éramos novias”

–Pues si todo sale bien tú y yo seremos novias y hasta más–

“¿Tan confiada estás?” Le pregunté.

–¡Sí!– Me dijo tan decidida que hizo que mi corazón saltara –Te voy a recuperar Sam ya lo veras– Me sonrió –Anda apúrate–

Entré al baño con una sonrisa tímida en mi rostro, me miré en el espejo “Quiero que me recuperes” Traté de no tardar mucho, una ducha de 5 minutos era más que suficiente, salí del baño y por mero y me da algo, ella estaba por quitarse su blusa mojada pero eso no fue lo que me alteró el ritmo cardíaco, si no que ya no tenía los pantalones puestos, mi único pensamiento en ese momento fue correr a sus brazos y hacerla mía, pero tenía que controlarme respiré profundamente, le dije o por lo menos le di a entender que podía ya entrar a bañarse. ¡Calma! ¡Calma! ¡Control! Ella no me lo estaba poniendo fácil al contonearse por la habitación en ropa interior y no saltarle encima no es nada fácil. Cuando por fin entró al baño me dejé caer en la cama, los nervios de nuevo aparecieron sabía lo que venía a continuación y no sabía si podría hacerlo, vi la botella que estaba sobre la cómoda y aunque por unos minutos dudé pero decidí que necesitaba un poco de valor líquido, cuando ella salió vestía lo mismo que yo, mi mente me estaba traicionando y es que solo podía imaginarla desnuda sobre mí en la cama, así que me tomé el tequila de un solo trago, se sintió también como bajaba por mi garganta. Ella me preguntó por qué tomaba, valor, fue mi respuesta, necesito un incentivo para hacerlo, después de tener una pequeña charla sobre esta bebida, me pidió que hiciera la pregunta que quisiera.

“¿Sin mentiras?”

–Sin mentiras– Dijo levantando su mano derecha en signo de juramento.

Tal vez fue cobardía porque bien pude preguntar lo que realmente me interesa pero tengo tantas dudas sobre su vida, que preferí algo más sencillo y que sé que no me lastimará.

“¿Por qué dejaste a Don José?” Le pregunté.

–Porque me corrieron... golpeé a ‘El Jefe’– Dijo enmarcando unas comillas imaginarias.

"¡Alex!" Le dije impresionada por lo que me estaba diciendo, ese asqueroso se lo merecía, pero jamás imaginé que Alex lo hiciera.

–Él les aviso a los reporteros sobre ti, él me lo dijo–

"Entonces lo golpeaste y te corrió"

–En realidad ya me había despedido, Laura se robó mi proyecto y lo llevó a otra empresa diciendo que yo se la había dado– La vi apretar los puños con coraje –Esa perra maldita– Entonces me quitó la botella de mi mano y se sirvió tequila para después tomárselo.

Escuchar su nombre de sus labios duele, he intentado escapar de esto, de los por qué, pero quiero saber, ¿Por qué?, ¿Por qué ella?, ¿Dónde está?, ¿Por qué yo?

"Te vi" Le dije sin mirarla, es hora de aclarar todo aunque duela.

Me miró fijamente sin saber a qué me refería –¿Dónde?–

"Yo… yo regresé al otro día de... de ya sabes" Supe que había entendió a qué día se me refería "La estabas besando" Y sin poder evitarlo una lágrima corrió por mis mejillas.

Se acercó a mí y la quitó con sus labios y pegó su frente con la mía –Ella fue la que me besó– Me levanté muy molesta.

"No me mientas, dijiste que no lo harías se lo que vi ese día lo sé, Alex verte con ella así después de que aún tenía la esperanza de que todo fuera un error y te vi, destruyó lo poco que me quedaba"

Se paró junto a mí, tomó mi mano –Ella llegó a mi departamento– Me comenzó a explicar con calma –Yo había bebido toda la noche porque me sentía muy mal por lo que te había hecho y entonces de repente me estaba besando–

"Tú la dejaste” Le reproché.

–Fue ella la que me besó y para que un beso se sienta realmente, ambas personas deben besarse. Yo no sentí nada con ella, más que asco–

“¿Qué diferencia hay en eso? Un beso es un beso”

–Pues tendré que enseñarte– Me tomó del rostro y me besó, pero no era como siempre, era un beso muy agresivo y no me gustó, yo me resistí y me separé de ella.

–Eso es que alguien te bese y tú no– Entonces una vez más se acercó a mí, puso mis brazos sobre sus hombros y después ella rodeó mi cintura para pegarme a ella –¡Bésame!– Yo la miré de mala manera –Estoy tratando de enseñarte algo–

“¿Es una lección?” Le dije bromeando y ella levantó su ceja derecha y puso esa sonrisa de sábelo toda.

–Solo si tú quieres– Y la besé, de inmediato me respondió y nos fundimos en un beso tierno pero intenso, un gemido salió de ella y mi cuerpo vibró, entonces cuando nos faltó el aire y con mi respiración agitada junto con el corazón latiendo a mil nos separamos y muy cerca de mis labios me dijo –Y eso… eso es cuando dos personas se besan– Estuvimos un momento sin movernos, solo escuchábamos nuestras respiraciones y entonces recordé lo que estábamos tratando de hacer.

“¿Qué pasó después?” Me miró con la sonrisa más traviesa que alguna vez le he visto.

–Vomité sobre ella– No pude evitar sentirme bien, aunque fuera asqueroso.

“Tú tienes algo con eso del vomito” Le dije mientras tomé su mano y la llevé de nuevo a la cama para que nos sentáramos.

–¿Por qué lo dices?–

“Por Nat”

–Y hablando de ella ¿Cómo terminaste siendo su amiga? Se supone que no se soportaban–

Le expliqué lo que pasó con ella y como terminamos siendo amigas. Pero para esto le tuve que decir algo que no me enorgullece para nada el porque me acostaba con otras, el como siempre busque algo que me recordara a ella en esas chicas, de las cuales solo recuerdo uno que otro nombre. Ambas lloramos, yo por liberarme de esto que durante mucho me ha lastimado y ella por escucharme, pero aun había más y teníamos que aclarar todo.

“¿Por qué me alejaste de ti Alex?” Aunque ya sabía algunas cosas, necesito saber todo, cada detalle.

–Laura me dijo que…– Tan solo escuchar nombre me revolvió el estómago –…tú tenías una gran oportunidad, al principio no le creí pero luego te escuché hablando con tu tío Jean y que si no te ibas te podían demandar–

“Eso no me importaba”

–Para mí sí. No quería que perdieras por lo que habías trabajado toda tu vida, además tú tenías una vida en Francia– Una vez más me sentía muy molesta por lo que me acababa de decir.

“¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué maldita sea Alejandra no hablaste conmigo?” Le dije mientras me levantaba de nuevo, no quería estar cerca de ella “No confiaste en mí” La vi cerrar los ojos. Nos quedamos calladas, ella apretando los puños y yo solamente observándola, me serví otro tequila, ahora era yo la que necesitaba un trago.

–Te amaba… te amo y sé que te amaré siempre– Respiro hondo y profundo, yo también la amo y la amaría siempre así que me calmé un poco.

“¿Por qué me dijiste esas palabras tan feas?”

–Las que te dije en el restaurante son las mismas que me dijo Laura alguna vez– ¡Maldita! quise ir a buscarla y matarla, simplemente por haber lastimado a Alex de esa manera y por haberse metido entre nosotras. Regresé y me senté junto a ella para después tomar su mano, le iba a preguntar sobre todo lo que dijo esa noche pero ella se me adelantó –Todo fue mentira, yo jamás te utilicé, tu llegaste a cambiar mi vida de una forma que nadie más pudo, me enseñaste lo que realmente significaba amar y de verdad no planeo estar con nadie más que no seas tú. Fue una mentira, fui muy cruel pero era la única forma para que tú te fueras y siguieras. Pero yo quería que te quedaras, quería formar mi familia contigo– Por fin había escuchado la respuesta a lo que muchas veces me pregunté, me sentía más calmada pero aun así me sentía muy confundida.

“¿Qué es lo que esta vez lo hace diferente? ¿Qué pasa si decido no quedarme esta vez?” Necesitaba preguntárselo, necesito saber.

–Que me he dado cuenta que sin ti solo vivo en automático, que mi vida es solo una rutina y que eso no es vida. Que esta vez estoy preparada para ser yo la que te siga a donde quieras… por eso estudié francés, esa es otra de las razones por lo que aprendí a hablarlo– Su respuesta me hace feliz pero…

“¿Por qué no fuiste por mí?”

–Si fui…–

“Yo lo sé…” La interrumpí “…pero no me buscaste… no te esforzaste lo suficiente”

–Encontré una revista con la foto de Em y me di cuenta que ella no te lastimaría como yo lo hice–

“Eres una tonta Alex”

–Lo sé, créeme que lo sé… ¿Fue cierto?–

“¿Qué cosa?” No entendía su pregunta.

–¿Em fue tu novia?–

“No…”

–En la revista te besaba–

“Ella nunca me besó” Le dije de repente “Solo fue el ángulo de la imagen, un día nos tomaron una foto y bueno era más fácil decir que si éramos novias a tener que explicar por qué ya no estaba contigo” Y su cara por un momento fue de alegría para después cambiar a una llena de dolor. Comenzó a llorar, también podía sentir como mis lágrimas resbalaban por mi mejillas, pero era necesario sacar el dolor, solo así podíamos hacerlo, y no importaban las palabras era necesario escucharlas, pero aún hay cientos de preguntas por hacer, y hasta que el llanto no se calmó continúe.

“¿Por qué me diste el álbum de fotos? De mis fotos”

–Te dije que no quería ocultarte nada, era mi forma de decirte que siempre pensé en ti y que sabía el daño que te había hecho– Mi corazón latió fuertemente, de verdad le creí a Alex, no solo yo la amaba, ella también lo hacía y por más que quería besarla y hacerle el amor, teníamos que continuar –¿Con cuántas te acostaste?– Me preguntó sabía que lo haría y es la pregunta qué tanto temía, pero le respondí. Esto de ser sinceras estaba resultando más doloroso de lo que creí y es que no solo nos lastimaban nuestras palabras, también lo hacían los recuerdos durante estos tres años. Sé que lo que hice no fue lo correcto, que fue una forma de escape, después de que recapacité me di cuenta de mi error, me sentía avergonzada, sucia, pero eso pasó hace mucho y creo que por fin estoy en paz con ello. Pero yo también tengo curiosidad, mucha y no pude aguantar el preguntar por Jeni, su respuesta no fue lo que esperaba pero lo que me confesó después me hizo saber que ella me comprendía más de lo que imaginaba.

“¿Solo fue ella?” No podía reclamar nada, no debía, ni siquiera me atrevería, pero quería saber.

–Si… Y solo fue esa noche, jamás la volví a verla de nuevo– Tal vez no tenía ningún derecho de sentirme así pero mi lado posesivo, ese que siempre ha dicho que Alex es solo mía reacciono. La abracé como hace mucho no lo hacía, con esa necesidad de hacerle saber que la quería y que jamás la dejaría ir, cuando me separé de ella nuestras caras estaban muy cerca, así que aprovechó el pequeño espacio que nos separaba y me besó. Hay cosas que no se pueden decir con palabras pero si con besos y caricias. Y Alex y yo nos estábamos perdonando. Cuando nos hizo falta el oxígeno nos separamos y aunque nuestras mejillas estaban cubiertas de lágrimas, ambas sonreíamos. No lo dijimos pero lo sabíamos, las heridas se habían abierto pero por fin cicatrizarán como deben, por fin nos hemos perdonado y por fin sé que estaremos juntas

“Te amo…” Le dije sin poder reprimir más este deseo de decir lo que siento por ella, lo que siempre he sentido y lo que sé que sentiré por siempre “…Te amo tanto Alex”

“Yo también te amo Sam, no sabes cuánto” Nos dimos un beso de esos donde no sabes que tanto tiempo paso, pero si sabíamos una cosa, que todo estaba bien entre nosotras, más que bien.

Lo que paso después fue que confundí a Don Juan por Juan, pero aunque por un momento fingí estar molesta por la forma en que Alex se burlaba de mi equivocación me hizo feliz volver a escucharla reír. Nos besamos una vez más, lento y sin prisas, disfrutando de como nuestras bocas se pertenecen, de cómo cada caricia hace que nuestros cuerpos reaccionen, todo era perfecto y tenía que aprovechar la botella que teníamos para hacer un brindis. Me levanté y muy valiente le dije “Brindemos” le di un gran trago, pero fue más de la cuenta porque solo sentí como el líquido recorrió mi garganta, estuve a punto de escupirlo pero si lo hacía Alex se volvería a burlar de mí, así que me aguanté y me lo tragué “Necesitamos limón”

–Te lo dije, ¿Estás bien?– Solo asentí con la cabeza.

“Tú turno” Le dije cuando le ofrecí la botella y mi voz se escuchó algo rasposa, ella se levantó muy lentamente y caminó de una forma tan seductora que de inmediato me dieron ganas de atarla a la cama y hacerla mía. En verdad tengo las hormonas fuera de control. Tomo un trago aún más grande que el mío y no hizo ni una cara que demostrara que el líquido le hubiera quemado.

–Prefiero el vino– Dijo y por alguna razón comencé a reír, tal vez el alcohol ya estaba comenzando a hacer efecto, tanto que ella también lo hizo.

Me acerqué a ella, tomé su mano y nos volvimos a sentar en la cama, le platiqué sobre como terminé mi carrera y obvio brindamos por eso. Cuando le conté sobre la propuesta de Em sobre ser su socia, brindamos una vez más. Y seguimos así, brindando por cualquier cosa, como cuando ella me contó sobre su primer cliente y de cómo consiguió ser la mejor en su clase de francés.

–El pequeño problema por el que tanto se burla Isabel al final resultó que era una ventaja, mi profesor estaba orgulloso por la forma en que pronunciaba la r–

Y ambas reímos, en parte por su comentario y un poco por todo el tequila que teníamos encima.

–Lo hice por ti Sam– Me dijo mientras acariciaba mi mejilla –Solo por ti– Una vez más me acerqué a ella y la besé, quería reclamar su boca como mía, quería demostrarle lo mucho que la extrañé y sobre todo lo mucho que la amo.

Me recostó en la cama y de inmediato se puso sobre mí, podía sentir como mi corazón latía, incluso sentía el de ella. La quería cerca de mí, quería sentirla toda, le quité la bata y noté que tenía puesto el dije que una vez le di. Lo tomé entre mis dedos –Nunca me lo he quitado… soy tuya– Me dijo. Y algo dentro de mí hizo que la besara de nuevo.

Sentí como sus manos desataron mi bata y de inmediato recorrieron mi cuerpo, su tacto me quemaba, pero para nada me molesta. Me gusta sentir su respiración en mi cuello, el cómo me besa hasta llegar a mi pecho, bajando lentamente hasta llegar a mi cadera donde se detuvo. Con su dedo delineó las líneas que sobresalían sobre mi pantaleta, me miró como pidiendo permiso y asentí, lentamente deslizó mi ropa interior hasta descubrir por completo el tatuaje, mi respiración estaba agitada, sus dedos trazaron cada línea, podía ver su asombro, me incorporé y tomé su rostro.

Solo una cosa podía decir “Yo también quería mi título de propiedad… siempre fui tuya… yo soy tuya Alex”

Alex estaba tan cerca del borde de la cama que al intentar acercarse a mí, en un mal movimiento tal vez también ya por culpa del alcohol cayó al suelo, fue imposible no reír. Amo esto, la forma en la que ambas nos llevamos y nos complementamos, siempre me gustó y me gusta aun, cuando por fin pudo subir de nuevo a la cama me preguntó sobre el tatuaje, no pude decir mucho ya que lo hice prácticamente inconsciente, pero sabía el por qué lo había hecho y era para tener una marca de ella, una marca eterna, pero no tan profunda como la que me había dejado en el corazón.

Pude ver la intensidad de su mirada, el deseo, la lujuria, el mismo sentimiento que yo siento por ella en este momento, pero no podía, no ahora. Ansiaba ser tocada, ansiaba ser suya, reclamarla de nuevo como mía, quería que me hiciera olvidar los malos momentos pero no puedo. No así, en este estado, quiero que ambas estemos totalmente conscientes lo que hacemos y no es que estemos muy borrachas, pero estar así me trae malos recuerdos, sabía que ella entendería, además sabíamos que tenemos una vida para disfrutar de nosotras.

Ella quería dormir a mi lado y no se lo negaría porque yo también lo deseo volver a sentir su piel, su calor, embriagarme más por su olor, me recosté sobre ella como era mi costumbre, siguen estando tan suaves y acojinables, me encanta se siente también estar así relajada entre sus brazos, hasta que de nuevo su curiosidad salió a flote, aunque quisiera no puedo contarle del trato de Isabel, por lo menos no ahora, sé que cuando lo sepa tal vez si se moleste un poco porque su amiga intervino, pero Isa y Danni tiene razón, si no lo hubieran hecho no estaríamos así como en este momento.

Y aunque usé métodos distractores, no funcionaron, tenía que hacer que ella dejara ese tema pero por un momento todo se salió de control –No me distraigas– En un movimiento no esperado mi determinación de no decir nada se tambaleó un poco –No juegues conmigo Corazón, si empiezas con esto– Vi como su boca atrapó uno de mis pezones ¡Dios! –Lo terminas–

“Descubrí que ella planea algo”

–¿Es algo malo?– Ni siquiera podía hablar, esa mirada me vuelve loca, así que solo negué con la cabeza –¿Me lo vas a decir?–

“A su debido tiempo” Si sigue así no creo resistir demasiado, me encanta que sea dominante pero no puedo “Ahora suéltame Alex, porque en verdad me estás excitando” Sé que su intención es continuar lo veo en su mirada y en su sonrisa pícara, pero en verdad no quiero que sea así en este estado “Por favor”

Me soltó las manos y se bajó de mi cintura y de nuevo se acostó a mi lado, tomé mi lugar, ambas estábamos deseosas, pero mañana, mañana será el día.

No sé qué hora era cuando nos quedamos dormidas, sabía que era tarde pero no sé qué tan tarde. No me importaba ya que por fin después de mucho me siento libre como si un peso se me hubiera quitado de encima, mis emociones por fin están en paz, ya no hay dudas, ya no hay más miedo, siempre he sabido lo que quiero y es a ella, la quiero por completo a ella… Por siempre.

Esta noche quería soñar, en verdad quería hacerlo, convertir esa pesadilla que me asalta noche tras noche, en un sueño hermoso y lleno de tranquilidad, pero no pude, para que hacerlo si ahora ese sueño hermoso se está volviendo realidad.

Se siente tan bien tenerla abrazada a mí, rodearla con mis brazos, protegerla. Ojalá y la noche no terminara y que el día no llegue jamás.

No sé cuánto tiempo pasó, pero de repente sentí como Alex se subía por completo a mi cuerpo, abrí los ojos un poco aturdida, por un momento pensé que como ya era de mañana ella… pues… bueno, tal vez ella y yo… Pero no era así y lo supe cuando escuché el grito de Danielle.

“Oh mon dieu!!” Debí pedir que nuestras amigas tampoco aparecieran por la mañana. Porque claro Danni no venía sola. Por eso Alex intentaba cubrirme mi cuerpo semidesnudo con su cuerpo.

Vi a Isa parada junto a la puerta cubriéndose el rostro un poco avergonzada y a Danni con una sonrisa triunfal en su rostro pero con una mirada traviesa… diciendo que no me dejaría de molestar por mucho tiempo. Pero la que me preocupaba era nuestra otra amiga, la que apenas se casó ayer.

–Vaya, que bonito tatuaje amiga– Escuché decir a Mónica.

–¡Mónica!– La reprendió Alex. Dirigí mi mirada hacia ella y lo que vi no me gustó para nada, ¿No se supone que Mo se acaba de casar? No debería de ver a Alex de esa manera y es que la recorría de arriba abajo y no tiene por qué, ¡Ella es mía!

“¡Deja de verle el tatuaje a Alex, Mónica!” Le dije molesta, Alex intentaba tomar la sábana y cubrirnos con ella “¿Qué no saben tocar?” Les pregunté a las tres, pero Isa fue quien respondió. Si no respondimos el toque de la puerta era porque estábamos más que dormidas, nos acostamos tarde y bebimos lo suficiente como para hacerlo profundamente. Lo bueno fue que no tardaron demasiado en marcharse, pero no sin antes que mi queridísima amiga me molestara y sin poder evitar gritarle una vez más a Mónica por ver de manera inapropiada a mi Alex.

Cuando la puerta por fin se cerró tras de ella, me deje caer en la cama, sabía que Danni me molestaría y no se cansaría hasta que le diga, si hice el amor con Alex. Aunque eso no haya sido verdad aun. Quería quedarme ahí en la habitación con Alex y ella de igual manera que yo pero teníamos responsabilidades, y ambas sabemos que las responsabilidades están primero y bueno tal vez más adelante pudiéramos escapar como me lo propuso.

“Lo haremos después… iremos a cualquier parte solo tú y yo” Le dije mientras acariciaba su mejilla.

–¿Es un trato?–

“Ya lo creo” Me acerqué a ella y nos dimos un beso.

–Báñate conmigo– Me propuso al separarnos.

Lo pensé por un segundo, es muy tentador, más que tentador pero “Me encantaría, pero si lo hacemos no saldremos nunca de la habitación recuerda que tardamos horas duchándonos”

–Pues tenemos que recuperar el tiempo perdido– Me dijo levantando las cejas y con esa sonrisa traviesa.

Con mi dedo índice acaricié su hombro, pude notar como su piel se erizó “Lo sé, pero cuando de nuevo hagamos el amor, sea en la ducha o en la cama o donde sea, no quiero por ningún motivo ser interrumpida y si no mal recuerdo Danni tiene llaves de esta habitación”

–Menuda amiga tienes, ok ve tu primero–

No puedo dejar de suspirar, no puedo dejar de sonreír, la amo, la amo, la amo. Anoche tal vez no nos entregamos físicamente pero hicimos el amor de otra forma, esa en la que solo dos personas realmente sienten absolutamente todo a través de la otra. Ella siempre me decía que había más de una forma de hacer el amor y anoche estar entre sus brazos y tenerla entre los míos, sentir como su corazón palpitaba a la par del mío, como si fuera uno, eso fue hacer el amor. Pero ahora ¿Qué va a pasar? Eso pasó por mi cabeza, a la hora de salir de la ducha y la vi que en su mano traía ese papel en donde tiene su plan de conquista, el mismo que vi en el restaurante cuando fuimos a Coyoacan.

Se lo pregunté, le pregunté si aún seguiría con el plan, pero ¿Yo quiero que continúe? En verdad quiero que lo siga haciendo. Si, sin duda alguna quiero que termine, que pasen los treinta días, que me siga sorprendiendo, que me siga enamorando con los detalles, eso es lo que quiero.

Cuando por fin estábamos listas y aun sin muchas ganas de salir, lo hicimos cada una con su maleta y tomadas de la mano, nuestros amigos ya nos esperaban en la recepción. La intervención de Danni al vernos llegar no se podía hacer esperar.

“Hasta que por fin aparecen, tortolillas”

“Danni” Me mostró la lengua y se abrazó a Israel, en serio que parece niña.

–Y bueno ¿Cuál es el plan?– Les preguntó Alex.

-Iremos a comer algo al pueblo vecino y recorreremos un poco el lugar- Dijo Israel mientras le daba un beso en la cabeza a mi amiga.

“–¡Compras!–” Dijimos al mismo tiempo Erika, Danni y yo. Y nuestros acompañantes solo nos miraron aterrorizados.

La comida se podría decir que estuvo ‘tranquila’ dejé pasar la bromitas de Dani y de Mo porque he de decir que Isa se portó muy bien, además Amy estaba un poco molesta.

Noté que Mo no dejaba de ver a Alex y ella también se dio cuenta –¿Qué, tengo monos en la cara o qué?–

–No, solo que me encantaría ver de cerca ese sexy tatto que tienes– Dijo Mónica y Alex de inmediato volteó a verme.

Pude sentir claramente como mi lado posesivo despertó “¿Alex?”

–Sí, Sami– Me respondió en un tono un poco temeroso, me conoce, lo sé, pero Mo es mi amiga.

“Ponte a comer, que no quiero que te sientas mal” Le dije de la manera más calmada posible.

“Así se habla ami, enséñale quien mand… aauushh ese si me dolió Sam” Desquitarme con Danni no me sirve, aunque se merecía ese pellizco.

“Y te daré otro si no te calmas y tu Mónica que te quede claro, Alex no le va a enseñar nada a nadie ¿Me escuchas?” Traté de no sonar amenazadora, pero no dejaría que nadie más mirara el tatuaje de ¡MI Alex!

–Ya veo quien es la que lleva los pantalones– Me respondió como si no le hubiera importado mi comentario.

Estaba por responderle pero Erika se me adelantó –Mónica déjalas en paz–

–Yo también veo quien lleva los pantalones– Le dijo Alex de forma burlona a Mo.

–Pero yo…– Comenzó a decir Mo.

–¡Mónica!– Obvio Erika la interrumpió.

–Si mi cosita– Y su atención regresó al plato frente a ella. Y fue cuando todos comenzamos a reír. Indudablemente son unas amistades increíbles.

–Nosotros nos despedimos amigos, Amy ya quiere ir a casa– Nos dijo Enrique al salir del restaurante.

Le di un beso a Amy, me hizo prometer que la iría a visitar, me despedí de Enrique y me acerqué a Isa, la abracé y al parecer no se lo esperaba, porque creo que se sorprendió por ello.

“Gracias” Le dije al separarme.

–De nada, pero no entiendo por qué–

“Por hacer que Alex y yo nos encontráramos de nuevo”

–No tienes por hacerlo, además el mérito también es de la mocosa de tu amiga, necesitaban un empujón en forma de patada Sam. Me alegra tanto que las cosas cada vez estén mejor entre ustedes–

“Sin ustedes tal vez no hubiera sucedido”

–Yo creo que sí, tarde o temprano hubiera pasado y no tienes que agradecer Sam, por verlas felices haría lo que fuera–

“Incluso aliarte con Danni”

–Ni me lo digas… En realidad ella es muy agradable y te quiere mucho– Nos dimos un abrazo más y los vimos partir.

Mo, Eri, Danni, Isra, Alex y yo nos dedicamos a recorrer las tiendas artesanales del lugar, bueno Mo, Isra y Alex a seguirnos para cargar nuestras cosas.

“Vamos ami cuéntanos estás en confianza, dinos que pasó”

–Si Sam dinos–

“Les digo la verdad, solo hablamos y nada más” Además si hubiera pasado algo más, a la última que se lo contaría sería a Danni.

“Eso no es posible, si yo las vi, estaban casi desnudas”

–¿Como pude perderme de eso?– Dijo Eri mientras me hacía un guiño.

“¿Erika tú también? Ya les dije, no pasó nada”

“Y por lo menos ¿Son de nuevo novias?”

“Mmmm no” Aunque me encantaría de nuevo serlo, y ni siquiera había pasado por mi cabeza, pero sobre eso no hablé con Alex.

“No puede ser en serio, se pasan ustedes dos”

“Nos perdonamos y creo que eso fue algo muy importante además todo a su debido tiempo”

“Pues cuando por fin se decidan van a estar viejas, una mucho más que…” Sabía lo que diría.

“Ni lo digas Danielle” La amenacé con mi puño.

–Jajaja ustedes son muy divertidas deberíamos salir más seguido–

“Claro así nos cuentas cosas de Mo para después molestarla”

“Danni”

“Eres una aburrida”

–En definitiva, debemos vernos más– Nos dijo una alegre Erika que no paraba de reír.

Regresamos con nuestros amores quienes nos esperaban sentados en una banca, se veían cansados, así que al llegar junto a ellos decidimos regresar a la ciudad después de ir a cenar. Platicamos cosas triviales, claro con la intervención de Danni preguntando lo que realmente había pasado por la noche, pero desistió solo hasta que Israel le dijo que lo tenía abandonado, solo así fue que dejó de molestarnos y toda su atención se dirigió a su Macho.

“¿Nos vemos en el hotel Danni?” Le pregunté a mi amiga.

Volteo a ver a Isra y el solo le sonrió “No me esperes jejeje” Me abrazó y susurró en mi oído “No creo que tu llegues tampoco ami”

“¡Danni!” No puedo evitar sonrojarme.

“Nos vemos luego ami” Y me dio un beso en la mejilla.

Me acerqué a Mo y le di un abrazo “Recuerda nada de querer ver el tatuaje de Alex”

–No me podrás negar que es sexy –

“Pero está prohibido”

–Créeme Sam yo me encargaré que se le olvide– Me dijo Erika quien se abrazó a su esposa y me guiñó un ojo.

Todos nos subimos a nuestros respectivos coches y partimos de nuevo a la ciudad.

–Creo que fue un buen día– Me dijo Alex cuando ya estábamos en la carretera.

“Maravilloso día” Tomé su mano y me recargué en su hombro. Platicamos tan tranquilamente, reímos, el ambiente era exquisito, agradable, amo estar así, con ella.

Estábamos por llegar a la ciudad cuando la vi que tomó un camino diferente, por un momento creí que regresaríamos a Cocoyoc, tal vez decidió que era hora de escapar, pero realmente me llevaba a un lugar que significaba mucho para ambas. Cuando llegamos bajó del auto y me abrió la puerta para que la acompañara fuera y pudiéramos disfrutar de la vista maravillosa que nos ofrecía la ciudad desde el mirador, nos acercamos a la barda que hay ahí y nos sentamos muy juntas.

–Aquí fue donde nos dimos nuestro primer beso– Me dijo.

“Lo sé” Y acaricié su mejilla.

–Y aquí es donde quiero darte esto– Me entregó la tarjeta del día, y como todas las veces anteriores, moría de curiosidad por leerla.

No existen almas gemelas, ni dos almas siendo una, lo que son es almas que existen en sincronía… aquellas que se reflejan mutuamente

Richelle Mead Last Sacrifice


Hermosa y tan cierta como las anteriores, me acerqué a ella y le di un tierno beso, se mi vida Alex.

–Tengo algo que preguntarte– Podía ver ese brillo especial en su mirada, ese brillo que opaca las luces de la ciudad.

“¿Si?”

–Si– Podía ver la felicidad en ella –¿Quieres ser mi novia?– Me preguntó sin titubeos, sin prisas, sin pensarlo demasiado y mi corazón casi estalló de la emoción. No sé si era lo que yo esperaba, no sé si nos apresuramos de nuevo, pero lo quiero y sobre todo la quiero. Me arrojé a sus brazos y la besé una vez más, sabiendo que en mi mente solo podía haber una respuesta…

“¡Sí, si quiero!” Y nos volvimos a besar y como aquella primera vez, el tiempo, el mundo desapareció y solo nosotras existíamos la una para la otra “Te amo” Le dije al separarme un poco porque no quería hacerlo demasiado.

–No sabes cuánto extrañaba escucharte decir esas palabras– Me dijo acariciando mi mejilla.

“También extrañé decirlas. Moría de ganas durante estos 3 años, 8 meses…”

–2 semanas, 5 días y 14 horas– Terminó de decir por mí, me sorprendió escucharla y mi reacción fue aferrarme a ella con fuerza –Yo también conté los días sin ti mi Sami– Me susurró al oído.

Tenía ganas de llorar pero ahora era por lo feliz que me sentía. –No llores Sami, sabes que no me gusta verte llorar– Me decía con la más suave voz que podía mientras me consolaba.

“Pero es que estoy tan feliz” Con besos limpió cada lagrima, recorrió mis rostro hasta que terminó en mis labios y yo la recibí gustosa “¿Amor?”

–Si Corazón–

“No son 5 días”

–¿Cómo?–

“Que no son 3 años, 8 meses, 2 semanas, 5 días, sino 4 días”

–Mmmm nop Amor, 5 porque yo te vi el domingo–

“Pero yo te vi el sábado en el centro comercial, así que son 4” La vi pensativa tal vez y hacia cálculos para ver si yo estaba en lo correcto, pero al recordar lo del centro comercial, creo que debo contarle lo que hice “Te seguí” Le dije sin pensar demasiado.

Me miró sin comprender –¿Cuándo?–

“El día en el centro comercial, ya te había dicho” Ella afirmó con la cabeza “Estaba sentada esperando a Em y a Danni y te vi llegar con Mo… no sé qué paso, en ese momento se suponía que te odiaba, pero no resistí la tentación de ver que hacías…” Dejé escapar un suspiro, ella solo me escuchaba atenta “…creí que te casabas con ella, por eso actuaba así con Mónica tan cortante y seca”

–¿Estabas celosa?– Me preguntó.

“Yo…” Estaba por decirle que no, pero para qué negarlo “Si, muy celosa quería desaparecerla y me sentí confundida por lo mismo se suponía que no eras ya nadie para mí, pero estaba equivocada eres mi vida” Le di un ligero beso.

–Y tú la mía y te sentí, ese día te sentí, creí que me volvía loca, ¿Pero en verdad estabas ahí?– Y me sonrió –Yo sospechaba que tu creías que yo me casaba con Mo– Me dijo con una sonrisa traviesa –Amaba verte celosa–

“Pero ya no tengo por qué, porque eres mía y yo tuya”

–Si Amor solo mía– Y nos fundimos en un beso apasionado, sabía que en estos días habría más cosas que decir, lo más difícil y doloroso ya lo dijimos, pero aún hay cosas por saber. Pero de algo estoy segura, me ama y la amo.

–Dejémoslo en 6 días– Me dijo al separarnos –En el día en que ambas nos vimos en la empresa–

“Cuando nuestras miradas se encontraron, después de…”

“–3 años, 8 meses, 2 semanas, 6 días y 14 horas–”

–Pero nunca te dejaré ir– Me dijo y me tomó por la cintura pegándome a su cuerpo.

“Nunca más, Amor”

LyA
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Mensaje por LyA el Sáb Mar 14, 2015 12:51 pm
Alex



Tenía frío, incluso temblaba y lo curioso era que estábamos a más de 40 grados y sé que no era por causa de la ropa, era por la ansiedad de hablar con Sam ¿Cuándo se convierte algo tan simple en complicado? Sabía que esta noche todo iba a cambiar, pero no sabía si era para acercarnos o para alejarnos, hay muchas cosas que quiero escuchar, sé que me van a lastimar, pero es necesario si queremos sanar de una vez por todas nuestras heridas.

Mientras caminábamos a nuestra habitación, las personas que estaban en los pasillos nos miraban sorprendidos y en más de una ocasión me incomodó el cómo los hombres miraban a Sam y es que por el agua el vestido se le pegaba a su cuerpo lo que hacía que se le marcara sus hermosas curvas. Pero cuando por fin entramos a la habitación me relajé un poco.

Después de discutir por ver quien se duchaba y decidir quién lo haría primero, ella no volteo a verme, solo se metió al baño y cerró la puerta. Y entonces empecé a temblar, era tanto los nervios que sentía que mis piernas no me soportaron y terminé sentada en la pequeña mesa que estaba en medio de la habitación. Amo a Sam y sé que no puedo vivir sin ella, pero si ella decide que nosotras ya no tenemos nada tengo que respetarla. Trate de controlarme un poco, me levanté y entonces vi el letrero de no molestar, no sé qué pase pero no quiero que en la mañana nadie nos moleste, así que salí y lo puse en el pomo de la puerta. Entré de nuevo y como pude me quité los zapatos y el pantalón, quedando solo con la blusa, estaba por quitármela cuando Sam salió. Su mirada lo dijo todo, ella me desea tanto o más que yo y eso hizo que sonriera.

“Baña… báñate” Me dijo tartamudeando.

Caminé lentamente y fui a donde mi maleta para tomar algo de ropa interior y mi bata. Mientras tomaba mis cosas me aseguré de ofrecerle una muy buena vista de mi trasero. Cuando pasé cerca de ella le acaricié la mejilla y entonces no pudo contener un suspiro.

–Ya sabes que significan los suspiros– Y ella solo afirmó con la cabeza –No me tardo– Y le di un beso en la comisura de los labios.

En cuanto cerré la puerta del baño me llevé la mano al pecho, mi corazón estaba totalmente descontrolado –Voy a recuperarte y no voy a dejar que te vayas– Fui yo la que ahora suspiró y entonces me apuré a ducharme. Cuando salí Sam estaba tomando un caballito de Tequila y no hizo ni un solo gesto.

“¿Quieres?”

–¿Por qué estas tomando?– Le pregunté mientras me recargaba en el marco de la puerta del baño y cruzaba mis brazos.

“Necesito un poco de valor” Y entonces sirvió otro caballito “Además no podemos desperdiciar la botella, es la que te cobraron ayer” Y entonces como si fuera agua se lo tomó “Aaaaah” Se empezaba a servir otro, para después ofrecérmelo, me acerqué y me senté a un lado de ella, cuando tomé el caballito me aseguré de rozar sus dedos y ella me sonrió.

–¿Me quieres emborrachar?–

Negó con la cabeza “Solo quiero que nos relajemos un poco” Y después de sonreír me tomé el líquido de un solo jalón, en un principio sentí como raspó mi garganta, incluso sentí como llegó hasta mi estómago “¿Esta bueno?”

–Necesitamos limón–

“No, necesitamos hablar, además no quiero que te emborraches”

–¿Por qué?–

“Porque luego no recuerdas nada” Y ambas reímos.

–Está bien ¿Pregúntame lo que quieras?–

Primero le tuve que jurar que no mentiría, como si pensara en volver a hacerlo. La primera pregunta fue sencilla, tuve que explicarle por qué dejé de trabajar para Don José y lo que pasó el día que Laura me besó. Pero entonces llegó mi turno de preguntar y ya que ella sacó el tema, decidí preguntar por su muy linda y amigable amiguita Natasha.

–Y hablando de ella ¿Cómo terminaste siendo su amiga? Se supone que no se soportaban–

“Después de que regresé a Francia y empecé con la campaña ella me invitaba a las fiestas a las que iban las demás chicas, no sé… cómo que ella sabía que yo no estaba bien y pensó que lo mejor era distraerme, pero yo estaba deshecha, me sentía sucia por todo lo que me dijiste. Me dolió y me lastimó de tal manera que en verdad me sentía basura. Tú me dijiste que me habías utilizado solo por mi cuerpo. Y yo quería hacer lo mismo, pero después de que empecé a…” Y no hizo falta que dijera que se acostaba con cuanta chica podía porque yo ya lo sabía, tomé su mano para darle ánimos de continuar.

–Sigue Sam, te escucho– Le dije tratando de aguantar las ganas de llorar.

“No podía mirarme en el espejo, me daba asco y todas esas chicas… ninguna era como tú, pero cada una tenía algo que hacía que te recordara. No te olvidé, no pude” Y entonces Sam se cubrió el rostro y comenzó a llorar, la abracé y ambas lloramos. Fue mi culpa, todo el daño que le hice fue porque no supe confiar en ella y hablarle sobre lo que estaba pasando.

–Perdóname Sam, de verdad perdóname– Y se abrazó a mi muy fuerte y siguió llorando.

“Ellas me hacían sentir querida, pero cuando despertaba enredada entre las sábanas… una vez que el alcohol dejaba de hacer efecto y bajo el cuerpo de otra, me sentía tan miserable que esa rutina de estar anestesiada por el alcohol comenzaba de nuevo”

Me llevé las manos al rostro, jamás me imaginé hasta qué grado había llegado Sam, sabía que noche tras noche salía con chicas, que más de una tuvo que ver con ella, pero nunca me imaginé que buscaba algo de mí en ellas. Ahora yo era la que me sentía una basura, en verdad todo el dolor que sufrí era bien merecido, incluso era poco a comparación de lo que Sam pasó por mi culpa. Traté de controlarme un poco y me serví otro caballito, esta vez no me raspó la garganta, simplemente no sentí nada, me serví uno más y cuando ya iba por el tercero Sam detuvo mi mano, sus ojos llenos de lágrimas me suplicaron que dejara la botella y eso hice, la tomé entre mis brazos y la besé con todo el amor que siempre he sentido por ella –Te amo Sam– Ella solo me dijo que si con la cabeza y una vez más me llevó a la cama para que me sentara junto a ella.

“Natasha me protegió, siempre estuvo ahí tratando de que yo dejara de cometer errores, ella me cuidaba y me consolaba cuando empezaba a llorar por ti”

–¿Y Danni?–

“Ella también estaba cuidándome, pero yo no la quería cerca, sentía que no me entendía y entonces la aparte de mí, pero ella nunca me dejó, me soportó muchas cosas malas. Al final entendí que no podía seguir así”

Me dolía, pero un tipo de dolor que solo entienden aquellos que han sentido que después de vivir algo así no va a poder seguir. Que es como si de repente el mundo te aplastara de tal forma que te sientes pequeño e insignificante, de este mismo modo me dolía saber que una estúpida decisión no solo me había lastimado, sino que había cambiado y casi destruido a la persona que más amaba en el mundo.

“¿Por qué me alejaste de ti Alex?” Me preguntó.

Y entonces llegó mi turno de aclararle lo que realmente había ocurrido.

–Laura…– Y le relaté todo lo que había pasado ese día, obvio se enojó pero después de tomar otro trago de tequila se calmó y seguimos platicando, me preguntó por qué no había ido por ella, le dije que si había ido pero esa revista que vi, ¿Cómo puede sacar conclusiones? Entonces empecé a llorar de nuevo, me cubrí de nuevo mi rostro y me agaché hasta que mis codos tocaron mis rodillas, había sido una idiota y no solo por lastimar a Sam, sino porque cuando fui a buscarla no luché por recuperarla. La sentí sentarse a mi lado, respiré profundamente, me preguntó sobre el álbum, le expliqué la razón por la cual se lo había dado y armándome de valor le hice la siguiente pregunta.

–¿Con cuántas te acostaste?–

“La verdad no lo sé. Había noches que no sabía si lo había hecho o no, solo amanecía en mi cama sin saber que había pasado la noche anterior” Y entonces desvió su mirada para centrarla en el piso “¿Realmente importa, con cuántas estuve?”

–No– Respondí rápidamente –No, ya no– Y entonces de nuevo me miró fijamente.

“¿Dormiste con Jeni?”

–No– Y tomé aire para poder explicarle lo que había pasado con ella –Un día vi una noticia de ti y tu última conquista y no pude soportarlo, así que fui a un bar y ahí estaba ella, había bebido lo suficiente como para que termináramos en su departamento– Volví a respirar lentamente y continúe mi historia sobre ese noche –Quería olvidarme de ti, así que la besé, solo que sucedió todo lo contrario, recordé ese día en el bar y el cómo terminaste peleando con ella, tal vez ya no estabas conmigo pero yo sentía que no podía traicionarte de esa manera, así que me fui. Después de eso ella me buscó por varios días, pero yo la evité por todos los medios hasta que se cansó, apenas hoy la volví a ver después de aquel encuentro– Y Sam sonrió.

Por un momento quise quedarme callada pero tenía que contarle lo que pasó –Hubo alguien más… fue solo una noche, en el día que supuestamente seria nuestro aniversario… me sentía muy mal y en mi casa ya no había alcohol, así que una vez más salí a beber solo que esta vez no supe controlarme, cuando desperté estaba en una cama de hotel con una extraña que se encontraba dormida y desnuda a mi lado, lo primero que hice fue vestirme rápidamente y salir de ahí, regresé al bar solamente para seguir bebiendo, cuando llegó la hora de cerrar ya estaba tan mal de nuevo que pedí que llamaran a Isabel, entonces ella fue por mí. A la mañana siguiente me sentía peor, había dejado que alguien que no fueras tú me tocara y eso me daba asco, pero no podía dejarme caer, mis amigas ya volvían a pensar que yo estaba bien y no podía defraudarlas, así que hice como si nada hubiera pasado y nunca hable del tema… bueno solo con Juan– Y entonces Sam me preguntó si de verdad ella había sido la única, y una vez que le respondí que sí, y ella me abrazó muy fuerte.

Empecé a llorar, al igual que ella, pero no era de dolor era como si por fin se estuviera arreglando y que todo iba a estar bien. Sabía que algo había cambiado ambas lo sabíamos, cuando nos separamos ambas sonreíamos. Acarició mi mejilla y de sus labios de nuevo escuché lo que tanto había deseado “Te amo, te amo tanto Alex”

De nuevo las lágrimas se acumularon en mis ojos “Yo también te amo Sam, no sabes cuánto” Y sin poderlo evitar nuestros labios se unieron de nuevo en un beso.

–Si Juan nos viera, todas las veces que me dijo que tenía que aclarar las cosas contigo… ¡Diablos! Y todo lo que le pagué por las terapias– Y Sam solo sonrió aún más.

“¿Cómo esta Don Juan?” ¿Y por qué me pregunta por él?

–Bien– Será que…

“¿Qué pasa?” Y solo la tomé de las mejillas y le di un beso corto “Me da gusto que Don Juan te dijera que hablaras conmigo ¿Pero por qué le pagaste? Él no es psicólogo” Y entonces no pude evitar reír. Sam solo me veía como si de verdad me hubiera vuelto loca “No entiendo que te hace tanta gracia Alejandra” Y solo cuando oí mi nombre dicho de esa forma pare de reír. Sam se alejó de mí, estaba un poco molesta, me acerqué a ella y pegué mi frente con la suya.

–Amor es solo que Juan es mi psicólogo y Don Juan es el que tú conoces–

“¿Tomas terapia?”

–Tomaba terapia… tú sí que me volviste loca– Y le regalé una de mis sonrisas que tanto le gustan –Necesité ayuda para sobrevivir sin ti– Y entonces ella solo dejó caer sus hombros y suspiró –¿Qué te dije de los suspiros?–

“Mis besos son solos tuyos Alex” Y se lanzó a mí para besarme muy lentamente “Solo tuyos” Me dijo muy cerca de mis labios. Y estuvimos besándonos no sé cuánto tiempo, hasta que ella se separó de mí y fue por la botella de Tequila “Brindemos” Y le dio un trago, pero uno muy largo, cuando se pasó el trago claramente noté como el líquido le quemaba la garganta y mi valiente Sam en lugar de escupirlo se lo tragó completo “Necesitamos limón”

–Te lo dije– Y con todas mis fuerzas evité reírme por la cara que puso –¿Estás bien?– Y ella solo asintió con la cabeza.

“Tu turno” Me acerqué a ella, tomé la botella y como demostrándome toda una experta le di un gran trago sin hacer gesto alguno.

–Prefiero el vino– Le dije y como si hubiera dicho un chiste comenzó reír tanto que me contagió, se acercó a mí entonces empezamos a brindar por todos nuestros logros durante este tiempo separadas.

Una vez más le dije el por qué había estudiado francés y entonces me besó, no estaba segura si fue por mi confesión o por tanto alcohol que habíamos tomado pero no me resistí. Estábamos tan cerca que podía sentir como nuestros corazones latían muy rápido. La recosté sobre la cama y dejé caer mi cuerpo sobre ella, mis manos empezaron a recorrer su cuerpo y me encantó acariciar suave piel, solo podía sentir como las puntas de mis dedos hormigueaban haciendo que todo mi cuerpo temblara. Empecé a besar su cuello y de inmediato su rico olor me llenó por completo, fui bajando lentamente hasta detenerme en su hermoso sostén, pasé mi pulgar de la mano izquierda sobre su pezón y este de inmediato se puso duro, yo simplemente saqué mi lengua y humedecí mis labios para después besar el hermoso pecho de Sam. Un gemido ahogado escapó de mi boca ¿O acaso fue de la de ella? Eso no importaba. Solo sonreí y proseguí con mi recorrido, moviendo mi cuerpo cada vez más a la orilla de la cama pero me detuve en cuanto llegué a su cadera y es que ahí había algo que había visto el otro día pero no completamente, pero ahora que lo podía ver simplemente me quedé sin saber qué hacer. Sam se incorporó y acarició mi mejilla lo que hizo que la mirara.

“Yo también quería mi título de propiedad… siempre fui tuya… yo soy tuya Alex”

Y al tratar de levantarme resbalé y caí como tabla al suelo –Vaya forma de arruinar el momento perfecto– Le dije mientras me sobaba. Sam solo empezó a reír y en medio de su risa me extendió la mano para que me levantara –¿Cuándo?–

“La verdad no sé muy bien, sé que fue un día que salí a tratar de olvidarte una vez más y bueno… solo desperté al otro día con el tatuaje ya en mi cadera”

–Es igual a mi dije– Le dije mientras me arrodille frente a ella y observaba el lindo tatuaje.

“Creo que aun estando borracha pude dibujarlo y explicar bien como lo quería”

Lo recorrí con la punta de mis dedos, a pesar de no querer que ninguna mancha arruinara la piel de Sam esta A era hermosa. Además eso significaba solo una cosa –Eres mía–

“Siempre” Y entonces me lancé a sus labios, pero ella me detuvo “Alex… espera Amor”

–¿Qué? ¿Qué pasa?– Le dije regresando a mi lugar. Y Sam solo se sonrojó y bajó su mirada. La tomé del mentón e hice que me mirara –Anda Sam dímelo sin miedo– Ella levantó su mirada y me acarició la mejilla delineando mis labios con su pulgar.

“Sé que si seguimos besándonos vamos a terminar haciendo el amor”

Y le sonreí pícaramente –¿Eso es malo?–

“No, pero quiero estar completamente sobria cuando vuelva a recordarte de quien eres” Y sus palabras hicieron que mi corazón latiera aún más rápido.

–Estás borracha. Porque estás muy consciente de lo que estás diciendo ¿Aunque?... ¿De verdad no quieres atarme a la cama?– Y su mirada de deseo apareció.

“No estoy borracha… solo algo mareada, es solo que… me trae malos recuerdos” Me dijo mientras bajaba la mirada de nuevo “Y si muero de ganas por atarte a la cama” Y entonces sonreí, cerré los ojos y suspiré.

–Voy a sufrir combustión espontánea por tu culpa– Y ambas reímos –Será cuando tú quieras– Le dije mientras hacía círculos con mis dedos en sus rodillas, quería preguntarle si podía pasar la noche con ella, solo abrazadas nada mas pero creo que de repente me atacó la timidez.

“¿Qué pasa Alex?”

Tomé aire profundamente –¿Puedodormircontigo?–

Y ella empezó a reír, la miré sin saber porque lo hacía y entonces me respondió “Aun dices las cosas muy rápido cuando estás nerviosa” Me dio un pequeño beso y sin soltar mi rostro y muy cerca de mis labios “Si, si quiero que duermas conmigo, es mas no quiero dormir nunca más sin ti”

–Yo tampoco–

“Ven” Me dijo extendiendo su mano una vez más para que me levantara junto con ella. Sus brazos me rodearon y sentí como sus manos suaves recorrieron mi espalda hasta desabrochar mi sostén “Quiero sentir tu piel mientras duermo”

–¿Toda?– Le pregunté levantando mi ceja derecha mientras dirigía mi mirada a mis pantaletas.

Ella solo tragó saliva para después sonrojarse “Creo que por hoy las dejaremos ahí, en verdad quiero estar totalmente sobria cuando hagamos el amor” Tomamos nuestros lugares en la cama y de inmediato ella se recostó sobre mi cuerpo, escondiendo su rostro en mi cuello “¿Crees que se pregunten dónde estamos?”

–Lo más seguro, pero si saben apreciar sus vidas espero que no se les ocurra venir– Y empecé a trazar figuras sobre su espalda haciendo que ella suspirara –¿Sam?–

“Mmmm”

–¿Qué trato tienes con Isabel?–

Y Sam empezó a reír “Eres una curiosa de lo peor” Y me dio un beso en el cuello “Es solo un favor que planeo cobrarme algún día”

Y eso si era muy extraño, mi amiga jamás debe favores a no ser que se vea obligada –¿Qué hizo?–

“¿Quién?”

–Isabel… ¿Qué fue lo que hizo?– Y Sam empezó a darme pequeños besos –No me distraigas– Y un gemido escapó de ella, no pude resistir más y entonces la tomé de las manos y me puse sobre ella sentándome sobre su cintura –No juegues conmigo Corazón, si empiezas con esto– Y atrapé uno de sus pezones en mis labios para darle una pequeña lamida –Lo terminas– Y su respiración cambió a una muy pesada.

“Descubrí que ella planea algo”

–¿Es algo malo?– Y ella negó con la cabeza –¿Me lo vas a decir?–

“A su debido tiempo” Y aunque no estaba recibiendo una respuesta directa, me conformaba por el momento “Ahora suéltame Alex, porque en verdad me estás excitando” Y de inmediato le sonreí “Por favor”

Entonces muy a mi pesar me volví a recostar junto a ella –Mañana no te me escapas–

“Eso espero” Me dijo antes de volver a abrazarme “Te amo Alex”

–Yo más–

Esa noche no soñé nada, solo sabía que me sentía bien y sobre todo segura. Estaba feliz y muy relajada, podía escuchar el corazón de Sam, sentía su respiración en mi cabeza, no sé a qué hora cambiamos lugares pero me gustaba estar recostada sobre ella, una de sus manos sujetaban mi cabeza a su pecho mientras la otra descansaba en mi espalda. Estábamos destapadas, hacía mucho calor como para dejar que la sábana nos cubriera. Escuché unos golpes en la puerta, lo más seguro es que fuera la mucama, pero el letrero de; No molestar, estaba puesto así que no me importó. Me volví a acomodar y entonces me quedé dormida a pesar que la habitación ya estaba iluminada.

–¿Estás segura de lo que estás haciendo?–

“Solo quiero ver que estén bien”

–¿De dónde sacaste esas llaves?–

“Shhh, tu solo sígueme”

–Mónica no me empujes–

–Es que quiero saber que pasó–

Sé que debí levantarme cuando escuché esas voces, pero se escuchaban tan lejanas y yo estaba tan cómoda que no hice caso.

–¡Diablos!– Escuché gritar a Isabel y entonces desperté completamente y alcancé a cubrir a Sam con mi cuerpo.

“Oh mon dieu!!”

–Vaya, que bonito tatuaje amiga–

–¡Mónica!– Dije tratando de subir la sábana para cubrirnos. Sam que ya había despertado con los gritos solo me veía con cara de terror.

“¡Deja de verle el tatuaje a Alex, Mónica!” Le gritó enfadada “¿Qué no saben tocar?”

–Lo hicimos, pero no respondieron– Dijo Isabel que se cubría los ojos con las manos.

–Estábamos dormidas– Le dije, mientras que por fin lograba cubrir nuestros cuerpos.

“Si, ya nos dimos cuenta” Dijo Danni con la sonrisa más traviesa que tenía “Me da gusto que se reconciliaran”

“Solo hablamos” Le dijo Sam.

“Uy entonces yo también me voy, tengo que hablar con mi Macho” Y entonces Sam le lanzó una almohada. “Ay ami, que agresiva” Y empezó a reír “Anda momia, yo te ayudo a salir de aquí” Y Danni se llevó a Isabel que aún se cubría los ojos.

–¿Y tú qué esperas?– Le dije a Mo.

–Nada, solo estaba admirando la bonita vista–

“¡Mónica!”

–¿Qué va a decir tu esposa?– Le pregunté mientras me aseguraba que Sam estuviera completamente cubierta con la sábana.

–Que ¿Por qué no la invité?– Y empezó a reír –Solo recuerden que tenemos que entregar las habitaciones a las 3 y ya son las 2– Y mi amiga se dirigió a la salida –No se tarden–

“Que horror” Dijo Sam mientras se dejaba caer en la cama, cubriendo con su brazo su cara “Danni no me va a dejar en paz”

–Tú solo tienes a Danni, en cambio conmigo son dos– Y entonces empezamos a reír –Tan rico que estaba durmiendo–

“Lo sé” Me dijo mientras acariciaba mi cabello “¿No me vas a dar mi beso de los buenos días?” Y entonces muy obediente le di un beso muy tierno a mi dulce Sam “Me gustaría quedarme aquí”

–Pues hagámoslo–

“No podemos, tenemos solo esta semana para poner todo en orden para el lanzamiento”

–¿Y si nos escapamos?–

Y Sam me sonrió “Se escucha bien pero tenemos cosas que hacer” Y entonces me dejé caer sobre mi almohada y oculté mi rostro “Lo haremos después… iremos a cualquier parte solo tú y yo”

–¿Es un trato?–

“Ya lo creo” Y como ya era costumbre nos besamos.

Una vez más le propuse bañarnos juntas, pero Sam me dijo que si lo hacíamos jamás saldríamos de la habitación, así que en lo que ella se duchaba yo acomodé mi equipaje, dejando afuera solo la ropa que me pondría el día de hoy. Saqué mi cartera y vi la lista con el plan para conquistar a Sam. Vi una frase que tal vez usaría más tarde, así que la escribí en una de las tarjetas que guardo para estos momentos y luego la puse junto a mi lista.

“¿Alex?” Me llamó Sam desde el marco de la puerta del baño.

–¿Qué pasa?–

“Ahora que ya hablamos ¿Ya no vas a seguir con tu lista?”

–¿Tu qué quieres?–

“Quiero que la termines”

–Entonces eso haré… además mi propósito ahora es otro–

“¿Si?” Y le afirmé con la cabeza. Me acerqué a ella y la rodeé con mis brazos “¿Me vas a decir?” Y entonces sonreí.

–Lo sabrás a su debido tiempo– Le respondí mientras la besaba.

“Eso no es justo”

–Tampoco es justo que no me digas como conseguiste un trato con Isabel–

“Eso se llama venganza”

–Oh si, puedes asegurarlo– Y ella me puso un puchero –Ya lo sabrás Sami, además aún tengo varias cosas para sorprenderte–

“Eso me gusta” Me dijo mientras recargaba su cabeza en mi pecho “¿Si logras tu nuevo propósito, entonces ya no habrá más sorpresas?”

–Si logro mi nuevo propósito, dedicaré mi vida a hacerte feliz… y eso incluye una que otra sorpresa– Y entonces nos dimos otro beso.

“Anda apúrate, se nos acaba el tiempo y aun no desayunamos”

–Pues por la hora será comida– Le dije mientras tomaba mi toalla y mis cosas –No tardo–

Mientras me duchaba, pensaba en lo bien que había salido todo anoche y el como ahora mi objetivo era otro. Ya no me interesa conquistar a Sam, porque eso ya lo he logrado, lo que me interesa ahora es hacer que ella jamás se vaya de mi lado, definitivamente mi único objetivo ahora es un ‘Vivieron felices para siempre’.

Cuando salí Sam ya estaba lista, solo me puse los zapatos y dejamos la habitación, nuestros amigos estaban en la recepción, habían acordado ir a comer a un lugar de un pueblo cercano. Durante la comida, nuestras odiosas amigas no dejaron de hacernos bromas, pero ni a Sam ni a mi nos afectó en lo más mínimo, estábamos tan contentas que las dejamos que hablaran. Claro que cuando Mo hizo un comentario sobre mi tatuaje Sam no pudo evitar dejar salir su lado posesivo. Suya solo suya y ella es mía. Eso me gustaba y así iba a ser por siempre. Recorrimos el pueblo, Sam, Danni y Erika se volvieron locas comprando un montón de cosas, mientras que Israel, Mo y yo solo éramos los que cargábamos las bolsas. Mi amiga Isabel se marchó después de la comida, Amy estaba muy cansada y querían llegar cuanto antes a casa.

-¿Cuándo se van de luna de miel Mo?- Le preguntó Isra.

–En dos meses tenemos vacaciones, mientras podremos ahorrar un poco más, lo de la boda implicó un gran gasto– Respondió mientras estiraba los músculos en la banca que estábamos sentados.

–Pero valió la pena–

–Ya lo creo, todo vale la pena por la persona que amas– Y me dio un codazo –¿Y tú qué? ¿Me vas a contar que pasó anoche?– Me preguntó mi amiga.

–Solo hablamos–

-Vamos Alex, Danni me dijo que estaban desnudas cuando las encontraron esta mañana-

–Solo dormimos– Le dije a Israel mientras le lanzaba una mirada furiosa, y es que mi amigo tenía una mala costumbre de gritar las cosas, ocasionando que varias personas que estaban a nuestro alrededor voltearan a vernos.

–¿Pero entonces que son?– Y puse cara de no entender la pregunta de Mo –Me refiero a que si son novias de nuevo–

–Pues no se lo pregunté, solo aclaramos muchas cosas y después nos quedamos dormidas–

-¿Sin ropa?- Y entonces le di un zape a mi poco discreto amigo.

–Teníamos calor–

-Ah sí, Danni también tenía calor anoche- Y me guiñó un ojo.

–¿Y tú como vas con ella?– Le pregunté.

-La amo, no saben cuánto, esa niña es mi razón y mi perdición-

–¿Qué vas a hacer ahora que regrese a Francia?– Le preguntó Mo.

-No la voy a dejar ir- Y entonces suspiró -Lo he pensado y ya es hora de formalizar mi relación con ella, ya no quiero solo verla de vez en cuando-

–¿Le vas a proponer…?– Le íbamos a preguntar, pero en eso las chicas se acercaron, mi amigo solo afirmó con la cabeza y nos guiñó un ojo, para después levantarse y abrazar a su novia.

¿Qué dirá Sam cuando se entere que tal vez su amiga no regrese con ella? Pero… tal vez Sam tampoco regrese. Y entonces sonreí ante la idea, tal vez las gemelas Raider se queden en México.

Después de cenar cada pareja se subió a su carro, aunque nos tocó un poco de tránsito el ambiente en el coche era muy diferente al de la ida. Nos contamos una que otra cosa más, incluso nos reímos cuando recordamos cuando nos vimos ese día en la oficina, le confesé que por un minuto pensé que me estaba volviendo loca y estaba alucinando. Cuando entramos a la ciudad, nos desviamos de nuevo y tomé la carretera libre a Cuernavaca.

“¿Nos vamos a regresar?” Preguntó divertida.

–En realidad es parte del nuevo plan– Le dije mientras tomaba su mano –¿Quiero llevarte a un lugar que ya conoces?– Y fue hasta que Sam vio el letrero de ‘El Mirador’ que entendió a dónde íbamos.

Era una noche cálida y sin nubes en el cielo, se podía ver las estrellas y la ciudad en todo su esplendor, me bajé del auto en cuanto nos estacionamos y corrí a abrir su puerta, la tomé de la mano y cuando se acercó el mesero solo pedí un par de jugos, nos sentamos en la barda que divide el estacionamiento del barranco y apreté su mano derecha llevándola a mi corazón.

–Aquí fue donde nos dimos nuestro primer beso–

“Lo sé”

–Y es aquí es donde quiero darte esto– Metí la mano a mi bolsillo de la chamarra y saqué la nota que tenía preparada para este día. Ella la tomó y la leyó, para después darme un tierno beso y antes que se separara totalmente la sujeté del cuello –Tengo algo que preguntarte–

“¿Si?”

–Si– Le dije sonriendo –¿Quieres ser mi novia?–

Y entonces ella se lanzó a mí y me besó de nuevo “¡Sí!” Me besó una vez más “¡Si quiero!” Y entonces aquí de nuevo nos dimos nuestro primer beso como novias… otra vez.

Sam es mi novia y mi plan está ahora en marcha. Por ahora me conformo que seamos novias… solo por ahora.

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LyA
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Mensaje por Delfi22 el Sáb Mar 14, 2015 2:03 pm
Como siempre geniales estos últimos capitulos...ya que no había comentado xq estaba en mi trabajo...pero bueno al fin estas dos se han arreglado....bueno que esten bien y nos vemos...saludines...
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Mensaje por LyA el Dom Mar 15, 2015 10:03 pm
Delfi22 gracias :3

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Capítulo 46 Deseo por…

Sam



Miro por la ventanilla y noto una estrella titilar, es raro porque ya estamos muy cerca de la ciudad, de reojo veo a Alex que va atenta al camino, siento su dedo pulgar acariciar mi mano y yo aprieto el agarre. Claramente puedo sentir mi corazón como late y lleva mi sangre por todo mi cuerpo, estoy nerviosa, no sé si quiero ir a su departamento, sé que nos dirigimos ahí pero no sé si es lo que quiero y no me refiero a estar con ella, claro que quiero… lo deseo. Pero no estoy segura que quiera ir al departamento, viví increíbles y maravillosas cosas pero también ahí sentí mucho dolor, sé que ya todo está aclarado pero…

“¿Alex?”

–Si Amor– Me quedé callada no sabía que decir realmente –¿Sam?– Sentí su mirada, nos habíamos detenido en un semáforo.

Me giré a verla y sujeté con mayor fuerza su mano “¿Podemos ir al hotel?”

–¿Quieres ir por tus cosas?–Me preguntó con entusiasmo, negué con la cabeza, sé que le dije que ya no quería separarme de ella pero no quiero ir al departamento –Sam ¿Qué pasa? Sabes que puedes decirme todo, no importa qué–

“Lo sé Amor, pero…” Respiré profundamente “…no estoy lista…”

–Yo puedo esperar Sami, te lo he dicho te deseo, pero te esperaré–

“No…”

–¿No?...– Soltó mi mano, pude ver miedo en su mirada – ¿Te arrepentiste? ¿Ya no quieres estar conmigo?–

Tomé su mano de nuevo “No, digo sí, pero no… ¡Rayos!... Lo que no quiero es ir a tu departamento, no me siento lista para regresar ahí, no sé por qué pero no quiero ir”

La escuché soltar el aire contenido –Me asustaste Sam–

“Lo siento” Le di un beso en la mejilla.

–No te preocupes, iremos cuando tú quieras, te llevaré al hotel–

Llegamos al hotel, Alex se estacionó frente a la puerta había estado un poco callada en el camino giré a verla y ella volteo a verme. Se ve tan linda que no pude evitar acercarme y besarla lentamente, un beso dulce de esos que te dan ganas de repetir y repetir y no dejar de hacerlo por horas, y yo me hubiera quedado así, si no es porque un coche tras de nosotras tocó el claxon.

“¿Subimos?”

–¿Y Danni?–

“Se fue con Israel y no regresará hasta mañana” Pude ver como el brillo de sus ojos se hizo más intenso, lo único que pude hacer fue morder mi labio por la anticipación.

Bajó del auto, me dijo que esperara la vi pasar presurosa hasta que estuvo a mi lado y abrió la puerta, me tendió la mano y la tomé con fuerza. Abrió la cajuela y sacó mi maleta.

“Trae la tuya, porque no sé si te deje ir” Le guiñé un ojo y su sonrisa creció desmesuradamente. Me pregunto si Alex sabe lo que causa en mí, todo lo que mueve dentro de mí ser, en verdad la deseo tanto.

Ella quería llevar las maletas, pero le dije que si lo hacía como tomaría mi mano y solo así accedió a que cada quien llevara la suya.

Al entrar al hotel inmediatamente vi a los de seguridad y Alex también los notó, aun me siento apenada con todo lo que pasó.

–No me van a querer dejar pasar– Me susurró.

“Vas conmigo así que no habrá problema” Me solté de su mano para tomarla por el brazo y pegarla más a mí “Buenas noches” Les dije al pasar a su lado.

-Buenas noches señorita- Me respondieron ambos, les sonreí y ellos respondieron mi gesto, pero al ver a Alex pusieron mala cara y Alex como buena y educada niña les mostró la lengua burlándose de que iba conmigo y esta vez no podrían impedirle que pasara.

“¿Te diviertes?” Le dije al entrar al elevador.

–Siiip–

“Eres un amor” Le dije acariciando su mejilla.

–Tu Amor mi Sami, solo tuya– Y me dio un beso en la mejilla.

A cada paso que daba y nos acercábamos a la habitación, podía sentir mi corazón latir como una locomotora. Sabía lo que venía al entrar a la habitación, creo que estoy más nerviosa que nuestra primera vez, pero lo que me pone nerviosa es lo que pasará una vez que cierre la puerta tras de nosotras, no quiero perder el control, entrar y hacer las maletas a un lado para aprisionarla en la puerta y reclamar su boca, con mis manos tocar y recorrer cada centímetro de su cuerpo y perder la cabeza y rasgar su ropa con frenesí y lujuria y hacerla mía ahí mismo “Pensar en eso no ayuda” Me recriminé a mí misma.

–¿Qué dijiste?– Respingué al escucharla ¡Rayos! Lo dije en voz alta.

“Que ya llegamos jejejeje” Me estoy comportando como tonta.

Saqué la llave de mi bolso y abrí la puerta, entramos y pusimos las maletas aun lado, no quería parecer desesperada y llevarla a la habitación de inmediato, aunque eso era lo único que quería, pensaba y deseaba.

–¿Sam?–

“Si A…” Sus labios me callaron, y no con un beso tierno y dulce, sino un beso pasional, invasivo, que respondí de inmediato pasando mis brazos por su cuello para profundizar aún más el beso, ella me tomó de la cintura para pegarme más a su cuerpo, caminamos hacia atrás hasta que mi espalda tocó la pared, quería sentirla, mas mucho más, así que levanté mi pierna y la pasé por su trasero pegándola aún más a mí, un gemido salió de mi boca, no quería separarme no quería que el beso terminara, pero como siempre la falta de aire se hizo presente y tuvimos que separarnos.

–Deja de pensar demasiado solo haz lo que quieres hacer– Me dijo con voz agitada.

“¿Estás segura que quieres que haga eso?”

–Por supuesto que si– Me dio un beso de piquito.

“No sabes lo que dices”

–Mientras piensas en todo lo que me harás…– Me guiñó un ojo –Voy al baño–

La vi irse por el pasillo, sus palabras hicieron que en mi cabeza pasaran miles de imágenes ella desnuda atada a mi cama, rogando por más y más, casi estaba jadeando con solo imaginármela.

“En verdad no sabes lo que me has hecho Alex” Caminé hacia la habitación, desabotoné un par de botones de mi blusa y me puse en una pose sexy esperando a que saliera.

–¡DIABLOS, DIABLOS, DIABLOS, DIABLOS, DIAAABLOS!– Escuché a Alex gritar y de inmediato corrí para ver qué era lo que le pasaba.

Toqué a la puerta “Alex ¿Estás bien?” Le pregunté preocupada.

La puerta se abrió lentamente dejándome ver a una Alex muy molesta.

–No puede ser, hoy no tocaba ¡Demonios!–

“Alex me estás preocupando ¿Qué pasó?”

–Pues lo que le pasa a nosotras la mujeres cada mes–

Esto no podría estar pasando “¿Estás jugando? Alex estoy excitada casi a morir, ¿Dime que no hablas en serio?”

–Muy en serio Corazón– Se acercó a mí, me abrazó y mi libido se fue a los suelos ¿Por qué hoy? Justamente hoy cuando ya en mi cabeza la había atado, amordazado y me había imaginado dándole sus nalgadas por alejarme, porque se merece un castigo por eso, un lento y doloroso castigo, debo de dejar de pensar en esto, no me ayuda y tampoco que Alex bese mi cuello.

“Aaa… Alex”

–Mmmm– Podía sentir como deja un rastro de besos bajando más y más llegando hasta el borde de mis pechos.

“¡Ay Dios!, Alex no sigas que no podemos” Le dije y un leve gemido escapó de mis labios.

Se separó por un momento y me miró a los ojos –¿Quien dice que no podemos?–

“Pues tú, me lo acabas de decir” ¿O es que estaba jugando? No entiendo y con la cabeza y el cuerpo así de caliente menos.

–Mmmm tal vez y…– Me dijo con una sonrisa traviesa.

“Tal vez y… ¿Qué?”

–Debamos probar el beso rojo– ¡¿Quéééééé?!

“Creo que deberías irte” Le dije al separarme de ella y caminar hacia la sala ¿Cómo me sugiere algo así? Tan, tan… iuuk.

–Pero… pero Sam– Podía sentir como venía tras de mí.

Me di la vuelta de repente y casi choca conmigo "El beso rojo es una cochinada, ¿Cómo crees que yo...? Si tu... no, no y nooo" Intento sujetarme pero yo me aparte, no estoy molesta pero si me toca voy a explotar.

Me acerqué a la puerta no quería que se fuera pero si se quedaba nada bueno podía pasar.

–Estaba bromeando Sami, jamás te pediría algo así– Me dijo mientras se acercaba peligrosamente a mí, me sujetó de la cintura y me dio un pequeño beso en los labios –Además que estés excitada no significa que yo no pueda hacer algo al respecto– Dijo levantado las cejas.

Me separé de ella, tomé su maleta y se la ofrecí “No”

–¿No?–

“Si yo no puedo tocarte, no quiero nada, no es justo para ti”

–A mí no me importa–

“Pues a mí sí, así que vete” Tuve que empujarla prácticamente para poder sacarla.

–Sami si esto es por lo del beso, no lo decía en serio yo solo quiero dormir entre tus brazos– Me dijo antes de cerrar la puerta casi en su cara.

“Nos vemos mañana Amor”

–Aassh está bien…– Sabia que aún estaba ahí, recargada en la puerta al igual que yo –¿No habrá besito?– Me preguntó con voz melosa y al escucharla mi mano de inmediato se fue al picaporte, pero no podía aunque moría de ganas, si le abro ya no la podré sacar y si eso pasa mis ganas por ella no se contendrán.

“Mañana”

–Samiiiiiii–

“Te amo Alex, buenas noches”

–Yo más… hasta mañana– Casi puedo asegurar que está haciendo un lindo puchero, y después de unos minutos la escuché alejarse.

“Necesito una ducha, una muy fría”

La noche más larga de mi vida, a pesar de que estuve metida en la ducha por más de una hora, no me ayudó para nada y el intentar solucionarlo por mí misma solo empeoró las cosas y por primera vez quise tener pesadillas porque esos sueños ¡Dios! Ya era muy de madrugada cuando por fin pude dormir como se debe, esperaba despertar hasta muy tarde, pero no sé cómo se me ocurrió que podría teniendo a Danielle como amiga.

“¡¡¡Dormilonaaaaaaaaaaas!!!” Gritó al entrar a la habitación como si fue su casa.

“¿Qué?” Me levanté de golpe pensando que mi amiga venia acompañada, pero al ver que solo era Danni me dejé caer de nuevo a la cama “Ahh eres tú”

“Vi tu maleta en la entrada pillina ¿Y la ruquis? ¿No me digas que ya se fue a trabajar? Nos tocaron unos novios muy responsables, Isra también madrugó y me pasó a dejar”

“Alex no se quedó” Le dije y abracé la almohada.

“¿Cómo? ¿Por qué? ¿No me digas que se volvieron a pelear?” Me preguntó mientras se recostaba a mi lado.

“Está en sus días” Le dije sin pensar, llevo más de 10 años de conocerla y sigo sin aprender a callarme ciertas cosas.

“Jajajajajajajaja ¿No es cierto? Si a leguas se le nota que la ruquis ya pasó por la menopausia”

“Ay Danielle, que tonta eres” Y Ambas comenzamos a reír.

“¿Entonces nada de nada?” Me preguntó cuándo nos calmamos.

“Nada de nada” Dejé escapar un suspiro.

“Ay ami pobre de ti ¿Y por qué no se quedó aunque no pasara nada?” No respondí solo hice ruidos raros y me cubrí la cara con la almohada “Demasiada tentación ¿Verdad? Mmmm hubieras probado el beso rojo yo lo hubiera hecho”

“Voy a hacer como que no escuché eso” Me levanté y me fui a la ducha, si me quedaba Danni me sacaría información, si se entera que Alex me lo propuso pobre de Alex y pobre de mí con las burlas de mí amiga. A veces Danni me asusta con eso de que sabe más de relaciones lésbica que yo misma, eso de que siempre me quiso ayudar y se informó sobre todo tema, mi adolescencia junto a ella no fue nada fácil sacando todos estos temas cada 5 minutos que estuviéramos solas, muchas veces no importándole el lugar me contaba cosas que había leído o visto.

Lo bueno es que ya no siguió insistiendo con el tema, y se concentró con su otro punto a atención, su amado novio. Creo que Danni esta vez no se escapará y me alegra que esté tan feliz.

“Isra ya no tarda en venir” Me dijo Danni desde el sofá.

“Ok” Le dije sin apartar la mirada de la lap.

“¿Y tú ruquis vendrá?” Sé muy bien hacia dónde va esta conversación.

“No lo sé, no me dijo nada cuando me llamó para darme los buenos días”

“Mi macho, si me dijo cuando desperté a su lado por la mañana” Me dijo de la manera más presuntuosa.

“Eres una presumida de lo peor ¿Lo sabías?” Me giré a verla.

“Si, me gusta presumir lo que yo tengo y que tú no tienes”

“No quiero escucharte hablar de sexo Danni, ya no”

“Tú te lo pierdes”

“Eres terrible” Escuchamos que tocaban la puerta, por fin alguien más en quien poner su atención “Tu macho te busca, y para no ver la miel y otras cosas derramarse me voy a mi habitación”

Esperaba que se quedaran en el sofá dándose cariño silenciosamente, ese gusto me duró media hora exactamente hasta que escuché sus carcajadas ¿Qué les habrá ocurrido o de que pobre alma se estarán burlando? Porque en verdad que son tal para cual.

“Jajajaja ¡Sam! Te buscan” Me gritó Danni, que raro.

“¿Quién?” Me asomé un poco me daba cosa hacerlo, con esos dos riéndose a carcajadas no era nada bueno “¡Oh por Dios!” No podía creer lo que mis ojos veían fue inevitable soltar la carcajada, jamás me lo hubiera imaginado, pero no puedo parar de reír.

–Bueno ya estuvo bien ¿No creen?– Dijo una Alex muy molesta, es que se ve tan tierna y a la vez tan graciosa, pero la risa de Israel y Danni es tan contagiosa que no me ayuda, por más que intento dejar de hacerlo cada vez que los escucho me dan más ganas de reír.

Intenté controlarme lo mejor que pude y la defendí de nuestros amigos que se burlaban a mas no poder “¡Ya déjenla! Ella se ve… ¿Adorable?” No, creo que no le gustó mmmm “¿Pachoncita?” Pero creo que solo lo empeoré. Y ya no pude más solté la carcajada una vez más, no podía parar incluso tuve que inclinarme porque me dolía el estómago de tanto reír.

“Ay Dios, ay Dios ya no puedo” Al levantar la mirada mi pachoncita novia ya no estaba “¿Y Alex?” Le pregunté a Danni que estaba tirada en el piso aun riendo.

“No lo sé. Dios esto no lo olvidaré nunca”

-Debimos tomarle una foto-

“¿Cómo no se nos ocurrió?”

Mi risa se evaporó “Debió molestarse” Pasé por encima de Danni y salí a buscarla pero no estaba en el pasillo, si me apuraba tal vez la alcance en el lobby. Bajé pero nada, ni rastro de ella ¿Cómo es posible que desaparezca así de rápido con semejante cosa encima? Regresé al cuarto por mi celular necesitaba disculparme sé que el disfraz significa algo, no doy aun con que, de nuevo tuve que pasar por encima de Isra y Danni quienes seguían disfrutando de la situación jugando a almohadazos en medio de la sala, entré a mi cuarto, tomé el cel. le envié algunos mensajes pidiendo disculpas, que no era mi intención que se molestara, pero no respondió y me sentí triste. Cuando escuché que tocaron la puerta de alguna forma sabía que era ella y es que mi corazón empezó a latir rápidamente.

A pesar de que quería estar con ella abrazada en el sofá, Alex le dio una razón a Isra y la calenturienta de Danni para que no pudiéramos quedarnos ahí, así que nos fuimos a cenar, cuando me dijo el porqué del disfraz fue inevitable no sonrojarme, pero la culpa de que no pasara nada como Alex lo planeó fue de Danni e Israel, pero eso ya no importa si no el hecho de que ahora tomo su mano y estoy con ella.

“Pues me encantaría volver a practicar contigo Amor”

–Y yo estoy dispuesta a enseñarte mucho más– Me guiñó un ojo y de su chaqueta sacó la tarjeta del día.

Enamorarse es un estado transitorio de locura

“Yo creo que la mayoría del tiempo Amor, no solo un momento” Me acerqué y le di un beso, ansiaba dárselo.

–Tú también me tienes así Sami, bien loca jejeje– Y entonces se sonrojó.

Una noche más sin ella en mis brazos. Le prometí que le llamaría si Danni e Israel andaban de escandalosos pero Isra no se quedó a dormir, se lo agradezco y no es que no quisiera ir con Alex pero ella y yo no podemos hacer nada de lo que tengo planeado y bueno la tentación sigue siendo muy grande.

Al despertar ya Danni estaba en mi cuarto recostada en mi cama.

“Extraño a Isra”

“Apenas lo viste hace una hora y casi estoy segura que ya te llamó”

“¿Qué voy a hacer Sam?”

“¿Con que?” Se quedó callada viendo el techo “¿Danni?”

“Lo amo, lo amo mucho como jamás lo imaginé y no sé qué hacer Sam ¿Qué hago?”

Me preguntó mirándome con desespero “¿Hacer con qué? No entiendo de que me hablas”

“Israel, él está aquí en México y yo en Francia, yo no puedo estar sin él, pero yo tengo una vida allá ¿No sé qué hacer?” Lo que me dijo me impactó, ¿Qué haré yo? ¿Qué voy a hacer? Me siento tan feliz que no lo había pensado, Alex me dijo que… “No debería de pensar en esto ¿Verdad?” Voltee a ver a Danni ella me necesita ahora “Ni siquiera sé si Isra quiere que me quede jejejeje”

“Danni no sé qué decir, él te ama, lo traes loco, pero no soy la mejor para decirte que hacer porque estoy en la misma situación que tú, ni siquiera he pensado en eso y creo que debo hacerlo”

“Estamos jodidas”

“Jajaja ni me lo digas” Estuvimos un rato más recostadas, sin decir nada, simplemente cada una metida en su cabeza intentando pensar en que hacer pero a la vez no, y no quiero hacerlo.

Para el medio día Isra llamó, vendría de nuevo a visitar a Danni por la tarde, lo trae más que loco, realmente están muy enamorados, como Alex y yo y no quiero meterme ideas en la cabeza de lo que va a pasar con nosotras, solo quiero vivir el ahora.

El resto del día se me hizo eterno, eso de no hacer nada más que checar algunos documentos que envía Em es aburrido. Israel y Danni se encerraron en su habitación cuando él llegó, lo bueno es que no han hecho ningún ruido más que un par de risas, quiero estar así con Alex acurrucadas viendo televisión, pero ella está trabajando además me prometió venir después, miro el reloj son las 5 ya está por salir y sé que se vendrá directo para acá, me pregunto ¿Qué sorpresa me dará hoy? Eso de que me siga conquistando me gusta, es excitante intentar averiguar qué es lo que tiene planeado. Mi cel. comenzó a sonar y era ella.

–Señorita he llegado por usted– Casi doy un brinco de la emoción.

“Ahorita te abro Amor” Salí prácticamente corriendo a abrirle, tenía unas ganas inmensas de besarla. Abrí la puerta y las ganas de besarla fueron sustituidas por apetito voraz por ella. Sentí como mis piernas temblaron, me quedé paralizada, con mi corazón casi saliéndose de mi pecho, mi respiración de inmediato se volvió pesada, tengo en frente a la mismísima tentación hecha mujer.

¿Por qué me hace esto si no puedo tocarla como quiero? Vestida así, en ese traje azul y negro entallado con su minifalda que se le ajusta también a su mordible tra… Calma, debo mantener la calma, la vi cambiar de mano una caja que no había visto que traía y eso que era enorme, vi que bajó su mano y tomó las esposas y las hizo girar sobre su dedo con maestría– Busco a la mujer que me robó el corazón– Me dijo de la manera más sexy pasando su lengua por sus labios.

Adiós calma “Cul… culpable” Perdí el juicio, no me importó nada, la tomé de la camisa si es que se puede llamar así al pedacito de ropa. La metí dentro de la habitación para que nadie más que yo puede verla en este modo. Le quité la caja que traía y la lancé al sofá, de inmediato me apoderé de sus labios con frenesí y una lujuria que me sorprendió a mí misma.

“Ami ¿Quién es?” Nadie puede verla así y menos ella, tomé su mano y la llevé a mi cuarto.

–¿Pero qué pasa?– Me preguntó Alex.

“Israel está aquí y no quiero que te vea así” Y no solo es eso sino que miles de pensamientos pasaban por mi mente incluso lo del beso rojo no me importaba demasiado, bueno si es… iuk. No podemos lo sé, así que es mejor calmarme, respiré profundamente, cerré los ojos por un instante, es ilegal acosar a un policía, no importa lo sexy que se vea no es correcto. Me quedé quieta si daba un paso lo más seguro es que la tentación se apoderara de mí y Alex no importando su condición estaría en grandes problemas, pero es muy difícil, mucho muy difícil. Cambia de tema, solo es mi Alex, mi linda y tierna novia ¡MI novia! "Dime que no anduviste vestida de esta forma por el hotel y la calle"

La respuesta que me dio calmó mi lado posesivo, pero aun así la deseo con toda mi alma, no estoy muy segura de poder aguantar mucho, mi mente dice ve sobre ella, al igual que mi corazón que por primera vez en mucho se ponen de acuerdo y tenía que ser ahora que no puedo “Te ves…” estaba por decir apetecible, pero me salvó… más bien la campana salvó a mi adorada Alex.

“¡Ay! ¡No puede ser… otra vez!” Escuché a Danni gritar y aproveché la oportunidad de calmar un poco mis hormonas alejándome por un instante de mi tentación.

“Se puede saber que te pa… ¡Ay por Dios!” La escena frente a mí no me la imaginé, el color carmín subió por mis mejillas al ver a Israel con una fusta en sus manos y mucho más al ver un par de dildos tirados en el pasillo, mi vista se dirigió a mi ami que solo daba vueltas en el mismo lugar sujetando un vibrador en su mano, se lo merece por meter las manos donde no debe. Me acerqué a recoger los dildos y meterlos a la caja, con un poco de vergüenza le quité a Israel la fusta, el me sonrió divertido y yo le respondí con una risa nerviosa. Esta me las pagarás Danielle.

“Noooo no de nuevo, dime que no los usaron” Sonreí, es mi oportunidad.

"Mmmm ¿Alex lo usamos?" Le pregunté a Alex quien vi que se asomaba por la puerta con expresión divertida.

–¿El morado?–

"Aja"

–Siiii, mucho–

“Nooooo, mi mano, Israel mi mano, ¡Ayúdame a lavarme! Pero no la toques está llena de… de… aaaaaaaayyyyyyy” Y se fue chillando al baño y tras de ella Isra quien por su cara está a punto de soltar la carcajada, pobre de él si lo hace.

Al regresar a la habitación junto con la caja no pude evitar lanzarme a los brazos de Alex y besarla, no entendía porque me trajo todos nuestros juguetes, ni por que se vestía así si no podíamos hacer aun el amor –Solo quiero que me desees tanto como yo lo hago–

No importa como esté vestida, en pijama o su traje de tirana, siempre la deseo, incluso este traje de policía que ¡Dios! O incluso con el pachoncito, no importa cómo, siempre, cada día a cada hora mi deseo por ella, siempre es igual de intenso.

“¿Y mi tarjeta?”

–Ah aquí esta– La vi meter sus dedos entre sus pechos y sacar la suertuda tarjeta.

“Me estás matando Alejandra”

–No eres la única que sufre Amor– Y entonces leí la frese del día de hoy.

Usted… Usted me debe las horas de sueño que no he podido conciliar. Exijo que me pague haciendo lo que en medio del insomnio, con usted he imaginado

“Lo haré Amor, créeme que lo haré” Que no tenga duda alguna y que se asegure que ella también me pagará mis noches de insomnio.

La acompañé a su habitación que ha reservado para poder cambiarse y ponerse sus disfraces, claro antes asegurándome que ni un solo centímetro de su tersa y suave piel se le viera, podríamos hacer tanto en esta habitación, pero por ahora nos limitábamos a ver televisión y mimarnos.

Aunque quería dormir entre sus brazos lo mejor es que yo regrese a la habitación y ella se vaya a su departamento, cada vez es más difícil, pero nos despedimos con un beso casi eterno y un hasta mañana que espero y llegue pronto.

Y después de una noche donde solo pude soñar con ella desperté con el tono de llamada de mi cel.

–Buenos días Sami– Escuchar su voz a primera hora de la mañana, es mi mejor despertar.

“Buenos días Amor”

–¿Qué tal dormiste Amor?–

“Soñé contigo” Y vaya sueño.

–¿Si?–

“Si, y no quieres saber lo que soñé”

–¿Tan malo fue?–

“Todo lo contrario, fue riquísimo”

–No me digas, no me digas ¡Dios! ¿Te hice muchas cositas? Jejeje–

“Muchísimas, pero lástima que solo fue un sueño”

–Unos días más Amor, espera solo un par de días más y haré tus sueños realidad–

“Te amo mi Alex”

–Te amo mi Sami, no quiero dejar de escuchar tu voz pero se me hace tarde, nos vemos mi Sami–

“Hasta luego Alex, cuídate”

–Siempre–

Dejé escapar un suspiro, cerré los ojos y traté de recordar el sueño, imágenes fugaces de la espalda, el tatuaje, su cabello alborotado, mis manos recorriendo su cuerpo y su lengua, su traviesa lengua entre mis piernas, abrí los ojos de golpe “Creo que no fue buena idea intentar recordar, ahora necesito una ducha helada urgente”



Por la tarde me llamó diciendo que no podría venir a verme que tenía mucho trabajo, mi necesidad por ella crece más y más y no sé si es algo bueno pero ahora la extraño y quiero verla y como sé que cuando trabaja mucho se mal pasa, se me ocurrió ir a visitarla y llevarle la cena.

Ya estaba frente al edificio, Don Víctor me había hecho el favor de venir a dejarme, no podía dejar de sonreír sabía que le daría una sorpresa. Ya iba a entrar cuando mi cel. comenzó a sonar.

“Hola Em”

-Hola Sam ¿Cómo están?-

“Pues muy bien amiga ¿Y cómo están las cosas por allá?”

-Lleno de trabajo y de estrés pero muy bien- Tenía que decirle que tal vez yo… -¿Sam ya pronto van a volver?- Me preguntó de repente.

“De eso quería hablarte Em…”

-Sé que están pasando muchas cosas allá pero te necesito aquí, yo no puedo con todo-

“Yo…”

-Sam te necesito, no te lo pediría si no fuera así-

No puedo dejarla, no de esta manera “Estaré ahí cuando el trabajo termine aquí”

-Sam yo…-

“No te preocupes Em, siempre he sabido lo que tengo que hacer, tengo responsabilidades con la empresa”

Por qué el tiempo no pasa lento ahora que lo quiero. Los días me parecen horas, me sentía aun en una nube, pero debo ver la realidad de las cosas, aunque no quiera debo aceptar la realidad y tengo que pensar que hacer, pero no ahora.

“Sorpresa Amor” Le dije al entrar a su oficina, tener acceso directo me sigue gustando.

–Corazón ¿Qué haces aquí?– Me pregunta al acercarse a mí y tomarme de la cintura.

“Vine a verte, te extrañaba mucho”

–Yo igual Amor–

“¿Aún estás ocupada?”

–Un poco–

“Puedo irme si te molesto”

–No, claro que no, quédate tal vez y puedas ayudarme– Y me dio un besito de piquito.

Me acerqué junto con ella a su escritorio, revisamos la propuesta casi todo estaba en orden, solo era cuestión de pulir algunas cosas, yo solo le sugería pequeños cambios que eran más adecuados al ramo al que era dirigido. Complacer a un cliente sobre que publicidad es mejor para su cadena de restaurantes no es nada fácil, pero Alex tiene magnificas ideas y sobre todo innovadoras. Un par de horas de trabajo y todo quedó más que listo.

–Terminamos, sin tu ayuda no lo hubiera logrado–

“Tú ya tenías todo Amor solo era acomodar un poco” Le guiñé el ojo “Por cierto traje la cena” Y abrí mi bolso para sacar la comida.

–¿Cómo es posible que quepa todo eso ahí?– Me preguntó sarcásticamente y es que Alex es enemiga de los bolsos. Le enseñé la lengua y caminé hasta el sofá.

Acomodé las cosas que traía en la mesita que estaba a un lado del sofá, así podríamos estar sentadas juntas, disfrutamos de la comida que por cierto está deliciosa, entre besitos y risas, cuando terminamos, Alex se recostó en el sofá y yo junto a ella, se sentía tan bien, ojalá y el tiempo se detuviera justo ahora, no me importaba quedarme una vida de esta manera, no si es junto a ella.

Pero el tiempo no es justo y aunque sabía que Alex me preguntaría si me quedaría, no creí que fuera en este momento –Pues si te quedas conmigo yo puedo ofrecerte un empleo, es más podemos compartir la oficina ¿Qué te parece?–

No quiero pensar que el tiempo se me acaba, no quiero pensar en que esto es solo por estos días por qué no lo es, lo único que quiero es estar a su lado. Pero ver esa mirada de desilusión al haber escuchado mis palabras me mata. No sé qué hacer, no puedo decir que si a su pregunta… a su propuesta. No, no puedo, luché y me esforcé tanto ¿Solo para dejarlo? La respuesta debería ser tan sencilla, pero no puedo darla ahora, debo de pensar, meditar y terminar las cosas bien.

“Solo déjame pensarlo ¿Si?” Se lo que se está imaginando, de seguro cree que solo juego con ella y no quiero que lo haga, porque el aceptar ser su novia es porque en verdad la amo y quiero estar junto a ella y no como un pasatiempo, venganza y mucho menos un juego “Y no estoy jugando contigo”

Me miró con sorpresa –¿Pero cómo…?– Y la besé para demostrar mi amor.

“Te conozco Alex, que no se te olvide, ¿Nos vamos?”

–Sí, solo dame un segundo– La vi regresar a su escritorio y escribir en una de sus tarjetas la frase de hoy, regresó a mí y me la dio.

El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.

Jorge Bucay

Sé que ella confiará en mis palabras, creerá en mí en mis sentimientos y que no tiene por qué jamás dudar de ello.

Me siento atrapada entre dos decisiones, se cuál es la que debo tomar pero no puedo abandonar la otra. Puedo ver la confusión en su mirada, en su silencio, en su media sonrisa que me dedica cuando me deja frente al hotel, lo siento en sus besos, solo espero que nunca sienta confusión por mis sentimientos hacia ella porque en verdad la amo y la amaré siempre.

Un nuevo día, intento no pensar, intento distraerme con trabajo después de escuchar su voz al darme los buenos días, pero no dejo de pensar en que haré ¿Qué voy a hacer? Veo la pantalla con los documentos que envió Em, pero no me puedo concentrar en ello. Me recuesto sobre mis brazos y dejo escapar un suspiro “Creo que ahora no tengo ánimos para revisar esto” Cerré la lap y estaba por ir a mi cuarto cuando mi cel. comenzó a sonar.

“Bonjour”

–Hola Sam soy Isa–

“Hola Isa”

–Sam has de decir que solo te llamo para molestar, que pena en verdad, pero necesito un favor–

“No me molestas Isa y si puedo con gusto lo haré, dime que necesitas”

–¿Podrías cuidar a Amy?–

“Ay Isa, claro que sí, incluso le había prometido que la visitaría, así que si no hay problema” El cuidarla me va a ayudar a no pensar que el tiempo se acaba.

–Gracias amiga en verdad te lo agradezco ella estará más que feliz–

“Nos vemos en un rato”

–Si, hasta luego–

Hoy es día de cuidar a la pequeña Amy. Marqué el número de Don Víctor para que me hiciera el favor de llevarme y mientras esperaba a que llegara me senté en el sofá.

“Aaaaah ¿Por qué la vida es tan injustaaaaaaa?”

“¿Ahora qué te pasó?” Le pregunté a mi amiga que se había dejado caer pesarosamente en el sofá junto a mí.

“Mi macho, mi adorado macho se fue de viaje y no sé por cuánto tiempo” Me dijo haciendo pucheros y con ojos llorosos.

“Ay Danni, lo viste en la mañana y de seguro que solo serán por un par de días”

“Sam solo estaremos aquí en México por una semana más, una semana, el tiempo ahora vale oro y quiero pasar ese tiempo con mi Isra”

‘Una semana’ esas palabras resonaron en mi cabeza una vez más. Solo una semana… Alex.

“¿Sam?” ¿Por qué siempre intento escapar de mi realidad?

“¿Quieres ir a casa de Isa?” Le pregunté para salir del tema.

“¿Para qué?”

“Me llamó, iré a cuidar a Amy”

“Ya te vio cara de niñera, aunque Amy es preciosa, pero no gracias no me apetece ir a ver sarcófagos, mejor me quedo a ver televisión y a suspirar por mi macho” Diciendo esto se recostó y prendió el televisor.

“Como quieras, nos vemos más tarde”

Bajé al lobby a esperar a Don Víctor, cinco minutos después ya estábamos de camino a casa de Isabel. Platicamos sobre los cambios en la ciudad, el clima, un poco de fútbol, sobre su familia.

-¿Y cómo van las cosas del corazón señorita?-

“De nuevo somos novias” Le dije con una sonrisa tímida.

-¿Y es feliz con eso? Por qué…-

“La amo y sé que no puedo estar sin ella y me hace realmente feliz, pero…”

-Tiene una vida hecha en el otro lado del mundo y no sabe qué hacer- Me dijo y lo miré sorprendida y él solo soltó una carcajada -También fui joven señorita y también pasé por algo así, mi esposa es de aquí y yo de provincia, cuando la conocí yo ya tenía una vida hecha, al igual que ella, pero nos amábamos tanto que no dudé en venir por ella-

“No es tan fácil”

-Lo sé, lo que pasa es que la cabeza se llena de miles de cosas y en ocasiones se siente uno atrapado y no encuentra la solución. Y si viera que con el paso de los años me he dado cuenta lo fácil que fue-

“¿Cómo lo supo? ¿Cómo supo que decisión era la correcta?”

-Fácil señorita Sam, vaya hacia donde su corazón le diga, ahí es donde encontrará lo que busca, la respuesta a todas sus preguntas-

Mi corazón me dice que vaya a mil direcciones diferentes cada día aunque solo hay un lugar en el cual late a mil por hora “Gracias”

Cuando llegué a casa de Isabel dejé escapar el aire contenido y toqué el timbre.

–Sam que bueno que llegaste– Me saludó una Isa muy apresurada –La casa es toda tuya regreso más tarde– Y se fue, así nada más.

“Vaya” Pasé a la sala no se escuchaba ningún ruido “¿Amy?”

–¿Pincesa?– Una cabellera un poco alborotada se asomó por detrás del sofá –¡¡Si veniste!!– Corrió hacia mí, me acuclillé para quedar a su altura y que pudiera abrazarme de manera efusiva.

“Te prometí que vendría” Le dije mientras la tomaba entre mis brazos y le daba un beso en la mejilla.

–¿Quiedes ve mi cuato? Es de pincesas–

Su habitación efectivamente es de princesas, me mostró los miles de juguetes y sus dibujos. Me enseñaba uno que se suponía era un unicornio cuando recibí un mensaje de Alex, ¿Cómo puede alterarme de esta manera con un solo mensaje? Pero es que es ella, es mi Alex. Quedamos en vernos para celebrar que tiene en sus filas un nuevo cliente.

–Te amo– Me escribió cuando le confirmé la hora y de inmediato le respondí.

“Te amo”

Dejé escapar un suspiro –Mida este es jol– Me dijo enseñándome unas hojas con unos trazos verdes.

“Está muy lindo”

Por la tarde no sabía muy bien que hacer sobre la comida, pero Amy me ayudó en eso, me mostró una nota que su mamá me había dejado, así que hice lo que decía, llamamos y pedimos una pizza.

“¿Entonces le pegaste a Laura porque le habló a tu novio pero él ya no es tu novio y Laura ahora es tu amiga?” Le pregunté intentando entender lo que me había dicho.

–Sí, ahoda es mi amiga y ta vez cuando seamos gandes como a los cuato sea mi novia– ¿Y se supone que esta niña tiene 3 años? A los 4 aun será una bebé.

“¿Y tus papás saben de esto?” Asintió “¿Y qué dijeron?”

–Que salí a Ale– Dijo con orgullo.

“Eres un amor Amy”

–¿Juegamos a las atapadas?–

Corría alrededor del sofá cuando escuché la puerta abrirse, de reojo vi a Isa que me decía algo a lo que no puse atención, ya que mi vista se perdió en Alex y en su mirada y el mundo desapareció.

–Te atape pincesa– Voltee a ver a Amy por un segundo, pero de nuevo mi mirada fue atraída por la de Alex.

–Hola–

“Hola”

–Aleeee– Amy corrió a sus brazos. Me encantaría hacer lo mismo.

No me había percatado de la hora que era hasta que Alex se llevó a Amy para contarle su cuento antes de dormir, me preguntó si me gustaría escuchar y no lo niego me encantaría pero no ahora.

–Espero que Amy se portara bien– Me dijo Isa quien se sentó frente a mí.

“Tienes una hija maravillosa Isa”

–Salió a su madre–

–Pobrecilla entonces– Le dijo de manera burlona Alex.

–Que graciosa–

–¿Nos vamos Corazón?– Me preguntó ofreciéndome su mano.

“Si” La tomé y me puse de pie.

Nos despedimos de Isa y nos fuimos al hotel. Teníamos que celebrar porque las ideas con las que le ayude a Alex fueron aceptadas por sus clientes. Durante todo el camino tenía unas ganas tremendas por devorarla a besos, y ese beso se lo di al entrar a la habitación. Empezaba a ser todo lo que yo quería, pero no contaba que la amargada de mi amiga estuviera aún acurrucada en el sofá y me echara a perder mi rico beso con Alex, en serio le hace daño no tener a su macho cerca, me pregunto si me pongo así cuando Alex no está a mi lado.

Tomé la mano de Alex y la llevé a mi cuarto, Danni no está de muy buen humor, así que es mejor dejarla sola por ahora, ya dentro vi a Alex sacar una botella de champán y fresas que traía en una bolsa de plástico.

“¿Cómo es posible que quepa todo eso ahí?” Le pregunté burlándome un poco, por el comentario que me hizo ayer.

Ella solo me sonrió y me entregó un vaso de plástico lleno de líquido ambarino burbujeante –Brindemos–

“¿Me vas a dar de beber de tus labios?” Le dije de manera coqueta.

–Ya lo creo Amor, ya lo creo–

Dejó la botella en la cómoda de la habitación y me entregó la tarjeta con la frase del día de hoy.

El beso es la única caricia que no requiere manos.

Entonces cuando levanté mi vista ella terminaba de darle el trago al vaso y se acercó a mí. No hay mejor forma que tomar ese delicioso líquido directo de sus labios y podría pasar una vida así entre sus brazos, escuchando los latidos de su corazón compartiendo besos, champán y fresas.

“Me encanta este sabor”

–¿Si? ¿Cuál, el de fresas o champán?–

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Mensaje por LyA el Dom Mar 15, 2015 10:04 pm
Alex



Maldita, maldita sea ¿Por qué tenía que ser hoy? ¿Por qué? Justo cuando por fin iba a hacer el amor con Sam, me tenía que llegar la regla ¿Por qué me odias Dios? Y si eso no fuera suficiente Sam me corrió de su habitación solo porque le propuse practicar el beso rojo. Ay Junior ¿Por qué tu mamá no entiende mi sentido del humor retorcido? Pero voy a vengarme, ya lo verás, voy a hacer que estos días me desee de tal forma que no va a dejar de tomar duchas de agua fría.

Lo peor de todo es que al salir con mi maleta del hotel estaban esos guardias a los que les enseñe la lengua, los mismos que al llegar se burlaron de mí. Pero ellos ya me las pagarán también. Definitivo andar en mis días me hace una persona vengativa, pero no me importa.

Y así fue como planeando mi venganza para mi linda novia me quedé dormida. Acepto que conciliar el sueño sin ella en mis brazos es muy difícil pero el plan que tenía para vengarme hizo que tuviera una sonrisa que nadie me podía quitar. Todos en la oficina me veían raro, aunque mi secretaria me veía con cara de terror, así que después de torturarla toda la mañana la llamé a mi despacho.

–¿Fátima?– En realidad no la iba a reprender, además gracias a que no hizo la reservación para Sam ahora somos novias.

-Diga- Me dijo mi muy asustada secretaria.

–¿Por qué no hiciste la reservación para la señorita Sam?–

-Es que… yo… bueno… y luego su amiga-

¿Mi amiga? –¿Cuál amiga?–

-La señora Isabel- Y me quedé sin palabras -Ella me pidió que no la hiciera, me dijo que ya se había encargado de la habitación de la señorita Sam- Y las palabras de Sam retumbaron en mi cabeza, ella descubrió algo que hizo Isabel ¿Será que fue esto? ¿O hay algo más? -¿Estoy en problemas?-

–No… claro que no– Le dije mientras me recargaba en mi asiento, tengo que averiguar que está pasando aquí –¿Qué sabes sobre el disfraz que encargué?–

-Hoy lo trajeron, está en la sala de juntas-

–¿Puedes traerlo aquí?–

-De inmediato-

–Fátima– La llamé antes de que saliera.

-¿Si?-

–A la otra pregúntame antes–

-Si licenciada-

Y mi curiosidad aumentó aún más, voy a descubrirlas y voy a hacer que Sam me diga que es lo que descubrió.

Cuando me probé el disfraz solo se me ocurrió una cosa. Definitivamente no iba a ponerme nada abajo, pero obvio no podía llegar así al hotel, por lo que tuve que reservar una habitación y como estos días tenía que hacer que Sam me deseara, decidí que sería buena idea reservarla por toda la semana.

Y así en la tarde llegué al hotel. Cuando iba a tomar el elevador para subir a mi habitación los dos gorilas se interpusieron en mi camino.

-Lo sentimos pero ya sabe que si la señorita Sam no da la orden usted no puede subir-

–Lo sé– Le respondí mientras me balanceaba en mis pies.

-¿Entonces?-

–Entonces resulta que ahora soy una huésped del hotel, así que si me hace el favor de dejarme pasar porque tengo prisa– Y la cara que pusieron los dos grandotes es algo que jamás voy a olvidar. De inmediato se hicieron a un lado y subí a mi habitación que estaba un piso arriba de la de Sam y Danni. Acepto que estaba nerviosa más porque el disfraz de almohada era enorme, tanto así que tenía que pasar de lado para poder salir por la puerta. Pero lo peor es que por dentro no era nada suave, tenía una especie de malla que era la que daba forma, solo tenía puesta las pantaletas pero todo lo demás estaba desnudo. Solo espero que Sam no tarde en quitarme esta cosa, porque en verdad me estaba dando mucha comezón.

Saqué la tarjeta con la frase del día de hoy, tomé mi celular y me dirigí a ver a mi bella novia. Fue muy difícil entrar al ascensor y bueno uno de los huéspedes se tuvo que quedar fuera porque no cabía nadie más que yo, aunque una vez que se cerraron las puertas pude escuchar cuando comenzó a reír. Obvio si entrar me costó trabajo, salir fue aún peor, pero con mucho esfuerzo lo logré, aunque para entonces ya estaba sudando, tanto por el esfuerzo como por el calor del traje. Solo espero que le guste a Sam, si no esta va a ser una de las ideas más estúpidas que se me han ocurrido.

Toqué un par de veces y jamás imaginé que la persona que me abriera no fuera mi novia, ni Danni, para mi sorpresa estaba alguien que se encargaría de que yo no olvidara este día.

-Jajaja-

–¡Cállate tonto!–

-Es que no puede ser jajaja- Se reía Israel mientras se sujetaba su abdomen por la risa.

“¿Qué pasa?” Dijo Danni que se acercó a donde estaba su novio “¡Alex!” Y entonces empezó a reír, tanto así que cayó al suelo por la risa.

–¿Está Sam?–

“Jajajaja ¡Sam! Te buscan”

“¿Quién?” Dijo Sam asomando la cabeza desde su habitación “¡Oh por Dios!” Y entonces ella también empezó a reír.

–Bueno ya estuvo bien ¿No creen?– Les dije algo molesta.

-Uy, ya se enojó la almohada gigante- Dijo mi amigo -Tal vez es porque nadie ha iniciado una guerra de almohadas-

“No, porque ella es la mamá de todas las almohadas ¿Qué tal si se enoja porque estamos jugando con sus hijitas?” Dijo Danni.

-O tal vez Alex se comió a las almohadas y por eso se convirtió en una-

Entonces los dos se voltearon a ver, sonrieron -”Se las comió”- Y empezaron a reír de nuevo.

“¡Ya déjenla!” Dijo mi novia mientras hacía todo lo posible por no reír “Ella se ve… ¿Adorable?” Y la vi con mi peor cara “¿Pachoncita?” Y entonces nuestros amigos empezaron a reír aún más fuerte.

Jamás me esperé esto, bueno tal vez un poco de risas pero jamás que se burlaran de esa forma. Así que me di media vuelta, con la poca dignidad que me que quedaba y me fui al elevador, que para mi suerte estaba con las puertas abiertas, así que no sé cómo le hice pero entre sin complicaciones, apreté el botón y subí a mi cuarto. Mi idea era que Sam me viera y ella estando en estado de Shock yo me acercara y le dijera al oído ‘Practica conmigo’ Y luego nos daríamos un beso de esos que nos deja sin aliento y acelera nuestros corazones. Pero obvio eso no pasó.

Me quité el disfraz y mi cuerpo tenia pequeños rasguños, además estaba empapada en sudor, así que decidí tomar una ducha. Cuando salí tenía ya 10 mensajes de Sam, en donde me pedía perdón por haberse reído de mí. No estaba molesta con ella, solo un poco sentida, así que me vestí y bajé de nuevo a su habitación pero ya con mi ropa normal.

“¿Dónde estabas? Desapareciste con ese enorme disfraz”

–Fui a quitármelo–

“¿Pero cómo le hiciste?”

–Pues el disfraz tenía un zíper, solo lo bajé y me lo quité– Le respondí muy sarcástica. Me vio como si no entendiera de lo que hablaba –Creo que no fue buena idea– Y entonces me tomó de las manos y me sonrió.

“Te veías muy bien. Anda pasa, quiero que me cuentes cual era el plan”

-Oh no Danni, esconde esa almohada que ya llegó la mamá, no vaya a ser que nos golpee por andar jugando con su bebé- Dijo mi ‘amigo’ que se encontraba tirado en el piso porque obviamente estaba jugando con su novia a almohadazos, pero en una de esas su novia lo abrazó y le dio un beso, casi o igual de los que Erika y Mo se dan. Tomé el florero que había en la entrada, le quité las flores y me acerqué a él para después vaciarle el agua sobre la cabeza -¡¿Qué haces?!- Me gritó y es que ahora estaban empapados.

–Te lo merecías, además como que les hace falta un baño de agua fría–

“Uy la ruquis tiene buenas ideas, vamos ‘Mi Macho’ tomemos un baño de tina” Y los dos se levantaron del piso.

“No sabes lo que hiciste, ahora tenemos que salir de aquí si no quieres empezar a escuchar sus ruidos”

–¡Diablos! Yo quería pasar la tarde acurrucada contigo, pero yo…–

“Tendrá que ser después ¿Me invitas a cenar?” Y entonces Sam me interrumpió antes de decirle que yo tenía una habitación en el piso de arriba.

–Si–

Durante la cena le expliqué cuál era el motivo del disfraz y ella solo se sonrojó y me respondió que le encantaría volver a practicar conmigo, le entregué la tarjeta y entonces me dio mi tan esperado beso. En la noche la llevé a su hotel, hice que me prometiera que si Israel y Danni no la dejaban dormir me avisara y así yo iría por ella para que se quedara en mi departamento. Pero eso no sucedió.

El martes decidí que si el primer disfraz no funcionó el segundo tal vez lo haga, así que busqué en el closet y encontré el único que Sam y yo no usamos, mas todos los juguetes que jamás tuvimos la oportunidad de poner en práctica, así que conseguí una muy bonita caja y empaqué todo.

Una vez más me cambié en la habitación del hotel y es que el traje de policía era muy atrevido, pero como era solo un piso no me puse nada encima para cubrirme. ¡Oh grave error! En el elevador se subió un tipo que no me quitaba la vista de encima.

–Mi nombre es Jesús– Dije fingiendo la voz gruesa –Cobro barato papacito– Y como siempre pasa, de repente el sujeto asqueroso me vio con cara de querer vomitar, ¡Oh bendita homofobia! Aunque pudo haberme salido mal ¿Qué tal si al señor le gustan las muchachas con antena? Pero bueno una vez más estaba parada afuera del cuarto de Sam, pero en lugar de golpear la puerta le llamé al cel.

–Señorita he llegado por usted–

“Ahorita te abro Amor” Y entonces oí los pasos que se aproximaban a la puerta.

Cuando Sam abrió y me vio solo pudo abrir la boca y recorrerme de pies a cabeza.

– Busco a la mujer que me robó el corazón–

Y entonces Sam cerró la boca y paso saliva “Cul… culpable” Su mirada cambio y de repente era jalada al interior de la habitación y acorralada en la puerta, tomó la caja y salió volando hasta llegar al sofá, sus labios se apoderaron de mis labios yo solo me deje llevar por lo que sentía, que era absoluto deseo.

“Ami ¿Quién…?” Escuché a Danni, Sam me tomó de la mano, me jaló, y me llevó a su habitación.

–¿Pero qué pasa?–

“Israel está aquí y no quiero que te vea así” Me dijo mientras cerraba la puerta y se recargaba sobre ella "Dime que no anduviste vestida de esta forma por el hotel y la calle"

–No, sería una locura– Y me reí, un poco por la idea y otro por los nervios –Ayer reservé una habitación, está un piso más arriba–

“Ahora entiendo” Y entonces me volvió a recorrer con la mirada, tanto que incluso sentí como si me estuviera desvistiendo. Era casi como cuando el lobo se quería comer a caperucita roja “Te ves…”

“¡Ay! ¡No puede ser… otra vez!”

Empecé a reír, puedo asegurar el motivo del grito aunque no estaba muy segura “Voy a ver” Me dio un último vistazo “No te muevas de aquí”

–Lo que usted diga comandante– Y le hice el saludo militar mientras le guiñaba un ojo.

Me acerqué a la puerta, pero no podía escuchar muy bien, solo la abrí un poco y entonces escuché a Danni sollozar.

“Noooo no de nuevo, dime que no los usaron” Decía Danni.

"Mmmmm ¿Alex lo usamos?" Me preguntó Sam, y entonces mi oportunidad de vengarme estaba ahí.

–¿El morado?–

"Aja"

–Siiii, mucho–

“Nooooo, mi mano, Israel mi mano, ¡Ayúdame a lavarme! Pero no la toques está llena de… de… aaaaaaaayyyyyyy”

Y entonces empecé a reír, Sam regresó a la habitación y cerró la puerta con seguro y se lanzó a mí para darme un gran beso.

“Esos juguetes no los usamos” Me dijo mientras apoyaba su frente con la mía.

–Lo sé, están nuevos– Y le di un beso corto –Me lo debía por burlarse ayer– Y las dos empezamos a reír.

“¿Por qué te vestiste de esta forma? Tu y yo aún no” Y le dije que no con la cabeza sabiendo a donde iba a llegar.

–Solo quiero que me desees tanto como yo lo hago–

“Eso siempre pasa, con o sin disfraces”

–¿Aún el de la almohada?–

“Si, aun con ese”

–Muero por hacerte el amor Sam–

“Yo igual Alex” Y entonces nos besamos de nuevo “¿Y mi tarjeta?”

–Ah aquí esta– Le dije sacando el pequeño cartoncito de entre mis pechos –Esto no tiene bolsas– Y ella me besó de nuevo.

“Me estás matando Alejandra”

–No eres la única que sufre Amor– Ambas suspiramos y entonces nos separamos. Tomó la tarjeta, se sentó en la cama y la leyó.

“Lo haré Amor, créeme que lo haré” Y me tomó de la mano para que me sentara junto a ella “Tienes que cambiarte, verte así solo me hace querer desvestirte”

–Bueno entonces ahorita regreso–

“Espera” Y entonces se levantó, fue a su closet y sacó un abrigo "No quiero que nadie te vea así, eres muy tentadora y solo a mi debes tentar" Y entonces mi posesiva novia se aseguró que no se me viera nada y luego me acompañó a mi habitación para que me cambiara, ese día nos la pasamos acurrucadas viendo la tele y comiendo en la cama mientras recordábamos viejas historias.

El miércoles tenia tanto trabajo que no pude ir a verla, pero esta vez le avise y obvio le expliqué lo que estaba pasando, entonces para mi sorpresa fue ella la que llegó a mi oficina con la cena y me ayudó a terminar mi trabajo. Siempre hemos trabajado bien las dos juntas y gracias a esto terminamos antes de lo previsto.

–¿De verdad no quieres algo más?– Le pregunté a Sam que estaba recostada a un lado mío con su cabeza sobre mi pecho.

“No, con lo que comí es más que suficiente ¿Y tú?”

–Yo estoy muy bien– Le dije mientras le acariciaba el cabello–Creo que deberíamos irnos ya–

“Mmmm”

–No te duermas– Me volteo a ver y entonces empecé a darle pequeños besitos en el rostro.

“Eso me gusta, pero será mejor que pares, tu y yo aún no podemos… ¿Verdad?”

Y entonces suspiré por la frustración –No aún no– Fui hasta donde estaba mi computadora y empecé a cerrar todos los programas para después apagarla, Sam se sentó en mi escritorio, cruzando la pierna y regalándome una hermosa vista de su torneada pierna, sin poder evitarlo empecé a acariciarla –Me gusta trabajar contigo–

“A mí también”

Y entonces se me ocurrió una gran idea –Pues si te quedas conmigo yo puedo ofrecerte un empleo, es más podemos compartir la oficina ¿Qué te parece?– Y ella se quedó callada, bajó su mirada y no me dijo nada –¿Qué pasa Sam?– Le pregunté poniéndome frente a ella y levantando su barbilla para que me viera –Sabes que me puedes decir todo–

“Es solo que yo también tengo mi empresa”

–Lo sé, pero puedes manejarla desde aquí–

“No Alex, tengo que estar allá con Em”

Sam se va, ella se va pase lo que pase –Entonces ¿No te quedas conmigo?– Y una vez mas no me respondió, caminé a donde la ventana desde donde pude ver las luces de la ciudad. Mi cabeza era un caos ¿Para qué me dijo que si quería ser mi novia si no se va a quedar? ¿Está jugando conmigo?

“Te amo Alex” Me dijo mientras me rodeaba con sus brazos “Es solo que hay muchas cosas que arreglar” Y entonces me dio un beso en el cuello “No te enojes conmigo”

Una vez más suspiré, cerré los ojos y pegué mi frente al vidrio frío –¿Si pudieras elegir que sería?–

“A ti… yo no puedo vivir sin ti”

–Yo tampoco– Le dije volteando a verla y abrazándola –¿Dónde quieres vivir?– Y su silencio me dio la respuesta –Te amo Sam–

“Lo siento Alex…” Y sabia porque se disculpaba, pero no la deje continuar, la besé, con uno de esos besos que nos sirven para relajarnos “Solo déjame pensarlo ¿Si?” Y solo afirmé con la cabeza “Y no estoy jugando contigo” Me dijo sonriendo.

–¿Pero cómo…?– Y entonces fue ella la que me interrumpió con un beso.

“Te conozco Alex, que no se te olvide” Y ambas sonreímos “¿Nos vamos?”

–Sí, solo dame un segundo– Fui a donde estaba mi portafolio, saqué la lista de mis frases y escogí una, la anoté en una tarjeta y después fui y se la entregué. Ella la leyó y luego me sonrió, de premio me dio un beso.

“Te amo mucho”

–Yo más– Y entonces salimos de mi oficina tomadas de la mano.

Al otro día, el cliente quedó encantado con las ideas, obvio todas eran de Sam, así que en cuanto pude le mandé un mensaje avisándole lo ocurrido.

“Tenemos que celebrarlo”

–¿Paso por ti a las 8?–

“¿Vamos a salir?”

–Te propongo, acurrucarnos en la cama, comida y películas.

“¿En tu habitación?”

–Tendrá que ser en la tuya, ya entregué la mía–

“Me parece bien”

–Te amo–

“Te amo”

–¿Por qué sonríes?– Me preguntó mi amiga Isabel que estaba parada frente a mí.

–Estaba mandándole mensajes a Sam–

Y entonces ella me sonrió –¿Todo bien?–

–Todo excelente–

–Genial, de verdad me da mucho gusto que todo esté muy bien entre ustedes–

Y yo solo sonreí como tonta hasta que me acordé de algo –¿Por qué le das órdenes a mi secretaria?–

–De que hablas– Me dijo haciendo como que no entendía de que hablaba.

–Me refiero a lo de la habitación de Cocoyoc–

–Aaaah eso– Movió la mano para restarle importancia –De nada–

–¿Cómo que de nada?–

–Sí, piénsalo, si no hubiera sido por eso, tú y ella no hubieran hablado–

–Pero–

–Pero nada, así que ni me des las gracias que fue un placer ayudarlas–

¿Por qué? Mejor dicho ¿Cómo diablos hace eso? Siempre me cambia las cosas, se supone que le iba a reclamar y ahora… ¡Diablos! Si no la quisiera ya le hubiera dado un golpe en la cabeza por metiche. Pero pensándolo bien ella tiene razón. Así que solo moví la cabeza en negativo y sonreí.

–Bueno ¿Y qué haces aquí?

–¿Qué no puedo venir a saludar?–

–Sí, pero por lo regular cuando apareces de esta forma es porque planeas algo–

–¿Yo?–

–Si tú. Anda ¡Ya dime!–

–Israel me llamó, necesita nuestra ayuda– Me dijo mientras tomaba asiento en la silla frente a mí.

–¿Sabes para qué?–

–No, la verdad es que no. Pero me pidió de favor que si veías a Danni no le dijeras nada, al parecer le dijo que salió de viaje–

–Bueno, entonces deja y me apuro para ir a ver qué es lo que está pasando con el tonto–

Media hora después estábamos en un centro comercial tomando un café, mientras esperábamos a que llegara Israel, Isabel me puso al día con respecto a Amy, al parecer ahora es muy amiga de la niñita Laura y cortó a su pequeño novio y por el momento no quiere saber nada de niños.

–…Incluso me dijo que tal vez se buscaba una novia– Y sin poder evitarlo escupí mi café –Salió a ti– Terminó de decirme mi amiga.

–Yo no tuve nada que ver, así que no me culpes– Le dije mientras me limpiaba mi blusa que antes era blanca –¿Qué dijo Enrique?–

Y ella puso esa sonrisa rara, como si fuera obvia la respuesta –Que salió a ti–

Solo puede mover la cabeza –Son igualitos–

-¿Quiénes?- Preguntó Israel, sentándose en la silla libre de nuestra mesa.

–Está loca y su marido– Le dije.

El volteo a verla, la miro de arriba abajo -Si, solo que Enrique tiene menos bigote- Y los dos nos empezamos a reír, obvio mi amiga le dio una patada en la espinilla -Auch, que agresiva-

–Te lo mereces tonto. Y bueno que es lo que necesitas, ¿Por qué le mientes a la mocosa de tu novia?–

-Chicas me voy a casar-

–¡¿Qué?!... ¡¿Con quién?!- Dijimos las dos al mismo tiempo.

-Obvio que con Danni-

–¿Ya se lo propusiste?– Le pregunté.

-No, aun no. Por eso es que las llame, quiero que me ayuden a conseguir el anillo-

–Wow– Dijo Isabel. Y es que realmente estaba impactada porque mi amiga que es de muchas palabras solo pudo decir eso.

-Ella está a punto de regresar a Francia y bueno yo quiero darle un motivo para que se quede-

Un motivo para que se quede. Eso es… Eso es justo lo que necesito. Obvio que el objetivo del plan es que Sam se quede conmigo y que sea mi esposa. Pero tal vez si se lo propongo matrimonio cuanto antes ella decida quedarse aquí… aquí conmigo, así ya no tendría dudas y acepte manejar su empresa desde aquí o incluso puede que abra otra sucursal y así no se tenga que ir.

-¿Entonces me acompañan?-

–Por supuesto que si– Le respondió Isabel.

Dos horas fue lo que nos tomó conseguir el anillo. Israel no nos dio muchos detalles acerca del plan que tenía para proponerle matrimonio, pero al parecer todo empezaba con un escape de fin de semana a un lugar tranquilo donde pudieran hacer una actividad arriesgada. La verdad es que yo estaba en otro mundo, en el mundo donde tenía que preparar algo romántico para este fin de semana, saqué mi lista y revisé las opciones que aun tenia disponibles, había tres que se ajustaban justo para lo que necesitaba. Mañana tendría que ir al banco y sacar de mi caja de seguridad el anillo de compromiso de mi mamá, todo lo demás lo tenía en mi casa, solo tendría que alquilar la habitación en Tequisquiapan y ver si estaba disponible el…

–¿Qué haces?– Me preguntó Isabel apoyándose en mi hombro.

–Solo revisaba algunas ideas que podría hacer el día de hoy–

–¿Y?–

–Sam me ayudó ayer y gracias a sus ideas tenemos un nuevo cliente, así que le dije que hoy celebraríamos–

–¿Ah? ¿Y ya sabes qué hacer?–

–Sí, champaña y fresas– Le dije sonrojándome y es que de inmediato recordé la primera vez que brindamos. Mi amiga no tuvo que hacer la pregunta, yo le respondí antes –Nos trae buenos recuerdos–

–Si ya me imagino que clases de recuerdos–

-Bueno chicas, ya está- Nos dijo Israel enseñándonos la bolsa donde tenía la caja del anillo -Solo necesito un favor más-

–¿Qué cosa?–

-Podrían invitar a Danni a salir mañana, yo pasaría por ella en el lugar donde estén-

–¿Pero a dónde?– Pregunto Isa.

-No sé, solo que tendría que ser en la tarde, tenemos que salir de la ciudad antes de las 6-

–Pero yo también voy a salir de viaje– Los interrumpí –Tengo planes con Sam–

-Alex por favor- Y mi amigo se puso de rodillas. Odio que haga eso, una vez hizo lo mismo y un señor me gritó: ¡Ya dile que sí! Todos creían que me estaba proponiendo matrimonio. Y al parecer esta vez pasaba algo similar porque más de dos se detuvieron a ver qué era lo que ocurría.

–Está bien, solo que ya levántate– Y mi amigo se levantó de un brinco y me abrazó. De inmediato nos empezaron a aplaudir –No, él no es mi novio, yo tengo novia– Empecé a decirles, pero mi amiga que por un momento recordó que es muy simpática gritó:

–¡Que vivan los novios!– Y entonces todos los de la joyería y algunos que iban pasando se sumaron a los aplausos –Beso, beso–

Y realmente sin pensarlo, hice lo primero que se me ocurrió. Me acerqué a Isabel, la tomé del rostro y la besé –¿Contenta?–

–Eres una idiota– Me dijo mi amiga limpiándose la boca –Necesito lavarme los dientes–

–Tú fuiste la que sacó la lengua– Le respondí mientras me limpiaba la boca con la manga de mi saco.

-Chicas, por favor compórtense-

–Ella fue– Dijimos las dos al mismo tiempo –Fuiste tú– Y nos señalamos –No, fuiste tú– Repetimos de nuevo.

-Por favor- Y ambas nos cruzamos de brazos y nos retamos con la mirada -Chicas, solo díganme si me van a ayudar-

–Si– Una vez más dijimos las dos.

-Parecen clones… Bueno ¿En qué lugar van a estar?-

–Yo sé dónde, hay un restaurante por donde está la Universidad, mañana les mando la dirección–

-Perfecto entonces nos vemos mañana a las 4- E Israel nos abrazó -Se cuidan y de verdad muchas gracias chicas- Entonces nuestro amigo se fue y nos dejó ahí.

Caminamos rumbo a la vinatería, tenía que conseguir el champagne.

–¿Isabel?– Le dije a mi amiga y es que desde que Israel se fue no hemos dicho ni una palabra.

–¿Quieres otro beso? Porque no te lo voy a dar ¿Me oíste Alejandra Gabina?– Se detuvo y me apuntó con su dedo índice.

–Estás loca, ¿Lo sabías? Además te lo merecías– Puse mis manos en la cadera.

–Está bien, te perdono– Y se enganchó a uno de mis brazos y me jaló para que siguiéramos caminando.

–¿Pero de que estas…?–

–Tómalo o déjalo– Se detuvo de nuevo y me miró fijamente.

–Está bien– Entonces suspiré –¿Me podrías ayudar mañana?–

–Claro ¿Qué necesitas?–

–Puedes pasar por Danni, es que pienso llevar a Sam en la moto–

–¿Van a viajar en moto?–

–Sip– Le respondí con una sonrisa.

–¿Y aun recuerdas como conducir? Porque a tu edad hay cosas que si no se practican se olvidan–

–¿Quieres otro beso verdad?– Ahora fui yo la que se detuvo.

–Eso lo quieres tú– Y me enseñó la lengua y puse cara de asco –Segura que van a estar bien–

–Te lo prometo– Le dije mientras levantaba mi mano derecha como juramento.

–¿Y a donde van a ir?–

–Si me dices que trato tienes con Sami te cuento mi plan– Entonces ella se detuvo de nuevo.

–¿Ella te dijo que tenemos un trato?–

–Más o menos, pero no me quiere decir que fue lo que hiciste o que hizo para obtener tal cosa. Tu no haces eso al menos que estés en problemas o puedas sacar provecho de la situación–

–Mmmm no puedo– Me dijo bajando la mirada.

–Entonces ya te enterarás el lunes—

–Eres mala Alex– Me dijo haciendo uno de sus pucheros.

–A veces– Le guiñé el ojo –¿Entonces me vas a decir?–

–La verdad es que le tengo más miedo a Sam que a ti–

Y es que mi querida novia cuando se enoja si da mucho miedo, por eso ya no le insistí a mi amiga, pero obvio tampoco le conté sobre mi plan para este fin de semana.

Dejaría a Isa en su casa, le contaría el cuento a Amy e iría a ver a mi novia que he extrañado en todo el día, pero le avisaré para donde voy porque luego se preocupa, así que tomé mi cel.

–¿A quién llamas?–

–A Sam, le avisaré que te dejo en tu casa y después la iré a ver como quedamos–

–Sam está en mi casa– Me dijo como si fuera la cosas más normal del mundo.

–¿Qué?–

–Enrique está trabajando, ¿Con quién crees que deje a Amy?–

–Pero…–

–Anda vámonos–

Si hubiera sabido que Sam estaba en casa de Isa nos hubiéramos ido antes, lo bueno es que no había mucho tráfico así que llegamos pronto, quería verla, sentía una necesidad extraña, necesitaba saber que está ahí, que está conmigo.

Al abrir la puerta, prácticamente hice a un lado a Isa, vi a Sam que corría alrededor del sofá y Amy iba tras de ella se veían tan lindas y esa sensación de que quiero una familia junto a ella creció más en mi interior. Y mucho más cuando nuestras miradas se cruzaron.

–Hola–

“Hola”

–Aleeee–

–Hola mi pequeña ¿Lista para tu cuento?– La levanté en mis brazos y giré con ella.

–Siiii–

–¿Quieres escuchar?– Le pregunté a Sam quien nos veía sonriente.

“No, este momento es tuyo y de Amy te espero aquí”

–Está bien ahora regreso– Llevé a Amy a su habitación. Isa ya le tenía su pijama lista, me contó un poco de lo que había hecho con Sam, le conté el cuento y casi como siempre antes de terminar se quedó dormida.

Sam y yo salimos de casa de Isa unos minutos después, la ayudé a bajar del auto al llegar a hotel y llevé conmigo lo que había comprado.

Al entrar a la habitación Sam me besó intensamente.

–¿Y eso?–

“Es solo que te extrañe”

–Yo más– Y entonces la besé de nuevo.

“Ash ya, busquen un cuarto” Nos dijo Danni muy malhumorada.

–¿Está enojada?–

“Si” Me respondió Sam llevándome a su habitación “Su Macho se fue de viaje”

–Ah– Fue lo único que dije, Sam me miró, si no cambiaba el tema me iba a descubrir, así que saqué la botella y las fresas con chocolate y se las enseñé.

“¿Cómo es posible que quepa todo eso ahí?” Me preguntó con una sonrisa, se estaba burlando por el comentario que hice ayer sobre su enorme bolsa. Me gusta estar así con ella, me gusta que tengamos nuestros propios chistes privados que nadie más entendería.

–Brindemos–

“¿Me vas a dar de beber de tus labios?”

–Ya lo creo Amor, ya lo creo– Y entonces descorché la botella, saqué la tarjeta con la frase de este día, se la entregué. Tomé un trago mientras ella la leía y cuando me miró me acerqué y la besé.

“Tienes toda la razón” Me dijo cuándo nos separamos y se pasaba la lengua sobre los labios, para saborear el líquido que acabamos de compartir.

–Ya lo creo Amor, ya lo creo– Y entonces nos reímos, para después seguir ‘acariciándonos sin manos’.

***********++++++
Nos leemos
LyA
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Mensaje por lupitayoh el Lun Mar 16, 2015 12:55 am
Nooooo!!! Alex besó a mi Isabel!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

-.-

ps ya saben chicas...no me pude esperar y terminé de leerlo por segunda vez jajaja

soyy su FANS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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Mensaje por LyA el Miér Mar 18, 2015 12:11 am
Muajajaja si Lupita :P gracias fans y no te preocupes anda ve por una tercera jajaja Very Happy

Un cap con varias lecciones que recordar jejejeje Rolling Eyes

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Capítulo 47 Dime que si

Sam



Como extraño dormir entre sus brazos. Anoche mismo me sentía tan cómoda en ellos, pero aaaaahhh siempre tiene que pasar algo, me dijo que tenía que irse porque tenía que levantarse temprano y yo que ya me hacia la idea de dormir acurrucadita entre sus brazos. No me importaba si hacíamos el amor o no… bueno si un poco y es que mi chica es muy tentadora, demasiado. Pero sabía que aún no podíamos hacer nada de nada y bueno me conformaba por lo menos amanecer abrazada a ella, pero en cambio amanecí abrazada a la almohada y para colmo esos sueños donde le hago el amor no son para nada saludables, tanta ducha fría me causará un resfriado.

“¡Aleeeeex!” Comencé a patalear y dar vueltas por la cama. Y como si la hubiera invocado el tono de llamada se escuchó por el cuarto.

Amo su voz por la mañana, por la tarde, al mediodía, cuando me susurra al oído, la amo toda, toda, todita y más si me en habla francés, solo me dan una ganas tremendas de besarla. Justo como ahora, lástima que está en su departamento y yo aquí en mi habitación. Su llamada es para invitarme a salir el fin de semana, ¿Será que ya podemos? Mmmm le preguntaré, pero es de mal gusto ¿No? Y me hará ver como desesperada, pero si no lo hago no estaré tranquila todo el día solo pensando en que ya podemos o no. ¡Valor Sam, valor! Es mi novia y sé que también quiere.

“Amor yo quería saber si tú ya…” No puedo decirlo.

–¿Te refieres a que si tú y yo ya podemos…?”

“¡Sí!” Qué pena, pero espero que su respuesta sea un sí, un sí y solo un sí.

Pero no fue solo un sí, no uno cualquiera, fue la respuesta más candente que he escuchado, que me ha hecho hervir la sangre y se me ha hecho imposible no gemir. He anotado en mi cabeza no llevar mucha ropa, de repente estaba muy acalorada y sudorosa y las ansias por ella crecieron a mil, Alex estás en problemas. Lo bueno es que cuando escuché la palabra moto mi mente morbosa me distrajo un momento y me dejó de torturar con todas esa imágenes de mi novia desnuda atada en la cama, pidiendo por más y más.

–Perfecto entonces pasó a dejarte la mochila de la moto–

“Aquí te espero… ¿Alex?”

–Si–

“Te amo”

–Yo mucho más Sami, te veo en un ratito–

Me dejé caer en la almohada, dejé escapar un suspiro e intenté calmar mi ritmo cardíaco que estaba más que acelerado, pero por más que lo intenté no me funcionó, sentía que mi corazón se salía del pecho.

“Necesito una ducha urgente” Salí de mi habitación hacia el baño, pero en el pasillo me encontré con una Danni mmmm ¿Cómo decirlo?... Mmmm extremadamente dramática.

“Amiiii me muero, me muerooooooooooooo sin mi machooooooo” Llegó a mí, lloriqueando falsamente y me abrazó.

“Que exagerada eres Danielle”

“Como tú no sufres por tu ruquis” Me dijo haciendo pucheros aún abrazada a mí.

“Claro que sufro ¿Por qué crees que me iré a dar una ducha helada?”

“Con razón sentí mucho calor, si estás que ardes jejeje” Creo que no se siente tan mal después de todo, por eso deje pasar su comentario lleno de verdad.

“Por cierto saldremos a comer con las chicas” Le dije antes de entrar al baño.

“No estoy de humor ami”

“Lo sé Danni, pero te hará bien distraerte un poco”

“Está bien pero te lo digo; no lo disfrutaré” Se dejó caer en el sofá y prendió el televisor, pero sin verlo realmente, su vista no se despegaba de su celular.

“Creo que sigues exagerando” Me mostró la lengua y yo le respondí igual, aunque tal vez y si se sienta un poco mal, ya que son pasaditas las 8 de la mañana y ella ya está más que despierta.

Mi ducha no duró más de 10 minutos, Alex no tardaba en llegar y quería esperarla en el lobby, estaba ansiosa por un beso, salí casi corriendo para ponerme unos jeans y una playera, me tardé un poco más arreglando mi cabello ahora que lo llevo largo me toma más de un par de minutos, decidí dejarlo suelto.

“¿A dónde vas tan feliz?”

“Alex viene” Me vi una última vez en el espejo del pasillo.

“Eso lo explica todo”

“Ahora regreso”

Alex no tarda en llegar, por alguna extraña razón me siento ansiosa por verla, creo que enterarme que ya podemos hacer el amor me ha alterado más de la cuenta.

Salí del elevador y claramente vi como alguien entraba al hotel “¡Ay por Dios!” Esto no me ayuda, no me ayuda en nada. Sentí mi pulso acelerarse y detenerse al mismo tiempo, no sabría decir exactamente lo que era, pero se sentía muy bien, quería recorrerla de pies a cabeza, pero no solo mirar lo sexy que se ve con sus jeans ajustados, sus botas de motociclista, su chaqueta de piel, su cabello suelto y los lentes que ha puesto sobre su cabeza. Esa es Mi chica, Mi mujer. Se acercó a mí y no sé si fue con intención, pero la forma en la que se movía me hacía tener pensamientos para nada sanos. Cuando estuvo frente a mí la electricidad que recorrió mi cuerpo como una especie de descarga me impulsó hacia ella, tomándola de su chamarra y acercándola a mí, tomé sus labios con desesperación, con lujuria, con tal intensidad que no me importó en absoluto que estuviéramos rodeadas de personas que nos miraban, algunas con desagrado y otros más con morbo. No, no me importaba, la quería ahora y aquí mismo, mi intención era llevarla a mi habitación, no me importaba que Danni estuviera ahí, ya no me importaba nada solo ella, su cuerpo, deseaba recordar su sabor.

Pero el sonido de su celular me hizo recobrar la conciencia y me separé por un instante, lo suficiente para que nuestras miradas se cruzaran y me dijera sin decir ni una sola palabra lo que quería y no era otra sino lo mismo que yo… deseo, solo y puro deseo.

–Yo necesito responder– Me dijo con una voz cargada sensualidad.

Solo asentí, no me salían las palabras y no quería decir mucho realmente, porque sabía que lo que saldría de mi boca es un ‘hazme tuya ahora’ y no era el lugar, mmm bueno tal vez en el sofá de la esquina.

–Fátima… ok ¿Qué cliente?... ¿Alcázar?... No… ok, ok… espera– Alex volteó a verme sabía que se preguntaba si se quedaba o no, pero no podía apartarla de sus responsabilidades.

“Anda, ve a trabajar” Le dije con toda la fuerza de voluntad posible.

–¿Segura?–

“No, pero es lo que debes hacer Amor y nos veremos más tarde ¿No?”

–Por supuesto mi vida– Me dio un beso de piquito –Nos vemos más al rato– La vi caminar hacia la salida, esos jeans deberían estar prohibidos, su trasero se ve a maravilloso. Tuve que morder mis labios para no decirle que se quedara. Y es que no solo eran la forma en la que se le ajustaban, sino todo ella caminando sexy hacia la salida junto con…

Corrí hacia ella y la llamé “¿Alex?”

De inmediato volteó a verme –Si–

“Eeeh la mochila” Le dije señalando su brazo donde colgaba.

–Aah si jejeje, se me olvidaba–

Me acerqué a ella, tomé el bolso y le di un último beso antes de verla partir montada en la moto.

Subí al elevador pulse el botón de mi piso, aun podía sentir mi corazón acelerado, intenté relajarme mientras caminaba por el pasillo, pero no podía, con el simple hecho de cerrar los ojos, me la imaginaba besándome y no era para nada pensamientos de besitos tiernos. Dejé escapar un suspiro antes de entrar a la habitación no hay otro remedio.

“¿Adónde vas?” Me preguntó Danni al verme entrar decidida a mi cuarto y tomar una toalla.

“A tomar una ducha” Le dije sin más.

“Pero antes de bajar tomaste una”

“Necesito otra”

“Jajajajajaja” Empezó a reír mi amiga.

“No te burles, que tú estás igual”

“Yo tengo el sexo telefónico” Me dijo burlándose más y me enseñó el teléfono mirándolo como si fuera la cosa más preciada del mundo.

Esta vez me quedé en la ducha por un largo tiempo, sintiendo como el agua fría recorre mi cuerpo como una caricia. Cierro los ojos y pongo mis manos en la pared, dejo escapar el aire contenido, intento no pensar en ella, en sus manos rodeando mi cintura y atrayéndome para pegarme a su cuerpo, no pensar en sus labios en mi cuello dando besos intensos con la intención de marcarlo, a una de sus manos subiendo lentamente por mi vientre hasta llegar a mi pecho y atrapar uno de mis senos y estrujarlo con sus dedos, no quiero imaginar cómo su otra mano se desliza por mi vientre, lentamente hasta llegar a mi intimidad “Aaah” un gemido sale de mi boca, abro los ojos de golpe, mi respiración está agitada y de nuevo ese calor inmenso me invade “Rayos las duchas frías ya no me sirven y menos si no dejo de pensar en ella de esta manera”

Decidí que era mejor salir de la ducha, así que lo hice, me cambié, pedí el desayuno y me fui a sentar junto a Danni para ver televisión, así se nos pasó la mañana, sentadas en el sofá derramando una cuánta lágrima por la pobre de Holly.

“Ami, yo quiero eso y no me refiero que mi macho se enferme y no lo diré porque es una cosa muy fea, pero quiero una vida así; linda y llena de amor, quiero despertar cada mañana y ver su rostro con una sonrisa por verme junto a él, quiero pelear con él por qué le dijo a mi madre que tendremos un hijo cuando yo sé que no estoy preparada y hubiera preferido que le dijera que me contagiaste lo lesbiana y sé que me robé las frases de la película, pero eso es lo que quiero Sam ¿Crees que estoy preparada para eso? ¿Para dar el gran paso?” Yo simplemente la miré sin saber que decir.

“Danni” ¿Qué me pasa? ¿Por qué de nuevo no puedo responder? Debería decir que sí, que dé el paso ¿Acaso soy egoísta solo porque yo no puedo ni siquiera pensar en ello? Aún me mira pero yo me quedo estática y solo la veo bajar la mirada.

“Jejejeje no me hagas caso, es la falta de sexo lo que me pose así” La vi tomar un cojín y abrazarse a él y de nuevo mirar la televisión.

Yo también regreso la mirada a la tele, pero no la veo realmente ¿Qué es lo que me está pasando? Quiero que Danni sea feliz… yo quiero ser feliz, pero ¿Por qué no puedo decírselo? ¿Por qué no puedo tomar una decisión?

“¿Sam?” Estaba tan metida en mis pensamientos que no escuchaba a Danni “¡Tierra llamando a Samantha!”

La escuché gritarme y es cuando reaccioné y volteé a verla “¿Si?”

“¿Estás bien? Estabas como ida”

“Solo pensaba”

“Tu ruquis te trae en las nubes, jejeje y hablando de ella me iré a bañar que ya es tarde”

“¿Tarde? Si apenas son…” Miré el reloj las 2:10 “¡Es muy tarde! Necesito hacer mi equipaje”

“¿Equipaje?”

“¿No te dije pero me voy de fin de semana con Alex?”

“¿Me dejarás solita?” Y me hizo el puchero más tierno, de esos que siempre utiliza cundo quiere algo.

“Danni no me mires así, es que… bueno tu sabes ella ya y yo y pues tu sabes ¿Me entiendes?”

“Ni una sola palabra, pero creo que tiene que ver con sexo” Sabia que me había puesto roja hasta las orejas “Ese sonrojo lo dice todo, ok está bien sobreviviré el fin de semana sola, pero dudo que Alex lo haga con esas ansias que tienes por ella, seguro la matas de placer o a latigazos o mordidas” Y mi amiga empezó a reír.

“Ya cállate y ve a arreglarte”

Mientras ella se bañaba yo hice mi equipaje, al 10 para las tres llamaron de recepción avisando que la señora Mo había llegado, dije que les informaran que en un momento bajábamos, tomé mi bolso, la mochila y el brazo de Danni para que se moviera de frente al espejo y bajamos al lobby.

–Hola chicas– Nos saludaron Mo y Erika que estaban sentadas en uno de los sofás del lobby.

“Hola señoras”

–Se oye tan lindo ¿Verdad Amor?– Le dijo Mo acariciando la mejilla de su esposa.

–Claro mi vida hermosa– Y entonces se comenzaron a besar.

“No coman pan frente a los pobres” Les dijo Danni un poco impaciente.

–No podemos evitarlo– Y Erika le volvió a dar un beso a su esposa.

–¿Y ustedes cómo van con sus amores?– Pregunto Mo cuando por fin se separaron.

“Pues estamos en abstinencia” Les dijo la imprudente de mi amiga.

“¡Danni!” Pero claro parece que le dan cuerda.

“Ni ella ni yo, nada de nada, aunque Sam tiene años… ya ni se acuerda”

“¡Danielle!” Le dije poniendo cruzándome de brazos.

–Pobre Alex, la que le espera– Dijo Erika y Mo solo reía.

“Erikaaa y tú…” Me gire a verla y la señalé acusadoramente.

“¿Yo? Triste por mi macho adorado”

“Hazte la tonta” Le dije en voz baja.

El rugido del motor de la moto de Alex salvó a mi queridísima amiga de una muerte prematura. Nos levantamos del sofá y salimos de inmediato, fui a recibir como se debe a mi adorada novia, bajó de la moto y se acercó a nosotras.

–Hola a todas–

–Hola Alex– Dijeron Mo y Erika y se quedaron junto a la puerta para darse más cariños. Danni solo hizo un ademán con su mano y dejó escapar un suspiro, yo me acerqué a mi Alex.

“Te extrañé” Pasé mis brazos por su cuello y le di un pequeño beso.

–Ni me lo digas, no podía dejar de pensar en ti– Y me volvió a besar.

“Te ves increíblemente sexy en la moto, aun conservas el casco” Le dije señalando el casco que le mandé a hacer cuando le pedí que fuera mi novia bueno cuando le dije que si quería ser su novia.

–Jejejeje, yo conservo todo de ti– Me tomó la mano y nos acercamos a la moto –Incluso esto– Me dio su antiguo casco y una bolsa, miré dentro y estaba la chamarra que alguna vez usó en la foto cuando nos conocimos y que me regaló cuando por primera vez subí junto a ella en la moto. La saqué y me ayudó a ponérmela, me entregó la tarjeta que sabía que acompañaría este recuerdo.

Viajar es despegarte de tu mundo por un tiempo… Pero tú eres mi mundo y quiero pasar todas las horas y cada minuto de mi tiempo contigo.

“Yo también Alex” La tomé de la solapa y una vez más la besé, pero esta vez con más intensidad.

“Ay ya déjense” Nos dijo Danni y volteamos a verla, tenía mala cara pero su mirada se tornada triste.

–¿Aún anda de malas?– Me susurró.

“Si, pasa de andar triste a enojada en una fracción de segundo” Le dije y es que ha estado así toda la mañana.

–Si no te molesta Amor me gustaría hacer algo para que se olvide un poco de Isra–

“Mientras no implique besos, está bien”

–Celosita– Me dio un beso de piquito y se acercó a mi amiga –Danni ¿Te gustaría que te llevara?–

“¿A dónde?” Preguntó mi amiga como no entendiendo, pero estaba más que claro lo que Alex quería hacer.

–Al restaurante– Y Danni la miró como diciendo; para allá vamos todas ¿No? –En la moto– Le dijo y señaló la máquina.

“¿Lo dices en serio?” Le preguntó con duda pero un brillo apareció en la mirada de mi amiga.

–Claro– Alex volteó a verme y yo solo le sonreí, en verdad que mi chica es un amor. Danni también me volteó a ver y yo solo asentí.

“Siiii, nunca me he subido a una” Salió corriendo y como si fuera algo muy delicado pasó su mano por la moto y no pude evitar sonreír, yo hice lo mismo la primera vez.

“Toma” Le ofrecí la chamarra y el casco que Alex me había dado “La seguridad ante todo, déjame ayudarte” La ayudé a ponerse la chamarra y a colocarse bien el casco.

“Estoy lista, estoy lista” Y comenzó a dar saltitos como niña pequeña.

–¿Ya nos vamos?– Preguntó Mo.

–Sip–

Yo me iría con Erika y Mo, me despedí de mi Amor con un gran beso –Nos vemos en el restaurant– Me dijo al separarnos.

“Si, vayan con cuidado”

–Siempre Amor–

En 20 minutos llegamos al lugar, bajamos del auto y esperamos a que Alex y Danni llegaran, cuando lo hicieron Danni se veía más que feliz, realmente estaba emocionada.

“Es la sensación más increíble” Y de nuevo retomó sus brincos de pequeña, pero esta vez abrazada a mí “¿Me dejarás que me suba de nuevo?”

“Mmmm no lo creo” El lugar era solo mío, pero solo esta ocasión lo compartiría con ella, nada mas esta vez.

“Mala, pero así te quiero”

Entramos al lugar, Isa y la pequeña Amy ya estaban ahí, las saludamos y cuando fue el turno de Alex lo que dijo hizo que volteara a ver el lugar y no era nada más y nada menos que un restaurante con karaoke, Isabel planeó que Alex pagara la promesa que tenía conmigo pero yo no la obligaría si ella no quería.

Creí que Alex diría que no, pero me sorprendí que accediera, la vi que tenía muchos nervios pero al parecer estaba decidida a hacerlo y para darle más valor le di un beso y unas palabras de amor. No quería separarme, pero Isabel me llevó a la mesa junto con nuestras amigas.

–Pincesa Ale canta–

“Si Amy”

Aunque en un principio se notó nerviosa, para mí fue perfecto, porque lo hizo para mí. No tanto para pagar una deuda, si no por mí. Por un instante todo desapareció, solo existíamos nosotras y su melodiosa voz. Su nerviosismo desapareció casi por completo y estoy segura que le comenzaba a gustar estar en el escenario, Isa le acompañó para darle un poco más de valor, pero no sé de dónde; Israel apareció en el escenario y se apoderó del micrófono, así que Alex e Isa bajaron y se acercaron a nosotras. Danni se puso como loca gritándole a su macho, ahora sí creo que todo su mal humor desapareció.

Alex se sentó al lado mío y como yo quería tenerla más de cerca, me levanté y me senté en sus piernas, se quejó de que Israel le robara la canción haciendo lindos pucheros, yo le di las gracias por cantar para mí. Acaricié su mejilla hasta rozar sus labios no sé cómo pude vivir tanto sin sus besos y sin esperar más nos besamos y no nos hubiéramos detenido si no es porque Mo nos interrumpe.

–Consigan una habitación–

–Deja de molestarnos, que estoy besando a mi novia– Le respondió mi chica.

–“¡¡¿Tu novia?!!”– Creo que ambas omitimos ese pequeño detalle, hubo unos cuantos reclamos por no decirles, pero sabía que todas estaban felices por la noticia.

Lo que me sorprendió fue que Isa no dijera nada, volteé a verla y ella solo nos sonreía, al verme me guiñó un ojo y yo solo me sonrojé.

Israel había dejado de cantar, pero empezó a anunciar que tenía una cosa muy importante que decir, las palabras que escuché decir a Israel me dejaron atónita, y no fui la única. Volteé a ver a Danni quien me sujetó la mano.

“¿Estoy soñando?”

Esta vez o podía comportarme de manera egoísta, quiero a mi amiga y quiero que sea feliz “Espera por ti”

Me volteó a ver y con su mirada me preguntaba si estaba lista para dar ese gran paso, yo asentí y la sonrisa que me brindó fue de absoluta felicidad, mi amiga está más que lista. La vi correr hacia el escenario y lanzarse a los brazos de su Amor y decirle con un beso, que sí.

Danni se casa, mi amiga de enorme corazón y de las mil relaciones se casa. Cuando se acercaron a la mesa todos los felicitaron, abracé a Isra y esperé a que Danni se acercara.

“¿Estás bien?” Me preguntó cuándo me abrazó.

“Un poco impactada, pero estoy feliz por ti”

“¿Lo puedes creer ami? Me caso” Me abrazó aún más fuerte y yo le correspondí “Sam sabes que nunca dejaremos de ser amigas ¿Verdad?” Me aferré a ella con más fuerza “No vayas a llorar porque me harás llorar” Guardamos silencio por un momento “Tú y yo siempre seremos hermanas y no nos separaremos nunca ¿Ok?” Yo solo asentí, me separé y le di un beso en la mejilla.

La comida siguió tranquila, pláticas, risas y miles de planes acerca de la próxima boda, nos comenzamos a despedir, había sido un gran día y aun no terminada, Erika y Mo fueron las primeras en partir seguidas de los recién comprometidos.

Ya estábamos fuera del restaurante, preparándonos para irnos Alex e Isa platicaban y la pequeña Amy se acercó a mí.

–¿Pincesa?–

“Si Amy”

–Si Ale e tu novia ¿Ya no quieres a Ales?– Me agaché para quedar a su altura, acaricié su mejilla, podía ver la preocupación en su carita, no puedo mentirle, pero tampoco quiero que pierda la ilusión de su cuento.

“Te diré algo y espero que me entiendas ¿Ok?”

–Si– Y me miró atenta.

“Si yo soy la princesa del cuento y Hulk y Minino son hijos míos y de Alexandra ¿Por qué crees que Alex los tenia y después me los dio?”

La vi pensativa intentando entender lo que le dije, de repente volteo a ver a Alex y después a mí.

–Si tu edes pincesa– Abrió los ojos muy grandes comprendiendo a lo que me refería –Ale e…– Puse mi dedo en sus labios.

Asentí “¿Es nuestro secreto?”

–Sí, eso me hace feliz, aunque yo sopechaba sobe esto–

“Pues eres una niña muy lista” Le dije tocando su nariz.

–Amy vámonos– Gritó Isabel que estaba recibiendo las llaves de su coche.

–Voy mamá, adiós pincesa y tenemos un sequeto– Me susurró esto último, me dio un beso en la mejilla y corrió donde estaba su mamá, abrazo a Alex quien la tomo entre sus brazos y le dio un beso en la mejilla.

–¿Lista Amor?–

“Más que lista” Estaba agradecida que no me quedaría en la habitación junto con Danni e Israel, me dan escalofríos de solo imaginar sus ruidos, aunque Alex me dijo que también saldrían de viaje y entonces entendí que ella sabía sobre la propuesta, pero bueno lo entendí es su amigo, su mejor amigo.

El viaje fue placentero, como siempre que viajamos en moto, ir abrazada a su cuerpo y sentirla ha vuelto a despertar por completo mi libido.

Ya era tarde cuando llegamos al hotel, así que fuimos directo a la habitación y mi idea era no salir de ahí en mucho tiempo. Dejamos la mochila, me giré a ella y de forma sugerente le dije; “Tengo hambre”

Y no sé en qué momento terminé aquí, sentada en el restaurante del hotel. Tenía apetito, pero nada llamaba mi atención del menú y no dudo que estuviera delicioso pero nada comparable, con la mujer que está sentada frente a mí.

“Amor”

–Dime– Me respondió sin levantar la vista del menú. Entonces volteé a ver que nadie nos viera y que el mantel de la mesa nos cubriera lo suficiente, sonreí de manera traviesa por que todo estaba a mi favor, entonces lentamente con mi pie acaricié su pierna y fui subiendo muy despacio. Alex se sorprendió de tal manera que se le resbaló el menú de las manos.

“Actúa normal Amor” Le susurré y sonreí. Pude ver como pasaba saliva y movía la cabeza para afirmar lo que había dicho “No sabes cómo me pone el viajar en moto” Y entonces mi pie se acercó a sus muslos. Qué bueno que la mesa no es tan grande “Toda la semana he soñado contigo” Iba a responderme pero me acerqué a ella y puse mi dedo índice sobre sus labios. Esos labios que muero por besar… por morder “Estoy a punto de causar un incendio por tu culpa, has sido una niña mala toda esta semana haciendo que te deseara y yo sin poder tocarte como quiero” Entonces para castigarla un poco puse mi pie en esa zona que tanto deseo.

-¿En qué les puedo ayudar?- Dijo el mesero que apareció de repente junto a nuestra mesa. Yo actué tranquila y no moví un solo milímetro mi pie, podía sentir su calor aumentando cada vez más.

–Na… nada–Dijo Alex con dificultad y es que yo ya estaba trazando pequeños círculos. Me miró fijamente y pude ver ese deseo que me vuelve loca.

“Quiero solo cereal” Le dije al mesero sin dejar de ver a mi sonrojada novia “Y mi novia quiere lo mismo”

-En un momento- Y el joven se fue por nuestra orden.

“Necesito que comas, te quiero con energías” Y empujé un poco mi pie y se le escapó un gemido desde el fondo de su garganta.

-Aquí tienen ¿Algo más?-

–¡No!– Dijo deteniendo el movimiento de mi pie con sus muslos –Así está bien– Respondió viéndome fijamente. El mesero se retiró nuevamente y Alex aun aprisionaba mi pie –¿Qué haces Samthanas?– Y le sonreí al escuchar mi apodo.

“¡Comamos!” Le dije quitando mi pie y sentándome bien en mi silla.

Empezamos a comer pero ninguna de las dos lo hacíamos realmente, mi novia me miraba fijamente, su respiración era agitada y la mía era igual, no pude seguir y solté la cuchara, tenía mucha hambre… hambre de ella.

–¿No te gustó?–

“No, no es eso”

–¿Entonces?–

“Cuando dije que tenía hambre me refería a ti” Frunció el ceño sin entender a lo que me refería “Tengo hambre Alex” Y rápidamente puse mi pie nuevamente en su centro y fue cuando entendió a lo que me refería, sacó su cartera, dejó unos billetes sobre la mesa, se levantó para tomarme de la mano y llevarme con ella.

Mi objetivo está hecho, voy de la mano de mi amada casi corriendo hacia nuestra habitación, claro que no medí mi grado de conquista y al entrar al elevador Alex me aprisionó contra la pared de este una vez que las puertas cerraron y tomó mis labios en un beso candente yo me resistí y es que ser encontradas así por alguien más me pone nerviosa pero a la vez me excita de sobre manera. Claro que esa resistencia solo duró como medio segundo y más cuando la luz del ascensor se fue y se detuvo. Señal divina, eso era. Necesitaba que me tocara, lo deseaba de sobre manera, así que me aferré a ella para sentir la delicia de sus manos sobre mi cuerpo recorriendo esos puntos que solo ella sabe. Delicioso, delicioso, eso es lo único que pasa por mi mente, pura delicia, siento mi cuerpo vibrar, estoy agitada, sudorosa, ardo en llamas y quiero que me consuma por completo.

“¡¡AAAAAHH!!” Un grito ahogado salió de mi garganta y una corriente eléctrica recorrió por completo mi cuerpo haciéndome estremecer de absoluto placer.

"¿Cómo es posible que me hagas tener un orgasmo sin siquiera quitarme la ropa?" Le digo un poco agitada, entre sus brazos, ella me abraza con fuerza.

–Creo que es porque durante todo este tiempo solo me dedique a no olvidar lo que te gusta– Sonreí por su respuesta y besé ese lugar que tanto me gusta, su cuello.

Las luces regresaron en el momento adecuado, el elevador siguió subiendo, Alex ayudó a acomodar mi ropa, tomó mi mano. Sabía que mis mejillas estaban aún rojas por lo que había pasado, esperamos a llegar a nuestro piso, yo aún tenía ganas de ella, miré de reojo y vi una enorme sonrisa en su rostro y mi curiosidad me hizo preguntar ¿Por qué? Sabía que no solo era por haber hecho el amor, me miró y sus facciones me lo dijeron todo, recordó lo que me dijo esa vez que fuimos al bar…

“Llegamos” Le dije, baje del auto para poderla ayudar su estado no era el mejor, la sujeté de la cintura y la ayudé a caminar hasta llegar al elevador.

–Un día te voy a hacer el amor en un elevador– Me dijo mientras pegaba sus labios a mi cuello y me hacía estremecer.

“Alex… no hagas eso”

Yo respondí con una sonrisa cómplice, mordí mi labio y besé su mejilla, al abrirse las puertas prácticamente corrimos a la habitación, nuestro deseo de la una por la otra era casi palpable en el ambiente. Al cerrar la puerta solo hice lo que deseaba y era apoderarme de sus labios de manera urgente, pasé mis brazos por su cuello para acercarla más a mí y así profundizar el beso, me tomó de la cintura y yo pasé mis piernas por su cadera, caminó hasta dejarnos caer a la cama, maldito oxígeno tuvimos que separarnos solo lo suficiente.

“Alex” Le dije aún agitada.

–Mmmm– Sus labios se entretenían en mi cuello.

“¡No se te ocurra parar!” Le dije como una orden y es que si lo llega a hacer, muero.

–Jamás mi vida, jamás– Pude sentir sus manos deslizarse bajo mi playera en busca de mis pechos, no pude evitar arquear la espalda –¿Qué quieres que haga primero?– Me preguntó, realmente quiero hacer de todo, pero quiero que sea algo especial, como nuestra primera vez y entonces teniendo ese pensamiento…

“Mmmm ¿Recuerdas las lecciones?” Le pregunté y ella solo asintió “Las quiero todas”

Márcame, borra cada huella de mi cuerpo, desaparece cada recuerdo de manos ajenas, hazme tuya una vez más. Gemidos, jadeos, latidos, respiraciones entrecortadas, caricias, suspiros, palabras dulces y miradas que lo dicen todo.

Su lengua, sus manos recorriendo cada centímetro de mi cuerpo, no quiero que pare, quiero deleitarme de su cuerpo perfecto, la quiero desnuda sobre mí, quiero sentirla por completo cuando comenzó la fricción ambas gritamos, ésta siempre fue mi forma favorita y lo seguirá siendo el resto de mi vida, esta era la forma de demostrarnos que somos más que una pareja, que somos un solo corazón y estamos conectadas por completo. Gemí el nombre de Alex al sentir como se adentraba en mí, sus labios tomaron los míos una vez más, su lengua y la mía luchaban, exquisito, simplemente exquisito. Podía sentir que con cada movimiento de nuestras caderas el clímax crecía y crecía de una manera tan intensa, que sentía que explotaría en cualquier momento, escuchar sus jadeos, sus gemidos, sus palabras de amor susurradas en mi oído, sin pensar y cegada por el placer me aproximé a su cuello, lo lamí y lo mordí con delicadeza, mi cuerpo se empezó a tensar, al igual que el de Alex, nuestros movimientos se hicieron más frenéticos, más intensos, hasta que un grito salió de nuestras gargantas.

Quiero disfrutar de su calor, su olor, su cuerpo sobre el mío, sintiendo nuestros latidos como uno solo, no hay mejor manera de estar con tu pareja que así, desnuda entre mis brazos sintiéndola por completo, relajada, feliz.

–¿Te casas conmigo?– Me susurró al oído, me paralicé, no lo dijo ¿Verdad? Escuché mal.

“¿Qué?” Le pregunté temerosa a su respuesta.

Se incorporó lo suficiente para mirarme, sus ojos reflejaban con claridad lo que había dicho sus palabras.

–Cásate conmigo– Me volvió a repetir y yo guardé silencio, no sabiendo que decir, pero con unas ganas inmensas de decir sí –Pensaba pedírtelo mañana pero ya no pude esperar, quiero pasar el resto de mi vida contigo– Cerré los ojos, mi corazón me dice que diga que si, por que no puedo hacerlo ¿Qué me lo impide? –¿Estás bien?– Y entonces le respondí.

Se separó de mí y la vi alejarse hasta el otro lado de la habitación, podía ver el dolor que le causó mi respuesta, me mataba verla así de indefensa y temblorosa, odiaba ser la causante. Me levanté sigilosa y solo hice lo que debía; me abracé a ella y le dije lo mucho que la amaba, que solo me diera un poco de tiempo para responderle, que deseo estar en su vida pero que tengo que resolver la mía.

Tomó mi mano con mucha fuerza –Está bien, te esperaré– Me dijo un poco decaída.

“¿Alex?” Necesitaba preguntarle “¿Lo de la propuesta es por lo que pasó esta tarde con Israel y Danni?” Aunque ya me había dicho que quería que me quedara, pedirme que nos casemos es algo muy distinto y quiero saber si la decisión fue por ellos.

Tomó mi rostro entre sus manos, me miró fijamente, podía ver que en su mirada había tristeza y dolor, me dijo que lo que hizo Israel le dio la idea de pedírmelo pero aun así ella quiere pasar una vida conmigo y yo también lo deseo, pero necesito tiempo. Se acercó a mí y me besó, un beso necesitado, pero a la vez tierno, uno de esos que te roban el aliento, uno donde quería decirle que la amo y que no lo dude jamás. Al separarnos dejé escapar un suspiro, nuestras miradas se cruzaron y le sonreí y ella respondió el mismo gesto –Espera–

La vi correr hasta donde estaba tirada su chamarra, la vi buscar algo y cuando lo encontró un brillo apareció en su mirada y entonces supe lo que haría y una vez más no la dejé “No Alex, no lo hagas” Y de nuevo el dolor apareció, pero con mayor fuerza. Soy una maldita ¿Por qué? No me entiendo. La vi bajar la mirada y quedarse quieta y comenzar a llorar, me acerqué lo más rápido que pude y la abracé de nuevo, con toda la fuerza, ocultando mi cabeza en su cuello, perdóname, perdóname, era lo único que en mi cabeza se repetía una y otra vez, ella me abrazó suavemente, me separé un poco y tomé su barbilla para que me viera “Pídemelo cuando yo te diga” Me acerqué a su rostro y besé el rastro de sus lágrimas “Te amo Alex, eso no lo dudes”

–Yo también Sam– Y entonces su abrazo se hizo mucho más fuerte. No sé cuánto tiempo estuvimos así, pero ambas lo necesitábamos.

Me separé un poco, su mirada aún se tornaba un poco triste, pero la ligera sonrisa que me regaló me dijo que estábamos más que bien “¿Qué tenías planeado para mañana?” Le pregunté y esa sonrisita, se tornó en una mucho más traviesa, por supuesto no me dijo nada, sabía que me seguía cobrando lo de Isabel.

“…no voy a poder dormir”

–No me importa, de todos modos no planeaba dejarte dormir– Me dijo de forma coqueta comenzando a deslizar sus manos por mis caderas.

“¿Ah no?”

–No–

Entonces al sentir sus manos en mis nalgas recordé que estaba completamente desnuda, me cargó y me llevó una vez más a la cama, sabía que su promesa de hacerme el amor durante toda la noche sería más que cierta.



Esto no debe ser para nada sano, para nada, estoy segura que no dormí ni siquiera una hora, y valió la pena no dormir jejeje, pero no es de Dios despertar con el agua cayendo sobre tu cuerpo, me quejé, lo hice, no con muchas ganas por que estaba más dormida que despierta, y bueno tampoco me quejé mucho ya que sentir sus manos enjabonando mi cuerpo es lo más lindo y suave que pueda existir. Pero ver esas mismas manos enjabonando su cuerpo es lo más sexy y delicioso y a pesar de mi cansancio y las ganas tremendas de dormir que aun tenia, mi entrepierna comenzaba a desear otra cosa. Intenté tentarla diciendo que en la cama estaríamos más que calientitas pero mi novia no cedió y ahora estamos en el lobby esperando no sé qué porque aún no tengo idea de lo que es la sorpresa. Me abracé a ella recargué mi cabeza en su hombro y cerré los ojos, escuchaba los murmullos de otras personas que estaban también ahí esperando, sus mano acaricia mi espalda, mientras sujeta mi otra mano, se siente tan rico –No te duermas– Me susurró y lo que hice fue separarme de ella porque si seguía abrazada no iba a haber poder humano que me evitara dormir.

-Muero de ganas por ver lo que se siente viajar en globo- Escuché decir a un muchacho ¡No puede ser! Volteé a ver a Alex. Esa era la sorpresa, yo temo a las alturas pero ella también le teme ¿Cómo piensa que subiremos ahí?

–Tenemos que superar nuestros miedos– La seguridad con lo que me dijo, me da seguridad a mi o eso creo, así que me abracé a ella para seguir esperando. Yo tenía curiosidad sobre la razón del viaje en globo y aunque mi mente decía que no preguntara, mi boca actuó solita y no debí hacerlo, porque el atisbo de tristeza regresó a su mirada, entonces preferí callar y solo aferrarme más fuerte a ella.

Cuando llegamos al lugar y vi esos inmensos globos por un segundo pensé en salir corriendo, pero sentir como la mano de Alex sujetaba la mía con fuerza, me dio valor. Cuando nos dijeron cuál sería nuestro globo, y aunque no sea verdad, yo lo vi más grande que los demás (eso se llama pánic) no lo quise pensar demasiado y me subí en él. Ya está, he dado el primer paso, le sonreí al señor que dirigiría el globo, me di la vuelta y vi a Alex de pie frente a mi completamente paralizada, la mujer que me dijo que teníamos que superar nuestro miedo juntas estaba paralizada por el miedo “Anda Alex es hora de afrontar los miedos” Le di mi mano para que la tomara pero no se movía “Me vas a dejar ir sola ¿No me vas a seguir?” Me miró y la vi sonreír, tomó mi mano con fuerza y subió a mi lado y me abrazó.

Yo la muy valiente dándole ánimos a mi novia para que subiera, pero una vez que sentí que el globo comenzaba a subir, me aferré a Alex y cerré los ojos, “Ay Dios, ay Dios, nos vamos a caer de esta cosa”

–Sam mira– Yo negué con la cabeza –Vamos Amor–

“Me niego rotundamente a mirar” Sentía la brisa fresca y como la canasta se movía un poco.

–Miedosita–

“Lo dice quién me invitó y luego no quería subirse” Le dije haciendo pucheros.

–Sam– Sentí sus dedos sujetar mi barbilla y levantarla, mis ojos aún estaban apretados sin querer abrirlos –Amor mírame– Abrí uno de mis ojos pero solo un poco –Anda mírame a mí, conmigo siempre estarás segura– Abrí por completo los ojos, su mirada me daba la seguridad que me decía, miré a un lado y la vista era más que espectacular.

“No me sueltes”

–Nunca, nunca te soltaré mi Sami– Lentamente me giré hasta pegar mi espalda a su cuerpo, sujetó con fuerza mi cintura y me dio un beso en la mejilla.

“Esto es increíble”

–Sí, hermoso–

“Me tiemblan las piernas”

–A mí también, pero si estamos juntas venceremos todos nuestros miedos–

“Te amo Alex”

–Yo más mi Sami–

Nos dimos un beso, sabía que si Alex no me hubiera pedido matrimonio anoche este sería el momento todo era perfecto y no sé qué es lo que hubiera pasado, no sé cómo lo hubiera afrontado, porque sé que mi respuesta sería la misma, Alex descorchó el vino, sirvió dos copas y me dio una de sus tarjetas

Aquel viaje que no ha dejado huella en tu corazón jamás fue un viaje.

“Cada día que paso a tu lado deja una huella que perdurará por siempre” Me sonrió y me dio un ligero beso, para después abrazarme y así disfrutar del amanecer.



“Bendita tierra” Dije una vez que el globo descendió.

–Jajajaja– Se comenzó a reír de mí por mi frase.

“Sé que tú piensas lo mismo” Y le enseñé la lengua.

–Saaaaam, no empieces con esa lengua– Me sujeté a su brazo y comenzamos a caminar hasta la camioneta que nos llevaría de regreso al hotel, una vez ahí nos sirvieron un desayuno que me supo a gloria, estaba muy hambrienta y esta vez sí era de comida, toda esa actividad nocturna sí que me ha dado hambre.

Miré mi reloj, apenas las 8 de la mañana, le pregunté a Alex sobre lo que haríamos, tal vez y tenga planeado más cosas el día de hoy.

“¿Dormir? ¿Solo eso?” Le pregunté de la forma más inocente posible, su sonrisa traviesa me decía que lo último que pensaba era dormir.

–Bueno tal vez si tienes energía, tu y yo…–

“Acepto” La deseo de nuevo, y la desearé siempre, solo que en lugar de tomar mi mano para salir corriendo a la habitación como anoche, comenzó reír y la miré confundida. Me explicó, más bien me recordó lo que pasó en Valle la vez que Danni e Isra volaron en parapente.

–Porque solo quiero ir a la cabaña y hacerte el amor–

“Eres adicta al sexo Alex” Me dijo sonriendo.

–Te equivocas, soy adicta a ti Sami– Y nos volvimos a besar –Además me debes una fantasía de ti en traje de baño y yo con mi cámara–

“Y yo soy adicta a ti Alex y lo de la fantasía aún la recuerdo, no creas que se me ha olvidado, pero creo que debes de ir a tomarles más fotos a nuestros amigos o si no Danni se va a quejar durante horas sobre que yo te quité el tiempo” Y acaricié su mejilla.

“Lo recuerdo Alex. Y no, no soy adicta al sexo, soy adicta a ti”

–Yo más– Sonreímos de manera cómplice.

“Alex, anoche se te olvidó una lección” La vi contar con sus manos y enseñarme las 4 lecciones que pusimos en práctica, pero se ha olvidado de una muy importante. Me acerqué y susurré a su oído “Quinta lección” Y besé su cuello “Juguemos” Creo que es hora de morder un poco más fuerte.


LyA
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